Arte, deporte, cine y mucho más. Noticias e información de interés de diferentes sectores con un denominador común: innovación y cannabis.

La Madre Teresa de los presos por cannabis

Beth Curtis lleva años trabajando a favor de condenados por crímenes no violentos relacionados con el cannabis, lo que le ha llevado a recibir el sobrenombre de la Madre Teresa de los presos por cannabis.

 

En un país donde en la mayoría de estados está legalizado el cannabis medicinal, además de un creciente puñado de ellos en el que también se ha legalizado el cannabis recreativo, sorprende que haya aun personas condenadas a sentencias absurdamente largas, incluso cadenas perpetuas, por delitos no violentos relacionados con el cultivo o el comercio de cannabis.

 

Aliada de los condenados en esta situación es Beth Curtis, una viuda anciana que, en vez de dedicarse a sus antiguos pasatiempos, se pasa el tiempo comunicándose con presos, escribiendo a compañías cannábicas, hablando con los medios y gestionando LifeForPot.com, trabajando en favor de delincuentes no violentos que cumplen cadena perpétua sin posibilidad de libertad condicional, por delitos relacionados con el cannabis.

 

Curtis es conocida como “la Madre Teresa de los convictos por marihuana”, y se está convirtiendo en una especie de Erin Brockovich de esta causa. Ya es conocida en los círculos de justicia criminal por su dedicación.

 

Con un pasado como trabajadora social y como voluntaria, su vocación actual le vino forzada cuando su hermano John Knock fue condenado a dos cadenas perpetuas mas 20 años sin posibilidad de libertad condicional por participar en una red ilegal de cannabis. A pesar de haberse dedicado a esto durante unos años entre finales de los 70 y principios de los 80, no fue acusado hasta 1994 y detenido en Francia dos años más tarde. En 1999 fue extraditado y juzgado en EE.UU. donde, tras agotar todas las apelaciones, nueve años después ingresó en prisión… de por vida, separado de su familia y su hijo, por haber comerciado con una planta que se está volviendo legal en casi toda Norteamérica, y sin que se le hubiese relacionado con violencia alguna.

 

Su hermana expresaba su impotencia así: “Nuestra familia estaba conmocionada porque realmente no entendíamos el sistema de justicia y pensábamos que no podía ser correcto”.

 

A partir de ese momento, Curtis empezó a contactar con presos en situaciones similares, investigando y enviando cartas, con la esperanza de recibir respuesta.

 

“No fue tan fácil, en ese momento no había mucha gente que estuviera abogando por ellos”, dice Curtis. “Cuando un extraño te escribe a una prisión federal, creo que es muy lógico que temas que se trate de un investigador oculto tratando de obtener información sobre ti que pueda perjudicarte”.

 

Cuando comenzó a ganarse la confianza de algunas de las personas a las que escribía, comenzó a contar sus historias en su página web, para crear conciencia sobre casos como el de su hermano. Con el tiempo comenzó a ser conocida entre prisioneros con el mismo perfil. Ya no tenía que buscarlos: ellos se ponían en contacto con ella. Pero Curtis debía investigar cada caso para filtrar exclusivamente aquellos condenados por delitos no violentos relacionados con la marihuana.

Con una merecida reputación, los medios de comunicación acuden a su experiencia y datos para organizar la información, e incluso ejerce de intermediaria entre presos y medios para las entrevistas.

 

Espacio para la esperanza: el cannabis se legaliza poco a poco

Al menos cinco condenados a cadena perpetua por los que Curtis ha abogado han recibido conmutaciones, pero aun hay mucho trabajo que hacer. A pesar de todo conserva el optimismo, dado que opina que el presidente Trump está obsesionado con su poder para conceder misericordia y el pasado 8 de junio revelaba que estaba revisando una lista de 3000 presos “que han sido tratadas injustamente o donde su sentencia es demasiado larga”.

“Mi hermano ha estado en prisión a través de las administraciones de Clinton, Bush y Obama, así que no veo la esperanza hacia atrás, la esperanza tiene que ser hacia adelante”, dice Curtis, confiando en que la administración Trump haga algo al respecto, dado que el cannabis se está progresivamente despenalizando y hay en marcha un proyecto de ley para impulsar la despenalización a nivel federal.

