El mercado de la marihuana podría desplazar al del alcohol

Ayer poníamos a prueba la afirmación polémica y contraintuitiva de que la marihuana, antes que ser una droga de entrada, era más bien una droga de salida. Hoy ponemos a prueba otra afirmación del mismo corte: que el mercado de la marihuana tiene potencial para desplazar al del alcohol.

 

Por supuesto solo se puede someter a prueba una afirmación así en aquellos lugares donde ambas sustancias sean legales bajo términos parecidos, como ocurre ya en muchos lugares de Estados Unidos. Antes de bucear en los entresijos del tema, podemos tener una panorámica muy general del asunto haciendo una búsqueda en google con estas entradas: marijuana, alcohol, sales (marihuana, alcohol, ventas). En la primera página de resultados ya nos encontramos titulares bastante llamativos como:

Marijuana sales overtake alcohol in US city for first time (Las ventas de marihuana sobrepasan las de alcohol en una ciudad de EEUU por primera vez)

Recreational weed is killing alcohol sales in legal states (La marihuana recreativa está matando las ventas de alcohol en los estados donde está legalizada)

Medical marijuana took a bite out of alcohol sales (La marihuana medicinal le arrebata un bocado a las ventas de alcohol)

Y un largo etcétera. Lejos de tratarse de un simple titular sensacionalista, parece que está sustentado por datos empíricos. Un estudio llevado a cabo por un equipo de investigadores de la Universidad de Connecticut y de la Universidad Estata lde Georgia, han comprobado con bastante solidez que la venta de bebidas alcohólicas se ha reducido tras la introdución de leyes que regulan el acceso a la marihuana medicinal. Comparando los datos de más de 2000 condados entre los años 2006 y 2015, han constatado que en aquellos condados situados en estados donde la marihuana medicinal es legal, la venta de bebidas alcohólicas se ha reducido un 15%. Los investigadores concluyeron que

“la marihuana y el alcohol son fuertes sustitutos. Los estados que han legalizado el consumo de marihuana medicinal experimentan disminuciones significativas en la venta agregada de alcohol, cerveza y vino. Es más, los efectos no son de corta duración, con reducciones significativas observadas hasta 24 meses después de la aprobación de la ley.”

 

Pero un estudio puede resultar anecdótico, por lo que no está de más aportar otras evidencias que sustenten la afirmación que ponemos a prueba: según datos recopilados por OutCo y Moncloe Research, los veintañeros californianos de la era post-legalización están sustituyendo en gran medida la cerveza por marihuana. Además nos encontramos que un análisis de 2016 sobre el consumo de cerveza en Colorado, Oregon y Washington, tres estados en los que la marihuana recreativa es legal, mostró que las ventas al consumidor final tuvieron muy bajos rendimientos colectivamente en los años subsiguientes a la legalización.

También la firma de análisis financieros Cowen & Co. A través de una de sus analistas, Vivien Azer, nos cuenta que:

 

“Tanto en Estados Unidos como en Canadá, hemos visto claros signos de sustitución entre el alcohol y el cannabis, en particular entre los consumidores adultos más jóvenes. … En Ontario, vemos las mismas tendencias. De hecho, en toda América del Norte, más del 60% de los consumidores de cannabis informan de una cierta reducción del consumo de alcohol cuando el cannabis ya se está consumiendo”.

 

Toda esta retahíla de evidencias podríamos enmarcarlas dentro de las pruebas positivas, pero por si aún no fueran suficientes, ¿a qué conclusión llegaríais, si os contásemos que el hecho de que no se aprobase en 2010 la Proposición 19 para la regulación del cannabis en California, fuera debido a la presión de las grandes compañías de bebidas alcohólicas? Wikileaks publicó el años pasado una serie de emails hackeados de DNC que revelaron que Wine & Spirits Wholesalers of America etiquetó en la legalización de la marihuana como un “asunto clave” y que California Beer and Beverage Distributors financió la campaña contra la Proposición 19. Más claro agua. A veces las pruebas negativas terminan de apuntalar solemnemente una afirmación en principio cuestionable.

Por último, desde Nekwo consideramos que estos datos demuestran que la sociedad no es tan idiota o infantil como las autoridades parecen pretender con sus políticas paternalistas e hipócritas. Hemos hablado muchísimas veces de un hecho que está más allá de toda duda y que la ciencia confirma una y otra vez: el alcohol es una droga muchísimo más peligrosa que la marihuana, tanto a nivel individual como social. Cuando pones ambas sustancias en un plano de igualdad, comprobamos que la sociedad prefiere la opción más segura. ¿A qué esperan nuestras autoridades para tomar en consideración estos datos?

 

 

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *