¿En jaque la marihuana medicinal en Panamá?

El proyecto de ley en discusión parlamentaria propone regularizar el consumo de la marihuana medicinal en Panamá.

En Panamá las cosas se mueven despacio. El cannabis es absolutamente ilegal en el país centroamericano en cualquiera de sus formas y parecía que nada iba a cambiar al respecto, a pesar de que el presidente Juan Carlos Varela hubiese firmado en 2016 una ley que hacía posible la legalización de la marihuana medicinal en Panamá. No obstante, el pasado martes el Parlamento panameño aprobó en debate un proyecto de Ley para regularizar productos líquidos basados en la marihuana con fines medicinales, con el propósito de acabar con el tráfico ilegal de este tipo de productos en el país.

Aquí nos permitimos una nota: ya que es una perogrullada que regularizar este tipo de productos acabará con su tráfico ilegal ¿qué impide legalizar y regularizar la marihuana en general, con fines medicinales y recreativos, para acabar con las mafias y la delincuencia asociadas al cannabis de una vez?

La Asamblea Nacional informaba sucintamente en su cuenta de Twitter: “Aprobado en primer debate el proyecto de Ley 595, que autoriza y regula el uso medicinal del cannabis”. El presidente de la Comisión de Salud de la Asamblea Nacional, José Castillo, quien además es médico, hacía notar al respecto que la finalidad del proyecto de ley es ayudar a los enfermos sin que tengan que sentirse contrabandistas, y no beneficiar a las empresas farmacéuticas.

Aquí nos permitimos otra nota: ayudar a los enfermos sin que tengan que sentirse contrabandistas implica beneficiar a empresas que producen medicamentos que cumplen criterios de calidad y salubridad. La única manera de que un enfermo pueda tomar de forma segura un medicamento basado en marihuana es acudiendo a las farmacéuticas o sus distribuidores. De forma análoga, mantener a la marihuana en un estado de ilegalidad implica que los consumidores deben acudir habitualmente a fuentes sin garantías. No creemos que pacientes que necesitan medicamentos basados en la marihuana tuviesen problemas con beneficiar a las farmacéuticas que producen dichos medicamentos.

Castillo añadía que “este proyecto despenaliza la introducción de medicamentos a nuestro país. El día de mañana, si las empresas quieren instalarse, ese es otro capítulo, pero si viene a dar empleo, desarrollo, pago de impuesto, abaratar los costos, pues bienvenido sea, pero este no es el espíritu real del proyecto de ley”, lo cual es toda una declaración de intenciones, o al menos de deseos.

Castillo pone aquí el dedo en otra yaga relacionada con la cuestión: la regulación no solo ayuda a los enfermos a tratar sus condiciones sin que tengan que sentirse contrabandistas, sino que reduce las mafias y la delincuencia asociadas, sienta las bases de una industria, genera empleo, entrada de dinero público, reducción de costes y, en general, desarrollo. No hay más que mirar a Canadá, un país que está haciendo muy bien las cosas y que está generando decenas de miles de empleos gracias a la regulación del cannabis.

Pero el proyecto ha de superar dos debates más antes de convertirse en ley. A pesar de que se centra únicamente en la legalización de productos líquidos basados en el cannabis, supone un paso adelante y una plataforma más elevada desde la que los grupos pro-regulación pueden dirigir sus esfuerzos.

¿Es segura la Marihuana medicinal para mascotas?

Dado que la marihuana está comenzando a expandirse como tratamiento legítimo de algunas enfermedades en humanos, no hay nada que impida pensar que puede ser beneficiosa para otros animales, como nuestras mascotas, que, como nosotros, también poseen un sistema endocannabinoide.

¿Es segura la marihuana medicinal para las mascotas? Pues aunque los perros sabemos que poseen muchos más receptores cannabinoides que cualquier otro animal, incluido el hombre, lo cierto es que todos los vertebrados (mamíferos, aves, reptiles, peces y anfibios) poseen estos receptores. De hecho los investigadores norteamericanos Allyn Howlett y William Devane descubrieron el primer receptor cannabinoide en 1988 en el cerebro de una rata.

El caso es que la legalidad de productos basados en cannabis para animales en un determinado lugar es exactamente la misma que para humanos. Si en tu país el cannabis es ilegal, no habrá forma de que un veterinario recete para tu mascota un medicamento basado en el cannabis. Una excepción pueden ser los aceites de CBD, un cannabinoide no psicoactivo, con varias propiedades terapéuticas y generalmente legal, mientras no contenga THC (el principal cannabinoide psicoactivo de la marihuana) o su concentración esté por debajo del límite permitido por las leyes locales.

No obstante, en regiones donde el cannabis recreativo es legal, no solo encontramos veterinarios recetándolo, sino que se está dando un boom de su consumo en mascotas, fundamentalmente perros. Aquí debemos detenernos para hacer unos apuntes:

¿La marihuana medicinal para mascotas?

