Hollyweed

Marihuana medicinal, del antiguo Egipto a la California de Hollywood

Se podría decir que el uso medicinal del cannabis es tan intrínseco al ser humano como la propia evolución. Desde el mismo momento en el que las personas comenzaron a tratar con plantas sus enfermedades y dolencias, en un uso primigenio de la medicina y los fármacos, la marihuana ya estaba ahí. Teniendo en cuenta que los antiguos seres humanos ya utilizan semillas de cáñamo como alimento, fue un paso lógico para ellos descubrir también las propiedades medicinales de la planta.

Aunque haga 10 mil años que se utilizara la fibra del cannabis en Taiwán, la primera constancia del uso de la marihuana medicinal está localizada en China, gracias al cirujano Hua Tuo que vivió entre el 208 y el 104 a.C. El médico reducía la planta a polvo y la mezclaba con vino antes de realizar la cirugía, como una forma original y artesanal de anestesia. De hecho, el término chino para anestesia (“mázui”) significa “intoxicación de cannabis”. A nivel oficial y documentada, la primera mención en un contexto médico procede de la Shennong pên Ts’ao ching, uno de los primeros textos de la medicina herbal y que data del 2700 a. C.

En el Antiguo Egipto, existen papiros que describen el uso del cannabis medicinal en el 1550 a.C. Los antiguos egipcios utilizaban el cáñamo como tratamiento del dolor de ojos o en supositorios para aliviar el dolor de las hemorroides. En otras civilizaciones tan antiguas como el Islam se utilizó hasta el siglo XIV, momento en el que el fundamentalismo lo tildó de droga apóstata.

A lo largo de los siglos, el cannabis fue utilizado en la farmacología en forma de jarabes, analgésicos o parches, siendo el extracto de planta más utilizado en la medicina tras los opiáceos. Pero el giro llegó con la prohibición de los Estados Unidos a través de una ley de 1937, aunque unos años antes, en 1925, el Convenio de Ginebra añadió el cáñamo a la lista de drogas sometidas a control internacional (junto al opio, la morfina, la cocaína y la heroína).

Planta de Dinafem y su macro

Dinafem seeds

De todas formas, los avances científicos y médicos del siglo XX han supuesto un redescubrimiento de las ventajas de la marihuana terapéutica. En la propia USA, más de la mitad de los estados que la forman ya a tienen legalizada. California, por ejemplo, aprobó su consumo medicinal hace ya veinte años, justo a la par que sus valles veían nacer la Lemon Og Kush, una variedad ideal para uso terapéutico.

Entre esas colinas, los magnates cannábicos de Beverly Hills, la marihuana medicinal de los dispensarios y las plantaciones de Woody Harrelson en su mansión de Hollywood, también nació la variante genética Big Bud, que al cruzar el charco a Europa, y tras varios años y cruces, acabó creando la variante de semillas Critical +, cuyo aroma y sabor están marcados por sus notas cítricas.

Ahora se espera que California dé el siguiente paso, legalizando el cannabis con fines recreativos. Si el estado más grande de Estados Unidos, el cual sería la octava economía más importante en caso de ser un país independiente, da el “Sí”, ¿por qué no pensar que el resto del mundo tomaría buena nota?

100 metros, película sobre esclerosis múltiple

Cine: ‘100 metros: rendirse no es una opción’

Dani Rovira y Karra Elejalde vuelven a juntarse en la gran pantalla y otra vez lo hacen como suegro y yerno (¡y ya van tres!). Lo hacen de la mano del director Marcel Barrena en la que es su ópera prima: ‘100 metros: rendirse no es una opción’. La película narra la historia de Ramón (Dani Rovira), un joven a quien detectan esclerosis múltiple con a penas 32 años. Ramón saldrá adelante gracias a su mujer (Alexandra Jiménez) y su suegro (Karra Elejalde). Ramón se propone nada más y nada menos que competir en un ‘Ironman’: una de las pruebas atléticas más duras del mundo, ya que consta de 3,86 km de natación, 180 km de ciclismo y 42,2 km de carrera a pie. La película se estrena en cines el próximo 4 de noviembre.

