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El matrimonio Emery en los campos de cáñamo - Foto: Nekwo

Entrevista a Marc y Jodie Emery: “Las sociedades que abracen el cannabis tendrán mejores resultados”

Podríamos empezar diciendo que en el año 2007 las Naciones Unidas publicaron su estudio anual sobre consumo de drogas. En él se decía que el uso recreativo de cannabis en Canadá era cuatro veces mayor que el de la media mundial. También podríamos empezar diciendo que en 2013 apareció una encuesta realizada por el ‘Foro de Investigación’ donde se informaba de que más de dos tercios de los canadienses estaban a favor de la despenalización de pequeñas cantidades de hierba. Pero, ¿qué son los fríos datos cuando se leen sin un contexto? ¿Sin un patrón que una todas las cifras? ¿Sin alguien que sepa interpretar los números? Alguien que represente los intereses de millones de personas. Que le dé voz y lucha.

Marc Emery supo antes que nadie lo que se avecinaba en Canadá y decidió hace décadas comenzar una revolución cannábica que a veces ha bordeado la máxima de que el fin justifica los medios. Pero para dar ejemplo del tipo de activismo que practica y que alcanza niveles políticos, mediáticos y empresariales, él mismo se ha utilizado cuando ha sido necesario como conejillo de Indias. Sabía a lo que se atenía cuando comenzó a vender semillas de cannabis a finales de 1994. Así estuvo durante diez años, llevando una actividad comercial de la que conocía perfectamente sus consecuencias y que le llevó a ser considerado en toda Norteamérica como “Prince of pot”. Él mismo se define como “la persona que más semillas ha vendido en el mundo”. Por eso no se sorprendió ni le importó que la DEA viniera tras él: Querían detener mi dinero. Yo era una de las 50 personas más buscadas en el mundo. Vivía en Canadá, pero vinieron a por mí. Pero aquello funcionó para mí. Soy más famoso y más influyente”. Porque ese es el activismo que defiende Marc y que encuentra consenso en su esposa Jodie Emery.

Entrevista a Jodie y Marc Emery en Sevilla - Foto: Nekwo

Entrevista a Jodie y Marc Emery en Sevilla – Foto: Nekwo


“Un activista es una persona que cree en algo, y en esa creencia no van incluidas las grandes transacciones.  Si lo haces sin medios económicos pero con la creencia de que es bueno para el mundo, eso también es activismo. Es algo que haces porque, de alguna manera, crees con pasión en causas que son justas”.
Jodie Emery


Marc incluso va un paso por delante de las formas más sosegadas que se esconden detrás de la dulzura de Jodie. El matrimonio Emery juega a poli malo y poli bueno, pero eso no quita que ambos lleven la misma velocidad, apunten a la misma dirección y usen las mismas herramientas, como las revistas o canales de TV que dirigen.

 

“El activismo a gran escala es presentarse para el ejercicio de la política a distintos niveles, para redactar leyes o incluso hablar a compañeros de profesión sobre la marihuana”.
Marc Emery


Su activismo es de los que salen de muy adentro. Casi del estómago. Marc Emery ha enfocado su vida con el propósito de que el cannabis sea legalizado. Y rige sus movimientos y pensamientos con ello. Es la prioridad.
Es hacer ruido, aceptar las consecuencias y exponerse de una manera valiente y mediática. Forzando los límites todo lo que se pueda.  

Durante la estancia de Marc en prisión, la única etapa de su vida donde no fumó marihuana, Emery se politizó y escribió sobre activismo. Incluso publicó un blog dentro de Cannabis Culture, la revista que fundó en el verano de 1994 como un boletín impreso que se convirtió posteriormente en una web con la llegada de la crisis del papel y el auge de los medios online. En ‘Prison Blog’ el canadiense narraba sus experiencias entre rejas, como en la última actualización que publicó donde hablaba del estatus legal en que quedó tras los cinco años bajo la custodia de los terminales de la ‘Oficina de Prisiones de los Estados Unidos’. Tras ello, quedó en un especie de limbo llamado ‘Inmigración’, departamento que acabó extraditándole a su Canadá natal en 2014.

 

Otras personas nos han enseñado que hay que luchar un poco para mantener nuestras libertades; de lo contrario nos volveríamos vagos en cuanto a nuestra propia cultura”.
Marc Emery

Jodie Emery tomando notas durante la entrevista - Foto: Nekwo

Cuando volvió a su país, Marc Emery se topó con el auge de un joven político, Justin Trudeau. El líder del Partido Liberal de Canadá era por aquel entonces una rara avis, ya que mostraba una opinión diferente al del establishment sobre el cannabis. Trudeau abogaba por la legalización y prometía legalizarlo cuando se convirtiera en Primer Ministro. Emery lo miraba con una mezcla de sorpresa y dudas. Con una ilusión escéptica. Por su experiencia, él pensaba que la mayoría de políticos que aspiran a un cargo tienden a prometer lo correcto y ayudar a la gente pero, en cuanto llegan al poder, luego se convierten en “cobardes, animales políticos mezquinos y poco inteligentes”. ¿Qué pasaría en Canadá si gobernara este Trudeau?

