La Madre Teresa de los presos por cannabis

Beth Curtis lleva años trabajando a favor de condenados por crímenes no violentos relacionados con el cannabis, lo que le ha llevado a recibir el sobrenombre de la Madre Teresa de los presos por cannabis.

 

En un país donde en la mayoría de estados está legalizado el cannabis medicinal, además de un creciente puñado de ellos en el que también se ha legalizado el cannabis recreativo, sorprende que haya aun personas condenadas a sentencias absurdamente largas, incluso cadenas perpetuas, por delitos no violentos relacionados con el cultivo o el comercio de cannabis.

 

Aliada de los condenados en esta situación es Beth Curtis, una viuda anciana que, en vez de dedicarse a sus antiguos pasatiempos, se pasa el tiempo comunicándose con presos, escribiendo a compañías cannábicas, hablando con los medios y gestionando LifeForPot.com, trabajando en favor de delincuentes no violentos que cumplen cadena perpétua sin posibilidad de libertad condicional, por delitos relacionados con el cannabis.

 

Curtis es conocida como “la Madre Teresa de los convictos por marihuana”, y se está convirtiendo en una especie de Erin Brockovich de esta causa. Ya es conocida en los círculos de justicia criminal por su dedicación.

 

Con un pasado como trabajadora social y como voluntaria, su vocación actual le vino forzada cuando su hermano John Knock fue condenado a dos cadenas perpetuas mas 20 años sin posibilidad de libertad condicional por participar en una red ilegal de cannabis. A pesar de haberse dedicado a esto durante unos años entre finales de los 70 y principios de los 80, no fue acusado hasta 1994 y detenido en Francia dos años más tarde. En 1999 fue extraditado y juzgado en EE.UU. donde, tras agotar todas las apelaciones, nueve años después ingresó en prisión… de por vida, separado de su familia y su hijo, por haber comerciado con una planta que se está volviendo legal en casi toda Norteamérica, y sin que se le hubiese relacionado con violencia alguna.

 

Su hermana expresaba su impotencia así: “Nuestra familia estaba conmocionada porque realmente no entendíamos el sistema de justicia y pensábamos que no podía ser correcto”.

 

A partir de ese momento, Curtis empezó a contactar con presos en situaciones similares, investigando y enviando cartas, con la esperanza de recibir respuesta.

 

“No fue tan fácil, en ese momento no había mucha gente que estuviera abogando por ellos”, dice Curtis. “Cuando un extraño te escribe a una prisión federal, creo que es muy lógico que temas que se trate de un investigador oculto tratando de obtener información sobre ti que pueda perjudicarte”.

 

Cuando comenzó a ganarse la confianza de algunas de las personas a las que escribía, comenzó a contar sus historias en su página web, para crear conciencia sobre casos como el de su hermano. Con el tiempo comenzó a ser conocida entre prisioneros con el mismo perfil. Ya no tenía que buscarlos: ellos se ponían en contacto con ella. Pero Curtis debía investigar cada caso para filtrar exclusivamente aquellos condenados por delitos no violentos relacionados con la marihuana.

Con una merecida reputación, los medios de comunicación acuden a su experiencia y datos para organizar la información, e incluso ejerce de intermediaria entre presos y medios para las entrevistas.

 

Espacio para la esperanza: el cannabis se legaliza poco a poco

Al menos cinco condenados a cadena perpetua por los que Curtis ha abogado han recibido conmutaciones, pero aun hay mucho trabajo que hacer. A pesar de todo conserva el optimismo, dado que opina que el presidente Trump está obsesionado con su poder para conceder misericordia y el pasado 8 de junio revelaba que estaba revisando una lista de 3000 presos “que han sido tratadas injustamente o donde su sentencia es demasiado larga”.

“Mi hermano ha estado en prisión a través de las administraciones de Clinton, Bush y Obama, así que no veo la esperanza hacia atrás, la esperanza tiene que ser hacia adelante”, dice Curtis, confiando en que la administración Trump haga algo al respecto, dado que el cannabis se está progresivamente despenalizando y hay en marcha un proyecto de ley para impulsar la despenalización a nivel federal.

 

La mayoría de adultos norteamericanos apoya la legalización del cannabis

Una nueva encuesta revela que más del 80% de estadounidenses y canadienses adultos está a favor de alguna forma de legalización del cannabis.

 

Estas cifras tenían que aparecer tarde o temprano y muestran con claridad por qué el cannabis debe ser legalizado y regulado. Dada la situación en nuestra país, no podemos ofrecer datos fiables sobre el apoyo social a la legalización del cannabis en España. Pero hemos de tener en cuenta que, dado nuestro retraso en todo lo que concierne a esta necesaria discusión, la falta de información y apoyo institucional hace que mucha gente se oponga a la legalización sin saber mucho del tema. El hechizo del tabú aun no lo hemos roto completamente aquí, por lo que la gente tiende a ser más reacia (a pesar de lo cual hay espacio para la esperanza. Las nuevas generaciones tienen mucho que decir). Sin embargo en EEUU y Canadá, con años de experiencia en la legalización del cannabis medicinal y, más recientemente, del recreativo, los tabúes están prácticamente superados, lo cual permite a la gente expresarse al respecto con menos limitaciones.

La aceptación social del cannabis en Norteamérica parece estar más allá de toda duda según una encuesta realizada a comienzos de año por BDS Analytics junto a Market Strategies International. En dicha encuesta, que se realizó de forma separada en Canadá y EE.UU. para garantizar una mayor precisión de los resultados, participaron 1135 canadienses mayores de 18 años y 11646 estadounidenses mayores de 21. La finalidad de la encuesta era alcanzar un nivel de confianza del 95%. Los participantes representaban un perfil muy diverso, incluyendo connoisseurs del cannabis, pacientes, consumidores recientes, millenials, ejecutivos de empresas, amas de casa, etc.

