Parkinson y el cannabis como terapia

Un nuevo estudio certifica que el cannabis ayuda en el tratamiento del Parkinson

El departamento de Sistemas de medicina de la Universidad de Tor Vergata de Roma afirma en un estudio que las terapias basadas en cannabinoides para el Parkinson son beneficiosas.

Hace apenas unos días se certificaron algunos de los beneficios que pueden aportar ciertos cannabinoides para paliar algunos de los síntomas que tiene la enfermedad del Parkinson.

El Departamento de Sistema de Medicina de la Universidad Tor Vergata de Roma así lo afirman en su nuevo estudio en el que han revisado todos los estudios (preclínicos y clínicos conocidos y disponibles hasta la fecha) que tienen que ver con terapias para el tratamiento del Parkinson con cannabinoides.

Los investigadores, en el estudio, se cercioraron de que los cannabinoides (de los que esta compuesto el cannabis) y su interacción con nuestro propio sistema endocannabinoide es beneficioso para paliar muchos de los síntomas que se sufren con el Parkinson.

Esta enfermedad, al ser un trastorno que afecta al sistema nervioso y al muscular del cuerpo, crea una serie síntomas que se van desarrollando gradualmente; empiezan con un ligero temblor de las extremidades y acaban produciendo demencia, insomnio y rigidez corporal, además de un sinfín de dolores y espasmos que imposibilitan una vida diaria normal. Muchos de estos síntomas, según recoge este nuevo estudio, serian paliados con el cannabis.

Paciente con Parkinson antes de probar fármaco de CBD y después.

Paciente con Parkinson antes de probar fármaco de CBD y después.

Por lo que parece en todos los estudios analizados se pudieron demostrar diferentes beneficios. Desde que la interacción de los receptores CB1 y CB2 de nuestro sistema endocannabinoide con los cannabinoides mejoran el deterioro motor, pasando porque el cannabis fumado anula el temblor y la rigidez corporal así como el dolor y los síntomas de insomnio o incluso que el CBD ayudó a pacientes con psicosis producidas por el Parkinson.

A pesar de todos los beneficios demostrados, el equipo de investigación capitaneado por Mario Bassi, concluyó que se debería hacer un estudio general de la relación del cannabis y los cannabinoides con esta enfermedad para sacar patrones y estándares generales en torno a una posible terapia con cannabis.

“Se necesitan estudios bien diseñados que impliquen una mayor muestra de pacientes, dianas moleculares apropiadas, medidas biológicas objetivas y medidas de resultados clínicos específicos para aclarar la eficacia de terapias para el Parkinson basadas en cannabinoides”

Esperemos que continúen como bien comenta Bassi, los estudios en este campo. Además y a colación del asunto, hemos creído oportuno dejaros el vídeo de un paciente con Parkinson en un estadio de la enfermedad bastante desarrollado, en el que se comprueba, gracias al terapeuta que lo trata, como basta con unas cuantas gotas sublinguales de algún extracto de CBD para calmar y paliar muchos de los síntomas de la enfermedad.

Estudiantes realizando un examen

Los mejores estudiantes son más propensos a fumar cannabis y beber alcohol

Según un estudio realizado por expertos de la Facultad de Medicina de Londres y publicado en la British Medical Journals los mejores estudiantes y los más inteligentes tienden a fumar cannabis en pos de beber menos alcohol y fumar menos tabaco.

Es curioso que conforme más se estudia el cannabis, sus modelos de consumo y sus efectos  van rompiendo falsos mitos que van aportando una visión diferente de esta planta. Hace unos días, la revista especializada British Medical Journals publicaba un estudio en el que afirman que los estudiantes más inteligentes y con mejores notas, tienden a fumar menos tabaco, y a consumir más marihuana y/o alcohol que sus coetáneos menor dotados académicamente.

Los investigadores, tras comprobar que el uso de sustancias como el tabaco, el cannabis o el alcohol entre adolescentes es algo habitual, decidieron realizar mediante test y cuestionarios una muestra representativa de los hábitos de consumo de estas sustancias, así como intentar comprobar si había vínculos entre inteligencia y el uso de estas sustancias.

Consumo de cannabis

Consumo de cannabis

Pues bien, los estudiosos comenzaron a hacer las pruebas en más de 800 escuelas y colegios en Londres a niños a partir de 11 años a los que les hicieron además de los cuestionarios, un seguimiento hasta los 19 o 20 años.

