El Líbano se prepara para el estudio del cannabis medicinal

Con la creación de un Centro de Investigación del Cannabis Libanés en la Universidad Americana Libanesa, el Líbano, productor del mejor hachís del mundo, se adelanta en la región con vistas a desarrollar una industria.

 

La semana pasada Joseph G. Jabbra, presidente de la Universidad Americana de Líbano, anunció que la institución sería la primera universidad en estudiar el cannabis terapéutico en el país. Para ello se ha procedido a la fundación del Centro de Investigación del Cannabis Medicinal.

Teniendo en cuenta que, según la BBC, Líbano es el quinto mercado cannábico más grande del mundo (aunque ilegal), no es de extrañar que Jabbra sugiera que su desarrollo y explotación podrían estimular la economía nacional.

Además, dadas las características climatológicas de la región, el cannabis libanés es de muy alta calidad, con una gran resistencia a sequías y al calor, y se elabora un hachís el cual es internacionalmente conocido por ser el mejor del mundo. Se cree que cuando se somete una planta resistente a factores de estrés, aumenta su producción de THC. La forma en que el clima afecta a las propiedades bioquímicas de la planta y los efectos de los cannabinoides en la memoria, el cáncer y las inflamaciones serán algunas de las áreas de estudio.

No obstante, para Jabbra el tema no ha de limitarse al estudio, sino de impulsar una industrial de medicamentos basados en el cannabis. A Jabbra no le preocupa la controversia dada la situación de ilegalidad de la planta. Al fin y al cabo, su universidad ya fue pionera en otros cambios progresistas, como la de ser la primera en aceptar mujeres en el país. “Estamos esperando la creación de un marco legal dentro del cual podamos proceder, con el pleno apoyo del Ministerio de Salud Pública,” dice Jabbra.

 

El cannabis libanés podría reducir el desempleo

 

El Líbano es un país con una enorme tasa de graduados universitarios parados. Muchos de ellos se van del país para encontrar trabajo, por lo que el país sufre de una “fuga de cerebros”. Jabbra está convencido de que el desarrollo de la investigación y la industria del cannabis libanés podría ayudar muchísimo a mejorar esta situación. En este sentido el Dr. Bahij Arbid del Ministerio de Salud Pública opina que el Centro de Investigación del Cannabis Medicinal podría devenir un auténtico exportador de conocimiento.

Otras universidades del mundo estudian el cannabis, pero el Líbano podría convertirse en uno de los próximos puntos calientes en lo que se refiere a la industria e investigación del cannabis medicinal, sobre todo teniendo en cuenta, por un lado, el potencial de su desocupada población graduada y el hecho de que sus universidades se cuentan entre las mejores de Oriente Medio; y por otro, la gran tradición de cultivo de marihuana de calidad en el país, con técnicas altamente refinadas.

¿Es el cannabis efectivo para tratar el autismo?

Diversas investigaciones buscan determinar si el cannabis es efectivo para el autismo.

Una de las razones más importantes por las que insistimos en la lucha por la legalización del cannabis es por su enorme potencial terapéutico, potencial que ya se está tomando en serio en muchas partes del mundo, donde estamos viendo cómo la regulación del cannabis está permitiendo y activando la investigación médica. Así, estamos empezando a constatar que la prohibición global de la marihuana nos ha retrasado en la ciencia de los cannabinoides, prolongando innecesariamente el padecimiento de millones de pacientes que se habrían beneficiado de los hallazgos que la ciencia está realizando.

En numerosas ocasiones hemos hablado desde una perspectiva estrictamente científica acerca de las propiedades terapéuticas de los cannabinoides: reducen las náuseas y el vómito, la espasticidad, la ataxia y los temblores de enfermedades neurológicas, reducen las crisis epilépticas, producen aumento de apetito y peso en enfermos de cáncer y SIDA, tienen propiedades analgésicas, reducen los daños hepáticos en alcohólicos, ayudan al tratamiento de adicciones severas… y parece que ahora varias líneas de investigación están considerando que el cannabis es efectivo para el autismo. 

Dado que el autismo es una condición neurológica, varios investigadores consideran que vale la pena realizar ensayos para ver hasta qué punto los cannabinoides pueden ser efectivos y seguros en el tratamiento de síntomas del autismo. A pesar de que existen reportes anecdóticos de padres con hijos con autismo, según los cuales el cannabis les ayuda a reducir la severidad de los síntomas, el Dr. Orrin Devinsky, director del Langone’s Comprehensive Epilepsy Center de la Universidad de Nueva York, implicado en dos de los ensayos clínicos que están por realizarse, afirma que en esta área “hay mucha religión y no mucha ciencia”.