Los resultados son muy interesantes y muy parecidos entre ambos países. La encuesta revela que una gran mayoría de los adultos norteamericanos (más del 80%) está a favor de alguna forma de legalización del cannabis. La razón es que muchos adultos norteamericanos ya habían tenido contacto con el cannabis antes de que empezase el movimiento hacia la legalización del cannabis medicinal. Más del 20% de los encuestados habían consumido cannabis medicinal en los últimos 6 meses. Más del 30% consideró la posibilidad de consumirlo en el futuro. Pero un 39% de estadounidenses y un 47% de canadienses no se mostraron abiertos a consumirlo en el futuro, lo que muestra que aun hay espacio para que la industria crezca.

La encuesta también mostró que la edad media del consumidor típico es de 40 años. Suelen haber más solteros que casados pero, si lo están, tienen mayor tendencia a no tener hijos. También parece ser que aquellos que usan el cannabis con fines medicinales prefieren comerlo, beberlo o aplicárselo sobre la piel antes que fumarlo. Los canadienses perciben que tienen menos acceso a información y variedad de productos que sus vecinos del sur.

El informe de la encuesta también destaca que el cannabis legal ofrece un enorme potencial no solo dentro de la industria del cannabis, sino fuera de ella, como en la industria alimentaria o en la turística.

 

Un estudio demuestra el impacto social de la legalización en California

Los cambios en el estatus legal de la marihuana permiten evaluar su impacto social y las características de una sociedad que decidió legalizar el cannabis para su uso medicinal y recreativo.

California es uno de esos lugares que quienes consumen marihuana asocian inmediatamente con la cultura cannábica. Desde la difusión en la cultura popular por parte del hipismo, pasando por la primera comedia fumona de la historia (“Up in Smoke”, de Cheech Marin y Tommy Chong, 1978), No solo hay una larga historia de militancia a favor de la despenalización sino que, efectivamente, esa lucha tuvo éxito: fue el primer estado norteamericano en legalizar el uso medicinal del cannabis, y desde comienzos de este año se autorizó el uso recreativo también. Eso hace de California un gran laboratorio para estudiar cómo la legalización ha impactado a la sociedad, y de paso recabar una gran cantidad de información sobre los usos y costumbres tanto de quienes consumen como de quienes no. Esto es lo que ha hecho la consultora especializada en el mercado del cannabis BDS Analytics, y del informe publicado se pueden apreciar una serie de datos que demuestran los cambios sociales respecto al viejo estigma de la marihuana, además de derribar algunos mitos.

El estudio, que fue realizado en dos partes, una a comienzos de 2017 y la otra a inicios de este año, estudió los hábitos de consumo y opiniones de la sociedad y los cambios producidos en el lapso de un año. Los resultados mostraron que hay a tres grupos definidos: los “Consumidores”, con una edad promedio de 39 años, que usaron marihuana en los 6 meses anteriores al estudio, los “Aceptadores”, con un promedio de 49 años, que no consumieron pero considerarían hacerlo en el futuro, y los “Rechazadores”, que rondan los 56 años de edad y ni han consumido ni es probable que lo hagan.

Una de las primeras cosas que se desprendió del estudio fue un marcado aumento de Consumidores, que pasaron de 23% en 2017 a 29% en 2018. Esto se corresponde con un declive en los “Aceptadores”, que pasaron de 38% a 33% y en los “Rechazadores”, que pasaron de 40% a 38%. Además, es interesante notar que la razón para no consumir más reportada no está relacionada a la moral ni a preocupaciones por sus efectos sobre la salud, sino que el motivo es simplemente porque no disfrutan de sus efectos. Más de un tercio de los no consumidores, sin embargo, estarían dispuestos a utilizarla como medicina si no tuviera efectos psicoactivos y casi el 50% de los Rechazadores estarían de acuerdo con que un ser querido utilice marihuana con fines médicos.

Otro efecto de la legalización es el aumento del consumo en zonas suburbanas, que pasó de un 31% en 2017 a un 40% en 2018, en parte gracias a la proliferación de dispensarios, que antes estaban mayoritariamente concentrados en las ciudades. También hubo un notable incremento en pueblos pequeños, que de un 4% del consumo pasaron a un 10% en 2018.

Mitos y prejuicios sobre el impacto social de la legalización

El estudio también sirvió para conocer las opiniones de la sociedad sobre el consumo, y a la vez que demostró que ciertos prejuicios están aún establecidos, también dejó en claro que ciertos estigmas son infundados.

Es interesante notar que si bien el 58% de los Consumidores tienen hijos (aunque solo un 32% está casado), hay una opinión general de que los padres que consumen cannabis son más irresponsables, aunque lo mismo no se dice por ejemplo de quienes toman vino. También se nota un tinte machista en este prejuicio, ya que existe una condena aún mayor si se trata de la madre. Sin embargo Linda Gilbert, Directora general de perspectivas de consumo de BDS Analytics, cree que estas tendencias están cambiando, especialmente en los estados donde el consumo recreativo es legal. Un dato interesante es que en los lugares donde el uso de marihuana está permitido por la ley, las microdosis durante el día parecen estar socialmente aceptadas, lo que no ocurre con el alcohol ni otras drogas.

En cuanto a estereotipos, la típica imagen del fumeta que no se levanta de un sofá rodeado de cadáveres de latas y paquetes de patatas fritas y que no hace nada de su vida se ve contradicha por este estudio. El 53% de los consumidores tienen trabajos de tiempo completo, mientras que ese número se reduce al 44% en los aceptadores y un 33% en los rechazadores. Eso sí, parece que la educación superior y la marihuana no se mezclan del todo: apenas un 10% de los consumidores cuenta con un Master o algún título superior, contra un 21% de los rechazadores y un 15% de los aceptadores.

Además de trabajar más, el consumidor también hace más actividades física, con un 43% que hace actividades al aire libre al menos una vez a la semana, contra un 35% de los aceptadores y un 25% de los rechazadores. No solo eso, sino que los consumidores también tiene más vida social: el 21% sale a bares al menos una vez por semana. En cambio este porcentaje baja marcadamente para los otros grupos: 15% para los aceptadores y solo 10% para los rechazadores. La imagen cliché de que el marihuano es perezoso no es, entonces, estadísticamente correcta.

Algo que queda bien claro en este trabajo son los grandes que pueden ser los cambios sociales en relación al cannabis en el contexto de una legalización como la que se ha realizado en California. Estos datos también nos ayudan a prever lo que puede suceder cuando, finalmente, el resto del mundo se ponga al día en materia legislativa. Los resultados muestran que el alarmismo de quienes se oponen está completamente infundado.

El papel de las mujeres en la industria del cannabis

Como casi todos los titulares positivos, nos referimos a “allá”, al otro lado del charco, donde ya nos sacan del orden de lustros de ventaja en lo que se refiere a la industria del cannabis y su implementación racional en la sociedad. Porque lo que es aquí, ni mujeres ni hombres conseguimos moldear adecuadamente una industria cuya razón de ser continúa en un ridículo y anacrónico estado de ilegalidad.

 

En Estados Unidos la industria del cannabis tiene ya tanta fuerza que se pueden hacer estadísticas fiables. El pasado marzo, en la reunión anual de la American Chemical Society en Nueva Orleans, se celebró un simposio bajo el título “Mujeres en el cannabis: dando forma a una industria emergente” a cargo de Melissa Wilcox, bióloga y científica medioambiental por la Western Michigan University y directora de ventas globales y desarrollo de mercados en Regis Technologies, empresa especializada en el desarrollo y la promoción de métodos para la separación de compuestos quirales, incluidos los cannabinoides.

 

En la descripción del simposio leemos:

La industria legal del cannabis está creciendo rápidamente, y más de la mitad de la población de los Estados Unidos reside en estados con programas legales de cannabis. Las ventas del año pasado fueron de 4.000 millones de dólares y se espera que alcancen los 17.000 millones para el año 2021. Mientras que las mujeres ocupan sólo el 26% de los puestos ejecutivos en todas las empresas de EE.UU., , en la industria del cannabis ocupan, en promedio, el 36% de los puestos ejecutivos, y ese porcentaje llega hasta el 60% en los puestos ejecutivos en los laboratorios de análisis de cannabis.

 

A continuación, os ofrecemos algunos ejemplos del papel de las mujeres en la industria del cannabis y también testimonios y opiniones de mujeres que ocupan puestos ejecutivos:

 

Melissa Wilcox,  directora de ventas globales y desarrollo de mercados en Regis Technologies

 

Las mujeres se sienten atraídas por la industria del cannabis porque es realmente interesante, se mueve rápidamente y hay muchos desafíos que superar. Creo que en general a las mujeres les gustan esos retos. Si a eso le sumamos la falta de normas patriarcales que existen en otros negocios, creo que sienten que tienen más libertad, y tal vez más control y autonomía. (En la industria del cannabis) hay mucho trabajo por hacer y no mucha gente. No hay capas y capas de gestión. El número de mujeres en puestos ejecutivos en la industria del cannabis disminuyó un poco (de 2015 a 2017). Creo que esto se debe en parte a la afluencia de personas, empresas y nuevos programas que se están promulgando en los estados. Todavía hay una gran disparidad en cuanto a quién está bien financiado. Los hombres tienden a tener mejor acceso al capital.

 

Julie Kowalski, directora de ciencia e investigación en Trace Analytics

Siento que muchas personas en esta industria tienen algún tipo de historia personal acerca de alguien que conocen o de un pariente al que esperan que el cannabis medicinal le ayude. No creo que eso esté únicamente relacionado con las mujeres. Creo que en general hace que la industria sea más atractiva, independientemente del segmento en el que se encuentre. Sientes que al final de esto, parte de lo que va a salir de ello es potencialmente ayudar a la gente. La gente en organizaciones más establecidas se está involucrando, y tienden a estar tradicionalmente más dominadas por hombres, especialmente en los niveles más altos. Están introduciendo en la industria un cierto sesgo.

 

Heather Despres, consultor y defensora de la legalización del cannabis en Virginia

Con una industria más joven tienes menos ideas preconcebidas sobre cómo son los negocios, los laboratorios y la ciencia. Esta es una industria que podría ser beneficiosa para el estado y para los pacientes que necesitan un producto médico que no sean opiáceos. La industria del cannabis ya no celebra “conferencias” con mujeres en bikini y batas de laboratorio. Está habiendo una corriente de empresas pertenecientes a mujeres, en particular en el sector de los laboratorios de análisis de cannabis. Siendo el cannabis una industria tan joven, las mujeres han tenido muchas más oportunidades de involucrarse de una manera que típicamente no han sido capaces de hacerlo en otras industrias.

 

Lezli Engelking, fundadora de la Foundation of Cannabis Unified Standards, una organización de salud y seguridad del cannabis que se ocupa de las deficiencias en la calidad, seguridad y consistencia de los productos legales de cannabis.

Me enamoré de las posibilidades que tiene el cannabis medicinal para producir un impacto positivo en la vida. También me di cuenta de todos los riesgos para la salud pública y la seguridad que existen en la industria. La industria del cannabis ha comenzado a mostrar al mundo el poder de la mujer en el lugar de trabajo.  Aunque las mujeres todavía no están representadas por igual, esta industria tiene una de las tasas más altas de mujeres en puestos ejecutivos y fundadores. Todavía queda mucho por hacer entorno al cannabis, y la mayor parte de ese trabajo requiere no sólo de la ciencia, sino también de la capacidad de mantener conversaciones educativas no amenazantes con personas que tienen una opinión diferente. Las mujeres prosperan en esta área.

