Las ventas de marihuana legal podrían superar las ventas de refrescos en 2030

¿Eres capaz de imaginar un mundo en el que las ventas de marihuana superen a las de refrescos?

No, no se trata de que una cosa sustituya a la otra. Si tienes sed, tienes sed, y no te vas a fumar un porro para solucionarlo. Se trata más bien de una curiosa conclusión que extraen los expertos en análisis económicos de Cowen & Co. basada en las tendencias actuales. Según Cowen & Co. las ventas de marihuana legal en EEUU ascenderán a 75 mil millones de dólares anuales en los próximos 12 años, mientras que la popularidad de las sodas o refrescos carbonatados se va desvaneciendo.

Si te parece exagerado, quizá deberías saber que hace dos años las ventas combianadas de marihuana en EEUU y Canadá ya eran de 53,3 mil millones de dólares. También hay que tener en cuenta la infravaloración del potencial de mercado de la marihuana, según el informe inicial que realizó Cowen & Co. sobre las ventas de marihuana, que consideraba que alcanzaría “solo” los 50 mil millones anuales para 2026. De hecho, cuenta Vivien Azer, analista de Cowen & Co., que  “las nuevas predicciones sugieren que el mercado ya tiene ese volumen”.

 

Cuestión de salud: la marihuana es más popular que nunca, los refrescos no.

Mientras el mercado de la marihuana crece con salud y vigor, el de los refrescos experimenta la tendencia opuesta, registrando su nivel más bajo de los últimos 31 años en 2017. Al mismo tiempo que se desmitifican muchos presuntos peligros de la marihuana y se descubren sus propiedades benéficas para la salud  (especialmente a través de extractos y formas de consumo alternativas al humo), la población en general es cada vez más consciente del peligro del abuso de bebidas azucaradas.

Teniendo en cuenta que el mercado de los refrescos era de 76,4 mil millones de dólares el año pasado y la tendencia es a la baja, no solo no parece imposible, sino altamente probable, que las nuevas predicciones de Cowen & Co. para 2030 se cumplan.

Si bien hay una correlación inversa en la tendencia de estos dos mercados, una no es causa de la otra. Pero una situación diferente es la relación entre el mercado de la marihuana y el del alcohol, en la que parece que uno afecta directamente al otro. En un próximo artículo os hablaremos de cómo ambos mercados se presentan como mutuamente excluyentes, hasta el punto de que las grandes compañías de bebidas alcohólicas intentan o han intentado bloquear la legalización

El vaporizador de cannabis aprobado para uso medicinal en Israel

La empresa de investigación y desarrollo de cannabis medicinal con sede en Tel Aviv Kanabo Research, ha recibido por parte del Ministerio de Salud de Israel la aprobación preliminar de su vaporizador VapePod como dispositivo de uso médico.

Se trata de un hecho sin precedentes: oficialmente Israel es el primer país del mundo en conceder la categoría de dispositivo medicinal a un vaporizador para extractos de cannabis.

La finalidad es permitir a los pacientes que usan cannabis medicinal recibir dosis más controladas y eficaces para sus trastornos. En muchos casos el vaporizador supone además la vía más eficiente de administración, además de la más saludable, ya que prescinde de la combustión y el humo, una constante en la forma de consumo tradicional del cannabis, que es su contrapartida fundamental. Mediante el vaporizador VapePod de KanaboResearch se eliminan los riesgos de la inhalación de humo, además de permitir un mayor control sobre la dosificación.

La siguiente generación de VapePod dará un paso más allá, dado que el mismo dispositivo supervisará el uso por parte del paciente y recopilará datos para los investigadores y médicos.

Avihu Tamir, cofundador y director ejecutivo de Kanabo Research expresaba así su entusiasmo: “Esta aprobación es un anuncio significativo para los pacientes de cannabis medicinal en Israel, que podrán usar el vaporizador médico por primera vez. Esperamos que, debido a la transición de la mayoría de los consumidores de cannabis al uso de vaporizadores, nuestra empresa alcance los 10 millones de dólares en ventas en un plazo de tres años en el mercado israelí, mientras que se espera que el mercado israelí de cannabis alcance los 100 millones de dólares en ventas en un plazo de tres años. El mercado israelí es una plataforma para entregar nuestra tecnología a los mercados globales de Norteamérica y Europa”.

KanaboResearch realiza sus investigaciones orientándolas al uso medicinal del cannabis y no al recreativo. En este sentido desarrolla extractos de cannabis para tratar trastornos específicos del sistema nervioso, como el insomnio o la ansiedad, realizando un estudio minucioso de las dosis. Por ahora posee cinco fórmulas en desarrollo y dos en proceso pendiente de patente. Los resultados de estas investigaciones se aplican a su dispositivo vaporizador VapePod, que se activa cuando el paciente comienza a inhalar y vibra cuando se ha alcanzado la dosis adecuada.

Al contrario que otras compañías que centran sus formulaciones en los dos principales cannabinoides de la marihuana, el THC y el CBD, KanaboResearch se concentra en ajustar los niveles de cannabinoides menores como el cannabinol. Avihu Tamir expresaba en este sentido que, en lo que respecta al cannabis como medicina, “las flores desaparecerán, el futuro está en los extractos” dado que considera que las flores “no son medicina, sino un producto agrícola”.

Cronos, la primera compañía de cannabis en cotizar en Wall Street

A pesar de que ya hay otras compañías relacionadas indirectamente con el cannabis cotizando en bolsa, Cronos es la primera empresa dedicada exclusivamente a la producción y exportación de cannabis en cotizar en Wall Street.

Mike Gorenstein, director ejecutivo de Cronos, contaba a CNN la semana pasada que la compañía canadiense con sede en Toronto se trata de la única compañía estrictamente cannábica cotizando en el mercado de valores estadounidense.

El Cronos Group comenzó a cotizar en Nasdaq, la segunda bolsa de valores más grande del mundo por capitalización de mercado, detrás de la bolsa de Nueva York.

Cotizar en Wall Street es todo un hito en la industria del cannabis..

Vahan Ajamian, un analista de Beacon Securities, escribía en un comunicado a los inversores que “imaginamos que la Comisión de Bolsa y Valores (SEC por sus siglas en inglés) tuvo que pasar a través de un duro proceso de revisión y veto antes de permitir a una compañía cannábica entrar en una de las grandes bolsas estadounidenses”.

Quizá el hecho de que Cronos comercie únicamente con países en los que no existe una prohibición a nivel federal del cannabis, como Alemania (que está importando marihuana de Cronos), Israel y Australia (donde Cronos está construyendo instalaciones de cultivo) o Canadá, haya ayudado a su entrada en el Nasdaq.

Ajamian también apuntó que el lanzamiento de acciones de Cronos es un gran reclamo para el mercado, porque alerta a los inversores estadounidenses de que existe a nivel federal un sector legal de la marihuana en el que pueden invertir. Algunos ya han empezado a hacerlo, como la neyorquina Constellation Brands, una compañía de bebidas alcohólicas propietaria de Corona, que ya ha invertido 245 millones de dólares por una participación del 9,9% en la canadiense Canopy Growth Corp.

La aprobación por parte del SEC de la entrada de Cronos en el Nasdaq choca con la prohibición federal del cannabis en EEUU, sustancia que se encuentra en el nivel I de la calsificación de drogas de la DEA. Esto se suma a la lista de incoherencias que mantiene a la marihuana en un estatus de ilegalidad federal, mientras que crece el número de estados que la regulan tanto a nivel medicinal como recreativo.

Tan pronto como Canadá ponga en vigor la aprobación de la marihuana recreativa el próximo verano, Cronos comenzará a producir también marihuana recreativa según informa Gorenstein.

 

 

 

El cannabis más caro del mundo, amenazado

Los productores del cannabis más caro del mundo intentan diversificarse para prosperar frente el peso de la prohibición de su cultivo tradicional.

Resulta sorprendente que a estas alturas del siglo XXI alguien siga creyendo que es buena idea prohibir la marihuana y dedicar tantísimos esfuerzos y dinero en destruirla y hacerla desaparecer. Décadas de prohibición en todo el mundo solo han servido para retrasar nuestro conocimiento de las posibilidades de la marihuana, además de para crear incontables dramas innecesarios, criminalizar inocentes y hacer perder un tiempo precioso a la humanidad, haciendo una muesca nada despreciable en su felicidad general.