1) Dar cannabis a un perro para que se coloque es abuso animal, y mucho peor es filmarlo y subirlo a YouTube para que la gente se ría. Eso es crueldad contra los animales y un auténtico atentado contra el trabajo legítimo de muchísima gente que lucha por la regulación racional de la marihuana.

2) El cannabis, en la forma y cantidad que lo consumen los seres humanos, es tóxico para los perros, por lo tanto, no: los propietarios de mascotas y los veterinarios no les están dando de fumar o cogollos para comer. Actualmente existen fabricantes de productos con extractos de cannabis para mascotas consistentes en tinturas, ungüentos o chicles caninos.

3) No, tu perro no va a agarrar un colocón con estos productos, dado generalmente que se basan en el CBD.

En realidad, la falta de investigación y desarrollo en esta área es la responsable de que generalmente se administre cannabis a mascotas como último recurso, cuando ningún tratamiento regular y aprobado parece funcionar.

Los reportes anecdóticos de dueños de mascotas no son muy diferentes de los de pacientes humanos: el cannabis es capaz de hacer una vida más llevadera a animales que padecen de determinadas condiciones, aliviando sus síntomas. Con todo la American Veterinary Medical Association “no diría a los propietarios de mascotas que (darle productos con cannabis a sus mascotas) es seguro en este momento” algo en lo que parece estar de acuerdo la American Society for the Prevention of Cruelty to Animals que, a través de la directora de su Animal Poison Control Center, afirma que “en este momento este área contiene más preguntas que respuestas”.

Al mismo tiempo que los productores de cannabis para animales demandan que la comunidad científica se implique para avalar los resultados que los clientes están reportando, la Facultad de Medicina Veterinaria y Ciencias Biomédicas de la Universidad Estatal de Colorado está llevando a cabo dos ensayos clínicos con CBD, uno de ellos acerca de su potencial como tratamiento contra la artritis y el otro contra la epilepsia en perros.

Entonces ¿es o no seguro la marihuana medicinal para mascotas?

Honestamente no lo sabemos a ciencia cierta. Podemos suponer que en mamíferos como perros o gatos, en bajas dosis que tengan en cuenta su peso corporal y el hecho de que posiblemente sean más sensibles que nosotros a los cannabinoides, puede ser relativamente seguro. Se debe tener en cuenta también el caso: si lo has probado todo y nada funciona y la vida de tu mascota es un padecimiento constante, entonces adelante, pero procura tener el consejo de un veterinario y darle productos adaptados.

Los cinco beneficios del cannabis medicinal

Los que luchamos por restaurar la imagen del cannabis, por acabar con los mitos que perpetúan su estatus de planta prohibida, tanto a nivel político como social e incluso medicinal, muchas veces nos topamos con escépticos de la marihuana que sospechan de sus capacidades terapéuticas, como si se tratase de una conspiración de fumetas dedicándose a engañarnos, inflando los beneficios de la planta para lograr que se levante su veto.

 

Por ello, y esperando poder arrojar un poco de luz a los más escépticos, al contrario que muchos sitios nos referiremos hoy exclusivamente a aquellos beneficios de la marihuana como planta medicinal validados por la ciencia, en vez de citar los reportes mediatizados de consumidores.

Los compuestos activos del cannabis interactúan con el cuerpo humano a través del sistema endocannabinoide, que se estudia de forma no muy diferente que el sistema opioide. De hecho, en ambos casos, el estudio de plantas de las que se extraen drogas o medicinas ha llevado al descubrimiento de sistemas endógenos de control en nuestro organismo que juegan un papel central en la neurobiología. En el caso del cannabis, no solamente se estudian y aplican sus compuestos, los cannabinoides, para el tratamiento de la espasticidad en la esclerosis múltiple, el dolor o los ataques epilépticos, sino que se están descubriendo propiedades antes desconocidas como su capacidad de neuroprotección.

En cualquier caso el estudio de los cannabinoides es prácticamente un campo en el que está casi todo por descubrir. El cannabis levanta pasiones entre aquellos que lo defienden o lo condenan y muy pocos se asoman a la literatura clínica con objetividad desapasionada. Muchas investigaciones pobremente controladas producen resultados ambiguos que son interpretados según los prejuicios del lector. A continuación os mostramos 5 propiedades terapéuticas de la marihuana que la ciencia está investigando.

Los beneficios del cannabis medicinal son:
Náuseas y vómito

Muchas drogas citotóxicas, como las que se emplean en tratamientos de quimioterapia, son eméticos muy potentes, es decir, generan náuseas y producen vómitos, siendo este uno de los principales factores limitantes en la aceptación de estos tratamientos en los pacientes. La información reportada por parte de consumidores recreativos de marihuana que reciben tratamiento de quimioterapia, acerca de cómo esta alivia sus náuseas eficazmente, encuentra confirmación en un ensayo aleatorizado controlado en el que se comparó THC administrado oralmente (el THC es un cannabinoide, el principal psicoactivo de la marihuana) con placebo en 22 pacientes con cáncer que no respondían adecuadamente a los antieméticos. En el estudio se constató que el THC era superior al placebo en los informes de los pacientes, algo que se ha confirmado múltiples veces en subsiguientes ensayos aleatorizados controlados.

