Canada legaliza el consumo recreativo de cannabis

Desde hoy el consumo recreativo de cannabis es legal en Canadá

Terminó la cuenta atrás. Desde hoy el cannabis es legal en Canadá. Los canadienses mayores de edad (a partir de los 18 o 19 años según la provincia) podrán consumir cannabis con fines recreativos.

El que el cannabis es legal en Canadá hace que sea una gran victoria de la razón, de la conquista de otro derecho y libertad, tras décadas de prohibición en Canadá. Con el fin de arrinconar aun más al mercado negro con la medida, el precio del gramo será de una media de 7,7 dólares americanos (6,66€), impuestos incluidos, aunque se prevé que los precios oscilen en función de la respuesta del mercado ilegal.

Aunque las autoridades estiman que el cannabis legal costará alrededor de un 25% más que el ilegal, también cuentan con que la mayoría de consumidores preferirán productos que ofrezcan garantías sanitarias e información precisa sobre su composición a productos del mercado negro sin criterios de calidad o sanitarios.

Según una encuesta de la empresa Ipsos, un 40% de los canadienses dispuestos a consumir cannabis, piensa que el precio será un criterio fundamental a la hora de comprar cannabis en el mercado legal. En la provincia de Ontario, la más grande del país, el precio de compra ideal según la encuesta oscilaría entre los 6,6€ y los 9,26€ por gramo.

Cada provincia ha establecido su propio sistema de distribución y venta de cannabis. Así, en Nueva Escocia es la NSLC (Nova Scotia Liquor Corporation) la que, junto alcohol, monopolice el comercio de cannabis. En Nueva Brunswick se ha creado una empresa pública ad hoc para la gestión del comercio de cannabis legal: Cannabis NB. Esta empresa ofrece hasta 76 productos y el precio por gramo oscilará, en función de sus características, entre los 4,93€ y los 9,94€.

También hoy el gobierno de Canadá anunciará el indulto de las personas condenadas por posesión de hasta 30 gramos de marihuana, que es la cantidad máxima de posesión legal según la nueva ley, medida de la que se podrán beneficiar miles de canadienses que, por esta cuestión tenían vetado su ingreso en EE.UU.

El resto del mundo mira a Canadá

Con todos los elementos de ser uno de los experimentos sociales más interesantes de la actualidad, el resto del mundo, y en particular Europa, mira con curiosidad a Canadá. No sería raro estimar un aumento de la presión social y de los grupos pro-legalización como consecuencia del paso que acaba de dar el país norteamericano, que desafía la Convención Internacional Única sobre Estupefacientes de la ONU de la cual Canadá es firmante, siendo además el primer país del G7 en regular integralmente el consumo recreativo de cannabis.

Pero como con cada libertad conquistada, la inercia del prohibicionismo ha creado una legión de miopes que se escandalizan por la osadía canadiense, que en realidad no ha consistido más que en formalizar una situación de normalización social, en un reconocimiento de la madurez propia de un país social, económica y culturalmente desarrollado y del fracaso del prohibicionismo. Estos miopes creen de verdad que la legalización del cannabis, más que con derechos y libertades, más que con acabar con la hipocresía que permite la cultura del alcohol y humilla a la del cannabis, más que con las necesidades de enfermos, tiene que ver con intereses de lobbies y empresarios que se frotan las manos.

Según Francisco Igea, portavoz de Ciudadanos en la comisión de Sanidad del Congreso, la situación en España resulta esperpéntica, con “la peor legislación del mundo” y “una regulación prohibicionista” a pesar de tener “más consumo que en Holanda, donde es legal”. Y añade que “ni hay libertad ni hay consumo bajo, no tenemos nada”.

Recalcando esta amarga y curiosa situación, el actor Santiago Segura publicó hace unos días un deliciosamente irónico tweet con relación a la inminente legalización en Canadá, en el que decía: “A ver si lo legalizan aquí y por fin puedo probarlo, tengo curiosidad!”.

Santiago Segura ironiza sobre el cannabis

canadá legaliza el consumo recreativo de cannabis

Canadá será más verde a partir de mañana

Se termina la cuenta atrás de un proceso que se inició en 2015, cuando el entonces candidato a la presidencia Justin Trudeau prometió legalizar el consumo recreativo del cannabis, en respuesta a una demanda popular para hacer efectiva lo que en Canadá ya era una situación socialmente normalizada

La Cannabis Act, Bill C-45 fue aprobada en noviembre de 2017 por la Cámara de los Comunes, ratificada en marzo de 2018 por el Senado y refinada en junio. Acabará, por fin, entrando en vigor mañana, 17 de octubre, y así Canadá será más verde.  Los canadienses lo han querido hacer bien, como hacen prácticamente con todo: libertades, sistema de salud, educación, nivel de vida… sobresalen en casi cualquier cosa y con el cannabis no iban a ser menos. Dado que Uruguay ha sido el primer país del mundo en aprobar una regulación integral del cannabis, Canadá se tiene que conformar con ser el primer país del G7 en hacerlo.

El presidente Trudeau resumía hace unos días en una rueda de prensa junto al presidente español Pedro Sánchez las razones por las que el país norteamericano decidió aprobar la medida:

Hemos visto que el actual sistema no funciona para proteger a nuestros niños o para proteger a nuestra comunidad del impacto del crimen organizado”, explicaba el presidente Trudeau en una rueda de prensa junto al presidente español Pedro Sánchez. “Es por eso que hemos decidido controlar y regular la venta de marihuana, para sacar los beneficios fuera de los bolsillos del crimen organizado (…), y para hacer más difícil que los jóvenes puedan acceder a la marihuana, porque en estos momentos es mucho más fácil para los jóvenes en muchas partes de nuestro país comprar un porro que una botella de cerveza. Es un reconocimiento del fracaso de nuestra política de prohibición”.

