Noticias sobre CBD

Noticias sobre cbd, toda la actualidad CBD que está pasando en el mundo. Conoce las últimas noticias CBD, todo sobre este cannabidol y los beneficios del CBD

CBD contra la ansiedad

La ansiedad es quizá uno de los desórdenes mentales más prevalentes en las sociedades modernas. En este contexto, las investigaciones sobre las propiedades ansiolíticas del cannabidiol o CBD, adquieren una gran importancia.

La revisión de la legalidad del cannabis y sus componentes en determinadas partes del mundo es un fenómeno más que anecdótico: se trata de una tendencia que además está estimulando la investigación científica en un campo tan prometedor como el de los cannabinoides.

En un informe de 500 páginas de la Academia Nacional de Ciencias, Ingeniería y Medicina acerca de los efectos sobre la salud del cannabis y los cannabinoides, se determinó que existe “fuerte evidencia de ensayos controlados aleatorios para apoyar la conclusión de que el cannabis o los cannabinoides son un tratamiento efectivo” contra el dolor crónico, náusea y vómitos, la espasticidadasociada a la esclerosis múltiple y otras condiciones.

Sobre el potencial del cannabis para tratar la ansiedad, si bien la evidencia es limitada según el reporte, es suficiente como para sugerir la conveniencia de seguir indagando en esa dirección.

El reporte cita uno de los estudios más confiables sobre el uso medicinal del cannabis, consistente en una revisión sistemática y meta-análisis de 79 ensayos, uno de los cuales indagaba la capacidad del CBD para reducir la ansiedad, hallando que el CBD resultaba más efectivo que el placebo.

 

El gran potencial del CBD contra la ansiedad

Neurotherapeutics publicó en 2015 un informe “para determinar el potencial del CBD contra la ansiedad, es decir, como tratamiento para los trastornos relacionados con la ansiedad”, encontrando que “el CBD tiene un potencial considerable como tratamiento para los trastornos de ansiedad múltiple dadas sus propiedades ansiolíticas, panicolíticas y anticompulsivas, así como una disminución en la expresión condicionada del miedo, el aumento de la extinción del miedo, el bloqueo de la reconsolidación y la prevención de los efectos ansiolíticos a largo plazo del estrés”.

A pesar de que el informe sugiere “necesidad de estudios adicionales de los efectos crónicos y terapéuticos en las poblaciones clínicas relevantes”, parece ser que podría perfilarse no solo el CBD contra la ansiedad, sino también como un remedio para reducir la gravedad de ataques de pánico, el miedo y el estrés.

El CBD puede perfilarse como un tratamiento complementario para ayudar a reducir el consumo de otros medicamentos cuyos efectos secundarios pueden ser desde molestos a devastadores. En 2016, un estudio que evaluaba la respuesta de una niña de 10 años con estrés postraumático a un tratamiento con aceite de CBD, halló resultados prometedores. Antes de cumplir los 5 años la niña había sufrido abusos sexuales y maltrato, y comenzó a recibir un tratamiento farmacológico que, en el mejor de los casos le producía alivio a corto plazo, pero los efectos secundarios comenzaron a ser intolerables.

Sin embargo, bajo el tratamiento con aceite CBD la niña comenzó a experimentar “una disminución sostenida de la ansiedad y una mejora constante en la calidad y cantidad del sueño”.

 

Limitaciones en las investigaciones del CBD contra la ansiedad

Sin embargo, este tipo de casos revela una de las muchas limitaciones que todavía padece la investigación médica de los cannabinoides, más consecuencia de la situación legal del cannabis que de la competencia de los investigadores. La mayoría de estudios se apoya en reportes personales o anecdóticos, o en muestras de población muy pequeñas. Además, prácticamente no existen estudios que determinen la relación entre dosis y efectos.

Mientras la necesaria investigación continúa desarrollándose, conocemos ya algunos de los mecanismos de interacción del CBD con nuestro sistema endocannabinoide que nos permiten establecer su capacidad para reducir la ansiedad:

Por un lado, el CBD retrasa la señalización de la serotonina, lo que impulsa sus propiedades antidepresivas, ansiolíticas, antiadictivas y antieméticas, además de facilitar el sueño. Por otro lado el CBD es un modulador alostérico, lo que le permite cambiar la forma del GABA-A (Gamma-Aminobutírico), un neurotransmisor inhibitorio, de manera que mejora los efectos sedantes del receptor.

En conclusión, aunque la ciencia todavía no es concluyente, la evidencia acumulada apunta en una dirección clara: el CBD posee la capacidad de reducir la ansiedad. Por supuesto, ahora de lo que se trata es de mejorar la calidad de las investigaciones con estudios poblacionales amplios a largo plazo, determinando dosis y vías de administración, para conocer el alcance de las propiedades del CBD contra la ansiedad.

Los beneficios de vaporizar CBD

A diferencia de lo que ocurre con el THC, el cannabinoide de la marihuana responsable de los conocidos efectos psicotrópicos de esta antigua compañera de la especie humana, nadie consume en principio su otro cannabinoide principal, el CBD o cannabidiol, con fines recreativos. Al menos no para “colocarse”, porque aunque el CBD puede consumirse por puro placer, sus efectos son muy diferentes a los del THC y, en cualquier caso, distan mucho de un “colocón”.

Generalmente el consumidor de CBD lo hace por razones terapéuticas, ya sea para relajarse, eliminar la ansiedad, combatir dolores de cabeza u otras múltiples molestias para las cuales el CBD se está demostrando como un eficaz tratamiento.

Con el aumento de la popularidad de este cannabinoide y el surgimiento de un amplio repertorio de productos, se le presenta al consumidor un amplio abanico de formas de administración del CBD, ya sea mediante vaporizadores, láminas y sprays sublinguales, ungüentos y cremas, gominolas o los clásicos porros. Pero la cuestión es: ¿hay una forma óptima de consumir CBD? Si de lo que se trata es de obtener los beneficios terapéuticos del CBD, la dosis va a depender muchísimo de la forma de administración. A continuación, vamos a conocer las razones por las que vaporizar CBD es la mejor vía de administración.