 

Esclerosis múltiple y otras enfermedades neurológicas

La eficiencia de los tratamientos con medicamentos para la espasticidad muscular es generalmente moderada y está limitada por los efectos adversos que producen. Se trata de uno de los síntomas principales de condiciones como la esclerosis múltiple, la parálisis cerebral y las lesiones de médula. Los temblores, la ataxia y la incontinencia contribuyen además al alto índice de depresión y ansiedad en los que padecen estas enfermedades. Ya en el siglo XIX se utilizaba el cannabis para tratar estos síntomas y los pacientes reportan beneficios derivados de su consumo. Algunos estudios recientes en animales y humanos han comenzado a validar las obeservaciones preclínicas incontroladas que reportaban beneficios en los síntomas de la esclerosis múltiple, mostrando la implicación del sistema endocannabinoide en la patogénesis de esta enfermedad. Estos estudios abren la vía a tratamientos potenciales con cannabinoides para tratar los síntomas de la esclerosis múltiple.

 

Pérdida de apetito y peso en enfermos de cáncer y SIDA

Un estudio de 1971 confirmó el efecto estimulante del apetito del cannabis en una prueba aleatorizada controlada sobre dos grupos de pacientes, uno que ayunaba y otro que no, a los que se les suministró THC oral con alcohol, anfetamina y placebo. Otros estudios confirman la relación entre el consumo de THC y el aumento de ingesta de calorías y aumento del peso corporal, como el publicado en la revista Psychopharmacology en 1976, en el que se describe un experimento en el que se compararon los resultados entre el grupo de estudio, que consistía en consumidores habituales y casuales de marihuana, y el grupo de control, que no consumía marihuana. A los sujetos de ambos grupos se les midió el nivel de ingesta calórica y el peso corporal durante 21 días, en medio de los cuales el grupo de estudio comenzó a consumir marihuana. Los resultados mostraron un aumento significativo de la ingesta calórica y del peso corporal entre los fumadores de marihuana con respecto a los no consumidores y se constató que tal aumento no se debía a la retención de líquidos. En cualquier caso no hace falta ponerse muy científico para constatar la gazuza que te entra después de consumir marihuana, ¿cierto?

Dolor

Ya en 1999 el Institute of Medicine establecía el potencial de los cannabinoides para tratar el dolor. Más allá de los reportes anecdóticos, que son múltiples, cinco ensayos aleatorizados controlados mostraron la superioridad del THC con respecto al placebo en el alivio del dolor, produciendo una analgesia relacionada con la dosis que alcanza su punto máximo alrededor de las 5 horas, comparable con la duración de la codeína pero que más duradera. Mucho más actual es este estudio publicado en Cannabis and Cannabinoid Research que, mucho más cauteloso, se refiere a evidencias modestas acerca de la eficiencia de la farmacoterapia con cannabinoides para tratar el dolor, muy posiblemente debido a la falta de investigación, aunque reconoce su potencial para reducir la farmacoterapia anlagésica con opioides, mucho más peligrosos y con un fuerte nivel de dependencia.

 

Epilepsia

Evidencias de estudios de laboratorio, reportes anecdóticos y pequeños estudios clínicos sugieren que el CBD, o cannabidiol, uno de los principales cannabinoides de la marihuana y sin propiedades psicoactivas, tiene potencial para reducir los ataques epilépticos, especialmente en formas de epilepsia infantil como el síndrome de Dravet, y el síndrome de Lennox-Gastaut que también afecta a dultos. Estudios realizados con los mejores estándares científicos (de doble ciego y con control de placebo) acerca de la relación entre el CBD y pacientes de estas dos formas de epilepsia mostraron resultados prometedores presentados en los más importantes círculos científicos y publicados por GW Pharmaceuticals, una empresa que produce Epidolex, un extracto de aceite de cannabis con un 99% de CBD. En uno de dichos estudios publicado en Lancet Neurology 214 pacientes con una edad media de 11 años recibieron Epidolex durtante 12 semanas o más. Ninguno de ellos respondía a los tratamientos convencionales, pero bajo el tratamiento de Epidolex los ataques dismunuyeron una media de un 54%, especialmente si se combinaba con clobazam (Onfi), otro medicamento antiepiléptico. Otros estudios con las mejores garantías científicas se están llevando a cabo en Israel y muestran resultados igualmente prometedores.

 

Dinamarca podría liderar la producción de marihuana medicinal en Europa

¿Quién iba a pensar que la bella ciudad de Odense, el templo de Odín, una de las más antiguas de Dinamarca, iba a albergar de aquí a poco más de 130 mil metros cuadrados de instalaciones dedicadas a la producción de marihuana medicinal?