Experimento social

David Hammond, profesor de la Universidad de Waterloo especializado en salud pública, asegura que la legalización del cannabis en Canadá “es un experimento que muchos otros países están observando”. Por un lado apenas hay precedente de esta situación, y por otro, el cannabis que se produce en la actualidad es mucho más potente que el que se producía hace 20 años. En este sentido las autoridades se afanan por implementar campañas de educación sobre el consumo responsable, y regular el uso del cannabis en empresas públicas, en la conducción, etc. Si bien la regulación del cannabis en Canadá aumenta la libertad del consumo, también endurece las penas por conducción bajo sus efectos o por el suministro a menores.

En cualquier caso los canadienses no navegan completamente a ciegas. En muchos estados de su vecino del sur, EE.UU., el consumo recreativo de cannabis lleva ya tiempo implementado, y hasta ahora no hemos recibido noticias sobre el fin del mundo y el desmoronamiento de la sociedad, sino más bien lo contrario: reducción de criminalidad asociada, generación de empleo, aumento de las arcas públicas, etc.

Las redes hierven: ilusión y preocupación por que Canadá será más verde

Ante la inminencia de la entrada en vigor de la nueva ley, esta mañana los medios abordan el asunto desde múltiples perspectivas. Mientras que algunos medios nos cuentan que en el Niagara College de Ontario ya existe en marcha una especialidad universitaria sobre el cultivo y procesado del cannabis, otros ponen el acento en la preocupación de que aumente el consumo. La principal publicación médica del país, la Canadian Medical Association Journal, ha solicitado al Gobierno que intervenga mediante una modificación de la ley que entrará en vigor mañana, si se constata un aumento del consumo del cannabis.

Por supuesto que la nueva ley no está exenta de polémica y tiene sus escépticos y detractores, pero no debería nadie precipitarse a condenarla por el mero hecho de que aumente el consumo de cannabis. De hecho, como se está comprobando en los estados de EE.UU. donde el consumo recreativo es legal, muy seguramente el consumo aumente. Pero si nos quedásemos solo con este factor, haríamos saltar las alarmas. Deberíamos contar también que, paralelamente al aumento del consumo en las regiones legalizadas, se aprecia una reducción del consumo de alcohol y un descenso del uso de opioides. Además, no se detecta un aumento significativo del consumo entre adolescentes. Lo que se debe observar al valorar los beneficios o perjuicios de la medida no es un factor aislado, como pudiera serlo el aumento del consumo, sino el impacto total en la sociedad.

El mundo del cannabis pone sus ojos con esperanza en Canadá. Sin duda la evolución de esta era verde canadiense determinará en gran medida las políticas del cannabis en otras partes del mundo y en Nekwo estaremos atentos para contároslo.

La leyenda de 420, en Netflix

Resulta agradable comprobar cómo plataformas de entretenimiento como Netflix ofrecen contenidos que ayudan a la normalización social del cannabis. De hecho, podemos encontrar en la plataforma cada vez más producciones que tienen al cannabis como protagonista, ya sean documentales u obras de ficción. Hoy os hablaremos de “La leyenda de 420”.

Al contrario de lo que sobre todo los escépticos de la marihuana pensarán a priori, la leyenda de 420 no consiste en un panfleto “stoner” para legitimar el consumo de marihuana, sino de todo un documento con virtudes antropológicas: se trata de la exhibición del florecimiento de la cultura cannábica en EEUU. O más bien deberíamos hablar de un re-florecimiento, dado que antes del prohibicionismo ya existía una extensa cultura del cannabis, una cultura que fue reprimida durante décadas, y que sobrevivió por sus propios medios durante todo este tiempo. De hecho, la historia de la represión de la marihuana es también la historia de la supervivencia y evolución de la cultura cannábica, una cultura que está empezando a mostrar todo su esplendor conforme la pesada bota del prohibicionismo se va levantando de ella.

Y esto es lo que nos muestra La Leyenda de 420, las múltiples caras de esta cultura con entidad propia, reducida a subcultura por esa serie de vergonzosos atropellos a la libertad y al sentido común que se engloban bajo la sombra del prohibicionismo.

Lo primero que podemos destacar de esta producción norteamericana es el amplio espectro de temas que trata entorno al cannabis: desde su aspecto medicinal legitimado por la ciencia,tanto para seres humanos como para mascotas, a sus propiedades culinarias, incluso para alta cocina, pasando por las manifestaciones artísticas que devienen de su uso, ya sean artes plásticas o música.

Dirigido por Peter Spirer, el hilo conductor del documental es el humor, en forma de pequeños fragmentos de comedia “stand up” que ayudan a rebajar la tensión de temas muy serios y oscuros que también cubre: refugiados cannábicos que se ven obligados a mudarse de estado para garantizar un tratamiento adecuado para un niño con síndrome de Dravet, deshauciado por los médicos en su estado de origen, los orígenes racistas del prohibicionismo y el racismo en la aplicación de las leyes antidroga, la criminalización del consumidor o los peligros potenciales en la administración Trump para la legalización federal de la marihuana recreativa.

