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Interior de Alfa Romeo Giulia, fabricado con fibra de cáñamo - Foto: Web de Alfa Romeo

La industria del automóvil ya se fija en el cáñamo

Faurecia, empresa que desarrolla equipamiento para coches, ha incorporado el cáñamo como material de fabricación
Marcas punteras como Peugeot y Alfa Romeo ya utilizan cáñamo en algunos de sus modelos

El diseño y la aerodinámica de los coches no es solo algo de la Fórmula 1. Motivada por la crisis y la disminución de las ventas en estos últimos años, la industria del automóvil se ha puesto las pilas para reducir los costes de producción y el gasto a largo plazo de los vehículos. Es por ello que la industria automotriz halló en el cáñamo un nuevo uso que han aplicado en la producción de sus coches.

La empresa francesa ‘Faurecia usa toneladas de una variación de la planta del cáñamo para extraer la fibra y producir biomateriales. Parte de los beneficios de usar este tipo de biomateriales en los vehículos es la reducción del peso de los componentes, algo que permite ahorrar combustible. Además, la fibra de cáñamo, al ser de origen vegetal, es renovable y tiene un menor nivel de energía incorporada en comparación con las fibras sintéticas. También es menos costosa, tiene mayores propiedades específicas y es menos dañina para el medio ambiente durante su manipulación.

Modelos como el Alfa Romeo Giulia y el Peugeot 308 incorporan fibra de cáñamo en los tableros y paneles de sus puertas gracias a un acuerdo comercial entre ‘Faurecia’ y la cooperativa de agricultores ‘Interval’ a la que han bautizado como ‘APM’: “El cannabis es una fibra que al mezclarse con resinas plásticas, como el polipropileno, se convierte en un material muy resistente y ligero”, ha comentado Pierre Demortain, gerente de ventas y mercadotecnia de APM. Por ejemplo, el tablero del Alfa Romero Giulia pesa un 17% menos que el tipo de tablero estándar. Por su parte, el panel de puerta del citado Peugeot 308 es hasta un 25% más ligero que los demás.

El objetivo de ‘Faurecia’ es la producción de vehículos hechos en un 100% de fibras naturales  para el año 2020.

Push House, la primera casa de cáñamo industrial, creada por Anthony Brenner para Push Design en Carolina del Norte (Estados Unidos)

Push House, o la casa de cáñamo en la que matarías por vivir

Imagina un material de construcción ecológico, resistente a la humedad, al fuego y a las plagas, no tóxico y encima buen aislante térmico. Imagina un material de construcción 7 veces más fuerte que el cemento  (como David el gnomo) y tres veces más elástico, con lo que podría resistir un terremoto. Por si fuera poco, este maravilloso material imaginario es el doble de ligero que el clásico cemento. Ahora imagina una planta de cannabis. Fusiona estas dos imágenes en tu cabeza. ¿Cuál es el resultado?

Algo así debieron pensar los creadores del hempcrete, una palabra que fusiona los términos ingleses hemp (cáñamo) y concrete (hormigón).

La búsqueda de este supermaterial sostenible y resistente a inclemencias climatológicas comenzó hace una década, tras el desastre del huracán Katrina, que dejó a miles de personas sin hogar o en refugios temporales hechos con materiales tóxicos. Cinco años después, cuando el terremoto de Haití hizo que miles de víctimas murieran aplastadas bajo casas de cemento derruido, la necesidad de encontrar una forma de construcción alternativa se hizo apremiante. Y resultó que ese material pluscuamperfecto ya existía: no es otro que la fibra de cáñamo. Aquí es donde entra el superhéroe de la peli, el hempcrete.  

Interior casa de cáñamo

Push House, la primera casa de cáñamo industrial, creada por Anthony Brenner para Push Design en Carolina del Norte (Estados Unidos) – Fuente: Inhabitat.com

A pesar de lo que pueda sugerir su nombre, el hempcrete no es un hormigón como tal, sino más bien un conglomerado de fibras de cáñamo mezclado con cal hidráulica y agua. La razón de que esté haciendo las delicias de los más eco es que es un material de carbono negativo: durante su producción se destruye más dióxido de carbono del que se genera. Esto es debido a que el cáñamo es una de las plantas que más CO2 es capaz de absorber durante su cultivo, lo que compensa el que se genera durante la producción del hempcrete. Parece magia, ¿verdad?

Ahora mismo te estarás preguntando por qué no tiramos a la basura todo el cemento del mundo y levantamos los cimientos  de un nuevo mundo con nuestra planta favorita. Lo cierto es que el hempcrete está relativamente extendido en algunos países de Europa, especialmente Reino Unido, Francia, Suiza y Bélgica. Pero al otro lado del charco, en el país yanki, la producción industrial de cáñamo está prohibida, lo que no impide la existencia de un movimiento a favor de este tipo de construcción, con buenos ejemplos en Hawaii, Texas, Idaho y Carolina del Norte, entre otros.

No sabemos qué opinarás, pero nosotros mataríamos por acabar el día en una choza así…¿qué te parece?