Desde el pasado diciembre, la Agencia de Medicamentos Danesa (Laegemiddelstyrelsen) ha concedido 12 permisos a diferentes compañías para producir cannabis medicinal. Esto podría hacer que el país escandinavo se convierta en el principal productor europeo de nuestra querida planta. Con todo, esta nueva industria se está regulando con dureza. Prueba de ello son las dos solicitudes rechazadas y las tres pendientes. Los solicitantes han de obtener la autorización de tres organismos públicos diferentes: la ya citada Laegemiddelstyrelsen, la Landbrugsstyrelsen (Agencia para la Agricultura) y la Rigspolitiet (la Policía Nacional danesa).

Esta medida se da tras la aprobación parlamentaria efectiva desde el 1 de enero para abrir un periodo de prueba de cuatro años en el que los médicos podrán recetar marihuana medicinal a sus pacientes.

 

¿Marihuana en el Templo de Odín?

Y cómo no, cada mercado que se abre en Europa es un caramelo muy dulce para las grandes compañías norteamericanas, que más pragmáticas en este asunto, nos sacan cierta ventaja y se hacen con oportunidades de negocio que, en un contexto más óptimo, deberían correspondernos a otros países europeos (y no miro a nadie…). Es el caso de Aurora Cannabis, la productora canadiense de cannabis medicinal, que se ha asociado con el productor de tomates Alfred Pedersen & Son fundando la empresa mixta Aurora Nordic Cannabis, que planea producir 120 mil kilogramos de cannabis al año en 93 mil metros cuadrados de instalaciones automatizadas en Odense. Con esta cantidad, Aurora Nordic Cannabis planea también servir a Noruega y Suecia, en vista a los cambios de legislación que se vaticinan. Por el momento la farmacéutica canadiense usará los invernaderos daneses sitos en Odense para iniciar la producción.

La también canadiense Canopy Growth Corporation, la compañía productora de cannabis más grande del mundo, se ha asociado asimismo con Spectrum Cannabis Denmark con el fin de construir 40 mil metros cuadrados de instalaciones para la producción de cannabis, también en Odense. Los productores internacionales tienen puesto el ojo en Dinamarca no solo por el cambio de legislación, sino por la excelente tradición danesa de cultivo en invernadero, que garantiza un personal altamente cualificado especialmente en Odense, cuya economía se beneficiará inmediatamente de esta nueva industria.

¿Es adecuado que los ancianos consuman marihuana?

En una era en la que (por fin) empezamos a ver cambios positivos en lo que respecta al estatus legal y social de la marihuana, cabe preguntarse hasta qué punto puede ser adecuado que los ancianos consuman marihuana.

Al mismo tiempo que no parecen haber riesgos específicos o únicos para consumidores de edad avanzada, parece que más bien lo contrario es cierto: el cannabis puede ser incluso beneficioso para las personas mayores debido a que, precisamente, el cannabis medicinal trata con eficiencia muchos de los achaques propios de la edad. Así pues, podríamos decir que es adecuado que los ancianos consuman marihuana. Además parece que nuestros mayores se han dado cuenta de ello, pues el consumo entre ancianos se ha disparado en los últimos años.

Esto quedó patente en un estudio publicado en 2016 que comparaba las estadísticas de consumo entre el periodo 2006 – 2007 y el periodo 2012 – 2013. En ese marco temporal, el consumo entre adultos de 50 a 64 años creció un 58,7% mientras que entre las personas mayores de 65 años el incremento relativo de consumo fue del 250%.

Por supuesto, estamos hablando de EEUU, donde el creciente número de estados que han legalizado la marihuana medicinal (y en algunos casos la recreativa), ha propiciado que cada vez más mayores se atrevan a consumirla y comprobar los beneficios que aporta a sus vidas.

 

¿Puede ser adecuado que los ancianos consuman marihuana?

La marihuana parece ser un remedio ideal para tratar condiciones propias de la tercera edad. Es como si la naturaleza, previendo los problemas que iba a acarrear nuestra exacerbada longevidad (la cual es debida a los avances en ciencia, medicina e higiene) hubiese diseñado un remedio versátil para reducir el combo de pastillas que la edad nos fuerza a consumir tarde o temprano. La marihuana sirve para tratar el glaucoma, síntomas de enfermedades neurológicas como el Parkinson o el Alzheimer, desórdenes gastrointestinales como el síndrome de colon irritable, pérdida de apetito, dolores crónicos como la artritis, problemas con las articulaciones, dolores neurológicos así como para tratar diversos tipos de cánceres y efectos secundarios asociados a la quimioterapia.

También parece restaurar la función cognitiva en cerebros de edad avanzada, al estimular el sistema endocannabinoide, un sistema que va perdiendo actividad conforme crecemos, algo que se desprende de un fascinante estudio con ratones realizado en la Universidad de Bonn, en Alemania. En dicho estudio se constató que ratones ancianos expuestos a THC conseguían resolver un laberinto de forma notablemente más eficiente que antes de la exposición, casi al nivel de ratones jóvenes. Aunque falta más investigación todo apunta a que el THC puede revertir algunos efectos de la edad en cerebros ancianos.

