Congreso de los diputados - Foto: SubtlePanda

¿En qué punto se encuentra la legislación del cannabis en España?

En pleno proceso de transición entre dos normativas, de la Ley de Seguridad Ciudadana de 1/1992 a la conocida como “Ley Mordaza”, realizamos un breve repaso a la legislación sobre el cannabis en España

¿Es delito el consumo en lugares privados? ¿Y el cultivo? ¿Y la compra-venta de semillas de marihuana? ¿Ha cambiado algo la Ley Mordaza” respecto a la “Ley Corcuera”? ¿Es tan negativa la nueva ‘Ley de Seguridad Ciudadana?’ ¿Podemos tener plantas en el balcón? ¿Es la legislación española peor que otros países en materia cannábica?

Durante la ‘Ley de Seguridad Ciudadana de 1/1992′ se podía decir que sólo el ánimo de lucro y el consumo de cannabis en lugares públicos se consideraban delito en España. A pesar de que no estaba entre las más permisivas, la legislación sobre cannabis en España tenía algunas ventajas con respecto a otros países con leyes más prohibitivas, como la posibilidad de sustituir multas de posesión de drogas por tratamientos de desintoxicación o el no considerar al consumidor un delincuente.

La ‘Ley de Seguridad Ciudadana 1/1992’ (también conocida como Ley de la patada en la puerta” o “Ley Corcuera”), se sancionaba de manera administrativa el consumo y/o tenencia en vía pública con multas que rondaban las 50.000 pesetas (300 euros actuales). Por su parte, existía una especie de vacío legal o limbo respecto al autocultivo. Si demostrabas que no era para la venta y sí para consumo propio, como mucho podías ser condenado con una multa administrativa.

Diputados en sesión del Congreso - Imagen: Flickr

Diputados en sesión del Congreso – Imagen: Flickr

Así rezaba el famoso artículo:

Artículo 25: (1) : Constituyen infracciones graves a la seguridad ciudadana, el consumo en lugares públicos, así como la tenencia ilícita, aunque no estuviese destinada al tráfico de drogas ilegales tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas, siempre que no constituya infracción penal, así como el abandono en los sitios mencionados de útiles o instrumentos utilizados para su consumo.

Pero el pánico cundió con las primeras informaciones que llegaron sobre la ley que estaba preparando el Partido Popular. En contra de la tendencia global, y de las recomendaciones de los expertos en prevención de drogas, la ‘Ley para la protección de la Seguridad Ciudadana’, se preveía un retroceso importante. Un endureciendo de las multas por tenencia y negar la posibilidad de acogerse a los programas de desintoxicación. España volvería a estar entre los estados con una reglamentación sobre cannabis más retrograda, junto a países como Rusia o México.

Finalmente, la ley definitiva, llamada ‘Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana’ entró en vigor el día 1 de julio, contemplando las siguientes infracciones que catalogaba de graves:

  • El consumo o la tenencia ilícitos de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas, aunque no estuvieran destinadas al tráfico, en lugares, vías, establecimientos públicos o transportes colectivos, así como el abandono de los instrumentos u otros efectos empleados para ello en los citados lugares.
  • El consumo de bebidas alcohólicas en lugares, vías, establecimientos o transportes públicos cuando perturbe gravemente la tranquilidad ciudadana.
  • El traslado de personas, con cualquier tipo de vehículo, con el objeto de facilitar a éstas el acceso a drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas, siempre que no constituya delito.
  • La ejecución de actos de plantación y cultivo ilícitos de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas en lugares visibles al público, no constitutivos de delito.

La tolerancia del consumo ilegal o el tráfico de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas en locales o establecimientos públicos o la falta de diligencia en orden a impedirlos por parte de los propietarios, administradores o encargados de los mismos.

Todas las infracciones anteriores, según el artículo 39, son sancionadas con multas de 601 a 30.000 euros.

El artículo 20, el más polémico y que más diferentes interpretaciones llevó, acabó siendo modificado, con el añadido de “en lugares visibles al público”. Por lo tanto, y en conclusión, el autocultivo de marihuana es una infracción grave, a no ser que se realice en interior, en invernaderos o en patios traseros.

A día de hoy, con la falta de entendimiento entre los diferentes partidos políticos en el Congreso y sin investidura, la legislación sobre el cannabis parece aparcada y un tema menor. Habrá que esperar a ver quién forma el nuevo gobierno para ver hacia donde se dirige el estado en este y otros asuntos.

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