 

Fuente: Forbes

Google y PayPal no se llevan bien con la industria del cannabis

Los gigantes tecnológicos Google y PayPal siguen poniendo trabas a cualquier negocio relacionado con la industria del cannabis

 

No hay duda de que la marihuana ha demostrado ya ser un producto capaz de ser regulado racionalmente con eficiencia en sociedades modernas y maduras. Es legal actualmente en la mayor parte de los EE.UU. y, con la entrada de la regulación recreativa en Canadá a finales de verano, podemos decir que se trata de un producto legal y legítimo en la mayor parte de Norteamérica.

 

Aun así, la industria del cannabis, que podría estar rindiendo cerca de 60 mil millones de dólares anuales para finales de la próxima década, está siendo activamente obstaculizada por grandes compañías tecnológicas como Google o PayPal.

 

Por ejemplo, las empresas de cigarrillos electrónicos y vaporizadores están siendo sistemáticamente rechazadas por estas plataformas, al igual que otras empresas relacionadas más o menos directamente con la escena cannábica.

 

Es el caso de To The Cloud Vapor Store, un negocio que vende vaporizadores muy populares entre los consumidores de cannabis. Durante un tiempo, cuenta su dueño Tyler Browne, pudo anunciar y vender sus productos a través de Google Adwords y Bing Shopping, pero de un tiempo a esta parte eso se acabó. Los servicios de publicidad y venta online están rompiendo lazos con cualquier cosa que tenga ese delicioso aroma a cannabis.

 

Browne explica que “en el pasado, era como un juego del gato y el ratón. Invertíamos tanto en Google AdWords que nos asignaron un representante de cuentas, el cual bromeaba diciendo que Google conocía el uso previsto de los productos, por lo que nos proporcionaría formas de sortearlo, como llamarlos difusores de aromaterapia u omitir la palabra vaporizador”.

 

Browne continúa: “Contar con un representante de cuentas que nos ayudara a cumplir con las normas nos tranquilizó, como si pudiéramos mantener el negocio creciendo con Google AdWords.” Pero de la noche a la mañana Google canceló la cuenta de To The Cloud Vapor Store, su representante de cuentas resultó de pronto innaccesible y, ante las protestas y reclamaciones, Google solo apelaba al cumplimiento de los términos del servicio.

 

Esto, lejos de ser anecdótico, es la norma. Según la política publicitaria de Google, está prohibida la promoción de sustancias que alteren el estado mental con fines recreativos o que de otro modo induzcan colocones, o productos o servicios comercializados para facilitar el consumo de drogas recreativas.

 

Google y PayPal ponen trabas a las ventas relacionadas con la industria del cannabis

 

Pero la cosa va más allá de la publicidad. Ni siquiera To The Cloud Vapor Store puede ofrecer pagos mediante PayPal, porque permitir su asociación con una empresa que vende vaporizadores podría ponerles, a juicio de la compañía, en riesgo de “fraude, contracargos y acusaciones de malas prácticas”, según comunica To The Cloud Vapor Store.

 

Si bien la política de ventas de PayPal prohíbe estrictamente las transacciones que traten con “ciertas sustancias controladas u otros productos que representen un riesgo para la seguridad del consumidor, parafernalia de drogas, cigarrillos, artículos que animen, promuevan, faciliten o instruyan a otros a participar en actividades ilegales”, las transacciones que involucran cigarrillos electrónicos requieren aprobación previa. Pero Browne apunta que la empresas tecnológicas no aplican la misma política a todos los negocios de vaporizadores. A Browne le preocupa que las empresas pequeñas, como la suya, sean apartadas, dejando este espacio fundamental de mercado abierto a las empresas con influencia.

 

Ese temor no es infundado, pues ya vimos cómo la reciente censura de YouTube a sitios relacionados con el cannabis, se cebó con los canales más modestos, dejando intactos a los grandes medios.

