La industria del cannabis busca catadores

Imagínate que te pagasen por catar cannabis. Para algunos esto sería un sueño, pero lo cierto es que se trata de un puesto de trabajo real que la industria del cannabis está ofertando cada vez más.

Con la progresiva legalización del consumo recreativo en algunos lugares del mundo, se va haciendo patente la necesidad de profesionales en muy diversos ámbitos de la industria del cannabis. Uno de los perfiles de los que apenas hemos hablado, es el de catador de cannabis: un experto que pueda describir con la mayor precisión las características y efectos de cada variedad concreta de cannabis, exactamente igual que en el mundo del vino.

 

A los profanos del cannabis seguramente se les escapará el enorme abanico de matices que ofrecen las distintas variedades de cannabis en cuanto a aroma, sabor, efectos psicoactivos o medicinales, que proporcionan las diferentes concentraciones de cannabinoides y terpenos, entre otros aspectos como el tipo de producto o la forma de consumo. Pero eso también nos ocurre a los profanos del vino.

En este sentido, Jake Browne, quien es considerado el primer catador oficial de cannabis en EE.UU. según el New York Times, considera que “la gente subestima el cannabis. Igual que tú no entras en un restaurante y pides solo vino, la gente busca una variedad de marihuana en concreto con unas características concretas”.

 

Hasta ahora, la única posibilidad de convertirse en un competente catador de cannabis era al margen de la ley, intercambiando conocimiento con otros catadores, cultivadores o aficionados, compartiendo cepas y acudiendo a publicaciones especializadas y copas cannábicas. Al menos así sigue siendo en casi todo el mundo.

Pero hoy la industria del cannabis está reclamando este perfil de sabios para la elaboración de productos. Es el caso de la convocatoria que la empresa de marketing AHLOT ha lanzado en Canadá, a menos de un mes de que entre en vigor la legalización del consumo recreativo de cannabis, el próximo 17 de Octubre. AHLOT se encarga de la gestión y distribución de pedidos de Solace Health, un productor autorizado de cannabis en Mississauga, provincia de Ontario. Se trata de una oferta tan estrambótica que la empresa explicita en su web que “sí, es un trabajo real”.

 

El presidente ejecutivo de AHLOT, Greg Pantelic, asegura que “la industria del cannabis es una de las industrias de más rápido crecimiento en el país y el 17 de octubre los canadienses dispondrán de un tsunami de opciones”. De ahí la importancia de ofrecer descripciones precisas de los productos, tanto para los más profanos que se acercan para ver qué es lo que más les conviene, como para los conoisseurs exigentes que buscan productos concretos.

 

AHLOT ofrece 6 puestos de catador de cannabis, a 600 dólares canadienses al mes por 12 horas de trabajo. Pero este atractivo trabajo obviamente no consiste únicamente en catar cannabis, sino en elaborar informes detallados y formar parte de un comité para realizar recomendaciones sobre las variedades que se van a comercializar. En definitiva, como expresa AHLOT, estos catadores deberán  “evaluar lo mejor que los productores de Canadá tienen para ofrecer”. Los expertos en cannabis deberán además realizar publicaciones en redes sociales, participar en las campañas de publicidad de la compañía, y asistir a eventos corporativos, por lo que también ejercerán de agentes comerciales.

 

Por el momento ya son más de 500 personas las que se han presentado a la golosa convocatoria. El hecho de AHLOT deba seleccionar a los mejores candidatos para que estos seleccionen las mejores variedades, se presenta ante los consumidores como una doble garantía de calidad, algo que mirarán con envidia sana muchos consumidores que todavía deben acudir a la calle o conformarse con lo que tengan a mano.

 

Fuente: La república

 

Menú diario completo con cannabis en Arizona

Tempe, Arizona, abrirá una cocina con menú diario para consumidores de cannabis medicinal. Hasta ahora todo lo que se podía encontrar eran snacks empaquetados o productos conservados en las estanterías de los dispensarios.

 

La comida fresca, recién cocinada con cannabis, ya no será exclusiva de algunos platos de restaurantes selectos, o de eventos exclusivos, sino que The Mint Dispensary, uno de los dispensarios de cannabis más grandes de EE.UU. en Tempe, Arizona, ofrecerá a partir del próximo mes de Octubre desayunos, comidas y cenas con cannabis, a cargo de su chef y jefe ejecutiva del dispensario Carylann Principal, superviviente de cáncer, para todos aquellos clientes que posean una tarjeta de paciente de cannabis medicinal.
La propuesta no consiste pues en mezclar alegremente la comida con cannabis, sino que se adaptará la receta a las necesidades del consumidor.
“Nuestra cocina es única”, dice Principal. “Es un lugar donde el arte se encuentra con la ciencia. Además de comprender la diversidad de sabores que las diferentes variedades de cannabis pueden proporcionar a cualquier plato, también estamos calculando cuidadosamente las dosis de cannabis de forma personalizada”.

