Bici en Amsterdam sobre un canal

Los 8 lugares a los que ir en Ámsterdam este 2017

Probablemente hayas ido ya. Es uno de los mayores destinos turísticos del mundo y un lugar marcado en el mapa para todo aquel al que le gusta viajar y disfrutar del verde. Hablamos de Ámsterdam.

En Nekwo, tras varias visitas durante este año, se nos ha ocurrido hacer una lista de los 8 mejores lugares en los que fumar o simplemente pasar el rato en la ciudad de los canales y las bicis. Tal vez no conozcas estos sitios pero son imprescindibles si lo que quieres es disfrutar de producto de calidad en un entorno top. Empecemos.

1- Easy Times Coffeeshop

Entrada Coffeeshop Easy Times

Coffeeshop Easy Times

En pleno barrio Rojo, nos encontramos una de las perlas cannábicas de esta gran ciudad, el Easy Times. Lugar tranquilo y agradable junto a uno de los canales con más afluencia, cerca de Leidseplein.

Con cepas con genéticas DNA, son expertos en cualquier variedad Kush, las mejores que tienen allí y frecuentes ganadoras de competiciones. La más famosa que podéis probar, y con la que han ganado todas las Cannabis Cup de este año a la que se han presentado, la Kosher Kush, increíble sabor y aroma. Tampoco desaprovechéis vuestra visita y os vayáis sin probar la Holy Grail Kush que tienen, sabrosísima. Los precios son un tanto elevados, alrededor de 17€/gr pero también es verdad que el material que ofrecen es de primera calidad, al menos las dos antes citadas que son las tuvimos el placer de tastar.

2- Coffeeshop 1e Hulp

Entrada Coffeeshop 1e Hulp

Coffeeshop 1e Hulp

Alejado del centro, en el barrio de Jordaan se encuentra uno de los lugares que más sorpresa nos produjo en el último viaje a la ciudad, el 1e Hulp. Este año, se han dado a conocer por la venta de las famosas Moon rocks (bastante caras la verdad, 40€/gr). La variedad que tienen de hachís y Ice-o-lator, su sabor y calidad hacen que sea una parada obligatoria. En el apartado de cogollos, tampoco están nada mal y son más baratas que en pleno centro. Si tuviera que elegir un par de cada tipo cogería en la categoría de hachís el Skywalker o el 24k, sabor intenso, plasticidad y mucho olor. En cuanto a Ice-o-lator el Lemon Haze Bubble y en hierbas la Pinneaple Express, fruta dulce para el paladar.

No suele estar muy lleno, pero en ocasiones se forman grandes colas en la puerta. Si vais, saludad al gato que tienen los dueños, Rizzla, todo un encanto.

3- Voyagers Hotel & Coffeeshop

Entrada Voyagers Hotel Coffeeshop

Voyagers Hotel Coffeeshop

Hotel y Coffeeshop, el sueño de todo stoned. Localización perfecta, muy cerca del barrio rojo, del puerto o la estación central. Es muy conocido por ser un alojamiento barato y sencillo que además tiene servicio de coffeeshop, con una selección de hierbas bastante buena. Los precios son asequibles para el lugar en el que se encuentra, rondan los 15€/gr.

Cuando oigas Gorilla Glue en Ámsterdam probablemente hablen del Voyagers, es su buque insignia y una de las mejores que probé en mi último viaje. Su Lemon Haze o la Notorious OG también harán que os podáis ensimismar con su sabor. Buenísima elección tanto para alojarse como para ir a hacer la compra.

4- Grey Area

Entrada Grey Area

Grey Area Coffeeshop

A pocos minutos de la plaza de Dam y muy cerca de la casa de Anna Frank se encuentra uno de los lugares de culto desde hace 15 años para los cannáfilos que llegan de peregrinaje cannábico a Ámsterdam. Probablemente el más conocido de esta lista. El Grey Area es un habitual en las listas de top coffeeshops.

Este año, ha ganado en cuatro modalidades diferentes la Unity Cup (copa cannábica de prestigio en la ciudad), mejor sativa, mejor índica, mejor hibrida, y mejor hash.

Tal vez lo único malo que se pueda decir de ellos, es que al ser de los más conocidos, siempre suele estar lleno, sobre todo, por las tardes. El local es muy pequeño, y suele ser más un sitio al que ir a comprar e irte, que un sitio en el que quedarte a saborear lo comprado. Su precio, debido a que se ha hecho muy famoso, es un poco elevado, pero la verdad, su menú, es digno del precio.