 

Amber Wise, directora científica en Avitas, un importante productor y procesador de productos de cannabis en Washington y Oregon

Hay una gran necesidad de científicos en el mundo del cannabis en todos los sentidos. Es mi objetivo profesional elevar el nivel científico y dar legitimidad a esta creciente industria. La industria del cannabis no tiene precedentes en términos de crecimiento en tan corto período de tiempo. Eso lo hace súper emocionante. Siento que estoy literalmente a la vanguardia de la formación de la ciencia y la creación de la política en el estado de Washington y, por lo tanto, potencialmente a nivel federal en el futuro. Inicialmente había muchas mujeres en el cannabis en comparación con otras industrias.  Esos números están disminuyendo. No está claro por qué. Mucho de esto parece apuntar a que más y más gente de negocios tradicionales se adentran en el reino del cannabis y lo diluyen en blanca masculinidad.

 

Tami Wahl, abogada y lobista

Tenemos la oportunidad de liberar una planta y corregir el curso de las políticas fallidas. Mi prioridad legislativa en el 115º Congreso ha sido asegurar que los programas promulgados por el estado estén protegidos de interferencias federales indebidas. Me dedico específicamente a explorar cómo debería ser la interacción entre los mercados regulados por los estados y el gobierno federal para permitir que estos más de 46 laboratorios de democracia continúen en un ambiente competitivo y justo. La naciente industria regulada ha experimentado una disminución en el número de mujeres empresarias que se incorporan a la industria y ocupan puestos directivos. Sería maravilloso que los hombres de la industria del cannabis intensificaran e hicieran un esfuerzo concertado para acoger la diversidad. Sin embargo, con o sin su apoyo, las mujeres están comprometidas con la industria regulada y están aquí para quedarse.

 

 

 

Miles de personas participan en la Marcha Mundial de la Marihuana en Madrid frente al silencio mediático

Varios miles de personas se daban cita el sábado a las seis de la tarde en la puerta del Sol de Madrid para reivindicar la regulación racional de la marihuana en la Marcha Mundial de la Marihuana, un evento que viene realizándose desde hace casi dos décadas en ciudades de todo el mundo.

Amarga resaca, la del silencio mediático post-evento, para la que fue una hermosa marcha pacífica y festiva que discurrió entre batucadas, desde la Puerta del Sol a la Plaza de España por la C/Montera y la Gran Vía, con un torrente de miles de personas portando globos verdes con el mensaje “Sin mordazas. No + multas” entorno a la imagen de una hoja de marihuana.

Una de las muchas pancartas que se podían ver sobresaliendo de entre la masa resumía elocuentemente algunas de las reivindicaciones de la marcha:

¡Stop censura cannábica! Por una legalización ya!! Y una regulación justa para los C.S.C (Clubs Sociales de Cannabis). No somos delincuentes, somos usuarios terapéuticos. #AutocultivaTusDerechos

Pero para muchos asistentes se trata de algo más que atender a la urgente regulación del cannabis terapéutico. En este sentido, el portavoz de la CONFAC Eloi Espósito, decía en la marcha a los medios que

 

“la regulación integral tiene sentido pedirla porque si solo haces una regulación terapéutica, al final no estas reconociendo la realidad del consumo, sino que solo estas camuflando el uso lúdico como uso terapéutico. Por lo tanto lo que reclamamos es una regularización integral de cannabis”.

 

Representantes de ENCOD (Coalición europea para una política de drogas justa y eficaz por sus siglas en inglés), de CONFAC (Confederación de Asociaciones Cannábicas) y la AMEC (Asociación Madrileña de Estudios sobre el Cannabis) encabezaban la marcha portando una pancarta con el lema:


La prohibición es discriminación. Por el autocultivo personal y colectivo.

 

 

Como cierre del evento, se leyó un manifiesto en la Plaza de España frente a la mismísima Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas. La lectura estuvo a cargo de Beatriz Macho, portavoz de la Confederación de Asociaciones Cannábicas (CONFAC) y de Hector Brotons, portavoz del Observatorio Europeo de Cultivo y Consumo de Cannabis y asesor jurídico de CONFAC, quien aseguraba que en la marcha se dieron cita unas 12000 personas.

La Marcha Mundial de la Marihuana en Madrid,  bajo el lema y utilizado como hashtag #CultivaTusDerechos, no solo reivindica la legalización, sino que pretende visibilizar la cultura del cannabis, una realidad que se está empezando a reconocer en muchos países con las sociedades más avanzadas y democráticas del planeta. CONFAC decía al respecto que las leyes que, ajenas a la realidad social, criminalizan a millones de consumidores “dan la espalda a las experiencias regulatorias que se están llevando a cabo en todo el mundo”.

 

Silencio mediático contra la regulación de la marihuana: la cara oscura de la noticia de la Marcha Mundial de la Marihuana en Madrid

 

Buscando qué dicen los principales medios sobre la Marcha Mundial de la Marihuana, que se celebró el sábado en Madrid (y en centenares de ciudades de todo el mundo), nos encontramos con que al día siguiente la cosa es como si no hubiese existido. Que una imagen como esta haya no haya dejado el menor poso en los grandes medios, es un indicativo del silencio activo al que se está sometiendo una reivindicación tan necesaria como democrática y razonable:

Que varios miles de personas salgan a la calle pacíficamente a ejercer una reivindicación que se lleva reclamando desde hace cuatro lustros, reivindicación que ya han empezado a asumir total o parcialmente muchas de las democracias más avanzadas del mundo, y no se le conceda ni una triste nota en los medios, debería hacer saltar muchas alarmas, alarmas relacionadas con la libertad de expresión y de prensa, y no solo entre la comunidad cannábica, sino entre cualquier persona y organización que se identifique con los valores democráticos y las libertades fundamentales. Hace muy poco la plataforma Youtube decidía cancelar sin la más mínima explicación una serie de canales dedicados a la marihuana, atentando contra los valores de libertad de expresión y opinión que se arroga en su declaración de principios.