Lo que ha pasado con esta versión anglo-francófona de Mujica es que a los pocos meses de alzarse con el poder, anunció en plena sesión especial sobre drogas convocada en la ‘Asamblea General de Naciones Unidas’ que Canadá legalizaría el cannabis en 2017. Pero para Marc, haciendo gala una vez más de su escepticismo político, “todo llega demasiado tarde”. The Prince of Pot sostiene que primero tiene que empezar un proceso de aceptación y asimilación que desembocará en una regularización en abril del 2018. Más optimista es, una vez más, Jodie. Para ella, Justin Trudeau representa “un montón de esperanza” para los canadienses.

“Trudeau es un idealista”.
Jodie Emery


Lo que es incredulidad respecto a Canadá no cambia cuando Emery opina sobre USA. Su cautela no le hace salir de un estado de vigilia cannábica. Marc observa a sus vecinos del sur con perspectiva. Es consciente de que si California avanza positivamente con su progreso de regularización y se le suman Vermont y Nevada, hablaremos de 33 millones norteamericanos con acceso legal a marihuana. Es por ello que siguió con mucha atención las primarias donde
Donald Trump y Hillary Clinton se erigieron como candidatos presidenciales a la Casa Blanca: “El próximo presidente que salga electo tendrá que afrontar el problema de legalizar la marihuana y, si no lo hace, será una suerte de caos, ya que serán muchas personas las que ya tengan acceso a ella”.

Emery sostiene que, con los procesos de Canadá y el que se prevé en México, los Estados Unidos tendrán una doble presión tanto al norte como al sur, algo que influirá en el próximo inquilino de la Casa Blanca. Respecto a esta carrera por ocupar el despacho oval, “el príncipe de la hierba” no es ningún entusiasta de los dos candidatos.

Nekwo compartió con el matrimonio Emery y la organización de Expocáñamo la visita a los campos de cáñamo de Sevilla - Foto: Nekwo

Nekwo compartió con el matrimonio Emery y la organización de Expocáñamo la visita a los campos de cáñamo de Sevilla – Foto: Nekwo

“Trump no hará más por la cultura cannábica que Clinton”.
Marc Emery


Emery cree que Trump apoya el proceso de regularización de la marihuana terapéutica, aunque ironiza brillantemente con los motivos:
“Sólo él sabe a qué se refiere con ello. Creo que no le importa porque no tiene nada que decir sobre este tema o porque no ha tenido experiencias negativas con el cannabis”. Con el lado demócrata tampoco es muy entusiasta. Opina sin tapujos que, al contrario de lo que ella misma ha dicho en los debates celebrados en las elecciones primarias, Hillary Clinton no está a favor de la legalización. Al final, según Marc Emery y su humor sarcástico, “tenemos por un lado a una mala elección y, por otro, una que no sabemos cómo va a acabar”.

Pero Marc y Jodie también miran al resto del mundo y señalan a Uruguay como la capital cannábica. Es el ejemplo a seguir, aunque los Emery piensen que aún queden cosas por pulir: “Habrá que hacer algunos ajustes pero es una medida muy popular y efectiva. Hasta la fecha ha sido el experimento más exitoso en el mundo”.

Es el inconformismo de Marc Emery, “the prince of pot”, para quién el principal de los problemas del mundo que se podrían resolver ya es el de la legalización del cannabis. Y por ello ha hecho de su pasión, su vida. Asumiendo todas las consecuencias posibles pero recogiendo unos frutos que marcan el fin de un largo camino que comenzó hace décadas: “de aquí a cinco años el cannabis será legal en todos los países del mundo”.

Estatua de la libertad - Foto: Pixabay

El futuro más próximo de la marihuana

Su dedo señala el camino. 2016 es año de elecciones en los Estados Unidos y de su próximo presidente puede depender el futuro legal del cannabis. De momento parece que la DEA se está planteando reclasificar la marihuana dentro del listado de sustancias controladas

Junto a la heroína, el LSD, el peyote o el MDMA, la marihuana lleva clasificada durante décadas como droga de ‘Clase I’ en los Estados Unidos. Hasta la cocaína está considerada menos peligrosa por parte de la DEA. Para que el cannabis haya recibido este “privilegio”, ha tenido que ser considerada como una sustancia con “alto potencial para el abuso”, sin “ningún tipo de uso médico” y con una “ausencia de seguridad y supervisión médica”.

Es decir, la Administración para el Control de Drogas de los Estados Unidos considera a la marihuana como una droga top. Lo peor en abuso, en consumo y en un hipotético uso médico nulo. Contradictorio, ¿verdad?

