No tires tus colillas, no desperdicies tu humo. ¡Conviértelo en arte!

Tal cual lo estáis leyendo. Parece que la nueva tendencia en arte cannábico tiene como materias primas las colillas y el humo. Todo artista quiere poder plasmar en su obra una perspectiva única y diferente al resto. Es por ello por lo que, muchas veces, se ven lanzados a experimentar. El cannabis ha sido frecuente cuna de inspiración y a ayudado a numerosos virtuosos del arte de diferentes modos; unas veces la iluminación ha venido en forma de cannabis fumado, otras comido, otras usado como material de sus acrílicos, y, otras veces, como las que vamos a ver a continuación, con los remanentes del porro como materia prima directa.

Cliff Maynard: El arte de reciclar colillas

Éste artista originario de Pittsburgh, hace cuadros reutilizando el papel que sobra en las boquillas del porro. Según comenta Maynard, en el trozo de papel pegado junto a la boquilla siempre se registran diferentes tonalidades de marrón diferentes, y es con esos colores con los que él compone sus collages. Retratos de John Lennon, Snoop Dog o Bob Marley compuestos única y exclusivamente con el papel sobrante de los canutos. No sabemos cuantos porros habrá tenido que fumar, ni si se los ha fumado todos él, pero de lo que si estamos seguros en Nekwo, es que sus cuadros son únicos en su especie.

Su web actualmente está inactiva, pero los Time Lapses de cómo realiza sus composiciones continúan operativos.

Fernando De la Rocque: Humo como pintura

Artista, brasileño, y fumador frecuente de hierba. Compone sus cuadros con una técnica propia y absolutamente única: hace una plantilla de lo que quiere plasmar, la sitúa sobre el lienzo, y con el humo de sopla el humo del canuto sobre éste para crear colores y sobras que compondrán sus creaciones. Los protagonistas de sus imágenes van desde iconos políticos a irreverentes retratos de los líderes religiosos más reconocidos, o figuras mediáticas (culturalmente hablando) en general, ninguno se libra de poder ser plasmado con humo verde.

La verdad es que el resultado de sus obras no tiene desperdicio. Su última serie de cuadros creados con humo, titulada Blow Job, tuvo mucho éxito, tanto, que consiguió vender algunas de sus composiciones por alrededor de 2500 dólares, no está nada mal.

Si ya existen cuadros pintados con café, o con vino, por qué no pintados de otro consumible más, de otro fruto más, como es la marihuana.

Vino cannábico, confluencia de propiedades

La normalización del cannabis abre las puertas a múltiples oportunidades de negocio en los lugares en los que el consumo comienza a regularse. Son muchos los consumibles derivados de la marihuana los que comienzan a aparecer en escena contribuyendo a una mejor visibilización y dotando de una naturalidad a la hierba que, poco a poco, comienza a derribar el tabú social que gira entorno a ella.

En la búsqueda de alternativas de consumo que colaboran en esta normalización, encontramos diferentes productos (desde geles de baño o aceites, a café o infusiones con extractos de cannabis) que van en la línea de lo antes explicado, pero en concreto, en el que nos vamos a detener, es en los vinos cannábicos.

Lo primero que te habrá venido a la cabeza al pensar en vino y cannabis, será el pelotazo que deberías de pillar al juntar THC con alcohol, pero evidentemente, no van por ahí los tiros del producto que queremos reseñar, y se aleja por completo de la visión que nos proponen muchas de las empresas dedicadas a ello, ya que si poseen THC, lo hacen en forma de una mísera porción (no superior al 0,2%) y por lo general, no son psicoactivos, según como comentan casi todos los viticultores de esta clase. La principal virtud que tienen estos vinos es la fusión que hacen de las mejores propiedades que tienen tanto las uvas, como el CBD, porque estimado lector, ambos tienen propiedades casi únicas que, combinadas, son una bomba medicinal.

