Netflix presenta el primer concurso de cocina basada en el cannabis

 “Colocados en la cocina” (“Cooking on high” en original y “Cocina a las hierbas” en Latinoamérica) es el nuevo concurso de cocina que ha lanzado Netflix, en el que el ingrediente principal es el cannabis.

La primera temporada cuenta con 12 capítulos de una duración inferior al cuarto de hora, y su formato es muy simple:

Dos concursantes con experiencia en la cocina deben cocinar en 30 minutos un plato que incluya cannabis. El plato estará inspirado en un tema tipo “delicias vespertinas” o “Francia frita”, que da título a cada capítulo. Un pequeño jurado formado generalmente por artistas californianos tipo raperos o humoristas se encarga de probar los platos y, tras un THC Timeout (una pausa para que el THC del cannabis, el componente psicoactivo responsable del colocón, haga sus efectos en los comensales), cuando todos están contentos y felices, con los ojillos entornados y una plácida sonrisa perenne en la cara, se procede a la valoración, puntuando cada creación en una escala del 1 al 10. El ganador se lleva la “olla dorada” (golden pot) que, si bien consiste en eso, en una olla dorada, lo que están haciendo es un gracioso juego de palabras, dado que pot también significa marihuana en lenguaje coloquial.

El programa está presentado por Josh Leyva, un popular youtuber con más de dos millones de suscriptores, y cuenta con la colaboración de Ngaio Bealum, el experto en cannabis del programa que, tanto por su aspecto como por su forma de actuar, parece un reverendo evangelista del cannabis, que se dedica a presentar la variedad que se va a emplear en cada ocasión, exponiendo algunas de sus características, para luego se quedarse allí sentado en la cocina, charlando con los cocineros y el jurado y echándose unas risas.

Y prácticamente eso es todo: menos de 15 minutos no dan para más. El que se esté esperando un Masterchef Cannabis Edition se desilusionará: aquí no vas a aprender cocina de altos vuelos ni ingeniosos trucos de chefs. No esperes esferificaciones, nitrógeno líquido ni roner, sino platos más directos y prosaicos, aunque algunos bastante elaborados y desde luego con un aspecto muy prometedor. Los cocinillas echaréis de menos un poco de atención a ingredientes, tiempos y proporciones para poder elaborar vosotros mismos los platos, aunque es posible que alguna idea puedas extraer (¿ensalada de coliflor con jugo de lima?).

En realidad, como concurso de cocina, “Colocados en la cocina” deja bastante que desear: en 15 minutos no da tiempo para profundizar en nada ni generar la empatía y la tensión necesarias para que resulte emocionante. La finalidad es, claramente, otra: entretener y echarse unas risas viendo a una pandilla de fumados divirtiéndose, al mismo tiempo que aporta otro granito de arena a la normalización del cannabis. Podemos imaginar que el formato es más exitoso en EE.UU. que en Europa, no solo por el estatus legal del cannabis, sino por las continuas referencias a la cultura popular local que prácticamente se nos escapan a este lado del charco.

En este sentido queremos apuntar y alabar el esfuerzo que hace Netflix. Absolutamente a contracorriente, en un mundo donde plataformas como Facebook o Youtube ponen continuamente la zancadilla a la cultura cannábica, Netflix apuesta sin ningún tipo de tapujo por darle visibilidad, no solo mediante la difusión de producciones externas sobre el cannabis, sino mediante la creación de contenidos originales, como “Colocados en la cocina” o incluso la creación de sus propias variedades.

Para finalizar, os dejamos con el disclaimer que parece al final de cada programa, porque nos parece tremendamente gracioso:

“Toda la cocina cannábica ofrecida en este programa estaba destinada únicamente a fines medicinales y fue prescrita, preparada y consumida de acuerdo con las leyes locales.

Sin embargo, todos los individuos que consumieron la cocina medicada, de repente han sentido la necesidad de relajarse y ver la televisión”.

Consumidores de cannabis contra los estereotipos de Hollywood

Una encuesta revela que los consumidores de cannabis consideran negativo el estereotipo de fumeta que transmite la industria de Hollywood.

