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Ronda Rousey en una entrevista de TV - Imagen: The Tonight Show

El secreto del éxito de Ronda Rousey

Ronda Rousey es una luchadora estadounidense de artes marciales mixtas. Retirada ya de esta especialidad, fue la primera judoka de su país en ganar una medalla olímpica. ¿El secreto de su éxito? La estructura de su dieta. ¿El secreto de su secreto? Desayunar semillas de cáñamo

La medallista olímpica de judo Ronda Rousey es la luchadora más dominante en el ‘Ultimate Fighting Championship’ (UFC). Lo que vienen siendo las artes marciales mixtas. Ronda es una verdadera superestrella que ha trascendido de su propio deporte, apareciendo en películas como ‘The Expendables 3’ (Los mercenarios 3) con Sylvester Stallone o la versión cinematográfica de ‘Entourage’. Sus elogios son bien merecidos por su capacidad luchadora, el haber incluido el trash talking en la lucha femenina, su condición de invicta o que ha llegado a aunar dos peleas que han durado un total de treinta segundos. Mientras que la campeona de la UFC ha ganado notoriedad, la mayoría de sus fans probablemente no saben que Ronda Rousey come semillas de cáñamo para el desayuno casi todas las mañanas.

Rousey ha declarado que su rutina de desayuno consiste en dos cucharadas de semillas de cáñamo. La judoka explicó que la estructura de su dieta ha sido la que ha marcado la gran diferencia entre su carrera profesional y amateur. Pero no, ella no digiere el cáñamo como una manera de adormecer el dolor, como suele ocurrir. Ronda lo incluyó porque son ricas en Omega-3, saludables de grasa, ayudan a reducir el colesterol malo y protegen contra las enfermedades del corazón.

Los beneficios industriales y alimenticios de cáñamo se han vuelto más notorios en Estados Unidos, pero la legislación solo permite plantar cáñamo en Kentucky, Colorado y Oregon.

Bill Murray - Imagen: El club de los chalados

Bill Murray, irónico icono hipster

No es la primera vez que ocurre. Un artista veterano, que se las ha visto de todos los colores, y al que se le considera demodé, es convertido en un icono indie. Pasó en la música nacional con Raphael y pasó a escala mundial con Bill Murray. El actor cómico ochentero por excelencia, es de repente apadrinado por la cultura hipster

Nacido en 1950 y criado entre nueve hermanos, Bill Murray decidió seguir a uno de ellos, también actor, hasta el 
‘Second City’ de Chicago donde conoció a la plana mayor del ‘Saturday Night Live’ original: John BelushiDan Akyroyd o Gilda Radner. Por allí también estaba Chevy Chase, la gran estrella del programa, y al que sustituyó brillantemente de 1977 a 1980, momento en el que abandonó el elenco del show para dedicarse exclusivamente al cine.

Bill Murray se comió los años ochenta gracias a su lacónico y carismático Peter Venkman de ‘Los Cazafantasmas’. Junto a sus colegas Dan Akyroyd, Harold Ramis y el director Ivan Reitman (padre del también realizador Jason), perpetraron una de las comedias más icónicas de la década, de la que surgió una secuela, una serie de animación y de la llega ahora un remake con reparto femenino. A partir de este punto de inflexión Murray adquirió el status de estrella y una libertad creativa y vital para interpretar y hacer lo que le ha dado siempre la gana.

Bill Murray, icono ochentero - Imagen: Cazafantasmas

Bill Murray, icono ochentero – Imagen: Cazafantasmas

Ya entrados en la década de los noventa, Bill alcanzó el cielo gracias a ‘El día de la marmota’, una de las mejores comedias de la historia donde Murray hace de Murray. Mujeriego, irónico, con cara de “Vámonos a tomar una copa” y haciendo gala de su mayor virtud interpretativa: menos es más. Este film, unido a otros realizados en el periodo aproximado de tres lustros (1980-1995), lo convierten en una cara indispensable para varias generaciones.