 

Con esta situación, cabe pensar que el momento en el que los gigantes tecnológicos resulevan sus problemas retrógrados con el mundo del cannabis marcará un punto de inflexión en la industria.

 

 

Fuente: Forbes

 

Las 10 startups del cannabis que más fondos han recaudado

El optimismo en la industria del cannabis, a pesar de la prohibición federal, atrae fondos para financiar hasta statups del cannabis

 

Tras medio año de legalización del cannabis recreativo en California, Crunchbase News, un medio digital que ejerce de base de datos del ecosistema de las “startup” (empresas emergentes), vuelve a analizar el estado de la industria, desde que en enero hiciera un informe en el que se evidenciaba el interés por el nuevo producto legal por parte de los medios de comunicación, y de adultos que querían experimentarlo.

En esta ocasión, a pesar del capital de riesgo estancado por la ilegalidad del cannabis a nivel federal y de la postura amenazante del fiscal general Jeff Sessions, Crunchbase News ha hallado que muchas empresas se muestran optimistas acerca del futuro de la industria, lo cual se refleja en su crecimiento. En concreto se concentra en una lista de diez empresas que han surgido en los últimos dos años y que representan no solo el optimismo, sino el potencial de esta industria.

Las 10 startups del cannabis

Encabezando la lista está Eaze, una empresa californiana que no te sonará a chino si nos lees de vez en cuando. Con sede en San Francisco, inició su andadura en el sector como distribuidora de cannabis medicinal, pero se ha subido al carro de la recreativa tras la legalización y apuesta por ideas un tanto futuristas para crecer. En cinco rondas de financiación, Eaze ha recaudado 51,5 millones de dólares con inversiones provenientes de 500 Startups, DCM Ventruees, Fresh VC, Bailey Venture Partners y muchos otros.

Al igual que ocurre con las empresas de comida a domicilio, Eaze ha fundido gran parte de su capital, pero no solo confía en el hecho de que su estrategia no es diferente de la de otros startups en espacios similares, sino que achaca su crecimiento a la educación, aspecto en el que se ha concentrado en el último año. La portavoz de Eaze Sheena Shiravi contaba a Crunchbase News que “recientemente lanzamos una página web más centrada en el contenido para ayudar a los consumidores curiosos a comprender los beneficios del cannabis para el bienestar. Nuestro marketing se enfoca en formas creativas de continuar educando a los adultos sobre estos beneficios.”

En la lista también tenemos a Baker Technologies, una empresa que provee soluciones de software de gestión empresarial y relación con el cliente para dispensarios de cannabis y otros negocios del sector. Desde su fundación en 2014, ha recaudado 12,5 millones de dólares en fondos, la mayor parte de los cuales proceden de una serie A liderada por la firma centrada en la industria del cannabis Poseidon Asset Management. Esta ronda permitió a Baker Technologies abrir una oficina en Los Angeles antes de la legalización del cannabis en California.

 

A continuación te mostramos la lista completa elaborada por Crunchbase Technologies de las 10 startups del cannabis que más inversiones han recibido en la industria del cannabis:

 

Nombre de la compañía

Localización de la sede Descripción

Total recaudado

Eaze San Francisco, CA Eaze ofrece servicios de entrega de cannabis medicinal, ayudando a los clientes a pedir cannabis a la carta. $51.5M
Surterra Holdings, Inc. Atlanta, GA Compañía de terapéutica basada en cannabis $25.3M
Green Bits San Jose, CA Green Bits es una plataforma de gestión minorista y punto de venta que ayuda a los minoristas legales de cannabis a hacer crecer sus negocios. $20M
Canndescent Santa Barbara, CA Canndescent ha creado una marca de flores de cannabis producida, empaquetada y distribuida de acuerdo con todas las leyes estatales y locales. $16.5M
LeafLink New York, NY LeafLink es una plataforma de gestión al por mayor para la industria del cannabis. Conecta a las marcas de cannabis y a los minoristas. $14M
Baker Technologies Denver, CO Baker fabrica productos inteligentes para ayudar a los mejores dispensarios a mantener a sus clientes contentos y leales. $12.5M
Mj Freeway Denver, CO Plataforma de negocios premium de la industria de la marihuana, que ofrece software líder en la industria de rastreo “semilla-venta”. $11M
HelloMD San Francisco, CA HelloMD es una plataforma de salud digital para consultas médicas de médicos especializados en cannabis. $8.5M
Hound Labs Oakland, CA Hound Labs desarrolla un dispositivo científico que mide y detecta el nivel de marihuana y alcohol en el cuerpo de una persona.. $8.1M
Strainz Las Vegas, NV Strainz es una empresa líder en la gestión de marcas de cannabis que ofrece una gama de productos de cannabis de primera calidad. $8M