El documental de la leyenda de 420 es un collage que va saltando entre temas, a veces de forma entusiasta, a veces de forma apasionada, tal cual se esperaría de una conversación entre fumados. Pero en este aparente caos, que quizá sea uno de sus atractivos, de vez en cuando descubrimos información fascinante, como que en algunas clínicas de desintoxicación se usa la marihuana como droga de salida de dependencias a drogas duras como la heroína, desafiando el mito de que se trata de una droga de entrada.

La leyenda de 420, una producción norteamericana sin precedentes en Netflix

También nos ofrece una impresión acerca de la exquisitez que puede alcanzar el connaisseur de marihuana, entrando en una retórica que solo encontrarás entre enólogos y sumillers, o del desarrollo de diferentes industrias, negocios y servicios entorno a nuestra querida planta: pastelerías de primera calidad, ocio con rutas cannábicas, distribución, cultivos medicinales, elaboración de extractos, casas de huéspedes concebidas como “espacio seguro” para el consumidor de marihuana…

Y esto es solo la superficie. La Leyenda de 420 apenas cubre la punta del iceberg de lo que se viene. No solamente recomendamos este documental a los amigos del cannabis, sino a cualquier persona que quiera estar informada sobre una realidad con la que tarde o temprano convivirá, pues de esto solo podemos esperar un efecto dominó a la inversa del prohibicionismo. De hecho en España estamos listos. No hay mas que ver las cifras de consumo, la cantidad de grows y negocios en activo entorno al cannabis, asistir a las no pocas ferias del cannabis de nuestra geografía, atender a las proposiciones autonómicas que hoy se están haciendo, etc. Sabemos que nos cuesta como sociedad adaptarnos a los cambios sociales de los países que los lideran, pero tarde o temprano nos adaptaremos, así que conviene estar preparado.
Si todo eso no te convence, quizá lo hagan los datos de la crítica:
Rotten Tomatoes: 100% críticos / 91% audiencia

Filmaffinity: 7/10

IMDB: 6,4

¿Fumaba Pablo Escobar marihuana?

Hace ya un tiempo os contábamos cómo Pablo escobar cambió la marihuana por la cocaína como activo principal de sus negocios en estas dos entradas (parte I y parte II). 

¿Fumaba Pablo Escobar marihuana?

Pablo Escobar entra en la escena de la Historia justo en la transición entre el reinado de la marihuana setentera y el imperio de la cocaína ochentera. Con una carrera como delincuente muy prometedora, en la que pasó de pequeños hurtos a convertirse en el mayor narcotraficante del Universo, si se me permite abarcar con esta exageración lo que podemos conocer, no le hizo ascos a prácticamente ninguna asignatura del criminal avezado: secuestro, asesinato, extorsión, estafa, contrabando, terrorismo… lo que se te ocurra.

A mediados de los 70 ya tenía negocios boyantes con el “oro verde” colombiano, al que le había tomado afición desde que traficara con él por las calles en su juventud, pudiéndose comprar su primera moto con las ganancias, hasta que se dio cuenta de que la cocaína era un mercado con un potencial mucho más poderoso. Con ella construyó su imperio, llegando a ser una de las personas más ricas del mundo. Pero, sin entrar en los tan cacareados detalles de la biografía de esta combinación de genio megalómano, influencer, Robin Hood paisa, magnate y psicópata, ¿le daba o no al porrete?

En el libro biográfico Killing Pablo de Mark Bowden (2009) menudean los testimonios que hablan de la afición de fumar Pablo Escobar la marihuana. Las nubes de humo cannábico eran una constante en sus tertulias y negociaciones, y le gustaba contar historias escabrosas Pablo Escobar fumaba marihuana. Sorprendentemente, no tenía afición por la cocaína, tampoco fumaba tabaco y tomaba poco alcohol, pero era común ver como fumaba Pablo Escobar  marihuana hasta su muerte.

En la serie Narcos de Netflix podemos ver como fumaba Pablo Escobar marihuana

La afición de Escobar por la marihuana aparece reflejada en la serie Narcos de Netflix, en la que vemos en diferentes escenas cómo el personaje interpretado magistralmente por Wagner Moura corta cogollos de una planta, o fumando con su primo Gustavo Gaviria Rivero.

También sabemos por las reuniones que el periodista Germán Castro Caycedo tuvo con el capo colombiano, en las que le sometió a entrevistas con el fin de escribir un libro que nunca se materializó, de la poca afición de Escobar al licor, siendo al parecer una cerveza sin alochol de importación su bebida favorita. Castro Caycedo cuenta además de él que sin embargo a las 3 de la mañana se fumaba religiosamente su cigarrillo de marihuana.

Parece evidente que la relación de este magnate de las drogas con la marihuana es la razón por la que existe una potente variedad de genotipo 100% colombiano bautizada con su nombre, muy psicodélica y que puede dejarte tumbado a la mínima que te pases. Parece que los efectos de este híbrido al 50/50 con su cerca de 25% de THC hacen honor a la locura de vida que tuvo el mismo Escobar.

San Francisco quiere anular todas las condenas por posesión o consumo de marihuana desde 1975

San Francisco es un ejemplo más de que conforme más se liberaliza la planta, más evidente se hace la absurda injusticia en que nuestros sistemas legales han incurrido durante décadas e incurren actualmente en la mayoría de los casos.