Pero de ídolo cómico Murray pasó a convertirse en icono hipster. El punto de inflexión llegó por su papel en la aclamada ‘Lost in translation’, que le reportó su única nominación a los Oscars. Aunque era el gran favorito, la dramática interpretación de Sean Penn en ‘Mystic River’ pudo más que la vis cómica amarga y existencialista de Bill.

A partir de la interpretación en la película de Sofia Coppola, cualquier título de Bill Murray se ha convertido en una cita indispensable. Pero, además de su principal faceta, Murray se ha ganado una divertidísima fama de colarse en fiestas ajenas (como aquella en la que acabó lavando los platos) que ha llevado a sus fans a crear webs donde relatar las excentricidades y encuentros con el actor. Para completar su vertiente más viral, las redes sociales de medio mundo se han inundado con fotos del actor haciendo cualquier cosa, por cotidiana que sea.

 

Bill Murray, perdido en Tokyo - Imagen: Lost in translation

Bill Murray, perdido en Tokyo – Imagen: Lost in translation

Además de su carrera como actor, fetiche indie y asistente a fiestas ajenas, Bill Murray también es conocido por su afición a la marihuana. Ya en su etapa universitaria fue expulsado de la compañía de teatro donde estaba tras conocerse su arresto en el Aeropuerto de Chicago por posesión de cinco kilos de hierba. Su opinión sobre el cannabis con fines recreativos se aúna en esta extendida respuesta que dio en una entrevista:

“Bueno, eso es una pregunta grande, ¿no? Porque estás hablando de recreación, que todo el mundo está a favor de esto. También se habla de algo que ha sido ilegal durante tantos años, la marihuana es responsable de una gran parte de la población penal, por el delito de la automedicación. Y lleva miles de millones de gastos en contra de uno mismo y lo mejor que se puede hacer es terminar. Las personas se están dando cuenta de que la guerra contra las drogas es un fracaso, que con la cantidad de dinero que se gasta, se podría haber comprado con esa cantidad de dinero todos los medicamentos en lugar de crear este ejército de personas encarceladas. Creo que el terror a la marihuana fue probablemente exagerado. No creo que la gente esté realmente preocupada por este tema. Ahora que tenemos el crack y el cristal y todo eso, la gente ni siquiera piensa acerca de la marihuana, es como si alguien jugase a demasiados videojuegos en comparación. El hecho de que los estados están aprobando leyes que la permiten significa que esta amenaza ha sido demasiado exagerada. Los psicólogos recomiendan fumar marihuana en lugar de beber si se encuentra en una situación estresante. Estos son los remedios antiguos, el alcohol y fumar, y sólo comenzaron a aprobarse leyes contra ellos hace 100 años”.

Bill Murray, atrapado en el tiempo - Foto: El día de la marmota

Bill Murray, atrapado en el tiempo – Foto: El día de la marmota

Los últimos trabajos de Bill Murray han sido ‘Rock the kasbah’ y un especial de Navidad para Netflix. ‘A very Murray Christmas’ es un vehículo diseñado para el lucimiento del actor. Una comedia de temática navideña donde se sitúa a Murray atrapado en un hotel de Nueva York a causa de una tormenta de nieve. Un proyecto, dirigido y escrito por Sofia Coppola, con un reparto de lujo: George ClooneyRashida JonesAmy PoehlerMichael Cera y Miley Cyrus.

A pesar de su estilo minimalista de interpretación, Bill Murray lo mismo se atreve con teatro clásico que con superproducciones del estilo ‘Los ángeles de Charlie’. Murray puede salir con el piloto automático puesto en ambos casos y robarse la función. Y sin necesidad de cambiar de registro.  Todo gracias a esa cara de indiferencia vital que lo han aupado a los altares de la cultura hípster y a convertirlo en icono generacional.