El trastorno del espectro autista (TEA), una afección del neurodesarrollo que afecta a la capacidad de comunicación y de interacción con el entorno y al comportamiento, es diagnosticado en 1 de cada 88 niños en EE.UU. según datos del CDC (Centro de Control de Enfermedades) de 2012, y en 1 de cada 100 niños en España (Autism-Europe aisbl 2015). Aunque no tiene cura, existen tratamientos para algunos de sus síntomas y, dado el potencial del cannabis para tratar enfermedades neurológicas, se están empezando a impulsar algunas investigaciones en este sentido. Por ejemplo, la Fundación Ray and Tye Noorda ha donado 4,7 millones de dólares al Centro de Investigación del Cannabis Medicinal de la Escuela de Medicina de la Universidad de Califronia de San Diego. Esta es la donación privada más grande a la investigación del cannabis medicinal jamás hecha en los EE.UU. En esta investigación se tratará de comprobar la eficiencia, seguridad y tolerancia del CBD, cannabinoide no psicoactivo, en niños autistas, y su forma de interacción con el cerebro.

Otro ensayo pretende poner a prueba otro cannabinoide no psicoactivo, el CBDV en el tratamiento del autismo. Se trata de uno de los dos ensayos en los que está implicado el Dr. Orrin Devinsky, mientras que el otro se realizará en la Universidad de Nueva York, donde también se someterá a prueba al CBD como tratamiento seguro y efectivo para niños con autismo.

Fuera de EE.UU. el país más puntero en investigación médica del cannabis es Israel, donde se está investigando con los mismos fines una mezcla de THC y CBD. La investigación está dirigida por Adi Aran y Varda Gross del Shaare Zedek Medical Center.

Todos estos ensayos son doble ciego controlados por placebo, lo cual significa que a la mitad de los participantes se les da un placebo en lugar del medicamento, y ni los investigadores ni los participantes (doble ciego) saben quién recibe qué compuesto hasta que se completa el ensayo. Se trata de un mecanismo de control científico que garantiza una mayor solidez en los resultados, evitando los sesgos.

Según Devinsky, “hay una gran cantidad de consumo de [cannabis] porque 29 estados mas el Distrito de Columbia han aprobado el cannabis medicinal. En muchos de esos estados, los padres de niños con autismo obtienen el cannabis medicinal de un médico y la usan para tratar una variedad de problemas diferentes, desde ansiedad o comportamiento agresivo hasta problemas de sueño”.

Devinsky insiste en que falta investigación para determinar si el cannabis puede tratar estos trastornos sin producir efectos secundarios significativos.

“Con un poco de suerte, se descubrirá que es efectivo, y con un poco de suerte, se descubrirá que es muy seguro para estas personas. Pero ahora mismo, simplemente no tenemos ese conocimiento.”

Zimbabue legaliza el cannabis medicinal

A través de un instrumento legal llamado “Reglamento sobre la producción de cannabis para uso medicinal y científico”, los potenciales productores podrán solicitar licencias al Ministerio de Salud de Zimbaue para el cultivo y comercialización de cannabis medicinal. De esta forma, Zimbabue legaliza el cananbis medicinal.

 

¿Cómo es posible que un país con un 95% de desempleo, un 72% de la población bajo la el umbral de pobreza y una hiperinflación galopante nos haya adelantado en esto? Mientras uno de los países más pobres del mundo implementa el cannabis terapéutico en su sistema de salud, atendiendo a los derechos fundamentales de enfermos que necesitan esta medicina, en España seguimos olvidándonos de los enfermos que ya, y desde hace mucho, deberían estar beneficiándose de esta implementación, como ya han hecho otros países europeos con éxito. Según datos del FMI de 2016, España es la economía número 14 en función del PIB, mientras que Zimbabue está en el puesto 123.

Aun así, Zimbabue ha conseguido regular el cannabis para fines medicinales y científicos mediante un sistema de licencias y auditorías. Por supuesto, no se trata únicamente de la voluntad de avanzar socialmente, sino de la imperiosa necesidad de salvar como sea el desastre de la malograda economía del país. El catalizador de esta regulación fue, de hecho, el interés que mostró una empresa canadiense productora de cannabis por cultivar cannabis medicinal en suelo zimbabuense, lo cual llamó la atención del ministro de planificación macroeconómica y de promoción de inversiones Dr. Obert Mpofu.

Los solicitantes de licencias deberán acompañar la solicitud con “la tarifa correspondiente y tres copias de un plano del sitio cuya licencia se propone” según el mismo reglamento, el cual también puntualiza que “la solicitud contendrá la cantidad máxima, expresada en peso neto en gramos, de cannabis fresco, cannabis seco y cannabis en aceite que el solicitante deba producir al amparo de la licencia y el período de  producción, así como el número máximo de plantas de cannabis que deban venderse o suministrarse”.