A partir de las respuestas que indicaban cada año, sobre lo que consumen o los hábitos que éstos tienen, comenzaron a ir analizando caso por caso y creando perfiles en base a diferentes factores; uso de sustancia, hábito de uso y notas académicas definidas en la ‘Key Stage 2, una especie de reválida que se les hace a los niños de 11 años y que evalúa su habilidad varias asignaturas.

Los datos fueron bastante sorprendentes.

Los estudiantes inteligentes eran menos propensos a fumar cigarrillos en pos de un mayor consumo de alcohol y cannabis.

En concreto, los estudiantes aventajados eran un 25 por ciento  más propensos a consumir cannabis que el resto y en concreto un 53 por ciento más de posibilidades de fumarlo persistentemente que aquellos que no fumaban.

A pesar de que los estudiosos advierten que es un estudio observacional, dotan al análisis sociológico de un valor bastante cualitativo.

Las razones por las que creen que es debido son sencillas, según James Williams y Gareth Hagger-Johnson (coautores del estudio):

“La capacidad cognitiva está asociada con la apertura a nuevas experiencias y con mayores niveles de aburrimiento debido a la falta de estimulación mental en el colegio”

El dato que acabó por sorprender a los autores del estudio, es que además los estudiantes más talentosos empiezan más tarde a consumir este tipo de sustancias debido a que son muy conscientes de los efectos inmediatos y a largo plazo que implica tanto consumir como violar la ley.

Realmente el estudio no cuenta si esta capacidad intelectual aminora, o hace que rindan menos los estudiantes a largo plazo. Lo que si que se puede afirmar, rompiendo un tabú y un estigma más del cannabis, es que el consumo de marihuana no tiene porqué estar reñido al abandono escolar o a las malas notas.

La revolución del cannabis ya está en marcha. Con datos como estos, poco a poco iremos normalizando la situación. Que continúe la racha.

Fármacos psiquiátricos

Los fármacos psiquiátricos no siempre curan más que dañan

Peter Gotzsche especialista en ensayos clínicos y científico investigador en la Universidad de Copenhague aboga por la reducción del uso de fármacos agresivos contra enfermedades psiquiátricas.

Hace unos días leíamos en un artículo publicado en el periódico El País una entrevista a uno de los investigadores especialistas de la universidad de Copenhague más afamados del momento, el científico Peter Gotzsche. La fama de este reputado investigador se debe al impulso que está dándole a las nuevas investigaciones en psiquiatría, sobre todo, en el área de terapias con fármacos. De hecho, su último libro titulado “Psicofármacos que matan y denegación organizada” analiza cuál es el estado actual de la psiquiatría para justificar las carencias tanto de las terapias y diagnósticos que se hacen como de los fármacos que se recetan y sus efectos que, para él, están haciendo más daño que bien.

Peter Gotzsche

Peter Gotzsche

Para Gotzsche, no existen desequilibrios químicos en el cerebro que generen trastornos psiquiátricos ya que nunca se ha demostrado que haya diferencia biológica entre un paciente psicótico y una persona sana. El problema viene a la hora de diagnosticar y prescribir.

Según Peter, al no haber un desequilibrio químico, no se puede diagnosticar un fármaco basado en este concepto:

“Cuando tienes diabetes te falta insulina y cuando a ti te dan algo que te falta es un buen tratamiento. Con las enfermedades psiquiátricas, no te falta de nada así que basar el tratamiento en una comparación con otra enfermedad es erróneo.”

Otra de las afirmaciones que más nos sorprendieron de este científico en la entrevista fue la parte en la que habla de los daños colaterales de fármacos como por ejemplo los antipsicóticos.

“Los antipsicóticos son algunos de los medicamentos más tóxicos que existen a parte de la quimioterapia para el cáncer. Producen daño cerebral permanente incluso después de un breve consumo y hacen más difícil que la gente vuelva a una vida plena.”

Este punto es muy interesante, y en Nekwo queremos detenernos en esta parte. Si como dice este científico, parte de los fármacos que se recetan para enfermedades psiquiátricas producen daños cerebrales permanentes y siempre según estudios certificados, ¿por qué son legales? ¿No es ese uno de los argumentos que se esgrime para decir no a la legalización del cannabis?

