Sexo de las plantas - Foto: Nekwo

El sexo de las plantas, ¿una cuestión de azar?

Aunque las semillas feminizadas como las de Zambeza prácticamente te garantizan una planta hembra, con la utilización de regulares pueden existir factores que determinen el sexo de la planta de marihuana.

Cada célula del cuerpo humano tiene 46 cromosomas. O lo que es lo mismo, lo que va a determinar nuestras características genéticas. La mitad de estos cromosomas proceden del óvulo de la madre y los otros 23 del espermatozoide del padre. Durante la fecundación, los cromosomas se agrupan de dos en dos para formar el núcleo de la primera célula. Cada cromosoma es fruto de una compleja combinación genética, lo que significa que la transmisión de una u otra característica del padre o de la madre es una cuestión de azar.

Pero más allá de la genética del bebé y de si se parecerá más a “papá o mamá”, la posibilidad de que el niño nazca con un sexo u otro es del 50%. Esto se debe a que al fecundarse un óvulo por un espermatozoide con un cromosoma X se creará una mujer y, por el contrario, en caso de fecundarse con un espermatozoide que contenga un cromosoma Y, se creará un hombre. Aparte del azar, la estadística y la ley de probabilidad, existen evidencias de que hay más opciones de conseguir un embrión femenino en las primeras horas tras la ovulación, y uno masculino en horas más tardías.

Infografía

La decisión del sexo de las plantas de cannabis

Pero, ¿qué pasa con la marihuana? Más allá de este mini repaso a la clase de Biología de 5º de EGB, para las plantas de cannabis existen algunos factores ambientales que pueden ayudar a que nuestra planta decida su sexo. La temperatura, la luz y o la humedad tienen varias singularidades que pueden influir en el sexo de tus plantas.

Temperatura

Hay que tener en cuenta el ambiente. Ante temperaturas bajas se aumenta la posibilidad de tener más hembras. Si, por el contrario, deseas una marihuana de puro macho, es recomendable que tu cultivo esté en una ubicación donde haya calor.

Iluminación

Con luz más azul y blanca y un número menor de horas de luz, alrededor de 14 horas, aumentan las probabilidades de que la planta sea hembra. Si por el contrario, la luz es más roja o los periodos de luz más largos, alrededor de unas 18 horas, tus plantas de marihuana tienen más posibilidades de ser machos.

Humedad

La humedad baja es un factor que influye a la hora de obtener plantas de sexo masculino.

Nitrógeno y potasio

Los altos niveles de nitrógeno ayudan a que salgan más plantas hembras. Por el contrario, con niveles más altos de potasio y menores de nitrógeno, aumentan las posibilidades de que salgan plantas macho.

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