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12 marcas cannábicas que necesitamos que existan ya

La revista  Surface propuso a 12 estudios punteros de diseño que adaptaran la imagen de la marihuana a las tendencias sociales y culturales de nuestra época

Los días de raperos fumados y puritanismo anticannábico ya quedan lejos en el imaginario colectivo de los estadounidenses. La percepción de la marihuana ha cambiado de forma radical desde 2012, gracias a la regulación y legalización del consumo en Colorado y Washington, y la visión se ha ampliado hacia nuevos horizontes. Por eso, la actualización de las marcas del sector se hace más necesaria que nunca. En esto de manejar los atributos de marca de forma magistral hay algún pionero interesante, como ‘Leaf’ del rapero Snoop Dogg o Marley Natural, pero un buen porcentaje de los proyectos del sector siguen anclados en una imagen predecible y desactualizada.

Precisamente con ese propósito de modernización en mente, la revista ‘Surface’ propuso a 12 estudios punteros de diseño que adaptaran la imagen de  la marihuana a las tendencias sociales y culturales de nuestra época. Las normas de juego fueron simples: cread una marca ficticia y aspiracional alrededor de la marihuana. El futuro Starbucks de la hierba, para que nos hagamos una idea. Con este reto, que bautizaron como ‘High Design’, Surface no  pretendía otra cosa que impulsar la conversación sobre el papel del diseño en el nuevo sector del cannabis.

¿El resultado? 12 marcas de estética y concepto impecable que nos encantaría tener en la tienda de debajo de casa: tres marcas denominadas ‘Hi’ (una curiosa coincidencia), un té cannábico o un agua infusionada con cannabis pensada para las madres trabajadoras. Pasen y vean.

HI, DE BRUCE MAU DESIGN (LOS ANGELES)

Hi by Bruce Mau Design

Hi, la propuesta de Bruce Mau Design para el concurso High Design. Fuente: Surface Mag

BMD propone “hi.”, un servicio de suscripción mensual que aspira a democratizar la experiencia de fumar, simplificando y desmitificando el producto de forma amigable y sencilla.  Los consumidores piden online sus BudBoxes o cajas de semillas, escogiendo el tipo de experiencia  que desean tener (Soothe, Relax, Passion, Energy o Focus), y en unos días una caja personalizada llega a su puerta con los productos escogidos y dosificados con mimo.

Gracias a los colores brillantes y a las tipografías sencillas, “hi.” transmite un sentimiento de diversión y sencillez a la hora de tomar decisiones que de otro modo hubieran sido más complicadas. Su imagen casual y amigable hace que “hi.” destaque entre una competencia plagada de marcas esotéricas y/o con tintes medicinales.

OKAY, DE BASE DESIGN (NUEVA YORK)

Okay by Base Design (Nueva York)

Okay la propuesta de Base Design para el concurso High Design. Fuente: Surface Mag

“Con OKAY quisimos imaginar cómo sería el mundo de la marihuana en 10, 20 o 30 años. Envisionamos Okay como un modificador del estado de ánimo, como un aditivo tan socialmente aceptado como la manzanilla o el café – en esencia, una versión un tanto menos siniestra del SOMA de Aldous Huxley. Consideradlo un producto de masas que se ha convertido en el Kleenex de su categoría”.

SPRANKLES, DE FRANKLYN (NUEVA YORK)

Sprankles by Franklyn, New York

Sprankles, la propuesta de Franklyn para el concurso High Design. Fuente: Surface Mag

“Sprankles es el condimento de cannabis definitivo. Una mezcla Premium optimizada para destacar su efecto medicinal o psicoactivo. Sprankles es una fusión de los términos sprinkles (espolvorear) y “dank” (marihuana de alta calidad). También suena un poco hip hop, cosa que nos gusta. La identidad visual es limpia, moderna, discreta, un poco irrevente, y centrada en resaltar la mezcla herbal”.