Y os preguntaréis, ¿cuáles son esas propiedades de las que hablas? Pues muchas, tantas como aplicaciones medicinales contra enfermedades crónicas tienen. Estos vinos son antiinflamatorios, vaso relajantes, inhiben el crecimiento de las células cancerígenas, reducen el nivel de azúcar en sangre así como las convulsiones, los vómitos y náuseas de algunas enfermedades crónicas, funcionan como analgésico y promueve el crecimiento bacterial, entre un sinfín de cualidades que ayudan a paliar muchos de los efectos de numerosas dolencias.

La tendencia a fusionar sendos productos, tanto vino como cannabis, es lógica, ya que tanto enófilos como cannáfilos están acostumbrados a analizar sus frutos fetiches desde planos mucho más elevados; cualquier cambio en sus maridajes, en sus curados, o sus formas de producirlo, crean una serie de connotaciones al paladar o en sus propias cualidades, que entendidos de uno u otro palo pueden apreciar, dado que ambos mundos comparten casi todo.

En la actualidad ya son varias las compañías vitivinícolas que se empiezan a lanzar y producir su propia gama de vinos cannábicos, incluso aquí en España tenemos ya una. Esperamos desde Nekwo que la expansión, la evolución y la aparición de este tipo de productos, ayuden a que la visión, los referentes sociales y la imagen social entorno a la hierba desde el mainstream, den un total viraje y confluyan en la normalización/legalización del cannabis.

Hollyweed

Marihuana medicinal, del antiguo Egipto a la California de Hollywood

Se podría decir que el uso medicinal del cannabis es tan intrínseco al ser humano como la propia evolución. Desde el mismo momento en el que las personas comenzaron a tratar con plantas sus enfermedades y dolencias, en un uso primigenio de la medicina y los fármacos, la marihuana ya estaba ahí. Teniendo en cuenta que los antiguos seres humanos ya utilizan semillas de cáñamo como alimento, fue un paso lógico para ellos descubrir también las propiedades medicinales de la planta.

Aunque haga 10 mil años que se utilizara la fibra del cannabis en Taiwán, la primera constancia del uso de la marihuana medicinal está localizada en China, gracias al cirujano Hua Tuo que vivió entre el 208 y el 104 a.C. El médico reducía la planta a polvo y la mezclaba con vino antes de realizar la cirugía, como una forma original y artesanal de anestesia. De hecho, el término chino para anestesia (“mázui”) significa “intoxicación de cannabis”. A nivel oficial y documentada, la primera mención en un contexto médico procede de la Shennong pên Ts’ao ching, uno de los primeros textos de la medicina herbal y que data del 2700 a. C.

En el Antiguo Egipto, existen papiros que describen el uso del cannabis medicinal en el 1550 a.C. Los antiguos egipcios utilizaban el cáñamo como tratamiento del dolor de ojos o en supositorios para aliviar el dolor de las hemorroides. En otras civilizaciones tan antiguas como el Islam se utilizó hasta el siglo XIV, momento en el que el fundamentalismo lo tildó de droga apóstata.

A lo largo de los siglos, el cannabis fue utilizado en la farmacología en forma de jarabes, analgésicos o parches, siendo el extracto de planta más utilizado en la medicina tras los opiáceos. Pero el giro llegó con la prohibición de los Estados Unidos a través de una ley de 1937, aunque unos años antes, en 1925, el Convenio de Ginebra añadió el cáñamo a la lista de drogas sometidas a control internacional (junto al opio, la morfina, la cocaína y la heroína).

Planta de Dinafem y su macro

Dinafem seeds

De todas formas, los avances científicos y médicos del siglo XX han supuesto un redescubrimiento de las ventajas de la marihuana terapéutica. En la propia USA, más de la mitad de los estados que la forman ya a tienen legalizada. California, por ejemplo, aprobó su consumo medicinal hace ya veinte años, justo a la par que sus valles veían nacer la Lemon Og Kush, una variedad ideal para uso terapéutico.

Entre esas colinas, los magnates cannábicos de Beverly Hills, la marihuana medicinal de los dispensarios y las plantaciones de Woody Harrelson en su mansión de Hollywood, también nació la variante genética Big Bud, que al cruzar el charco a Europa, y tras varios años y cruces, acabó creando la variante de semillas Critical +, cuyo aroma y sabor están marcados por sus notas cítricas.