 

“Nuestra industria continúa evolucionando a un ritmo exponencial”, dice Eivan Shahara, CEO de The Mint Dispensary. “Vimos una gran necesidad insatisfecha por parte de los pacientes que visitaban regularmente nuestro dispensario; buscaban acceso a alimentos frescos y saludables infusionados con cannabis. Sabemos que los tipos adecuados de alimentos saludables pueden ayudar a las personas a combatir una variedad de enfermedades, desde el cáncer y la epilepsia hasta las enfermedades de Parkinson y Alzheimer. Estamos utilizando nuestros conocimientos sobre alimentación y nutrición para ayudar a los pacientes en su búsqueda de snacks frescos y saludables y comidas infusionadas”.

 

Mientras los medios que se hacen eco de la noticia aseguran que se trata del primer negocio de este tipo en EE.UU., parece ser que en California ya disfrutaban de propuestas similares desde hace años, como la de Elevation VIP Cooperative.

 

En cualquier caso es cierto que la propuesta de The Mint Dispensary es muy completa y no tan orientada a lo exclusivo: además de los menús del día, el establecimiento ofrecerá pizzas, pasta, hamburguesas artesanales, tacos y patatas fritas entre otros productos.

 

Abierto de 8 a.m. a 10 p.m. todos los días de la semana, The Mint Dispensary también ofrecerá servicio a domicilio los días festivos, menús especiales para fechas señaladas como el Día de Acción de Gracias, Navidad y Año Nuevo y, por si fuera poco, a partir de Noviembre proveerá servicios de catering para eventos medicados como bodas, cumpleaños y funerales (tal y como lo expresa Telemundo Arizona)… sí, habéis leído bien: eventos medicados… ¿cómo funerales?

¿Eventos medicados o fiestones con cannabis en Arizona?

 

Y es que aquí no podemos dejar de hacer un comentario sobre el concepto de paciente de cannabis medicinal en EE.UU. Si bien es cierto que muchísimas personas dependen del cannabis o de medicamentos basados en él para tratar sus dolencias, también lo es el hecho de que la clientela de la cocina de The Mint  Dispensary no va a consistir fundamentalmente en enfermos. El concepto de “cannabis medicinal” es un comodín para el que no tenemos equivalente en Europa. Es la forma en la que muchos estados de EE.UU. han conseguido hacerle un bypass al prohibicionismo.

 

La mayor parte de poseedores de un carnet de paciente de cannabis medicinal son simples consumidores de cannabis que no tienen otro remedio para ejercer sus derechos de forma legal. Hecha la ley, hecha la trampa. Solo necesitas un médico comprensivo que esté dispuesto a hacerte una receta. Así pues, lo de evento medicado no es más que un eufemismo para hacer que un fiestón lleno de risas y jolgorio suene más políticamente correcto.

 

Fuente: Financial Post
Imagen: Business Wire

Supositorios vaginales de CBD

Fumado, ingerido a través de productos comestibles o bebibles, aplicado sobre la piel en forma de cremas y aceites… muchas son las formas en las que hoy se puede consumir cannabis, particularmente en aquellos lugares donde, gracias a la progresiva relajación de las leyes, se está desarrollando una economía de esta polémica planta.


Pero hoy hablaremos de una forma de consumo muy inusual y limitada a las mujeres: los supositorios vaginales de CBD.

 

No, no se trata de una forma poco ortodoxa de colocarse, sino de juntar las propiedades medicinales del cannabinoide CBD, con una vía de absorción rápida y directa, como lo es la mucosa vaginal.

 

El CBD es un cannabinoide que no presenta efectos psicoactivos, pero al que se le asocian múltiples propiedades terapéuticas como analgésico, antiemético, antiinflamatorio, relajante muscular, etc. La idea de un supositorio vaginal de CBD es combatir los dolores asociados a la menstruación, pero hoy por hoy no existe ningún producto de cannabis aprobado por las autoridades sanitarias que pueda ser insertado en la vagina.

 

La doctora en ginecología y osbtetricia Carolyn DeLucia, miembro del Congreso Americano de Obstetras y Ginecólogos, está especializada en tratamientos vaginales, entre los cuales se encuentran productos de CBD. “La vagina es un excelente lugar para que cualquier cosa sea absorbida por tu sistema”, explica DeLucia. “La pared vaginal es un área porosa y mucosa del cuerpo, lo que significa que cualquier medicamento (como medicamentos hormonales o métodos anticonceptivos) que se aplica por vía intravaginal se absorbe directamente en el torrente sanguíneo”, continúa.

 

En apenas veinte minutos un supositorio intravaginal de CBD comienza a hacer efecto en el organismo, proporcionando una sensación general de calma y relax y pudiendo producir cierto adormecimiento. También podría aliviar temporalmente el dolor debido a las propiedades analgésicas del CBD.

 

Pero ojo, los productos de CBD siguen sin estar convenientemente regulados, situación de la que algunos fabricantes se aprovechan para ofrecer productos sin ninguna garantía de calidad que podrían perjudicarte. El CBD se ha convertido en tendencia, y no son pocos los que exageran sus bondades para darte gato por liebre. Si se va consumir cualquier medicamento, lo recomendable es asegurarse de que cumple ciertas garantías de seguridad y de qué sirve para lo que se supone que sirve, especialmente si se va a aplicar por vías como la vagina.

Esta zona del cuerpo es muy sensible a los cambios de pH, y cualquier cosa podría alterarlo. En principio técnicamente el aceite de coco empleado como emoliente en un supositorio de CBD no debería interactuar químicamente con la mucosa vaginal dado que es neutro, pero sin las máximas garantías de un mecanismo regulador como la FDA, podría haber ingredientes ocultos que podrían generar problemas.

 

Por ello el uso de supositorios vaginales de CBD debería siempre estar avalado y monitorizado por un especialista. Faltan todavía estudios y criterios que establezcan un sistema de dosificación adecuada para cada condición, y, a pesar de lo que vamos conociendo del CBD, es muy poco probable que sirva para tratar los dolores menstruales con mayor eficiencia que un ibuprofeno.

 

Por último, igual algunos os estaréis preguntando si existen supositorios rectales de CBD. La respuesta es sí. De hecho, dado el carácter neutro del emoliente, la mayoría de supositorios vaginales también se pueden aplicar por vía rectal (¡¡lee siempre el prospecto!!), la cual es una vía de administración de medicamentos muy eficiente, dado que evita los ataques químicos del tracto digestivo, así como el filtro del hígado, y alcanza el torrente sanguíneo de forma directa en apenas 10 minutos.

 

 

 

 

Cerveza y comestibles dominarán el mercado del cannabis

La industria de las bebidas alcohólicas comienza adaptarse a la realidad de la legalización del cannabis

 

Hay muchas notas que los detractores y prohibicionistas del cannabis deberían tomar atendiendo a lo que ocurre en aquellos lugares donde su consumo recreativo ha sido legalizado. Por ejemplo, parece que en las regiones legales desciende el consumo de alcohol, lo cual sugiere que cannabis y alcohol son fuertes sustitutos, algo de lo que ya se ha dado cuenta la industria de las bebidas alcohólicas, que veía amenazada su hegemonía en el mercado de las drogas legales.

 

Al principio, la reacción de la industria del alcohol ante la emergencia del cannabis fue de resistencia, como cuando California Beer and Beverage Distributors financió la campaña contra la Proposición 19 para la legalización de la marihuana. Pero, viendo que la marea verde es imparable, la industria del alcohol ha comenzado a pensar de otra forma: adaptarse o morir.

Así, actualmente compañías como el gigante Constellation Brands o Molson Coors Brewing Co. se han asociado con compañías cannábicas como Canopy Growth e Hydropothecary respectivamente, para desarrollar bebidas basadas en el cannabis, un “win-win” de campeonato, incluyendo a los consumidores.

 

Esta adaptación de la industria del alcohol es clave, dado que no solo parece claro que el cannabis sustituye al alcohol, sino que la forma favorita de consumo no es fumarla, al contrario de lo que los detractores creen.

 

Hace unos días os contábamos que en los cuatro años de consumo recreativo legal en Colorado, la venta de cogollos había caído del 70% de ventas totales al 46%.

 

Esto, lejos de ser anecdótico, muestra una tendencia en el mercado del cannabis hacia los productos ingeribles (comestibles y bebibles) por encima de los fumables. Bruce Linton, CEO de la canadiense Canopy Growth, la compañía de cannabis más grande del mundo, afirma que los consumidores irán prefiriendo productos ingeribles (comestibles y bebidas), alejándose de la planta pura.

 

Esta conclusión también es a la que llega el informe Deloitte de 2018: los productos fumables de cannabis generarán 5 mil millones de dólares en 2019, pero los ingeribles podrían cuadruplicar esa cifra una vez el mercado y la legislación estén listos para ellos en Canadá.
Linton prevé así que a medida que caigan las ventas de cogollos, irá aumentando su precio hasta convertirse en una oferta personalizada, como ocurre con las cervezas artesanales de gama alta.
Y hablando de cervezas, aquí es donde entra Province Brands Canada, una start-up que afirma ser la primera compañía del mundo en desarrollar una cerveza fermentada directamente del cannabis, en vez de infusionar aceites de la planta. Su CEO Dooma Wendschu lo resume como “dos de las más grandes sustancias conocidas por el hombre (…) en el mismo vaso”. 

