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Marihuana medicinal, del antiguo Egipto a la California de Hollywood

Se podría decir que el uso medicinal del cannabis es tan intrínseco al ser humano como la propia evolución. Desde el mismo momento en el que las personas comenzaron a tratar con plantas sus enfermedades y dolencias, en un uso primigenio de la medicina y los fármacos, la marihuana ya estaba ahí. Teniendo en cuenta que los antiguos seres humanos ya utilizan semillas de cáñamo como alimento, fue un paso lógico para ellos descubrir también las propiedades medicinales de la planta.

Aunque haga 10 mil años que se utilizara la fibra del cannabis en Taiwán, la primera constancia del uso de la marihuana medicinal está localizada en China, gracias al cirujano Hua Tuo que vivió entre el 208 y el 104 a.C. El médico reducía la planta a polvo y la mezclaba con vino antes de realizar la cirugía, como una forma original y artesanal de anestesia. De hecho, el término chino para anestesia (“mázui”) significa “intoxicación de cannabis”. A nivel oficial y documentada, la primera mención en un contexto médico procede de la Shennong pên Ts’ao ching, uno de los primeros textos de la medicina herbal y que data del 2700 a. C.

En el Antiguo Egipto, existen papiros que describen el uso del cannabis medicinal en el 1550 a.C. Los antiguos egipcios utilizaban el cáñamo como tratamiento del dolor de ojos o en supositorios para aliviar el dolor de las hemorroides. En otras civilizaciones tan antiguas como el Islam se utilizó hasta el siglo XIV, momento en el que el fundamentalismo lo tildó de droga apóstata.

A lo largo de los siglos, el cannabis fue utilizado en la farmacología en forma de jarabes, analgésicos o parches, siendo el extracto de planta más utilizado en la medicina tras los opiáceos. Pero el giro llegó con la prohibición de los Estados Unidos a través de una ley de 1937, aunque unos años antes, en 1925, el Convenio de Ginebra añadió el cáñamo a la lista de drogas sometidas a control internacional (junto al opio, la morfina, la cocaína y la heroína).

Planta de Dinafem y su macro

Dinafem seeds

De todas formas, los avances científicos y médicos del siglo XX han supuesto un redescubrimiento de las ventajas de la marihuana terapéutica. En la propia USA, más de la mitad de los estados que la forman ya a tienen legalizada. California, por ejemplo, aprobó su consumo medicinal hace ya veinte años, justo a la par que sus valles veían nacer la Lemon Og Kush, una variedad ideal para uso terapéutico.

Entre esas colinas, los magnates cannábicos de Beverly Hills, la marihuana medicinal de los dispensarios y las plantaciones de Woody Harrelson en su mansión de Hollywood, también nació la variante genética Big Bud, que al cruzar el charco a Europa, y tras varios años y cruces, acabó creando la variante de semillas Critical +, cuyo aroma y sabor están marcados por sus notas cítricas.

Ahora se espera que California dé el siguiente paso, legalizando el cannabis con fines recreativos. Si el estado más grande de Estados Unidos, el cual sería la octava economía más importante en caso de ser un país independiente, da el “Sí”, ¿por qué no pensar que el resto del mundo tomaría buena nota?

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