De esta guisa, tenemos a las autoridades de la India y de su estado norteño Himachal Pradesh, embarcados en una ya larga “lucha” por erradicar los cultivos tradicionales de marihuana de Malana, de cuya resina se obtiene la Malana Cream, un hachís de calidad suprema (y precio), que es el verdadero reclamo turístico de la región.

Y es que parece que, a pesar de las iniciativas del gobierno local por implementar medios de vida alternativos para los granjeros, cuya economía depende de la marihuana, y de los esfuerzos de las fuerzas de seguridad por erradicar los cultivos de la región, las mafias del hachís continúan prosperando.

Algunos no arquearán las cejas al leer esto porque, señoras y señores, si algo nos enseña una y otra vez la Historia, es que la mejor manera de hacer prosperar mafias es prohibiendo algo.

Peor es aun cuando nos enteramos de que en tan remota región pocos eran los que se habían enterado de que un día la marihuana, su medio de vida tradicional, se volvió ilegal. ¿Puede alguien concebir la dimensión de la injusticia que la estupidez de la prohibición perpetró en regiones cuya economía tradicional depende de la marihuana? Hoy, por supuesto, todo el mundo en Himachal Pradesh sabe que la planta de la que han vivido los abuelos de sus abuelos está perseguida, y deben, sin alternativas reales que funcionen, intentar seguir adelante convertidos, de repente, en narcotraficantes y mafiosos, por los caprichos absurdos a los que, en última instancia, se reduce la sombra del prohibicionismo que se cernió sobre la marihuana.

¿Por que el hachís de Malana es el cannabis más caro del mundo?

El hachís de Malana es considerado como el mejor hachís del mundo. Su precio local asciende a casi 800€ el kilo, mientras que en el mercado internacional puede situarse hasta en los 30.000€, por lo que no solo se trata del mejor hachís, sino del más caro. Las granjas clandestinas se ven obligadas a producir en cotas cada vez más altas y remotas debido a la injerencia de las autoridades, que no consiguen destruir más hectáreas que las que los granjeros logran dedicar al cultivo.

El Institute for Narcotics Studies and Analysis (INSA) de Delhi estima que hay unas 350 familias dedicándose a la producción de hachís produciendo media tonelada anual. Durante septiembre y octubre se contratan temporeros para ayudar en la extracción de la resina de la que se producen delicatessen como Malana Cream, Malana Gold y Malana Biscuits. Parece ser que estas familias estarían dispuestas a abandonar el cultivo de la marihuana si el gobierno les garantizase que pueden mantener su estilo de vida, un estilo de vida que una vez les suministraba millones de rupias, mientras que hoy malviven enfrentados a una ley que no les tuvo en cuenta.

En cualquier caso, parece claro que para acabar con la marihuana hace falta mucho más que prohibirla y perseguirla. Las propuestas de sustituirla por cultivos alternativos como las manzanas o el cáñamo industrial no parecen arraigar, quizá porque se están entrometiendo en un estilo de vida y una tradición. Todo apunta a que la única forma de acabar con la marihuana en Himachal Pradesh es acabando con toda la cultura que la rodea. ¿De verdad quieren eso? Por lo pronto parece que tarde o temprano el “abandono del campo” llegará a la región dado que los granjeros han comenzado a dar una educación a sus hijos que posiblemente busquen oportunidades en la vida más allá que la dureza del cultivo en regiones extremas.

Por aquí nos quedamos pensando qué pasaría si en vez de prohibir la marihuana, la regulasen y la sometiesen a impuestos. Con esos precios de mercado ciertas regiones tradicionalmente pobres tendrían una vía para empezar a dejar de serlo. ¿O no?

 

 

 

 

 

Tecnología Shopify para la venta de cannabis legal en Canadá

La plataforma canadiense de tiendas online será la encargada de gestionar la venta de cannabis legal en la provincia de Ontario, Canadá, tanto online como en tiendas físicas.

Además de la gestión y el seguimiento de inventario, el gobierno de Ontario usará la tecnología Shopify para operaciones de contabilidad y de recursos humanos.

La Ontario Cannabis Retail Corporation (OCRC), subsidiaria del Panel para el Control del Licor en Ontario (LCBO por sus siglas en inglés) se ha asociado a Shopify para usar su plataforma para gestionar las ventas en Ontario.