Ahora se espera que California dé el siguiente paso, legalizando el cannabis con fines recreativos. Si el estado más grande de Estados Unidos, el cual sería la octava economía más importante en caso de ser un país independiente, da el “Sí”, ¿por qué no pensar que el resto del mundo tomaría buena nota?

Los últimos días de Cohen: música y cannabis

El cantautor canadiense Leonard Cohen ha fallecido a la edad de 82 años tras una larga enfermedad, la cual fue paliada con cannabis medicinal.

El uso del cannabis medicinal ayudó a Leonard Cohen a acabar su último disco You want it darker. Su hija Lorca y su hijo Adam cuidaron del poeta en sus últimos momentos mientras acababa el disco y se preparaba para su final. La música, que continuaba interpretando en la intimidad, y el cannabis fueron clave a la hora de acabar su disco y pasar sus últimos días, como relata Adam:

“Se levantaba y se colocaba frente a los altavoces y repetía las canciones una y otra vez como un adolescente… A veces la marihuana medicinal ayudó y jugó un papel importante”

Leonard Cohen deja tras de sí un legado musical impresionante que lo convierte en uno de los cantautores más importantes de la historia. Su discografía comienza en 1967 con Songs of Leonard Cohen y se extiende hasta nuestros días con un total de 14 discos de estudio y 8 discos en directo. En su prolífica discografía destacan canciones como Ain’t no cure for love, Famous blue raincoat, Hallelujah, Suzanne o So long, Marianne; estas dos últimas canciones estaban dedicadas a algunos de sus amores. El propio Cohen escribió a Marianne (Marianne Ihlen) poco antes de su muerte el pasado agosto tras enterarse de su cáncer terminal: “Bien, Marianne, hemos llegado a este tiempo en que somos tan viejos que nuestros cuerpos se caen a pedazos; pienso que te seguiré muy pronto. Que sepas que estoy tan cerca de ti que, si extiendes tu mano, creo que podrás tocar la mía. Ya sabes que siempre te he amado por tu belleza y tu sabiduría pero no necesito extenderme sobre eso ya que tú lo sabes todo. Solo quiero desearte un buen viaje. Adiós, vieja amiga. Todo el amor, te veré por el camino.”

Leonard Cohen por Marc Cornelis

Leonard Cohen por Marc Cornelis

100 metros, película sobre esclerosis múltiple

Cine: ‘100 metros: rendirse no es una opción’

Dani Rovira y Karra Elejalde vuelven a juntarse en la gran pantalla y otra vez lo hacen como suegro y yerno (¡y ya van tres!). Lo hacen de la mano del director Marcel Barrena en la que es su ópera prima: ‘100 metros: rendirse no es una opción’. La película narra la historia de Ramón (Dani Rovira), un joven a quien detectan esclerosis múltiple con a penas 32 años. Ramón saldrá adelante gracias a su mujer (Alexandra Jiménez) y su suegro (Karra Elejalde). Ramón se propone nada más y nada menos que competir en un ‘Ironman’: una de las pruebas atléticas más duras del mundo, ya que consta de 3,86 km de natación, 180 km de ciclismo y 42,2 km de carrera a pie. La película se estrena en cines el próximo 4 de noviembre.

¿Qué es la esclerosis múltiple?

esclerosis-múltiple

La esclerosis múltiple es una enfermedad autoinmune y crónica que afecta al sistema nervioso central. Se trata de una de las enfermedades neurológicas más comunes entre la población de 20 a 30 años. El principal obstáculo al que se enfrentan tanto los enfermos como sus familias, es que no se puede pronosticar el curso que seguirá esta enfermedad. Cada paciente de EM sufre la enfermedad de forma diferente y nunca saben en qué momento van a tener el siguiente brote, o incluso, si lo van a tener. En España los afectados por esclerosis múltiple son unos 47.000 y a nivel mundial se calcula que puede llegar a ser de 2 millones y medio de personas.