¿Es adecuado que los ancianos consuman marihuana medicinal? Definitivamente sí. Además de que parece que les puede proporcionar más beneficios que perjuicios, no está de más pasar la última etapa de la vida con alegría. Eso sí, recomendamos atender a las diversas formas y dosis de consumo según las condiciones de cada cual y, si tienes la suerte de contar con la ayuda de un doctor para ello, consultarle siempre.

Padres que consumen marihuana

Si en algo hemos de trabajar más activamente los comunicadores de la marihuana para que ésta logre una mayor aceptación social, es en la desestigmatización de determinados perfiles que la consumen. Un perfil muy sensible es el de los padres que consumen

 

En general es más la gente que está dispuesta a tolerar  su uso en adultos sin hijos que en padres que consumen, y esto se debe sobre todo al ejército de mitos, estereotipos y clichés que la sociedad de la prohibición ha ido construyendo entorno a la figura del consumidor de cannabis y entorno a la misma planta durante décadas.
En un país como en España nadie se lleva las manos a la cabeza porque en Nochebuena, en una boda o cualquier otra ocasión especial los papás agarren una cogorcilla entre el cava, los vinitos, el carajillo y las copas delante de sus hijos, muy habitualmente todo ello acompañado de sucesivos cigarrillos y algún puro. Es una estampa tan clásica que casi nadie cuestiona su eticidad, como lo harían ante la imagen de un padre o una madre consumiendo marihuana, aunque fuese discretamente y con un vaporizador.

Pero es que ni siquiera parece cuestionable en la misma medida la imagen del fumador ocasional o habitual de tabaco, o la del que se toma una copa de vino con las comidas, o una cerveza cuando vuelve del trabajo. ¿Qué diferencia real hay entre estas actitudes cotidianas, en cuanto a perjuicios reales tanto para uno mismo como para los demás, y fumarse un porro de marihuana ocasionalmente, vapearla o consumirla de cualquier otra manera?

Obviamente la única diferencia argüible es su estatus legal, dado que parece fuera de toda cuestión la superior peligrosidad del tabaco o del alcohol según los más recientes estudios. Bill Murray lo exponía de manera muy elocuente: “encuentro bastante irónico que lo más peligroso de la marihuana es que te pillen con ella”.
El estigma del padre que consume marihuana es básicamente que su imagen social, independientemente de su valía como padre, profesional o miembro de comunidad, corre el riesgo de recibir la mancha del prejuicio, ese prejuicio que salta tan rápido de la boca de los desinformados o de los hipócritas, el prejuicio de mi mismísima madre manifestando cierta incomodidad ante mi postura sobre el cannabis, mientras me escucha con un cigarrillo en una mano y, en la otra, la copita de vino con que le gusta acompañarlo después de comer.

Y disculpad que éste artículo adquiera un tono más personal, pero como padre y consumidor ocasional de marihuana no veo mejor manera de abordar el tema que implicándome. Así que yo soy un drogadicto, pero mi suegro puede consumir, con el beneplácito de la comunidad, unas cuantas cervezas en una noche sin que se le pueda llamar alcohólico.

Personas como nosotros, que no somos consumidores habituales de tabaco o alcohol, corremos el riesgo de perder el trabajo y, en nuestras comunidades, de ser marcados y anatemizados incluso por, y perdonad la insistencia, respetables fumadores o bebedores y, de forma más general, por los “enfermos de legalitis”, ese tipo de personas de las que todos conocemos algún ejemplar, que consideran que algo es ético o respetable solo si es legal. ¿Cómo puede un padre de tres criaturas de 2, 6 y 8 años, que además da clases de guitarra a niños, osar consumir marihuana?, podría cotorrear una vecina indignada.

 

¿Pero es que nadie piensa en los niños de los padres que consumen?

Por suerte parece que el sentido común se está abriendo paso, en algunos sitios más velozmente, y en otros con una lentitud tan espesa y tediosa, que cuesta creer que estemos acabando el primer quinto del siglo XXI. La tendencia general en las sociedades modernas se encamina hacia la despenalización y la liberación, pero esto solo no basta.

En la aceptación política y social juega un papel importante la “salida del armario”, las campañas de información y la defensa de su consumo por parte de personalidades con influencia. Pero para los escépticos de la conveniencia de la liberación de la marihuana, o directamente para los prohibicionistas, un elemento de chantaje es la protección de los niños… ¿y por qué exactamente, si en nuestras sociedades tenemos implementadas medidas de prevención y prohibición de consumo de tabaco y alcohol a menores que resultan bastante eficientes? ¿No es de sentido común implementar medidas similares con respecto a la marihuana? ¿Qué clase de madurez y responsabilidad se están presuponiendo en los que consumen alcohol que no se puedan otorgar a quienes consumimos marihuana, incluso si tenemos hijos?