En palabras de George Soleas, director ejecutivo del LCBO:

“Nuestra prioridad principal escumplir el marco de la provincia para la segura y adecuada venta al por menor de cannabis recreativo para cuando haya sido legalizado por el gobierno federal. Queremos combinar nuestra experiencia con distribuidor socialmente responsible con las soluciones comerciales de clase mundial de Shopify para ofrece la experiencia de compra segura, informada y confiable que nuestros clientes esperarán”.

Además de ser empleada la tecnología Shopify en portales de venta online y mediante aplicación para móviles, tambißen será usada para procesar transacciones en iPads en tiendas físicas. Los iPads también se emplearán para proveer información del producto, consejos y demás. La marihuana legal se someterá a los mismos requerimientos que se exigen en otros productos cuyo abastecimiento está controlado por el gobierno federal.

Loren Padelford, vicepresedente de Sjopify Plus, decía al respecto de esta asociación con la Ontario Cannabis Retail Corporation que

“traer este diferenciador al LCBO en este proyecto histórico a los consumidores en edad legal a través de Ontario es un gran ejemplo de innovación “made in Canada”, a la que estamos muy orgullosos de pertenecer”.

La tecnología Shopify se estima que Canadá facture 8,7 mil millones de dólares anuales.

Se trata de un mercado enorme, dado que la provincia contiene 13,6 millones de habitantes y la ciudad más poblada de Canadá, Toronto, que además ejerce de capital financiera. Un informe de Deloitte estima que el cannabis legal en Canadá podría 8,7 mil millones de dólares anuales, representando los consumidores de Ontario hasta un tercio de ese mercado.

En Ontario se gestionará el cannabis legal de forma diferente a como se está haciendo por ejemplo en California, donde se permite la venta provada de cannabis por parte de propietarios de negocios con licencias. Por su parte, en Ontario todas las ventas de cannabis recreativo se realizarán en tiendas gestionadas por el gobierno. Incluso en otras provincias de Canadá la gestión será menos intervencionista por parte del gobierno, lo que está haciendo que Ontario reciba las primeras críticas por permitir que un número limitado de tiendas gestionadas por el gobierno provincial se encargue de la venta de cannabis.

La OCRC comenzará abriendo 40 tiendas, que se convertirán en 80 para verano de 2019 y unas 150 para 2020.

Los bancos españoles invierten en marihuana

BBVA, Bankinter, La Caixa y Caixabank son las primeras entidades españolas de la banca que invierten en marihuana.

 

Ahora va y resulta que la marihuana es un activo para cotizar en bolsa. Los bancos ya invierten en marihuana, lo cual es buena señal: un mercado que no tenga perspectivas de crecer no sería del interés de inversores como BBVA, Bankinter, La Caixa o Caixabank, las cuatro entidades españolas que han comenzado a apostar por el nuevo “oro verde”.

Pero a pesar de que el de la marihuana sigue siendo un negocio de riesgo, donde la mayoría de empresas son de reciente creación y con flujos negativos, los números están saliendo. Los bancos españoles apuntan a la parte más estable de la industria: las grandes productoras.
BBVA es la entidad que más fuertemente ha apostado, con cerca de 3 millones de dólares repartidos entre las tres productoras más grandes del mundo, que resultan ser canadienses: Canopy Growth, Aurora Cannabis y Aphria. De la primera, Canopy Growth, BBVA ha adquirido 58 mil acciones por un millón de dólares. Se trata de la productora de cannabis más grande por capitalización: el año pasado ingresó en bruto 57 millones de dólares y triplicó desde octubre su valor en bolsa. De Aurora Cannabis, BBVA se ha hecho con 139 mil acciones por 1,1 millones de dólares, una compañía que desde 2016 ha crecido… ¡¡¡un 1500%!!! Y de Aphria, compañía que recientemente se fusionó con Nuuvera, ha adquirido 69 mil acciones por 800 mil dólares.

El cambio de estatus legal que está viviendo este activo (sí, aun suena raro referirse a esa cosa que tenemos que llevar y consumir a escondidas como “activo”) en América está impulsando las inversiones.