A pesar de que 23 estados norteamericanos permitan el consumo de la marihuana a nivel medicinal, y Colorado y Washington a nivel recreativo, la ley federal de los EEEU la mantiene ilegalizada. Paradojas de un país multiestatal que provocan, por ejemplo, que en los lugares donde sí es legal el cannabis no se permitan transacciones bancarias o el pago con tarjeta de crédito.

Votante norteamericano pro-legalización - Foto: Neon Tommy

Votante norteamericano pro-legalización – Foto: Neon Tommy

Pero todo podría cambiar en este crucial curso político del 2016. Aunque Barack Obama saldrá de la Casa Blanca el próximo mes de noviembre, nos vienen unos apasionantes meses por delante que pueden presentarse como vitales para la situación legal de la marihuana. Pero antes de una cita de tal magnitud, ya vamos conociendo  algunas pistas sobre el futuro del cannabis. Según Gary Johnson, ex gobernador del estado de Nuevo México y firme defensor de la descriminalización,  “Obama quitará la marihuana de la lista como narcótico Clase I”.

Unas declaraciones que se emparentan con la carta mandada durante el pasado 2015 por ocho senadores a la DEA. En ella se instaba al gobierno federal a que facilitase la investigación sobre los beneficios médicos de la marihuana con la intención de que la agencia anti-drogas norteamericana la reclasificara entre las categorías de la Ley de Sustancias Controladas.

De la respuesta de la DEA, una carta firmada por el administrador interino Chuck Rosenberg, se concluye que en el futuro esta reclasificación podría estar más cerca que en 2001 y 2006, años en los que se enviaron unas peticiones similares: “La DEA entiende el gran interés en la pronta solución a estas peticiones y espera lanzar su determinación en la primera mitad del 2016”.

Cartas de la DEA aparte, habrá que esperar también a conocer al próximo presidente de los Estados Unidos. Una administración del pro-cannabis Bernie Sanders (“Debemos terminar la llamada guerra contra las drogas”) hubiera sido perfecta para los intereses de la despenalización. Ahora, que la contienda ha quedado entre dos candidatos que no acaban de definir del todo sus posturas: Hillary Clinton y Donald Trump.

El futuro del cannabis, ¿en manos del votante norteamericano?

Calles de Lisboa - Foto: Pixabay

Los 15 años de Portugal

Se cumplen quince años de la instauración de un modelo distinto. Una rara avis. Una política social diferente a la de la gran mayoría de naciones vecinas. Hace quince años Portugal descriminalizó la posesión de estupefacientes para 10 días de uso personal

Con la Revolución de los Claveles del 25 de abril de 1974 no sólo se acabó con medio siglo de dictadura salazarista, también se abrió a Portugal a la modernidad… con todas sus consecuencias. Incluida la heroína. Con la llegada de la democracia también llegó el aumento del consumo de esta sustancia. Pero las alarmas no se dispararon hasta finales de los noventa con una medida que convirtió al país luso en el segundo país de la Unión Europea en descriminalizar el consumo de drogas.

El ‘Parlamento’ portugués aprobó el 7 de julio del 2000 la despenalización del consumo de todas las drogas, sin distinción entre duras y blandas. La derecha se opuso a la medida, llegando a solicitar un referéndum. Vitalino Canas, el entonces secretario de Estado de la Presidencia y encargado del proyecto, lo defendió de esta manera: Supone una nueva filosofía. Cumplimos de esta forma una función social y mantenemos que el consumo de drogas es pernicioso para la salud y sigue prohibido”.

La medida entró en vigor en 2001. Portugal despenalizaba el uso de todas las drogas: marihuana, cocaína, heroína… El estado consideró este consumo y pequeñas posesiones como un problema de salud pública, no criminal. Y aunque la droga continuaba siendo ilegal, su consumo ya no te reportaba cárcel y antecedentes penales.

Desde ese lejano 2001, el delito de “tráfico de drogas” en Portugal se mantiene cuando la persona posee sustancias prohibidas que exceden “la cantidad necesaria para el consumo medio individual durante diez días”, 15 gramos de cocaína o heroína y 20 de cannabis. En caso de que la compra y posesión de drogas para consumo de personal durante 10 días no exceda de eso, el ciudadano paga una sanción económica.

Y aquí es cuando entra lo verdaderamente importante. El toque social que ha marcado diferencias entre Portugal y gran parte del resto de Europa: El consumidor tiene una salida diferente a la del pago de la multa. Si lo desea, puede entrar de manera voluntaria en un programa de tratamiento de su dependencia. Sea como fuere, tanto la sanción económica como la vía del tratamiento corren a cargo de organismos sociales.

Calles de Lisboa - Foto: Pixabay

Calles de Lisboa – Foto: Pixabay

¿Ha aumentado el consumo en estos 15 años?

La pregunta ha sido obvia y recurrente durante estos tres lustros. Los partidos más conservadores intentaron tirar por tierra esta medida con propuestas de referéndum. La excusa más alarmista era la más típica: esta medida aumentará el consumo y el poder de las mafias.