Habría muchas a probar pero, personalmente, me quedo con su famosa Chocolope o su sabrosa L.A. Confidential.

5- Hill Street Blues

Entrada Hill Street Blues Bar

Hill Street Blues Bar

El único lugar de esta lista que no es un Coffeeshop. Hill Street Blues Bar es el mejor sitio para ir a fumarte lo comprado, degustándolo en un sofá con vistas al canal. Mejor imposible.

Hill Street Blues Bar

Hill Street Blues Bar

En este pub-bar de estilo underground, podrás degustar desde un desayuno con sus enormes batidos a unas buenas cervezas holandesas para empezar bien la noche. Tranquilo por la mañana, abarrotado por las tardes y noches. Buena música, mejor ambiente. Recomendadísimo.

6- Original Dampkring Coffeeshop

Entrada Original Dampkring

Original Dampkring

Conocido por aparecer en la película de Ocean’s Twelve, el Dampkring, es uno de los coffeshops más antiguos de la ciudad (abrió sus puertas en 1993). Frecuente ganador de copas cannábicas, es de los que más tarda en cerrar, haciéndolo sobre la 1 de la madrugada.

Si buscas un espacio relajante, en el que puedas disfrutar de unos buenos cogollos o sus derivados, este es tu lugar. Iluminación hogareña, con velas; todo el local en madera con toques psicodélicos, buena música y una menú cannábico de lo más variado. Son famosos sus Space Cakes, así que deberías probarlos.

En cuanto a las hierbas que nos ofrecen, destacaría sus ya míticas Kali Mist o la Sour Diesel. Puro néctar para el paladar.

7- The Bulldog Leidseplein

The Bulldog Leidseplein

The Bulldog Leidseplein

El Burger King de los coffees. Esta cadena posee 5 en la ciudad. El Bulldog de Leidseplein no lo reseñamos por que tenga las mejores hierbas o los mejores hash, los incluimos en nuestra lista porque, si todavía no lo has visitado, será la primera vez que te tomes una cerveza o te fumes un canuto en una antigua comisaría.

El lugar se encuentra muy céntrico, en la plaza de Leidseplein. Mola mucho el rollo que tiene, manteniendo incluso un calabozo en el que te puedes sentar a beber algo. Es de los más turísticos, pero gracias al emplazamiento que tiene y el buen hacer de sus bartenders,  este coffee es un buen lugar de paso en el que hacer un stop en el camino.

Interior Bulldog Leidseplein

Interior Bulldog Leidseplein

El local esta divido en dos partes; la parte de arriba, que ofrece música en directo a modo de pub y la de abajo, la parte de la tienda y Coffeeshop.

8- Green House Centrum

Entrada Green House Centrum

Green House Centrum

No me extrañaría que si fueras a este garito, te cruzaras con famosos, del calibre de Snoop Dog o Wiz Khalifa, ya que lo suelen frecuentar. El Green House Centrum ofrece una alta calidad a un coste no muy elevado. El local, no muy espacioso, posee una pared repleta de fotos de los afamados que pasan por él.

Conocidos por las cepas “G-Exclusives y unas buenas Haze, suelen ser protagonistas de las copas cannábicas de la ciudad. A nuestro paladar, las mejores que probamos fueron tanto la Cheese, como la clásica Amnesia Haze. Cualquiera de las que sirven tienen un sabor y un aroma característicos. En definitiva, un buen lugar.

 

Estas son las elecciones que os proponemos. No hemos querido hacer la típica lista de los más turísticos, hemos querido ofreceros una lista no convencional, de los lugares de culto cannábico en los que no sólo disfrutaras de la calidad de sus productos si no que además, podrás hacerlo en un ambiente relajado y distendido. Si tienes planeado un viaje a Ámsterdam en 2017, ésta, es tu guía.

Power Plant Gym logo

Power Plant Fitness, el primer gimnasio dedicado a los amantes del cannabis

En Estados Unidos, más concretamente en San Francisco (California), va a nacer, en mayo del próximo año, el primer gimnasio cannábico dedicado a usuarios habituales de la planta. Tal cual lo estáis leyendo. ¿Su nombre? Power Plant Fitness.

