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John Salley defiende el consumo de marihuana - Foto: Pinterest

John Salley, ex jugador de la NBA, defiende la marihuana medicinal

El ganador de cuatro anillos de campeón ha afirmado que “de haber consumido marihuana medicinal durante su carrera, aún seguiría jugando”

John Salley jugó durante once temporadas en la mejor liga de baloncesto del mundo. Elegido en el número 11 del draft de 1986 por el equipo de la ciudad de Detroit, ganó cuatro anillos de la NBA (dos con los propios Pistons, uno con los Bulls de Jordan y el último con los Lakers). Se retiró en el año 2000, pero Salley cree que esa fecha podría haber sido retrasada si hubiera consumido cannabis durante toda su carrera.

Soy un firme defensor que apoya la marihuana medicinal. Debemos avanzar y darnos cuenta de que es beneficiosa para el cuerpo humano. Ayuda a los deportistas. Yo no empecé a fumar hasta los dos últimos meses de mi carrera profesional. Pienso que si lo hubiese hecho mientras jugaba, lo seguiría haciendo, ha declarado John Salley. En una entrevista concedida al portal ‘TMZ’, el ex NBA se ha sumado a otros jugadores de baloncesto que defienden el consumo de marihuana y el fin de su prohibición.

Larry Sanders, Cliff Robinson o Joe Dumars son sólo algunos ejemplos más de ex-jugadores de la NBA que reconocen y celebran su consumo. El propio Robinson dio un paso más al abrir su propio negocio particular relacionado con la marihuana. ‘Uncle Spliffy’ es una empresa de venta legal de cannabis para uso terapéutico de deportistas, justo lo que ha reivindicado John Salley en su entrevista al citado medio estadounidense.

Larry Sanders antes de retirarse - Foto: Flickr

Larry Sanders: Activismo cannábico en la NBA

Larry Sanders tenía un contrato con los Bucks de Milwauke por 4 temporadas a razón de 44 millones de dólares, pero su afición a la marihuana hizo que lo perdiera. Te contamos la historia del pivot. Activismo pro-cannabis en la NBA

“El estigma de la marihuana es que es ilegal. Es algo que odio. Pero una vez que sea legal, todo eso va a desaparecer”. 

No fue un activista, un político o un músico. Quien dijo estas palabras fue una estrella de la NBA. Larry Sanders es un pivot de 2,11 metros y una envergadura de 2,34. Unas condiciones excelentes para la práctica del baloncesto. Elegido en la posición 15 del Draft de 2010, Sanders ha jugado toda su carrera profesional en el mismo equipo, Milwaukee Bucks, hasta que la política anti-drogas de la NBA frenó su carrera.

En los últimos tiempos se está creando una especie de mantra. Los jugadores de la NBA quieren que la marihuana medicinal deje de estar prohibida en la competición: Si tienes una receta de tu médico ¿por qué no ibas a poder consumirla? es totalmente ridículo. A la gente deben permitirle tener su medicina”, comentaba un jugador durante un sondeo anónimo que realizó la cadena TMZ. Pero Larry Sanders no se oculta. Hasta diez partidos se perdió el jugador debido a castigos causados por su consumo de cannabis. Unas sanciones que cansaron a los Bucks, con los que tenía un contrato de 4 temporadas a razón de 44 millones de dólares, dejándolo sin equipo a mitad del curso anterior y poniendo en peligro su continuidad en la mejor liga de baloncesto del mundo. Y todo por su afición a la marihuana, sustancia que no le supone ninguna superioridad física por delante de sus compañeros y rivales.

Por todo ello, el jugador decidió el pasado mes de febrero retirarse temporalmente de la NBA. Para Larry Sanders “hay cosas más importantes que el baloncesto”. Si el jugador se refugió en la marihuana fue con un propósito puramente medicinal, ya que su personalidad tranquila y paciente no encaja con la presión a la que están sometidas las estrellas de la NBA, siempre aparentando, siempre intentando mostrar ser los más fuertes del lugar. Para mitigar esta presión, Larry fumaba marihuana. Por fumar esa sustancia, fue retirado de la liga. Irónico, ¿verdad?

