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Mowgli Holmes - ADN

En búsqueda del ADN de la marihuana

A Mowgli Holmes lo llaman el científico loco de la marihuana porque quiere secuenciar el ADN del cannabis. Para alcanzar su meta ha recogido casi 2000 muestras de todo el mundo

De una manera universal y genérica la marihuana se ha clasificado en dos tipos: sativa e índica. Mientras la primera provoca euforia, estimulación y “colocón”, la segunda induce a la somnolencia y tiene un efecto más sedante. Hoja ancha vs hoja estrecha. Esta clasificación comenzó en 1970 y a día de hoy todavía sigue siendo vigente. Pero estas nomenclaturas y etiquetas pueden cambiar en un futuro no muy lejano, cuando un investigador al que ya llaman el “científico loco de la marihuana” acabe de mapear el genoma de la planta. Mowgli Holmes se ha propuesto secuenciar el ADN de cada tipo de cannabis que hay en el mundo, algo que podría cambiar todo lo que se conoce actualmente de la marihuana.

Foto: Youtube

Foto: Youtube

Holmes, que había enfocado su carrera en el estudio de los virus (en especial el VIH), volvió a su Oregón natal en 2013, justo en plena eclosión cannábica que desembocó el pasado año en la legalización del consumo recreativo. Trescientos dispensarios a lo largo del estado que pueden comercializar marihuana a cualquier persona mayor de 21 años. Una nueva industria que estaba “estallando” y que tenía un riesgo para el científico: encasillar su carrera al estudio de la hierba. De hecho, la etiqueta ya se la ha ganado. Otros peros se los encontró a nivel legislativo. La marihuana sigue siendo ilegal a nivel federal, por lo que la única manera de investigar de una manera lícita era usando muestras cultivadas en el ‘Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas’, en Missisipi. Una marihuana que según Mowgli Holmes es una “célebre porquería”. Pero los incentivos eran aún mayores. Todo un reto laboral y con cotas casi artísticas: “Aquí tenemos un organismo completo sobre el cual, en esencia, no existe un cuerpo de conocimientos… Esto es algo que no sucede en la ciencia. Una planta como esta que ha estado fuera de límites para la investigación”.

El laboratorio de Holmes, bautizado como ‘Phylos Bioscience’, y sus diez empleados se encuentra en la ‘Universidad de Salud y Ciencias’ de Oregón. El equipo de investigación ha recogido casi 2000 muestras de todo el mundo e  ingresado 1500 en el programa de software que organiza el ADN en distintos grupos y que muestra a modo de constelación de estrellas las cepas. De esta manera y con un simple vistazo pueden comprobar cómo están relacionadas entre sí.

Apuntes de Mowgli Holmes - Foto: Youtube

Apuntes de Mowgli Holmes – Foto: Youtube

Colombia, Tailandia, México, Afganistán, India, Uruguay o Namibia son algunos de los países de donde provienen algunas de las plantas más raras, valiosas y antiguas. Son variedades que provienen de coleccionistas, herbarios o museos. Ahora mismo Holmes tiene un objetivo en su punto de mira: una cepa de 2700 años que proviene del norte de China.

Algunos de los objetivos que tiene el científico son, una vez acabe el mapa de ADN, resolver algunas enigmas como conocer dónde se originaron las plantaciones de marihuana nativas de los Estados Unidos (actualmente provienen de cepas afganas y tailandesas introducidas de contrabando en la década de los 60) o hacer entender tanto a cultivadores como a consumidores que están produciendo y consumiendo. Pero sobre todo, desarrollar variantes específicas con fines, sobre todo medicinales. Marihuana a la carta.

Viaje a lugares cannábicos

4 planazos vacacionales cannábicos que no te dejarán indiferente

Desde Nekwo nos encanta todo lo que huela a innovación, y los planes vacacionales no podían ser menos. Nuestro objetivo no es recomendarte sitios donde fumar a gusto, sino susurrarte al oído esos lugares que tienen ese je ne sais quoi que volvería loco a cualquier amante del cannabis. No te pierdas nuestra selección, adaptada a todo tipo de gustos y aficiones

Para los espirituales: Ganja yoga retreat

Ganja Yoga Retreats

Practicar yoga y fumar a la vez ya es una realidad en los Ganja Yoga Retreats de Twisted Sisters.