La intención, según comenta su creador, Jim McAlpine, es la de poder demostrar al mundo que es viable fusionar deporte y cannabis, que es posible eliminar el estigma que lastra la idea de salud y hierba.

Jim McAlpine en el centro de la imagen en The 420 Games

Jim McAlpine en el centro de la imagen

 

El gimnasio no pretende ser un lugar dedicado, única y exclusivamente, al consumo de esta planta, según palabras del propio McAlpine:

“Estamos más enfocados hacia el deporte que hacia el cannabis. Queremos demostrar los beneficios y el desempeño que esta sustancia tiene en la realización de cualquier deporte”

Con ello, pretenden dotar de veracidad a todos aquellos estudios e investigaciones que hablan de las ventajas que tiene el cannabis a la hora de practicar deporte. Ya sea en el post ejercicio, en el trabajo previo a realizar deporte o, incluso, durante la práctica deportiva. Además pretende educar y desmitificar todos los clichés en torno al deportista consumidor y los supuestos hándicaps con los que cuenta si consume.

En las propias instalaciones de este gimnasio cannábico, se podrá consumir hierba pero siempre de forma vapeada o en forma de comestible. Allí, los socios del gimnasio se someterán a un exhaustivo análisis para dilucidar el estado de su forma física y crear un plan de ejercicio con cannabis, adaptado y ceñido a cada cliente. A la vez, serán aconsejados y monitoreados por los responsables del local para poder obtener una optimización del propio ejercicio físico y una evaluación de las mejoras de rendimiento que se produzcan.

Para el propio Jim, la hierba es un vehículo mediante el cual, el deportista, puede concentrarse en el entrenamiento, y recuperarse del ejercicio físico. Por ello, Power Plant Fitness, será la mejor oportunidad para testar y verificar los beneficios que tiene el consumo de marihuana en el rendimiento en las actividades deportivas y cuáles son las mejores formas de ingerirlo.

 

The 420 Games logo

The 420 Games

The 420 Games

Jim McAlpine ya es un conocido activista – deportista pro legalización. Se hizo famoso por ser el padre de la serie de competiciones y festivales de ski y snow, SnowBomb. Pero también es el creador de los conocidos The 420 Games, una serie de eventos deportivos para cannáfilos que tienen como objetivo:

“Romper con los esterotipos creados en la era de la prohibición del cannabis entorno al consumo y al deporte para poder pensar en positivo”

El pasado marzo dieron el pistoletazo de salida en Los Ángeles, y poco a poco se han ido haciendo hasta 6 eventos diferentes en los distintos estados en los que está legalizado el cannabis. Para el año 2017 ya hay programados otros 6.

 

Mandalas cannabicos de varios colores

Mandalas cannábicos como pretexto del equilibrio

El artista uruguayo, Marcelo Pájaro “Singer” presentó este fin de semana su última exposición “Amándalas” en la Expo Cannabis – Uruguay 2016.

Desde hace unos años, los mandalas han ido popularizándose entre personas de todas las edades. Muchas veces, se tiene una idea acerca de ellos, pero no se ha profundizado en su origen, o se desconoce por completo su significado.

Tienen su origen en la India y su nombre en sánscrito significa círculo o rueda. Éstos son representaciones simbólicas espirituales y rituales del macrocosmos y el microcosmos, utilizadas principalmente por el budismo y el hinduismo. Son dibujos en forma circular que tienen como fin relacionar el subconsciente (psique) con la parte consciente del ser (conducta).

Mandala Purple fondo blanco

Mandala Purple

El circulo representa la perfección; y con los puntos equidistantes a su centro se conforman formas geométricas que le aportaran un significado diferente pero siempre basado en el equilibrio. Es aquí donde podemos situar de una manera efectiva la obra de nuestro artista elegido.

Pájaro “Singer”, con su trabajo, intenta fusionar el cariz espiritual y sagrado que tienen tanto el cannabis como los mandalas, para hacer sus creaciones. Según explica el propio artista:

“Los mandalas provienen del Himalaya, al igual que las primeras plantas de cannabis sativa”

Ambos siempre han tenido una unión muy clara, a la vez que han servido para el mismo propósito, llevar al subconsciente de las personas a un nivel mucho más elevado. Es por ello por lo que la significación de éstos adquiere un valor mucho más profundo.