L’ENFER EST VOLONTAIRE DE KARLSSONWILKER (NUEVA YORK)

L'Enfer est Volontaire by Karlssonwilker, New York

L’Enfer est Volontaire , la propuesta de los neoyorkinos Karlssonwilker. Fuente: Surface Mag

“El nombre de nuestra marca es francés. Y rima. Es bastante largo, indomable y agradablemente pretencioso. Significa que el infierno solo es opcional, que cada uno tiene la opción de vivir en él o no. Los productos accesibles y de calidad de L’EEV  te dan esa opción. El primero es una bolsa de patatas fritas artesanales ahumadas con aroma de marihuana orgánica de las Montañas Rocosas. Comparado con una bolsa de patatas fritas al uso, añadir este humo de marihuana no  supone un mayor gasto de energía o recursos en la cadena de producción”.

HI, DE MGMT (BROOKLYN)

hi by MGMT, Brooklyn

hi, le propuesta de MGMT, Brooklyn. Fuente: Surface Mag

“Nuestra marca es como un conserje personal que facilita un servicio online de envío  de una selección mensual de productos orgánicos a base de hierba de alta calidad. Los productos varían mes a mes, dando un enfoque artesanal a los snacks clásicos: tabletas de chocolate con sal del Himalaya, ositos de chuchería ecológicos, chips de kale… La estética podría ser descrita como una lámpara de lava post modernista. Entre nuestras fuentes de inspiración están Karel Martens o Gabriel Orozco. Desafortunadamente, ningún producto fue degustado durante la creación de esta imagen ”.

SKUNK, DE ORIGINAL CHAMPIONS OF DESIGN (NUEVA YORK)

Skunk by Original Champions of Design, New York

Skunk, la propuesta de Original Champions of Design, New York. Fuente: Surface Mag

“El envase perforado de Skunk deleita el sentido del olfato desde el primer contacto. A través de una miscelánea de productos, el aroma y la sensación trabajan de la mano para afectar al estado de ánimo. Tanto el diseño de la marca como el del envase reflejan cómo se sentirá el consumidor cuando pruebe Skunk. En la cultura del cannabis, skunk designa a las variedades de aroma más potente. Nos gustó el concepto, así que lo adoptamos”.

WATER WATER DE OMNIVORE (BROOKLYN, PORTLAND Y LOS ANGELES)

Water Water, la propuesta de Omnivore para el concurso High Design. Fuente: Surface Mag

Water Water, la propuesta de Omnivore para el concurso High Design. Fuente: Surface Mag

“Water Water está infusionada con cannabis, es ecológica y tiene menos calorías que el alcohol. Los sabores se combinan con suplementos alimenticios y tres niveles distintos de THC para acentuar los tres pilares principales de la vida de la mujer trabajadora: el trabajo (“Aire,-poder), los hijos (“Tierra”, equilibrio) y la pareja y las relaciones (“Fuego”-amor). Water Water nació de la observación de nuestras propias vidas como madres trabajadoras. Queríamos inyectarle un toque de diversión a nuestro sueño de “hacerlo todo” sin sacrificar nada”.

HI, DE OPEN (NUEVA YORK)

Hi by Open, New York

Hi, la propuesta de Open para el concurso High Design. Fuente: Surface Mag

La tercera Hi del grupo es una marca amable. “ Siempre animamos a las empresas a hablar directamente con sus clientes , a hacerles sentirse cómodos y bienvenidos. ¿Cuál es la mejor forma de hacer esto? Diciendo “Hola”. Hi vende cigarrillos, snacks y vaporizadores a gente que quiere disfrutar de la hierba, pero sin darle más importancia de la necesaria. Pero aunque queríamos hacer de Hi una marca colorida y luminosa, uno de nuestros diseñadores nos recordó que la marihuana no es para niños. Así que, aunque Hi emplea colores brillantes, solo es apta para adultos”.