Los tratamientos médicos con marihuana medicinal han dado muy buenos resultados a la hora de paliar los diferentes síntomas que padecen esclerosis múltiple. Es sabido que el cannabis reduce la inflamación y durante muchos años se viene estudiando la capacidad de esta propiedad para luchar contra uno de los efectos de la EM que es la inflamación de las vainas de mielina que rodean las neuronas en el cerebro y  la columna vertebral.

Otro de los síntomas más comunes de la EM es el dolor, que no siempre es resultado de la inflamación sino que también puede venir dado por espasmos musculares y la eplasticidad que terminan por ejercer presión sobre el sistema del músculo esquelético. Existen estudios realizados en Reino Unido y Estados Unidos que han demostrado que la marihuana medicinal puede controlar también este dolor asociado a la enfermedad. Tras estos estudios, la mayoría de los sujetos de estudio afirmó sentir una disminución del dolor tras consumir esta planta.

Finalmente, otro de los síntomas que más se dan el los pacientes que sufren EM es la depresión, ya que hasta un 50% de los mismos la ha sufrido. Son muchos los estudios que han indicado que tanto el THC, como el CBD pueden ejercer un efecto antidepresivo, aunque bien es cierto, que esto suscita numerosos debates en el sector.

Son muchas las asociaciones las que trabajan desde hace mucho para democratizar el acceso al cannabis medicinal. Fundación Daya, que significa “amor compasivo”, es una de ellas. Se centra en investigar, promover e implementar terapias orientadas a aliviar el dolor en pacientes de todo el mundo. Su fundadora, Ana María Gazmuri también representa hoy el título del largometraje de Filmax ‘Rendirse No Es Una Opción’.

“Nosotros hicimos el lanzamiento de nuestro campo de cultivo. Invitamos a la prensa, a los políticos, a las organanizaciones… Siempre mostrando como un poquito el lado brillante, el lado luminoso, el lado positivo del cannabis. Y que por lo tanto, esto no tiene que estar en la oscuridad, saquémoslo a la luz, y saquemos a la luz la evidencia, y saquemos a la luz la experiencia de miles y miles de pacientes a lo largo del mundo y la historia del cannabis medicinal vinculado al ser humano tan tan larga”.
Ana María Gazmuri

 Activista por la salud y la libertad,comunicadora,Fundadora y Directora Ejecutiva de Fundación Daya

Dan Cretu

Oda al cogollo: El rompedor arte cannábico de Dan Cretu

El artista rumano Dan Cretu basa buena parte de su obra en el cogollo y las icónicas hojas  de la marihuana

No es la primera vez que hablamos sobre el nexo de unión entre cannabis y arte. Pero mientras algunos artistas la emplean como fuente de inspiración, para otros esta planta es la musa en sí. Eso parece ser lo que le sucedió al artista rumano Dan Cretu: una buena parte de su obra tiene como protagonista al cogollo y las icónicas hojas  de la marihuana.

Sus psicodélicas imágenes fusionan elementos de la cultura contemporánea con miguelángeles y venus de milo en situaciones surrealistas y cómicas. Y las hojas, cogollos y demás partes de la planta del cannabis se entremezclan con toda naturalidad con las de otras frutas y hortalizas un poco más convencionales.

Cannabis y escritores

El affaire entre el mundo de las letras y el cannabis

Desde Nekwo queremos hacer un homenaje a estos artistas y pioneros de la experimentación en nuestro peculiar paseo de la fama de escritores y filósofos iluminados por el cannabis. Pasen y vean

Es de dominio público que el mundo del arte y de las drogas siempre ha estado unido por estrechos vínculos. Y en este mundo de estados creativos alterados, el cannabis tiene una larga trayectoria como ayuda o complemento para la inspiración, en el arte en general y en las letras en particular. Innumerables escritores, músicos y filósofos han experimentado con los efectos de la marihuana. Muchos de ellos han sido consumidores regulares y algunos han descrito, con todo lujo de detalles, cómo los efectos producidos por las distintas variedades de cannabis les han ayudado a profundizar en sus experimentos creativos.