Portugal cuenta con 3 muertes por sobredosis por millón de habitantes, en comparación con las 10,2 de los Países Bajos o las 44,6 muertes por cada millón del Reino Unido. La media de la Unión Europea es de 17,3 por millón de habitantes.

La situación de las drogas de Portugal ha mejorado significativamente en varias áreas clave. Las infecciones por VIH y las muertes relacionadas con las drogas han disminuido, mientras que el aumento dramático del consumo no se ha materializado. La política social y de reinserción ha triunfado.

Congreso de los diputados - Foto: SubtlePanda

¿En qué punto se encuentra la legislación del cannabis en España?

En pleno proceso de transición entre dos normativas, de la Ley de Seguridad Ciudadana de 1/1992 a la conocida como “Ley Mordaza”, realizamos un breve repaso a la legislación sobre el cannabis en España

¿Es delito el consumo en lugares privados? ¿Y el cultivo? ¿Y la compra-venta de semillas de marihuana? ¿Ha cambiado algo la Ley Mordaza” respecto a la “Ley Corcuera”? ¿Es tan negativa la nueva ‘Ley de Seguridad Ciudadana?’ ¿Podemos tener plantas en el balcón? ¿Es la legislación española peor que otros países en materia cannábica?

Durante la ‘Ley de Seguridad Ciudadana de 1/1992′ se podía decir que sólo el ánimo de lucro y el consumo de cannabis en lugares públicos se consideraban delito en España. A pesar de que no estaba entre las más permisivas, la legislación sobre cannabis en España tenía algunas ventajas con respecto a otros países con leyes más prohibitivas, como la posibilidad de sustituir multas de posesión de drogas por tratamientos de desintoxicación o el no considerar al consumidor un delincuente.

La ‘Ley de Seguridad Ciudadana 1/1992’ (también conocida como Ley de la patada en la puerta” o “Ley Corcuera”), se sancionaba de manera administrativa el consumo y/o tenencia en vía pública con multas que rondaban las 50.000 pesetas (300 euros actuales). Por su parte, existía una especie de vacío legal o limbo respecto al autocultivo. Si demostrabas que no era para la venta y sí para consumo propio, como mucho podías ser condenado con una multa administrativa.

Diputados en sesión del Congreso - Imagen: Flickr

Diputados en sesión del Congreso – Imagen: Flickr

Así rezaba el famoso artículo:

Artículo 25: (1) : Constituyen infracciones graves a la seguridad ciudadana, el consumo en lugares públicos, así como la tenencia ilícita, aunque no estuviese destinada al tráfico de drogas ilegales tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas, siempre que no constituya infracción penal, así como el abandono en los sitios mencionados de útiles o instrumentos utilizados para su consumo.

Pero el pánico cundió con las primeras informaciones que llegaron sobre la ley que estaba preparando el Partido Popular. En contra de la tendencia global, y de las recomendaciones de los expertos en prevención de drogas, la ‘Ley para la protección de la Seguridad Ciudadana’, se preveía un retroceso importante. Un endureciendo de las multas por tenencia y negar la posibilidad de acogerse a los programas de desintoxicación. España volvería a estar entre los estados con una reglamentación sobre cannabis más retrograda, junto a países como Rusia o México.

Finalmente, la ley definitiva, llamada ‘Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana’ entró en vigor el día 1 de julio, contemplando las siguientes infracciones que catalogaba de graves:

  • El consumo o la tenencia ilícitos de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas, aunque no estuvieran destinadas al tráfico, en lugares, vías, establecimientos públicos o transportes colectivos, así como el abandono de los instrumentos u otros efectos empleados para ello en los citados lugares.
  • El consumo de bebidas alcohólicas en lugares, vías, establecimientos o transportes públicos cuando perturbe gravemente la tranquilidad ciudadana.
  • El traslado de personas, con cualquier tipo de vehículo, con el objeto de facilitar a éstas el acceso a drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas, siempre que no constituya delito.
  • La ejecución de actos de plantación y cultivo ilícitos de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas en lugares visibles al público, no constitutivos de delito.

La tolerancia del consumo ilegal o el tráfico de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas en locales o establecimientos públicos o la falta de diligencia en orden a impedirlos por parte de los propietarios, administradores o encargados de los mismos.

Todas las infracciones anteriores, según el artículo 39, son sancionadas con multas de 601 a 30.000 euros.

El artículo 20, el más polémico y que más diferentes interpretaciones llevó, acabó siendo modificado, con el añadido de “en lugares visibles al público”. Por lo tanto, y en conclusión, el autocultivo de marihuana es una infracción grave, a no ser que se realice en interior, en invernaderos o en patios traseros.

A día de hoy, con la falta de entendimiento entre los diferentes partidos políticos en el Congreso y sin investidura, la legislación sobre el cannabis parece aparcada y un tema menor. Habrá que esperar a ver quién forma el nuevo gobierno para ver hacia donde se dirige el estado en este y otros asuntos.