ALLAY, DE PEARLFISHER (NUEVA YORK Y LONDRES)

Allay by Pearlfisher (New York, London)

Allay, la propuesta de Pearlfisher para el concurso High Design. Fuente: Surface Mag

“Allay es una gama de productos que emplea las propiedades calmantes del cannbis para aliviar síntomas recurrentes de estrés y dolor. Con una diversidad de formatos pensados para un estilo de vida en continuo movimiento, incluyendo una muñequera, un aceite comestible y pastillas efervescentes, la selección está diseñada para relajar y sedar, administrando dosis medicinales controladas y customizadas. La estética es simple, relajante y pura, desafiando al lenguaje tradicional y funcional de la industria farmacéutica”.

FLOAT DE PUBLIC LIBRARY (PORTLAND Y LOS ANGELES)

Float by Publicl Library (Los Angeles, Portland)

Float, la propuesta de Public Library para el concurso High Design. Fuente: Surface Mag

“Al pensar en el nombre de la marca, buscábamos una palabra que reflejara la emoción que deseábamos transmitir. Significado, sonido y grafías fueron elementos con los que queríamos trabajar conjuntamente para reforzar el concepto: una onomatopeya abstracta y visual. En el diseño hay un gran juego de texturas, opacidad, y colores tenues. Es la versión madura de una nostálgica experiencia de instituto”.

BOTÁNICA 1545 DE SAATCHI & SAATCHI DESIGN (NUEVA YORK)

Botanica 1545 by Saatchi&Saatchi Design (New York)

Botanica 1545, la propuesta de Saatchi&Saatchi Design para el concurso High Design. Fuente: Surface Mag

“Cannabis y té se combinan en Botánica 1545 para crear una gama de tés botánicos infusionados con cannabis. El nombre no es fortuito: 1545 es el año en el que el cannabis llegó oficialmente al Nuevo Mundo, a bordo de un barco español. Curiosamente, parece que el té empezó a abrirse camino hacia el continente americano alrededor de las mismas fechas. La conexión histórica con España inspiró tanto el nombre como la forma y el diseño de la botella”.

HAZE, DE WAX STUDIOS (BROOKLYN)

Haze by Wax Studios (Brooklyn)

Haze, la propuesta de Wax Studios para el concurso High Design. Fuente: Surface Mag

“Pensamos en responder a esta propuesta con humor, así que creamos una entrada falsa de Wikipedia sobre la situación de nuestra marca en el año 2036: “A principios de 2016, Green Seed Ventures, Inc., se asoció con  Haze Corporation para inyectar una inversión de 12 millones de dólares de capital al incipiente sector del comercio minorista de marihuana. Apenas 8 meses después, Haze se convirtió en la primera multinacional cannábica, diversificando su industria hacia menaje del hogar, moda, software y consultoría financiera. Haze ahora es dueño de amazehaze.com (antes Amazon), Goldman Shaze (antes el grupo Goldman Sachs) y Starhaze (antes Starbucks)”.

 

Imagen: The get down (Netflix)

Rimas y humos, una combinación al alza

Los guiños a la marihuana por parte de la comunidad hip hop son cada vez más frecuentes, hasta el punto de que capitalizan la oferta de algunas de las citas cannábicas señeras

Es cierto que no hay género que quede al margen de la reivindicación cannábica: desde el reggae al metal, pasando por el country, el rock and roll clásico o la electrónica. Pero de un tiempo a esta parte está incrementándose de forma exponencial la visibilidad de las proclamas respecto a la marihuana por parte de un estilo, como el hip hop, que si bien hace muchos años ya expuso evidentes conexiones (Dr. Dre Snoop Dogg han sido sus principales valedores en las últimas dos décadas), suele quedar relegado en los medios de orientación cannábica ante otras músicas teóricamente más orientadas a incentivar la calma y el sosiego. También nos hemos hecho eco desde estas mismas páginas de algunos de los brotes de activismo de Cypress Hill o Tone Loc, por poner un ejemplo, pero eran por lo general jalones en el camino, más que constataciones de una tendencia generalizada.