En Colorado todo vale, y algunos profesores de yoga ya han visto la gallina de los huevos de oro en la fusión de las bondades del Hatha Yoga con las de la planta más popular de la zona, tanto en clases regulares como en retiros de yoga y meditación.  La idea de esta mezcla bizarra es “profundizar en la práctica de yoga y meditación con la ayuda de una de las plantas sagradas de la naturaleza”. En las clases se fuma, se medita y se practica la milenaria disciplina del yoga. Solo hay un requisito: tener como mínimo 21 años, cifra que marca el comienzo de la mayoría de edad en Estados Unidos. Si te va el rollo y decides acudir a su retiro Ganja, disfrutarás de un fin de semana de clases de yoga diarias en un paraje espectacular, aderezadas con visitas a los mejores distribuidores de hierba de la zona. Namasté.

Para los tradicionales: Amsterdam 

Ciudad de Amsterdam

Amsterdam. Fuente: Flickr

Coffee shops a destajo, pintorescos canales y el museo Van Gogh. ¿Hay que explicar algo más?

Para los atrevidos: ruta del hachís por el Rif de Marruecos

Ruta del Rif, en Marruecos

Ruta del Rif, en Marruecos. Fuente: Guiademarruecos.com

El 80% del hachís que se consume en Europa proviene de Marruecos, y probablemente de esta región norteña, tierra de bereberes. Parece que el Rif se rige por sus propias reglas, unas reglas marcadas por una suerte de mafia mediterránea de la droga que controla a una población con el cultivo masivo de marihuana como principal fuente de sustento desde hace casi tres décadas. La planta del cannabis es perfecta para cultivar en este enclave montañoso porque tiene unas necesidades de espacio mínimas que redundan en beneficios inigualables para otros cultivos.  Eso sí, esta zona no se caracteriza por la excesiva hospitalidad de los lugareños, ya sea por miedo o por pura hostilidad. Para hacernos una idea, El Periódico de Extremadura visitó la zona hace unos años y recibió una advertencia poco amigable de un policía de la zona:  “Aquí se puede venir, pasar la noche, comprar hachís y partir, pero rechazamos a la gente que nos visita solo para oler”. Si vas, cuéntanoslo, pero luego no digas que no te hemos advertido…

Para los amantes del “todo incluido”

Planes cannábicos de 420 tours

La agencia My 420 Tours ofrece talleres de sushi aderezados con marihuana. Fuente: my420tours.com

Volvemos a Denver, como no podía ser de otra manera. El invierno pasado, un estudio encargado por la Oficina de Turismo de Colorado descubrió que casi la mitad de la gente entrevistada afirmó que las leyes permisivas del estado en lo que respecta a la marihuana habían influido en su decisión de venir de visita.

La infraestructura turística que ha surgido en este estado norteamericano se basa en un principio bastante sencillo: todo es mejor cuando vas muy fumado. Bajo esta premisa, una de las compañías para turistas del cannabis más conocidas de Colorado, My 420 Tours, organiza experiencias cannábicas de las de pulserita: clases de cocina con cannabis, masajes terapeúticos, rutas en autobuses turísticos aptos para fumadores, visitas a plantaciones o cenas de 4 platos con chefs exclusivos son algunas de las opciones disponibles en estos tours cannábicos.

Estatua de la libertad - Foto: Pixabay

El futuro más próximo de la marihuana

Su dedo señala el camino. 2016 es año de elecciones en los Estados Unidos y de su próximo presidente puede depender el futuro legal del cannabis. De momento parece que la DEA se está planteando reclasificar la marihuana dentro del listado de sustancias controladas

Junto a la heroína, el LSD, el peyote o el MDMA, la marihuana lleva clasificada durante décadas como droga de ‘Clase I’ en los Estados Unidos. Hasta la cocaína está considerada menos peligrosa por parte de la DEA. Para que el cannabis haya recibido este “privilegio”, ha tenido que ser considerada como una sustancia con “alto potencial para el abuso”, sin “ningún tipo de uso médico” y con una “ausencia de seguridad y supervisión médica”.

Es decir, la Administración para el Control de Drogas de los Estados Unidos considera a la marihuana como una droga top. Lo peor en abuso, en consumo y en un hipotético uso médico nulo. Contradictorio, ¿verdad?

A pesar de que 23 estados norteamericanos permitan el consumo de la marihuana a nivel medicinal, y Colorado y Washington a nivel recreativo, la ley federal de los EEEU la mantiene ilegalizada. Paradojas de un país multiestatal que provocan, por ejemplo, que en los lugares donde sí es legal el cannabis no se permitan transacciones bancarias o el pago con tarjeta de crédito.