¿Qué tiene Santiago de Chile que no tiene Madrid?

Algo está pasando. Los medios que trabajamos por la difusión de la cultura del cannabis y por la visibilización de las reivindicaciones encaminadas a la regulación integral de la marihuana necesitamos aliados en los medios convencionales. No puede ser que tengamos esta situación en España, cuando en Chile muchos de los principales medios se han hecho eco de la Marcha Mundial de la Marihuana  que se celebró en Santiago y en otras ciudades del país. A continuación podéis ver una lista de las noticias al respecto en algunos de los principales medios chilenos. Os enlazaría encantado las de los principales medios españoles, pero no existen:

(pincha en el titular para acceder a la noticia) 

Emol.com: Realizan marcha a favor del cultivo y consumo de marihuana en Santiago

Lun.com: Cargada al humo y al relax fue la marcha de “Cultiva tus derechos” (mitad inferior de la página)

Publimetro.cl: Con más de 10 mil adherentes: marcha “Cultiva tus derechos” se tomó las calles de Santiago

Soychile.cl: Cientos de personas marcharon por el autocultivo de marihuana en Concepción

CNNChile.com: Este sábado se realizó la marcha “Cultiva tus derechos”

24horas.cl: Marcha “Cultiva tus derechos”

infogate.cl: Marcha por la marihuana “Cultiva tus derechos” es noticia mundial

elciudadano.cl: Masiva manifestación por regulación del cultivo y uso del cannabis en Santiago

thetimes.cl: Marcha “Cultiva tus derechos” se tomó las calles de Santiago

Una calada de cannabis contra la depresión

¿Qué relación existe entre el cannabis y la depresión?

Hoy os hablamos de un muy reciente estudio publicado en la Revista de Desórdenes Afectivos (Journal of Affective Disorders) este mes, que relaciona la cantidad de caladas a un porro de cannabis con el alivio de la depresión, la ansiedad y el estrés. El estudio llamado “Un examen naturalista de los efectos percibidos del cannabis sobre el afecto negativo” concluye que, si bien el cannabis parece tener efectos positivos en el alivio inmediato de síntomas de estrés, ansiedad y depresión, no debería usarse para el tratamiento de esta última en periodos prolongados ya que, según las implicaciones de los resultados, podría exacerbar los síntomas con el paso del tiempo. Eso sí, con respecto a la ansiedad y el estrés el estudio no ha detectado este efecto negativo en el largo plazo.

Los investigadores de la Washington State University (WSU) responsables del estudio constataron que una simple calada de un porro de cannabis con una alta concentración de CBD y una baja concentración de THC bastaba para aliviar los síntomas de depresión. Con respecto al estrés, parece que una media de 10 caladas de cannabis con elevadas concentraciones de ambos cannabinoides basta para reducirlo de forma significativa, mientras dos caladas de cannabis con independencia de sus concentraciones de THC y CBD reducían la ansiedad.

Las conclusiones del estudio no son, por supuesto, definitivas, dado que los datos han sido recabados mediante una app canadiense llamada Strainprint, para rastrear el consumo de cannabis medicinal y la gravedad de los síntomas de casi 280 afecciones médicas.

También el estudio adolece de falta de grupo de control de placebo y de doble ciego, por lo que sugiere la necesidad de continuar investigando. Los datos corresponden a las entradas de consumidores adultos que usaban la aplicación para monitorizar síntomas de ansiedad, estrés y depresión. Los usuarios debían introducir su género, método de consumo de cannabis, cantidad (incluyendo caladas) y porcentajes de THC y CBD.

No se trata de un estudio definitivo sobre el cannabis y la depresión

Tras 20 minutos debían reportar, en una escala del 1 al 10, la severidad de los síntomas. Como vemos, la subjetividad en la percepción de los efectos y la falta de verificabilidad de los datos introducidos hacen necesaria una muestra de población suficientemente grande para que los resultados tengan cierta validez, de ahí que se haya empleado los datos de 12000 consumidores.

Carrie Cuttler, autora principal del estudio, del Departamento de Psicología de la WSU cuenta que “la investigación existente sobre los efectos del cannabis en la depresión, la ansiedad y el estrés es muy escasa y ha sido casi exclusivamente realizada con la administración oral de cápsulas de THC en laboratorio (…). Lo que es particular en nuestro estudio es que observamos el cannabis real inhalado por pacientes de marihuana medicinal que lo usan en la comodidad de sus propios hogares en vez de en un laboratorio”.

Según los investigadores, los resultados contradicen la creencia popular de que el THC es el cannabinoide más beneficioso para la salud mental. Al respecto, afirma Cuttler que “muchos consumidores parecen estar bajo la falsa asunción de que cuanto más THC, mejor. Nuestro estudio muestra que el CBD es también un ingrediente muy importante en el cannabis y puede incrementar algunos de los efectos positivos del THC.”

Cabe recalcar, con respecto a la capacidad del cannabis de exacerbar la depresión en el largo plazo en pacientes que lo usan para tratarse este desorden, que el mismo estudio sugiere que “hay pruebas de que los antidepresivos son eficaces a corto plazo, pero que una mayor duración de uso puede en realidad aumentar la vulnerabilidad a la recaída tras la interrupción.