Es por eso que echar un vistazo a la programación musical de algunos de los más destacados eventos cannábicos de la actualidad sorprende, porque ahora prácticamente todas sus estrellas provienen del mundo del hip hop. Ese ha sido el caso de la última edición de SoCal Medical Cannabis Cup, celebrada en San Bernardino (California), en la que actuaron De La SoulRedmanMethod Man Wiz Khalifa. Precisamente este último ha sido uno de los músicos célebres que se han aventurado a lanzar su propia línea de productos para el consumo de marihuana. El autor de Rolling Papers 2: The Weed Album (¿es el título suficientemente explícito?), un álbum de aparición anunciada para este 2016, compartía así escenario con algunos veteranos del género, como los son las leyendas del rap colorista y floreado (De La Soul), y dos supervivivientes históricos de la dialéctica Coesta Oeste-Costa Este que marcó el hip hop de los 90 (Method Man y Redman). En este videoclip , correspondiente a uno de los singles de su aclamado Khalifa (Atlantic, 2016), recién editado, Wiz Khalifa hace un proselitismo evidente: sus labios apenas se despegan del joint.

The Get Down narra los inicios del hip hop. Sí, fuman mucho - Imagen: The Get Down (Netflix)

The Get Down narra los inicios del hip hop. Sí, fuman mucho – Imagen: The Get Down (Netflix)

Publicaciones del ramo como ‘Cannabis Culture’ también están centrando sus actividades paralelas en el hip hop. Como lo prueba el ‘Culture Lounge’ que albergaron hace un par de semanas en Vancouver (Canadá), con Creed TaylorFinch & Julius o Isaac Ford. Y los últimos en facturar una colaboración de campanillas con el cannabis como excusa han sido evitaN, el dúo formado por Andres Dres Titus (Black Sheep) y Jarobi (A Tribe Called Quest). Ambos son dos leyendas del género: formaron parte del colectivo neoyorquino Native Tongues con sus respectivas bandas (precisamente junto a otras como De La Soul) a finales de los 80 y principios de los 90, promoviendo una versión ecléctica (incorporando elementos del jazz), positiva (repleta de llamadas a la unidad) e integradora (afrocéntrica y deudora de la Zulu Nation de Afrika Bambaataa, pero abierta al hermanamiento interracial) del hip hop, alejada de los pendencieros modos que desde el otro extremo de la nación alentaban NWA y toda su descendencia.

“Higher”, que así se llama el imponente single que acaban de editar, es otra de las muchas muestra de la ingente conexión entre hip hop y cannabis, con esa apelación a las alturas como recurrente metáfora.

Charlie Sheen, variedad de cannabis - Imagen: Dos hombres y medio

Fúmate un famoso

Es posible  que estemos ante una nueva tendencia. Si eres famoso, es posible que aparte de un perfume, una calle en el barrio donde naciste y una estrella de la fama en Hollywood, también quieras una variedad de cannabis con tu nombre

Al final resultó ser un fake. Una noticia falsa con ínfulas de rumor promovido por  alguna web de estas que se dedican a sembrar el caos viral. Rihanna nunca sacó su propia línea de variedades de cannabis. Su publicista, Allison P. Davis, se encargó de desmentirlo a Leafly para berrinche de los medios cannábicos, ávidos siempre de aunar a las celebreties con la marihuana. Pero aunque Riri, la reina del Caribe, no haya entrado a este paseo de la fama stoner, no quita que sí que existan otros famosos que hayan dado nombre a alguna variedad.

Ya sea para homenajear o premiar a reconocidos activistas y cultivadores del mundo  cannábico o para aprovecharse de la fama de algunas celebrities, existen variedades de marihuana con un nombre propio. Una firma que puede proporcionar una impronta y un empujón comercial. Lo que al principio eran homenajes a Jack Herer, activista cannábico americano, con la Jack #47 o la Ed Rosenthal Super Bud, con el paso de los años se convirtió en otro tipo de bautizos más mediáticos.