Esta injusticia la podemos apreciar de forma nítida en la decisión del Fiscal del Distrito George Gascon de anular inmediatamente todos los delitos menores relacionados con la marihuana desde 1975. La medida también borrará el historial de arrestos por esta causa de las personas implicadas. San Francisco planea también revisar todos los delitos más graves registrados durante ese periodo y, en los casos apropiados, rebajarlos a delitos menores.

 

En palabras del mismo fiscal Gascon:

“Queremos abordar los errores cometidos por los fracasos en la guerra contra las drogas durante muchos años en este país y comenzar a reparar parte del daño cometido no solo a la nación entera, sino específicamente a las comunidades de color”.

Estas palabras revelan tres cosas fundamentalmente: 1) que las políticas para gestionar la relación de determinadas drogas con la sociedad han sido un fiasco, 2) que no solamente no han funcionado sino que han hecho y hacen más mal que bien, activando mafias, criminalizando a inocentes y obstruyendo programas de educación sobre las drogas y 3) que el prohibicionismo de la marihuana se basó también en un componente racista nada desdeñable.

Criminales que nunca lo fueron

La decisión se basa en el cambio de legislación que entró en vigor a comienzos de este año en el estado de California, según el cual queda regulado el consumo recreativo legal de marihuana. Con este nuevo estatus legal de la planta, las condenas emitidas por actos que ahora han dejado de ser delito ya no son legítimas y los condenados por crímenes relacionados con la marihuana pueden solicitar que sus casos sean revisados. Pero dado que la difusión de la medida ha sido escasa y el proceso para llevarla a cabo exige cierta burocracia, muchos afectados, o no se han dado cuenta de que pueden solicitar la revisión de su historial y su eventual anulación, o tendrían dificultades para llevarla a cabo, de ahí que el Fiscal del Distrito esté impulsando una revisión automática de las condenas sin que se tengan que procesar tras una solicitud.

“Así pues, en vez de esperar a que la comunidad actúe, estamos nosotros actuando por la comunidad” dijo Gascon en un ejemplo de actitud proactiva del que deberían tomar nota muchos políticos.

Gascon estima que alrededor de 3000 condenas serán automáticamente anuladas y 5000 condenas por crímenes más graves, revisadas y eventualmente reducidas. La ley se aplicará pues retroactivamente a las condenas anteriores a su implementación. Por ejemplo, si alguien fue condenado por poseer una onza de marihuana, la condena se anulará porque ya no es ilegal según la ley de California.

La falta de ética y responsabilidad social que el prohibicionismo de la marihuana ha ejercido durante años queda expuesta en San Francisco con todas sus vergüenzas al aire: tantísimas personas con vidas y carreras truncadas, enredadas o echadas a perder por un sistema que decidió tratarlas como criminales. Solo en California hablamos de medio millón de arrestos en los últimos 10 años relacionados con la marihuana, y hasta un millón de personas en el estado tienen condenas revisables en su historial.

La iniciativa de San Francisco debería hacer saltar los colores a los responsables homólogos de aquellos estados o países que se empeñan en criminalizar la planta. Por supuesto, es deseable que esto sea un precedente y un ejemplo que impulse decisiones análogas en tantísimos lugares donde gente absolutamente normal se encuentra entre los barrotes por consumir marihuana.

Madre Aubert, pionera del cannabis, propuesta para la santidad

Si la persona de la que vamos a hablar hoy hubiese ejercido su actividad en estos días, habría acabado con sus huesos en la cárcel como una criminal traficante en vez de ser propuesta para para la santidad por la Iglesia Católica. Se trata de Suzanne Aubert, más conocida como la Hermana Maria José o Madre Aubert, la primera persona en cultivar marihuana en Nueva Zelanda de la que se tienen registros.

Esta inquieta francesa llegó a Nueva Zelanda en 1860 y creó la Congregación de la Sagrada Familia para educar a niños maorís. En 1892 fundó la orden de las Hijas de Nuestra Señora de la Compasión y a comienzos dels siglo XX abrió dos hospitales en Wellington. La monjita, hoy personaje querido y admirado en su país de acogida, fue responsable del crecimiento y la prosperidad de su comunidad mediante el cuidado y la educación de niños huérfanos y desfavorecidos, además de la creación de huertos frutales que le permitían vender frutas a turistas, y la manufactura y venta de medicinas.

Precisamente la formulación de medicamentos con una hábil combinación de la medicina maorí y la ciencia pakeha es por lo que traemos hoy su historia a Nekwo. La Hermana Maria José es la primera persona de la que se tiene constancia en cultivar marihuana en Nueva Zelanda, además de producir medicamentos basados en esta planta. Esta monjita francesa afincada en el otro lado del mundo ya era muy consciente de las tremendas propiedades terapéuticas de este divino tesoro de la creación. Sus productos reportaban además la mayor parte de los ingresos de su convento.


Nueva Zelanda es el noveno país del mundo que más cannabis consume, siendo, tras la cafeína, el alcohol y el tabaco, la droga recreativa más consumida.

El cannabis medicinal era totalmente legal en Nueva Zelanda en el siglo XIX. Como en muchos otros países, se dio ese terrible histórico paso hacia atrás, criminalizando su uso recreativo en 1920 aunque el uso medicinal continuó siendo autorizado hasta 1965. En 1975 se legisló más duramente contra el cannabis, de forma que la posesión de la más mínima cantidad, sin importar el propósito, puede hoy en día hacer que pases un mínimo de tres meses en la cárcel o exponerte a una multa de 500$.

