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Imagen: Takahiro Imamura

Animal Collective, Flaming Lips, Tame Impala y otros gurús de la psicodelia aromatizada por la hierba

El cannabis se ha hecho notar puntualmente en las obras de los capitostes de la lisergia moderna: Animal Collective, Flaming Lips o Tame Impala

Hace un par de años, Noah Lennox -uno de los cuatro componentes de Animal Collective– daba a conocer “Marijuana Makes My Day”, una composición a nombre de su proyecto Panda Bear. Bueno, en realidad era Sonic Boom, el productor con quien estaba trabajando en las sesiones de su siguiente álbum como Panda Bear, quien la difundió por las redes. Se trataba de una pista densa y de textura casi oleaginosa -marca de la casa- ,con la que se especuló que podría estar incluida en Panda Bear Meets The Grim Reaper (Domino, 2015), el que iba a ser su inminente nuevo álbum.

El tema finalmente vio la luz de forma oficial un año más tarde, pero dentro del EP Crosswords(Domino, 2015), y con el nombre definitivo de “Cosplay”, bajo una apariencia ligeramente cambiada respecto a la versión en formato demo que se había dado a conocer un año antes. Fue, en cualquier caso, el momento en el que el cannabis irrumpió con más fuerza en la órbita de la banda de Baltimore. Al menos desde 2007, momento en el que editaron Strawberry Jam (Domino), el álbum que situó a Animal Collective como una banda de referencia en el panorama alternativo mundial. Porque en aquel álbum destacaba también una canción titulada “For Revered Green”. Se ha especulado mucho acerca de si ese reverendo verde al que se refieren es en realidad la marihuana. Hay incluso foros de debate en los que se habla del personaje interpretado por Michael Smiley en la película ‘Bienvenidos al fin del mundo‘ (Edgar Wright, 2013), algo ciertamente curioso si uno echa un vistazo a su fecha de estreno. Mientras, otros dicen que se trata del sobrenombre de Brad Truax, su road manager, a quien hubieran rendido su particular tributo. E incluso hay quien habla del legendario soulmanAl Green. En cualquier caso, poco importa cuál sea su origen real, porque las cosas no suelen ser exactamente lo que parecen en los discos de Animal Collective. Así  que no es de extrañar que el misterio esté servido.

La banda está ahora de actualidad por la edición del notable Painting With (Domino, 2016), un disco con el que ya no sorprenden pero con el que reafirman una vez más su fórmula, de manera muy reconocible, a través de un prisma con el que filtrar singularmente varios condimentos sonoros que tienen su nexo común en una visión renovada de la psicodelia. No son los únicos, claro, porque bandas como Tame ImpalaPondAmen DunesGrizzly Bear,Fuck Buttons y muchos otros han tomado el relevo en esas lides, que tienen mucho de continuación de lo que a finales de los 90 y principios de los 2000 hacían Mercury Rev o The Flaming Lips, sobre todo cuando se aliaban con el productor Dave Fridmann.

La psicodelia, en esencia, ni se crea ni se destruye, tan solo se transforma. Así ha sido desde finales de los años 60. Y es obvio es que su capacidad para plasmar en sonidos los estados alterados de la mente ha tenido siempre más relación con el consumo de LSD y drogas alucinógenas que con la ingesta de cannabis. En cualquier caso, no son pocos los músicos adscritos a los sonidos lisérgicos que han asumido su influencia. Es el caso, sin ir más lejos, de los Flaming Lips, quienes se aliaron hace un año con la controvertida Miley Cyrus, ex estrella adolescente reconvertida a la provocación fumeta, en aquel experimento que fue Miley Cyrus & Her Dead Petz, 2015, irregular y deslavazado pero no exento de unos cuantos focos de interés, inesperados de parte de una ex estrella de la factoría Disney.

En una entrevista reciente para la revista High Times, su líder, Wayne Coyne, se explaya hablando de su insospechada colaboración con la ex Hannah Montana y de los efectos beneficiosos que el consumo de marihuana puede tener a la hora de facturar nuevas canciones. También Kevin Parker, el líder de Tame Impala, ha asegurado en alguna entrevista que el fumar cannabis puede potenciar la creatividad. De hecho, la primera canción de su álbum Innerspeaker (Modular, 2010), el trabajo con el que se dieron a conocer, ya decía aquello de “She doesn’t like the life that I lead, doesn’t like sand stuck on her feet, or sitting around smoking weed” (“A ella no le gusta la vida que llevo, no le gusta que se le pegue la arena en los pies o estar tirado fumando hierba”).