Charlie Sheen

Charlie Sheen en 'Dos hombres y medio'

Charlie Sheen en ‘Dos hombres y medio’

El Charlie Sheen intérprete es hijo de actor y hermano de actor. También es el adicto al sexo y a las drogas más famoso de todo Hollywood. La Charlie Sheen variedad es un híbrido descendiente de Green Crack, OG Kush y Blue Dream con fragancia a limón y un regusto kush. Sus efectos son relajantes y vigorizantes y se diluyen en una prolongada somnolencia perfecta para aliviar el dolor y el insomnio. Por supuesto, el Charlie Sheen actor probó al Charlie Sheen variedad y quedó prendado del resultado.

Bob Marley

Bob Marley en directo - Imagen: Flickr

Bob Marley en directo – Imagen: Flickr

Del mito está todo dicho y de su pasión por la marihuana también. Por eso era sólo cuestión de tiempo que se creará una variedad que rindiera tributo al músico. La Marley´s Collie es el resultado del cruce entre las viejas variedades jamaicanas escogidas por Sensi Seeds a la hora de elaborarla. Aromas tropicales a ritmo de reggae.

Snoop Dogg

Snoop Dogg, el rapero de los mil nombres y una sola cara - Imagen: Bob Bekian

Snoop Dogg, el rapero de los mil nombres y una sola cara – Imagen: Bob Bekian

Calvin Cordozar Broadus Jr. Bigg Snoop Dogg. D-O-Double-G. The Doggfather. Grand Dogg Doggy. Snoop Doggy Dogg. Snoop Lion. Snoopzilla. Snoop Dogg. El rapero de los mil nombres pero solo un rostro ha hecho de su capa un sayo, de su carrera musical un referente y de su pasión por la hierba un imperio empresarial. Con su propia línea de productos de cannabis súper elegantes que parecen más artesanales y de coleccionista que de dispensario, ‘Leafs by Snoop’ refleja el cambio de imagen que celebrities como él están intentando impregnar en la marihuana. Además, y por si fuera poco, el gangsta también cuenta con su propio Nekwo: ‘Merry Jane‘.

Tommy Chong

Tommy Chong de joven en la primera película

Tommy Chong de joven en la primera película “stoner” – Imagen: Up in the smoke

‘Up in smoke’, estrenada en 1978, está considerada  la primera película “fumeta” de la historia. Un film protagonizado por el dúo stoner Cheech & Chong. La mitad de ellos, Tommy Chong, es un reconocido activista y consumidor que desde 2012 padece un cáncer que trata a base de los poderes curativos del cannabis. Mientras lucha como un titán y con una sonrisa por su vida, Chong regenta su propia línea de productos relacionados con la marihuana, incluyendo la variedad Chong Star.

Wiz Khalifa

Wiz Khalifa - Imagen: Flickr

Wiz Khalifa – Imagen: Flickr

La marca blanca de Snoop Dogg no es sólo otro gran fan del cannabis y un rapero, sino que también tiene su propia línea de productos relacionados con la hierba. Khalifa, que creció en Pittsburgh rodeado de porros, admite que su pasión por la marihuana le vino más tarde, cuando descubrió la cultura que se asociaba a ella. Su variedad, Khalifa Kush o Wiz Khalifa OG, es un híbrido creado específicamente para él y que no está a disposición del público. Los pocos que la han podido probar señalan que sus efectos provocan un buen colocón.

Woodstock 1970 - Imagen: PINTEREST

Los orígenes del 4/20

El número de sustancias activas de la planta. La hora del té en Holanda (¿en serio, Holanda?). El cumpleaños de Adolf Hitler. El número de letras de alguna canción random de Bob Dylan, Janis Joplin o Jimmi Hendrix. El código de la policía norteamericana por delitos de posesión o consumo. Las teorías sobre el origen del  4/20 y su relación con la marihuana alcanzan casi la propia cifra de 420. ¿Cuál es su verdadero significado?

Para todos los fans de ‘Lost’ (los resentidos y los que no), los números 4 8 15 16 23 42 significaron un gran enigma durante seis años. Seis temporadas de teorías, referencias, humo negro, John Locke y osos polares que acabaron en una absurda explicación (sí, somos fans resentidos). Extrapolado al mundo cannábico y stoner, el 4/20 es el equivalente a aquella mágica cifra de ficción.