Cultivar cannabis está castigado con hasta 7 años de prisión. El cannabis es la cuarta droga recreativa más usada en Nueva Zelanda tras la cafeína, el alcohol y el tabaco y la consume más del 13% de mayores de 16 años. Nueva Zelanda es el noveno país del mundo en el que más marihuana se consume.

En este contexto de prohibición dura, todas las historias que ayuden a revertir la situación, dando visibilidad a las maravillosas propiedades de la marihuana y su papel en la historia local de las comunidades, son bienvenidas, como la de esta monjita francesa, pionera del cultivo de la marihuana en Nueva Zelanda y manufacturadora de medicamentos basados en ella.

Madre Aubert, ya esta en proceso de canonización

En 2010 el Papa declaró a la madre Aubert “venerable”, que es el primer requisito para el proceso de canonización, pero el Vaticano requiere pruebas de dos milagros perpetrados por ella para declararla santa. Que su historia sirviese para despenalizar el cannabis en Nueva Zelanda, aunque sea el medicinal, ya sería para muchísimos pacientes un verdadero milagro.

Bruce Lee en una escena de 'Game of Death'

El idilio entre Bruce Lee y el cannabis

Probablemente nunca te hubieras imaginado que Bruce Lee, uno de los iconos mundiales de las artes marciales, tuviera relación con el cannabis pero lo cierto es que lo usaba de forma terapéutica y habitual. Un dato: su postre favorito era el brownie con hachís nepalí.

La historia de la que vamos a hablar hoy sorprende sobre todo, por el estigma que se tiene asociado a las personas que consumen cannabis. Hasta hace unos años, hablar de un consumidor de cannabis era sinónimo de estar hablando (aunque no fuera verdad) de alguien dejado, poco intelectual y que iba colocado todo el día, sin mayor interés por nada. Gracias a que, poco a poco, se van revelando más datos sobre personalidades que famosas que consumían, o consumen y se va sacando del armario toda la diversidad de personas que esconde un buen número de figuras relevantes de nuestra historia, lejana y cercana. Por ello, hoy queremos hablar de uno de los iconos más relevantes de la historia de las artes marciales y su relación con el cannabis; hablamos de Bruce Lee y su idilio con el cannabis o el hachís nepalí.

Bruce Lee en una escena de 'Game of Death'

Bruce Lee en una escena de ‘Game of Death’

El posible origen de este idilio

Por lo que parece y lo que se ha podido deducir tras su muerte, en declaraciones de personas allegadas al ‘Dragon’ (nombre por el que era conocido en China) en libros como el ‘Tao de Bruce Lee’ o el libro, ‘Bruce Lee el hombre de acero’ su relación con el cannabis y el hachís vendría precedida de una lesión cervical. El 10 de mayo de 1970, Bruce durante un entrenamiento con pesas, se dañó un disco cervical de la columna vertebral. En el momento de la lesión, nuestro protagonista fue llevado al hospital sin poder apenas andar, incluso los médicos dudaban de su completa curación.

Bruce Lee entrenando con pesas

Bruce Lee entrenando con pesas

Tras una serie de tratamientos, y aquí es donde viene la parte en la que descubriría el cannabis, por lo que parece el dolor y los pinchazos consecuentes tras la aparición de una hernia discal no acababan. El dolor le perseguía allá donde fuera y más pensando en la carga de entrenamientos y actuaciones que tenía que realizar Lee. Según las declaraciones de uno de sus productores en uno de sus libros biográficos:

“Tal vez fueron los médicos los que le aconsejaron además de la terapia con fuertes analgésicos, probar los tratamientos con hachís nepalí y hojas de cannabis para mitigar el dolor. En China, es muy frecuente entre la sabiduría popular este remedio”

El caso es que fue aquí cuando el maestro de las artes marciales conocería los beneficios de la planta y no dudaría en utilizarla hasta el final de sus días. De hecho, una vez muerto en 1973, se le practicó una autopsia en la que encontraron en el estómago restos de hojas de marihuana digeridas, además de ristras de hachís y gran cantidad del medicamento que tomaba (la causa oficial de su muerte) para paliar el fuerte dolor que comentábamos antes. Tal vez Bruce Lee conocía los beneficios del cannabis desde tiempo atrás ya que es tradicional en la cultura popular china y, muy conocido entre los expertos del cine que, entre los rodajes de sus películas, fumaba de vez en cuando. Por ello, sabemos que probablemente no consumiría sólo hachís o cannabis como terapia, ya que también es de sobra conocida su pasión por los brownies de hachís nepalí.

Portada del libro 'Tao de Bruce Lee'

Portada del libro ‘Tao de Bruce Lee’

Atleta, actor y experto en artes marciales

Como ya sabéis su legado fue construido en base al despunte multidisciplinar del que gozaba nuestro protagonista. Bruce Lee combinaba su pasión por el deporte, la actuación y las artes marciales sin perder la más mínima exigencia o estándar de calidad en todas las acciones que realizaba.

En su faceta como deportista, Bruce tenía obsesión por el cuidado del cuerpo y su entrenamiento. Practicaba desde Boxeo, a atletismo o, incluso, esgrima. Fue a raíz de las incursiones en diferentes deportes como acabaría aterrizando en las artes marciales. Esto unido a sus estudios en filosofía (obteniendo incluso un doctorado) le llevaron a crear su propia arte marcial incluida en un estilo de vida que el mismo bautizó como Jeet Kune Do (El camino del puño interceptor). A raíz de crear una escuela de entrenamiento, que se hizo famosa en muy poco tiempo, Bruce Lee comenzó a hacer pequeños cameos en la televisión en series, hasta que comenzó a ganar popularidad y ser un habitual de las películas de artes marciales.