Por lo tanto, de manera similar a los tratamientos farmacológicos más convencionales, el cannabis puede enmascarar temporalmente los síntomas de afecto negativo, pero puede no reducir eficazmente estos síntomas a largo plazo”, es decir, que el cannabis como antidepresivo a largo plazo, podría tener el mismo tipo de limitaciones y contraindicaciones que los antidepresivos convencionales. Esto se debe a las alteraciones que el cannabis produce en el receptor CB1 del sistema endocannabinoide.

Por suerte, según el estudio, tras una corta abstinencia de consumo de cannabis (inferior a dos días) se comienza a percibir una a reversión las alteraciones que este ha producido el receptor CB1, mientras que tras 28 días de abstinencia no se percibe ninguna alteración.

Por lo tanto podemos concluir preliminarmente que el cannabis es bueno contra la ansiedad, el estrés y la depresión moderada y puntual. Con respecto a la depresión crónica, hay que andarse con ojo: si bien puede aliviar una crisis, puede resultar tan inefectivo o contraproducente en el largo plazo como los antidepresivos convencionales.

Los millenials consideran el alcohol más perjudicial que la marihuana

¿Por que los millennials consideran el alcohol más perjudicial que la marihuana?

Soy poco amigo de etiquetados tan arbitrarios como eso de ponerle nombre a las generaciones nacidas en determinados lapsos de tiempo. No obstante, entraré en el juego diciendo que soy un miembro de la última hornada de la Generación X a punto de hablar sobre la opinión de la Generación Y, más conocida como los Millenials, acerca de la marihuana y el alcohol.

Según una encuesta realizada por la plataforma The Tylt, que se autoproclama “la más grande y efectiva plataforma de opinión y encuestas entre los millennials”, el 87,6% de los encuestados pertenecientes a esta generación opina que “el alcohol mata” mientras que el 12,4% considera que la marihuana “es veneno”.

La encuesta, a falta de conocer el método y fiabilidad de su ejecución, es ya de por sí extraña. Se les da a elegir a los encuestados entre dos opciones que ni siquiera son mutuamente excluyentes (¿y si opino que las dos son ciertas o ninguna lo es?). Aun así, se puede desprender del resultado que los encuestados (que si de verdad pertenecen a la generación millenial tendrán hoy entre 28 y 38 años) consideran el alcohol más perjudicial que la marihuana.

Otros que han descubierto la rueda… o bueno, quizá, después de todo, sí que resulte particularmente interesante el resultado, porque es bastante probable que las generaciones anteriores sean de la opinión contraria. Preguntadle a vuestras mamás. Después de todo, es la generación de millenials la que está viviendo más de lleno la lenta transición del prohibicionismo de la marihuana hacia su liberación, y son muchos de los hijos que están empezando a tener, los que constituirán la primera generación post-prohibición en algunas partes del mundo. Esta nueva generación post-millenial es conocida como Generación T, y algunos de sus miembros están naciendo en partes del mundo donde la marihuana no es más una planta prohibida, un tabú o algo asociado al crimen. Ellos verán al resto del mundo donde la marihuana está criminalizada, de la misma forma que hoy vemos a aquellas partes del mundo en las que la homosexualidad es considerada una enfermedad o un crimen, o donde la mutilación genital es considerada normal.

El resultado de esta encuesta tampoco es una novedad. El año pasado ya os contábamos que precisamente esta generación de millenials estaban comenzando a preferir el cannabis al alcohol, según un estudio elaborado a partir de una encuesta llevada a cabo por la empresa cannábica OutCo de California junto a la consultora Monocle Research. El estudio venía a confirmar el potencial del mercado de la marihuana para desplazar al del alcohol, algo que está ocurriendo en aquellas regiones donde se ha legalizado su consumo recreativo.


Pero, ¿hasta qué punto la opinión de los millenials está fundada? ¿Es el alcohol más perjudicial que la marihuana?

En realidad ya hemos hablado mucho de ello. La evidencia científica es aplastante: el alcohol es una droga muchísimo más perjudicial que la marihuana. Salvo como desinfectante o antiséptico, se trata de una sustancia que no tiene ninguna propiedad terapéutica. Puede provocar la muerte por sobredosis, además de ser el catalizador de conductas violentas y estar detrás de un elevadísimo porcentaje de accidentes en las carreteras. Y es LEGAL. Por su parte, de la marihuana no existe el más leve indicio de que pueda producir muerte por sobredosis, no está asociada a comportamientos violentos y sus propiedades terapéuticas son múltiples y avaladas por la ciencia. Es más, en su relación con el alcohol, se sabe hoy que la marihuana protege al hígado de los efectos de su abuso. Y es ILEGAL. Los millenials no son tontos… de hecho ninguna generación lo es en su conjunto. Que una sustancia no solo científicamente menos perjudicial que el alcohol, sino además con propiedades terapéuticas valiosísimas, esté prohibida y criminalizada, mientras que el alcohol campa a sus anchas, es una contradicción que revela una hipocresía o una torpeza de los responsables de esta situación que sobrepasa los límites de la vergüenza más abyecta. Y las nuevas generaciones no solo lo ven, sino que están dispuestas a solucionarlo.

5 formas de consumir CBD

Si te interesan las propiedades del CBD pero no sabes de qué forma tomarlo, te recomendamos algunas formas de consumir CBD, el principal cannabinoide no psicoactivo de la marihuana.

Para la inmensa mayoría de la gente la marihuana es todavía una cosa que sirve para colocarse y poco más. Incluso muchos siguen creyendo en mitos como que se trata de una “droga de entrada” a cosas peores, o que es más peligrosa que el alcohol. Por supuesto, pocos saben además del THC, principal cannabinoide de la planta responsable de sus efectos psicoactivos, la marihuana contiene CBD, un cannabinoide que no solo no coloca, sino que ayuda a moderar los efectos del THC, además de tener múltiples propiedades terapéuticas que la ciencia viene tomándose en serio desde hace un tiempo.