World on drugs - Imagen: Narcos (Netflix)

World on drugs: Latinoamérica

Por cada líder que un cartel perdía. Por cada sicario asesinado. Por cada célula que se descabezaba, el grupo superviviente se transformaba en una entidad independiente. Siendo, de esta manera, más difícil de identificar y entender su funcionamiento. Es una guerra que han perdido Estados Unidos y su DEA. La gran potencia mundial, país creador del “war on drugs”

En el verano de 1973 los Estados Unidos crean la DEA. Con jurisdicción federal en todo el país y un presupuesto de 116 millones de dólares, se convierte en la agencia responsable de todas las investigaciones y operaciones anti-drogas del país. Además, la ‘Drug Enforcement Administration’ coopera con diferentes países en la lucha conjunta contra el narcotráfico.

La DEA no fue más que una consecuencia lógica y práctica a las palabras pronunciadas por Richard Nixon un par de años antes: “Las drogas son el enemigo público número 1”. El verano del amor de 1967 trajeron a EEUU los hippies, Jimmy Hendrix y la crítica por la guerra de Vietnam. Esta vertiente social más progresista de lo que estaban acostumbrados a ver en territorio norteamericano, consumían LSD y marihuana como forma de expresión de protesta. Nixon, en medio de una crisis política, apeló a la mayoría silenciosa que no entendía esta contracultura y potenció la DEA. Demonizar el consumo de drogas fue la coartada perfecta para criminalizar a los estamentos más críticos y, además, adentrarse en países latinoamericanos.

Cartel de Medellín - Imagen: Narcos (Netflix)

Cartel de Medellín – Imagen: Narcos (Netflix)

La DEA conquista América: Colombia y México

Los países con mayor índice de crímenes son aquellos de Latinoamérica donde se produce droga: Colombia, Venezuela, Honduras o México. Aunque las sustancias se consumen en otros países, su negocio provoca a estos una tasa altísima de violencia, corrupción y caos político.

El paradigma podría ser Colombia. Descrito como un país de droga, sus diferentes gobiernos han gastado, durante décadas, millones en seguridad. Y muchas veces en vano. Ayudado por esta especie de “boom narco” que se está viviendo por la serie de Netflix, la figura de Pablo Escobar sigue siendo recordada. El primer traficante de la historia convertido en figura pop, asesinó, entre otros, a Luis Carlos Galán en 1989 cuando se postulaba a presidir el país. Un cuarto de siglo después su legado lo ha tomado su propio hijo Juan Manuel Galán, el cual promueve como diputado una iniciativa para legalizar la marihuana: La guerra contra las drogas es una guerra tonta y perdida. Hemos pagado un precio muy alto y hay que buscar nuevos caminos, políticas y soluciones. Y reconocer que las drogas siempre han estado en la humanidad”.

Pero mientras Galán promueve la legalización del cannabis y descriminaliza el consumo de drogas por considerarlo intrínseco al ser humano, la policía de su país continúa la cooperación con la DEA y se gasta 10 mil millones de dólares en el denominado “Plan Colombia”.

La DEA en México - Imagen: Traffic

La DEA en México – Imagen: Traffic

Creado en 1999 durante los mandatos de Bill Clinton y Andrés Pastrana, los principales objetivos del tratado son mirados desde diferente ángulo según te sitúes en Washington o en Bogotá. Mientras Estados Unidos quiere detener el chorreo de drogas ilegales hacía su país, Colombia tan solo quiere la paz. Es decir, USA manda militares para luchar en una guerra contra el narcotráfico y el país latinoamericano busca ofrecer alternativas sociales y económicas a los campesinos para que tengan otra opción a la del cultivo para narcos.

La guerra contra las drogas en México, liderada por Felipe Calderón durante su mandato entre 2006 y 2012, causó 80 mil muertos. La mayoría jóvenes de entre 15 y 24 años. Sin embargo, su antecesor en el cargo Vicente Fox (2000-2006), es hoy en día un político pro-despenalizador: Hay que terminar con la prohibición y dejar de obedecer a EEUU porque solo mira por sus intereses”. Fox lo tiene muy claro. Es de los que piensa que la legalización de distribución y venta de drogas supondría un golpe a la estructura económica de los cárteles. El ex presidente defiende el típico discurso anti-yanqui: “A EEUU le interesa sacar la guerra fuera de sus fronteras, aunque al final los consumidores sean ellos”.

Uruguay y Bolivia, la resistencia

World on drugs - Imagen: Narcos (Netflix)

World on drugs – Imagen: Narcos (Netflix)

En el otro extremo se encuentra Uruguay. Desde 2014, primer país del mundo en regularizar la marihuana. Si viajamos al país charrúa tenemos permitido cultivar hasta seis plantas o formar parte de un club de cannabis junto a otras 44 personas y 99 plantas. Además, ya hay dos empresas que se encuentran en plena producción de cannabis y las farmacias del país acabarán el año vendiendo la hierba.