Votante norteamericano pro-legalización - Foto: Neon Tommy

Votante norteamericano pro-legalización – Foto: Neon Tommy

Pero todo podría cambiar en este crucial curso político del 2016. Aunque Barack Obama saldrá de la Casa Blanca el próximo mes de noviembre, nos vienen unos apasionantes meses por delante que pueden presentarse como vitales para la situación legal de la marihuana. Pero antes de una cita de tal magnitud, ya vamos conociendo  algunas pistas sobre el futuro del cannabis. Según Gary Johnson, ex gobernador del estado de Nuevo México y firme defensor de la descriminalización,  “Obama quitará la marihuana de la lista como narcótico Clase I”.

Unas declaraciones que se emparentan con la carta mandada durante el pasado 2015 por ocho senadores a la DEA. En ella se instaba al gobierno federal a que facilitase la investigación sobre los beneficios médicos de la marihuana con la intención de que la agencia anti-drogas norteamericana la reclasificara entre las categorías de la Ley de Sustancias Controladas.

De la respuesta de la DEA, una carta firmada por el administrador interino Chuck Rosenberg, se concluye que en el futuro esta reclasificación podría estar más cerca que en 2001 y 2006, años en los que se enviaron unas peticiones similares: “La DEA entiende el gran interés en la pronta solución a estas peticiones y espera lanzar su determinación en la primera mitad del 2016”.

Cartas de la DEA aparte, habrá que esperar también a conocer al próximo presidente de los Estados Unidos. Una administración del pro-cannabis Bernie Sanders (“Debemos terminar la llamada guerra contra las drogas”) hubiera sido perfecta para los intereses de la despenalización. Ahora, que la contienda ha quedado entre dos candidatos que no acaban de definir del todo sus posturas: Hillary Clinton y Donald Trump.

El futuro del cannabis, ¿en manos del votante norteamericano?

World on drugs - Imagen: Narcos (Netflix)

World on drugs: Latinoamérica

Por cada líder que un cartel perdía. Por cada sicario asesinado. Por cada célula que se descabezaba, el grupo superviviente se transformaba en una entidad independiente. Siendo, de esta manera, más difícil de identificar y entender su funcionamiento. Es una guerra que han perdido Estados Unidos y su DEA. La gran potencia mundial, país creador del “war on drugs”

En el verano de 1973 los Estados Unidos crean la DEA. Con jurisdicción federal en todo el país y un presupuesto de 116 millones de dólares, se convierte en la agencia responsable de todas las investigaciones y operaciones anti-drogas del país. Además, la ‘Drug Enforcement Administration’ coopera con diferentes países en la lucha conjunta contra el narcotráfico.

La DEA no fue más que una consecuencia lógica y práctica a las palabras pronunciadas por Richard Nixon un par de años antes: “Las drogas son el enemigo público número 1”. El verano del amor de 1967 trajeron a EEUU los hippies, Jimmy Hendrix y la crítica por la guerra de Vietnam. Esta vertiente social más progresista de lo que estaban acostumbrados a ver en territorio norteamericano, consumían LSD y marihuana como forma de expresión de protesta. Nixon, en medio de una crisis política, apeló a la mayoría silenciosa que no entendía esta contracultura y potenció la DEA. Demonizar el consumo de drogas fue la coartada perfecta para criminalizar a los estamentos más críticos y, además, adentrarse en países latinoamericanos.

Cartel de Medellín - Imagen: Narcos (Netflix)

Cartel de Medellín – Imagen: Narcos (Netflix)

La DEA conquista América: Colombia y México

Los países con mayor índice de crímenes son aquellos de Latinoamérica donde se produce droga: Colombia, Venezuela, Honduras o México. Aunque las sustancias se consumen en otros países, su negocio provoca a estos una tasa altísima de violencia, corrupción y caos político.

El paradigma podría ser Colombia. Descrito como un país de droga, sus diferentes gobiernos han gastado, durante décadas, millones en seguridad. Y muchas veces en vano. Ayudado por esta especie de “boom narco” que se está viviendo por la serie de Netflix, la figura de Pablo Escobar sigue siendo recordada. El primer traficante de la historia convertido en figura pop, asesinó, entre otros, a Luis Carlos Galán en 1989 cuando se postulaba a presidir el país. Un cuarto de siglo después su legado lo ha tomado su propio hijo Juan Manuel Galán, el cual promueve como diputado una iniciativa para legalizar la marihuana: La guerra contra las drogas es una guerra tonta y perdida. Hemos pagado un precio muy alto y hay que buscar nuevos caminos, políticas y soluciones. Y reconocer que las drogas siempre han estado en la humanidad”.