 

Comprendiendo la biodisponibilidad

La biodisponibilidad es un concepto farmacotécnico con el que se mide la relación entre la dosis y vía de administración de un fármaco, y la fracción del mismo y la velocidad con que alcanza su “diana terapéutica”.

Es decir, del total de la dosis que consumes de un fármaco, solo una fracción será capaz de entrar en tu circulación sistémica para producir sus efectos activos. Es esta fracción la que se conoce como biodisponibilidad. Por ejemplo, el CBD consumido por vía oral tiene una biodisponibilidad muy baja, de alrededor del 15%. Esto significa que, de una dosis ingerida de CBD de 100 mg, solo 15 mg alcanzarán tu torrente sanguíneo, medio a través del cual llegará a su objetivo: el cerebro.

Las razones de la baja biodisponibilidad del CBD son fundamentalmente dos:

1) El CBD es hidrofóbico, es decir, presenta una solubilidad en agua muy baja, lo que hace que no pueda mezclarse bien con el torrente sanguíneo y acabe expulsado para acumularse en tejidos grasos. De esta forma, solo una pequeña fracción del CBD ingerido puede penetrar en tu circulación sistémica y resultar efectivamente bioactivo.

2) Cuando cualquier compuesto orgánico entra en tu sistema digestivo ha de pasar la barrera del hígado, que es como un gran agente de aduanas que decide qué puede y qué no entrar en tu sistema circulatorio. Es en esta frontera donde gran parte del CBD ingerido se reduce por absorción o por descomposición química mediante enzimas hepáticas en un proceso conocido como efecto de primer paso o metabolismo presistémico.

A pesar de que existen maneras de mejorar la biodisponibilidad del CBD ingerido haciéndolo menos hidrofóbico o, dicho de forma positiva, haciéndolo más soluble en agua o hidrofílico, estas resultan al final muy complicadas, por lo que es mejor prestar atención a vías de administración que se salten la aduana del efecto de primer paso.

 

Vaporizar CBD, la forma más eficiente de administración

Mientras que a través de la digestión a los compuestos activos no les queda otra que pasar por el filtro del hígado para acceder al sistema circulatorio mayor, donde se ven drásticamente reducidos, a través de la inhalación es posible saltarse directamente esta barrera. De esta forma, al vaporizar CBD, este entra directamente en el sistema circulatorio a través de los pulmones evitando completamente el efecto de primer paso.

Así, la biodisponibilidad del CBD inhalado mediante vaporización es hasta cuatro veces mayor (del 50 al 60 por ciento) que la del CBD ingerido, lo cual implica que se pueden lograr los mismos efectos terapéuticos con una dosis cuatro veces menor.

Pero la mejor biodisponibilidad no solo se trata de la notablemente mayor fracción de CBD que alcanza el torrente sanguíneo para llegar al cerebro, sino de la velocidad con que lo hace. Dado que por vía pulmonar el CBD no ha de pasar los lentos trámites de la digestión, puede alcanzar su objetivo entre 30 y 60 mintuos antes que por vía oral, lo que convierte a la vaporización en una vía altamente eficiente de administración.

Dicho esto, conviene advertir al consumidor de CBD acerca de las desventajas de la falta de regulación de este cannabinoide. Sin los adecuados controles regulatorios, proliferan los productos comerciales cuyas concentraciones o composición son inconsistentes con el etiquetado, llegando incluso a contener trazas de lementos dañinos. Solo un pequeño puñado de fabricantes ha demostrado poder mantener una solución homogénea y consistente, por lo que recomendamos a los usuarios informarse bien acerca de los productos que consumen.

Los criterios que debes tener en cuenta para vaporizar CBD con seguridad merecen un artículo propio que pronto os ofreceremos en Nekwo.

¿Sobredosis de CBD?

Con la popularización del CBD y la perspectiva de que eventualmente se regule su consumo, surgen cuestiones inevitables que giran en torno a su seguridad como: ¿Sobredosis de CBD? ¿Qué nos ocurriría si consumiésemos una sobredosis de este cannabinoide?

 

El CBD o cannabidiol es uno de los cannabinoides más frecuentes que se encuentran en el cannabis. No es tóxico y no tiene efectos secundarios relevantes. Si bien el CBD no es psicotrópico (por lo que no esperes poder colocarte consumiéndolo), tiene una amplia gama de aplicaciones, entre las que destacan las terapéuticas.

Tras los cambios que están teniendo lugar en el mundo del cannabis en los últimos tiempos es muy probable que, en los próximos años, veamos cómo medicamentos y productos de consumo con CBD van poblando poco a poco nuestros botiquines y despensas.

Aunque en Europa todavía no hay una regulación clara que permita el CBD en productos de consumo humano, 2019 será sin duda el año del CBD, al menos en EE.UU., tras la reciente firma de la Ley del Cáñamo a finales del año que recién terminamos. Esta medida pone fin a casi un siglo de prohibición de la agricultura del cáñamo, lo que permitirá desarrollar la investigación sobre el CBD y sus efectos a largo plazo.

Precisamente debido al retraso científico que más de 80 años de prohibición impusieron a la investigación del cannabis, aun no existe certeza científica acerca de los efectos que el consumo continuado de CBD pudiese provocar a largo plazo.

¿Se puede tomar demasiado y tener sobredosis de CBD?

Su inocuidad en el consumo moderado y ocasional no son indicativo de seguridad absoluta, pero según un estudio publicado en 2011 en la revista Current Drug Safety, se necesitaría consumir una dosis de 20 mil miligramos de aceite de CBD en un tiempo muy breve para sentir efectos tóxicos. El estudio afirma que hay reportes de que “el uso crónico y dosis altas de hasta 1,500 mg/día son bien toleradas en humanos”, además de que, basándose en los recientes avances en la administración de cannabinoides en humanos, “el CBD controlado puede ser seguro en humanos y animales”. No obstante “se necesitan estudios adicionales para aclarar los efectos secundarios reportados in vitro e in vivo.”

