Rafael Mechoulam impartiendo clase

Rafael Mechoulam: El hombre que descubrió el THC y nunca lo probó

Rafael Mechoulam fue la primera persona en sintetizar el ingrediente psicoactivo más famoso del cannabis, el tetrahidrocannabinol. A pesar de lo que podáis pensar, nunca jamás lo probó. 

Probablemente en 1963 cuando en el Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos le denegaron por primera vez su petición de beca para estudiar las propiedades del cannabis, jamás pensaría que años después se convertiría en el primer científico capaz de descubrir el ingrediente más conocido de todos los que se compone el cannabis; el tetrahidrocannabinol, comúnmente conocido como THC.

Rafael Mechoulam en su laboratorio en el Instituto Weizmann

Rafael Mechoulam en su laboratorio en el Instituto Weizmann

Os contamos la historia del científico que cambió la visión que se tenía de la marihuana, del científico dio la vuelta a todo lo conocido anteriormente sobre el cannabis para demostrar que esta compuesto de múltiples cannabinoides con diferentes propiedades.

Rafael Mechoulam, sus inicios en las investigaciones cannábicas

En 1960, se comenzaban a dar saltos de gigante en el conocimiento científico vegetal, sobretodo en las parcelas fitosanitarias. Los avances en cuanto a extracción de principios activos de las plantas era ya una rutina. Desde hacía ya tiempo, plantas como la amapola servían para, tras sintetizarlas, crear morfina en este caso o diferentes medicamentos.

Un tal Rafael Mechoulam, tras recibir la negativa del NIH (las siglas en inglés del Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos ), volvió a su Israel Natal para desde el Instituto Weizmann de investigaciones médicas comenzar su proyecto y lo consiguió.

Instituto Weizmann en Israel

Instituto Weizmann en Israel

Mechoulam junto a su compañero Yehiel Gaoni, comenzó una investigación para encontrar la forma de analizar sus componentes activos para extraerlos y sintetizarlos, en especial, los componentes psicoactivos. Ahí fue donde se dieron cuenta que el cannabis sólo tenía uno y por primera vez, sintetizaron el THC.

Rafael Mechoulam y un compañero en 1963

Rafael Mechoulam y Yehiel Gaoni en 1963

Según cuenta en un documental que le hicieron hace apenas unos años, hasta el conseguir la propia sustancia a analizar fue muy costoso. El mismo Rafael tuvo que pedirle al director de investigaciones si se podía poner en contacto con la policía para que les diera algo de hachís o cannabis para sus investigaciones.

“Cuando fui a la comisaría me estaban esperando con una bolsa de 5kg de hachís para que me la llevara. Me fui con la bolsa y subí de nuevo al autobús que me llevaba de nuevo al Instituto. A los 20 minutos de viaje, toda la gente del autobús me miraba mal debido al fuerte olor que desprendía mi bolsa.”

A partir de aquí la historia ya es conocida, con los 5 kilos que obtuvo, pudo desentrañar por completo cuales eran los componentes del cannabis y de los endocannabinoides que se encuentran en la periferia del cerebro y en él mismo. Sus intereses en las cuestiones más químicas y biológicas de productos naturales han conformado un conocimiento fitofarmacológico increíble para la sociedad.

Icono y padre de la cultura cannábica medicinal

Lógicamente, ser la persona que desgrana cada uno de los ingredientes que configuran las propiedades del cannabis, rápidamente se convirtió en el padre de la cultura sobre todo, la biología, química y conocimiento fitosanitario de la planta.

Rafael siendo premiado por la Universidad de Jerusalem

Rafael siendo premiado por la Universidad de Jerusalem

La comunidad cannáfila lo catapultó a la categoría de icono y en Nekwo, es uno de nuestros imprecindibles. Premios y honores no le faltan ni en el panorama científico internacional, habiendo sido reconocido en países como Israel (de donde es nativo), Estados Unidos, Alemania, o incluso España. Actualmente es profesor titular en la Universidad de Jerusalem y todavía continúa con las investigaciones en la planta.

Lo más gracioso de todo es que ha reconocido en numerosas ocasiones, que como consumible recreativo no le ve ninguna curiosidad y que por esa razón no lo ha probado jamás. En su última entrevista para nuestros colegas de Culture Magazine, lo confirmó:

“Nunca lo he utilizado. Si en mi investigación se hubiera sabido que consumía cannabis de forma recreativa, no hubieran tenido credibilidad mis investigaciones y nadie me hubiera tenido respeto. Básicamente, no tenía esa curiosidad, tan solo la científica y más medicinal”

Si queréis saber más y tenéis un ratito en el sofá de vuestra casa, os dejamos por aquí abajo un documental en el que el mismo os contará todo acerca de su historia.

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