Ropa de cáñamo - Foto: Nekwo

Fibra de cáñamo, la moda más sostenible

La fibra de cáñamo tiene mayor resistencia térmica, mejor absorción de la humedad, su cultivo no necesita riego y su industria artesanal es toda una generadora de empleo. Pero, ¿por qué la moda no apuesta por este material? Entrevistamos a Silvia Muñoz Valera, presidenta de la ‘Asociación de Moda Sostenible de Andalucía’, para comprender mejor la situación actual

Imagina un tipo de tejido que proporciona calor a la vez que suavidad. Que mantiene la temperatura en invierno y que a la vez es fresco y transpirable en verano. Que tiene gran durabilidad a la vez que es sostenible y no requiere de productos químicos. Un tipo de tejido que es tan versátil que se puede utilizar en ropa, muebles, complementos, zapatos, textil para el hogar o construcción de viviendas. Imagina que este tipo de tejido existe. Ahora deja de imaginar y abre los ojos. Este tipo de tejido existe y se llama cáñamo.

Si la moda sostenible tiene dos vertientes, el respeto por el medio ambiente (hablamos de una fibra que utiliza menos recursos que otros materiales) y por los derechos laborales de las personas que elaboran la ropa, el cáñamo y su industria cumplen ambos requisitos.

Ropa hecha con fibra de cáñamo, la moda sostenible - Foto: Nekwo

Ropa hecha con fibra de cáñamo, la moda sostenible – Foto: Nekwo

Comparada con el algodón, la fibra de cáñamo tiene mayor resistencia térmica y mejor absorción y dispersión de la humedad, mientras que su alta tasa de absorción de gases tóxicos la hace excelente para el uso en textiles para el hogar. Mezclado con seda no tiene nada que envidiar a otros tipos de tejidos. Además, y si consideramos el consumo de agua como un parámetro de sostenibilidad, no necesita riego mientras que el algodón sí.

Tal y como lo estamos describiendo, podríamos pensar que el cáñamo es el material con el que se fabrican los sueños. Entonces, ¿por qué no está totalmente extendido entre las grandes marcas? ¿Por qué no se produce a niveles industriales?

Silvia Muñoz Valera es la presidenta de la ‘Asociación de Moda Sostenible de Andalucía’ (AMSA). Aprovechando la feria de ‘Expocáñamo’ hablamos con ella para que nos explicara mejor la situación actual de la fibra de cáñamo en la industria de la moda. Como todo en esta vida, el primer pero viene de la mano de la economía: “Los precios no son caros comparativamente, pero se podrían abaratar mucho más si la fibra se extendiera”. La solución más sencilla es mayor apoyo de lo público y una mayor apuesta. “Se necesita un impulso”, comenta Muñoz Valera.

Cáñamo y ropa ecológica - Foto: Nekwo

Cáñamo y ropa ecológica – Foto: Nekwo

La presidenta de ‘AMSA’ confirma las bondades de una industria artesanal y de su gusto por el detalle. Los diseñadores cosen su propia ropa y si el negocio prospera se convierte en una producción local. “En Andalucía está el Plan de Moda Ética dirigida por Antonio Mengual y en el que trabajan con mujeres en exclusión social a las que se les forma”. Se busca que el diseño, la producción y la comercialización sea regional, buscando la conversión local. De esta manera, además, se evita utilizar el transporte. Como se ve, el objetivo total es el máximo ahorro de recursos.

La apuesta por el cáñamo y la moda sostenible significaría una transformación total. Pero como bien dice Silvia Muñoz Valera: “La revolución se hace con alegría”.

Leche de cáñamo - Foto: PINTEREST

Leche de cáñamo: Llega la revolución a tu supermercado

-> Un vaso con 8 onzas de cáñamo puede aportar casi el 50% de la cantidad de calcio recomendada al día
-> Se está convirtiendo en la tendencia de moda en el mundo de los lácteos

Sin apenas darnos cuenta, de una manera sutil y progresiva, un hecho tan cotidiano y sencillo como comprar leche se ha complicado debido al aumento del nivel de exigencia por parte del consumidor. Las industrias lácteas han ido a la par, perfeccionando su elaboración para poder ofrecer diferentes tipos que se adapten a nuestros gustos y/o necesidades. Porque este producto hace tiempo que pasó de ser sólo básico para convertirse en algo más.

Aparecieron la leche de soja, de almendras o de coco para llenar las estanterías de los supermercados de un estilo de vida saludable. Términos como aminoácidos, omega-3, ácido graso, fitoesteroles aparecieron en nuestro vocabulario. Se acababa así la única duda que había antes: ¿leche entera, semi o desnatada? Pero aún hay más. La revolución puede que no haya llegado.  

La nueva alternativa viene de la mano de la leche de cáñamo, la nueva tendencia más saludable que la leche de vaca tradicional. Con 900 mg de ácido graso omega-3, 2800 mg de ácidos graros omega-6, un vaso con ocho onzas representa el 46% de la dosis diaria de calcio recomendada para un adulto. Una variedad que también tiene potasio, fósforo, riboflavina, vitaminas A, E, B12 y D, ácido fólico, magnesio, hierro, zinc, 4 gramos de proteína digerible y, apuntemos bien grande, nada de colesterol.

En una sociedad en la que cada vez se tiene más en cuenta el cómo se elaboran los alimentos que se consumen y de dónde provienen, la leche de cáñamo encontraría un nicho importante en los veganos, ya que estos podrían consumirla al estar hecha a partir de semillas de cáñamo y agua. Y para los detractores, y aunque resulte demasiado obvio tener que matizarlo, la tasa de THC es tan baja que el riesgo de tener efectos psicoactivos es nulo.