Recientemente se han publicado estudios por la revista ‘Neuropsicopharmacology European’ en los que hablan de las capacidades que tiene el cannabis para contrarrestar el sesgo negativo interfiriendo en el procesamiento de las emociones de forma positiva en los usuarios. Entonces, ¿por qué no experimentar con nuevos tratamientos para estas enfermedades con cannabis? ¿Por qué no estudiar bien estos casos? Probablemente serían menos tóxicos y no serían tan agresivos para los cuerpos de los pacientes, pero a la vez, menos rentables para las grandes empresas farmacéuticas.

Es un tema muy interesante y que requiere de un largo análisis y un largo debate. Pero es gracioso que continúen habiendo fármacos o consumibles normalizados que son mucho más perjudiciales para el cuerpo que el consumo de cannabis, teniendo a la vez muchas cosas beneficiosas que el resto de consumibles. El cannabis no es la panacea, pero merece ser tratado, al menos, como cualquier otro consumible.

Médico estudiando un Tac Cerebral

La nueva esperanza para el cáncer cerebral está en el cannabis

Así lo afirma un completo informe producido por la empresa inglesa GW Pharmaceuticals tras comprobar los datos preliminares de su terapia para cáncer cerebral con cannabis.

Y comienzan a llegar los estudios con  datos clínicos que certificarán al cannabis como medicina. Hace apenas unas semanas, la multinacional farmacéutica GW Pharmaceuticals, publicó por nota de prensa los datos de uno de sus últimos estudios. En el comunicado informaron de los resultados positivos que están obteniendo en la segunda fase de uno de los estudios relacionados con una terapia cannábica (basada en cannabinoides) para tratar una forma de cáncer cerebral agresivo llamada glioma.

Para la realización del estudio, se examinó a 21 pacientes con este tipo de cáncer (Glioblastoma Multiforme Recurrente, o por sus siglas GMB) con diferentes terapias. A los que se les había dado una disolución en la que se combinaba THC y CBD, se comprobó que vivían más tiempo que los que habían recibido las terapias convencionales o placebos.

Geoffrey Guy uno de los médicos expertos de GW Pharmaceuticals

Geoffrey Guy uno de los médicos expertos de GW Pharmaceuticals

Por lo general, la media de vida entre los enfermos que padecen este cáncer, es menor a 1 año. Los pacientes que participaron en el estudio y recibieron el nuevo fármaco, extraído del cannabis, mostraron una media de 550 días más de vida y un 83% de supervivencia a un año que, comparada con la media de 369 días y un 52% de supervivencia al año demuestran una mejoría que hay que seguir investigando.

El único contrapunto que han encontrado es el tema de la tolerancia al tratamiento. Según cuentan, generalmente, es tolerado perfectamente y en los casos que no lo son, los efectos secundarios son leves y no pasan de algún que otro mareo, nauseas, vómitos o estreñimiento.

Gracias a estos datos, la empresa GW Pharmaceuticals ya está acelerando estas investigaciones. En palabras de su propio CEO Justin Gover:

“Estos datos son el motor para la aceleración de las investigaciones oncológicas en GW. En los próximos meses, esperamos consultar con las agencias reguladoras para crear un programa de desarrollo clínico fundamental para THC y CBD y ampliar nuestros estudios a otros tipos de cáncer”

GW Pharmaceuticals celebrando su salida a bolsa

GW Pharmaceuticals celebrando su salida a bolsa

GW Pharmaceuticals es una empresa muy involucrada con todo lo que contenga entre sus palabras cannabis y medicinal. Suyas son las patentes de los dos fármacos cannábicos más conocidos (Sativex y Epidiolex) para enfermedades graves. En Nekwo no nos equivocamos al pensar que continuarán llevando la batuta de la investigación puntera en fármacos y extractos de cannabinoides que permitan desarrollar medicinas y terapias potentes, capaces de sanar y paliar enfermedades.

Vall d'Hebron

El Hospital Vall d’Hebron ensaya con antiepilépticos derivados del cannabis

El Hospital Universitari Vall d’Hebron de Barcelona, a través de su Unidad de Epilepsia, está llevando a cabo dos ensayos clínicos con derivados del cannabis para tratar la epilepsia en niños y adultos.

La Unidad de Epilepsia del Vall d’Hebron está llevando a cabo ensayos con derivados del cannabis en niños y adultos con epilepsia que no han tenido buenos resultados con fármacos convencionales.