Pero mientras Galán promueve la legalización del cannabis y descriminaliza el consumo de drogas por considerarlo intrínseco al ser humano, la policía de su país continúa la cooperación con la DEA y se gasta 10 mil millones de dólares en el denominado “Plan Colombia”.

La DEA en México - Imagen: Traffic

La DEA en México – Imagen: Traffic

Creado en 1999 durante los mandatos de Bill Clinton y Andrés Pastrana, los principales objetivos del tratado son mirados desde diferente ángulo según te sitúes en Washington o en Bogotá. Mientras Estados Unidos quiere detener el chorreo de drogas ilegales hacía su país, Colombia tan solo quiere la paz. Es decir, USA manda militares para luchar en una guerra contra el narcotráfico y el país latinoamericano busca ofrecer alternativas sociales y económicas a los campesinos para que tengan otra opción a la del cultivo para narcos.

La guerra contra las drogas en México, liderada por Felipe Calderón durante su mandato entre 2006 y 2012, causó 80 mil muertos. La mayoría jóvenes de entre 15 y 24 años. Sin embargo, su antecesor en el cargo Vicente Fox (2000-2006), es hoy en día un político pro-despenalizador: Hay que terminar con la prohibición y dejar de obedecer a EEUU porque solo mira por sus intereses”. Fox lo tiene muy claro. Es de los que piensa que la legalización de distribución y venta de drogas supondría un golpe a la estructura económica de los cárteles. El ex presidente defiende el típico discurso anti-yanqui: “A EEUU le interesa sacar la guerra fuera de sus fronteras, aunque al final los consumidores sean ellos”.

Uruguay y Bolivia, la resistencia

World on drugs - Imagen: Narcos (Netflix)

World on drugs – Imagen: Narcos (Netflix)

En el otro extremo se encuentra Uruguay. Desde 2014, primer país del mundo en regularizar la marihuana. Si viajamos al país charrúa tenemos permitido cultivar hasta seis plantas o formar parte de un club de cannabis junto a otras 44 personas y 99 plantas. Además, ya hay dos empresas que se encuentran en plena producción de cannabis y las farmacias del país acabarán el año vendiendo la hierba.

Desde que expulsaron a la DEA en 2008, fuera de las redes yanquis también se encuentra Bolivia. Su presidente Evo Morales defiende que han reducido las plantaciones sin la necesidad de marcar a los cultivadores de coca: “La mejor política antidroga no necesita a la DEA”.

Bolivia luchó por uno de sus productos más importantes: la hoja de coca. Con su penalización en la ‘Convención de Estupefacientes’ de 1961, el país boliviano veía como su materia prima principal y una de sus tradiciones más ancestrales, el mascado de coca, quedaba prohibido. Salvo una excepción. La exportación de coca en jarabe para la Coca-Cola estaba permitida.

Ya lo dijo Groucho Marx: “Estos son mis principios. Si no le gustan, tengo otros”.

Pablo Escobar y el cannabis - Imagen: Narcos (Netflix)

De cómo Pablo Escobar cambió la marihuana por la cocaína (II)

Quizás lo único que convirtió en humano a Pablo Escobar fue su insomnio y su afición por la marihuana. Lo demás, una fortuna de miles de millones de dólares a causa de centenas de asesinatos, atentados, narcotráfico y la opresión del pueblo colombiano

Durante la transición entre los hippies y la marihuana de los años 70 y el inicio de la edad de oro que supieron los 80 para los narcos y la cocaína hizo su aparición Pablo Escobar. Este rechoncho sicario, que se hacía llamar “Patrón”, y que portaba un bigote que convirtió en marca de la casa, causó estragos en la sociedad colombiana. Hizo de su país su cortijo, su fortaleza, su reino y su cárcel. Asesinó a más de 4000 personas (10000 según otras estimaciones), entre ellas 540 policías (700 según fuentes no oficiales). Y es que, con él solo había una salida si defendías la ley: o te hacías corrupto o acababas bajo tierra.