Para los que sospechen sobre la conveniencia de mezclar alcohol y cannabis tan alegremente, no, no consistirá en una bebida alcohólica, sino cannábica. En vez de alcohol contendrá THC, por lo que no te emborracharás, pero te colocará.

 

“Nuestros productos se sentirán más como la sensación de fumar marihuana. Nuestra cerveza está diseñada para que puedas disfrutar de dos o tres durante una larga cena o de tres o cuatro mientras ves el partido”, dice Wendschu.

Sobre su sabor, Wendschu asegura que “es menos dulce que las cervezas de cáñamo, es sabrosa y más seca, creo que tiene un sabor más sofisticado que las cervezas de cáñamo que ya hay en el mercado”.

Esta cerveza comenzará a venderse en dispensarios hasta que la legislación se acomode para su venta en otros establecimientos. Si logra alcanzar un rango de precios similar al de la cerveza común, podría ser algo revolucionario. Cada vez hay más gente consciente del hecho de que el alcohol es una sustancia mucho más peligrosa, destructiva y adictiva que el cannabis, y parece que la alternativa que ofrece Province Brands Canada se ajusta a lo que muchos consumidores están demandando.

Tomen nota pues los prohibicionistas y detractores del cannabis:
1) el cannabis es menos perjudicial que el alcohol tanto a nivel personal como social
2) el consumo de cannabis sustituye al del alcohol
3) la tendencia de los consumidores es a dejar de fumar cannabis

A nosotros las cuentas nos salen.

 

Fuente: City News

 

 

 

 

Aurora Cannabis se proyecta con fuerza en Sudamérica

La adquisición de la productora de cannabis ICC Labs Inc. ofrece una gran oportunidad de crecimiento a Aurora Cannabis

 

El cannabis no deja de ser noticia en la esfera económica. Varias empresas productoras cotizan ya en bolsa, se asocian con otras compañías y abren mercados allá por donde pueden. Como un arroyo bajando por la montaña, el río verde de dinero y cannabis discurre sorteando grácilmente cualquier obstáculo. Y no olvidemos que todavía hoy, en el mundo del cannabis casi todo son obstáculos.

 

Hace poco os hablábamos de la inversión de la compañía de bebidas dueña de marcas como Corona o Modelo Constellation Brands en Canopy Growth. También os contábamos cómo la compañía canadiense de cannabis ha ido abriéndose paso en Latinoamérica, en países como Chile, Colombia o Brasil.

Ahora, otra gran compañía canadiense, Aurora Cannabis, que en los últimos dos años ha adquirido al menos 10 compañías con el fin de incrementar su capacidad de producción, para cubrir la expectativa de demanda en la era de la legalización del consumo recreativo de cannabis en Canadá, acaba de comprar la compañía cannábica uruguaya ICC Labs Inc. por 290 millones de dólares, que posee más del 70% de la cuota de mercado en Uruguay, primer país del mundo en regular integralmente el consumo recreativo de cannabis.

 

Como líder en el mercado sudamericano, ICC Labs Inc. también posee acuerdos de exportación de productos de CBD a Brasil y México y tiene licencias para la produccion de cannabis medicinal en Colombia.

 

A diferencia que otras compañías cannábicas que buscan asociaciones con grandes compañías de bebidas alcohólicas (como el mentado caso de Canopy Growth y Constellation Brands), Aurora Cannabis se concentra en su expansión a través de adquisiciones.

 

Forbes explica en cuatro puntos por qué la adquisición de ICC Labs Inc. por parte de Aurora Cannabis es un movimiento lógico:

1) Oportunidad de crecimiento significativa: Las regulaciones de Uruguay le convierten en el único país del mundo que permite el cultivo a escala industrial de cannabis rico en CBD. Además ICC es una de las dos compañías que tinenen licencia para el cultivo de cannabis para el mercado recreativo en el país sudamericano.

2) Aumento del alcance de expansión internacional: ICC ha lanzado recientemente una línea de productos de CBD, que ha acompañado de acuerdos de preventa como parte del desarrollo de una red de distribución internacional. El centro de extracción de CBD de ICC se encuentra además dentro de la zona franca del “Parque Científico” de Uruguay, lo que exime a la empresa de pagar impuestos sobre exportaciones e importaciones. ICC además está concluyendo el primer laboratorio de Ciencias del Cannabis en América del Sur, que ayudará a impulsar las ventas en otros países.

3) Gran potencial de capacidad de producción: La rápida expansión de ICC aumentará su capacidad de producción. Dado que Uruguay está enfrentándose a una actual escasez de cannabis, la adquisición por parte de Aurora podrá cubrir este déficit.

