Myschyf, licor de cáñamo

El “jager” de cáñamo

Alrededor del Jägermeister y el gin-tonic se ha creado una nueva cultura mainstream del beber. Ayudadas por las redes sociales,las bebidas nocturnas se han convertido en parte imprescindible del ocio, transformando al público en verdaderos sibaritas del licor. La nueva vuelta de tuerca viene de la mano de Myschyf, un licor elaborado a base de cáñamo

Los consumidores, ávidos de sabores nuevos, demandan sorpresas y novedades a pesar de estar abonados a marcas como Jägermeister y copas clásicas como el gin-tonic. Fruto de esta moda ha surgido una nueva bebida que cumple con todos los requisitos para convertirse en la nueva sensación del mercado. El licor elaborado a base de cáñamo.

‘Myschyf’ nace de las mentes de Garett Hagan y Drew Shprintz, dos empresarios de la noche que trabajaban juntos en clubes nocturnos del sur de Florida. Horas y horas detrás de las barras que, tras una conversación sobre licores, les empujó a crear su propia bebida elaborada a base de cáñamo.

Tras experimentar con diferentes sabores de emparejamiento, algo difícil debido al desconocimiento que se tiene con el sabor de cáñamo, finalmente se estableció en pistacho. Un año de desarrollo antes de presentarlo a unas autoridades que de primeras sugirieron que la palabra “cáñamo” fuera retirada del envase.

‘Myschyf’ se ha convertido en una bebida popular en más de 150 bares, restaurantes y tiendas. Aunque fue diseñado para ser consumido directamente, la bebida se está mezclando en un cóctel con jugo de piña, naranja, crema de coco y una rama de canela. Un nuevo licor que, según sus creadores, tiene menos de un gramo de azúcar por onza. Lo que le convierte en una copa más ligera que una de vodka.

Jägermeister, ¿el ejemplo a seguir?

El actual rey de la noche - Imagen: Jägermeister

El actual rey de la noche – Imagen: Jägermeister

Poco antes de la II Guerra Mundial, un cazador llamado Curt Mast crea un licor elaborado hasta con 56 tipos de hierbas y un 35% de alcohol. Lo fabrica para hacer más llevaderas las frías noches de cacería. El conflicto bélico estalla y las tropas nazis lo utilizan como remedio contra la tos y los problemas digestivos. Nada que hiciera presagiar que, ochenta años después, otra tropa (esta vez de hipsters y millennials) iba a convertirla en la octava marca de bebidas premium más vendida del mundo. Esta es la breve historia de Jägermeister, la cual parece resistirse a que acabe su momento. Tras el boom comercial que vivió en Estados Unidos en la década de los noventa, “el Jäger” invadió las noches de Europa con la llegada del nuevo siglo y vive un romance que parece no tener fin. Festivales, garitos, bares… No hay reducto nocturno y ocioso que no tenga la impronta del ciervo sobre una luz roja.

‘Myschyf’, aunque apenas ha arrancado en una centena y media de establecimientos, ya parte de un punto mucho más avanzado de cómo nació “el Jäger”. ¿Conseguirá alcanzar la misma popularidad?

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