Pablo Escobar comenzó con pequeños hurtos de electrodomésticos con los que luego traficaba. El siguiente paso fue el contrabando de la marihuana colombiana hacia los Estados Unidos. Eran los años setenta y el “oro colombiano” (nombre con el que se conocía a la hierba de Colombia) era la estrella de la Miami de la época. Pero entonces alguien le habló de las maravillas económicas que le podía reportar cambiar el verde por el blanco de la cocaína. Ya no habría vuelta atrás.

Narcos, la serie del momento, refleja el auge y caída de Pablo Escobar - Imagen: Netflix

Narcos, la serie del momento, refleja el auge y caída de Pablo Escobar – Imagen: Netflix

Según ‘Narcos’, la excepcional serie de Netflix que narra la vida del mayor capo del narcotráfico, con ínfulas de estrella del rock y megalómano a más no poder, el verdadero origen del boom de la coca vino de Chile. No de la propia Colombia o de Perú. Cuando los Estados Unidos ayudaron al también sanguinario Augusto Pinochet a derrocar a Salvador Allende, iniciando su dictadura, esperaban algo a cambio más allá de acabar con comunistas y socialistas. Un Pinochet agradecido comenzó a colaborar con la CIA para acabar con los laboratorios de narcos, provocando la huida de muchos de estos a otros países. Así es como uno de ellos acabó dando con Escobar e introduciéndolo en el tráfico de cocaína.

El dinero rápido de la cocaína fue incrementado el estado de locura y la sensación de inmortalidad que padeció Escobar. El narco se creyó el salvador de Colombia. El tipo que podía llegar al poder a base de falsa filantropía, extorsiones y asesinatos. Paralelamente, en Estados Unidos consiguió cambiar los hippies de la marihuana por el polvo blanco. ¿Cómo? Dejaba perder 60 kilos a cambio de introducir unos 600. Y ahí Miami enloqueció, lo que provocó que la DEA y la CIA actuaran juntas, compartiendo un estado de obsesión por atrapar al mafioso colombiano.

La fortuna del narco incrementó a niveles nunca conocidos. Se estima que Pablo Escobar pudo amasar una fortuna de 15 mil millones de dólares. La leyenda urbana dice que a cambio de su inmunidad, ofreció al Gobierno colombiano pagar la deuda internacional que el país tenía. Lo que sí consiguió es que se derogara la ley que permitía la extradición de los narcotraficantes a Estados Unidos. Solo cuando pudo comprobar que no iba a pisar suelo (carcelario) americano, se entregó a las autoridades de su país bajo una condición: él se iba a construir su propia prisión.

Pablo Escobar tenía pasión por la marihuana - Imagen: Netflix

Pablo Escobar tenía pasión por la marihuana – Imagen: Netflix

Putas, orgías, fiestas, alcohol, marihuana, cocaína, campos de fútbol, salas de billar, lujosas suites… No hablamos de un resort de lujo, sino de la cárcel en la que estuvo “encerrado” Pablo Escobar. Construida sobre sus propios terrenos, “La Catedral” se convirtió en el centro de operaciones del narco, donde siguió moviendo los hilos del Cartel hasta que se vio obligado a escapar tras descubrir la intención del gobierno colombiano de trasladarlo a una verdadera prisión.

Lo más irónico de todo, y aunque pueda resultar contradictorio, Pablo Escobar no era aficionado a la cocaína pero sí un reconocido fumador de marihuana. El narco padecía insomnio y era propenso a levantarse en medio de la noche para fumarse un porro.

Hasta el mismísimo diablo tuvo sus debilidades.

 

Pablo Escobar tenía una debilidad - Imagen: Narcos (Netflix)

De cómo Pablo Escobar cambió la marihuana por la cocaína (I)

Era el Miami de los hippies. Estados Unidos aún vivía los últimos coletazos de la “década del amor”, aunque lejos quedaba el verano del 67 y el ‘All you need is love’ de los Beatles. El LSD se había convertido en un reducto de los más talibanes entre los hippies. Pero la marihuana no. La hierba seguía trayendo de cabeza a los diferentes gobiernos de USA y a su policía anti-narcóticos, la DEA, sin imaginar la que se les venía encima: la cocaína

A finales de 1970, las tendencias de consumo de drogas estaban empezando a cambiar. De hecho, el propio contrabando de drogas estaba tomando un cariz y un alcance muy diferente al conocido. La marihuana colombiana era la reina de Miami, y esta sirvió de celestina para que Estados Unidos conociera a la que se iba a convertir en la reina del baile: la cocaína.