Judd Apatow y Amy Schumer, reivindicando figura stoner - Imagen: Trainwreck

La mujer y el cannabis en el cine

Si hoy en día aún es difícil encontrar un personaje femenino independiente y que no necesite un detonante masculino para hacerlo funcionar, imagina lo complicado que puede resultar la existencia de un papel femenino, independiente y que no esconda su consumo de marihuana. En Nekwo reflexionamos sobre la figura de la mujer “stoner” en el cine

La imagen de la mujer en la cultura audiovisual es un tema de debate recurrente. La lucha por la igualdad de los derechos respecto al hombre parece una batalla que, desgraciadamente, nunca acabará y el cine y la televisión no han sido otra cosa que la demostración palpable de ello. Tras más de un siglo de películas y seis décadas de series es ahora cuando por fin se ha abierto la discusión respecto a la imagen y derechos femeninos. “¿Son los guionistas unos misóginos?” “¿Por qué las actrices cobran menos que los actores?”. Son tan solo un par de las cuestiones de más actualidad.

Jennifer Lawrence encendió el fuego del debate en materia económica con una carta publicada en la web de Lenna Dunham (‘Girls’) tras descubrir que ella misma y Amy Adams cobraron bastante menos que sus compañeros de reparto Christian Bale o Bradley Cooper. Respecto a la típica misoginia que se suele percibir en las grandes producciones de la televisión, las respuestas no están claras, pero sí las preguntas: ¿Por qué la gente odia a Carmela o Skyler pero no a sus temidos maridos Tony Soprano y Walter White? Mientras ellos trafican, asesinan, extorsionan o son infieles, ellas se muestran sumisas (al principio), sufridoras, pacientes y, solo al final, batalladoras. Y es ahí donde la audiencia da la espalda a esos personajes.

Amy Schumer ha sabido reinvidicar la figura femenina en el cine - Imagen: Trainwreck

Amy Schumer ha sabido reinvidicar la figura femenina en el cine – Imagen: Trainwreck

Si ya de por sí la figura femenina es especialmente sensible a las críticas sesgadas y a los clichés, la situación empeora con la imagen de una mujer independiente, sexualmente activa… y consumidora de marihuana. Y es que, la figura de la mujer “stoner” (como se diría en Estados Unidos) es más bien escasa en la cultura pop. Las estadísticas dicen que en USA el consumidor de cannabis es un varón en un 70% de los casos. Trasladado a la gran (o pequeña) pantalla, esto puede suponer que hayamos visto una o ninguna obra audiovisual donde la protagonista sea una mujer que fume hierba y haga gala de ello.

Los prejuicios sociales en contra de la mujer, más grandes y más exigentes que en los hombres, dictan que está peor visto el consumo de marihuana en ellas que en ellos. La carga moral y ética (esta última debida sobre todo al tema de la maternidad) provoca que parte del consumo de hierba femenino no sea reconocido, y con ello su visibilidad audiovisual sea escasa o casi nula.

Esta coyuntura actual es la que convierte ‘Y de repente tú’ (olvidemos ese espantoso título que evoca a cualquier peli de Meg Ryan o Sandra Bullock) de una comedia romántica a una obra con mayor sustento y profundidad. Sitúa a la mujer en su lugar correspondiente y justo: el mismo que el de cualquier hombre.

‘Trainweck’ (su título original) es la incursión del cannábico Judd Apatow en el universo femenino. El director, que siempre ha sabido retratar al hombre del siglo XXI con sus temores, sus inseguridades, sus crisis, se atreve con el guión de una Amy Schumer que también interpreta a la protagonista de la película: una polígama, aficionada a la hierba y al alcohol, con miedo al compromiso y de profesión liberal.

La película, además de democratizar la temática de género, es todo un desfile de caras conocidas, gags brillantes y diálogos que juegan con el metacine. LeBron James se interpreta a sí mismo mientras parodia con su propia figura,Tilda Swinton recuerda a la de ‘Quemar después de leer’ en el papel más cómico de su carrera y, sorpresa, por ninguna parte aparecen Paul RuddSeth RogenJonah Hill o James Franco. Y es que, hasta para eso ‘Trainweck’ es la película más “femenina” de Judd Apatow. No party men.