El cannabis medicinal está autorizado en 29 estados de EEUU y el consumo recreativo en 10 de ellos; Canadá ya ha puesto fecha a la legalización del consumo recreativo este verano (además de ser la sede de las productoras más grandes del mundo); Uruguay es el primer país en legalizar totalmente la marihuana en 2013… En Europa las cosas van más despacio, pero van, y conforme se fortalece el lobby del sector, es presumible que las legislaciones vayan aflojando la correa hacia la legalización, que, tenemos confianza, tarde o temprano llegará.

Pero esta actitud optimista de la banca hacia la marihuana no es universal. Algunas entidades rehúsan operar con las empresas y particulares que se dedican al negocio del cannabis, como Banco Santander, que cerró cuentas en Uruguay relacionadas con el negocio del cannabis, pese a su legalización total en el país suramericano.

Mientras que, como vemos, BBVA no tiene ningún problema con las operaciones relacionadas con el nuevo oro verde, el año pasado Banco Santander Uruguay decidió cerrar las cuentas bancarias de las farmacias de Uruguay que venden cannabis legal. El mismo presidente Mújica afirmó al respecto: “no quiero pensar que deliberadamente se está beneficiando al narcotráfico o que el narcotráfico tiene una influencia tan grande que puede determinar políticas de frenar una iniciativa de este tipo” y calificó la acción de Banco Santander como “una forma de matar burocraticamente una ley que ha salido del Parlamento Uruguayo”.

El hijo de Bob Marley reivindica la marihuana desde una prisión

La prisión abandonada que Damian Marley , hijo de Bob Marley, compró en 2016 para convertirla en una granja de marihuana, es la protagonista del video-clip del último single que ha presentado el músico en colaboración con su hermano Stephen. En él han participado como extras algunos expresidiarios del que una vez fuese un centro penitenciario.

Si, el hijo de Bob Marley, Damian, el menor de ellos, se asoció con Ocean Grow Extracts para comprar la prisión abandonada de Claremont en Coalinga, California, y convertirla en una granja de marihuana medicinal. Es todo un ejemplo de justicia poética: un centro que una vez privó de libertad a numerosas personas por el mero hecho de poseer o consumir marihuana, es ahora un lugar donde se cultiva. En palabras de el hijo de Bob Marley:

“¿Cultivar hierba en un lugar donde una vez la gente era encarcelada por poseer marihuana? Qué maravillosa historia. Es una victoria en muchos sentidos. Es redención.”

La venta de la prisión se cerró en 4,1 millones de dólares, lo que sirvió para aliviar las deudas de esta población de alrededor de 14000 habitantes. La instalación ya está produciendo aceites de cannabis, extractos y otros productos para uso medicinal y recreativo.

El videoclip Medication comienza con testimonios de personas que han encontrado alivio en la planta: desde la niña de 11 años Alissa Gabriel, enferma de fibrosis quística, hasta el Sargento del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos Sean Major, que se trata con cannabis su trastorno estrés postraumático, pasando por Nate Jackson, ex-jugador de fútbol americano, que hacía uso de sus propiedades analgésicas y neuroprotectoras para tratar muchos de los problemas de salud que acaban padeciendo los jugadores de este deporte.

 

 

A pesar de ser él mismo un fumador, el hijo de Bob Marley es muy consciente de la responsabilidad que tiene hacia los jóvenes, y con respecto a su proyecto el Coalinga y el consumo de marihuana cuenta a The Times que:

“En la granja produciremos comestibles — chocolates, gominolas. Pero de esta forma puedes fácilmente tomar demasiado y tener una mala experiencia. Los comestibles son la forma más saludable de tomar marihuana, pero también la más engañosa. Se trata de educación. Debemos educar a la juventud acerca del cannabis. No se trata de fumar tanto que acabes destrozado. Yo animaría a los jóvenes a comerla antes que fumarla — fumar no es sano, da igual lo que fumes.”

 

Medication aborda el tema de la marihuana desde varias perspectivas. Comienza apelando a sus propiedades medicinales, capaces de aliviar a niños y ancianos, y de “no hacer daño como esa puta cocaína”. También arremete contra la hipocresía de cierto sector de la industria del cannabis, representado por las grandes corporaciones que hasta hace poco habían luchado por mantener la ilegalidad del cannabis, y que ahora compran acciones para beneficiarse de la industria del cannabis legal. El tema en cierto punto también defiende el cultivo orgánico del cannabis por encima del intensivo, apelando al cultivo sin fertilizantes artificiales y sin emplear polinización cruzada. Damian Marley ya ha manifestado cuán importante para él es la integridad del cannabis que consume y en este sentido no quiere vender nada con lo que él no se encontrase personalmente cómodo.