Mientras la ciencia dilucida los detalles sobre el consumo a largo plazo de CBD, a pesar de su seguridad, conviene informarse bien y respetar las dosis. También hay que tener en cuenta si tienes niños en casa, que quizá las gominolas y dulces de CBD no sean el formato más adecuado para consumir este cannabinoide, además de que puedes, sin querer, tomar más de lo que necesitas. El CBD también se puede consumir mediante gotas, aerosoles, aplicadores, vaporizadores, píldoras, etc.

Para controlar mejor su consumo, prácticamente todos los fabricantes recomiendan comenzar por una dosis pequeña, como la que ofrecen las píldoras o cápsulas blandas de gelatina, que tienen la ventaja de ofrecer una dosis fija de CBD. De esta manera se puede determinar mejor a partir de qué dosis se comienza a percibir los efectos deseados, que pueden ser desde el alivio de una migraña a la desaparición de un episodio de ansiedad.

Una vez se adquiera cierta experiencia sobre dosis y efectos, se pueden probar otras vías de administración que se ajusten mejor a las necesidades del consumidor.

En resumen, es poco probable que alguien pueda tomar suficiente o una sobredosis de CBD como para poner en riesgo su salud, sobre todo accidentalmente. Como mucho, una dosis demasiado alta, en términos moderados, puede producir ansiedad o confusión. Otros reportan somnolencia e incluso algunos estudios relacionan el consumo excesivo de CBD con diarreas, alteraciones del apetito y fatiga. También hay que tener en cuenta que existen reportes de interacciones entre el CBD y algunos medicamentos, por lo que conviene consultar con un médico en caso de que se esté tomando un tratamiento.

 

Fuente: Bustle.com

5 usos potenciales del CBD que no conocías

El CBD es el principal cannabinoide no psicoactivo del cannabis. En los últimos años está ganando popularidad debido al aumento de investigaciones médicas que sugieren un amplio abanico de propiedades terapéuticas de gran potencial para desarrollar tratamientos. También comienza a usarse cada vez más como aditivo en productos de consumo y cosméticos. A pesar de todo, el CBD todavía adolece de una falta clara de regulación, por lo que conviene informarse muy bien antes de emplear cualquier producto o tratamiento que lo incluya. No obstante, se trata de una sustancia relativamente segura dado que no produce efectos psicoactivos ni presenta un perfil como sustancia de adicción.

 

A continuación, os contamos 5 usos potenciales del CBD que posiblemente no conocías.

Para mejorar el sueño

Ocasionalmente se pueden aprovechar los efectos secundarios de una sustancia para ampliar el rango de sus posibilidades terapéuticas. No es extraño que un alérgico haya descubierto que puede aprovecharse de la somnolencia que producen algunos anti-histamínicos para combatir un episodio de insomnio.

De esta forma, el CBD también se perfila como un efectivo inductor del sueño administrado convenientemente. Mucha gente asocia anecdóticamente el consumo de CBD a una mejora de la calidad del sueño, por lo que un efecto secundario a priori negativo como la somnoliencia podria utilizarse a favor de ciertos desórdenes.

Según Project CBD, el CBD en dosis bajas induce un moderado estado de alerta dado que activa los mismos receptores de adenosina que la cafeína, pero según informan algunos pacientes, su consumo unas horas antes de dormir produce un efecto equilibrante que mejora el sueño.

Como tratamiento casero anti-acné

Dadas las propiedades antiinflamatorias del CBD y su capacidad de reducir la producción de grasa capilar, este cannabinoide se perfila también como un potencial tratamiento para el acné, una condición que afecta a alrededor de un 9% de la población. Un estudio de laboratorio de 2014 halló que el aceite de CBD evita que las células de las glándulas sebáceas segreguen un exceso de sebo, ejerce acciones antiinflamatorias e impide la activación de agentes “pro acné” como las citoquinas inflamatorias.

Un estudio posterior de 2016 viene a confirmar el potencial del CBD como tratamiento anti-acné dadas sus propiedades antiinflamatorias.

Para dejar de fumar, otro de los usos potenciales del CBD

Un reciente estudio publicado en la revista Addiction sugiere con datos científicos, que el CBD “puede ser un prometedor y novedoso tratamiento para dejar de fumar debido a sus propiedades ansiolíticas, efectos secundarios mínimos e investigaciones que demuestran que puede modificar la prominencia de la ansiedad a las drogas.“

“Podría ser particularmente efectivo cuando los fumadores abstinentes están expuestos a señales que desencadenan una recaída, como cuando están con un amigo que enciende un cigarrillo, o en un lugar en particular que asocian con el tabaquismo”, explica uno de los autores, el Dr. Tom Freeman, un académico del King’s College de Londres.

Este estudio viene a confirmar otro estudio de doble ciego aleatorizado y con control de placebo de 2013 que ofrecía hallazgos preliminares sobre el potencial del CBD como tratamiento anti-tabaco. Dicho estudio constató una reducción del consumo de tabaco de un 40% en aquellos sujetos que se sometieron al tratamiento con CBD.

Para tratar la presión arterial alta

Generalmente siempre se ha asociado el consumo de cannabis a un aumento de la presión arterial, cuando se consideran sus efectos a corto plazo. El responsable de ello es fundamentalmente el THC, el principal cannabinoide psicoactivo de la marihuana. Pero el CBD, además de modular los efectos psicoactivos del THC, parece equilibrar también el incremento de presión arterial.

Así, consumido de forma aislada, reduce la presión arterial, según un estudio publicado en el Journal of Clinical Investigation. “Los datos muestran que la administración aguda de CBD reduce la presión arterial en reposo y el incremento de la presión arterial al estrés en humanos, asociada con un aumento de la frecuencia cardíaca”, concluye el artículo. “Estos cambios hemodinámicos deben ser considerados para las personas que toman CBD” aunque, afirman los autores, harían falta futuros estudios para determinar el papel del CBD en el tratamiento de afecciones cardíacas.

 

Para tratar algunos desórdenes neurológicos

Quizá esta sea el área en la que la investigación del CBD se muestra más prometedora. Ya se han desarrollado medicamentos con CBD, como Sativex, para tratar la espasticidad en la esclerosis múltiple en pacientes en los que los medicamentos convencionales no funcionan.