Los productores licenciados podrán ser ciudadanos del país o residentes certificados, o empresas que certifiquen su incorporación en el país. La licencia tiene una validez de 5 años, renovable antes de su expiración, y es válida para un lugar concreto. Cualquier productor que quiera “poseer, producir, vender, suministrar, enviar, entregar o transportar cannabis en más de un lugar” necesitará una licencia aparte. El Ministerio de Salud realizará inspecciones rutinarias para controlar el cumplimiento del reglamento.

A pesar de ser muy utilizado en la cultura popular y la medicina tradicional, el cannabis era totalmente ilegal en Zimbabue hasta la implementación de esta regulación. La posesión ilegal de grandes cantidades de cannabis puede acarrear hasta 12 años de prisión.

Australia reduce el tiempo de acceso a recetas de cannabis medicinal

Se acelera el tiempo para acceder a las recetas de cannabis medicinal en Australia.

Más o menos en todo el mundo civilizado estamos observando pasos significativos, algunos más grandes, otros más pequeños, en la lenta reinstauración del cannabis como un producto legal y legítimo. Por supuesto, dado que la liberación del cannabis se relaciona inevitablemente con el progreso y la rotura con el antiguo régimen, en ciertas regiones nos tenemos que conformar con ejercer de espectadores de todos los avances que están teniendo lugar en este sentido fuera de nuestras fronteras, mientras nuestros responsables políticos ignoran el tema, y permiten que se nos escape otro tren que nos habría permitido, sin lugar a dudas, situarnos en una posición ventajosa en la industria del cannabis.

Hoy es Australia el país que ha dado otro gran paso reduciendo dramáticamente la cantidad de tiempo que los pacientes de cannabis medicinal tienen que esperar para acceder a su medicamento. Si, en Australia ya partimos de que el cannabis medicinal era ya legal, pero los pacientes tenían que esperar hasta dos meses para acceder al mismo, un lapso de tiempo absolutamente intolerable. Con las nuevas medidas los pacientes podrán acceder al cannabis medicinal en cuestión de días. No es perfecto, como acudir a una farmacia o a un dispensario y obtenerlo en el momento, pero es una mejora notable.

El Consejo de los Gobiernos Australianos, compuesto por los líderes de todos los estados y territorios de Australia, acordaron implementar una política nacional para reducir significativamente el tiempo de espera de los pacientes para acceder al cannabis medicinal.

El anuncio fue hecho por PUF Ventures, una compañía diversificada y orientada al crecimiento, enfocada en la industria internacional del cannabis, que es una de las solicitantes de licencia para el Acceso Avanzado al Cannabis para Propósitos Médicos (ACMPR por sus siglas en inglés).

Los beneficios para la salud y el bienestar del cannabis son irrefutables y aliviar el dolor y el sufrimiento de los pacientes es una prioridad.

“El acceso de los pacientes al cannabis medicinal es un tema importante y aplaudimos a los gobiernos de Australia por reducir los tiempos de espera para acceder a estas importantes recetas”, dijo Derek Ivany, presidente y director ejecutivo de PUF Ventures Inc. “A medida que nos embarcamos en la construcción del mayor invernadero de cannabis medicinal de última generación del hemisferio sur, nos anima a ver que los reguladores aceptan los beneficios del cannabis medicinal. Los beneficios para la salud y el bienestar del cannabis son irrefutables y aliviar el dolor y el sufrimiento de los pacientes es una prioridad. Continuaremos trabajando con los gobiernos locales y el mundo académico para hacer realidad el invernadero de 111 mil metros cuadrados de alta tecnología y ultra eficiente de Solaris Nutraceutical”.

Hasta ahora, los pacientes de cannabis medicinal en Australia debían esperar meses para recibir permisos independientes tanto de las autoridades estatales como de las federales, lo que hacía el proceso tedioso y largo. Con la nueva política, se racionaliza el proceso a través de la aprobación única de la Administración de Bienes Terapéuticos. Este sistema se ha puesto ya a prueba en Nueva Gales del Sur, consiguiéndose reducir el tiempo de espera para la obtención de una receta de cannabis de dos meses a dos días.

PUF, asociada con Solaris Nutraceuticals y MYM Nutraceuticals Inc. está a la vanguardia de la ciencia del cannabis medicinal en Australia. Planean la cosntrucción de unas instalaciones de unos 111 mil metros cuadrados para el cultivo al sol de cannabis ecológico de alta calidad, además de un centro de investigación médica en la región de Northern Rivers de Nueva Gales del Sur. La instalación, además de suministrar cannabis, desarrollará medicamentos y tratamientos para el tratamiento del dolor entre otras afecciones médicas.

La Ley del Cultivo Seguro aprobada: el autocultivo de cannabis medicinal estará regulado

A falta de revisar algunas indicaciones, la Cámara de Diputados aprueba de forma aplastante la regulación del autocultivo de cannabis medicinal.