Al pesar de lo que la imaginación anti-cannabis pretende transmitir, los padres que consumen marihuana generalmente no la fuman delante de sus hijos (al contrario que los fumadores de tabaco) y lo hacen de forma moderada, como quien se toma una caña.

Quizá a muchos les cueste creer que la mayoría de consumidores modernos de marihuana es gente ordinaria de clase media con trabajos, hogares propios… e incluso hijos, es decir convirtiéndose en padres que consumen, y con tendencia a tener puestos de responsabilidad o estudios superiores.

Si consideramos que un mercado legal de la marihuana desplazaría significativamente al del alcohol (una sustancia, como vimos antes, significativamente más perjudicial a todos los niveles), el “todos ganan” está garantizado: liberalizar la marihuana haría que personas normales de nuestra sociedad, en una proporción significativa (un 9,2% de españoles ) dejaran de activar el mercado negro y la delincuencia asociada y, con toda probabilidad, se reduciría por desplazamiento la cantidad de consumidores de alcohol, un problema de primer orden en nuestro país.

Podríamos hablar además de las múltiples propiedades terapéuticas de la marihuana o de las formas alternativas o saludables de consumo que eliminan el humo de la ecuación. Como padres y ciudadanos responsables, dejaríamos de transmitir una situación hipócrita a las generaciones venideras, activaríamos un sector económico con un potencial de crecimiento bestial, generaríamos empleos y todos seríamos más felices.

¿Afecta el cannabis a la fertilidad?

Con la etapa de liberalización de la marihuana que en Estados Unidos, resulta más fácil realizar estudios para ver si afecta el cannabis a la fertilidad. No solo se debe al aumento de consumidores, sino que, al consumir de forma legal, las objeciones a formar parte en estudios son menores.

Aprovechando pues esta situación, la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Boston (BUSPH por sus siglas en inglés) ha llevado a cabo un estudio sobre la relación entre el consumo de cannabis y fertilidad, llegando a unos resultados preliminares un tanto inesperados, dados estudios previos que relacionan la marihuana con una peor calidad del esperma, como el llevado a cabo por Lani J. Burkman, Doctor y Director of Andrología en la Facultad de Medicina y Ciencias Biomédicas de la Universidad de Buffalo.

Este estudio sentaba una base para abordar incluso la posibilidad del empleo de marihuana como método anticonceptivo. No se trata tanto de que un consumidor de marihuana no pueda fertilizar un óvulo, sino que aquellos hombres que tuviesen problemas de fertilidad podrían tenerlo más difícil si consumen marihuana.

En cualquier caso, no parece que la marihuana pueda inducir una infertilidad crónica: bastaría con aparcar su consumo un tiempo antes de intentar obtener un embarazo (lo cual se aplica a ambos miembros de la pareja) para que todo volviese a la normalidad.

A pesar de que si que afecta el cannabis a la fertilidad, afecta a la calidad y el recuento de espermatozoides, podría no suponer ningún problema en absoluto a la hora de querer tener un hijo para la mayoría de personas.

El estudio de la BUSPH publicado en la Journal of Epidemiology and Community Health (JECH) arroja un resultado que contrasta con los hallazgos del Dr. Lani J. Burkman: no se ha encontrado una correlación entre el consumo de marihuana y la infertilidad en una muestra de 4194 mujeres de entre 21 y 42 años de edad, con relaciones estables y que no recibían tratamientos de fertilidad. Se invitó a participar a los compañeros masculinos de las participantes, de los cuales 1125 accedieron.

En cuatro años de seguimiento, de 2013 a 2017, el 12% de las mujeres y el 14% de los hombres consumieron cannabis, pero no se halló ninguna diferencia en la probabilidad de obtener un embarazo entre las parejas consumidoras y las no consumidoras. Dada la naturaleza del estudio, basado en encuestas sobre los sujetos que proveyeron los datos para realizarlo, no se puede asegurar que el resultado sea definitivo, pero sienta un precedente para estudios más profundos en los que se discierna con más precisión los efectos puntuales de los crónicos en lo que respecta a la fertilidad.

Con todo, suscribe otro estudio llevado a cabo en Jamaica por la Dra. Melanie Dreher en los 80, que realizó un seguimiento de 24 consumidoras de marihuana, comparando sus resultados post-embarazo con los de 20 mujeres no consumidoras. Todas las mujeres del estudio tuvieron embarazos exitosos y no se encontró ninguna diferencia estadísticamente significativa en el desarrollo cognitivo o motor entre los niños expuestos a la marihuana y los no expuestos.

A pesar de que la marihuana es la tercera droga más consumida en Jamaica tras el alcohol y el tabaco, el índice de embarazos fallidos permanece más o menos en la media global.