Cada 20 de abril, los fumadores de hierba, las empresas del sector, los defensores del cáñamo y Snoop Dogg celebran a lo largo de todo el mundo el día mundial de la marihuana. Mientras en España el 90% de las personas postean en sus redes sociales la canción de Celtas Cortos, en el resto del planeta se festeja y/o reivindica esta efeméride dedicada a la planta más contracultural que existe.

Pero, ¿por qué el 20 de abril? Haciendo un rápido repaso a las efemérides del día, nos encontramos con nacimientos tan dispares como el de Adolf Hitler, Joan Miró o Tito Puente. Nada que pueda llevarnos al cannabis y su consumo. Tratándose de un símbolo que aúna reivindicaciones sociales, contraculturales y libertarias, sería de lógica pensar que existe una intrahistoria en el nacimiento de esta celebración.

Dependiendo de los recuerdos nebulosos que las fuentes puedan tener, el origen del 4/20 te lleva a dos corrientes predominantes. Otra vez como en ‘Lost’ y los habitantes de la isla, ¿estaban muertos o vivos?

Según la edición de mayo de 1991 de la revista ‘High Times’, el 4/20 comenzó en algún lugar de San Rafael, California, durante la década de los 70. El artículo firmado por Steven Bloom hablaba de que 420 era el código que utilizaba la policía para informar de un posible delito por consumo de hierba. Pero la realidad no tenía nada que ver con un código policial, aunque sí con la población californiana de San Rafael.

Hippies en los 70

Hippies en California – Imagen: PINTEREST

Un grupo de estudiantes de la High School autodenominados Los Waldos recibieron la noticia en otoño de 1971 de que un miembro del servicio de Guardacostas ya no podía cuidar su cultivo marihuana cerca de la península de Point Reyes. Al grupo de amigos se le encendió la bombilla y, como en tantas expediciones de ‘Lost’ o ‘Los Goonies’ con su mapa del tesoro, tramaron su propia aventura.

Los Waldos acordaron reunirse después de sus prácticas deportivas (eran todos atletas) en la estatua de Loius Pasteur que había fuera de la escuela. ¿La hora? Las 4:20.

Aunque las incursiones nunca tuvieron éxito ni encontraron el cultivo escondido, el grupo continuó quedando a la misma hora, las 4:20. Obviamente, todas estas quedadas iban acompañadas de porros, caladas y humo.  Y como suele ocurrir en tantos grupos de amigos, convirtieron la hora de quedada en una palabra clave. Una manera de poder comunicarse entre ellos y saber que iban a fumar. Decir “420” era decir “¿Quieres fumar?”. Ni el resto de estudiantes, ni los profesores, ni sus padres podían identificar de qué estaban hablando.

magen: Pinterest - © Jim Marshall Photography LLC

Janis Joplin y Jimmy Hendrix en los 70 – Imagen: Pinterest – © Jim Marshall Photography LLC

La clave, 420, comenzó a difundirse de manera espontánea y natural por todo San Rafael y posteriormente otras partes del estado de California. Para cuando el mundo entró en la década de los 90, el término ya se había propagado por lugares inesperados: Ohio, Florida o Canadá.

La internacionalización del 4/20 corrió a cargo de ‘High Times’. Su editor Steve Hager lo incorporó a todos los grandes eventos que organizaban, como la ‘Cannabis Cup’. Todo un mundo alrededor del 420. La publicidad que la revista dio es lo que lo convirtió en un concepto global.

Y de aquí, del 420, se sacó el día internacional de la marihuana. Tan sólo hubo que fijar una fecha a esa cifra de una manera lógica. Según el calendario estadounidense 4/20 es el 20 de abril. Así de fácil fue, no como ocurrió en ‘Lost’.