Chile acaba de dar un importantísimo paso hacia delante en lo que respecta a los derechos de los pacientes que usan cannabis medicinal. La aprobación en la Cámara de Diputados con 103 votos a favor, 11 abstenciones y un voto en contra del Proyecto de Ley de Cultivo Seguro, permitirá que una receta médica expedida por un facultativo sea suficiente autorización para el autocultivo de marihuana, así como para proteger al paciente de detención o incautación si no tiene antecedentes por tráfico.

¿En qué consiste la ley del cultivo seguro?

El texto del proyecto de ley propone la autorización del uso de cualquier especie del género cannabis destinada al tratamiento de enfermedades, debiendo estar prescrita mediante receta por un profesional sanitario. Dicha receta deberá, al igual que con cualquier medicamento, especificar el régimen de tratamiento

La diputada Camila Vallejo señalaba que “la  Ley 20.000 no prohíbe el cultivo medicinal del cannabis, y lo que se busca es regular esta situación, evitando incautaciones de plantas a pacientes, y que tengan presunción de inocencia”.
La ley 20000, también conocida como Ley de drogas, es una ley chilena que tipifica delitos y faltas relativos al tráfico y consumo de drogas y confiere facultades especiales de investigación a la autoridad. Durante los últimos años ha habido varias propuestas de modificación de esta ley para tratar el microtráfico por la vía administrativa y no penal, para retirar el foco del consumidor e incluso para descriminalizar el consumo recreativo, sin ningún éxito. Y es que si atendemos a algunas cifras, entenderemos mejor lo esperpéntico de la situación chilena en lo que respecta a la criminalización del consumo de marihuana: en 2012 se detuvieron en Chile 85.023 personas por infracciones a la Ley 20.000, que suponen más de la mitad de los detenidos en todo el país durante ese año por cualquier delito. De esos 85.023 detenidos, el 73,7% lo fueron por posesión y consumo. Los principales problemas que presenta esta ley son:

  • el carácter altamente criminalizante del consumidor
  • la derivación ineficiente de una enorme parte de los recursos penales: un 55% de la capacidad de intervención policial y el 10% de la capacidad de resolución de la justicia penal

Con el Proyecto de Ley recién aprobado, al menos los pacientes estarían protegidos, ganando en derechos.  Ana María Gazmuri, Directora Ejecutiva de la Fundación Daya, principal impulsora de este proyecto, decía al respecto que una Cámara de Diputados que mayoritariamente comprende y entiende lo que significa el autocultivo para uso medicinal, es sin duda una buena noticia para los miles de pacientes que, con esta vía de acceso, mejoran su calidad de vida”.

En la Comisión de Salud, presidida por el diputado Juan Luís Castro, partidario de la iniciativa, deberán próximamente ser resueltas las indicaciones planteadas por  algunos diputados antes de su aprobación final, aunque con la aplastante aprobación en la primera votación, nada apunta a que la ley que regula el autocultivo de marihuana medicinal en Chile no vaya a ser pronto una realidad.

El Pacto del Botànic quiere despenalizar el cannabis terapéutico

El tripartito del Pacto del Botànic ha unido sus fuerzas para modificar las leyes acerca del consumo del cannabis para uso terapéutico y no lucrativo en la Comunidad Valenciana.

PSPV, Compromís y Podemos, el tripartito del Pacto del Botànic, proponen la creación de una comisión especial en las Cortes que estudie la forma en la que pacientes que lo requieran pudiesen acceder a cannabis legal para usos terapéuticos, como está sucediendo ya en muchas partes de Europa y del mundo. La comisión deberá citar, para elaborar su informe, a médicos, trabajadores sociales especializados, psicólogos, asociaciones de consumidores de cannabis y colectivos de pacientes entre otros, y plantear soluciones para el autocultivo frente a los problemas legales que esta actividad implica.

Con la idea de lograr una regulación razonable en la Comunidad Valenciana, desde los más avanzados planteamientos científicos, sociales y legales, el tripartito pretende que desde las Cortes Valencianas se inste a las más de 50 asociaciones cannábicas de la Comunidad Valenciana a establecer reglamentos de régimen interno, mecanismos de auto regulación, un código de buenas prácticas y a colaborar con la Administración a la espera de que se elabore un marco legal que regule su actividad. También se pretende implicar al Consell porque es el órgano que mejor puede influir en el Gobierno para alcanzar una regulación efectiva que permita el acceso a los tratamientos con cannabis a través de facultativos. En caso de lograrse, habrían de revisarse la Ley de Estupefacientes de 1967 y la de Medicamentos de 2006.

 

El Pacto del Botànic, propulsor para la despenalización del cannabis

Este gran movimiento de avance no persigue sino acercarnos al grupo de naciones que se sitúan a la cabeza de la revisión del prohibicionismo absurdo de los últimos ochenta años. Países como Canadá, EEUU, Chile, Uruguay, Colombia o Alemania entre otros ya han implantado formas legales de acceso a la marihuana medicinal y, en algunos casos, incluso recreativa. En este contexto el tripartito resalta el fracaso de las políticas prohibicionistas que no solo no han reducido el consumo o la oferta de ciertos estupefacientes, sino que han activado mafias y delincuencia.