 

El cannabis legal sin THC llega a París

La ley francesa se ha relajado un poco y ahora permite vender, como en Suiza e Italia, cannabis que contenga una concentración inferior al 0,2% de THC, el cannabinoide psicoactivo de la planta, lo que ha impulsado la apertura de dos coffee-shops en París.

Este cannabis con bajo contenido en THC no produce el subidón que atrae a los consumidores recreativos de cannabis ni posee los efectos terapéuticos asociados a este cannabinoide, pero puede contender mayores concentraciones de CBD, un cannabinoide no psicoactivo y con reconocidas propiedades terapéuticas.

Por el momento dos “coffee-shops” han abierto sus puertas en la capital francesa, atrayendo a numerosos clientes curiosos que han tenido que hacer cola para acceder al producto.

Lo propietarios de los coffe-shops aseguran que su producto está pensado para aquellos que les guste el sabor y aroma de la planta, y no para quienes busquen colocarse. El propietario de Cofyshop, Joaquim Lousquy, consciente de que cualquier paso en falso le puede arruinar la oportunidad de negocio de la que es pionero en la capital, se cura en salud: “no hay efecto psicotrópico. No es una medicina ni un relajante. No le aconsejo a nadie fumar cannabis. Lo vendemos como cualquier otro artículo, como una tienda de muebles vende mesas o sillas”. Claro. Las sillas son para sentarse y el cannabis, oficialmente, es para decorar. Su prudencia emana del mismo avispamiento que le hizo pensar en abrir su tienda al percatarse de que las leyes francesas se relajaban un poco respecto al cannabis. Cofyshop vende su “cannabis light”, como se le conoce en Italia, a un precio de alrededor de 12€ por gramo, además de sirope, aceite para masajes e infusiones de CBD.

Stéphane Bélaiche, de E-Klop, el otro negocio que ha abierto en París, también opta por la prudencia a la hora de pronunciarse, y asegura que no vende productos CBD “para que puedan ser fumados en un cigarrillo de marihuana, sino para que la gente encuentre otro sabor para disfrutar.” De hecho, el mismo producto, importado de Suiza, contiene una etiqueta que advierte: “No fumar”, pero los clientes entienden, o creen entender los guiños y comillas implícitos.

Con respecto a estos productos CBD, sus defensores aseguran que alivian la ansiedad y tienen efectos analgésicos, pero la Autoridad Sanitaria Francesa insiste en que “ningún beneficio terapéutico puede ser reclamado por los fabricantes o vendedores o cualquier producto que contenga CBD”. Esto no significa que el CBD no presente beneficios terapéuticos, sino que los vendedores no pueden publicitar sus productos apelando a beneficios terapéuticos, dado que no están regulados como medicamentos.

5 consejos de la reina del cannabis para emprender un negocio

De la pobreza a manejar millones de dólares y codearse con las estrellas. Una cenicienta que encontró en el negocio del cannabis a su hada madrina, convirtiéndose en la reina del cannabis.

 

Se llama Cheryl Shuman y es conocida como “la reina del cannabis de Beverly Hills”. Como toda persona hecha a sí misma, detrás tiene una historia de superación en la que tocó varias veces fondo para, a través de una inusitada tenacidad, encontrar su lugar en el mundo como presidenta del Beverly Hills Cannabis Club. De vender cupones de descuento en Los Angeles a hacerse millonaria, arruinarse, vivir en su coche… a acabar codeándose con la élite del espectáculo cuando un día el mismísimo Michael Jackson entró en la óptica en la que trabajaba por 4€ la hora.