Nunca ha perseguido el objetivo de ganar mucho dinero en la vida y siento que tengo que dejarme llevar por la intuición”. De esta manera anunciaba el jugador a través de un emotivo vídeo su renuncia a seguir jugando al baloncesto pero sin descartar volver a la liga cuando se encuentre espiritualmente: “Ese es mi propósito en la vida”.

Cliff Robinson, empresario del cannabis - Imagen: PINTEREST

Cliff Robinson, de jugador de la NBA a empresario del cannabis

Cliff Robinson, ex jugador de la NBA, se marca un Snoop Dogg y crea su propia empresa relacionada con la marihuana

Le llamaban Uncle Cliffy. Una especie de juego de palabras que se derivaba de Uncle Spliffy, que, traducido del inglés, quiere decir “tío porreta”Cliff Robinson, jugador de la NBA durante 18 temporadas, fue sancionado en una ocasión por consumo de marihuana. Su pasión, sin embargo, no le dificultó una longeva carrera en la competición de básquet más dura del mundo donde fue All Star (1994), mejor Sexto hombre en el año 1993 y elegido en el segundo mejor quinteto defensivo (2000). Una media de 14.2 puntos y 4.6 rebotes son los fríos datos de un ala-pivot que pasó la mayoría de su carrera en los Portland Trail Blazers y los Phoenix Suns.

“Quiero destilar el estigma alrededor del cannabis, la mala interpretación de que los atletas y el cannabis son incompatibles”.

En un alarde irónico del destino, aquello que le reportó una sanción se ha convertido ahora en su nuevo paso empresarial. Cliff Robinson, imitando a celebrities top como Snoop Dogg y Rihanna, ha querido introducirse en el negocio de la marihuana con una empresa de venga legal de cannabis para uso terapéutico para deportistas: Uncle Spliffy.

Cliff Robinson, de la NBA al cannabis - Imagen: PINTEREST

Cliff Robinson, de la NBA al cannabis – Imagen: PINTEREST

La empresa de Cliff Robinson de cultivo y venta de marihuana operará en el estado de Oregón, donde es legal desde el 2014 la manufacturación, procesamiento y venta de cannabis. Uncle Spliffy se define como “la primera marca cannábica deportiva del mundo”. Robinson piensa que en el futuro el deporte será el tercer mayor nicho de la marihuana, tan sólo detrás del consumo recreativo y medicinal: “Es una oportunidad para mí de salir afuera y decirle a las personas un poco sobre mí fuera del baloncesto. Las personas en Oregón me conocen como un hombre de baloncesto, pero quiero destilar el estigma alrededor del cannabis, la mala interpretación de que los atletas y el cannabis son incompatibles”

Robinson, que fue portavoz en la ‘Conferencia Colaborativa de Cannabis’ en Oregón durante el mes de febrero, critica la contradicción que supone sancionar a atletas por consumo de marihuana cuando no es algo que reporte ningún beneficio deportivo: “El cannabis es definitivamente una alternativa positiva que farmacéuticos al final del día. Esas son sintéticas. Hablo de algo que es natural y puede tener el resultado que esperas, al hablar de tensión en los músculos o relajación”.

Uncle Spliffy dispone de una web ya operativa pero en la que sólo puedes registrar tu correo electrónico en una newsletter que promete “no enviar spam”. Mientras esperamos con expectación el lanzamiento de la “primera marca de cannabis y deporte”, Cliff Robinson se erige como el mayor embajador del deporte y la marihuana medicinal.

Jeff Bridges, Steve Buscemi y John Goodman - Imagen: El gran Lebowski

Breve historia de la marihuana en el cine

Primero fueron vagos, idiotas, perdedores e inadaptados sociales. Luego mutaron levemente a surfistas, estudiantes de “high school”, Mathew McCounaghey debutando en la gran pantalla diciendo eso de “Allright, allright”, Jay y Bob el silencioso o Johnny Depp pasado de roscas interpretativas en ‘Miedo y asco en Las Vegas’. La figura del consumidor de marihuana en el cine y en Hollywood ha virado del típico fumeta, el colgado de turno, a una imagen más elitista y cool

La imagen del stoner en el cine ha recorrido un largo y tortuoso camino lleno de estereotipos y clichés. La marihuana en Hollywood nació como algo propio de estudiantes tontos y vagos. Perdedores sociales en general y consumidores de cualquier tipo de sustancia en particular. Como si la hierba fuera una puerta de acceso a una fiesta más “destroyer” e ilimitada. Pero mientras en el cine mainstream y palomitero norteamericano se dedicaban a encorsetar al “fumeta”, los propios actores fueron sofisticando la imagen de la hierba.