 

La granja de Coalinga prentende generar 100 puestos de trabajo e impulsar la economía local.

 

 

 

El negocio de la marihuana apunta al futuro

Las nuevas formas de consumo están cambiando no solamente la imagen social de la marihuana, sino el perfil del consumidor. Cada vez más el consumidor medio se parece al ciudadano medio de cualquier urbe moderna.

Quizá sea sobre todo la cultura audiovisual desde los 80 la responsable de asociar la marihuana en el mejor de los casos con un perfil de personaje más bien gandul y divertido, un secundario cómico tontorrón o, en el peor de los casos, con delincuentes con pocos escrúpulos o tipos problemáticos.

El caso es que la marihuana nunca ha sido una droga glamurosa, sino más bien una materia prima para realizar esas elaboraciones artesanales a menudo poco elegantes que llamamos porros. Pero esa imagen está cambiando rápidamente.
La creciente aceptación parece estar relacionada con el hecho de que hoy se puede consumir marihuana fácilmente sin tener que fumarla y sin la necesidad de que tus vecinos se huelan nada. Hoy la marihuana se vapea, se bebe, se chupa en pastillas, se mastica en chicles, se aplica en gotas de esencia bajo la lengua o incluso se unta sobre la piel.

La liberación en algunos estados de Estados Unidos está impulsando una industria que se ha lanzado con decisión a presentar sus productos a perfiles tradicionalmente poco asociados a la planta. Eliminando el humo y la parafernalia de la ecuación, muchas personas parecen haberse animado a probarla. Ni siquiera es necesario desarrollar ciertas habilidades manuales para consumirla.
El hecho de que su aceptación como medicina legítima se esté generalizando también ayuda a la nueva imagen de la marihuana. Los principales distribuidores de cannabis en California han sabido aprovecharse de ello y así aprovechar el negocio de la marihuana.

Por ejemplo, Eaze, el principal distribuidor a domicilio de la zona de San Francisco y San Diego, realizó una campaña de publicidad con motivo de la incipiente legalización con carteles que rezaban “Hola, marihuana; adiós, ansiedad” y “Hola, marihuana; adiós, insomnio”. El éxito de esta campaña se reflejó en un triplicado de ventas desde que comenzó el año. Por cierto, Eaze, como os contábamos no hace mucho, sigue con la mira puesta en el futuro hasta el punto de experimentar la entrega a domicilio de marihuana mediante drones.

Esta empresa está sabiendo amoldarse al nuevo perfil de consumidor, e incluso ayudando a definirlo: los nuevos consumidores generalmente consideran fumar demasiado nocivo como para relacionarse con la marihuana por esa vía, pero no tienen objeciones en aprovechar las ventajas de los vaporizadores: no generan humo, apenas generan olor (y se puede disfrazar con mezclas de aromas), son portátiles, fáciles de ocultar y de uso sencillo. También es más fácil controlar qué y cuánto consumes y encontrar tu mezcla perfecta.

 

El cambio en la percepción del riesgo del consumo de cannabis está ayudando a impulsar el  negocio de la marihuana

El caso es que parece confirmarse la tendencia de la marihuana como un mercado que solo puede crecer. No solo se trata de que los consumidores estadounidenses se vayan a gastar previsiblemente 10 mil millones de dólares en 2018 en marihuana legal, o cerca de 23 mil millones para 2021, sino de que este mercado tiene potencial como para desplazar a parte de la industria del alcohol.

Así lo afirma Vivien Azer, un analista de Cowen, una empresa de servicios financieros. Azer considera que el alcohol y el cannbis se sustituyen mutuamente en el mercado. Esto se debe también a un cambio en la tendencia de la percepción del riesgo: cada vez más gente considera que el consumo de alcohol es más pernicioso que el de marihuana. Esta percepción está lejos de ser una estratagema de los intereses de la industria del cannabis o un autoengaño de los consumidores habituales: se trata de una afirmación respaldada por la ciencia.

Si además eliminamos la cantidad de humo gracias al desarrollo y popularización de formas alternativas de consumo, la brecha de peligrosidad entre el alcohol y el cannabis se agranda aún más y legitima y hace urgente la necesidad de revisar el estatus legal que se le confiere a una y otra sustancias.