Green mandala

Green mandala

Con su exposición, este artista ha logrado lo que pocos hacen, asociar el cannabis a la construcción plástica de arte, arte sagrado oriental. Conjuntar cosmovisión e individualidad con el único fin de alcanzar el equilibrio espiritual y mental con la observación de una figura artística creada mediante la fotografía de unas cuantas plantas.

Su muestra artística se pudo ver hasta ayer, en la Expo Cannabis – Uruguay 2016, y también le puedes echar un ojo a su versión digital pinchando aquí. Os la recomendamos encarecidamente.

Kim Jong Un

Corea del Norte: El dispensario de “yeoksam” de China

Aunque parezca raro, Corea del Norte, siendo el país más hermético y conservador del mundo y uno de los menos alineados con el stablishment occidental, tiene legalizado tanto el consumo, como el cultivo o la venta del yeoksam (cannabis de toda la vida).

Pese al estricto control que posee el gobierno norcoreano en torno a las drogas duras (como el MDMA o la cocaína), llegando incluso a penas de muerte, el cannabis no es visto como tal. Allí la hierba no es considerada como una sustancia estupefaciente, y su uso, es extendido desde hace más de 2000 años, cuando ya se usaba como material para confeccionar tejidos. Sería el padre del actual mandatario, Kim Il Sung, el que legalizaría y extendería el cultivo de esta planta, después de la escasez que sufrió el país coreano de aceite de cocina. Por ello, el cannabis figura como planta oleaginosa en vez de cómo droga.

Actualmente, se consume sin problemas por las calles de Corea del Norte. No es difícil ver a soldados en sus momentos de descanso fumándose un canuto, al igual que no es raro ver civiles reunidos en bares disfrutando de alguna calada. Lo mismo pasa con las plantaciones; son frecuentes, y no sólo se pueden ver en zonas rurales. En las mismas ciudades en ocasiones se pueden ver, y por descontado, en los jardines privados de las casas particulares. Esta situación, no solo se debe a la libertad que tienen en cuanto al consumo o venta, si no que, muchos trabajadores de clase media-baja o baja, usan el cannabis para ahorrarse unos cuantos wons.

Corea del Norte y China en baile tradicional

Corea del Norte y China

 

Las cajetillas normales de tabaco en el viejo país asiático, son muy caras debido a su situación en constante bloqueo internacional. Mas económica es la opción del tabaco nativo pero, estos cigarrillos, según cuentan los residentes y algún informe de la revista coreana New Focus, son muy malos, y tienen un pésimo sabor. Estos cigarrillos baratos, además, suelen estar adulterados con sustancias químicas y materiales distintos al tabaco. Por ello, muchos escogen por el cannabis por ser una opción más sabrosa, más sana y más barata.

Allí, en el mercado negro, es muy fácil conseguir grandes cantidades de cannabis, como bien narró, hace unos años, “The Bohemian Blog”. En la ciudad norcoreana, fronteriza con China y Rusia, de Rason, se puede comprar por apenas unos 6€, alrededor de un kilo de hierba. Esto ha hecho que muchos chinos, crucen la frontera, y la compren. El motivo es por todos conocido. La política del gobierno de China respecto a la marihuana no es ni mucho menos laxa. En el país mandarín tanto la posesión como la venta, distribución y transporte de cannabis, ya sea para disfrute recreacional o médico es duramente penado. Su precio es muy caro y restrictivo debido a la peligrosidad que conlleva para el ciudadano chino cultivar, por ello, esta comenzando a popularizarse entre los naturales del este de China, acercarse a Corea del Norte, y proveerse de cannabis.

Los nativos norcoreanos, comienzan a cerciorarse del negocio en auge ante el que se encuentran. Según informa The Sun:

 “La gente de Corea del Norte, nunca imaginó que pudieran conseguir tanto dinero del yeoksam”

Es ahora, cuando comienzan a disputarse este preciado mercado. Estaremos atentos a más novedades cannábicas desde el país Norcoreano.

 

 

Bob Dylan, The Beatles y marihuana: Crónica de la noche que cambió la historia músical

Viernes 28 de Agosto de 1964. Hotel Delmonico, Nueva York. Cualquier melómano que se precie daría un meñique por haber compartido aquella noche, en aquella habitación con tales gerifaltes de la cultura popular moderna, The Beatles y Bob Dylan. Esa noche sería una de esas, en las que sin proponérselo, un grupo de genios son capaces de darle un nuevo sentido a la creatividad desde perspectivas experimentales, que les conducirá a crear auténticos manjares auditivos.