Desde que expulsaron a la DEA en 2008, fuera de las redes yanquis también se encuentra Bolivia. Su presidente Evo Morales defiende que han reducido las plantaciones sin la necesidad de marcar a los cultivadores de coca: “La mejor política antidroga no necesita a la DEA”.

Bolivia luchó por uno de sus productos más importantes: la hoja de coca. Con su penalización en la ‘Convención de Estupefacientes’ de 1961, el país boliviano veía como su materia prima principal y una de sus tradiciones más ancestrales, el mascado de coca, quedaba prohibido. Salvo una excepción. La exportación de coca en jarabe para la Coca-Cola estaba permitida.

Ya lo dijo Groucho Marx: “Estos son mis principios. Si no le gustan, tengo otros”.

Barack Obama, defensor del cannabis - Imagen: Glyn Lowe

10 veces que Barack Obama ha normalizado el consumo de marihuana

Estados Unidos vive un proceso de normalización de la marihuana en el que varios estados ya han legalizado su consumo recreativo y medicinal. ¿Tendrá algo que ver Barack Obama en el american weed of life?

Aaron Sorkin, el genial guionista creador de ‘El ala oeste de la Casa Blanca’ lo definió así: “Lo importante no es que sea negro, es que sea listo. Por fin tenemos a una de las 1000 personas más inteligentes del país como presidente”. Y es que, Barack Obama ha trascendido más allá del color de su piel. Sí, Estados Unidos por fin ha tenido a su presidente negro como llevaba décadas soñando, pero a nivel socio-cultural y más allá de la política, si por algo destaca Obama es por su pose cool, su lado más pop y ese punto transgresor que siempre se ha gastado.

Barack Obama lo mismo te encesta un triple durante una pachanga con los Chicago Bulls que canta por Frank Sinatra en el ‘Saturday Night Live’. La vertiente más showman del presidente de los Estados Unidos siempre ha ido acompañada por una especie de honestidad en la que Obama no se ha dejado influir por la típica corrección política. Y esto se ha extrapolado a la hora de narrar sus aventuras con el consumo de cannabis:

10 veces que Barack Obama ha normalizado el consumo de marihuana

10 veces que Barack Obama ha normalizado el consumo de marihuana

1. En una entrevista para la revista ‘New Yorker’ declaró: “Como ya se sabe fumé ‘maría’ cuando era joven y lo considero un mal hábito, un vicio, no muy distinto de los cigarrillos que fumaba cuando era joven y buena parte de mi vida adulta”.

2. En otra entrevista que concedió en 2007, antes de su elección volvió a confesar: “Cuando era joven inhalaba con frecuencia”.

3. En una biografía publicada en 2012 se narra la fama de Barack Obama a la hora de liderar los experimentos con marihuana en su época universitaria. Al parecer, Barack inventó el “Total Absorption”. Se trataba de fumar dentro de un coche con las ventanas bajadas. Cuando se acababa el porro se inhalaba el humo que aún permanecía en el vehículo para así “aprovechar doblemente la hierba”.

4. Obama también era conocido por una costumbre algo “gorrona”: Se aprovechaba de cualquier despiste de sus amigos para fumar caladas de sus porros al grito de “¡interceptado!”.

5. David Maraniss, amigo de la universidad y premio ‘Pulitzer’ en 1993, narra otra de las costumbres que tenía el político: “Cuando estabas con Barack y sus colegas, si exhalabas un preciado pakalolo (jerga de Hawai para referirse a la marihuana) en lugar de absorberlo complemente en tus pulmones, se te imponía un castigo y tu turno era saltado hasta que el porro daba la vuelta”.

6. Siendo ya presidente electo  y tras ver los procesos de Colorado y Oregón declaró que “no tendría sentido ver como una prioridad el perseguir a los consumidores de marihuana recreativa en estados que ya han determinado que es legal”.

7. En una charla que Obama dio en la ‘Northwestern University’ en 2004 declaró: La guerra contra las drogas ha sido un total fracaso. Necesitamos descriminalizar nuestras leyes sobre la marihuana”.

8. Obama escribió en una carta escrita en 2006: Soy consciente del argumento que defiende la legalización de la marihuana como medida para frenar la violencia asociada a la venta de una sustancia ilegal. También sé apreciar a los médicos que creen que la marihuana medicinal puede ser útil para algunos pacientes”.

9. En 2007 comentó a un activista durante un encuentro en New Hampshire: No utilizaría alDepartamento de Justicia para perseguir y asaltar a los usuarios de marihuana medicinal”.

10. Cuando se convirtió en Presidente de Estados Unidos, Obama instruyó al Departamento de Justicia para detener el ataque de dispensarios en estados donde la marihuana medicinal es legal.