Stephen King 

Stephen King

Stephen King fotografiado por Steve Schofield

El famoso escritor, con más de 50 novelas de terror pop en su bolsillo,  nunca ha ocultado su gusto por la marihuana: “Creo que la marihuana no sólo debería ser legal, creo que debería ser una industria casera. Sería maravilloso en el estado de Maine. Aquí hay una cosecha propia bastante buena, y estoy seguro de que sería aún  mejor si se pudiera cultivar con fertilizantes y en invernaderos”.

Ramón del Valle-Inclán

El escritor Ramón de Valle Inclán

Valle Inclán. Fuente- Elconfidencial.com

“Formas, sombras, luces se multiplican trenzándose, promoviendo la caliginosa y alucinante vibración oriental que resumen el opio y la marihuana”  Valle Inclán en Tirano Banderas (1926)

La representación patria no podía faltar en esta peculiar lista: el célebre don Ramón María del Valle-Inclán (1866-1936) tuvo un trato extenso con las drogas, que se piensa que comenzó en su primer viaje a México, en 1892. Esta sospecha se afianzó con los versos transgresores de la La pipa de kif (1919), además de por las referencias que brotan insospechadamente en textos como La media noche, su crónica de la Primera Guerra Mundial. Algunos contemporáneos le bautizaron como Don Mariguano, un apodo que suponemos que no se ganó por casualidad…

Jack Kerouac

Jack Kerouac

El escritor Jack Kerouac. Fuente: Wikipedia

Poeta, escritor y pintor, Jack Kerouac es un nombre popular entre los espíritus libres. Su obra maestra “En la carretera” es prácticamente una Biblia para aquellos que disfrutan de la cultura de las drogas. Kerouac dio el pistoletazo de salida a la generación beat, un grupo de intelectuales que abogaban por las libertades personales y sexuales, además de defender la despenalización de la marihuana.

Kerouac da pistas de su condición de fumador de hierba al comienzo de su novela con tintes autobiográficos “Desolation Angels”, cuando viaja a México para visitar a Bull Gaines, el nombre ficticio de su colega en la vida real William Burroughs. En esta obra, menciona su consumo de drogas “para estimularme, para dormir, para la contemplación…”

Si quedaba alguna duda de que se refería al cannabis, esta se esfumó cuando Irwin Garden y sus colegas aparecen en escena: “Cada vez que me liaba un porro se lo fumaban sin rechistar”. Aprovechando estos subidones cannabinoicos, el grupo se enzarzaba en dialécticas sobre el Samsara y el Nirvana budistas.

Nietzsche 

Fiedrich Nietzsche

Fiedrich Nietzsche-Fuente: Hightimes

Nietzsche no era lo que se dice un fumado al uso. Sí se sabe que fumó hachís unas cuantas veces, además de experimentar con un buen número de químicos, entre los que están el opio, el bromuro potásico o el hidrato de cloral. La causa de su locura en sus últimos años de vida es aún objeto de discusión, pero se piensa que la sífilis que sufrió tuvo mucho que ver.

William Shakespeare

William Shakespeare

William Shakespeare. Fuente: Flickr

En 2015, científicos sudafricanos descubrieron pipas de tabaco con restos de cannabis en el que fue el jardín de William Shakespeare. De las 24 muestras de pipa con más de 400 años de antigüedad, cedidas por Shakespeare Birthplace Trust  a la Universidad de Witwatersrand, se encontró que 4 de ellas contenían muestras de cannabis, además de otras drogas como la cocaína.

De hecho, y aunque el famoso escritor no siempre admitió ser consumidor, algunos sonetos de Shakespeare, como el Soneto 76, evidencian la familiaridad del autor con los efectos del cannabis. Esto, unido al hecho de que en la Inglaterra isabelina se empleaba el cannabis como materia prima para tejidos y papel, hacen que el autor de se haya ganado un buen hueco en nuestra lista.