Apela por ello a la opinión pública especializada favorable a la regulación del cannabis y las más de mil asociaciones cannábicas de nuestro país, que, impulsadas por los propios consumidores, están inspiradas en principios éticos como la reducción de riesgos, la reducción de la delincuencia asociada, la colaboración con las administraciones, la creación de puestos de trabajo y el cumplimiento de obligaciones tributarias. En palabras del portavoz de Podemos, Antonio Montiel, “estamos normalizando una realidad, reconociendo las posibilidades del cannabis y estamos dando un paso adelante en términos de salud y en términos de libertad”.

Además de ello, los firmantes también señalan que la eufemística Ley de Seguridad Ciudadana (Ley Mordaza) no prevé sanciones para cultivos que no sean visibles (nota: ¿no es increíblemente ridículo sancionar la posesión de una planta por el hecho de que pueda ser vista por otras personas?) y que el Tribunal Supremo reconoce la intrascendencia penal del cultivo para consumo propio.

El portavoz socialista Manolo Mata asegura que esta propuesta sigue “la línea defendida por importantes instituciones como la ONU, intelectuales y juristas como Baltasar Garzón, que abogan por revisar el marco legal del uso terapéutico del cannabis” y propone “dar un paso más allá e, incluso, revisar el uso recreativo para evitar que existan grandes mafias que sigan enriqueciéndose con esta cuestión”.

En definitiva, con el Pacto del Botànic está comenzando a suceder lo que es inevitable. El proceso podrá llevar más o menos tiempo, pero es imparable. La realidad de la marihuana medicinal, instaurada en algunos de los países con sistemas de salud más avanzados del mundo, ya es un desafío a muchos de los argumentos prohibicionistas, destacando la clasificación de drogas de la DEA de EEUU, en la que la marihuana figura falazmente como sustancia sin uso terapéutico reconocido, mientras que la regulación de la marihuana recreativa desafía la Convención de 1961 de las Naciones Unidas, un acuerdo obsoleto absolutamente desacorde con la realidad actual y con lo que hoy sabemos acerca de la marihuana.

 

 

 

 

 

 

 

¿En jaque la marihuana medicinal en Panamá?

El proyecto de ley en discusión parlamentaria propone regularizar el consumo de la marihuana medicinal en Panamá.

En Panamá las cosas se mueven despacio. El cannabis es absolutamente ilegal en el país centroamericano en cualquiera de sus formas y parecía que nada iba a cambiar al respecto, a pesar de que el presidente Juan Carlos Varela hubiese firmado en 2016 una ley que hacía posible la legalización de la marihuana medicinal en Panamá. No obstante, el pasado martes el Parlamento panameño aprobó en debate un proyecto de Ley para regularizar productos líquidos basados en la marihuana con fines medicinales, con el propósito de acabar con el tráfico ilegal de este tipo de productos en el país.

Aquí nos permitimos una nota: ya que es una perogrullada que regularizar este tipo de productos acabará con su tráfico ilegal ¿qué impide legalizar y regularizar la marihuana en general, con fines medicinales y recreativos, para acabar con las mafias y la delincuencia asociadas al cannabis de una vez?

La Asamblea Nacional informaba sucintamente en su cuenta de Twitter: “Aprobado en primer debate el proyecto de Ley 595, que autoriza y regula el uso medicinal del cannabis”. El presidente de la Comisión de Salud de la Asamblea Nacional, José Castillo, quien además es médico, hacía notar al respecto que la finalidad del proyecto de ley es ayudar a los enfermos sin que tengan que sentirse contrabandistas, y no beneficiar a las empresas farmacéuticas.

Aquí nos permitimos otra nota: ayudar a los enfermos sin que tengan que sentirse contrabandistas implica beneficiar a empresas que producen medicamentos que cumplen criterios de calidad y salubridad. La única manera de que un enfermo pueda tomar de forma segura un medicamento basado en marihuana es acudiendo a las farmacéuticas o sus distribuidores. De forma análoga, mantener a la marihuana en un estado de ilegalidad implica que los consumidores deben acudir habitualmente a fuentes sin garantías. No creemos que pacientes que necesitan medicamentos basados en la marihuana tuviesen problemas con beneficiar a las farmacéuticas que producen dichos medicamentos.

Castillo añadía que “este proyecto despenaliza la introducción de medicamentos a nuestro país. El día de mañana, si las empresas quieren instalarse, ese es otro capítulo, pero si viene a dar empleo, desarrollo, pago de impuesto, abaratar los costos, pues bienvenido sea, pero este no es el espíritu real del proyecto de ley”, lo cual es toda una declaración de intenciones, o al menos de deseos.