 

Imaginad que la sociedad en general tachase de alcohólicos o borrachos a aquellas personas que se toman una cerveza al salir del trabajo, acompañan la comida con una copa de vino o eventualmente salen de copas con amigos. Imaginad que tomásemos el estereotipo más extremo y patético de persona que tiene problemas con el alcohol, y lo usásemos para describir la relación que tienen los consumidores moderados con las bebidas alcohólicas. ¿Os parecería justo?

 

Pues precisamente algo así ocurre con la imagen que una parte importante de la industria cinematográfica sigue transmitiendo del consumidor de marihuana. De esto se quejan en EE.UU., claro. En España no es tanto la industria del cine en particular, sino una gran parte de la sociedad en general la que insiste en asociar al consumidor de marihuana con estereotipos negativos totalmente alejados de la realidad.

 

De la misma manera que a nadie se le ocurriría tildar de borracho a quien se toma un vermut con unas aceitunitas, ¿por qué insistir en la denigrante idea de que quien consume marihuana con la misma moderación es un “fumeta”, o peor, un drogadicto?

 

Aquellos que no vivan debajo de una piedra saben que el consumidor de cannabis responde a cualquier perfil de persona: universitarios, políticos, médicos, padres de familia, sacerdotes, rabinos, ateos… No existe un único tipo de consumidor ni existe, en el mundo real, ninguna correlación entre el consumo de cannabis y el éxito o virtud de la vida de nadie. Por ello los consumidores responsables, padres de familia, con vidas más o menos exitosas y felices estamos (si se me permite incluirme) empezando a hartarnos de que se nos asocie con los estereotipos más manidos del fumeta peliculero, tipo El Nota (The Dude en El Gran Lebowski) o Jay y Bob el Silencioso de la saga de Clerks.

 

Ahora que sabemos que una sociedad moderna y avanzada puede tolerar la regulación racional del cannabis al igual que llevamos siglos haciéndolo con el alcohol, los estereotipos que encasillan al consumidor de marihuana comienzan a verse como un estorbo, algo así como los viejos anuncios televisivos en los que se exhibía un machismo descarado como si fuese lo más normal del mundo.

 

Esto, lejos de ser una opinión, lo pone de manifiesto una encuesta publicada el pasado miércoles llevada a cabo por la agencia neyorquina de investigación estratégica Miner and Company. Dicha encuesta revela que la comunidad de consumidores de cannabis quiere que los productores y guionistas de Hollywood colaboren en cambiar la percepción que la sociedad tiene del consumidor de marihuana. Sienten que, si se sigue perpetuando el estereotipo del fumeta tontorrón, resultará más complicado que la sociedad acepte la realidad del cannabis sin prejuicios.

 

Robert Miner, presidente de Miner & Co. Estudio, afirma que “los medios de comunicación han desempeñado un papel increíblemente importante en la aceptación social del consumo de cannabis, pero aún queda trabajo por hacer. El mismo estereotipo del fumeta inofensivo y tonto que impulsó la normalización se ha convertido ahora en un obstáculo para la aceptación de los consumidores productivos y comprometidos de cannabis.”

 

 

 

 

5 celebridades de Hollywood que consumen marihuana (y lo reconocen públicamente)

Que en Hollywood las drogas van que vuelan es tan obvio que sería más que ingenuo pretender estar revelando nada aquí. También es obvio que cuando se pertenece al mundo de la farándula y se tiene mucha pasta, a uno le cuesta menos salir del armario de la marihuana. Pero tampoco está de más celebrar nuestra simpatía hacia algunas celebridades de Hollywood que consumen marihuana y les da igual reconocerlo, porque de alguna manera ejercen de embajadores de la noble causa de la legalización.

Hoy os hablaremos de 5 celebridades de Hollywood que consumen marihuana:

 

Matthew McConaughey

Este talentoso actor contaba a Playboy el año pasado, que en 1999 un vecino molesto llamó a la policía quejándose de que McConaughey se encontraba a las 2 de la mañana tocando los bongos en pelotas con la ventana abierta de par en par, mientras un amigo batía palmas, en medio de lo que parecía, a todas luces, una fumada épica. Parece ser que la policía encontró marihuana y parafernalia y tuvo problemas para detener al actor, quien se negaba a ponerse los pantalones, y tuvo un pequeño forcejeo con uno de los ojipláticos agentes cuando le intentaba meter en el coche patrulla. McConaughey pasó 9 horas en una celda hasta que salió con una fianza de 1000$ y una lección bien aprendida que resume en estas palabras: “Cierra la ventana de la que emana el maravilloso aroma a jazmín, porque son las dos de la mañana y podrías despertar a un vecino.” Sin embargo al protagonista de Dazed & Confused no se le caen los anillos: “¿Qué hay de malo en tocar el tambor vestido en tu traje de nacimiento?” -dice. “No me arrepiento de la forma en que llegué ahí”.