‘Up in smoke’, película de 1978, está considerada  la primera película “fumeta” de la historia. La pionera de la comedia stoner que abrió el camino a un género que acabó mutando de “películas de fumados” a “películas para ver fumado”. Cuando el espectador entró en escena, cualquier film cómico con tintes absurdos entraba ya en liza. Basta una simple búsqueda en Google para encontrar listados donde aparecen obras como ‘La vida de Brian’.

De vez en cuando aparecían versos sueltos como ‘Movida del 76’ (‘Dazed and confused’), la joya generacional de Richard Linklater que aunó a un grupo de jóvenes intérpretes que luego supieron hacer carrera en Hollywood (como el ya mencionado Matthew McCounaghey).  También había presencia cannábica en ‘Pulp Fiction’, donde el Vincent Vega de John Travolta hablaba de su viaje a Ámsterdam.

A finales de los 90 este tipo de comedias comenzaron a proliferar en Hollywood. ‘Colega, ¿dónde está mi coche?’ o ‘Road Trip’. Paralela a esta comedia gamberra del clan ‘American Pie’, los hermanos Coen estrenaban ‘El gran Lebowski’, con la presencia del, quizás, mejor personaje cómico en años: The Dude de Jeff Bridges.

James Franco y Seth Rogen - Imagen: Pineapple Express

James Franco y Seth Rogen – Imagen: Pineapple Express

La normalización llegó de la mano de las producciones de Judd Apatow. El séquito que forman Seth Rogen, James Franco o Paul Rudd, bajo el mantra del omnipresente productor, llevó la marihuana a los hogares de clase media con sus peleas conyugales, sus embarazos, sus crisis existenciales y sus trabajos de oficina. La hierba está, y mucho, pero ni más ni peor que una cerveza o un partido de la NBA. El compendio de ‘Lío embarazoso’, ‘Funny people’, ‘Virgen a los 40’, ‘Superfumados’ y demás filmografía perpetrada por Apatow y compañía, unido a la vida stoner fuera de las pantallas de estos actores de Hollywood más otras celebrities, ayudaron a destrozar parte del estigma que tenía la maría en el cine. Obviamente, artistas como Rihanna o Snoop Dogg, con sus negocios relacionados con el cannabis, también han colaborado en la causa. Ahora, podemos a ver a ex-Ídolos juveniles como Zach Efron fumando en ‘Malditos vecinos’, ex estrellas Disney como Miley Cyrus fumando en todas partes y ex parejas de estrellas juveniles como Selena Gomez fumando en películas independientes como ‘Spring Breakers’.

La marihuana, tras conquistar la retaguardia de Hollywood, ha decidido lanzarse a la televisión. Con el único referente de ‘Weeds’, la presencia testimonial y residual del cannabis ha dado paso a una nueva era donde varias plataformas y cadenas han decidido lanzarse a la comedia stoner. Figuras como Chuck Lorre (creador de ‘The Big Bang Theory’) o Kevin Smith estrenarán próximamente shows televisivos ambientados en dispensarios. Un nuevo terreno donde sembrar la hierba.

Imagen de Keith Allison - Flickr

Larry Sanders podría volver a la NBA

Larry Sanders se retiró de la práctica deportiva tras ser sancionado por consumo de cannabis

Larry Sanders, ex integrante de los Milwauke Bucks, anunció el pasado mes de febrero que dejaba la competición. El pívot acababa de ser cortado por su franquicia tras ser castigado con diez partidos por dar positivo en consumo de marihuana.

Aunque parecía ser el adiós a una incipiente carrera y a un contrato de 44 millones de dólares, Sanders ha dejado caer que podría volver a la mejor liga de baloncesto del mundo. Según informa el reputado periodista norteamericano Steve Kyler en Basketball Insiders el jugador se encuentra en California entrenándose diariamente mientras medita si retoma su faceta deportiva. En caso afirmativo, tendría que aceptar el salario mínimo profesional impuesto por la NBA