Según Manuel Toledo, adjunto de la Unidad de Epilepsia y miembro del Vall d’Hebron Instituto de Investigación (VHIR), estos medicamentos podrían estar listos en unos cinco años, siendo especialmente optimista con los medicamentos asociados a la epilepsia infantil, los cuales se encuentran en la la fase III de investigación (la seguridad y la eficacia del tratamiento se evalúa con una amplia muestra de pacientes) y es por ello que podrían salir a la luz en uno o dos años.

El segundo ensayo aún está en una fase previa, la II (información preliminar sobre la eficacia y sobre la relación dosis-respuesta) y es por ello que no se espera hasta dentro de cuatro o cinco años. En este caso el antiepiléptico está pensado para ser usado en adultos.

El hospital Vall d’Hebron ha liderado internacionalmente el reclutamiento de pacientes con epilepsia y es por ello que este ensayo no es el único que se realiza en el centro; pero éste ha salido a la palestra por ser un derivado del cannabis, el cual se cultiva en Inglaterra teniendo en cuenta fuertes controles sanitarios en a la hora de seleccionar el cannabis utilizado. La idea es seguir ofreciendo más opciones para la epilepsia que ofrezcan mayores posibilidades a las particularidades de cada paciente. Según Manuel Toledo:

“Si conseguimos buenos resultados, estos medicamentos serán una alternativa terapéutica interesante y una evolución a mejor
El tratamiento de esta enfermedad crónica no ha parado de aumentar sus opciones farmacológicas desde que se descubriera el primer antiepiléptico hace casi 100 años. Al fin y al cabo la epilepsia es la segunda enfermedad neurológica por la que se acude a urgencias después del ictus. La sufren ocho de cada 1000 personas.

La Academia de Ciencias de EE.UU. avala la eficacia del cannabis para tres patologías

Un comité de la Academia de Ciencias  de EE. UU., presidido por Marie McCormick, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, estableció una serie de parámetros para calificar la efectividad del cannabis para diversos problemas de salud. El grado de máxima evidencia se da con el tratamiento del dolor crónico en adultos, como antihemético (prevención de vómitos) tras la la quimioterapia y para mejorar la espasticidad en pacientes con esclerosis múltiple.

El comité de la Academia de Ciencias presidido por McCormick estableció la efectividad del cannabis para distintas dolencias y enfermedades según su grado de efectividad. En los dos grados máximos de evidencia se engloba el tratamiento del dolor crónico, la prevención de vómitos tras quimioterapia y la mejora de la espasticidad. Pero parece que el cannabis también tuvo un efecto positivo moderado en otros tratamientos muy variados: fibromialgia, apnea del sueño, esclerosis múltiple

El estudio destaca que la mayoría de estos efectos positivos no se asocian al cannabis fumado, se asocian a otras formas de consumirlo como diluido en aceite o vapeado. Según se indica, la última opción para consumir cannabis con intención terapéutica siempre debe ser fumado.

Este estudio puede marcar un antes y un después respecto a las investigaciones sobre cannabis debido a la cantidad y riqueza de datos que recoge. El estudio abarca más de 10.000 resúmenes científicos sobre cannabis y gracias a ellos se extraen más de 100 conclusiones sobre los efectos del cannabis en la salud. La propia Marie McCormick relata sobre el estudio:

“Esta creciente aceptación, accesibilidad, y uso de cannabis y sus derivados ha aumentado las preocupaciones de la salud pública.”

Inicio del estudio de la Academia de Ciencias de EE.UU.

Inicio del estudio de la Academia de Ciencias de EE.UU.

Parece que el cannabis no influye en ciertos temas de salud que se creía que sí

El cannabis, debido a tener una literatura científica aún en desarrollo, parece que tiene una influencia muy moderada o nula en algunas dolencias y enfermedades a las que habitualmente se le ha asociado una influencia positiva. Aumentar el apetito en pacientes con SIDA, aliviar los síntomas del síndrome de Tourette, mejora de la ansiedad y estrés postraumático, bajar la presión intraocular con el glaucoma, etc. son algunas de las patologías que se suelen asociar al cannabis y sobre las que habrá que seguir investigando.

Por otra parte, parece que el consumo habitual de cannabis tampoco tiene una influencia especialmente negativa en aspectos como el EPOC, riesgo de transtorno bipolar o aumento de la posibilidad de cáncer de diverso tipo: pulmón, esófago, prostata, vejiga.