 

Woody Harrelson

Todo un personaje donde los haya, en nuestra lista es quizá el más auténtico abogado pro-legalización, y es que Woody es todo un activista que desde 2003 forma parte de la junta asesora de NORML (Organización Nacional para la Reforma de la Leyes de la Marihuana, por sus siglas en inglés). Apareció como artista invitado en la pista Wild and Free de Ziggy Marley, un tema que defiende el cultivo del cannabis. De sus escuetos encontronazos con la ley, destaca el que ocurrió cuando, en 1996 Harrelson se plantó en el condado de Lee, Kentucky, con su abogado y ex-gobernador de Kentucky, Louie B. Nunn y un equipo de televisión de la CNN. Desde el hotel Harrelson llamó al sheriff para avisarle de su intención de plantar cuatro semillas de cáñamo (que no de marihuana) en un lugar público delante de las cámaras. Su intención era denunciar la falta de distinción entre cáñamo y marihuana que había en las leyes estatales. El sheriff y su ayudante acudieron al lugar de la cita, donde Harrelson plantó las semillas, tras lo cual fue arrestado “por sembrar marihuana” y liberado ese mismo día bajo fianza. Fue llevado a juicio, pero 25 minutos después de comenzar la vista fue liberado de los cargos. Acabó firmando autógrafos y haciéndose fotos con los agentes. Recientemente solicitó una licencia para abrir en Honolulú, Hawai, un dispensario de marihuana medicinal a través de su compañía Simple Organic Living.

 

Frances McDormand

Si no la conocéis por su papelón en “Tres anuncios en las afueras”, que le valió un más que merecido Oscar (y que, por cierto, tenía como compañero de elenco al mismísimo Woody Harrelson… haciendo de sheriff), la recordaréis 22 años más joven por la mítica Fargo, por la cual también obtuvo la estatuilla (¿sabíais que es la mujer de uno de sus directores, Joel Coen?, pues hala, ya lo sabéis). Frances McDormand protagonizó la portada de la revista High Times de mayo de 2003, donde se publicó una entrevista sobre la película que estaba a punto de estrenar, Laurel Canyon (La calle de las tentaciones en España), que trataba sobre un productor musical fumador de marihuana. En la entrevista declaró que:

“soy una fumadora recreativa de yerba” pero dado que “no es una constante en mi vida, no diría que deba ser legal para que esté más disponible. Pero desde un punto de vista médico tengo amigos que la necesitan. ¿Por qué tiene que ser tan difícil de conseguir aquello que les hace bien?”.

Kirsten Dunst

Para algunos comenzó a ser alguien a partir de su papel de Mary Jane Watson en Spiderman, pero a un servidor no se le borrará su brillante interpretación de la desquiciada y calculadora Peggy Blomquist en la segunda temporada de la serie Fargo, coproducida por los Coen e inspirada en su película homónima de 1996. Recientemente estrenó Woodshock, un thriller de terror en el que aparecen porros de marihuana en algunas escenas. Dunst cuenta que alguien del equipo sustituyó uno de los porros falsos que se usan en el rodaje por uno auténtico, con una variedad de marihuana particularmente fuerte, que la dejó tan atronada y confusa que la tuvieron que mandar para casa. Pero aunque no lo parezca por esta anécdota, Dunst es más que una iniciada en la marihuana. Ya en 2007 contaba a MTV que:

 “Bebo moderadamente, he probado drogas. Me gusta la yerba. Tengo una perspectiva de la marihuana diferente que la de EEUU. El padre de mi mejor amiga Sasha, era Carl Sagan el astrónomo. Fue el mayor fumador de yerba del mundo y era un genio. Yo nunca he sido una gran fumadora, pero creo que la visión de EEUU sobre la marihuana es ridícula. Si todo el mundo fumase yerba el mundo sería un lugar mejor. Pero no estoy hablando de estar colocado todo el día. Creo que si no se usa adecuadamente puede obstaculizar tu creatividad y encerrarte en tu interior.”