Oportunista o visionaria, llámalo como quieras: el caso es que, consciente de que al rey del pop le costaba dar dos pasos por la calle sin que le asaltasen fans como moscas pesada, Cheryl se ofreció a atenderle a domicilio. Y ahí comenzó la historia que le llevaría a presidir un club con 1700 miembros, incluida la élite del espectáculo, y gestionar millones de dólares para invertir en el negocio del cannabis.

 

Cheryl entró en contacto con la planta cuando en 1996 su psicólogo le recomendó el cannabis (“hazte un porro, Cheryl”) para tratar su depresión tras una relación que acabó mal. Ese mismo año se aprobaba en California el cannabis medicinal, así que Cheryl, poniendo en juego su capacidad de visión y oportunidad, comenzó a cultivar y a servir a domicilio a estrellas del mundo del espectáculo, desde Drew Barrymore y Cameron Diaz a Justin Timberlake y Paul McCartney.

 

Además, pensadlo bien, como mujer y madre soltera, procedente de un entorno muy pobre (no tuvo agua corriente en su casa hasta que cumplió los 14 años), tuvo que superar más obstáculos de los que cualquiera habría soportado. Por ello debemos tomar sus consejos en serio cuando se trata de iniciar un negocio basado en el cannabis.

 

5 consejos de la reina del cannabis para emprender un negocio

 

Aunque para poder trabajar en esto se precisa, ante todo, de una situación de legalidad que te permita desarrollar tu negocio sin riesgos, los cinco consejos de la reina del cannabis, Cheryl Shuman son extensibles a cualquier iniciativa de empresa:

 

  1. Hazte un experto: conoce no solo el producto, sino los medios de producción y distribución. Estudia la demanda y busca las carencias en la oferta.

 

  1. Sé comunicativo y accesible: ya sea para captar la atención sobre tu negocio o para recibir inversiones. Considera a los inversores como mentores. Así mantendrás una buena relación y te cuidarán mejor. Cuando recibas una inversión, empléala en establecer vínculos entre inversores.

 

  1. Ten un plan de negocio: cuando tengas clara la actividad a la que tu negocio se va a dedicar, comienza a solucionar las cuestiones específicas. Para ello es recomendable fundar primero un holding que gestione tus inversiones.

 

  1. Cuida las relaciones: ten siempre tarjetas de presentación a mano. Acepta siempre las que te ofrezcan y no dudes en pedirlas si sientes que hay una oportunidad. Organiza tus contactos en una base de datos.

 

  1. No abandones el espíritu emprendedor: no olvides los valores que te llevan a emprender el negocio y tenlos siempre presentes. El compromiso, la tenacidad y la pasión no solo te mantendrán enamorado de tu trabajo, sino que permitirás que los demás lo perciban, atrayendo oportunidades.

La mayoría de adultos norteamericanos apoya la legalización del cannabis

Una nueva encuesta revela que más del 80% de estadounidenses y canadienses adultos está a favor de alguna forma de legalización del cannabis.

 

Estas cifras tenían que aparecer tarde o temprano y muestran con claridad por qué el cannabis debe ser legalizado y regulado. Dada la situación en nuestra país, no podemos ofrecer datos fiables sobre el apoyo social a la legalización del cannabis en España. Pero hemos de tener en cuenta que, dado nuestro retraso en todo lo que concierne a esta necesaria discusión, la falta de información y apoyo institucional hace que mucha gente se oponga a la legalización sin saber mucho del tema. El hechizo del tabú aun no lo hemos roto completamente aquí, por lo que la gente tiende a ser más reacia (a pesar de lo cual hay espacio para la esperanza. Las nuevas generaciones tienen mucho que decir). Sin embargo en EEUU y Canadá, con años de experiencia en la legalización del cannabis medicinal y, más recientemente, del recreativo, los tabúes están prácticamente superados, lo cual permite a la gente expresarse al respecto con menos limitaciones.