4) Un gran espectro de productos: ICC posee un portfolio de muy diversos productos, lo cual juega a su favor a la hora de cubrir distintos mercados y áreas de demanda. Además de flores secas de cepas ricas en CBD exclusivas de ICC en Sudamérica, la empresa ofrece píldoras, ungüentos, cremas, gotas, jarabes de infusión y parches.

 

Fuentes: Global News, Forbes,

Los trabajos más ofertados en la industria del cannabis

¿Eres un apasionado del cannabis, tienes cierta experiencia y buscas trabajo? La buena noticia es que, en alguna parte del mundo hay un puesto de trabajo para ti. La mala, es que hoy por hoy muy probablemente te quede, como mínimo a unos miles de kilómetros de distancia.

 

A ver, no es cierto que en países como España no puedas dedicarte de algún modo al mundo del cannabis y vivir de ello. Pero, a menos que lo hagas al margen de la legalidad vigente, te quedan pocas opciones y, la mayoría, pasan por trabajos relacionados de forma indirecta.

 

Podemos decir que estamos en el “estado 0” en lo que se refiere a una economía laboral basada en el cannabis, pero podemos mirar a otras partes del mundo para hacernos una idea de lo que vendrá (ojalá) cuando nuestras instituciones políticas entren en razón.

 

Por supuesto, un buen sitio para mirar es, irónicamente, el mismo en el que empezó el asunto de la prohibición: Estados Unidos. Pero para no pecar de cínicos, reconoceremos que la liberación del cannabis parte de una conquista social, como los grandes avances en libertades y derechos que tuvieron lugar en aquel país, mientras que la prohibición fue un logro negativo urdido por intereses económicos y políticos, bastante alejados de criterios sobre la salud de la población.

 

En cualquier caso, mientras el cannabis vive un nuevo amanecer al otro lado del charco, vemos cómo la industria, la economía y el mundo laboral se desarrollan entorno a él. Actualmente el cannabis medicinal es legal en 30 estados, y el recreativo en 9 de ellos, con la perspectiva de que el número de ellos vaya aumentando en los próximos años. La percepción social sobre el cannabis sigue cambiando favorablemente, lo cual impulsa el apoyo a la legalización. Así, desde comienzos de 2017 a mediados de 2018 ha crecido la oferta de empleo en la industria en un 690%.

 

Este dato lo revelaba la semana pasada Vangst, la principal agencia de empleo del mundo del cannabis, en un informe sobre los tipos de trabajo que la industria cannábica está demandando.

 

Los 7 trabajos más ofertados en la industria del cannabis

 

Vangst recopiló datos sobre los salarios de los puestos más solicitados en la industria, en base a encuestas realizadas a más de 1200 empresas de todo el país. Estos son:

  1. Director de Extracción
  2. Director de Cultivo
  3. Gerente de Regulación
  4. Gerente de Dispensario
  5. Comerciales externos
  6. Empleado de Dispensario (Bud-tender)
  7. Desbrozador (Trimmer)

 

En el informe Vangst también recoge los salarios medios de cada puesto en función de cuatro categorías que representan el nivel de experiencia y habilidad del trabajador:

  • Baja: menos experiencia de la requerida; se requiere capacitación.
  • Promedio: experiencia esperada; habilidades necesarias para el trabajo.
  • Alta: más experiencia de la habitual; fuertes habilidades y entrenamiento.
  • Top: “extremadamente alta, experiencia relevante” para el trabajo; “El candidato tiene habilidades excepcionales para completar este trabajo y es probable que tenga títulos avanzados y certificaciones”.

 

Así, un director de cultivo con poca experiencia puede estar ganando menos que un gerente de dispensario con mucha experiencia.

Vangst puntualiza que las encuestas salariales proporcionan “una mirada a la industria en un momento dado. A medida que la industria del cannabis siga creciendo a un ritmo exponencial, seguiremos comunicándonos con las empresas de la industria a fin de proporcionar los datos más precisos y fiables posibles en futuros informes”.

Desde Nekwo estaremos atentos a esos datos para conocer la evolución de la industria, pero podemos afirmar ya que, hasta el momento, no nos hemos topado con datos negativos que desrecomienden la implementación de una economía basada en el cannabis regulado.

 

Fuente: Entrepeneur

Cannabis de laboratorio para la industria farmacéutica

La reciente asociación entre Ginkgo Bioworks, una startup de Boston dedicada a la creación de bienes de consumo en laboratorio a partir de microorganismos, y Cronos, un productor canadiense de cannabis, podría abrir la puerta a una producción más eficiente y económica de cannabinoides para la industria farmacéutica.