Distintas posturas del Jeet Kune Do

Distintas posturas del Jeet Kune Do

Su legado es un legado multidisciplinar del que se puede extraer una cantidad ingente de conocimiento en diferentes planos que dotarían al personaje creado en torno a la figura de Bruce Lee de un misticismo clave en su construcción como referente e icono de la lucha marcial. Por ello, nos llena de orgullo el hecho de poder contar esta historia, con la que pretendemos visibilizar que el referente de usuario de cannabis (poco intelectual, sin inquietud por ninguna cosa y con poco discernimiento en cuanto a un uso responsable) que se tenía hasta ahora, nada tiene que ver con lo que debería de ser. Ahora con el fenómeno del destape en el cannabis, podemos ver como van saliendo del armario miles de historias sobre gente relevante en nuestra historia que consumía habitualmente las flores de esta planta milenaria. Abajo os dejamos una de las escenas más míticas del actor chino, esperamos que la disfrutéis tanto como nosotros.

 

Los vikingos viajaban con semillas de cáñamo

Descubre la historia entre los vikingos y el cáñamo

¿Conocías la relación entre el pueblo vikingo y el cáñamo? Desde hace miles de años, el cáñamo se lleva cultivando en Europa por diferentes civilizaciones. Hoy, queremos hablaros de la relación que mantuvieron los vikingos con la planta y su cultivo.

En muchas ocasiones, en Nekwo nos gusta echar una vista atrás para entender las implicaciones que han podido tener las plantas en muchas culturas y civilizaciones que han pisado parte de la tierra en la que ahora, muchas de ellas no se pueden plantar. En esta ocasión, nos vamos a detener hace aproximadamente unos 1300 años atrás, más concretamente en el norte de Europa con los vikingos y su relación con el cáñamo.

Recreación vikinga

Recreación vikinga

Los vikingos se sabe que eran proporcionalmente igual de buenos luchadores que buenos cultivadores o ganaderos. Tanto es así, que casi todo su mundo giraba en torno a poder cultivar y cosechar, no sólo para conseguir alimento, si no para construir y confeccionar cualquier utensilio o herramienta del día a día que pudieras pensar, desde ropa, hasta un barco. La planta elegida para todo ello, como ya presuponéis, era el cáñamo.

Encontrado en yacimientos en Noruega

Esto no se sabe por meras conjeturas, investigadores tanto en Noruega como en Suecia o Dinamarca hasta hace poco, ya tenían constancia por las muestras de polen analizadas en los asentamientos vikingos que se conocían, de que de alguna forma se utilizaba la planta del cannabis. Pero no fue hasta hace unos 5 años, allá por el 2012, cuando investigadores del Museo Nacional de Dinamarca encontraron pruebas sólidas almacenadas desde 1940 y 1950, que provienen de un estudio previo del yacimiento vikingo en Sosteli Farmsted, una región al sur del condado noruego de Vest-Adger. Estas pruebas habrían quedado almacenadas, hasta hace 5 años.

Yacimiento de Sosteli

Yacimiento de Sosteli

En este yacimiento, lo que se encontró fueron las pruebas fehacientes de que los vikingos ya no sólo usaban el cáñamo si no que además, lo cultivaban. Estas pruebas fueron gracias a las muestras de polen tomadas en un pantano en la excavación original, en las que se descubrió un alto contenido de polen de cannabis que se había mantenido disponible gracias al estar sumergido. Según comentó uno de los geólogos que publicó el estudio en la revista Viking, el historiador Jessen:

‘La concentración de polen obtenido nos muestra que no se trataba de plantas silvestres, si no que este cáñamo debía haber sido cultivado’

Gracias a hallazgos como este, ha sido posible afirmar lo que ya se venía comprobando desde hace tiempo pero todavía no se podía asegurar. Desde hace tiempo se sabía que se usaba. En infinidad de yacimientos o ruinas, tanto de construcciones vikingas como de barcos, se encontraron utensilios confeccionados con cáñamo, así como en todas las zonas en las que se tuvo constancia que se asentaron.

Casas de cáñamo vikingas

Casas de cáñamo en un asentamiento vikingo

Lo que no se puede asegurar en cambio, es si lo utilizaban como medicina, pero viendo la cercanía al pueblo romano o a los barbaros germanos y sabiendo que estos si lo hacían, no es de extrañar que en breves se pueda comprobar este uso.

Expandieron el cáñamo por todo el mundo

Herman Busse por ejemplo en 1986 encontró en un drakkar naufragado según los expertos sobre el 850, en la costa de Norte América, trozos de plantas de cáñamo, semillas, hilos de pescar y velas de cáñamo. Esto vino a indicar que probablemente, los vikingos fueron los que expandieron por parte de la zona americana, sobre todo el norte, el cáñamo y sus bondades, por lo que se presupone que fueron ellos los que llevaron a suelo americano la planta. La razón probablemente no tendría nada que ver con exportar las semillas a pesar de que fueran buenos comerciantes, el motivo radicaba en que dado lo largos que eran sus viajes, muchas veces querían asegurarse una garantía de materia prima con la que en un momento dado reparar o volver a contruir sus barcos, o las velas de estos, o incluso como alimento.

Zapatos vikingos confeccionados con tejido de cáñamo.

Zapatos vikingos confeccionados con tejido de cáñamo.