 

 

Whoopi Goldberg

Soy de la opinión personal que la trilogía “Sister Act” es una “stoner movie” camuflada. En cualquier caso, la comediante y actriz a la que vimos en hitos cinematográficos tan notables como El Color Púrpura o Ghost no solo utiliza marihuana con fines medicinales para tratarse el glaucoma, sino que junto a la empresaria del cannabis Maya Elizabeth ha lanzado una línea de productos cannábicos llamada Whoopi & Maya específicamente concebidos para aliviar los dolores menstruales. Entre estos productos encontramos pastillas masticables, infusiones, aceites, cremas para masajes o sales de baño. Whoopi ya se refirió a su preferencia por el vaporizador para consumir marihuana para tratar el dolor de cabeza, dado que sentía que podía controlar mucho mejor el efecto. Hasta tal punto lo adora que se refiere a una relación amorosa con su vaporizador diciendo que :

“Ha cambiado mi vida. No estoy exagerando. De hecho su nombre es Sippy. Y sí, es una ella. Y sí, la llamé Sippy porque tomo pequeños sorbitos (sips) de ella. Y con cada sorbito llega el alivio de la presión, del dolor,del estrés, del malestar”.

 

La leyenda de 420, en Netflix

Resulta agradable comprobar cómo plataformas de entretenimiento como Netflix ofrecen contenidos que ayudan a la normalización social del cannabis. De hecho, podemos encontrar en la plataforma cada vez más producciones que tienen al cannabis como protagonista, ya sean documentales u obras de ficción. Hoy os hablaremos de “La leyenda de 420”.

Al contrario de lo que sobre todo los escépticos de la marihuana pensarán a priori, la leyenda de 420 no consiste en un panfleto “stoner” para legitimar el consumo de marihuana, sino de todo un documento con virtudes antropológicas: se trata de la exhibición del florecimiento de la cultura cannábica en EEUU. O más bien deberíamos hablar de un re-florecimiento, dado que antes del prohibicionismo ya existía una extensa cultura del cannabis, una cultura que fue reprimida durante décadas, y que sobrevivió por sus propios medios durante todo este tiempo. De hecho, la historia de la represión de la marihuana es también la historia de la supervivencia y evolución de la cultura cannábica, una cultura que está empezando a mostrar todo su esplendor conforme la pesada bota del prohibicionismo se va levantando de ella.

Y esto es lo que nos muestra La Leyenda de 420, las múltiples caras de esta cultura con entidad propia, reducida a subcultura por esa serie de vergonzosos atropellos a la libertad y al sentido común que se engloban bajo la sombra del prohibicionismo.

Lo primero que podemos destacar de esta producción norteamericana es el amplio espectro de temas que trata entorno al cannabis: desde su aspecto medicinal legitimado por la ciencia,tanto para seres humanos como para mascotas, a sus propiedades culinarias, incluso para alta cocina, pasando por las manifestaciones artísticas que devienen de su uso, ya sean artes plásticas o música.

Dirigido por Peter Spirer, el hilo conductor del documental es el humor, en forma de pequeños fragmentos de comedia “stand up” que ayudan a rebajar la tensión de temas muy serios y oscuros que también cubre: refugiados cannábicos que se ven obligados a mudarse de estado para garantizar un tratamiento adecuado para un niño con síndrome de Dravet, deshauciado por los médicos en su estado de origen, los orígenes racistas del prohibicionismo y el racismo en la aplicación de las leyes antidroga, la criminalización del consumidor o los peligros potenciales en la administración Trump para la legalización federal de la marihuana recreativa.

El documental de la leyenda de 420 es un collage que va saltando entre temas, a veces de forma entusiasta, a veces de forma apasionada, tal cual se esperaría de una conversación entre fumados. Pero en este aparente caos, que quizá sea uno de sus atractivos, de vez en cuando descubrimos información fascinante, como que en algunas clínicas de desintoxicación se usa la marihuana como droga de salida de dependencias a drogas duras como la heroína, desafiando el mito de que se trata de una droga de entrada.