También empieza a haber evidencias preliminares sobre el potencial terapéutico del CBD en el tratamiento de otros desórdenes neurológicos como la enfermedad de Parkinson o el Alzheimer y comienza a aplicarse en el caso de epilepsias refractarias, para reducir la incidencia y gravedad de los ataques, o para el tratamiento de psicosis y la ansiedad, dadas sus propiedades neuroprotectoras.

La crema de CBD más concentrada de España

La empresa valenciana Hemps Pharma ha elaborado una línea de cremas de CBD con una elevada concentración de este cannabinoide, hasta tres veces mayor que la de productos similares. Sus mismos creadores aseguran que posee “la mayor concentración de CBD de España y de parte de Europa”.

 

“Hemos logrado un producto tópico de gran efectividad cuyo secreto es la alta concentración en CBD que triplica a productos similares que actualmente existen en el mercado”, relataba a Europa Press la directora ejecutiva de Hemps Pharma, Blanca Otegui.

Se trata de CBD Balm, una crema concebida para descontracturar, relajar y aliviar el dolor muscular, aprovechando las propiedades analgésicas y antiinflamatorias del CBD o cannabinol, el cannabinoide del cannabis con más propiedades terapéuticas científicamente reconocidas y sin efectos psicoactivos.

Hemps Pharma extrae directamente el CBD de plantas de cáñamo industrial, que, aunque pertenece a la misma especie que la marihuana, se diferencia fundamentalmente de esta en sus bajas concentraciones de THC, el principal componente psicoactivo de la planta. Los laboratorios de Hemp Pharma aíslan el CBD directamente de una variedad de cáñamo con una genética rica en este cannabinoide, mediante un proceso para el que han dedicado dos años de investigación en colaboración con otros centros de investigación.

Este CBD de gran pureza es introducido en la formulación de CBD Balm, que se presenta en envases de 50 ml. Hay dos variantes del producto: CBD Balm 400, con una concentración de 8mg/ml de CBD, y CBD Balm 800, con 16mg/ml de CBD, con un precio de 48,50€ y 74,90€ respectivamente.

Aunque todavía no son concluyentes, algunos estudios sugieren que la aplicación tópica del CBD podría ser más eficiente que la oral, lo que la hace especialmente atractiva para tratar dolores crónicos localizados en músculos, articulaciones y huesos, y para su empleo por deportistas.

“Durante estos años hemos estado trabajando sobre el tipo de planta y sus características fitoquímicas, para poder extraer los cannabinoides con la máxima pureza, y rigurosidad. El cannabis, es una planta que tiene muchísimas propiedades, muchas de ellas todavía desconocidas”, asegura Otegi.

Por ahora CBD Balm está disponible para la venta en su página web y en algunas farmacias, pero según Otegi esperan ampliar los puntos de venta en los próximos meses.

 

Incautaciones de CBD como complemento alimenticio

Recientemente ha habido en España una serie de incautaciones de productos de CBD en grow-shops y distribuidores por parte de las autoridades, dado que el cannabinol, como comlemento alimenticio, no está admitido desde el pasado mes de marzo en virtud del Real Decreto 130/2018 que modifica el Real Decreto 1487/2009.

En este sentido, las disposiciones de este Real Decreto (RD) no se aplican a productos de uso externo o cosmético, como los que comercializa Hemps Pharma. Como explicita en su web, el CBD que emplea ‘es obtenido en la Unión Europea, y cumple con todos los requisitos legales de “semilla a la venta” especialmente en la fase de extracción de flores de cáñamo’ además de que ‘dispone de todos los certificados exigibles`.

El problema es la falta de regulación relativa a la fabricación de complementos alimenticios que contengan sustancias distintas de vitaminas y minerales, como es el caso del CBD, el cual no está definido en la Directiva 2002/46 / CE del Parlamento Europeo como complemento alimenticio autorizado, directiva que aparece reflejada en el RD 1487/2009 y modificada en el RD 130/2018.

El CBD se encuentra pues en un vacío legal y todavía no aparece registrado como un complemento alimenticio en la “lista de suplementos alimenticios autorizados” de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS).

Antes de la modificación, el RD impedía su fabricación, pero no su comercialización, mientras se obtuviese la autorización correspondiente a través de estado miembro y el correspondiente reconocimiento mutuo, pero recientemente la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) informó a todos los países miembros de la Unión Europea a través de AECOSAN (Agencia para Asuntos del Consumidor, Seguridad Alimentaria y Nutrición), que es su agencia correspondiente en España, la inmovilización de todos los productos calificados como suplementos alimentarios que contienen CBD hasta que Europa los regule.

El CBD no es droga

La revisión de la clasificación del CBD como sustancia estupefaciente debe ser realizada con urgencia, dado que no solo está demostrada su seguridad como producto de consumo, sino que sus potenciales aplicaciones terapéuticas son numerosas. Además no produce intoxicación ni efectos psicoactivos, ni tiene potencial como sustancia de abuso.

El CDB está actualmente clasificado en la Lista 1 de acuerdo con la Convención Única de las Naciones Unidas sobre Estupefacientes de 1961 y la Ley de Prevención y Control del Uso Indebido de Drogas de los Estados Unidos. La Ley de Sustancias Controladas (CSA, por sus siglas en inglés) define las sustancias de la Lista I como que presentan “un uso médico no aceptado en la actualidad, una falta de seguridad aceptada para su uso bajo supervisión médica y un alto potencial de abuso”, características atribuidas al CBD demostradamente falsas.

 

 

cbd reduce adicción a la cocaína

El CBD podría reducir la adición a la cocaína

Una investigación llevada a cabo por el grupo de Neurobiología del Comportamiento (GReNeC-NeuroBio) de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) en Barcelona, demuestra que el CBD tiene el potencial de reducir los efectos adictivos de la cocaína

 

Varios estudios han demostrado que el CBD o cannabidiol, el principal componente no psicoactivo del cannabis, tiene un valor terapéutico potencial para una amplia gama de trastornos, incluyendo ansiedad, psicosis y depresión, pero también para el tratamiento de adicciones a drogas como la heroína y la cocaína.