El cannabis tiene todas las papeletas para ser la droga recreativa legal más popular en el futuro: no solamente es menos perjudicial que el alcohol o el tabaco, sino que el abanico de posibilidades de consumo sumado a sus propiedades terapéuticas están repercutiendo en una amplia aceptación entre personas de cualquier grupo de edad, etnia o nivel de ingresos.

El cáñamo industrial en España

El cáñamo industrial, pese a haber tenido un glorioso pasado en España como materia prima para confección de telas y cuerdas de gran calidad, se encuentra hoy de capa caída.  

Y resulta sorprendente, no sólo porque España es un lugar idóneo para el cultivo de esta planta dadas las características climatológicas, sino porque la recuperación del cultivo del cáñamo industrial y la industria de este producto repercutiría en múltiples beneficios.
La recuperación a gran escala del cultivo del cáñamo no repercutiría solo en beneficios para la economía nacional y las economías locales, sino además para el medio ambiente, activando de paso múltiples industrias.

Con el cáñamo se pueden fabricar miles de productos biodegradables, con aplicaciones en alimentación, medicina y en la industria textil y energética. Su cultivo exige muchos menos pesticidas y fertilizantes que otros cultivos siendo el impacto ambiental de su producción menor.

Por ejemplo, su aplicación en la industria papelera reduciría dramáticamente la tala de árboles, porque el cáñamo produce anualmente un tonelaje enorme de celulosa. Crece rápidamente, al contrario que los árboles, y se corta anualmente. Una hactárea de cáñamo rinde cuatro o cinco veces más que una de árboles.

Además, el papel producido no precisa ácidos ni cloro y es de gran resistencia, pudiendo reciclarse más veces que el papel convencional. Por si fuera poco, su cultivo sanea los suelos, mejora su estructura, apenas precisa de cuidados y es resistente a plagas e infecciones.

Si nos molestásemos en enumerar los productos y aplicaciones derivables del cáñamo, nos haríamos una idea de sus posibilidades: materiales de construcción, alimentos, ropas, cosméticos, forraje para ganado, combustible, aislantes, pinturas, barnices, plásticos biodegradables, muebles… Entonces ¿por qué se trata de un cultivo menor en España?

 

En España el agricultor del cáñamo industrial se expone a ser tratado como un narcotraficante.

Cuando en 1937 Estados Unidos prohibió el cultivo del cáñamo para servir a los intereses de las industrias del algodón y las fibras sintéticas, el efecto dominó en el mundo fue imparable.

El remate de la jugada en España fue la firma de la Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes, seguida del Convenio sobre Sustancias Psicotrópicas de 1971 y la Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas de 1988. Hoy solo es posible cultivar variedades de cáñamo en la Unión Europea cuyo contenido en THC, principal cannabinoide psicoactivo de la planta, esté por debajo del 0,2%.

De esta forma, el Real Decreto 1729/1999 del 12 de noviembre de 1999 autoriza 25 variedades de cáñamo industrial para el cultivo en España, además de establecer las normas para la concesión de subvenciones para cultivos destinados a la producción de fibras. Para que el cultivo sea legal, las semillas han de estar certificadas por la UE.

Además de los requisitos impuestos para su cultivo, los agricultores se deben enfrentar a los intereses de industrias muy poderosas, como la textil o la siderúrgica, que verían su hegemonía amenazada por el auge del cáñamo. Por si fuera poco, a causa de las regulaciones derivadas del veto general del cannabis y de la ignorancia de las autoridades competentes, los agricultores se tienen que enfrentar a veces a situaciones humillantes en España, siendo tratados como meros delincuentes a pesar de practicar un cultivo legal.

Es el caso, lamentablemente no aislado, del granadino Juan Zurita, tratado y procesado como un narcotraficante por cultivar cáñamo, no marihuana. A pesar de las autorizaciones que pueda tener un agricultor y de las medidas de etiquetado, trazabilidad y documentación que tome, no se salva de que la Guardia Civil le pueda detener cuando esté transportando su producto y se lo confisque.