Castillo pone aquí el dedo en otra yaga relacionada con la cuestión: la regulación no solo ayuda a los enfermos a tratar sus condiciones sin que tengan que sentirse contrabandistas, sino que reduce las mafias y la delincuencia asociadas, sienta las bases de una industria, genera empleo, entrada de dinero público, reducción de costes y, en general, desarrollo. No hay más que mirar a Canadá, un país que está haciendo muy bien las cosas y que está generando decenas de miles de empleos gracias a la regulación del cannabis.

Pero el proyecto ha de superar dos debates más antes de convertirse en ley. A pesar de que se centra únicamente en la legalización de productos líquidos basados en el cannabis, supone un paso adelante y una plataforma más elevada desde la que los grupos pro-regulación pueden dirigir sus esfuerzos.

¿Es segura la Marihuana medicinal para mascotas?

Dado que la marihuana está comenzando a expandirse como tratamiento legítimo de algunas enfermedades en humanos, no hay nada que impida pensar que puede ser beneficiosa para otros animales, como nuestras mascotas, que, como nosotros, también poseen un sistema endocannabinoide.

¿Es segura la marihuana medicinal para las mascotas? Pues aunque los perros sabemos que poseen muchos más receptores cannabinoides que cualquier otro animal, incluido el hombre, lo cierto es que todos los vertebrados (mamíferos, aves, reptiles, peces y anfibios) poseen estos receptores. De hecho los investigadores norteamericanos Allyn Howlett y William Devane descubrieron el primer receptor cannabinoide en 1988 en el cerebro de una rata.

El caso es que la legalidad de productos basados en cannabis para animales en un determinado lugar es exactamente la misma que para humanos. Si en tu país el cannabis es ilegal, no habrá forma de que un veterinario recete para tu mascota un medicamento basado en el cannabis. Una excepción pueden ser los aceites de CBD, un cannabinoide no psicoactivo, con varias propiedades terapéuticas y generalmente legal, mientras no contenga THC (el principal cannabinoide psicoactivo de la marihuana) o su concentración esté por debajo del límite permitido por las leyes locales.

No obstante, en regiones donde el cannabis recreativo es legal, no solo encontramos veterinarios recetándolo, sino que se está dando un boom de su consumo en mascotas, fundamentalmente perros. Aquí debemos detenernos para hacer unos apuntes:

¿La marihuana medicinal para mascotas?

1) Dar cannabis a un perro para que se coloque es abuso animal, y mucho peor es filmarlo y subirlo a YouTube para que la gente se ría. Eso es crueldad contra los animales y un auténtico atentado contra el trabajo legítimo de muchísima gente que lucha por la regulación racional de la marihuana.

2) El cannabis, en la forma y cantidad que lo consumen los seres humanos, es tóxico para los perros, por lo tanto, no: los propietarios de mascotas y los veterinarios no les están dando de fumar o cogollos para comer. Actualmente existen fabricantes de productos con extractos de cannabis para mascotas consistentes en tinturas, ungüentos o chicles caninos.

3) No, tu perro no va a agarrar un colocón con estos productos, dado generalmente que se basan en el CBD.

En realidad, la falta de investigación y desarrollo en esta área es la responsable de que generalmente se administre cannabis a mascotas como último recurso, cuando ningún tratamiento regular y aprobado parece funcionar.

Los reportes anecdóticos de dueños de mascotas no son muy diferentes de los de pacientes humanos: el cannabis es capaz de hacer una vida más llevadera a animales que padecen de determinadas condiciones, aliviando sus síntomas. Con todo la American Veterinary Medical Association “no diría a los propietarios de mascotas que (darle productos con cannabis a sus mascotas) es seguro en este momento” algo en lo que parece estar de acuerdo la American Society for the Prevention of Cruelty to Animals que, a través de la directora de su Animal Poison Control Center, afirma que “en este momento este área contiene más preguntas que respuestas”.

Al mismo tiempo que los productores de cannabis para animales demandan que la comunidad científica se implique para avalar los resultados que los clientes están reportando, la Facultad de Medicina Veterinaria y Ciencias Biomédicas de la Universidad Estatal de Colorado está llevando a cabo dos ensayos clínicos con CBD, uno de ellos acerca de su potencial como tratamiento contra la artritis y el otro contra la epilepsia en perros.

Entonces ¿es o no seguro la marihuana medicinal para mascotas?

Honestamente no lo sabemos a ciencia cierta. Podemos suponer que en mamíferos como perros o gatos, en bajas dosis que tengan en cuenta su peso corporal y el hecho de que posiblemente sean más sensibles que nosotros a los cannabinoides, puede ser relativamente seguro. Se debe tener en cuenta también el caso: si lo has probado todo y nada funciona y la vida de tu mascota es un padecimiento constante, entonces adelante, pero procura tener el consejo de un veterinario y darle productos adaptados.