 

En el resumen del artículo de investigación que ha sido publicado en la revista Neurophamacology bajo el título de “El tratamiento repetido con Cannabidiol reduce la ingesta de cocaína y modula la proliferación neuronal y la expresión de CB1R en el hipocampo de ratones.”, leemos que “los derivados cannabinoides han mostrado resultados prometedores para el tratamiento de trastornos neuropsiquiátricos, incluida la adicción a las drogas.“

Para determinar la capacidad del CBD para atenuar el refuerzo de la cocaína, se administró cocaína a ratones, los cuales tenían la posibilidad de autoadministrarse CBD presionando una palanca. Se observó que el CBD reducía el consumo voluntario de cocaína. Esto, junto a las observaciones que se realizaron en el cerebro de los ratones, sugiere que el CBD “puede modular algunas manifestaciones conductuales y moleculares del refuerzo de la cocaína”, lo que “proporciona nuevas perspectivas para utilizar el CDB como una herramienta terapéutica.”

 

Olga Valverde, directora del estudio, apunta que el CBD “incrementa la expresión de factores neurotróficos mediante un mecanismo que involucra a los receptores cannabinoides CB1 y promueve la proliferación de nuevas células en el hipocampo, área cerebral relacionada con las funciones de la memoria.”

 

El artículo de Valverde y sus colegas, del cual se ha hecho eco la Delegación de Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas en su cuenta de Twitter, viene a contrastar con un estudio previo publicado en la Journal of Psychopharmacology en 2017, según el cual no se había observado este efecto del CBD en ratas macho (recordamos que el estudio de Valverde et al. fue hecho en ratones) y concluía que era necesario realizar “más investigación, utilizando una más amplia gama de dosis y vías de administración, de regímenes de tratamiento y pruebas de comportamiento para aclarar el potencial del cannabidiol como tratamiento para el desorden de abuso de sustancias.”

 

 

La necesidad de revisar la clasificación del CBD

 

También en 2017, dos autores españoles, Jorge Manzanares y María Salud García Gutiérrez, del Instituto de Neurociencias de la Universidad Miguel Hernández-CSIC se preguntaban en un pequeño artículo de investigación si el CBD podría ser potencialmente útil para el tratamiento de desórdenes neuropsiquiátricos y de adicción a las drogas. Tras citar una serie de estudios que vienen a confirmar las propiedades ansiolíticas del CBD entre otras, su capacidad para modular los efectos del THC y de destacar su potencial para tratar adicciones, incluida la heroína, el artículo se detiene en una crítica a la clasificación del cannabis y, en particular, del CBD como sustancia sin valor terapéutico, según la Convención Única sobre Estupefacientes de la ONU y la Ley de Sustancias Controladas de EE.UU. Vale la pena reproducir el fragmento:

“A pesar de la gran cantidad de evidencias que sugieren el potencial del uso terapéutico del CDB, existe cierta controversia con respecto a su perfil como droga de abuso que dificulta significativamente el desarrollo ulterior de estudios básicos y clínicos.

El CDB está actualmente clasificado en la Lista 1 de acuerdo con la Convención Única de las Naciones Unidas sobre Estupefacientes de 1961 y la Ley de Prevención y Control del Uso Indebido de Drogas de los Estados Unidos. La Ley de Sustancias Controladas (CSA, por sus siglas en inglés) define las sustancias de la Lista I como que presentan “un uso médico no aceptado en la actualidad, una falta de seguridad aceptada para su uso bajo supervisión médica y un alto potencial de abuso”. Además, el CDB está clasificado como una droga de la Lista 2 de acuerdo con la Ley de Drogas y Sustancias Controladas, implicando también “un alto potencial de abuso que puede conducir a una severa dependencia psicológica o física”.

Sin embargo, no hay evidencia que apoye estas consideraciones. Por otra parte, el CDB no está sujeto a ninguna restricción especial en Europa. A diferencia del THC, el CBD no provoca euforia ni intoxicación. La falta de actividad psicoactiva parece estar relacionada con su baja afinidad con los receptores CB1 (100 veces menos que el THC). Curiosamente, estudios recientes llevados a cabo en nuestro laboratorio demostraron que el CBD no induce preferencia por lugares condicionados, signos de abstinencia o autoadministración oral, lo que sugieran su falta de propiedades como droga de abuso.”

Los investigadores concluyen así que, dada la falta de evidencias que sugieran que el CBD tiene potencial de abuso, sumado a los abrumadores indicios científicos sobre su potencial terapéutico, se hace urgente y necesaria una reclasificación de esta sustancia para facilitar su investigación y su uso.

 

 

El cannabis reduce los problemas asociados a opiáceos y alcohol 

 

En otra ocasión os referíamos un artículo de la Sociedad para el Estudio de las Adicciones que concluía que “la marihuana no tiene ninguna influencia causal sobre la iniciación en las drogas duras”. Además de ello, aumenta la evidencia de que el cannabis puede ser usado como una transición para abandonar dependencias de sustancias más peligrosas como los opioides, el alcohol, medicamentos, cocaína y tabaco.

 

Por ejemplo, en aquellas jurisdicciones donde el consumo de marihuana es legal, las investigaciones han constatado una reducción constante del abuso de opioides y la mortalidad asociada.

 

Poco después de la legalización, las muertes asociadas a opiáceos y heroína se redujeron un 20% según datos de la Journal of the American Medical Association. En general, los investigadores concluyen que “los estados con leyes sobre el cannabis medicinal tienen una tasa media anual de mortalidad por sobredosis de opiáceos un 24,8 por ciento menor que la de estados sin leyes sobre el cannabis medicinal”.

 

Los datos publicados el pasado mes de abril en la revista Drug and Alcohol Dependence también reportan una dramática disminución en las hospitalizaciones relacionadas con analgésicos opiáceos después de la legalización.

 

 

El cannabis como droga de salida

 

En conexión con todo ello, no podíamos dejar de hacer referencia a High Sobriety, una clínica de Los Angeles cuyo concepto parte de sustituir una adicción letal por otra no letal usando el cannabis. A pesar de la controversia aparente, según datos de la SAMHSA (Substance Abuse & Mental Health Services Administration), solo un 25% de las personas que siguen programas basados en la abstinencia no vuelven a recaer, por lo que High Sobriety está pensado para el 75% restante.