 

Quizá uno de los principales retos del cannabis en la industria farmacéutica, sea la forma de convertir la planta en medicamentos de una forma eficiente y económica. Los métodos convencionales de cultivo siguen siendo muy costosos, por no hablar del maremágnum de confusas leyes entre países y estados que convierten el proceso de aprobación de medicamentos basados en el cannabis en un auténtico engorro.

 

Jason Kelly, CEO de Gingko Bioworks, tras meses de búsqueda, se topó con Cronos.

“Tenían salas verdes, pistas automatizadas para mover las plantas, pruebas de A a B en varias configuraciones de luz… ¡todo! Era exactamente lo que estábamos buscando”, contaba Kelly a Business Insider.

 

Kelly iba detrás de alguna compañía de cannabis que le permitiese aplicar sus técnicas para producir cannabis en laboratorio con potencial terapéutico, y Cronos parece ser la opción ideal, por lo que, tras un acuerdo de 122 millones de dólares, Gingko Bioworks podrá jugar con el ADN del cannabis para producir hasta ocho cannabinoides como el CBD (no psicoactivo y con múltiples propiedades terapéuticas), el THC, además de otros que se presentan en menores cantidades en la planta pero con un gran potencial farmacéutico, empleando fragancias y levaduras a través de procesos que la compañía ha ido perfeccionando.

“Más allá del THC y CBD, hay toda una clase de cannabinoides raros [en la planta], pero acceder a ellos a un costo remotamente razonable no ha sido factible”, dice Kelly.

 

Cannabis de laboratorio en vez de en cultivos

 

La idea es obtener estos ingredientes básicos para medicamentos a menor coste y en mayores cantidades mediante procesos similares a los que emplea Ginkgo Bioworks para “diseñar” microorganismos a la carta. Estos ingenieros de microorganismos utilizan la biónica para reemplazar tecnología por biología. Su área de trabajo es tan prometedora y exclusiva, que algunas grandes compañías como Bayer AG y Cargill se han asociado con ellos.

 

Estos métodos aplicados al desarrollo de medicamentos basados en el cannabis tienen un futuro muy prometedor, dado que ayuda a solucionar la obtención de cannabinoides de una forma más eficiente y menos engorrosa que a través de cultivos tradicionales, algo que persiguen las compañías farmacéuticas desde hace mucho tiempo.

 

“Hay tanto trabajo de nuevos descubrimientos en el área farmacéutica, que ahora es posible usar nuestro enfoque”, dijo Kelly. “Se trata definitivamente un área que nos entusiasma.”

 

Fuente: Business Insider

Imagen cabecera: Chris Wattie/Reuters

 

Restaurantes exclusivos y spas: el cannabis entra en el lujo

El cannabis entra en el lujo, a través de restaurantes y spas exclusivos.


Desde luego, para cualquier profano del mundo del cannabis, los usos que este producto está desarrollando en aquellos lugares donde está legalizado, le podrán parecer de lo más exótico. Es curioso que aquí tengamos que andar a escondidas con este asunto, mientras puedes ir a restaurantes o a spas en Los Angeles o en Colorado, y tomarte una copa con cannabis infusionado, o recibir un tratamiento facial con aceite de CBD.

 

Los que toleran y participan sin problemas de nuestra exacerbada y sempiterna cultura del alcohol, son capaces de mirar con ojos sospechosos a quien se toma una barra de limón con yogur helado y crumble de frambuesa al CBD, postre que ofrece el hotel Hollywood Rooswelt de Los Angeles. Su carta de postres con CBD también incluye una crema bávara de manzana verde y una panna cotta de yogur con bayas maceradas. Casi nada.

No dejemos de observar el curioso fenómeno que se produce cuando se legaliza este producto, que tradicionalmente se asociaba con los barrios bajos, la delincuencia, el vicio y la holgazanería: comienza a emerger como un producto de lujo ofrecido en spas y restaurantes con mucha clase. De un chaval desgreñado en Valencia fumándose un porro a escondidas en un parque, a una señorita en Los Angeles tomándose el mojito con cannabis infusionado del hotel Rooswelt, a 18 dólares el copazo.

 

Qué mundo tan dispar, qué contrastes tan acentuados puede producir la arbitraria ilegalización de una planta que ha acompañado al ser humano durante toda su Historia.

 

El cannabis como cosmético tampoco es una novedad, pero el oscuro bache del prohibicionismo ha provocado que sus usos tradicionales aparezcan como novedosos. En el Spa Solage en Napa Valley, California, puedes recibir masajes y tratamientos exfoliantes soltando ¡entre 160 y 420 dólares!. Ahí lo tenéis, la cosa chunga esa de las calles incorporada al lujo.

 

Eso solo es posible porque, en realidad, querido lector casual con prejuicios, el cannabis nunca fue la cosa chunga esa de las calles, más de lo que pudiera serlo el alcohol. Hablamos de la misma distancia que hay entre un borracho mamando una botella de ginebra barata en un callejón maloliente y un señorito degustando un Château Margaux en un restaurante de lujo.