Con un poco de suerte el agricultor no acaba arrestado como un delincuente común, pero su producto es retenido por un juzgado a la espera de que se hagan los análisis que lo descarten como marihuana y lo confirmen como cáñamo. Lamentablemente estos análisis tardan en realizarse incluso meses, echando el producto a perder y afectando a la economía del agricultor. Parece que el problema está también la Ley.

Si un agente de la Guardia Civil hace un test preliminar y detecta THC, debe confiscar el cargamento para someterlo a un análisis detallado. Pero si el material confiscado resulta ser legal, ¿quién compensa las pérdidas del agricultor, si se lo devuelven varios meses después echado a perder?

El caso es que en España seguimos con un modelo legal incoherente con respecto a las sustancias recreativas legales e ilegales, que directamente afectan a sectores como el cultivo legal del cáñamo, tratando a quienes lo cultivan como narcotraficantes. Ni siquiera se tiene en cuenta que el cáñamo es un ser vivo, y que una simple polinización accidental de un cultivo legal puede aumentar la concentración de THC por encima del ridículo límite legal. Muchas cosas tienen que cambiar aún.

 

Cannabis Spa y Welness

Atendiendo a la progresiva descriminalización de la marihuana en muchos países y a la divulgación de sus propiedades terapéuticas y cosméticas más allá de las recreativas, era casi previsible que comenzásemos a ver surgir todo tipo de modelos de negocio basados en ella, incluidos centros de welness y cannabis spa.

Hace poco os hablábamos del resort del cannabis (cannabis spa) que el exboxeador Mike Tyson está construyendo en pleno desierto de Mojave, en California, así como de la introducción o popularización de productos cosméticos basados en esta planta entre algunas celebridades norteamericanas. El cannabis parece, poco a poco, ir perdiendo parte del estigma social al que ciertos intereses políticos y económicos le sometieron durante décadas, hasta el punto de que comenzamos a ver cosas como spas del cannabis.

Es el caso de la ciudad estadounidense de Denver, Colorado, en donde comienza a hablarse de una escena del spa cannabico y en donde podemos ir al LoDo Massage Studio a hacernos un masaje con crema de cannabis. Sin salir del estado, en Englewood, hasta no hace mucho también podíamos ir al Primal Wellness, donde se enorgullecían de ser “el primer spa con cannabis infusionado del mundo” y donde tratamientos faciales, depilaciones a la cera, manicuras e incluso extensiones de pestañas se podían mejorar con cannabis infusionado. Aunque este centro cerró, fue el precedente de un modelo que parece comenzar a expandirse por el estado.

Por ejemplo en Primal Therapeutics ofrece masajes y tratamientos a domicilo. “WE COME TO YOU” (acudimos a ti) reza su web en mayúscula sostenida. Las propiedades como relajante muscular de la marihuana son una de las claves de su aplicación en masajes: permite al masajista profundizar sin provocar dolor. De forma análoga ayuda a reducir la irritación y el dolor en los tratamientos a la cera y calma las pieles estresadas durante los tratamientos faciales.

 

La sobriedad y la elegancia se imponen en la estética de los productos de wellness basados en la marihuana.

El cannabis ya está abandonando esa imagen entre callejera y canalla e introduciéndose también en círculos más exquisitos, lo cual es bueno: sales de baño, aceites para masajes, lociones corporales, cremas antiedad, acondicionadores, protector labial…

No sólo se trata de los productos en sí, sino del diseño con el que son presentados, utilizando motivos clásicos, sobrios o elegantes, buscando alejarse de la tristemente asociación tradicional de producto urbano y relacionado con la delincuencia, para aproximarse a la estética de la cosmética de calidad, tanto en colores como en diseño de envases y materiales.

Esta es otra forma de conseguir mayor aceptación social de los productos basados en el cannabis y de que progresivamente puedan ir ocupando su lugar en droguerías, salones de belleza y centros de wellness. Por ejemplo la línea de Cannabis Beauty Defined, con cremas hidratantes, exfoliantes, tónicos y sueros, es presentada con un elegante color azul y un pequeño icono que representa una hoja de marihuana muy estilizada. Por su parte CBD for Life apuesta por una mayor sobriedad para sus limpiadores cutáneos, con un diseño en negro y sin más alusión a la marihuana que el CBD de su propia marca (CBD es el principal cannabinoide no psicoactivo de la marihuana, con mútliples propiedades terapéuticas).