“No hay ninguna razón científica para creer que es mejor ser completamente miserable estando sobrio que consumir cannabis de vez en cuando, o incluso con bastante regularidad, como adulto, y ser funcional, feliz y productivo”, opina el Dr. Reiman, consultor no remunerado de High Sobriety.

 

 

 

 

Supositorios vaginales de CBD

Fumado, ingerido a través de productos comestibles o bebibles, aplicado sobre la piel en forma de cremas y aceites… muchas son las formas en las que hoy se puede consumir cannabis, particularmente en aquellos lugares donde, gracias a la progresiva relajación de las leyes, se está desarrollando una economía de esta polémica planta.


Pero hoy hablaremos de una forma de consumo muy inusual y limitada a las mujeres: los supositorios vaginales de CBD.

 

No, no se trata de una forma poco ortodoxa de colocarse, sino de juntar las propiedades medicinales del cannabinoide CBD, con una vía de absorción rápida y directa, como lo es la mucosa vaginal.

 

El CBD es un cannabinoide que no presenta efectos psicoactivos, pero al que se le asocian múltiples propiedades terapéuticas como analgésico, antiemético, antiinflamatorio, relajante muscular, etc. La idea de un supositorio vaginal de CBD es combatir los dolores asociados a la menstruación, pero hoy por hoy no existe ningún producto de cannabis aprobado por las autoridades sanitarias que pueda ser insertado en la vagina.

 

La doctora en ginecología y osbtetricia Carolyn DeLucia, miembro del Congreso Americano de Obstetras y Ginecólogos, está especializada en tratamientos vaginales, entre los cuales se encuentran productos de CBD. “La vagina es un excelente lugar para que cualquier cosa sea absorbida por tu sistema”, explica DeLucia. “La pared vaginal es un área porosa y mucosa del cuerpo, lo que significa que cualquier medicamento (como medicamentos hormonales o métodos anticonceptivos) que se aplica por vía intravaginal se absorbe directamente en el torrente sanguíneo”, continúa.

 

En apenas veinte minutos un supositorio intravaginal de CBD comienza a hacer efecto en el organismo, proporcionando una sensación general de calma y relax y pudiendo producir cierto adormecimiento. También podría aliviar temporalmente el dolor debido a las propiedades analgésicas del CBD.

 

Pero ojo, los productos de CBD siguen sin estar convenientemente regulados, situación de la que algunos fabricantes se aprovechan para ofrecer productos sin ninguna garantía de calidad que podrían perjudicarte. El CBD se ha convertido en tendencia, y no son pocos los que exageran sus bondades para darte gato por liebre. Si se va consumir cualquier medicamento, lo recomendable es asegurarse de que cumple ciertas garantías de seguridad y de qué sirve para lo que se supone que sirve, especialmente si se va a aplicar por vías como la vagina.

Esta zona del cuerpo es muy sensible a los cambios de pH, y cualquier cosa podría alterarlo. En principio técnicamente el aceite de coco empleado como emoliente en un supositorio de CBD no debería interactuar químicamente con la mucosa vaginal dado que es neutro, pero sin las máximas garantías de un mecanismo regulador como la FDA, podría haber ingredientes ocultos que podrían generar problemas.

 

Por ello el uso de supositorios vaginales de CBD debería siempre estar avalado y monitorizado por un especialista. Faltan todavía estudios y criterios que establezcan un sistema de dosificación adecuada para cada condición, y, a pesar de lo que vamos conociendo del CBD, es muy poco probable que sirva para tratar los dolores menstruales con mayor eficiencia que un ibuprofeno.

 

Por último, igual algunos os estaréis preguntando si existen supositorios rectales de CBD. La respuesta es sí. De hecho, dado el carácter neutro del emoliente, la mayoría de supositorios vaginales también se pueden aplicar por vía rectal (¡¡lee siempre el prospecto!!), la cual es una vía de administración de medicamentos muy eficiente, dado que evita los ataques químicos del tracto digestivo, así como el filtro del hígado, y alcanza el torrente sanguíneo de forma directa en apenas 10 minutos.

 

 

 

 

El CBD y el futuro del mercado del cáñamo en EEUU.

Cuando se trata de hablar de cannabis, de poco sirve hacer proyecciones exageradamente optimistas para luego llevarse decepciones en forma de inversiones mal hechas o de expectativas incumplidas. Es el caso de un análisis publicado por The Brightfield Group acerca del mercado de cáñamo en EE.UU. y en concreto de la producción de CBD a partir de cáñamo industrial.
Por un lado, el resumen del informe elaborado por esta empresa de investigación de mercado asegura que “entre 2017 y 2018, el mercado de cáñamo de EE.UU. casi se ha duplicado en tamaño, pero las proyecciones de crecimiento a cinco años para este mercado son ahora dramáticamente más altas de lo que eran hace un año. Esto se debe a que la legalización completa del CDB derivado del cáñamo es ahora una perspectiva real y probable después de la reciente propuesta del republicano Mitch McConnell sobre la Ley de Agricultura del Cáñamo de 2018 (Farm Bill). Esta legislación -que probablemente se aprobará a finales de este año- legalizaría clara e inequívocamente el cáñamo, así como sus derivados, extractos y cannabinoides, incluido el CBD de cáñamo”.

 

No obstante, para Cristina Buccola, empresaria del mundo del cannabis y abogada, el reporte de The Brightfield Group es exagerado y “carece de una visión precisa del panorama legal actual y propuesto, y no da un análisis de los factores reales del mercado en juego, lo que pone en duda las cifras proyectadas que contiene”.

 

La principal objeción de de Buccola es que la aprobación de la enmienda no implica necesariamente que los diferentes estados se vayan a poner a desarrollar una agricultura del cáñamo, dado que no están obligados. La enmienda es más bien un permiso para hacerlo.