Son tantas sus propiedades, que en el mercado están empezando a menudear diferentes productos con CBD que, todo sea dicho de paso, suelen ser legales prácticamente en cualquier lugar, dado que este cannabinoide, al carecer de efectos psicoactivos y ser seguro, no está fiscalizado como el THC. Si estás considerando asomarte al mundo del CBD, te proponemos una breve guía de 5 formas de consumirlo.

 ¿De que forma podemos consumir CBD?

1) Tinturas sublinguales de CBD

Se trata de la forma más común de consumir  CBD, además de ser la más cómoda y efectiva. Consiste básicamente en aceite crudo de cannabis o cáñamo, que contiene los cannabinoides. Dada la falta de regulación en el mercado, resulta conveniente atender a la fiabilidad del producto, dado que existen no pocos fabricantes de aceites que proveen información falsa sobre la concentración de cannabinoides, habiéndose dado casos en los que productos supuestamente basados en CBD no contenían la más mínima traza. Evita solventes como el etanol y confía en productos orgánicos.
Las tinturas son aptas para todo el mundo y son una manera ideal de experimentar con el CBD para mitigar dolores, regular el sueño o reducir la ansiedad.

 

2) Consumir CBD con cápsulas de gel 

Es una opción que está ganando popularidad por su similitud con el formato tradicional de medicamentos en píldoras. En este sentido algunos consumidores que están comenzando a usar el CBD para sustituir medicamentos tradicionales se encuentran más cómodos con las cápsulas de gel. El principal pro es que las cápsulas contienen una cantidad predefinida de CBD, por lo que te será más fácil calcular tu dosis y registrar los efectos. Como con todo, procura encontrar fabricantes confiables. Generalmente los detectarás por la calidad de las cápsulas. Si ves que son fáciles de separar por el medio, no te fíes.
Las cápsulas son igualmente aptas para todo el mundo porque básicamente consisten en lo mismo que la tintura, pero en un formato más adecuado para determinadas personas. Por ejemplo, si quieres convencer a tu abuela para que se suba al carro del CBD, quizá esta sea la opción más fácil.

3) Extractos concentrados de CBD

Hablamos del CBD isolate, el CBD shatter o la cera entre otras formas de extractos. Estos no son para todo el mundo, pero te permiten una gran versatilidad a la hora de crear tu propio producto con CBD. Un vaporizador electrónico de concentrados con atomizador es una buena manera de consumir concentrados. La otra es mediante el “dabbing”, aunque puede parecer para el profano y para casi todas vuestras madres algo muy chungo, rollo crack, aunque está muy lejos de serlo, siquiera remotamente. Pero lo cierto es que esta forma de consumo es más adecuada para el fumeta. Si consideras esta vía, infórmate bien de cómo hacerlo.

 

4) Vapear CBD 

Es sin duda mi forma favorita de consumir CBD, porque es lo más parecido a fumar pero sin toda la parte chunga, beneficio que comparte un gran segmento de consumidores que han popularizado el vapeo. Consiste en CBD disuleto en aceites esenciales que se pueden vapear con seguridad. Evita los TCM (triglicéridos de cadena media) porque pueden ser tóxicos consumidos de esta forma. Mejor es la glicerina vegetal (VG) de fuentes confiables. Si eres un vapeador de nicotina, te invitamos a que te pases al CBD, que sabe mejor, huele mejor y te hará sentir mejor, con muchísimos menos riesgos para la salud.
Apto para fumadores, vapeadores y casuales. Ideal para desengancharse del tabaco y de productos basados en la nicotina de una vez por todas.

 

5) Consumir CBD con lociones y bálsamos tópicos

Quizá es la modalidad de consumo cuya popularidad más ha aumentado desde que hay productos de CBD. Aun así, su efectividad es realmente útil en tratamientos cuando se combina con alguna modalidad de ingesta. Aplicado en una zona dolorida produce un alivio casi instantáneo, por lo que es muy usado para dolores crónicos moderados. La forma favorita de consumo para tu abuela, junto con las cápsulas de gelatina.

Lubricantes de marihuana para el dolor en el sexo

Durante los últimos años se han ido expandiendo las aplicaciones de la marihuana en la industria cosmética, por lo que era solo cuestión de tiempo que empezasen a surgir productos específicos para las relaciones sexuales, como los lubricantes de marihuana.

En otras ocasiones ya os hablamos de marihuana y sexo, como cuando os contábamos acerca de Sexxpot, la primera variedad de marihuana específicamente creada para estimular el sexo en las mujeres, o cuando os recomendábamos algunas variedades para potenciar tu vida sexual.

A pesar de que hay todo tipo de productos orientados a potenciar el placer sexual, hoy hablaremos de un producto, los lubricantes de marihuana vaginales, que además puede ayudar a aquellas mujeres que padecen ciertas condiciones que les impiden disfrutar del sexo normalmente. Hablamos de problemas, entre otros, como la vuldodinia, un dolor crónico en el área de la vulva, sin una causa orgánica definida, o el vaginismo, una contracción involuntaria de los músculos del tercio inferior de la vagina que dificulta el coito y puede generar dolores.

Aunque existen productos para tratar estas condiciones, gracias a los avances en descubrimientos sobre las propiedades de los cannabinoides, están comenzando a aparecer productos basados en la marihuana que aprovechan estas propiedades para tratar estos problemas de forma específica, el caso de los lubricantes de marihuana es uno de ellos.