 

Hablando de spas, el del hotel St Julien en Boulder, Colorado, comenzó a ofrecer tratamientos con CBD a petición de sus clientes. Nadene Moccia, una de sus masajistas, afirma que “desde que la marihuana se hizo legal en Colorado, he tenido clientes que me han preguntado si podíamos dar tratamientos con CBD porque habían oído hablar de los beneficios de bienestar, y ahora puedo decir que sí”.

¿Os imagináis eso aquí?, ¿clientes de un spa sugiriendo incluir el cannabis en los tratamientos? Me da que aun nos queda cacho para eso.

Otro hotel donde te puede salir a 500 dólares la noche, el Thompson Seattle, organiza ocasionalmente un evento cannábico consistente en una cena de varias entradas, en la que se combina comida con cannabis, ya sea como ingrediente o como complemento. Imaginaos marihuana integrada en un menú a base de remolachas con arenque, vieiras con manzanas y anís y mejillas de ternera con coliflor y pacanas. La primera cena de este tipo que organizó el Thompson era gratuíta pero limitada a clientes habituales del hotel. Su propietario, Derek Simcik, está considerando repetir el evento para el público en general, obviamente cobrando. “Las cenas son divertidas y no se trata en absoluto de que la gente se coloque”, dice, a pesar de emplear marihuana con THC de  Lux Pot Shop, una tienda local que vende marihuana recreativa. “Pretendemos que sean una forma innovadora de mostrar la marihuana”. Innovadora…. y seguramente cara. Muy cara.

Claro, que lo que en realidad pedimos no es ni lo uno ni lo otro, sino el camino del Buda, el del medio, es decir, poder acceder a productos de calidad, con garantías sanitarias y precios razonables, como está ocurriendo en Canadá, un país que difícilmente podemos asociar con los valores negativos con los que se insiste en identificar al cannabis en casi todo el mundo. Desde ahí, que se pueda desarrollar un mercado del lujo, pues genial para quien pueda permitirse 200€ en un masaje o 20€ en una copa.

 

Fuente: NYTimes

Foto cabecera: Amber Fouts

El propietario de la cerveza Corona invierte millones en cannabis

Un nuevo movimiento de Constellation Brands, el grupo responsable de cerveza Corona o Modelo, acerca las industrias de la cerveza y la marihuana aun más.

Alrededor de 5 mil millones de dólares son los que ha invertido el grupo radicado en Nueva York en la compañía Canopy Growth, la mayor productora de cannabis medicinal de Canadá.

 

Rob Sands, CEO de Constellation Brands, dijo al respecto que “durante el último año, hemos llegado a comprender mejor el mercado del cannabis, la tremenda oportunidad de crecimiento que presenta y las capacidades líderes del mercado de Canopy en este espacio”, y añadió que “esperamos poder apoyar a Canopy para que extienda su reconocida posición de liderazgo mundial en el espacio del cannabis medicinal y recreativo “.

Tras una serie de retrasos en su implementación, la recientemente aprobada ley del cannabis en Canadá se hará finalmente efectiva el próximo 17 de octubre, situación que está estimulando las inversiones en un mercado potencialmente jugoso.

Dooma Wendschuh, CEO de Province Brands, una compañía de Toronto que está desarrollando una cerveza elaborada a partir de cannabis, contaba en el programa de radio canadiense de entrevistas CBC Radio que se trata de “dos de las más grandes sustancias conocidas por el hombre, la cerveza y el cannabis, en el mismo vaso. Cannabis y lúpulo están estrechamente relacionados.  Ambos pertenecen a la familia de las cannabáceas, que es una familia de plantas. Es natural cuando estamos hablando de hacer una bebida de cannabis, que la cerveza sea lo primero que venga a la mente”.

Aunque celoso de la inversión de Constellation Brands en Canopy Growth, Wendschuh reconoce que “es un movimiento fantástico para nuestra industria y también ha ayudado bastante a nuestra pequeña empresa Province Brands.”

 

¿Alcohol o cannabis? Dos mercados que se afectan entre sí

Las inversiones de la industrial del alcohol en el cannabis no son únicamente resultado de su voluntad de abrir nuevos mercados, sino un calculado movimiento de autoprotección dadas las evidencias de que la liberación del cannabis afecta negativamente a la industria de las bebidas alcohólicas, es decir, en aquellos lugares en los que el cannabis medicinal o recreativo es legal se ha constatado una reducción en la venta y consumo de alcohol. Parece ser que ambas sustancias son, a nivel global, fuertes sustitutos, de ahí que la industria del alcohol se esté interesando tanto por el cannabis.