Paul, John, Ringo y George aterrizaron por primera vez en Estados Unidos en febrero, justo cuando comenzaban a asentar su prestigio internacional con el singleI want to hold your hand”, capaz de vender más de un millón y medio de copias en apenas tres semanas. En Agosto volvieron para dar una serie de conciertos. Ese viernes de 1964, acababan de tocar en el Forest Hills Tennis Stadium de Nueva York.

The Beatles en su llegada a Estados Unidos

The Beatles en su llegada a Estados Unidos

Por su parte Bob acababa de llegar a su suite en el hotel Delmonico, tras llegar de dar un concierto en el famoso festival de Woodstock. Hacia poco que había publicado su álbum de transición “Another side of Bob Dylan” que no gustó mucho entre sus admiradores más ortodoxos que apuntaba hacia un cambio de rumbo musical, en el que comenzaba a dejar atrás el Folk más reivindicativo por el que se caracterizaba. Tras esa noche, este cambio adquiriría un carácter mucho mas radical.

El nexo de unión fue Al Aronowiz, un periodista amigo en común, que les propuso tanto al grupo como al cantante el encuentro que ambos aceptaron. Me imagino el momento, los jóvenes Beatles, entrando en la lujosa habitación de Bob Dylan. No se quién estaría más sorprendido.

Según contó el periodista, tras las presentaciones, John Lennon sugirió si cabía la posibilidad de que les llevaran unas botellas de vino. Bob para amenizar la espera les pregunto si querían fumar un poco de hierba. Ninguno de los cuatro había fumado nunca. Dylan se quedo anonadado, el creía que en el single “I want to hold your hand”, anteriormente citado, había una estrofa en la que decían “I get high” en repetidas ocasiones ¿Cómo no iban a fumar? John, rápidamente le aclaró su error; no decían eso, si no que cantaban “I cant hide”. A su vez, Lennon, sugirió a Ringo que fuera el primer valiente en probar aquel canuto. Éste, como después contaría George Harrison:

“No sabía de que iba todo aquello, así que se lo fumó entero. Nosotros nos reímos al verlo tan fumado, y tanto Bob, como Al, comenzaron a liar para todos”

A partir de ahí ya os podéis imaginar. Carcajadas entre surrealismo, pop, rock y folk, impregnados de vino y THC. Una combinación explosiva para la creatividad que marcaría un antes y un después en sus identidades musicales sin perder su esencia, sobre todo en los cuatro jóvenes de Liverpool a los que les influenciaría más este encuentro.

Los Beatles se convirtieron en unos apasionados del verde justo cuando comenzaron a producir sus álbumes más creativos, artísticos y experimentales, con sus ya bien conocidos Rubber Soul o el mejor de los británicos para el que escribe estas líneas, Sgt. Pepper’s Lonely Hearths Club Band, álbum conocido por estar producido ya no solo por la influencia de sus experiencias con el cannabis sino que también por las que tuvieron con el LSD. Dejaron un poco de lado su vena cursi con lalalas para algo mucho más transcendental y armonioso como puede ser su temazo, Within You Without You. Maduraron artísticamente hablando, y de qué manera.

Dylan, por su parte, también viró artísticamente, pero no podemos decir que fuera consecuencia directa de esta noche dado que ya estaba comenzando a cambiar de sonidos. Si que es verdad que, después de esta experiencia, comenzó a sonar más eléctrico, dejando la intimidad del acústico por guitarreo mucho más potente.

Green cocktail

3 Cocteles cannábicos para el fin de semana

Si queréis probar cosas nuevas, y os apetece este fin de semana beber algo diferente, es un buen momento para conocer tres propuestas cannábicas en forma de cocteles que desde Nekwo os vamos a presentar.

Debéis saber que para cualquiera de los que hablaremos hoy, necesitareis o un licor cannábico, leche cannábica o algún tipo de extracto esencial de cannabis. Si no sabéis donde adquirir cualquiera de estos podéis encontrar en la red diversa información acerca de como producirlo de forma artesanal. Por último simplemente recordar ser precavidos con las cantidades y no querer abusar.