La leyenda de 420, una producción norteamericana sin precedentes en Netflix

También nos ofrece una impresión acerca de la exquisitez que puede alcanzar el connaisseur de marihuana, entrando en una retórica que solo encontrarás entre enólogos y sumillers, o del desarrollo de diferentes industrias, negocios y servicios entorno a nuestra querida planta: pastelerías de primera calidad, ocio con rutas cannábicas, distribución, cultivos medicinales, elaboración de extractos, casas de huéspedes concebidas como “espacio seguro” para el consumidor de marihuana…

Y esto es solo la superficie. La Leyenda de 420 apenas cubre la punta del iceberg de lo que se viene. No solamente recomendamos este documental a los amigos del cannabis, sino a cualquier persona que quiera estar informada sobre una realidad con la que tarde o temprano convivirá, pues de esto solo podemos esperar un efecto dominó a la inversa del prohibicionismo. De hecho en España estamos listos. No hay mas que ver las cifras de consumo, la cantidad de grows y negocios en activo entorno al cannabis, asistir a las no pocas ferias del cannabis de nuestra geografía, atender a las proposiciones autonómicas que hoy se están haciendo, etc. Sabemos que nos cuesta como sociedad adaptarnos a los cambios sociales de los países que los lideran, pero tarde o temprano nos adaptaremos, así que conviene estar preparado.
Si todo eso no te convence, quizá lo hagan los datos de la crítica:
Rotten Tomatoes: 100% críticos / 91% audiencia

Filmaffinity: 7/10

IMDB: 6,4

¿Fumaba Pablo Escobar marihuana?

Hace ya un tiempo os contábamos cómo Pablo escobar cambió la marihuana por la cocaína como activo principal de sus negocios en estas dos entradas (parte I y parte II). 

¿Fumaba Pablo Escobar marihuana?

Pablo Escobar entra en la escena de la Historia justo en la transición entre el reinado de la marihuana setentera y el imperio de la cocaína ochentera. Con una carrera como delincuente muy prometedora, en la que pasó de pequeños hurtos a convertirse en el mayor narcotraficante del Universo, si se me permite abarcar con esta exageración lo que podemos conocer, no le hizo ascos a prácticamente ninguna asignatura del criminal avezado: secuestro, asesinato, extorsión, estafa, contrabando, terrorismo… lo que se te ocurra.

A mediados de los 70 ya tenía negocios boyantes con el “oro verde” colombiano, al que le había tomado afición desde que traficara con él por las calles en su juventud, pudiéndose comprar su primera moto con las ganancias, hasta que se dio cuenta de que la cocaína era un mercado con un potencial mucho más poderoso. Con ella construyó su imperio, llegando a ser una de las personas más ricas del mundo. Pero, sin entrar en los tan cacareados detalles de la biografía de esta combinación de genio megalómano, influencer, Robin Hood paisa, magnate y psicópata, ¿le daba o no al porrete?

En el libro biográfico Killing Pablo de Mark Bowden (2009) menudean los testimonios que hablan de la afición de fumar Pablo Escobar la marihuana. Las nubes de humo cannábico eran una constante en sus tertulias y negociaciones, y le gustaba contar historias escabrosas Pablo Escobar fumaba marihuana. Sorprendentemente, no tenía afición por la cocaína, tampoco fumaba tabaco y tomaba poco alcohol, pero era común ver como fumaba Pablo Escobar  marihuana hasta su muerte.

En la serie Narcos de Netflix podemos ver como fumaba Pablo Escobar marihuana

La afición de Escobar por la marihuana aparece reflejada en la serie Narcos de Netflix, en la que vemos en diferentes escenas cómo el personaje interpretado magistralmente por Wagner Moura corta cogollos de una planta, o fumando con su primo Gustavo Gaviria Rivero.

También sabemos por las reuniones que el periodista Germán Castro Caycedo tuvo con el capo colombiano, en las que le sometió a entrevistas con el fin de escribir un libro que nunca se materializó, de la poca afición de Escobar al licor, siendo al parecer una cerveza sin alochol de importación su bebida favorita. Castro Caycedo cuenta además de él que sin embargo a las 3 de la mañana se fumaba religiosamente su cigarrillo de marihuana.