No obstante, en Nekwo tienes la lista de las 10 mejores variedades de cannabis para potenciar tu vida sexual

Diferencias entre aceite de marihuana y el aceite de cáñamo

¿Qué diferencia hay entre el aceite de marihuana y el aceite de cáñamo? Aparte de que el proceso de extracción y la parte de la planta empleada difiere entre ambas especies, el aceite obtenido de cada una de ellas posee propiedades diferentes. Es importante tener esto en cuenta a la hora de considerar su uso o consumo.

Todavía hoy muchos confunden la planta de la marihuana con la del cáñamo. Aunque ambas pertenecen a la misma especie, consisten en variedades distintas con propiedades y aplicaciones diferentes en función de sus características. A continuación, vamos a comparar y descubrir la diferencia entre el aceite de marihuana y el aceite de cáñamo para conocer su características y usos.

El aceite de cáñamo

El cáñamo común, también conocido como cáñamo industrial, se caracteriza por un contenido muy bajo en cannabinoides y por desarrollar plantas de mayor altura y robustez que la marihuana, aunque menos frondosas. Esta variedad es ideal para la fabricación de fibras textiles. El aceite de cáñamo se extrae del prensado en frío de las semillas, después de ser lavadas concienzudamente.

Este extracto puede variar de color, desde verde pálido a oscuro, pudiendo incluso ser incoloro. Es muy rico en rico en Omega 3 y 6, por lo que puede tener una utilidad excelente como complemento alimenticio. Estos ácidos grasos aumentan la inmunidad y mejoran la salud cardiovascular.

El aceite de cáñamo también es rico en proteína, fibra, hierro, potasio y calcio. También se usa para tratar la sequedad en la piel, la psoriasis y tiene usos cosméticos como acondicionador de cabello. Dado que carece de cannabinoides como el THC, no tiene propiedades psicoactivas, su coste de producción es menor que el aceite de cannabis y es generalmente legal en aquellos países donde la marihuana es ilegal.

 

El aceite de cannabis

Por otra parte, la marihuana desarrolla plantas de menor altura y mayor frondosidad, con elevada concentración de cannabinoides, especialmente en los cogollos no fecundados de las plantas femeninas, que es precisamente de donde se extrae el aceite.

Por esta razón tiene diferentes aplicaciones terapéuticas que dependerán de la concentración de los distintos cannabinoides. Así, los aceites con mayor concentración de THC, el principal cannabinoide psicoactivo de la marihuana, se utilizan por ejemplo como analgésicos, estimuladores del apetito o para la reducción de náuseas y mareos, por lo que pueden ser indicados para reducir los efectos secundarios de tratamientos de quimioterapia.

El THC también tiene propiedades antiespásticas, por lo que puede aliviar tendinitis y dolores musculares y ser útil en el tratamiento de la esclerosis múltiple.

Por otro lado, los aceites  de marihuana con alto contenido en CBD, el principal cannabinoide no psicoactivo de la planta, parecen ser útiles en la reducción de las crisis epilépticas, como las del síndrome de Dravet.

Para tratamientos basados en el efecto terapéutico del CBD, se requerirán variedades de marihuana con altos contenidos en este cannabinoide y bajos contenidos en THC, como la famosa Charlotte’s Web. El CBD además atenúa o modera los efectos psicoactivos del THC, por lo que una concentración 1:1 de ambos cannabinoides es adecuada para tratamientos que requieran los efectos terapéuticos del THC sin exponer al paciente a un colocón tremendo.

El aceite de marihuana se extrae generalmente con solventes como el butano, el CO2 o el etanol, para obtener mayores grados de pureza (con hasta un 80% de THC). Es muy costoso de producir, requiriéndose grandes cantidades de cogollos para obtener cantidades modestas de aceite. La legalidad de los aceites de marihuana en aquellas regiones donde está prohibido dependerá de su concentración en THC.

 

 

 

Grecia, a punto de legalizar el cannabis medicinal

Desde 2016 el gobierno griego viene tomando medidas para promover la legalización del cannabis medicinal en Grecia y activar su economía con inversiones de hasta 2000 millones de euros al año.

El Viceministro de Desarrollo Agrícola de Grecia, Yannis Tsironis, comentaba a AFP que “en pocas semanas se llevará al Parlamento una enmienda para definir el marco legislativo para el cultivo y manufacturación de productos farmacéuticos basados en cannabis medicinal, lo cual abrirá una vía para inversiones griegas y extranjeras”. Tsironis añadía que esta medida podría atraer inversiones de entre 1500 a 2000 millones de euros anuales y que algunas compañías griegas, israelíes y canadienses ya habían expresado su interés ante la legalización del cannabis medicinal en Grecia.

En julio de 2016 el gobierno griego formó un grupo de trabajo para determinar las posibilidades de la legalizacion del cannabis medicinal en Grecia, con un informe que debería ser presentado en octubre de ese año.