Los cinco beneficios del cannabis medicinal

Los que luchamos por restaurar la imagen del cannabis, por acabar con los mitos que perpetúan su estatus de planta prohibida, tanto a nivel político como social e incluso medicinal, muchas veces nos topamos con escépticos de la marihuana que sospechan de sus capacidades terapéuticas, como si se tratase de una conspiración de fumetas dedicándose a engañarnos, inflando los beneficios de la planta para lograr que se levante su veto.

 

Por ello, y esperando poder arrojar un poco de luz a los más escépticos, al contrario que muchos sitios nos referiremos hoy exclusivamente a aquellos beneficios de la marihuana como planta medicinal validados por la ciencia, en vez de citar los reportes mediatizados de consumidores.

Los compuestos activos del cannabis interactúan con el cuerpo humano a través del sistema endocannabinoide, que se estudia de forma no muy diferente que el sistema opioide. De hecho, en ambos casos, el estudio de plantas de las que se extraen drogas o medicinas ha llevado al descubrimiento de sistemas endógenos de control en nuestro organismo que juegan un papel central en la neurobiología. En el caso del cannabis, no solamente se estudian y aplican sus compuestos, los cannabinoides, para el tratamiento de la espasticidad en la esclerosis múltiple, el dolor o los ataques epilépticos, sino que se están descubriendo propiedades antes desconocidas como su capacidad de neuroprotección.

En cualquier caso el estudio de los cannabinoides es prácticamente un campo en el que está casi todo por descubrir. El cannabis levanta pasiones entre aquellos que lo defienden o lo condenan y muy pocos se asoman a la literatura clínica con objetividad desapasionada. Muchas investigaciones pobremente controladas producen resultados ambiguos que son interpretados según los prejuicios del lector. A continuación os mostramos 5 propiedades terapéuticas de la marihuana que la ciencia está investigando.

Los beneficios del cannabis medicinal son:
Náuseas y vómito

Muchas drogas citotóxicas, como las que se emplean en tratamientos de quimioterapia, son eméticos muy potentes, es decir, generan náuseas y producen vómitos, siendo este uno de los principales factores limitantes en la aceptación de estos tratamientos en los pacientes. La información reportada por parte de consumidores recreativos de marihuana que reciben tratamiento de quimioterapia, acerca de cómo esta alivia sus náuseas eficazmente, encuentra confirmación en un ensayo aleatorizado controlado en el que se comparó THC administrado oralmente (el THC es un cannabinoide, el principal psicoactivo de la marihuana) con placebo en 22 pacientes con cáncer que no respondían adecuadamente a los antieméticos. En el estudio se constató que el THC era superior al placebo en los informes de los pacientes, algo que se ha confirmado múltiples veces en subsiguientes ensayos aleatorizados controlados.

 

Esclerosis múltiple y otras enfermedades neurológicas

La eficiencia de los tratamientos con medicamentos para la espasticidad muscular es generalmente moderada y está limitada por los efectos adversos que producen. Se trata de uno de los síntomas principales de condiciones como la esclerosis múltiple, la parálisis cerebral y las lesiones de médula. Los temblores, la ataxia y la incontinencia contribuyen además al alto índice de depresión y ansiedad en los que padecen estas enfermedades. Ya en el siglo XIX se utilizaba el cannabis para tratar estos síntomas y los pacientes reportan beneficios derivados de su consumo. Algunos estudios recientes en animales y humanos han comenzado a validar las obeservaciones preclínicas incontroladas que reportaban beneficios en los síntomas de la esclerosis múltiple, mostrando la implicación del sistema endocannabinoide en la patogénesis de esta enfermedad. Estos estudios abren la vía a tratamientos potenciales con cannabinoides para tratar los síntomas de la esclerosis múltiple.

 

Pérdida de apetito y peso en enfermos de cáncer y SIDA

Un estudio de 1971 confirmó el efecto estimulante del apetito del cannabis en una prueba aleatorizada controlada sobre dos grupos de pacientes, uno que ayunaba y otro que no, a los que se les suministró THC oral con alcohol, anfetamina y placebo. Otros estudios confirman la relación entre el consumo de THC y el aumento de ingesta de calorías y aumento del peso corporal, como el publicado en la revista Psychopharmacology en 1976, en el que se describe un experimento en el que se compararon los resultados entre el grupo de estudio, que consistía en consumidores habituales y casuales de marihuana, y el grupo de control, que no consumía marihuana. A los sujetos de ambos grupos se les midió el nivel de ingesta calórica y el peso corporal durante 21 días, en medio de los cuales el grupo de estudio comenzó a consumir marihuana. Los resultados mostraron un aumento significativo de la ingesta calórica y del peso corporal entre los fumadores de marihuana con respecto a los no consumidores y se constató que tal aumento no se debía a la retención de líquidos. En cualquier caso no hace falta ponerse muy científico para constatar la gazuza que te entra después de consumir marihuana, ¿cierto?