Jeff Bridges, Steve Buscemi y John Goodman - Imagen: El gran Lebowski

Breve historia de la marihuana en el cine

Primero fueron vagos, idiotas, perdedores e inadaptados sociales. Luego mutaron levemente a surfistas, estudiantes de “high school”, Mathew McCounaghey debutando en la gran pantalla diciendo eso de “Allright, allright”, Jay y Bob el silencioso o Johnny Depp pasado de roscas interpretativas en ‘Miedo y asco en Las Vegas’. La figura del consumidor de marihuana en el cine y en Hollywood ha virado del típico fumeta, el colgado de turno, a una imagen más elitista y cool

La imagen del stoner en el cine ha recorrido un largo y tortuoso camino lleno de estereotipos y clichés. La marihuana en Hollywood nació como algo propio de estudiantes tontos y vagos. Perdedores sociales en general y consumidores de cualquier tipo de sustancia en particular. Como si la hierba fuera una puerta de acceso a una fiesta más “destroyer” e ilimitada. Pero mientras en el cine mainstream y palomitero norteamericano se dedicaban a encorsetar al “fumeta”, los propios actores fueron sofisticando la imagen de la hierba.

‘Up in smoke’, película de 1978, está considerada  la primera película “fumeta” de la historia. La pionera de la comedia stoner que abrió el camino a un género que acabó mutando de “películas de fumados” a “películas para ver fumado”. Cuando el espectador entró en escena, cualquier film cómico con tintes absurdos entraba ya en liza. Basta una simple búsqueda en Google para encontrar listados donde aparecen obras como ‘La vida de Brian’.

De vez en cuando aparecían versos sueltos como ‘Movida del 76’ (‘Dazed and confused’), la joya generacional de Richard Linklater que aunó a un grupo de jóvenes intérpretes que luego supieron hacer carrera en Hollywood (como el ya mencionado Matthew McCounaghey).  También había presencia cannábica en ‘Pulp Fiction’, donde el Vincent Vega de John Travolta hablaba de su viaje a Ámsterdam.

A finales de los 90 este tipo de comedias comenzaron a proliferar en Hollywood. ‘Colega, ¿dónde está mi coche?’ o ‘Road Trip’. Paralela a esta comedia gamberra del clan ‘American Pie’, los hermanos Coen estrenaban ‘El gran Lebowski’, con la presencia del, quizás, mejor personaje cómico en años: The Dude de Jeff Bridges.

James Franco y Seth Rogen - Imagen: Pineapple Express

James Franco y Seth Rogen – Imagen: Pineapple Express

La normalización llegó de la mano de las producciones de Judd Apatow. El séquito que forman Seth Rogen, James Franco o Paul Rudd, bajo el mantra del omnipresente productor, llevó la marihuana a los hogares de clase media con sus peleas conyugales, sus embarazos, sus crisis existenciales y sus trabajos de oficina. La hierba está, y mucho, pero ni más ni peor que una cerveza o un partido de la NBA. El compendio de ‘Lío embarazoso’, ‘Funny people’, ‘Virgen a los 40’, ‘Superfumados’ y demás filmografía perpetrada por Apatow y compañía, unido a la vida stoner fuera de las pantallas de estos actores de Hollywood más otras celebrities, ayudaron a destrozar parte del estigma que tenía la maría en el cine. Obviamente, artistas como Rihanna o Snoop Dogg, con sus negocios relacionados con el cannabis, también han colaborado en la causa. Ahora, podemos a ver a ex-Ídolos juveniles como Zach Efron fumando en ‘Malditos vecinos’, ex estrellas Disney como Miley Cyrus fumando en todas partes y ex parejas de estrellas juveniles como Selena Gomez fumando en películas independientes como ‘Spring Breakers’.

La marihuana, tras conquistar la retaguardia de Hollywood, ha decidido lanzarse a la televisión. Con el único referente de ‘Weeds’, la presencia testimonial y residual del cannabis ha dado paso a una nueva era donde varias plataformas y cadenas han decidido lanzarse a la comedia stoner. Figuras como Chuck Lorre (creador de ‘The Big Bang Theory’) o Kevin Smith estrenarán próximamente shows televisivos ambientados en dispensarios. Un nuevo terreno donde sembrar la hierba.