Respecto a problemas cardiovasculares, el estudio comenta que puede tener una influencia negativa de cara a infartos pero que haría falta estudiar más esta posibilidad para alcanzar un punto de vista definitivo.

Persona bebiendo alcohol

¿Bebes alcohol? Quizá deberías combinarlo con cannabis

La revista ´Frontiers in Neuroscience’ en colaboración con el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos publicó un estudio en el que aseguran que el consumo de cannabis puede proteger y revertir el daño cerebral causado por el alcohol.

La revista ´Frontiers in Neuroscience’ publicó un estudio en el que, gracias a la colaboración del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, demostraron la activación de unos receptores, en concreto los CB2, produce que los trastornos y daños cerebrales producidos por la ingesta de alcohol, se reparen y se restauren.

Los científicos partieron de la base comprobada de que la ingesta de larga duración de alcohol, causa daños cognitivos, daños celulares neuronales y además, según como reza su estudio:

conlleva una pérdida significativa de las estructuras cerebrales corticales y subcorticales, incluyendo la reducción de la sustancia gris y la materia blanca”

Además esta exposición al alcohol, a la larga, también produce una disminución del sistema endocannabinoide (un conjunto de cannabinoides que producimos de manera natural los mamíferos, y que incide en aspectos como la memoria, el apetito, la respuesta al estrés…) e interfiere con la neurogénesis, que es el proceso por el cual se producen células del sistema nervioso central en el cerebro.

Por ello, los investigadores comenzaron a probar con el cannabis y el efecto neuroprotector que se le presupone a los cannabinoides. Comenzaron a realizar pruebas y llegaron los resultados. Estas pruebas indicaron una activación de los receptores específicos CB2 encargados de reparar los daños cerebro neuronales causados por el alcohol.

Por ello, y como finalizan en sus conclusiones en la investigación,

“el sistema endocannabinoide está atrayendo la atención porque media en la neuroprotección de los daños anteriores y afecta a la proliferación de las células madre neurales”

Los efectos beneficiosos que tiene el cannabis y sus cannabinoides en el ser humano son ya un hecho, pero hacen falta más estudios y pruebas testadas como esta para que la sociedad civil que los desconoce, pueda educarse en una cultura cannábica que cada vez es más visible y está más normalizada.

Medical Marijuana dispensary

Un estudio demuestra que el uso de cannabis medicinal en ancianos minimiza la prescripción farmacológica

Un reciente estudio médico realizado en Estados Unidos, ha demostrado que el uso del cannabis en ancianos reduce la prescripción médica y por tanto economiza los recursos de los seguros médicos y hospitales.

Hace unos meses, la Organización Nacional de Instituciones de la Salud de Estados Unidos publicó el estudio realizado en el estado de Columbia en el que se comprobó como la prescripción y el uso de cannabis medicinal en pacientes ancianos o discapacitados, mermaba la necesidad de recetar otros fármacos, sobre todo los analgésicos.

Los autores de la investigación cifraron en 165 millones de dólares el ahorro en las arcas del MediCare (una especie de seguridad social de allí a nivel federal) sólo en el año 2013 y en el Estado de Columbia, donde es legal el consumo medicinal.

Si la media fuera esa, estaríamos hablando de un ahorro de unos 495 millones de dólares cada 3 años por estado. El estudio, también pronosticaba que si todos los estados de EE.UU. tuvieran legalizado el consumo medicinal de la planta, sólo en ahorro en medicamentos el programa federal se ahorraría en total en torno a 468 millones al año. Una buena cifra para emplearla en otros menesteres.

Actualmente el cannabis medicinal prescrito no es cubierto ni por ningún seguro, ni por MediCare, a pesar de que ya son 25 los estados que han legalizado el consumo medicinal. Las organizaciones cannábicas estadounidenses están empezando a movilizarse alrededor de esta cuestión ya que, estudios como estos, dejan al cannabis a la altura de cualquier otro fármaco; y no se entiende por qué si se puede prescribir no les es reembolsado el dinero invertido en lo que ellos consideran su medicina.

Uno de los autores principales del propio estudio, el profesor de la universidad David W. Bradford, comentaba para Reuters en una pequeña entrevista:

‘Cuando los estados aprueban leyes sobre marihuana medicinal, vemos un giro sustancial en el alejamiento de los medicamentos aprobados por la FDA’

Los beneficios del cannabis medicinal son claros y esperamos que a medida que los médicos vayan apoyando la legalización de ésta para fines medicinales como tratamiento, se normalice la situación.