El pasado junio, el Primer Ministro de Grecia Alexis Tsipras anunció que se había aprobado una decisión ministerial conjunta acerca de la legalidad del cannabis medicinal. La decisión, hecha pública en el Boletín del Gobierno, declaraba legal el uso del cannabis medicinal en pacientes que hubiesen recibido prescripción médica. Al respecto Tsipras comentó que

“Desde ahora el país está pasando la página dado que Grecia forma parte ahora de los países en los que el suministro de cannabis medicinal a pacientes que lo necesitan es legal”.

Con el anuncio del Viceministro de Desarrollo Agrícola Yannis Tsironis, el acceso legal al cannabis medicinal en Grecia puede ser una realidad en pocas semanas. Los inversores ya están poniendo el ojo en el país mediterráneo no solo por el incipiente cambio de legislación, sino por las características climáticas de Grecia, ideales para el cultivo de marihuana.

 

El gobierno griego visita la primera exposición internacional del cannabis en Grecia.

Con esta perspectiva, y con el ánimo de buscar vías para atajar la crisis económica, el mismo Primer Ministro Tsironis y otros miembros del gobierno asistieron el pasado fin de semana a la Athens Cannabis Expo 2018, la primera exposición internacional del cannabis de Grecia.

El Pavellón de Deportes Faliro de Atenas acogió esta feria con más de 5000m2 de exposición, un centenar de expositores y más de 20 conferenciantes. El evento pretendía informar al público acerca de los productos e innovaciones en el mundo del cannabis, así como de los últimos logros en su uso médico, farmacéutico e industrial.

Como afirman los mismos responsables del evento, “en lo que respecta al cannabis medicinal en Grecia es un mercado completamente nuevo y ofrece muchas oportunidades de negocio”. Obviamente, tras años de crisis grave en el país, un gobierno pragmático no debería dejar de aprovechar las múltiples ventajas que la legalización de la marihuana ofrece para su economía: inversiones nacionales e internacionales, creación de puestos de trabajo y la oportunidad de situarse en el grupo de cabeza de un sector que no está haciendo más que crecer.

Los secretos de la marihuana medicinal

Muchas sus propiedades no fueron secretos de la marihuana medicinal para la humanidad durante siglos, hasta que la oscuridad de la prohibición se cernió sobre ella.

 

Los secretos de la marihuana medicinal han acompañado al ser humano desde los albores de la Historia y sus efectos terapéuticos, si bien no comprendidos desde la óptica científica que estamos alcanzando hoy, eran ya aprovechados allá donde esta planta era capaz de crecer, es decir, prácticamente en cualquier parte del mundo menos en los desiertos y en la Antártida.

Los chinos usaban la marihuana como medicina desde hace miles de años, incluso como analgésico para practicar cirugías desde el siglo II de nuestra era. Dioscórides en el siglo I ya describía las propiedades terapéuticas de la marihuana, propiedades que fueron conocidas y aprovechadas durante los siguientes siglos, siendo, en Europa, un remedio doméstico común para el tratamiento de enfermedades durante la Edad Media.

También esta planta forma parte de la historia en América, donde desde su introducción por los españoles en 1545 hasta su demonización a comienzos del s. XX, era posible encontrarla en aplicaciones farmacológicas comunes en forma de tinturas y extractos.

 

¿Siguen existiendo los secretos de la marihuana medicinal?

Estamos en pleno renacimiento de la ciencia del cannabis, dando luz a sorpresas ocultas en la planta prohibida, algunas de las cuales pueden ser milagrosas para el tratamiento de algunas enfermedades.

Hoy, gracias a la ciencia y al lento pero progresivo retorno de esta planta desde la mazmorra de la sinrazón a la que fue relegada, estamos redescubriendo secretos medicinales de la marihuana mucho más sofisticados.

Lo que no son secretos de la marihuana medicinal son algunas de sus aplicaciones terapéuticas que se están descubriendo y estudiando: el tratamiento y prevención del glaucoma, dado que la marihuana reduce la presión intraocular; mejora la capacidad de los pulmones y no afecta a su función, hechos observados en fumadores de marihuana y plasmados en un estudio de la American Medical Association; reduce y previene las convulsiones epilépticas.

También el CBD parece que puede ayudar a prevenir la expansión del cáncer, dado que suprime el gen Id-1, responsable de esta expansión, además de estimular el apetito y reducir el dolor y las náuseas derivadas de los tratamientos con quimioterapia; Combate la ansiedad, por lo que se puede aplicar como tratamiento para el desorden de estrés postraumático; ralentiza la progresión del Alzheimer; reduce los dolores musculares en pacientes de esclerosis múltiple; alivia los efectos secundarios del tratamiento de la hepatitis C y mejora su eficiencia; ayuda a combatir el malestar de los enfermos de artritis; combate la obesidad y mejora el metabolismo del azúcar; reduce el dolor y los temblores en pacientes de Parkinson…

Y la lista sigue y sigue, y seguramente seguirá en cuanto caigan las barreras que su prohibición y la pobre inversión en ciencia que padecemos en muchos países, como en España, imponen al conocimiento de los secretos más íntimos de la marihuana.