La marihuana trajo consigo la cocaína colombiana y ambas se convirtieron en las elecciones que las crecientes organizaciones de narcos tomaron para abrir nuevos mercados en los Estados

Un Pablo Escobar posa sonriente para la policía - Foto: PINTEREST

Un Pablo Escobar posa sonriente para la policía – Foto: PINTEREST

 Unidos, con Miami como puerta de acceso. La hierba proveniente de Colombia llegó a alcanzar cantidades de 113 toneladas, solo en la Florida de 1978. Se la conocía como el “Oro de Colombia” y llegaba a los Estados Unidos en buques nodrizas que consistían en grandes embarcaciones marítimas que llevaban los envíos a USA. Estas eran amarradas lo suficientemente lejos de la orilla para evitar los avisos y descargar así cantidades más pequeñas de droga a yates menores, lanchas o buques pesqueros, que pasaban más desapercibidos.

Desde finales de los 70 hasta principios de la década de los 80 la DEA llevó a cabo una serie de notables operaciones dirigidas contra las organizaciones que se encontraban detrás de estas naves. Incluso se creó un programa provisional en diciembre de 1975 que consistió en el rastreo de la costa de La Guajira, en Colombia, por parte de aviones tripulados por pilotos norteamericanos. Estos reportaban a la DEA las embarcaciones sospechosas.

En 1978, a través de esta operación provisional se redujo a un tercio el flujo de marihuana proveniente de Colombia, incautándose más de un millón de libras de hierba. Este hecho provocó que el precio de la marihuana colombiana creciera de 20 dólares la libra a 80. Además, este dispositivo consiguió la detención de más de 220 personas, la mayoría narcos colombianos.

Esta es la coyuntura con la que comenzó la carrera del que posteriormente se iba a convertir en el mayor narcotraficante de la historia. O al menos el más sanguinario y popular, casi un mito pop. Un tipo que se sintió tan invencible que pensó que podría llegar a ser el presidente de Colombia. El responsable de más de 4000 asesinatos (540 policías), incluyendo un atentado aéreo donde 109 personas perdieron la vida: Pablo Escobar.

Barack Obama, defensor del cannabis - Imagen: Glyn Lowe

10 veces que Barack Obama ha normalizado el consumo de marihuana

Estados Unidos vive un proceso de normalización de la marihuana en el que varios estados ya han legalizado su consumo recreativo y medicinal. ¿Tendrá algo que ver Barack Obama en el american weed of life?

Aaron Sorkin, el genial guionista creador de ‘El ala oeste de la Casa Blanca’ lo definió así: “Lo importante no es que sea negro, es que sea listo. Por fin tenemos a una de las 1000 personas más inteligentes del país como presidente”. Y es que, Barack Obama ha trascendido más allá del color de su piel. Sí, Estados Unidos por fin ha tenido a su presidente negro como llevaba décadas soñando, pero a nivel socio-cultural y más allá de la política, si por algo destaca Obama es por su pose cool, su lado más pop y ese punto transgresor que siempre se ha gastado.

Barack Obama lo mismo te encesta un triple durante una pachanga con los Chicago Bulls que canta por Frank Sinatra en el ‘Saturday Night Live’. La vertiente más showman del presidente de los Estados Unidos siempre ha ido acompañada por una especie de honestidad en la que Obama no se ha dejado influir por la típica corrección política. Y esto se ha extrapolado a la hora de narrar sus aventuras con el consumo de cannabis:

10 veces que Barack Obama ha normalizado el consumo de marihuana

10 veces que Barack Obama ha normalizado el consumo de marihuana

1. En una entrevista para la revista ‘New Yorker’ declaró: “Como ya se sabe fumé ‘maría’ cuando era joven y lo considero un mal hábito, un vicio, no muy distinto de los cigarrillos que fumaba cuando era joven y buena parte de mi vida adulta”.

2. En otra entrevista que concedió en 2007, antes de su elección volvió a confesar: “Cuando era joven inhalaba con frecuencia”.

3. En una biografía publicada en 2012 se narra la fama de Barack Obama a la hora de liderar los experimentos con marihuana en su época universitaria. Al parecer, Barack inventó el “Total Absorption”. Se trataba de fumar dentro de un coche con las ventanas bajadas. Cuando se acababa el porro se inhalaba el humo que aún permanecía en el vehículo para así “aprovechar doblemente la hierba”.