El informe continúa: “La voluntad de legalizar el cáñamo no ha cambiado y se espera que se apruebe una Ley de Cáñamo similar después de las elecciones de 2018. Los anteriores pronósticos de mercado asumían que el statu quo continuaría, y el movimiento de base del CDB del cáñamo se mantendría como tal, con un crecimiento limitado por un sistema regulador oneroso y unos canales mínimos de venta al por menor y de comercialización. En cambio, nuestros pronósticos ahora anticipan la aprobación del proyecto de ley y preparan el camino para que las principales cadenas minoristas, fabricantes e inversores entren al mercado e impulsen un rápido crecimiento”.

 

Contradicciones y limitaciones del cáñamo en EEUU

 

Aunque suene prometedor, parece que el informe no tiene las decisiones que se han tomado con respecto al CBD de cáñamo en Ohio y California, donde las agencias responsables de la aprobación de este producto establecen ciertos límites al mercado que ponen en cuestión las previsiones del informe de The Brightfield Group. Estas estipulaciones además ponen de manifiesto algunas contradicciones interesantes con respecto al CBD. Por ejemplo. La División de Alimentos y Drogas del Departamento de Salud Pública de California estipula que el uso de CBD de origen industrial de cáñamo está prohibido como aditivo alimentario, ingrediente o suplemento dietético; sin embargo, por otro lado, permite la fabricación y venta de productos de cannabis, incluidos los comestibles.
Con respecto a Ohio, la Junta de Farmacia estipula que el CBD derivado del cáñamo sólo puede ser vendido legalmente en dispensarios de cannabis medicinal con licencia. Sin embargo el informe afirma que “el CDB también se libera de gran parte del estigma y de los desafíos logísticos asociados regularmente con el cannabis (es decir, las empresas están dispuestas a enviar cáñamo CBD a través de las fronteras estatales; pueden estar en los estantes de las tiendas de todos los días sin necesidad de visitar un dispensario), lo que hace que el acceso de los clientes sea más conveniente y pone las marcas del CDB de cáñamo a la vista del público”.

Por último, refiriéndose de nuevo a la propuesta de ley del senador Mitch McConell de mediados de 2018 para eliminar el cáñamo de la lista de sustancias controladas, el informe dice que “la decisión también se vio probablemente influenciada por la decisión pendiente de la FDA (Administración de alimentos y medicamentos) en 2018 sobre el uso de Epidiolex (que contiene CBD derivado de plantas de cannabis) para tratar la epilepsia”, y continúa: “La decisión de la FDA de aprobarlo puede provocar una reclasificación (del cáñamo y el CBD) por parte de la DEA (Administración para el control de drogas) en los próximos meses”.

 

Si se aprueba la enmienda de cáñamo en la la Ley de Alimentos, Medicamentos y Cosméticos, se abrirá la posibilidad de que la FDA regule el CBD. La enmienda explícitamente sigue dejando la última palabra a la FDA, pero si Epidolex es finalmente aprobado, el mercado podría cambiar.

 

Fuente: Forbes

Diferencias entre THC y CBD

THC y CBD son dos cannabinoides presentes en el cannabis, pero na de las diferencias entre THC y CBD es que el primero coloca y el segundo, no.

Conforme el cannabis se va abriendo paso lento, pero inexorablemente hacia la legalización, también va aumentando el conocimiento popular sobre la vastedad de particularidades y matices que hay entre las diferentes variedades de la planta, fruto del esfuerzo de personas, asociaciones e instituciones que nunca han dejado de transmitir formación e información, manteniendo viva la cultura cannábica incluso en los momentos más oscuros del prohibicionismo.

Es por ello que, hoy ya muchísima gente ha oído hablar de los cannabinoides, compuestos que se encuentran por decenas en la planta del cannabis y, en particular, de dos de ellos, el THC (tetrahydrocannabinol) y el CBD (cannabidiol), ambos con reconocidas propiedades medicinales.

 

¿Hay diferencias entre THC y CBD?

THC y CBD son los dos cannabinoides más abundantes en la mayoría de variedades, por lo que es habitual referirse explícitamente a la relación de concentración entre ambos para conocer las propiedades potenciales de una determinada variedad de cannabis. A esta relación se la conoce como ratio THC:CBD.

Por ejemplo, si una variedad se nos presenta con un ratio 2:1, esto significa que tiene el doble de concentración de THC que de CBD. 1:1 significa que la variedad posee concentraciones similares de ambos cannabinoides.

Estos dos compuestos, aunque molecularmente son muy similares, poseen propiedades y efectos muy diferentes.

Una de las diferencais entre THC y CBD es que mientras que el THC es conocido por ser el responsable del colocón cuando se consume marihuana, el CBD contrarresta o modula los efectos del THC, además de poseer grandes propiedades medicinales. Por ello, la distinta relación entre ambos (ratio THC:CBD) producirá, en principio, efectos notablemente diferentes.

 

Efectos del cannabis en función del ratio THC/CBD

Ratio 1:0

Con una presencia despreciable de CBD y conteniendo THC, probablemente una variedad de este tipo produzca euforia, risa incontrolable y un colocón confuso.

Ratio 2:1

Con el doble de THC que de CBD, el efecto psicoactivo será potente y pesado, pero también sedante.

Ratio 1:1

Con la misma concentración de ambos cannabinoides, el efecto del THC se tornará lúcido debido a la modulación del CBD. Producirá ralajación y bienestar.

Ratio 1:2

Con el doble de CBD que de THC, los efectos no deseados de este último serán nimios. Predominará la relajación con un ligero efecto mental.

Ratio 0:1

Con prácticamente solo CBD no habrá efecto psicoactivo alguno, por lo que es ideal para tratamientos terapéuticos basados en este cannabinoide.

 

Efectos del THC y del CBD

 

THC CBD
Euforia y ralajación Reduce ansiedad
Sedación y confusión Neuroprotector
Estimulación del apetito Anticonvulsivo
Analgésico Analgésico
Antiemético (evita náusea y vómito) Antipsicótico
Relajación muscular Antiinflamatorio

 

El THC

El tetrahydrocannabinol o THC es el principal cannabinoide psicoactivo del cannabis y el responsable directo de la reticencia a levantar la prohibición sobre la planta en la mayor parte del mundo (aunque seguramente no el causante de la prohibición en sí). A pesar de sus efectos negativos cuando se consume en elevadas cantidades (reducción de función cognitiva, ansiedad, paranoia, sequedad bucal, adormecimiento…), también posee efectos benéficos con potencial terapéutico en el tratamiento del dolor, náuseas, asma y anorexia nerviosa. También hay estudios que muestran que puede ser empleado para tratar la esclerosis múltiple o enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson o el Alzheimer.