La aceptación social del cannabis en Norteamérica parece estar más allá de toda duda según una encuesta realizada a comienzos de año por BDS Analytics junto a Market Strategies International. En dicha encuesta, que se realizó de forma separada en Canadá y EE.UU. para garantizar una mayor precisión de los resultados, participaron 1135 canadienses mayores de 18 años y 11646 estadounidenses mayores de 21. La finalidad de la encuesta era alcanzar un nivel de confianza del 95%. Los participantes representaban un perfil muy diverso, incluyendo connoisseurs del cannabis, pacientes, consumidores recientes, millenials, ejecutivos de empresas, amas de casa, etc.

Los resultados son muy interesantes y muy parecidos entre ambos países. La encuesta revela que una gran mayoría de los adultos norteamericanos (más del 80%) está a favor de alguna forma de legalización del cannabis. La razón es que muchos adultos norteamericanos ya habían tenido contacto con el cannabis antes de que empezase el movimiento hacia la legalización del cannabis medicinal. Más del 20% de los encuestados habían consumido cannabis medicinal en los últimos 6 meses. Más del 30% consideró la posibilidad de consumirlo en el futuro. Pero un 39% de estadounidenses y un 47% de canadienses no se mostraron abiertos a consumirlo en el futuro, lo que muestra que aun hay espacio para que la industria crezca.

La encuesta también mostró que la edad media del consumidor típico es de 40 años. Suelen haber más solteros que casados pero, si lo están, tienen mayor tendencia a no tener hijos. También parece ser que aquellos que usan el cannabis con fines medicinales prefieren comerlo, beberlo o aplicárselo sobre la piel antes que fumarlo. Los canadienses perciben que tienen menos acceso a información y variedad de productos que sus vecinos del sur.

El informe de la encuesta también destaca que el cannabis legal ofrece un enorme potencial no solo dentro de la industria del cannabis, sino fuera de ella, como en la industria alimentaria o en la turística.

 

La industria del cannabis en EEUU ya ha creado más de 100 mil trabajos

A medida que las restricciones se van levantando, se crean nuevas oportunidades de negocios, que generan empleo y dejan sustanciosas sumas en impuestos gracias a la industria del cannabis en EEUU

En Estados Unidos, la industria cannábica no para de crecer. En la actualidad 29 estados más Washington DC aceptan legalmente el uso medicinal del cannabis, y otros 9 también aprueban el consumo recreativo. Además, son varios los que contemplan el uso médico de cierta concentración de CBD.  Poco importa que el Fiscal General Jeff Sessions insista en catalogar a la marihuana como una droga peligrosa, adictiva y sin valor médico, y que afirme que “la gente buena no fuma marihuana”. Cada vez son más los estados que se rebelan contra la ley federal, que parece destinada al fracaso frente a la inexorable marcha verde… de los negocios. Porque con miles de millones de dólares generados en impuestos y más de 100 mil trabajos creados, es difícil concebir que el proceso legalizador vaya a detenerse.

Según Chris Walsh, vicepresidente editorial de Marijuana Business Daily, entre 125 mil y 160 mil personas trabajan a tiempo completo en la industria de la marihuana legal, incluyendo a cultivadores, procesadores, vendedores y todos los puestos que una empresa requiere, además de los proveedores a quienes les compra. Según Walsh, esto significa que ya hay más trabajadores de este sector que maestros de jardín de infantes o bibliotecarios. A medida que más estados van cambiando el estatus legal de la marihuana, se espera que esa cantidad crezca a unos 340 mil empleados de tiempo completo para 2022.

Además de crear empleo, la marihuana legal también ha permitido recolectar cuantiosas sumas en impuestos. De acuerdo a Tom Adams director general del grupo BDS Analytics, que se dedica a analizar la industria, las compañías que cultivan, procesan o venden cannabis representaron 12 mil novecientos millones de dólares en ingresos públicos en 2017, y se recaudó entre $3,800 millones y $4,700 millones en impuestos a las ventas, a bienes específicos y a las ganancias. Cabe destacar que los impuestos del cannabis son, en general, más altos que los de otras industrias.