4. Obama también era conocido por una costumbre algo “gorrona”: Se aprovechaba de cualquier despiste de sus amigos para fumar caladas de sus porros al grito de “¡interceptado!”.

5. David Maraniss, amigo de la universidad y premio ‘Pulitzer’ en 1993, narra otra de las costumbres que tenía el político: “Cuando estabas con Barack y sus colegas, si exhalabas un preciado pakalolo (jerga de Hawai para referirse a la marihuana) en lugar de absorberlo complemente en tus pulmones, se te imponía un castigo y tu turno era saltado hasta que el porro daba la vuelta”.

6. Siendo ya presidente electo  y tras ver los procesos de Colorado y Oregón declaró que “no tendría sentido ver como una prioridad el perseguir a los consumidores de marihuana recreativa en estados que ya han determinado que es legal”.

7. En una charla que Obama dio en la ‘Northwestern University’ en 2004 declaró: La guerra contra las drogas ha sido un total fracaso. Necesitamos descriminalizar nuestras leyes sobre la marihuana”.

8. Obama escribió en una carta escrita en 2006: Soy consciente del argumento que defiende la legalización de la marihuana como medida para frenar la violencia asociada a la venta de una sustancia ilegal. También sé apreciar a los médicos que creen que la marihuana medicinal puede ser útil para algunos pacientes”.

9. En 2007 comentó a un activista durante un encuentro en New Hampshire: No utilizaría alDepartamento de Justicia para perseguir y asaltar a los usuarios de marihuana medicinal”.

10. Cuando se convirtió en Presidente de Estados Unidos, Obama instruyó al Departamento de Justicia para detener el ataque de dispensarios en estados donde la marihuana medicinal es legal.

Ross Rebagliati durante una entrevista - Imagen: Common Wikipedia

Ross Rebagliati: El campeón olímpico que vive del cannabis

¿Cómo convertir la retirada de una medalla de oro por positivo de marihuana en una empresa rentable? Ross Rebagliati tiene la respuesta

De un lado, el auge del cannabis en Estados Unidos. Por otra parte, la normalización de esta sustancia con su consumo terapéutico. La regularización de la marihuana en estados como Colorado y Washington han servido de detonante para muchas cabezas pensantes que han visto en la hierba un modelo de negocio. Pero más allá de emprendedores anónimos que pueden invertir sus ahorros en startups, existe una especie de clase alta que ha querido “salir del armario” cannábico para entonar un “yo también consumo… e invierto”.

Es el caso de Ross Rebagliati, un snowboarder nacido en Canadá y que fue campeón olímpico en los Juegos de Nagano en 1998. De hecho, Rebagliati se convirtió en el primer campeón de la historia en eslalon gigante de snowboard. Con tan solo 27 años se vio con el mundo a sus pies (y a su tabla), pero estuvo a punto de perderlo todo debido a un positivo por dopaje de marihuana. El ‘Comité Olímpico Internacional’ (COI) le retiró el oro y el rider se defendió aferrándose a una “zona gris del reglamento”. Su recurso esgrimía que el tetrahydrocannabinol (THC) no se encontraba dentro de la lista de sustancias prohibidas por el COI. Además, el medalla de oro negó cualquier tipo de consumo durante muchos años, hasta que directamente se adentró en la industria del cannabis.

“Empecé a competir en 1988, así que supuso la culminación al trabajo de una década, con más de 200 días en la nieve por temporada, con un vida social mínima. Me costó mi tiempo, pero debía ser honesto conmigo mismo”, declaró tiempo después el campeón olímpico al que le fue devuelta su merecida medalla.

Rebagliati pasó de negar el consumo a fundar su propia empresa relacionada con el cannabis, allá por enero de 2013, cuando junto a su socio Patrick Smyth fundó una distribuidora de marihuana medicinal a la que bautizó irónicamente como Ross´GoldAproveché el cambio normativo en Canadá… y mi popularidad tras el escándalo. Producimos cannabis con licencia para su uso terapéutico. Montamos una tienda online y la entregamos por correo. Vi las legalizaciones Colorado y Washington, así que me animé”, comentó el snowboarder.

Hasta la fecha, la empresa de Ross Rebagliati ha creado cuatro tipos distintos de marihuana: Ross Platinum, Gold, Silver y Bronze. La Platinum cuenta con los niveles más altos de THC (+20%). La Bronze, con apenas nada. La visión empresarial, aprovechando su historial con el deporte y el cannabis, le ha llevado a fabricar también pipas de cristal, papel de liar o sprays.