Andromeda desde el espacio

El cannabis no tiene efectos en el espacio

Pues parece que los efectos del cannabis en el espacio no se manifiestan y son inhibidos si se es expuesto de forma prolongada a las frecuentes lluvias de protones y a la radiación.

Un nuevo estudio publicado en la revista especializada en ciencia, Brain Structure & Function, ha llegado a esa conclusión. La investigación consistió en explorar los efectos que producían las lluvias de protones en el cerebro de ratones, más concretamente, en el hipocampo.

Ésta es la parte del cerebro relacionada con la memoria y el manejo del espacio físico, siendo también la zona encargada de producir el subidón de los endocannabinoides. Es por ello por lo que se detuvieron aquí los investigadores.

La tierra desde el espacio - Nasa.

La tierra desde el espacio – Nasa.

Meses después, tras someter a los ratones a esta radiación, mediante técnicas de imagen bioquímicas y electrofisiológicas, comprobaron que, durante una exposición prolongada, los neuroreceptores de los cannabinoides no funcionaban.

Se había demostrado antes que, ciertos procesos en el cerebro, no se desarrollaban de manera correcta en el espacio, debido a la radiación solar, y ahora, se empieza corroborar que también influye en la neurotransmisión y el hipocampo. Al influir en este proceso y en esta parte cerebral, es más que probable que ciertos receptores del cerebro y los cannabinoides de la hierba (en concreto CB1 y la Parvalbumina), no funcionen de la manera que lo hacen en nuestro planeta. De esta forma, el High que produce el THC se vería neutralizado.

Cierto es que todavía quedan muchas investigaciones mucho más exhaustivas, para saber de primera mano qué es lo que ocurriría con los humanos, pero es más que probable que la conclusión final sea esta. Así que ya sabes, si en un futuro no muy lejano, pretendías fumarte uno observando la tierra desde ahí arriba, disfrútalo, porque tal vez el siguiente pierda toda la gracia.

Científico observando una probeta

Crean un fármaco derivado del Cannabis que trata la enfermedad de Huntington

Estamos de enhorabuena. Una investigación conjunta entre la Universidad de Córdoba, la Complutense de Madrid y la italiana de Piamonte Oriental, junto a la empresa (derivada del grupo de investigación de la U. De Córdoba) Vivacell Biotechnology, ha conseguido desarrollar un compuesto cannabinoide que, probado en animales, ha demostrado que trabaja como neuroprotector frente a la enfermedad de Huntington. Gracias a este hallazgo, el camino para el desarrollo de un nuevo fármaco efectivo para esta enfermedad está cada vez más cercano.

Esta enfermedad neurodegenerativa afecta a cinco personas de cada cien mil por lo que se enmarca con la etiqueta de “enfermedades raras”. Entre sus síntomas, se encuentran convulsiones y cuadros depresivos derivados del fallo neuronal, afectando tanto al plano físico como al mental.

En esta investigación, los científicos comprobaron que en la fase in vitro el cannabigerol y el cannabidiol, dos de los compuestos originarios de la hierba, funcionaban como protector neuronal y a partir de éstos comenzaron a sintetizarlos, de forma que desarrollaron derivados mucho más potentes como el VCE-003.2. Con este compuesto, volvieron a investigar con ratones y comprobaron como, además de realizar funciones neuroprotectoras, también poseía propiedades antiinflamatorias aumentando las posibilidades de supervivencia de los animales enfermos tratados con este novedoso método.

El compuesto ya ha sido patentado por Vivacell Biotechnology y está en fase de aprobación por diferentes organismos farmacéuticos como la Agencia Europea de Medicamentos o, su homóloga estadounidense, la FDA. La empresa ha asegurado una inversión de 10 millones de euros para el desarrollo preclínico de otro de los derivados en este caso del cannabidiol, el VCE-004.8, con el que se pretende empezar los ensayos clínicos de fase I en 2018.

Actualmente en España se están haciendo ingentes investigaciónes preclínicas para establecer el papel del sistema endocannabinoide en varias enfermedades y evaluar el posible uso de cannabinoides en los tratamientos sintomáticos de las fases iniciales de estas enfermedades. Esperamos desde Nekwo que continúen.