Sabemos que la marihuana relaja los músculos y aumenta el flujo sanguíneo, dos propiedades que ayudan a rebajar de entrada los problemas asociados a a muchas de las molestias sexuales femeninas. Pero además si se administra en forma de extractos en lubricantes vaginales se logra una serie de beneficios adicionales. Por un lado se mejora la eficiencia de absorción de los principios activos, fundamentalmente el THC, que produce un efecto de euforia y bienestar, y el CBD, que tiene propiedades analgésicas, antiinflamatorias y de relajación muscular; y por otro se evitan las contraindicaciones comunes de la administración oral de fármacos (la absorción intestinal y la inactivación potencial del fármaco a su paso por el hígado). En determinadas condiciones, además, se estará aplicando el lubricante de marihuana justo donde ha de producir su efecto, por lo que se estará optimizando también su eficiencia.

¿Que contienen los lubricantes de marihuana?

Es el caso de lubricantes como Foria, que contienen 2,5mg de THC que, además de facilitar el coito produce otros efectos como bienestar, relajación, una sensación de mayor bienestar y conciencia durante el sexo, e incluso con la capacidad de producir orgasmos múltiples y duraderos.

Un lubricante de marihuana vaginal, absolutamente natural, sin aditivos y comestible se puede también realizar de forma casera con las proporciones adecuadas de aceite de coco y cogollos de marihuana.

También comienzan a aparecer cosméticos orientados a reducir las molestias propias de otra área de la sexualidad femenina, la menstruación, como la línea de aceites, cremas y ungüentos que proponen Whoopi & Maya.

El mercado de la marihuana podría desplazar al del alcohol

Ayer poníamos a prueba la afirmación polémica y contraintuitiva de que la marihuana, antes que ser una droga de entrada, era más bien una droga de salida. Hoy ponemos a prueba otra afirmación del mismo corte: que el mercado de la marihuana tiene potencial para desplazar al del alcohol.

 

Por supuesto solo se puede someter a prueba una afirmación así en aquellos lugares donde ambas sustancias sean legales bajo términos parecidos, como ocurre ya en muchos lugares de Estados Unidos. Antes de bucear en los entresijos del tema, podemos tener una panorámica muy general del asunto haciendo una búsqueda en google con estas entradas: marijuana, alcohol, sales (marihuana, alcohol, ventas). En la primera página de resultados ya nos encontramos titulares bastante llamativos como:

Marijuana sales overtake alcohol in US city for first time (Las ventas de marihuana sobrepasan las de alcohol en una ciudad de EEUU por primera vez)

Recreational weed is killing alcohol sales in legal states (La marihuana recreativa está matando las ventas de alcohol en los estados donde está legalizada)

Medical marijuana took a bite out of alcohol sales (La marihuana medicinal le arrebata un bocado a las ventas de alcohol)

Y un largo etcétera. Lejos de tratarse de un simple titular sensacionalista, parece que está sustentado por datos empíricos. Un estudio llevado a cabo por un equipo de investigadores de la Universidad de Connecticut y de la Universidad Estata lde Georgia, han comprobado con bastante solidez que la venta de bebidas alcohólicas se ha reducido tras la introdución de leyes que regulan el acceso a la marihuana medicinal. Comparando los datos de más de 2000 condados entre los años 2006 y 2015, han constatado que en aquellos condados situados en estados donde la marihuana medicinal es legal, la venta de bebidas alcohólicas se ha reducido un 15%. Los investigadores concluyeron que

“la marihuana y el alcohol son fuertes sustitutos. Los estados que han legalizado el consumo de marihuana medicinal experimentan disminuciones significativas en la venta agregada de alcohol, cerveza y vino. Es más, los efectos no son de corta duración, con reducciones significativas observadas hasta 24 meses después de la aprobación de la ley.”

 

Pero un estudio puede resultar anecdótico, por lo que no está de más aportar otras evidencias que sustenten la afirmación que ponemos a prueba: según datos recopilados por OutCo y Moncloe Research, los veintañeros californianos de la era post-legalización están sustituyendo en gran medida la cerveza por marihuana. Además nos encontramos que un análisis de 2016 sobre el consumo de cerveza en Colorado, Oregon y Washington, tres estados en los que la marihuana recreativa es legal, mostró que las ventas al consumidor final tuvieron muy bajos rendimientos colectivamente en los años subsiguientes a la legalización.

También la firma de análisis financieros Cowen & Co. A través de una de sus analistas, Vivien Azer, nos cuenta que:

 

“Tanto en Estados Unidos como en Canadá, hemos visto claros signos de sustitución entre el alcohol y el cannabis, en particular entre los consumidores adultos más jóvenes. … En Ontario, vemos las mismas tendencias. De hecho, en toda América del Norte, más del 60% de los consumidores de cannabis informan de una cierta reducción del consumo de alcohol cuando el cannabis ya se está consumiendo”.

 

Toda esta retahíla de evidencias podríamos enmarcarlas dentro de las pruebas positivas, pero por si aún no fueran suficientes, ¿a qué conclusión llegaríais, si os contásemos que el hecho de que no se aprobase en 2010 la Proposición 19 para la regulación del cannabis en California, fuera debido a la presión de las grandes compañías de bebidas alcohólicas? Wikileaks publicó el años pasado una serie de emails hackeados de DNC que revelaron que Wine & Spirits Wholesalers of America etiquetó en la legalización de la marihuana como un “asunto clave” y que California Beer and Beverage Distributors financió la campaña contra la Proposición 19. Más claro agua. A veces las pruebas negativas terminan de apuntalar solemnemente una afirmación en principio cuestionable.

Por último, desde Nekwo consideramos que estos datos demuestran que la sociedad no es tan idiota o infantil como las autoridades parecen pretender con sus políticas paternalistas e hipócritas. Hemos hablado muchísimas veces de un hecho que está más allá de toda duda y que la ciencia confirma una y otra vez: el alcohol es una droga muchísimo más peligrosa que la marihuana, tanto a nivel individual como social. Cuando pones ambas sustancias en un plano de igualdad, comprobamos que la sociedad prefiere la opción más segura. ¿A qué esperan nuestras autoridades para tomar en consideración estos datos?