 

Hawai Green Ice 

Hawai Green Ice

Hawai Green Ice

Adaptación del archiconocido Blue Hawai. En este caso, y como bien explica su nombre, debido a que en vez de Curaçao contiene sirope de marihuana, es verde y no azul. El ron es el pilar fundamental del coctel, y puedes añadirle como adorno cualquier fruta que se te antoje. Es ideal entre comidas, sobre todo para acompañarlo después del almuerzo.

Ingredientes:

  • 6cl de Ron
  • 3cl de Sirope Cannábico
  • 3cl de zumo de Naranja
  • 3cl de Zumo de Piña
  • 2 hielos

Mezclar en coctelera, y servir en un vaso normal. Puedes adornarlo con una rodaja de la fruta que más te guste, y acompañarlo del típico paragüitas. Una buena elección.

 

The Last Pot

The Last Pot Cocktail

The Last Pot

La versión cannábica creada en Nekwo del famoso The Last Word. Este coctel, nació durante la ley seca en Detroit y resurgió y se popularizó en el Seattle mas underground de finales de los 90. En su composición se encuentra el licor francés Charteuse que tiene su origen en los monasterios del siglo XVIII. Este brebaje estaba conformado por más de 130 extractos herbales. El nuestro, contiene 131.

Ingredientes:

  • 5cl de Ginebra
  • 2cl de Zumo de Lima
  • 3cl de Charteuse (sirve cualquier licor de hierbas)
  • 2cl de licor de Marrasquino
  • 2 hielos picados
  • Un par de gotas de aceite de extracto cannábico

Servir frío y en vaso de Martini. Si resulta muy ácido a vuestro paladar, siempre podéis endulzarlo con un poco de azúcar.

 

White and Green Russian

White Russian

White Russian

Perfecto para después del postre en una cena entre colegas y el preferido por la jefa de producción de Nekwo. Probablemente el nombre os suene, ya que si habéis visto el Gran Leboswki , el White Russian era la bebida favorita de El Nota. Nuestra versión tan solo dista de la original en la leche, ya que nosotros hemos utilizado leche cannábica. Mientras escribía estas líneas, en la redacción se nos planteó una pregunta a la que todavía no le hemos encontrado respuesta ¿Cómo no se le ocurrió a El Nota mezclar sus dos pasiones (el White Russian y la hierba) en uno?

Ingredientes:

  • 5cl de Vodka
  • 2cl de licor de café
  • 3cl de leche cannábica
  • 2 hielos enteros

Se sirve también frio, en vaso de whisky.

No tires tus colillas, no desperdicies tu humo. ¡Conviértelo en arte!

Tal cual lo estáis leyendo. Parece que la nueva tendencia en arte cannábico tiene como materias primas las colillas y el humo. Todo artista quiere poder plasmar en su obra una perspectiva única y diferente al resto. Es por ello por lo que, muchas veces, se ven lanzados a experimentar. El cannabis ha sido frecuente cuna de inspiración y a ayudado a numerosos virtuosos del arte de diferentes modos; unas veces la iluminación ha venido en forma de cannabis fumado, otras comido, otras usado como material de sus acrílicos, y, otras veces, como las que vamos a ver a continuación, con los remanentes del porro como materia prima directa.

Cliff Maynard: El arte de reciclar colillas

Éste artista originario de Pittsburgh, hace cuadros reutilizando el papel que sobra en las boquillas del porro. Según comenta Maynard, en el trozo de papel pegado junto a la boquilla siempre se registran diferentes tonalidades de marrón diferentes, y es con esos colores con los que él compone sus collages. Retratos de John Lennon, Snoop Dog o Bob Marley compuestos única y exclusivamente con el papel sobrante de los canutos. No sabemos cuantos porros habrá tenido que fumar, ni si se los ha fumado todos él, pero de lo que si estamos seguros en Nekwo, es que sus cuadros son únicos en su especie.

Su web actualmente está inactiva, pero los Time Lapses de cómo realiza sus composiciones continúan operativos.

Fernando De la Rocque: Humo como pintura

Artista, brasileño, y fumador frecuente de hierba. Compone sus cuadros con una técnica propia y absolutamente única: hace una plantilla de lo que quiere plasmar, la sitúa sobre el lienzo, y con el humo de sopla el humo del canuto sobre éste para crear colores y sobras que compondrán sus creaciones. Los protagonistas de sus imágenes van desde iconos políticos a irreverentes retratos de los líderes religiosos más reconocidos, o figuras mediáticas (culturalmente hablando) en general, ninguno se libra de poder ser plasmado con humo verde.