Jeff Bridges, Steve Buscemi y John Goodman - Imagen: El gran Lebowski

Breve historia de la marihuana en el cine

Primero fueron vagos, idiotas, perdedores e inadaptados sociales. Luego mutaron levemente a surfistas, estudiantes de “high school”, Mathew McCounaghey debutando en la gran pantalla diciendo eso de “Allright, allright”, Jay y Bob el silencioso o Johnny Depp pasado de roscas interpretativas en ‘Miedo y asco en Las Vegas’. La figura del consumidor de marihuana en el cine y en Hollywood ha virado del típico fumeta, el colgado de turno, a una imagen más elitista y cool

La imagen del stoner en el cine ha recorrido un largo y tortuoso camino lleno de estereotipos y clichés. La marihuana en Hollywood nació como algo propio de estudiantes tontos y vagos. Perdedores sociales en general y consumidores de cualquier tipo de sustancia en particular. Como si la hierba fuera una puerta de acceso a una fiesta más “destroyer” e ilimitada. Pero mientras en el cine mainstream y palomitero norteamericano se dedicaban a encorsetar al “fumeta”, los propios actores fueron sofisticando la imagen de la hierba.

‘Up in smoke’, película de 1978, está considerada  la primera película “fumeta” de la historia. La pionera de la comedia stoner que abrió el camino a un género que acabó mutando de “películas de fumados” a “películas para ver fumado”. Cuando el espectador entró en escena, cualquier film cómico con tintes absurdos entraba ya en liza. Basta una simple búsqueda en Google para encontrar listados donde aparecen obras como ‘La vida de Brian’.

De vez en cuando aparecían versos sueltos como ‘Movida del 76’ (‘Dazed and confused’), la joya generacional de Richard Linklater que aunó a un grupo de jóvenes intérpretes que luego supieron hacer carrera en Hollywood (como el ya mencionado Matthew McCounaghey).  También había presencia cannábica en ‘Pulp Fiction’, donde el Vincent Vega de John Travolta hablaba de su viaje a Ámsterdam.

A finales de los 90 este tipo de comedias comenzaron a proliferar en Hollywood. ‘Colega, ¿dónde está mi coche?’ o ‘Road Trip’. Paralela a esta comedia gamberra del clan ‘American Pie’, los hermanos Coen estrenaban ‘El gran Lebowski’, con la presencia del, quizás, mejor personaje cómico en años: The Dude de Jeff Bridges.

James Franco y Seth Rogen - Imagen: Pineapple Express

James Franco y Seth Rogen – Imagen: Pineapple Express

La normalización llegó de la mano de las producciones de Judd Apatow. El séquito que forman Seth Rogen, James Franco o Paul Rudd, bajo el mantra del omnipresente productor, llevó la marihuana a los hogares de clase media con sus peleas conyugales, sus embarazos, sus crisis existenciales y sus trabajos de oficina. La hierba está, y mucho, pero ni más ni peor que una cerveza o un partido de la NBA. El compendio de ‘Lío embarazoso’, ‘Funny people’, ‘Virgen a los 40’, ‘Superfumados’ y demás filmografía perpetrada por Apatow y compañía, unido a la vida stoner fuera de las pantallas de estos actores de Hollywood más otras celebrities, ayudaron a destrozar parte del estigma que tenía la maría en el cine. Obviamente, artistas como Rihanna o Snoop Dogg, con sus negocios relacionados con el cannabis, también han colaborado en la causa. Ahora, podemos a ver a ex-Ídolos juveniles como Zach Efron fumando en ‘Malditos vecinos’, ex estrellas Disney como Miley Cyrus fumando en todas partes y ex parejas de estrellas juveniles como Selena Gomez fumando en películas independientes como ‘Spring Breakers’.

La marihuana, tras conquistar la retaguardia de Hollywood, ha decidido lanzarse a la televisión. Con el único referente de ‘Weeds’, la presencia testimonial y residual del cannabis ha dado paso a una nueva era donde varias plataformas y cadenas han decidido lanzarse a la comedia stoner. Figuras como Chuck Lorre (creador de ‘The Big Bang Theory’) o Kevin Smith estrenarán próximamente shows televisivos ambientados en dispensarios. Un nuevo terreno donde sembrar la hierba.