Dolor

Ya en 1999 el Institute of Medicine establecía el potencial de los cannabinoides para tratar el dolor. Más allá de los reportes anecdóticos, que son múltiples, cinco ensayos aleatorizados controlados mostraron la superioridad del THC con respecto al placebo en el alivio del dolor, produciendo una analgesia relacionada con la dosis que alcanza su punto máximo alrededor de las 5 horas, comparable con la duración de la codeína pero que más duradera. Mucho más actual es este estudio publicado en Cannabis and Cannabinoid Research que, mucho más cauteloso, se refiere a evidencias modestas acerca de la eficiencia de la farmacoterapia con cannabinoides para tratar el dolor, muy posiblemente debido a la falta de investigación, aunque reconoce su potencial para reducir la farmacoterapia anlagésica con opioides, mucho más peligrosos y con un fuerte nivel de dependencia.

 

Epilepsia

Evidencias de estudios de laboratorio, reportes anecdóticos y pequeños estudios clínicos sugieren que el CBD, o cannabidiol, uno de los principales cannabinoides de la marihuana y sin propiedades psicoactivas, tiene potencial para reducir los ataques epilépticos, especialmente en formas de epilepsia infantil como el síndrome de Dravet, y el síndrome de Lennox-Gastaut que también afecta a dultos. Estudios realizados con los mejores estándares científicos (de doble ciego y con control de placebo) acerca de la relación entre el CBD y pacientes de estas dos formas de epilepsia mostraron resultados prometedores presentados en los más importantes círculos científicos y publicados por GW Pharmaceuticals, una empresa que produce Epidolex, un extracto de aceite de cannabis con un 99% de CBD. En uno de dichos estudios publicado en Lancet Neurology 214 pacientes con una edad media de 11 años recibieron Epidolex durtante 12 semanas o más. Ninguno de ellos respondía a los tratamientos convencionales, pero bajo el tratamiento de Epidolex los ataques dismunuyeron una media de un 54%, especialmente si se combinaba con clobazam (Onfi), otro medicamento antiepiléptico. Otros estudios con las mejores garantías científicas se están llevando a cabo en Israel y muestran resultados igualmente prometedores.

 

Dinamarca podría liderar la producción de marihuana medicinal en Europa

¿Quién iba a pensar que la bella ciudad de Odense, el templo de Odín, una de las más antiguas de Dinamarca, iba a albergar de aquí a poco más de 130 mil metros cuadrados de instalaciones dedicadas a la producción de marihuana medicinal?

Desde el pasado diciembre, la Agencia de Medicamentos Danesa (Laegemiddelstyrelsen) ha concedido 12 permisos a diferentes compañías para producir cannabis medicinal. Esto podría hacer que el país escandinavo se convierta en el principal productor europeo de nuestra querida planta. Con todo, esta nueva industria se está regulando con dureza. Prueba de ello son las dos solicitudes rechazadas y las tres pendientes. Los solicitantes han de obtener la autorización de tres organismos públicos diferentes: la ya citada Laegemiddelstyrelsen, la Landbrugsstyrelsen (Agencia para la Agricultura) y la Rigspolitiet (la Policía Nacional danesa).

Esta medida se da tras la aprobación parlamentaria efectiva desde el 1 de enero para abrir un periodo de prueba de cuatro años en el que los médicos podrán recetar marihuana medicinal a sus pacientes.

 

¿Marihuana en el Templo de Odín?

Y cómo no, cada mercado que se abre en Europa es un caramelo muy dulce para las grandes compañías norteamericanas, que más pragmáticas en este asunto, nos sacan cierta ventaja y se hacen con oportunidades de negocio que, en un contexto más óptimo, deberían correspondernos a otros países europeos (y no miro a nadie…). Es el caso de Aurora Cannabis, la productora canadiense de cannabis medicinal, que se ha asociado con el productor de tomates Alfred Pedersen & Son fundando la empresa mixta Aurora Nordic Cannabis, que planea producir 120 mil kilogramos de cannabis al año en 93 mil metros cuadrados de instalaciones automatizadas en Odense. Con esta cantidad, Aurora Nordic Cannabis planea también servir a Noruega y Suecia, en vista a los cambios de legislación que se vaticinan. Por el momento la farmacéutica canadiense usará los invernaderos daneses sitos en Odense para iniciar la producción.

La también canadiense Canopy Growth Corporation, la compañía productora de cannabis más grande del mundo, se ha asociado asimismo con Spectrum Cannabis Denmark con el fin de construir 40 mil metros cuadrados de instalaciones para la producción de cannabis, también en Odense. Los productores internacionales tienen puesto el ojo en Dinamarca no solo por el cambio de legislación, sino por la excelente tradición danesa de cultivo en invernadero, que garantiza un personal altamente cualificado especialmente en Odense, cuya economía se beneficiará inmediatamente de esta nueva industria.