Marijuana Business Daily también informó que se espera que las ventas este año lleguen a los $8-10 mil millones de dólares, lo que significa un incremento del 50% con respecto a 2017, y la proyección es de $22 mil millones para 2022.

La industria del cannabis en EEUU, un sector en crecimiento

Por el momento la mayoría de las empresas de la industria del cannabis en EEUU son pequeñas y restringidas a sus respectivos estados, pero poco a poco comienzan a aparecer algunos grandes jugadores:

TILT surgió de la fusión de cuatro compañías de EE. UU. y Canadá. Esperan tener ganancias de $70 millones en 2018. Su objetivo es compartir información, buenas prácticas y financiación entre las compañías, que incluyen cultivadores, asesores financieros y consultores, así como desarrolladores de software para dispensarios y para fidelizar clientes, y productos para cultivo.

PalliaTech, con base en el estado de Massachussets, es otra empresa que ha crecido considerablemente. Se trata de un holding que controla inversiones en el cultivo, procesamiento y venta de cannabis en once estados y que emplea a 575 personas. Una de sus principales subsidiarias es Curaleaf, con dispensarios en Nueva York, Florida y Maryland.

iAnthus Capital opera en Nueva York, Massachusetts, Vermont y Florida con cultivadores, procesadores y dispensarios registrados, y ha recibido inversiones por $50 millones de Gotham Green Partners, un fondo de inversiones de riesgo especializado en el mercado del cannabis.

Acreage Holding maneja instalaciones para cultivo, procesadores y dispensarios en once estados. Un dato interesante: recientemente el ex presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, John Boehner, se unió a la junta directiva, a pesar de haber sido un acérrimo enemigo del cannabis en el pasado. Según él mismo aseguró, su pensamiento sobre el cannabis “ha evolucionado”.

La legalización del cannabis medicinal en Malta abre las puertas de Europa

La legalización del cannabis medicinal en Malta abre las puertas de Europa a MGC Pharmaceuticals

La australiana MGC Pharmaceuticulas (MXC en la bolsa de valores) reveló que el parlamento maltés finalmente pasó la legislación necesaria para autorizar la producción de cannabis medicinal en su territorio. Con un contrato ya aprobado por Malta Enterprise, la agencia gubernamental responsable por atraer inversiones extranjeras, y un terreno de 4000 kilómetros cuadrados ya asignado por Malta Industrial Parks para construir la planta de producción, se espera que en las próximas semanas se firmen los acuerdos finales con la Autoridad Medicinal de Malta.

Esto permitirá a MXC a producir variedades ricas en THC (tetrahidrocannabinol) y CBD (cannabidiol) para el mercado de cannabis medicinal europeo, que se calcula que tendrá un valor de $56 mil millones para el año 2020, con países de crecimiento aún más acelerado, como es el caso de Alemania, cuyo mercado actualmente es de $17.5 mil millones.

Si bien no puede saberse con certeza cuanto de este mercado MXC logrará atraer, la empresa australiana tendrá una posición privilegiada, tanto por la locación estratégica de Malta en Europa como el clima de la isla mediterránea, que con su temperatura promedio de 23° alrededor del año, es ideal para el cultivo de cannabis. Además, los costos relativamente bajos de producción comparados con los de otros países de la Unión Europea hacen de Malta un lugar ideal para penetrar el mercado europeo.

Comienza un cambio en el cannabis medicinal en Malta

Los planes para la construcción de la planta ya han comenzado, y MXC confía en que pueda empezar a realizarse inmediatamente después de la firma de los contratos finales. MXC espera también obtener la certificación GMP (Buenas Prácticas de Fabricación) para la producción. La planta contará también con un centro de investigación y desarrollo, y la capacidad de realizar una producción integral que vaya del cultivo de la semilla al producto medicinal.

Roby Zomer, co-fundador y director general de MXC, comentó: “Estoy encantado de informarles que la producción de cannabis para uso medicinal ya es legal y está regulada bajo la ley maltesa, y ya se ha designado un terreno dentro de las zonas industriales maltesas para nuestro proyecto. Una vez que la Autoridad Medicinal de Malta extienda los permisos, podremos comenzar a trabajar en el proyecto en Malta”.