¿Qué es la esclerosis múltiple?

esclerosis-múltiple

La esclerosis múltiple es una enfermedad autoinmune y crónica que afecta al sistema nervioso central. Se trata de una de las enfermedades neurológicas más comunes entre la población de 20 a 30 años. El principal obstáculo al que se enfrentan tanto los enfermos como sus familias, es que no se puede pronosticar el curso que seguirá esta enfermedad. Cada paciente de EM sufre la enfermedad de forma diferente y nunca saben en qué momento van a tener el siguiente brote, o incluso, si lo van a tener. En España los afectados por esclerosis múltiple son unos 47.000 y a nivel mundial se calcula que puede llegar a ser de 2 millones y medio de personas.

Los tratamientos médicos con marihuana medicinal han dado muy buenos resultados a la hora de paliar los diferentes síntomas que padecen esclerosis múltiple. Es sabido que el cannabis reduce la inflamación y durante muchos años se viene estudiando la capacidad de esta propiedad para luchar contra uno de los efectos de la EM que es la inflamación de las vainas de mielina que rodean las neuronas en el cerebro y  la columna vertebral.

Otro de los síntomas más comunes de la EM es el dolor, que no siempre es resultado de la inflamación sino que también puede venir dado por espasmos musculares y la eplasticidad que terminan por ejercer presión sobre el sistema del músculo esquelético. Existen estudios realizados en Reino Unido y Estados Unidos que han demostrado que la marihuana medicinal puede controlar también este dolor asociado a la enfermedad. Tras estos estudios, la mayoría de los sujetos de estudio afirmó sentir una disminución del dolor tras consumir esta planta.

Finalmente, otro de los síntomas que más se dan el los pacientes que sufren EM es la depresión, ya que hasta un 50% de los mismos la ha sufrido. Son muchos los estudios que han indicado que tanto el THC, como el CBD pueden ejercer un efecto antidepresivo, aunque bien es cierto, que esto suscita numerosos debates en el sector.

Son muchas las asociaciones las que trabajan desde hace mucho para democratizar el acceso al cannabis medicinal. Fundación Daya, que significa “amor compasivo”, es una de ellas. Se centra en investigar, promover e implementar terapias orientadas a aliviar el dolor en pacientes de todo el mundo. Su fundadora, Ana María Gazmuri también representa hoy el título del largometraje de Filmax ‘Rendirse No Es Una Opción’.

“Nosotros hicimos el lanzamiento de nuestro campo de cultivo. Invitamos a la prensa, a los políticos, a las organanizaciones… Siempre mostrando como un poquito el lado brillante, el lado luminoso, el lado positivo del cannabis. Y que por lo tanto, esto no tiene que estar en la oscuridad, saquémoslo a la luz, y saquemos a la luz la evidencia, y saquemos a la luz la experiencia de miles y miles de pacientes a lo largo del mundo y la historia del cannabis medicinal vinculado al ser humano tan tan larga”.
Ana María Gazmuri

 Activista por la salud y la libertad,comunicadora,Fundadora y Directora Ejecutiva de Fundación Daya

Bill Murray - Imagen: El club de los chalados

Bill Murray, irónico icono hipster

No es la primera vez que ocurre. Un artista veterano, que se las ha visto de todos los colores, y al que se le considera demodé, es convertido en un icono indie. Pasó en la música nacional con Raphael y pasó a escala mundial con Bill Murray. El actor cómico ochentero por excelencia, es de repente apadrinado por la cultura hipster

Nacido en 1950 y criado entre nueve hermanos, Bill Murray decidió seguir a uno de ellos, también actor, hasta el 
‘Second City’ de Chicago donde conoció a la plana mayor del ‘Saturday Night Live’ original: John BelushiDan Akyroyd o Gilda Radner. Por allí también estaba Chevy Chase, la gran estrella del programa, y al que sustituyó brillantemente de 1977 a 1980, momento en el que abandonó el elenco del show para dedicarse exclusivamente al cine.

Bill Murray se comió los años ochenta gracias a su lacónico y carismático Peter Venkman de ‘Los Cazafantasmas’. Junto a sus colegas Dan Akyroyd, Harold Ramis y el director Ivan Reitman (padre del también realizador Jason), perpetraron una de las comedias más icónicas de la década, de la que surgió una secuela, una serie de animación y de la llega ahora un remake con reparto femenino. A partir de este punto de inflexión Murray adquirió el status de estrella y una libertad creativa y vital para interpretar y hacer lo que le ha dado siempre la gana.

Bill Murray, icono ochentero - Imagen: Cazafantasmas

Bill Murray, icono ochentero – Imagen: Cazafantasmas

Ya entrados en la década de los noventa, Bill alcanzó el cielo gracias a ‘El día de la marmota’, una de las mejores comedias de la historia donde Murray hace de Murray. Mujeriego, irónico, con cara de “Vámonos a tomar una copa” y haciendo gala de su mayor virtud interpretativa: menos es más. Este film, unido a otros realizados en el periodo aproximado de tres lustros (1980-1995), lo convierten en una cara indispensable para varias generaciones.

Pero de ídolo cómico Murray pasó a convertirse en icono hipster. El punto de inflexión llegó por su papel en la aclamada ‘Lost in translation’, que le reportó su única nominación a los Oscars. Aunque era el gran favorito, la dramática interpretación de Sean Penn en ‘Mystic River’ pudo más que la vis cómica amarga y existencialista de Bill.

A partir de la interpretación en la película de Sofia Coppola, cualquier título de Bill Murray se ha convertido en una cita indispensable. Pero, además de su principal faceta, Murray se ha ganado una divertidísima fama de colarse en fiestas ajenas (como aquella en la que acabó lavando los platos) que ha llevado a sus fans a crear webs donde relatar las excentricidades y encuentros con el actor. Para completar su vertiente más viral, las redes sociales de medio mundo se han inundado con fotos del actor haciendo cualquier cosa, por cotidiana que sea.

 

Bill Murray, perdido en Tokyo - Imagen: Lost in translation

Bill Murray, perdido en Tokyo – Imagen: Lost in translation

Además de su carrera como actor, fetiche indie y asistente a fiestas ajenas, Bill Murray también es conocido por su afición a la marihuana. Ya en su etapa universitaria fue expulsado de la compañía de teatro donde estaba tras conocerse su arresto en el Aeropuerto de Chicago por posesión de cinco kilos de hierba. Su opinión sobre el cannabis con fines recreativos se aúna en esta extendida respuesta que dio en una entrevista:

“Bueno, eso es una pregunta grande, ¿no? Porque estás hablando de recreación, que todo el mundo está a favor de esto. También se habla de algo que ha sido ilegal durante tantos años, la marihuana es responsable de una gran parte de la población penal, por el delito de la automedicación. Y lleva miles de millones de gastos en contra de uno mismo y lo mejor que se puede hacer es terminar. Las personas se están dando cuenta de que la guerra contra las drogas es un fracaso, que con la cantidad de dinero que se gasta, se podría haber comprado con esa cantidad de dinero todos los medicamentos en lugar de crear este ejército de personas encarceladas. Creo que el terror a la marihuana fue probablemente exagerado. No creo que la gente esté realmente preocupada por este tema. Ahora que tenemos el crack y el cristal y todo eso, la gente ni siquiera piensa acerca de la marihuana, es como si alguien jugase a demasiados videojuegos en comparación. El hecho de que los estados están aprobando leyes que la permiten significa que esta amenaza ha sido demasiado exagerada. Los psicólogos recomiendan fumar marihuana en lugar de beber si se encuentra en una situación estresante. Estos son los remedios antiguos, el alcohol y fumar, y sólo comenzaron a aprobarse leyes contra ellos hace 100 años”.

Bill Murray, atrapado en el tiempo - Foto: El día de la marmota

Bill Murray, atrapado en el tiempo – Foto: El día de la marmota

Los últimos trabajos de Bill Murray han sido ‘Rock the kasbah’ y un especial de Navidad para Netflix. ‘A very Murray Christmas’ es un vehículo diseñado para el lucimiento del actor. Una comedia de temática navideña donde se sitúa a Murray atrapado en un hotel de Nueva York a causa de una tormenta de nieve. Un proyecto, dirigido y escrito por Sofia Coppola, con un reparto de lujo: George ClooneyRashida JonesAmy PoehlerMichael Cera y Miley Cyrus.

A pesar de su estilo minimalista de interpretación, Bill Murray lo mismo se atreve con teatro clásico que con superproducciones del estilo ‘Los ángeles de Charlie’. Murray puede salir con el piloto automático puesto en ambos casos y robarse la función. Y sin necesidad de cambiar de registro.  Todo gracias a esa cara de indiferencia vital que lo han aupado a los altares de la cultura hípster y a convertirlo en icono generacional.

Judd Apatow y Amy Schumer, reivindicando figura stoner - Imagen: Trainwreck

La mujer y el cannabis en el cine

Si hoy en día aún es difícil encontrar un personaje femenino independiente y que no necesite un detonante masculino para hacerlo funcionar, imagina lo complicado que puede resultar la existencia de un papel femenino, independiente y que no esconda su consumo de marihuana. En Nekwo reflexionamos sobre la figura de la mujer “stoner” en el cine

La imagen de la mujer en la cultura audiovisual es un tema de debate recurrente. La lucha por la igualdad de los derechos respecto al hombre parece una batalla que, desgraciadamente, nunca acabará y el cine y la televisión no han sido otra cosa que la demostración palpable de ello. Tras más de un siglo de películas y seis décadas de series es ahora cuando por fin se ha abierto la discusión respecto a la imagen y derechos femeninos. “¿Son los guionistas unos misóginos?” “¿Por qué las actrices cobran menos que los actores?”. Son tan solo un par de las cuestiones de más actualidad.

Jennifer Lawrence encendió el fuego del debate en materia económica con una carta publicada en la web de Lenna Dunham (‘Girls’) tras descubrir que ella misma y Amy Adams cobraron bastante menos que sus compañeros de reparto Christian Bale o Bradley Cooper. Respecto a la típica misoginia que se suele percibir en las grandes producciones de la televisión, las respuestas no están claras, pero sí las preguntas: ¿Por qué la gente odia a Carmela o Skyler pero no a sus temidos maridos Tony Soprano y Walter White? Mientras ellos trafican, asesinan, extorsionan o son infieles, ellas se muestran sumisas (al principio), sufridoras, pacientes y, solo al final, batalladoras. Y es ahí donde la audiencia da la espalda a esos personajes.

Amy Schumer ha sabido reinvidicar la figura femenina en el cine - Imagen: Trainwreck

Amy Schumer ha sabido reinvidicar la figura femenina en el cine – Imagen: Trainwreck

Si ya de por sí la figura femenina es especialmente sensible a las críticas sesgadas y a los clichés, la situación empeora con la imagen de una mujer independiente, sexualmente activa… y consumidora de marihuana. Y es que, la figura de la mujer “stoner” (como se diría en Estados Unidos) es más bien escasa en la cultura pop. Las estadísticas dicen que en USA el consumidor de cannabis es un varón en un 70% de los casos. Trasladado a la gran (o pequeña) pantalla, esto puede suponer que hayamos visto una o ninguna obra audiovisual donde la protagonista sea una mujer que fume hierba y haga gala de ello.

Los prejuicios sociales en contra de la mujer, más grandes y más exigentes que en los hombres, dictan que está peor visto el consumo de marihuana en ellas que en ellos. La carga moral y ética (esta última debida sobre todo al tema de la maternidad) provoca que parte del consumo de hierba femenino no sea reconocido, y con ello su visibilidad audiovisual sea escasa o casi nula.

Esta coyuntura actual es la que convierte ‘Y de repente tú’ (olvidemos ese espantoso título que evoca a cualquier peli de Meg Ryan o Sandra Bullock) de una comedia romántica a una obra con mayor sustento y profundidad. Sitúa a la mujer en su lugar correspondiente y justo: el mismo que el de cualquier hombre.

‘Trainweck’ (su título original) es la incursión del cannábico Judd Apatow en el universo femenino. El director, que siempre ha sabido retratar al hombre del siglo XXI con sus temores, sus inseguridades, sus crisis, se atreve con el guión de una Amy Schumer que también interpreta a la protagonista de la película: una polígama, aficionada a la hierba y al alcohol, con miedo al compromiso y de profesión liberal.

La película, además de democratizar la temática de género, es todo un desfile de caras conocidas, gags brillantes y diálogos que juegan con el metacine. LeBron James se interpreta a sí mismo mientras parodia con su propia figura,Tilda Swinton recuerda a la de ‘Quemar después de leer’ en el papel más cómico de su carrera y, sorpresa, por ninguna parte aparecen Paul RuddSeth RogenJonah Hill o James Franco. Y es que, hasta para eso ‘Trainweck’ es la película más “femenina” de Judd Apatow. No party men.

Jennifer Lawrence - Imagen: Los juegos del hambre

Jennifer Lawrence, la nueva princesa de Hollywood

El viejo Hollywood ha dado paso a uno más moderno. La figura clásica que representaban actrices como Audrey Hepburn en los 60, Meryl Streep en los 70 u 80 y Julia Roberts en los 90 ha sido sustituida por la irreverencia y espontaneidad de Jennifer Lawrence, que no esconde ni el consumo de cannabis

Los años noventa fueron de Julia Roberts. Ella era la princesa de Hollywood, la “pretty woman”. La sonrisa que nunca se acababa. Pero aunque la dictadura machista que rige los estamentos de la industria del cine fue más indulgente con la protagonista de ‘Erin Brokovich’, su estela se fue difuminando a la par que el nuevo milenio iba soplando velas. Mientras tanto, ninguna otra actriz tomaba su testigo. Fueron tímidos lo intentos de Renée Zellweger o Nicole Kidman, pero más atrevidos sus escarceos con el bótox. Otras compañeras de generación como Sandra Bullock, Jennifer Aniston o Cameron Diaz se perdían en producciones románticas con poco peso artístico.

Fue el momento de dar paso a otra generación. Aparecieron Angelina Jolie y Charlize Theron, pero tuvo que ser Natalie Portman la que abanderó, durante unos años, la bandera de “actriz más codiciada”. Pero ni quiso ni le interesó ser la princesa de nada, así que tras ganar su Oscar por Black Swan’ se retiró a un segundo plano mediático. Anne Hathaway y Scarlett Johansson, ya nacidas en los ochenta, coquetearon con el trono, pero tuvo que ser una intérprete nacida en 1990 quien por fin fuera nombrada la nueva “princesa de Hollywood”. Julia Roberts ya tenía sustituta: Jennifer Lawrence.

El paradigma de una generación

Jennifer Lawrence en Joy - Imagen:  Joy

Jennifer Lawrence en Joy – Imagen: Joy

Existe un común denominador entre los actores de la nueva generación de Hollywood: versatilidad. Juegan con el indie y el mainstream a su antojo. Regalan un secundario en la última sensación del Festival de Sundance a la par que protagonizan su propia franquicia de superhéroes. Y esto lo representa como nadie Jennifer Lawrence.

¿Qué tienen en común ‘Winter´s bone’ con ‘Los juegos del hambre’? Exacto, nada. La película que produjo el salto a la fama de Lawrence estaba rodada fuera del circuito comercial de Hollywood. Aún así, obtuvo cuatro nominaciones a los Oscars, incluyendo la primera para Jennifer, convirtiéndose en la tercera actriz más joven en la historia en conseguirlo.

Hollywood atisbó que ahí había ínfulas de musa. Con veinte años recién cumplidos y una nominación a sus espaldas, a Jennifer Lawrence comenzaron a lloverle proyectos. Y la actriz no los desaprovechó. Seis años después ya tiene dos franquicias (‘X-Men’ y ‘Los juegos del hambre’), un Oscar, tres Globos de Oro y ser el paradigma y la representante de toda una generación.

Espontaneidad, tropezones en alfombras rojas y cannabis

Jennifer Lawrence en una entrevista - Imagen: The Graham Norton Show

Jennifer Lawrence en una entrevista – Imagen: The Graham Norton Show

Su espontaneidad, su desparpajo, sus caídas  y su simpatía delante de las cámaras han ayudado a convertirla en la nueva princesa de Hollywood. Pero lejos de querer representar una figura típica y dentro de la corrección americana que sí personalizó Julia Roberts, Jennifer Lawrence se ha caracterizado por decir siempre lo que piensa y reivindicar luchas como las de la igualdad de salarios entre hombres y mujeres en Hollywood.

Prueba de esta espontaneidad fue la confesión que realizó en el programa de televisión Watch What Happens Live’  de Andy Cohen. El presentador del show le contó a Jennifer Lawrence la revelación de que Susan Sarandon fumaba marihuana antes de muchas entregas de premios, pero que nunca se había atrevido a hacerlo antes de una gala de los Oscars. Lawrence, sin cortarse una vez más, confesó que ella sí lo había hecho, pero sin querer concretar en cuál: “No voy a decir qué año”.

Así es Jennifer Lawrence. Una actriz que se mueve igual de bien en el cine comercial que el independiente. Que ante caída en una alfombra roja se ha levantado entre risas. La que normaliza el consumo tras confesar haber fumado un porro antes de una gala de los Oscars y la que reivindica que las mujeres cobren lo mismo que los hombres.

Jeff Bridges, Steve Buscemi y John Goodman - Imagen: El gran Lebowski

Breve historia de la marihuana en el cine

Primero fueron vagos, idiotas, perdedores e inadaptados sociales. Luego mutaron levemente a surfistas, estudiantes de “high school”, Mathew McCounaghey debutando en la gran pantalla diciendo eso de “Allright, allright”, Jay y Bob el silencioso o Johnny Depp pasado de roscas interpretativas en ‘Miedo y asco en Las Vegas’. La figura del consumidor de marihuana en el cine y en Hollywood ha virado del típico fumeta, el colgado de turno, a una imagen más elitista y cool

La imagen del stoner en el cine ha recorrido un largo y tortuoso camino lleno de estereotipos y clichés. La marihuana en Hollywood nació como algo propio de estudiantes tontos y vagos. Perdedores sociales en general y consumidores de cualquier tipo de sustancia en particular. Como si la hierba fuera una puerta de acceso a una fiesta más “destroyer” e ilimitada. Pero mientras en el cine mainstream y palomitero norteamericano se dedicaban a encorsetar al “fumeta”, los propios actores fueron sofisticando la imagen de la hierba.

‘Up in smoke’, película de 1978, está considerada  la primera película “fumeta” de la historia. La pionera de la comedia stoner que abrió el camino a un género que acabó mutando de “películas de fumados” a “películas para ver fumado”. Cuando el espectador entró en escena, cualquier film cómico con tintes absurdos entraba ya en liza. Basta una simple búsqueda en Google para encontrar listados donde aparecen obras como ‘La vida de Brian’.

De vez en cuando aparecían versos sueltos como ‘Movida del 76’ (‘Dazed and confused’), la joya generacional de Richard Linklater que aunó a un grupo de jóvenes intérpretes que luego supieron hacer carrera en Hollywood (como el ya mencionado Matthew McCounaghey).  También había presencia cannábica en ‘Pulp Fiction’, donde el Vincent Vega de John Travolta hablaba de su viaje a Ámsterdam.

A finales de los 90 este tipo de comedias comenzaron a proliferar en Hollywood. ‘Colega, ¿dónde está mi coche?’ o ‘Road Trip’. Paralela a esta comedia gamberra del clan ‘American Pie’, los hermanos Coen estrenaban ‘El gran Lebowski’, con la presencia del, quizás, mejor personaje cómico en años: The Dude de Jeff Bridges.

James Franco y Seth Rogen - Imagen: Pineapple Express

James Franco y Seth Rogen – Imagen: Pineapple Express

La normalización llegó de la mano de las producciones de Judd Apatow. El séquito que forman Seth Rogen, James Franco o Paul Rudd, bajo el mantra del omnipresente productor, llevó la marihuana a los hogares de clase media con sus peleas conyugales, sus embarazos, sus crisis existenciales y sus trabajos de oficina. La hierba está, y mucho, pero ni más ni peor que una cerveza o un partido de la NBA. El compendio de ‘Lío embarazoso’, ‘Funny people’, ‘Virgen a los 40’, ‘Superfumados’ y demás filmografía perpetrada por Apatow y compañía, unido a la vida stoner fuera de las pantallas de estos actores de Hollywood más otras celebrities, ayudaron a destrozar parte del estigma que tenía la maría en el cine. Obviamente, artistas como Rihanna o Snoop Dogg, con sus negocios relacionados con el cannabis, también han colaborado en la causa. Ahora, podemos a ver a ex-Ídolos juveniles como Zach Efron fumando en ‘Malditos vecinos’, ex estrellas Disney como Miley Cyrus fumando en todas partes y ex parejas de estrellas juveniles como Selena Gomez fumando en películas independientes como ‘Spring Breakers’.

La marihuana, tras conquistar la retaguardia de Hollywood, ha decidido lanzarse a la televisión. Con el único referente de ‘Weeds’, la presencia testimonial y residual del cannabis ha dado paso a una nueva era donde varias plataformas y cadenas han decidido lanzarse a la comedia stoner. Figuras como Chuck Lorre (creador de ‘The Big Bang Theory’) o Kevin Smith estrenarán próximamente shows televisivos ambientados en dispensarios. Un nuevo terreno donde sembrar la hierba.