La verdad es que el resultado de sus obras no tiene desperdicio. Su última serie de cuadros creados con humo, titulada Blow Job, tuvo mucho éxito, tanto, que consiguió vender algunas de sus composiciones por alrededor de 2500 dólares, no está nada mal.

Si ya existen cuadros pintados con café, o con vino, por qué no pintados de otro consumible más, de otro fruto más, como es la marihuana.

Vino cannábico, confluencia de propiedades

La normalización del cannabis abre las puertas a múltiples oportunidades de negocio en los lugares en los que el consumo comienza a regularse. Son muchos los consumibles derivados de la marihuana los que comienzan a aparecer en escena contribuyendo a una mejor visibilización y dotando de una naturalidad a la hierba que, poco a poco, comienza a derribar el tabú social que gira entorno a ella.

En la búsqueda de alternativas de consumo que colaboran en esta normalización, encontramos diferentes productos (desde geles de baño o aceites, a café o infusiones con extractos de cannabis) que van en la línea de lo antes explicado, pero en concreto, en el que nos vamos a detener, es en los vinos cannábicos.

Lo primero que te habrá venido a la cabeza al pensar en vino y cannabis, será el pelotazo que deberías de pillar al juntar THC con alcohol, pero evidentemente, no van por ahí los tiros del producto que queremos reseñar, y se aleja por completo de la visión que nos proponen muchas de las empresas dedicadas a ello, ya que si poseen THC, lo hacen en forma de una mísera porción (no superior al 0,2%) y por lo general, no son psicoactivos, según como comentan casi todos los viticultores de esta clase. La principal virtud que tienen estos vinos es la fusión que hacen de las mejores propiedades que tienen tanto las uvas, como el CBD, porque estimado lector, ambos tienen propiedades casi únicas que, combinadas, son una bomba medicinal.

Y os preguntaréis, ¿cuáles son esas propiedades de las que hablas? Pues muchas, tantas como aplicaciones medicinales contra enfermedades crónicas tienen. Estos vinos son antiinflamatorios, vaso relajantes, inhiben el crecimiento de las células cancerígenas, reducen el nivel de azúcar en sangre así como las convulsiones, los vómitos y náuseas de algunas enfermedades crónicas, funcionan como analgésico y promueve el crecimiento bacterial, entre un sinfín de cualidades que ayudan a paliar muchos de los efectos de numerosas dolencias.

La tendencia a fusionar sendos productos, tanto vino como cannabis, es lógica, ya que tanto enófilos como cannáfilos están acostumbrados a analizar sus frutos fetiches desde planos mucho más elevados; cualquier cambio en sus maridajes, en sus curados, o sus formas de producirlo, crean una serie de connotaciones al paladar o en sus propias cualidades, que entendidos de uno u otro palo pueden apreciar, dado que ambos mundos comparten casi todo.

En la actualidad ya son varias las compañías vitivinícolas que se empiezan a lanzar y producir su propia gama de vinos cannábicos, incluso aquí en España tenemos ya una. Esperamos desde Nekwo que la expansión, la evolución y la aparición de este tipo de productos, ayuden a que la visión, los referentes sociales y la imagen social entorno a la hierba desde el mainstream, den un total viraje y confluyan en la normalización/legalización del cannabis.

Hollyweed

Marihuana medicinal, del antiguo Egipto a la California de Hollywood

Se podría decir que el uso medicinal del cannabis es tan intrínseco al ser humano como la propia evolución. Desde el mismo momento en el que las personas comenzaron a tratar con plantas sus enfermedades y dolencias, en un uso primigenio de la medicina y los fármacos, la marihuana ya estaba ahí. Teniendo en cuenta que los antiguos seres humanos ya utilizan semillas de cáñamo como alimento, fue un paso lógico para ellos descubrir también las propiedades medicinales de la planta.

Aunque haga 10 mil años que se utilizara la fibra del cannabis en Taiwán, la primera constancia del uso de la marihuana medicinal está localizada en China, gracias al cirujano Hua Tuo que vivió entre el 208 y el 104 a.C. El médico reducía la planta a polvo y la mezclaba con vino antes de realizar la cirugía, como una forma original y artesanal de anestesia. De hecho, el término chino para anestesia (“mázui”) significa “intoxicación de cannabis”. A nivel oficial y documentada, la primera mención en un contexto médico procede de la Shennong pên Ts’ao ching, uno de los primeros textos de la medicina herbal y que data del 2700 a. C.