 

Por otra parte ya están empezando a aparecer en algunos lugares mecanismos regulatorios que limitan el mercado de las bebidas cannábicas, como en California, donde el Departamento de Control de Bebidas Alcohólicas ha estipulado la prohibición de que las bebidas contengan a un mismo tiempo alcohol y cannabis, incluso cuando se trate de CBD, el cannabinoide no psicoactivo, por lo que las bebidas alcohólicas infusionadas o elaboradas con cannabis no estarán disponibles en este estado.

 

El mercado de la cerveza elaborada con cannabis está aun por explotar. La mayoría de productores recurren a la infusión de aceites de cannabis en cerveza sin alcohol, mientras que otros, como Province Brands, apuestan por otras técnicas. Según Wendschuh, su empresa ha desarrollado una tecnología pendiente de patente para elaborar cerveza directamente de la planta de cannabis.

 

Fuentes: Chicago Sun Times, CBC Radio

 

 

 

 

Las empresas de cannabis apuntan a la industria alimenticia y de bebidas para atraer talentos.

De cara a la próxima legalización del uso  recreativo del cannabis en Canadá, las empresas de cannabis buscan tentar a profesionales especializados a sumarse a sus equipos.

El 17 de Octubre de 2018 entrará en efecto la legalización del cannabis para uso recreativo en Canadá, que ya cuenta con una importante industria dedicada a la marihuana medicinal. Las empresas canadienses, atentas a las nuevas oportunidades comerciales que traerá este cambio en el estatus legal, se preparan para competir a lo grande, y para ello están a la búsqueda talentos con los que engrosar sus filas. Por ello,  los sectores de alimentos y bebidas están en el ojo de los responsables de RRHH., que buscan atraer profesionales altamente calificados y con conocimientos de gran utilidad para la joven industria cannábica.

“Los alimentos y bebidas tienen mucha regulación, y requieren lidiar con el gobierno, con impuestos y con distribución, las mismas cosas con las que tenemos que vernos nosotros”, expresó Jay Wilgar, CEO de Up Cannabis Inc., con base en la ciudad de Oakville, Ontario. La empresa, que actualmente cuenta con 80 empleados, espera aumentar su planta a unos 200 para fines de 2019.

Algo similar sostuvo Jordan Sinclair, vicepresidente de comunicaciones de Canopy Growth, una de las empresas cannábicas más grandes de Canadá: “No hay demasiados talentos ejecutivos en la industria del cannabis porque aún es nueva. Ponemos la mira en industrias como la de la cerveza, la producción de alimentos o la farmacéutica porque todas ellas requieren habilidades que se aplican al cannabis de distintas formas”.

Canopy Growth cuenta con Dave Binoni como director de marketing, quien es un veterano de la industria cervecera. De acuerdo a Sinclair, era la persona ideal gracias a que ya tiene experiencia con productos regulados que apuntan a un público adulto, lo cual le da una ventaja competitiva.

Sin embargo, no son los únicos que esperan tentar a profesionales de esas industrias para sumarse a sus equipos. De hecho, los ejemplos abundan. Recientemente, Harvest One Cannabis Inc., con base en Vancouver, nombró como director ejecutivo a Grant Froese, quien durante 38 años trabajó en  la  compañía alimenticia y farmacéutica Loblaw Cos. Ltd., donde se desempeñó como director de operaciones. GreenTec Holdings Ltd., con sede en la ciudad de Kelowna, hizo lo propio con dos altos rangos de la manufacturera de bebidas y alimentos Sun-Rype Products Ltd.: nada menos que el presidente, David Lynn, y el analista de seguridad alimenticia y experto en regulaciones, Stefan Sarachie.

Sin embargo, hay quienes no se sienten cómodos trabajando en la industria del cannabis debido al estigma que aún le pesa por haber sido ilegal, según asegura Miriam Groom, vicepresidente de la agencia de empleos de Montreal Groom & Associates. Además, no es fácil atraer a los cargos altos, que ya gozan de salarios altos y muchos beneficios, y solo las empresas con bolsillos holgados pueden permitírselo.

Por otro lado, hay quienes consideran una gran oportunidad formar parte de una industria joven y llena de oportunidades, que puede proporcionarles mayor crecimiento y estímulo que industrias establecidas.

Además, la legalización de productos comestibles y bebidas elaboradas con cannabis que se espera para 2019 proveen un incentivo extra que se espera que haga esta tendencia todavía más pronunciada. Dado que el caso Canadiense permite vislumbrar el futuro del cannabis, quizás no sea mala idea que quienes aspiren algún día formar parte de compañías dedicadas a la marihuana legal se posicionen en la industria de los alimentos y la de las bebidas. Algún día, alguien de RRHH. puede llamar a su puerta para ofrecer el trabajo soñado.