Sea como fuere, lo que está claro es que como en cualquiera de las etapas de la historia, diferentes civilizaciones han ido utilizando e implementando plantas y hierbas a su repertorio de materias con las que confeccionar desde utensilios y herramientas, a ropa o medicina.

Ten en cuenta que en aquel momento no había laboratorios, no había grandes empresas farmacéuticas y el conocimiento que se tenía era a través de la empíria y el raciocinio. La realidad es que ellos veían beneficios, los mismos que ha día de hoy se demuestran en laboratorios. ¿Quién sabe? Igual Ragnar Lothbrok era un visionario y vestía con cáñamo.

Bhang Lassi, el batido de cannabis hindú

Bhang Lassi: El mayor vicio de Shiva, ahora en tu nevera

El Bhang Lassi es una bebida a base de cannabis, que desde hace siglos se ha convertido en el ingrediente secreto de todas las festividades hindús dedicadas a Shiva y con el que muchos Sadhus consiguen alcanzar estados elevados.

Bhang Lassi, la bebida de Shiva

Bhang Lassi, la bebida de Shiva – Fuente: Ekplate.com

Como vimos ayer, la historia del cannabis esta ligada en gran medida a la historia social de la humanidad. En la India como en otros lugares, su uso ha estado siempre muy unido a dos principalmente: el medicinal y el ritual. Ayer hablamos del medicinal, hoy, queremos centrarnos en el uso ritual mediante la bebida conocida como Bhang Lassi.

Monjes hindús bebiendo Bhang Lassi durante el Shirivatri

Monjes hindús bebiendo Bhang Lassi durante el Shirivatri

El Bhang Lassi, si nos fuéramos al sentido literal de la traducción sería algo así como un batido de cannabis. Y cierto es; el Bhang, es la forma popular con la que allí se conoce a una comida preparada con marihuana, y Lassi, es un tipo de batido de yogurt muy característico del país, que se toma dulce o salado, mezclándose con infinidad de cosas, como en este caso, hierba.

El Bhang en la tradición hindú

Shiva preparando el Bhang Lassi para el resto de mortales

Shiva preparando el Bhang Lassi para el resto de mortales

La bebida además, tiene una rica historia en torno al folklore hindú. Según la tradición, el Bhang era la comida favorita con la que se alimentaba el dios más poderoso de todo el hinduismo, Shiva. Conocedor de sus beneficios y propiedades, quiso que el común de los mortales pudiera disfrutar de ellas. Para ello, creo un brebaje y lo dispuso en las montañas del Himalaya para que aquél que osara llegar a las puertas del cielo, pudiera obtener aquel deseado premio.

Debido a esto, los monjes de esta religión, entre otras cosas, usan el cannabis como potenciador de la meditación y como puerta de entrada a estados mentales elevados con los que puedan acercarse a los dioses. Además (como sabréis por nuestro anterior artículo), lo usan como principal remedio para muchas de las pequeñas enfermedades que puedan contraer.

Bola de Bhang

Bola de Bhang

Su uso es muy típico por tanto en las festividades dirigidas a Shiva (por ejemplo el famoso Holi Festival o el Shivatri), y sobre todo, en las ciudades más religiosas de todo el territorio hindú, como pueden ser Varanasi, Puhskar o Jailsharmer.

Receta del Bhang Lassi

Si estas vacaciones tenéis tiempo libre y excedente de flor seca con la que experimentar y probar nuevas bebidas, os vamos a explicar de una forma muy simple como hacer vuestro propio Bhang Lassi. Los ingredientes son muy habituales en cualquier despensa o supermercado en nuestro país, así que no tienes excusa.

Ingredientes:

  • Bhang (cannabis) – 15 gr
  • Semillas de cáñamo – 2gr
  • Leche – 2 vasos aproximadamente
  • Azúcar – 100 gr
  • Leche de Coco – 1 cucharada
  • Almendras picadas – 1 cucharada
  • Jengibre en polvo – 1 cuchara pequeña
  • Garam Masala – 1 pellizco
  • Granadina – Media cuchara

El modo de cocinarlo es muy simple. Pones agua en una cazuela, la dejas hervir y una vez rompa a burbujear, añades las flores secas. Las dejas durante 10 minutos. Una vez pase este tiempo, extraemos la hierba del agua, la picamos en un mortero y añadimos dos cucharadas de leche mezclándolo todo junto y conformando una pasta verde muy característica. Repite este proceso 2 o 3 veces.

Bhang Lassi para estas pascuas

Bhang Lassi para estas pascuas

Una vez hecho este proceso varias veces, añade las almendras picadas y mézclalo todo junto de nuevo mientras lo machacas en el mortero con la leche y el cogollo picado y molido. Le añades la leche restante, la cucharada de leche de coco, la granadina, las semillas de cáñamo y un vaso de agua en una sartén. Lo llevas todo a ebullición de nuevo mientras lo remueves y añades el resto de especias que faltan. Lo dejas durante 15 minutos aproximadamente hirviendo y una vez transcurrido ese tiempo, lo retiras del fuego, y una vez se enfríe lo suficiente, lo metes en la nevera durante 3 o 4 horas, listo para consumirlo.

Recomendamos que se ingiera muy frío ya que el sabor, aunque va a gustos, es muy fuerte. ¡Disfrutad!

Usos ancestrales del cannabis como medicina

¿Conoces los usos ancestrales del cannabis como medicina en el mundo?

Desde hace milenios muchas de las diferentes civilizaciones que han morado en nuestro planeta tierra, han usado como medicina el cannabis para diferentes afecciones. Conócelas en el artículo que te presentamos a continuación.