En el Antiguo Egipto, existen papiros que describen el uso del cannabis medicinal en el 1550 a.C. Los antiguos egipcios utilizaban el cáñamo como tratamiento del dolor de ojos o en supositorios para aliviar el dolor de las hemorroides. En otras civilizaciones tan antiguas como el Islam se utilizó hasta el siglo XIV, momento en el que el fundamentalismo lo tildó de droga apóstata.

A lo largo de los siglos, el cannabis fue utilizado en la farmacología en forma de jarabes, analgésicos o parches, siendo el extracto de planta más utilizado en la medicina tras los opiáceos. Pero el giro llegó con la prohibición de los Estados Unidos a través de una ley de 1937, aunque unos años antes, en 1925, el Convenio de Ginebra añadió el cáñamo a la lista de drogas sometidas a control internacional (junto al opio, la morfina, la cocaína y la heroína).

Planta de Dinafem y su macro

Dinafem seeds

De todas formas, los avances científicos y médicos del siglo XX han supuesto un redescubrimiento de las ventajas de la marihuana terapéutica. En la propia USA, más de la mitad de los estados que la forman ya a tienen legalizada. California, por ejemplo, aprobó su consumo medicinal hace ya veinte años, justo a la par que sus valles veían nacer la Lemon Og Kush, una variedad ideal para uso terapéutico.

Entre esas colinas, los magnates cannábicos de Beverly Hills, la marihuana medicinal de los dispensarios y las plantaciones de Woody Harrelson en su mansión de Hollywood, también nació la variante genética Big Bud, que al cruzar el charco a Europa, y tras varios años y cruces, acabó creando la variante de semillas Critical +, cuyo aroma y sabor están marcados por sus notas cítricas.

Ahora se espera que California dé el siguiente paso, legalizando el cannabis con fines recreativos. Si el estado más grande de Estados Unidos, el cual sería la octava economía más importante en caso de ser un país independiente, da el “Sí”, ¿por qué no pensar que el resto del mundo tomaría buena nota?

Los últimos días de Cohen: música y cannabis

El cantautor canadiense Leonard Cohen ha fallecido a la edad de 82 años tras una larga enfermedad, la cual fue paliada con cannabis medicinal.

El uso del cannabis medicinal ayudó a Leonard Cohen a acabar su último disco You want it darker. Su hija Lorca y su hijo Adam cuidaron del poeta en sus últimos momentos mientras acababa el disco y se preparaba para su final. La música, que continuaba interpretando en la intimidad, y el cannabis fueron clave a la hora de acabar su disco y pasar sus últimos días, como relata Adam:

“Se levantaba y se colocaba frente a los altavoces y repetía las canciones una y otra vez como un adolescente… A veces la marihuana medicinal ayudó y jugó un papel importante”

Leonard Cohen deja tras de sí un legado musical impresionante que lo convierte en uno de los cantautores más importantes de la historia. Su discografía comienza en 1967 con Songs of Leonard Cohen y se extiende hasta nuestros días con un total de 14 discos de estudio y 8 discos en directo. En su prolífica discografía destacan canciones como Ain’t no cure for love, Famous blue raincoat, Hallelujah, Suzanne o So long, Marianne; estas dos últimas canciones estaban dedicadas a algunos de sus amores. El propio Cohen escribió a Marianne (Marianne Ihlen) poco antes de su muerte el pasado agosto tras enterarse de su cáncer terminal: “Bien, Marianne, hemos llegado a este tiempo en que somos tan viejos que nuestros cuerpos se caen a pedazos; pienso que te seguiré muy pronto. Que sepas que estoy tan cerca de ti que, si extiendes tu mano, creo que podrás tocar la mía. Ya sabes que siempre te he amado por tu belleza y tu sabiduría pero no necesito extenderme sobre eso ya que tú lo sabes todo. Solo quiero desearte un buen viaje. Adiós, vieja amiga. Todo el amor, te veré por el camino.”

Leonard Cohen por Marc Cornelis

Leonard Cohen por Marc Cornelis