Woodstock 1970 - Imagen: PINTEREST

Los orígenes del 4/20

El número de sustancias activas de la planta. La hora del té en Holanda (¿en serio, Holanda?). El cumpleaños de Adolf Hitler. El número de letras de alguna canción random de Bob Dylan, Janis Joplin o Jimmi Hendrix. El código de la policía norteamericana por delitos de posesión o consumo. Las teorías sobre el origen del  4/20 y su relación con la marihuana alcanzan casi la propia cifra de 420. ¿Cuál es su verdadero significado?

Para todos los fans de ‘Lost’ (los resentidos y los que no), los números 4 8 15 16 23 42 significaron un gran enigma durante seis años. Seis temporadas de teorías, referencias, humo negro, John Locke y osos polares que acabaron en una absurda explicación (sí, somos fans resentidos). Extrapolado al mundo cannábico y stoner, el 4/20 es el equivalente a aquella mágica cifra de ficción.

Cada 20 de abril, los fumadores de hierba, las empresas del sector, los defensores del cáñamo y Snoop Dogg celebran a lo largo de todo el mundo el día mundial de la marihuana. Mientras en España el 90% de las personas postean en sus redes sociales la canción de Celtas Cortos, en el resto del planeta se festeja y/o reivindica esta efeméride dedicada a la planta más contracultural que existe.

Pero, ¿por qué el 20 de abril? Haciendo un rápido repaso a las efemérides del día, nos encontramos con nacimientos tan dispares como el de Adolf Hitler, Joan Miró o Tito Puente. Nada que pueda llevarnos al cannabis y su consumo. Tratándose de un símbolo que aúna reivindicaciones sociales, contraculturales y libertarias, sería de lógica pensar que existe una intrahistoria en el nacimiento de esta celebración.

Dependiendo de los recuerdos nebulosos que las fuentes puedan tener, el origen del 4/20 te lleva a dos corrientes predominantes. Otra vez como en ‘Lost’ y los habitantes de la isla, ¿estaban muertos o vivos?

Según la edición de mayo de 1991 de la revista ‘High Times’, el 4/20 comenzó en algún lugar de San Rafael, California, durante la década de los 70. El artículo firmado por Steven Bloom hablaba de que 420 era el código que utilizaba la policía para informar de un posible delito por consumo de hierba. Pero la realidad no tenía nada que ver con un código policial, aunque sí con la población californiana de San Rafael.

Hippies en los 70

Hippies en California – Imagen: PINTEREST

Un grupo de estudiantes de la High School autodenominados Los Waldos recibieron la noticia en otoño de 1971 de que un miembro del servicio de Guardacostas ya no podía cuidar su cultivo marihuana cerca de la península de Point Reyes. Al grupo de amigos se le encendió la bombilla y, como en tantas expediciones de ‘Lost’ o ‘Los Goonies’ con su mapa del tesoro, tramaron su propia aventura.

Los Waldos acordaron reunirse después de sus prácticas deportivas (eran todos atletas) en la estatua de Loius Pasteur que había fuera de la escuela. ¿La hora? Las 4:20.

Aunque las incursiones nunca tuvieron éxito ni encontraron el cultivo escondido, el grupo continuó quedando a la misma hora, las 4:20. Obviamente, todas estas quedadas iban acompañadas de porros, caladas y humo.  Y como suele ocurrir en tantos grupos de amigos, convirtieron la hora de quedada en una palabra clave. Una manera de poder comunicarse entre ellos y saber que iban a fumar. Decir “420” era decir “¿Quieres fumar?”. Ni el resto de estudiantes, ni los profesores, ni sus padres podían identificar de qué estaban hablando.

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Janis Joplin y Jimmy Hendrix en los 70 – Imagen: Pinterest – © Jim Marshall Photography LLC

La clave, 420, comenzó a difundirse de manera espontánea y natural por todo San Rafael y posteriormente otras partes del estado de California. Para cuando el mundo entró en la década de los 90, el término ya se había propagado por lugares inesperados: Ohio, Florida o Canadá.

La internacionalización del 4/20 corrió a cargo de ‘High Times’. Su editor Steve Hager lo incorporó a todos los grandes eventos que organizaban, como la ‘Cannabis Cup’. Todo un mundo alrededor del 420. La publicidad que la revista dio es lo que lo convirtió en un concepto global.

Y de aquí, del 420, se sacó el día internacional de la marihuana. Tan sólo hubo que fijar una fecha a esa cifra de una manera lógica. Según el calendario estadounidense 4/20 es el 20 de abril. Así de fácil fue, no como ocurrió en ‘Lost’.