El uso de las plantas como remedio de las enfermedades no es una moda que haya llegado ahora para implantarse en la sociedad. La botánica y la fitorremediación han sido técnicas que, aunque de forma más primitiva, se han ido usando a lo largo de la historia. Por ello, hemos querido echar un vistazo atrás (y no tan atrás) para demostrar que el cannabis, cuando todos los que habitamos el presente actual y por aquel entonces todavía no estábamos ni pensados, ya ayudaba en el tratamiento de diferentes patologías o enfermedades como medicina.

Para ello, queremos hacer un recorrido por casi toda la geografía terrestre en este artículo para poner de manifiesto como el cannabis llega miles de años ayudando a prevenir, curar o paliar muchas dolencias. Empecemos este recorrido.

Asia y el uso de cannabis como paliativo del dolor

China y su relación con el cannabis desde hace mucho tiempo

China y su relación con el cannabis desde hace mucho tiempo

Se le empieza a conocer como la cuna de origen del cannabis, sobre todo por la cantidad de restos que se están encontrando en yacimientos de hace más de 4000 años antes de Cristo (en Nekwo os contamos el último).

Si rebuscamos un poco más concretamente alrededor del uso medicinal, podemos encontrar registros escritos del año 2700 a.C. en los que ya se hablaba de los beneficios de utilizar la raíz seca y molida del cannabis para crear una pasta con la que reducir el dolor causado por fracturas o golpes. Por lo que se puede decir claramente, que desde hace miles de años el cannabis, se utiliza como analgésico y paliativo del dolor.

Como dato curioso, debéis de saber que uno de los lugares con mayor tasa de longevidad del mundo se encuentra en la localidad China de Bama Yao, donde los foráneos del lugar, desde hace muchas generaciones, basan su dieta en semillas de cáñamo.

Sadhus, sabios hindús que desde muchas generaciones atrás usan el cannabis como remedio medicinal

Sadhus, sabios hindús que desde muchas generaciones atrás usan el cannabis como remedio medicinal

No sólo China utilizaba el cannabis en Asia como medicina en la India por ejemplo, los Shadus, monjes ascetas en penitencia, ya usaban hace más de 2000 años el cannabis como relajante, o para combatir problemas estomacales.

África: prevención de parásitos intestinales, sedante y anestésico

Pigmeos

Pigmeos

En Nekwo hemos hablado ya de la relación del cannabis con la región del norte de África y, por ejemplo, el pueblo pigmeo. Contamos como usan el cannabis para protegerse de los parásitos intestinales, que a menudo, suelen aquejar los habitantes del continente africano.

Pero no sólo esta etnia usa en la región el cannabis como remedio medicinal. Los bereberes en la zona del Rif y al norte de Marruecos, desde tiempos remotos han usado la hierba como sedante o anestésico para cualquier tipo de operación que hicieran con sus rudimentarias y primitivas técnicas.

El pueblo beréber de la zona del Rif también ha usado el cannabis como remedio medicinal

El pueblo beréber de la zona del Rif también ha usado el cannabis como remedio medicinal

Las Américas (Norte y Sur): problemas psíquicos y relacionados con el estómago

Tanto los pueblos indígenas de la parte norte de América, como pueden ser los Sioux (de los que os hablamos hace ya algún tiempo) o los Cherokee , como las tribus prehispánicas suramericanas, ya hacían uso y conocían las propiedades digestivas del cannabis, el cual usaban sobre todo para ciertos rituales.

Los Sioux, índios nativos de América del norte

Los Sioux, índios nativos de América del norte

Por su parte, los  pueblos post-aztecas, en el sur de América, aunque después de las incursiones hispánicas en el lugar también lo utilizaban para llegar a estados de euforia, o superar depresiones y conseguir un bienestar psíquico que les permitiera estar bien emocionalmente antes por ejemplo de la batalla. El que permitía que se usara, a modo de médico actual, era el chamán del poblado, ya que, generalmente, su uso y distribución de la ‘medicina cannabica’ recaía en sus manos.

Europa: infusiones para curar heridas, hemorragias y dolores de cabeza

Del periodo romano y griego se tiene mucha documentación escrita en torno al uso del cannabis como medicina. Por ejemplo, el famoso médico griego Galeno, habló sobre tratamientos con infusiones de cannabis para la gonorrea o las hemorragias severas.

Fresco romano del año 70, en el que se intuye una ánfora llena de cannabis

Fresco romano del año 70, en el que se intuye una ánfora llena de cannabis

Plinio el viejo, investigador botánico del emperador Titus, también se refirió, en el año 77, al cannabis como remedio para múltiples enfermedades en el libro ‘Historia Naturalis’.

“Se dice que la semilla reduce el semen masculino, el aceite de cáñamo expulsa los gusanos de los oídos, y la raíz cocinada alivia los dolores de las articulaciones y de la cabeza”

Sea como fuere, lo que bien es cierto es que, por una fatídica lucha de intereses suprasociales, la sociedad se ha visto en el último siglo vetada del uso de uno de los remedios naturales más usados por las diferentes civilizaciones que han cohabitado en el transcurso de la evolución social. En Nekwo sabemos que la tendencia está cambiando, pero echando una vista atrás, se nos queda mal cuerpo. El cannabis sintetizado y tratado es medicina, puede cambiar vidas, vidas de enfermos que en otra etapa, tal vez ya estarían tratándose con un medicamento más sano y natural.