 

El CBD

Es el cannabinoide que más popularidad ha ganado debido a que, por un lado, no está sometido a regulaciones tan estrictas como el THC, gozando en algunos sitios de un estatus de legalidad y en otros de semi-legalidad. Por otro lado, sus abundantes propiedades médicas probadas han atraído la atención de un público cada vez mayor y el desarrollo de una industria de productos basados en el CBD. Entre sus propiedades terapéuticas están su capacidad para reducir la ansiedad y el estrés, controlar las crisis epilépticas y la depresión, reducir el dolor neuropático y la espasticidad asociada a la esclerosis múltiple, además de reducir algunos efectos negativos inducidos por la quimioterapia en tratamientos de cáncer. También se estudian sus potenciales propiedades antipsicóticas. Apenas se le conocen efectos secundarios negativos, por lo que es considerado un compuesto

5 formas de consumir CBD

Si te interesan las propiedades del CBD pero no sabes de qué forma tomarlo, te recomendamos algunas formas de consumir CBD, el principal cannabinoide no psicoactivo de la marihuana.

Para la inmensa mayoría de la gente la marihuana es todavía una cosa que sirve para colocarse y poco más. Incluso muchos siguen creyendo en mitos como que se trata de una “droga de entrada” a cosas peores, o que es más peligrosa que el alcohol. Por supuesto, pocos saben además del THC, principal cannabinoide de la planta responsable de sus efectos psicoactivos, la marihuana contiene CBD, un cannabinoide que no solo no coloca, sino que ayuda a moderar los efectos del THC, además de tener múltiples propiedades terapéuticas que la ciencia viene tomándose en serio desde hace un tiempo.

Son tantas sus propiedades, que en el mercado están empezando a menudear diferentes productos con CBD que, todo sea dicho de paso, suelen ser legales prácticamente en cualquier lugar, dado que este cannabinoide, al carecer de efectos psicoactivos y ser seguro, no está fiscalizado como el THC. Si estás considerando asomarte al mundo del CBD, te proponemos una breve guía de 5 formas de consumirlo.

 ¿De que forma podemos consumir CBD?

1) Tinturas sublinguales de CBD

Se trata de la forma más común de consumir  CBD, además de ser la más cómoda y efectiva. Consiste básicamente en aceite crudo de cannabis o cáñamo, que contiene los cannabinoides. Dada la falta de regulación en el mercado, resulta conveniente atender a la fiabilidad del producto, dado que existen no pocos fabricantes de aceites que proveen información falsa sobre la concentración de cannabinoides, habiéndose dado casos en los que productos supuestamente basados en CBD no contenían la más mínima traza. Evita solventes como el etanol y confía en productos orgánicos.
Las tinturas son aptas para todo el mundo y son una manera ideal de experimentar con el CBD para mitigar dolores, regular el sueño o reducir la ansiedad.

 

2) Consumir CBD con cápsulas de gel 

Es una opción que está ganando popularidad por su similitud con el formato tradicional de medicamentos en píldoras. En este sentido algunos consumidores que están comenzando a usar el CBD para sustituir medicamentos tradicionales se encuentran más cómodos con las cápsulas de gel. El principal pro es que las cápsulas contienen una cantidad predefinida de CBD, por lo que te será más fácil calcular tu dosis y registrar los efectos. Como con todo, procura encontrar fabricantes confiables. Generalmente los detectarás por la calidad de las cápsulas. Si ves que son fáciles de separar por el medio, no te fíes.
Las cápsulas son igualmente aptas para todo el mundo porque básicamente consisten en lo mismo que la tintura, pero en un formato más adecuado para determinadas personas. Por ejemplo, si quieres convencer a tu abuela para que se suba al carro del CBD, quizá esta sea la opción más fácil.

3) Extractos concentrados de CBD

Hablamos del CBD isolate, el CBD shatter o la cera entre otras formas de extractos. Estos no son para todo el mundo, pero te permiten una gran versatilidad a la hora de crear tu propio producto con CBD. Un vaporizador electrónico de concentrados con atomizador es una buena manera de consumir concentrados. La otra es mediante el “dabbing”, aunque puede parecer para el profano y para casi todas vuestras madres algo muy chungo, rollo crack, aunque está muy lejos de serlo, siquiera remotamente. Pero lo cierto es que esta forma de consumo es más adecuada para el fumeta. Si consideras esta vía, infórmate bien de cómo hacerlo.

 

4) Vapear CBD 

Es sin duda mi forma favorita de consumir CBD, porque es lo más parecido a fumar pero sin toda la parte chunga, beneficio que comparte un gran segmento de consumidores que han popularizado el vapeo. Consiste en CBD disuleto en aceites esenciales que se pueden vapear con seguridad. Evita los TCM (triglicéridos de cadena media) porque pueden ser tóxicos consumidos de esta forma. Mejor es la glicerina vegetal (VG) de fuentes confiables. Si eres un vapeador de nicotina, te invitamos a que te pases al CBD, que sabe mejor, huele mejor y te hará sentir mejor, con muchísimos menos riesgos para la salud.
Apto para fumadores, vapeadores y casuales. Ideal para desengancharse del tabaco y de productos basados en la nicotina de una vez por todas.

 

5) Consumir CBD con lociones y bálsamos tópicos

Quizá es la modalidad de consumo cuya popularidad más ha aumentado desde que hay productos de CBD. Aun así, su efectividad es realmente útil en tratamientos cuando se combina con alguna modalidad de ingesta. Aplicado en una zona dolorida produce un alivio casi instantáneo, por lo que es muy usado para dolores crónicos moderados. La forma favorita de consumo para tu abuela, junto con las cápsulas de gelatina.