Cartel promocional de Rolling Papers

Rolling Papers: Cuando la industria de la marihuana se convirtió en papel

-> La legalización del cannabis en Colorado hizo que The Denver Post creará una sección dedicada única y exclusivamente a la marihuana
-> The cannabist es el primer blog cannábico creado por un medio generalista
-> Rolling Papers es el documental de Netflix sobre la historia que hay detrás de ‘The cannabist’

En un ejercicio casi de metaficción, nos encontramos viendo un documental de Netflix sobre periodismo y marihuana en el que hay una escena donde el dependiente de un dispensario le vende hierba a un periodista mientras el equipo audiovisual graba el momento. Durante la transacción, el comercial dice: “Te sello la marihuana y ya puedes irte a casa a ver Netflix, ¿vale?”

Es decir, un redactor de un medio cannábico español está viendo en Netflix un documental sobre periodismo y marihuana donde se muestra a un dependiente de dispensario vendiendo hierba a un redactor de un medio americano mientras le apremia con que vaya a casa a ver Netflix. Un trabalenguas irónico, pero también muy metafórico.

Cuando los defensores de la legalización de la marihuana lanzan al mundo las razones y motivos por las que regularizar la planta y el consumo, cada vez es más frecuente leer o escuchar una muy determinada: el cannabis no sólo se limita al cultivo de una planta que luego se comercializa con ella. Existen todo tipo de negocios paralelos que se pueden crear a través de cambiar la legislación vigente. ‘Rolling Paper’ es un documental de Netflix que trata sobre uno de estas acciones relacionadas que traería la legalización de la hierba. Una muy concreta y muy especial: el periodismo cannábico.

Cuando el 1 de enero de 2014 se empezó a comercializar de manera legal la marihuana en Colorado, había un periodista del ‘The Denver Post’ para cubrirlo, Ricky Baca. ‘The Cannabist’, el blog especializado en cannabis, nació como la respuesta lógica a lo que los directivos del periódico suponían como un cambio en el paradigma de su estado. La legalización de la hierba iba a traer consecuencias políticas, económicas, legales y sociales. Por ello, pusieron a un redactor musical, pero con experiencia en el tema, a dirigir una sección dedicada al tema. Y bajo su manto, nació la primera redacción stoner dentro de un medio generalista norteamericano.

Mitch Dickman, director del documental, realiza un viaje divertido y distendido en esta nueva vía de periodismo que Colorado creó con la legalización. Desde las mismas entrañas del ‘The Denver Post’, vemos cómo se organiza una redacción de periodistas que hablan de marihuana (aunque no la fuman) y varios freelances que se dedican a realizar reseñas de variedades. Aderezado con un ritmo trepidante y una banda sonora a base de hip hop o funky, también se muestra el estado actual del periodismo. Un negocio que vive su propia “reconversión industrial”, con la transición del papel a lo online y que hasta gigantes como el medio de Colorado del que se habla en el documental vive azotado por la amenaza del cierre.

‘Rolling Papers’ ignora los debates filosóficos, morales y legales de la legalización de la planta más famosa del planeta. Se centra en cómo el negocio de la marihuana se ha entrelazado con el del periodismo. Vemos a los periodistas de ‘The Cannabist’ trabajando el día a día en una especie de viaje que acaba con una visita de Rick Baca, el redactor jefe, a Uruguay. El lugar donde la industria de la hierba ha dado un paso más.

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Sean Parker: De cambiar la industria de la música con Napster a apoyar la del cannabis

Con menos de 30 años a Sean Parker le había dado tiempo a crear Napster para implosionar la industria de la música y ayudar a concebir Facebook junto a Mark Zuckerberg para convertirlo en el gigante que es hoy en día. Ahora tiene otro objetivo: legalizar la marihuana en California

Sean Parker es el responsable de que la industria de la música cambiara para siempre. Sin necesidad de militar en Led Zeppelin, tocar con The Rolling Stones o ser el quinto Beatle. A Parker le valió con crear Napster para que la música implosionara para siempre. La piratería ya existía pero nada volvió a ser igual desde entonces. La descarga ilegal de canciones a través de internet con programas como Napster, Ares o Kazaa se popularizó hasta límites insospechados y las discográficas comenzaron a ver como sus pérdidas se multiplicaron por millones. Así fue su influencia.

Aunque Napster cerró en 2002 y tuvo que pagar millones de dólares a la industria  musical, Sean Parker acabó siendo multimillonario. Ayudó a Mark Zuckerberg en la explosión de Facebook y formó parte de su junta directiva y accionariado. Pero, además de revolucionar el mundo digital, Parker ahora también es reconocido por militar en la causa del cannabis.

“He estado siguiendo este tema con gran interés durante bastante tiempo. Es muy alentador ver una comunidad de activistas, muchos de los cuales han dedicado sus vidas a este problema y que se unen en torno a una medida basada en una reforma sensata que protege a los niños, da cumplimiento de la ley de recursos adicionales y establece un marco regulador para que el adulto consume marihuana de manera responsable y produzca beneficios económicos para todos los ciudadanos de California”
Sean Parker a la revista Forbes.