Parece evidente que la relación de este magnate de las drogas con la marihuana es la razón por la que existe una potente variedad de genotipo 100% colombiano bautizada con su nombre, muy psicodélica y que puede dejarte tumbado a la mínima que te pases. Parece que los efectos de este híbrido al 50/50 con su cerca de 25% de THC hacen honor a la locura de vida que tuvo el mismo Escobar.

Cosméticos con cannabis: tendencia en 2018 entre las celebridades

Con el progresivo aperturismo legal al mundo de la marihuana recreativa, algunos sectores han decidido sumarse con más énfasis al carro de la mágica planta, como el mundo de los cosméticos con cannabis.

Así, los cosméticos con extractos marihuana infusionada se están convirtiendo en tendencia entre muchas celebridades, y puede que 2018 vea un boom de cremas, tónicos y tratamientos basados en  los cosméticos con cannabis.

Aunque los cosméticos basados en el cáñamo o con extractos de cannabis (cremas, aceites, champús, jabones…) no son estrictamente una novedad, sí que lo es la tendencia a encontrarlos en el repertorio de productos de la alta cosmética, como la loción corporal de Lord Jones, que parece obrar maravillas calmando los dolores de pies producidos por los zapatos de tacón.

El secreto está en su contenido en CBD, un cannabinoide no psicoactivo del cual hablábamos hace poco, con propiedades terapéuticas como relajante muscular y analgésico (entre mcuhas otras). Lord Jones presenta su loción en dos variantes: una con concentración mayor de CBD y otra con una proporción 1:1 de CBD y THC.

La estilista de celebridades como Justin Bieber o la actriz y modelo Olivia Wilde, Karla Welch, quien había comenzado a promocionar este producto entre su clientela para la ceremonia de los Globos de Oro que tuvo lugar el pasado 7 de enero, asegura que “no debes preocuparte, tus pies no se van a colocar”.

Jessa Blades, otra estilista de celebridades que ha trabajado con artistas como Demi Lovato o LL Cool J, comenta respecto a estos productos:

“Lo que mucha gente está experimentando en su piel son problemas que en su raíz están relacionados con el estrés, la falta de sueño, inflamaciones y dolor. El cannabis tiene propiedades antibióticas y antiinflamatorias que pueden calmar algunos de esos síntomas y promueven el proceso natural de curación del cuerpo”.

El cannabis en el masaje terapéutico

Es también probable que conforme el mercado se abre a los cosméticos con cannabis, también se popularicen terapias basadas en ellos, como la que dispensa Jordan Person, una enfermera con más de 12 años de experiencia en el masaje terapéutico con cannabis, el cual ha aplicado desde a un paciente de cáncer de 3 años de edad a un anciano de 90 años con una neuropatía diabética.

En su bagaje profesional asegura que nunca experimentó una respuesta inmediata del cuerpo tan positiva a un remedio tan simple: el aceite de cannabis (y, por supuesto, la pericia de sus manos para aplicarlo). Person suele decir “toda la sanación sin el colocón” porque, afirma, “esto es lo que de verdad es”: la loción “no penetra tanto en el flujo sanguíneo como para afectar al cerebro”, así que los clientes no deben preocuparse por dar positivo en un test de drogas.

The legend of 420: el nuevo documental sobre cannabis

La plataforma de contenido audiovisual Netflix acaba de estrenar un nuevo documental sobre la industria cannábica estadounidense, The legend of 420.

Hoy te queremos proponer un plan perfecto para este fin de semana. Prepara unas buenas palomitas, saca tus mejores flores secas de la cosecha y, una vez cómodo en el sofá te proponemos el visionado del documental The legend of 420. Estrenado hace apenas una semana en Netflix, este documental pretende hacer un recorrido por el contexto y situación que engloba al cannabis en los Estados Unidos. Mediante un recorrido por los diferentes estados en los que el cannabis está legalizado en cualquiera de sus formas, para mostrar desde la industria que lo mueve todo, hasta los beneficios o las personalidades que desembocan en el cannabis.

 

 

El documental, dirigido por Peter Spirer, hace una recapitulación de la situación cannábica en el país, centrando gran parte de su interés en la historia de Jeff Sessions, Fiscal General del gobierno de los Estados Unidos y un ferviente detractor del cannabis que, pese a que la planta se está abriendo paso entre la sociedad norteamericana, cree que no debería salir de la prohibición.

 

Un repaso a la industria cannábica estadounidense con las eminencias más importantes del sector en el país

En el documental aparecen personalidades muy reconocidas por el sector cannábico internacional. Figuras como Tommy Choong o Kenneth Colé figuran en el elenco de participaciones que tratan de desgranar cuál es la situación del cannabis en el país, desde como luchan las compañías más fuertes del sector en el país por abrirse un hueco en la nueva industria, hasta las irregularidades legislativas que se dan, los beneficios que aporta la planta a los enfermos y un sin fin de cuestiones muy relevantes a día de hoy.

Lo bueno que tiene la obra, es que es perfecto para que disfruten tanto noveles en la materia como expertos. El documental puede darte a conocer todo lo necesario sobre el cannabis en los E.E.U.U., o puede adentrar en cuestiones legislativas más complejas, mostrándote actores de la legalización en el país mientras te cuentan con pelos y señales, como fue todo. El documental lo puedes encontrar en Netflix, y como empezábamos el artículo, es perfecto para que en esta última semana del año, puedas tener bien claro como marcha la industria del cannabis en uno de los países referencia en el mundo.

‘La mejor receta’ el nuevo film sobre cannabis

Hace apenas unos días se estreno ‘La mejor receta’, una película que habla sobre cannabis de una forma desenfadada y muy enternecedora.

Si todavía no tenéis plan para este fin de semana, ir al cine a ver la nueva película que habla sobre cannabis podría ser un buen plan. Y es que, hace apenas una semana, se estrenó de forma internacional La mejor receta una enternecedora película británica que pretende poner de manifiesto que el cannabis ya es un consumible bastante común en un mundo en el que cada vez se hace más difícil desarrollar lazos con nadie.

 

 

La sinopsis de la película invita a ir a ver la película. El afamado director John Goldschmidt nos trae la historia de Nat Dayan, un viejo panadero judío del este de Londres que busca un refuerzo para su tienda, que se está viendo asediada por la competencia en el barrio con una nueva pastelería. Por ello contrata a Ayyash, un joven inmigrante musulmán, originario de Dafur, que ocasionalmente es vendedor de cannabis. En los primeros días de trabajo, un incidente fortuito con la hierba en la pastelería, hará reactivar las ventas. Una comedia con el leitmotiv del cannabis, que intenta narrar una historia social con tintes integradores.

‘La mejor receta’ la película que une con el cannabis religiones en disputa

Su director, el propio Goldsmichdt, ha decidido dirigir esta película por unir tan bien la comedia con pequeñas dosis de drama que contribuyen a crear lazos con la sociedad en temas tan importantes como la moral (por el cannabis), como el racismo o la lucha entre religiones. El propio John, explicaría en la presentación que:

‘En tiempos en los que el cannabis se abre paso y en los que cada vez se hace más difícil tender lazos con nadie, pensé que sería muy importante hacer una película en la que se muestra cómo logramos edificar puentes entre culturas.’

La película se estreno la semana pasada y está recogiendo buena crítica, además de una buena aceptación entre los espectadores. Si todavía no sabías que hacer durante este fin de semana que se nos acerca, ‘La mejor receta’ os dará buenas dosis de buen rollo, contándoos una historia que de seguro os hará que pensar en temas tan importantes como el la legalización del cannabis, la xenofobia o la integración entre religiones.

 

Queens of the Stoned Age: La nueva serie que une cannabis y mujeres

Producida por Snoop Dog, Queens of the Stoned Age pretende feminizar la cultura del cannabis dominada por los hombres.

Conforme las mujeres van adentrándose en la industria del cannabis, las representaciones que hacemos sobre la cultura del cannabis, muchas veces, no refleja esta variedad de género. Por ello, uno de los reyes del cannabis, el famoso rapero Snoop Dog, acaba de producir un show TV que representará al género femenino dentro de la cultura cannábica internacional. Con el título Queens of the Stoned Age,  el programa ha surgido con la intención, además, de crear un espacio seguro en el que la mujer pueda hablar abiertamente de cualquier aspecto de su relación con la planta. Tara Aquino, productora del programa explicaba que:

‘En Queens of the Stoned Age pretendemos usar la hierba como punto de partida para hablar sobre problemas más grandes como el sexo, el bienestar o la creatividad, mostrando como el cannabis te afecta y beneficia en todas estas cosas. Una vez creemos un espacio seguro para hablar del cannabis, podremos hablar de su relación con el mundo.’

La serie, lleva emitiéndose desde finales de septiembre, y ya puedes ver en su canal de Youtube los capítulos que llevan emitidos, en los que hablan de cualquier tema que puedas unir a la planta que todos los cannáfilos amamos.

Un grupo de mujeres variado y polivalente cuestionando todos los estereotipos del cannabis

Entre las conductoras del programa, encontramos a mujeres de diferentes ámbitos laborales. Entre ellas, destaca Jessica Assaf, una de las activistas cannábicas más prolíficas de Estados Unidos creadora también de la agencia Cannabis Feminist, una empresa encargada de mercadear con marcas exclusivas para mujeres. Además, cuentan también con la presencia de Jennifer ‘Cameraface’ Rover, una fotógrafa muy conocida en el país, y Janice Griffith, una de las actrices porno más famosas.

 

Así que ya lo sabes, si este fin de semana no tienes nada que hacer, te proponemos desde Nekwo el visionado de este programa, que contribuirá de seguro, a reforzar la visión de que el sector cannábico es un lugar en el que las mujeres han tenido su papel durante toda la historia,  además de encontrar información sobre la sinergia que produce el cannabis junto al sexo, el bienestar, la creatividad, los negocios, etc… Cannabis y mujeres, una conexión de éxito.

 

Smell-o-vision, o como el humo del cannabis inundará los cines

Snoop Dog y Matthew McConaughey protagonizarán una película en la que el humo del cannabis será una experiencia añadida dentro de la sala del cine.

El director cinematográfico Harmony Korine, se ha empeñado en que el cine sea de nuevo, un lugar en el que vivir experiencias nuevas y sorprendentes. Para 2018, ya tiene algo nuevo que ofrecer a los asiduos a la gran pantalla y es que su nueva película, que protagonizarán Snoop Dog y Matthew McConaughey, quiere revolucionar las salas de cine.

Por lo que parece, ‘The Beach Bum’ (como se llama la película) narra la historia de dos colegas fumetas y sus aventuras, de la misma forma que lo hacía Cheech & Chong, pero con una gran diferencia. Para crear una sensación de mayor sinergia con la propia película, van a utilizar una técnica que han bautizado como Smell-o-vision, algo así como olorvisión. Con ella,  pretenden inundar las salas de cine donde se proyecte con olor de cannabis. De esta forma, según asegura el propio director, podrán tener una experiencia sensitiva que les adentrará por completo hacia el climax cinematográfico.math

Está prevista para mediados de 2018 pero no se podrá ver en todas las salas.

La película como ha avanzado Korine, se va a comenzar a grabar. Se prevé que para mediados del año que viene esté lista para circular entre las salas estadounidenses. Por el momento, son muchas las que han mostrado su interés en reproducirla, pero habrá que esperar finalmente a ver cuales aceptarán su proyección, com afirma Harmony Korine en un medio francés:

‘Queremos que todos los espectadores experimenten esta sensación en el cine, pero para ello hay que esparcir humo de cannabis en la sala de proyección y no en todos va a ser legal hacerlo. De momento, ya tenemos 30 salas que han aceptado en los estados en los que el cannabis tiene reglamentado el uso recreativo.’

Por el  momento se desconoce si esta experiencia del Smell-o-vision podremos disfrutarla también en alguna sala europea. Por el momento, los únicos privilegiados que podrán vivir esta inmersión cinematográfica, serán los norteamericanos. A pesar de ello, los que no vivimos en el país estadounidense, podemos resignarnos y hacer el clásico hotbox (el submarino de toda la vida) en el salón de nuestra casa con nuestra película sobre hierba favorita, para adentrarnos en los confines de, en este caso, la pequeña pantalla.