¿Fumar o no fumar? Esa es la cuestión…

Norman Mailer

Norman Mailer

Norman Mailer. Fuente: HuffingtonPost

El famoso escritor estadounidense Norman Mailer, ganador de dos premios ‘Pulitzer’ y del ‘National Book Award’ (Premio Nacional del Libro), era un apasionado del cannabis. En una entrevista con ‘High Times’ explicó su affaire con esta planta:

“Siempre les digo a mis hijos, no sé si me escuchan o no, que lo que creo es que acaben sus estudios primero, y luego empiecen a fumar marihuana. Por lo menos, tendrán algo con lo que ir cuesta abajo. Porque lo que me parece es que la marihuana hace que las cosas tengan sentido. La hierba es maravillosa para realizar conexiones nuevas en el cerebro. Es divina en este sentido. Con la hierba, piensas de manera asociativa, así que puedes tener pensamientos realmente extraordinarios. Pero cuantos más estudios tienes, sientes más necesidad de encontrar el sentido, en ese momento, a las conexiones más maravillosas que hay que ver en el universo”.

Baudelaire, Alexander Dumas & company: El club del hachís 

El Club del Hachís-Baudelaire

Obra de Baudelaire. Fuente: Wikipedia

El grupete parisino que formaron escritores como Alexander Dumas, Víctor Hugo o Baudelaire se gana la medalla de oro de nuestra lista. ¿El motivo? Que un grupo de intelectuales y artistas franceses se reúna periódicamente en el París del siglo XIX para experimentar con mermelada de cannabis y documentar sus efectos no es algo que ocurra todos los días. Y ese era precisamente el objetivo del Club des Hashashins.

Estas reuniones clandestinas nos han dejado joyas para la posteridad, como las notas de Baudelaire sobre las distintas etapas del “colocón” de marihuana: “Al principio, una absurda e irresistible hilaridad se adueña de tí. Las palabras más ordinarias, las ideas más simples, adquieren un significado nuevo y bizarro. El demonio se ha adueñado de tí…” (…) “A continuación tus sentidos se agudizan al máximo. Tu vista es infinita, tu oído puede percibir hasta el más mínimo de los sonidos. Hay color en los sonidos, hay música en los colores…”. Y el apoteósico final: “La tercera fase es algo indescriptible. Es lo que los orientales llaman Kef. Es la felicidad absoluta. No hay nada confuso ni tumultuoso. Es un lugar calmado y plácido”.

El Club de los Hashashins se disolvió a mediados del siglo XIX, pero en términos estrictamente científicos ya había cumplido con su misión. Su fundador, el doctor Moreau, publicó su principal trabajo sobre el cannabis: un libro de más de 400 páginas conocido como “El hachís y la alienación mental” (Hashish and Mental Illness – Psychological Studies). 

Alexander Wang

La marihuana está de moda, lo dice Alexander Wang

-> El diseñador bromeó con su 420 friendly en un desfile realizado en New York
-> La colección de Wang para Otoño 2016 apuesta por un estilo deportivo, grunge y callejero

Y nosotros también, pero la opinión de los expertos en el mundo fashion es la que manda, al fin y al cabo. Y Alexander Wang es uno de ellos: auténtico niño prodigio de la moda, en 2005 y con poco más de 20 años creó su propia firma de moda homónima. Desde entonces su fama no ha hecho más que crecer. Hoy en día cuenta con una segunda línea de moda, T by Alexander Wang, dos tiendas propias en Nueva York y en Pekín, plaza fija en la semana de la moda de Nueva York, una fugaz pero productiva trayectoria como director creativo de Balenciaga y, lo que es más importante, también cuenta con el beneplácito de la temida e idolatrada a partes iguales Anna Wintour, directora de la edición norteamericana de Vogue. Ahí es nada.

Así que si Wang dice que la marihuana mola, es que mola. Y es justo lo que expresó, sin necesidad de palabras pero sí de iconografía, en su última colección, presentada en la ‘Semana de la moda de Nueva York’ en febrero de este año.

La marihuana está de moda. Lo dice Alexander Wang

Alexander Wang en su desfile de la iglesia de San Bartolomé. Fuente: Vogue

El desfile tuvo lugar en un enclave tan especial como esta colección cannábica: la Iglesia de San Bartolomé, en pleno Park Avenue. El propio Wang demostró su sentido del humor saliendo a la pasarela a saludar con una camisa en la que se podía leer Holy Smoke (humo sagrado), ironizando sobre el lugar escogido para presentar su primera colección tras su salida de la firma Balenciaga el pasado mes de octubre.  