A día de hoy, el campeón olímpico reivindica los beneficios del cannabis a viva voz: Se trata del mejor método contra el jet lag, eleva al máximo tu apetito, proporciona un sueño de calidad y es, posiblemente, uno de los antiinflamatorios más potentes”. Aunque es posible que de no haberse producido su positivo nunca le hubiera llegado esta aventura empresarial, Ross Rebagliati invita al COI a que la marihuana desaparezca de la lista de productos dopantes.

Ronda Rousey en una entrevista de TV - Imagen: The Tonight Show

El secreto del éxito de Ronda Rousey

Ronda Rousey es una luchadora estadounidense de artes marciales mixtas. Retirada ya de esta especialidad, fue la primera judoka de su país en ganar una medalla olímpica. ¿El secreto de su éxito? La estructura de su dieta. ¿El secreto de su secreto? Desayunar semillas de cáñamo

La medallista olímpica de judo Ronda Rousey es la luchadora más dominante en el ‘Ultimate Fighting Championship’ (UFC). Lo que vienen siendo las artes marciales mixtas. Ronda es una verdadera superestrella que ha trascendido de su propio deporte, apareciendo en películas como ‘The Expendables 3’ (Los mercenarios 3) con Sylvester Stallone o la versión cinematográfica de ‘Entourage’. Sus elogios son bien merecidos por su capacidad luchadora, el haber incluido el trash talking en la lucha femenina, su condición de invicta o que ha llegado a aunar dos peleas que han durado un total de treinta segundos. Mientras que la campeona de la UFC ha ganado notoriedad, la mayoría de sus fans probablemente no saben que Ronda Rousey come semillas de cáñamo para el desayuno casi todas las mañanas.

Rousey ha declarado que su rutina de desayuno consiste en dos cucharadas de semillas de cáñamo. La judoka explicó que la estructura de su dieta ha sido la que ha marcado la gran diferencia entre su carrera profesional y amateur. Pero no, ella no digiere el cáñamo como una manera de adormecer el dolor, como suele ocurrir. Ronda lo incluyó porque son ricas en Omega-3, saludables de grasa, ayudan a reducir el colesterol malo y protegen contra las enfermedades del corazón.

Los beneficios industriales y alimenticios de cáñamo se han vuelto más notorios en Estados Unidos, pero la legislación solo permite plantar cáñamo en Kentucky, Colorado y Oregon.

EazeMD, la app medicinal

EazeMD: La app que que suministra marihuana medicinal bajo receta médica

-> Conseguir una tarjeta médica en California para consumir marihuana medicinal cuesta unos 100 dólares y dos semanas de espera
-> EazeMD es la app dedicada a la distribución legal de cannabis que rebaja ese coste a 25 dólares y unos quince minutos

El auge de las startups relacionadas con la marihuana en Estados Unidos se ha visto reflejada en los smartphones de los americanos. Muchas de estas incipientes empresas se dedican a crear apps que, de una u otra manera, ayudan al consumidor de cannabis. Pueden ser de una manera más trivial o lúdica como el ‘Who is happy’, el software que permite saber dónde se puede fumar un porro sin que nadie te moleste, o con un fin más trascendental. Este es el caso de ‘EazeMD’, la app válida para iOS y Android dedicada a la distribución legal de marihuana medicinal en el estado de California.

Conseguir una tarjeta médica en California implica la búsqueda de un médico, el pago de entre 50 y 100 dólares (según el condado donde residas) y la espera de un par de semanas para recibirla. ‘EazeMD’ permite al usuario registrado realizar todos los pasos del proceso, desde la consulta hasta la compra, una vez descargado el programa en tu smartphone.

Con ‘EazeMD’ se puede realizar una videoconferencia con un médico titulado que determinará si el paciente es apto para recibir una receta de cannabis medicinal. En caso afirmativo, la propia app rellenará los formularios que requiere el estado de California. A continuación, el paciente podrá escoger la marihuana que más le guste y la recibirá en casa en un periodo de quince minutos. La app economiza todo el proceso original de obtener la tarjeta médica. El pago de 100 dólares originales se reduce a 25.

En lo que California, el estado más poblado de USA que legalizó la marihuana para fines médicos en 1996, decide si hace lo propio con el consumo recreativo, aplicaciones como ‘EazeMD’ hacen más fácil la vida de los pacientes que requieren de cannabis medicinal.