Medical Marijuana dispensary

Un estudio demuestra que el uso de cannabis medicinal en ancianos minimiza la prescripción farmacológica

Un reciente estudio médico realizado en Estados Unidos, ha demostrado que el uso del cannabis en ancianos reduce la prescripción médica y por tanto economiza los recursos de los seguros médicos y hospitales.

Hace unos meses, la Organización Nacional de Instituciones de la Salud de Estados Unidos publicó el estudio realizado en el estado de Columbia en el que se comprobó como la prescripción y el uso de cannabis medicinal en pacientes ancianos o discapacitados, mermaba la necesidad de recetar otros fármacos, sobre todo los analgésicos.

Los autores de la investigación cifraron en 165 millones de dólares el ahorro en las arcas del MediCare (una especie de seguridad social de allí a nivel federal) sólo en el año 2013 y en el Estado de Columbia, donde es legal el consumo medicinal.

Si la media fuera esa, estaríamos hablando de un ahorro de unos 495 millones de dólares cada 3 años por estado. El estudio, también pronosticaba que si todos los estados de EE.UU. tuvieran legalizado el consumo medicinal de la planta, sólo en ahorro en medicamentos el programa federal se ahorraría en total en torno a 468 millones al año. Una buena cifra para emplearla en otros menesteres.

Actualmente el cannabis medicinal prescrito no es cubierto ni por ningún seguro, ni por MediCare, a pesar de que ya son 25 los estados que han legalizado el consumo medicinal. Las organizaciones cannábicas estadounidenses están empezando a movilizarse alrededor de esta cuestión ya que, estudios como estos, dejan al cannabis a la altura de cualquier otro fármaco; y no se entiende por qué si se puede prescribir no les es reembolsado el dinero invertido en lo que ellos consideran su medicina.

Uno de los autores principales del propio estudio, el profesor de la universidad David W. Bradford, comentaba para Reuters en una pequeña entrevista:

‘Cuando los estados aprueban leyes sobre marihuana medicinal, vemos un giro sustancial en el alejamiento de los medicamentos aprobados por la FDA’

Los beneficios del cannabis medicinal son claros y esperamos que a medida que los médicos vayan apoyando la legalización de ésta para fines medicinales como tratamiento, se normalice la situación.

Andromeda desde el espacio

El cannabis no tiene efectos en el espacio

Pues parece que los efectos del cannabis en el espacio no se manifiestan y son inhibidos si se es expuesto de forma prolongada a las frecuentes lluvias de protones y a la radiación.

Un nuevo estudio publicado en la revista especializada en ciencia, Brain Structure & Function, ha llegado a esa conclusión. La investigación consistió en explorar los efectos que producían las lluvias de protones en el cerebro de ratones, más concretamente, en el hipocampo.

Ésta es la parte del cerebro relacionada con la memoria y el manejo del espacio físico, siendo también la zona encargada de producir el subidón de los endocannabinoides. Es por ello por lo que se detuvieron aquí los investigadores.

La tierra desde el espacio - Nasa.

La tierra desde el espacio – Nasa.

Meses después, tras someter a los ratones a esta radiación, mediante técnicas de imagen bioquímicas y electrofisiológicas, comprobaron que, durante una exposición prolongada, los neuroreceptores de los cannabinoides no funcionaban.

Se había demostrado antes que, ciertos procesos en el cerebro, no se desarrollaban de manera correcta en el espacio, debido a la radiación solar, y ahora, se empieza corroborar que también influye en la neurotransmisión y el hipocampo. Al influir en este proceso y en esta parte cerebral, es más que probable que ciertos receptores del cerebro y los cannabinoides de la hierba (en concreto CB1 y la Parvalbumina), no funcionen de la manera que lo hacen en nuestro planeta. De esta forma, el High que produce el THC se vería neutralizado.

Cierto es que todavía quedan muchas investigaciones mucho más exhaustivas, para saber de primera mano qué es lo que ocurriría con los humanos, pero es más que probable que la conclusión final sea esta. Así que ya sabes, si en un futuro no muy lejano, pretendías fumarte uno observando la tierra desde ahí arriba, disfrútalo, porque tal vez el siguiente pierda toda la gracia.

Científico observando una probeta

Crean un fármaco derivado del Cannabis que trata la enfermedad de Huntington

Estamos de enhorabuena. Una investigación conjunta entre la Universidad de Córdoba, la Complutense de Madrid y la italiana de Piamonte Oriental, junto a la empresa (derivada del grupo de investigación de la U. De Córdoba) Vivacell Biotechnology, ha conseguido desarrollar un compuesto cannabinoide que, probado en animales, ha demostrado que trabaja como neuroprotector frente a la enfermedad de Huntington. Gracias a este hallazgo, el camino para el desarrollo de un nuevo fármaco efectivo para esta enfermedad está cada vez más cercano.

Esta enfermedad neurodegenerativa afecta a cinco personas de cada cien mil por lo que se enmarca con la etiqueta de “enfermedades raras”. Entre sus síntomas, se encuentran convulsiones y cuadros depresivos derivados del fallo neuronal, afectando tanto al plano físico como al mental.

En esta investigación, los científicos comprobaron que en la fase in vitro el cannabigerol y el cannabidiol, dos de los compuestos originarios de la hierba, funcionaban como protector neuronal y a partir de éstos comenzaron a sintetizarlos, de forma que desarrollaron derivados mucho más potentes como el VCE-003.2. Con este compuesto, volvieron a investigar con ratones y comprobaron como, además de realizar funciones neuroprotectoras, también poseía propiedades antiinflamatorias aumentando las posibilidades de supervivencia de los animales enfermos tratados con este novedoso método.

El compuesto ya ha sido patentado por Vivacell Biotechnology y está en fase de aprobación por diferentes organismos farmacéuticos como la Agencia Europea de Medicamentos o, su homóloga estadounidense, la FDA. La empresa ha asegurado una inversión de 10 millones de euros para el desarrollo preclínico de otro de los derivados en este caso del cannabidiol, el VCE-004.8, con el que se pretende empezar los ensayos clínicos de fase I en 2018.

Actualmente en España se están haciendo ingentes investigaciónes preclínicas para establecer el papel del sistema endocannabinoide en varias enfermedades y evaluar el posible uso de cannabinoides en los tratamientos sintomáticos de las fases iniciales de estas enfermedades. Esperamos desde Nekwo que continúen.