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Sean Parker tras una conferencia – OFFICIAL LEWEB PHOTOS

Es conocida la donación de 500 mil dólares por parte del multimillonario para respaldar una iniciativa que propone la legalización del consumo de marihuana recreativa en los adultos de California. Los fondos de Sean Parker fueron destinados a un nuevo comité denominado ‘Californians To Control, Regulate And Tax Adult Use Of Marijuana While Protecting Children’.

La entrada de Sean Parker en la política y el activismo en pro de la legalización de la hierba puede que tenga grandes implicaciones en la carrera electoral de este 2016. Parker y sus aliados tienen el músculo financiero suficiente como para que la balanza se decante por el “Yes”. Se estima que la campaña del creador de Napster podría llegar a recaudar  entre 10 y 20 millones de dólares. Los suficientes como  para convertirla en exitosa.

Las razones por las que Sean Parker ha tomado tanto partido y peso en la lucha por la regularización del uso recreativo del cannabis pueden estar motivadas por las ganancias. La industria de la marihuana está en constante crecimiento y una posible legalización en California podría duplicar los ingresos actuales, según datos de ‘ArcView’. Pero Parker también está interesado en la filantropía en general y es famoso por sus donaciones en efectivo para candidatos políticos y causas benéficas. En junio el año 2015  puso en marcha la Fundación Parker, dando 600 millones de dólares para financiar ciencias de la vida,  salud global y compromiso cívico. En noviembre de 2015, su fundación donó 10 millones para establecer un nuevo laboratorio de investigación de la autoinmunidad en la ‘Universidad de California’, en San Francisco. Anteriormente, el multimillonario dio 4,5 millones para ayudar a combatir la malaria y 24 millones a la ‘Universidad de Stanford’ para fundar un centro de investigación de la alergia.

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El gobierno de Puerto Rico aprueba la marihuana medicinal

Sólo se permitirá su uso en forma de pastillas, gotas orales, inhaladores, cremas y vaporización

El ejecutivo puertorriqueño ha aprobado un nuevo reglamento que flexibiliza los requisitos que se habían establecido inicialmente sobre el cannabis con fines terapéuticos. Su cultivo, producción, distribución a través de dispensarios, transporte e investigación tiene ahora una nueva legislación. Incluso permite a los pacientes no residentes en la isla obtener y consumir este tipo de tratamiento valiéndose de una tarjeta o una carta de su médico que certifique su molestia.

La lista de enfermedades que admiten un tratamiento medicinal con marihuana incluye, entre otras, el cáncer, Parkinson, Alzheimer, esclerosis, fibromialgia, artritis, ansiedad, SIDA, epilepsia, migrañas o anorexia. Condiciones que, para el Secretario de Desarrollo Económico y Comercio del país, Alberto Bacó Bague, se aliviarán con el nuevo status: “Es un paso importante para mejorar la salud de los ciudadanos de la isla, sumado a que su prescripción se compatibilizará con los miles de pacientes que vienen a recibir tratamiento médico a Puerto Rico. Esperamos tener experiencias como la de Colorado, dónde el consumo con fines medicinales ha influido en la calidad de vida y en su crecimiento económico”.

Un nuevo paso en un camino  iniciado el pasado 28 de enero, cuando entró en vigor el reglamento que aprobaba el uso, posesión, cultivo, manufactura, fabricación o dispensación del cannabis médico.

Times Square, Nueva York

EE.UU podría recaudar 12 mil millones en impuestos si legalizara el cannabis

El estudio realizado por las economistas Liana Jacobi y Michelle Sovinsky, de las universidades de Melbourne y Mannheim determina que el consumo de la sustancia entre adultos mayores de 30 años crece en los estados donde es legal

Hasta 12 mil millones de dólares podría recaudar el gobierno norteamericano en caso de cambiar el status quo que la marihuana tiene a nivel federal, donde aún se le considera una sustancia clasificada como tipo 1. Es decir, una droga sin ningún tipo de aplicación medicinal y con alto potencial para el abuso. Así lo ha determinado un informe económico publicado en la edición de agosto de la revista académica ‘American Economic Review’. La investigación se ha basado en el tipo de impuesto aplicado en Colorado, donde se agravan las ventas de la droga legal con un 25%.  De esta manera, la administración estadounidense podría recaudar entre 4 y 12 mil millones de dólares.C

“Marijuana on Main Street  Estimating Demand in Markets with Limited Access”, que traducido del inglés significa “¿Marihuana en la calle principal? Calculando demanda en mercados con acceso limitado”, indica además que este impuesto aumentaría los ingresos por tasas fiscales sin riesgo a incentivar el mercado negro.

El ensayo indica además que su consumo se incrementaría “modestamente” entre la población menor de 30 años en caso de aprobarse su regularización. Por el contrario, mucho más positivo sería el repunte entre la muestra de personas mayores de 30. En total y, bajo este escenario, se estima que el 19,4 por ciento de los adultos norteamericanos consumirían la hierba si fuera legal.