Desfile Alexander Wang

Colección Otoño Invierno 2016 Alexander Wang. Fuente: Herb.co

La colección de Wang para Otoño 2016 apuesta por un estilo deportivo, grunge y callejero, con reminiscencias de estética noventera. Lo demuestra con mucho pelo, cuero, transparencias y por supuesto, estampados de hojas de nuestra planta favorita en bolsos, faldas y camisetas.

¿Veremos hojas de marihuana en las grandes cadenas de prêt-à-porter en próximas temporadas? ¿Volverán los quinceañeros a lucir camisetas con hojas de marihuana, pero con este twist pandillero y cool que la varita de Wang otorga? Hagan sus apuestas…

El airBnB del THC

Travel THC, el AirBnB de los amantes de la marihuana

¿Es que a nadie se ha ocurrido crear una especie de AirBnB para fumadores de marihuana? ¡Pues sí!

En Colorado se legalizó el consumo de la marihuana con fines recreativos el 1 de enero de 2014. Desde entonces, la industria en torno a esta preciada planta se disparó, y uno de los principales beneficiados es sin duda el sector turístico de la zona. Pero a pesar de esta ligereza de cascos con respecto al cannabis, la ley del estado de Colorado establece que solo un 25% de las habitaciones de los hoteles pueden ser ocupadas por fumadores.

Además, aunque el consumo y la venta sean legales, una de los requisitos es que debe consumirse de forma exclusiva en lugares privados y con permiso del propietario. Así que nos encontramos con el problema de una horda de turistas que acuden a Denver y alrededores como abejas a la miel, pero que no disponen de un sofá donde disfrutar de sus manjares cannábicos favoritos como es debido.

¿Es que a nadie se ha ocurrido crear una especie de AirBnB para fumadores de marihuana? ¡Pues sí! La idea le surgió hace unos años a Greg Drinkwater, uno de los cofundadores de airTHC, cuando visitó Denver y se encontró que como turista no tenía ningún sitio donde fumarse sus souvenirs. Y así nació airTHC, que un tiempo después se rebautizó como TravelTHC.

En TravelTHC, siempre que el propietario esté de acuerdo, se permite que los inquilinos le den al mechero de forma ilimitada, como si estuvieran en su propia casa. En cambio, Travel THC no permite vender el producto de forma legal, ya que solo los minoristas con licencia pueden hacerlo. Pero no hay ninguna ley que impida que el casero invite a sus inquilinos, así que todos contentos…

Los alojamientos disponibles en TravelTHC varían desde chaletazos de lujo hasta habitaciones individuales o acogedoras cabañas a pie de pista de ski. Pero lo que diferencia a TravelTHC de su prima hermana AirBnB, además de su vocación 420 friendly (en alusión a la relación íntima que está cifra mantiene con el mundo de la marihuana), es que la primera recomienda a sus clientes los mejores conciertos, restaurantes y dispensarios de marihuana de la zona.

“Queremos que la gente de todo el mundo tenga un sitio legal y seguro para disfrutar de la marihuana”, explica Jordan Conner, cofundador de la empresa. Pero Conner y Drinkwater idearon TravelTHC como mucho más que una web donde buscar alojamiento para fumadores de marihuana. “Hablamos de cervecerías, de estaciones de ski. Al crearlo pensamos en ser un servicio de conserjería, y no solo de temas relacionados con marihuana. Queremos acabar con las connotaciones negativas”.

Parece que su idea ha calado (y nunca mejor dicho), porque cada vez más propietarios forman parte de esta red de alojamientos: lo que empezó en Denver, capital del estado de Colorado, se ha extendido a Washington, Oregon y Alaska. Con respecto al futuro, TravelTHC tiene altura de miras: según su web, esperan que “mediante la promoción del uso legal y responsable de la marihuana, el movimiento de un paso adelante”.