MXC es una de las pocas empresas en conseguir un contrato para la producción de cannabis medicinal en Malta, y la única australiana. Como parte del contrato, MXC deberá invertir un mínimo de $6,500,000 en los primeros 3 años y emplear a un mínimo de 25 ciudadanos malteses como mano de obra.

Un estudio demuestra el impacto social de la legalización en California

Los cambios en el estatus legal de la marihuana permiten evaluar su impacto social y las características de una sociedad que decidió legalizar el cannabis para su uso medicinal y recreativo.

California es uno de esos lugares que quienes consumen marihuana asocian inmediatamente con la cultura cannábica. Desde la difusión en la cultura popular por parte del hipismo, pasando por la primera comedia fumona de la historia (“Up in Smoke”, de Cheech Marin y Tommy Chong, 1978), No solo hay una larga historia de militancia a favor de la despenalización sino que, efectivamente, esa lucha tuvo éxito: fue el primer estado norteamericano en legalizar el uso medicinal del cannabis, y desde comienzos de este año se autorizó el uso recreativo también. Eso hace de California un gran laboratorio para estudiar cómo la legalización ha impactado a la sociedad, y de paso recabar una gran cantidad de información sobre los usos y costumbres tanto de quienes consumen como de quienes no. Esto es lo que ha hecho la consultora especializada en el mercado del cannabis BDS Analytics, y del informe publicado se pueden apreciar una serie de datos que demuestran los cambios sociales respecto al viejo estigma de la marihuana, además de derribar algunos mitos.

El estudio, que fue realizado en dos partes, una a comienzos de 2017 y la otra a inicios de este año, estudió los hábitos de consumo y opiniones de la sociedad y los cambios producidos en el lapso de un año. Los resultados mostraron que hay a tres grupos definidos: los “Consumidores”, con una edad promedio de 39 años, que usaron marihuana en los 6 meses anteriores al estudio, los “Aceptadores”, con un promedio de 49 años, que no consumieron pero considerarían hacerlo en el futuro, y los “Rechazadores”, que rondan los 56 años de edad y ni han consumido ni es probable que lo hagan.

Una de las primeras cosas que se desprendió del estudio fue un marcado aumento de Consumidores, que pasaron de 23% en 2017 a 29% en 2018. Esto se corresponde con un declive en los “Aceptadores”, que pasaron de 38% a 33% y en los “Rechazadores”, que pasaron de 40% a 38%. Además, es interesante notar que la razón para no consumir más reportada no está relacionada a la moral ni a preocupaciones por sus efectos sobre la salud, sino que el motivo es simplemente porque no disfrutan de sus efectos. Más de un tercio de los no consumidores, sin embargo, estarían dispuestos a utilizarla como medicina si no tuviera efectos psicoactivos y casi el 50% de los Rechazadores estarían de acuerdo con que un ser querido utilice marihuana con fines médicos.

Otro efecto de la legalización es el aumento del consumo en zonas suburbanas, que pasó de un 31% en 2017 a un 40% en 2018, en parte gracias a la proliferación de dispensarios, que antes estaban mayoritariamente concentrados en las ciudades. También hubo un notable incremento en pueblos pequeños, que de un 4% del consumo pasaron a un 10% en 2018.

Mitos y prejuicios sobre el impacto social de la legalización

El estudio también sirvió para conocer las opiniones de la sociedad sobre el consumo, y a la vez que demostró que ciertos prejuicios están aún establecidos, también dejó en claro que ciertos estigmas son infundados.

Es interesante notar que si bien el 58% de los Consumidores tienen hijos (aunque solo un 32% está casado), hay una opinión general de que los padres que consumen cannabis son más irresponsables, aunque lo mismo no se dice por ejemplo de quienes toman vino. También se nota un tinte machista en este prejuicio, ya que existe una condena aún mayor si se trata de la madre. Sin embargo Linda Gilbert, Directora general de perspectivas de consumo de BDS Analytics, cree que estas tendencias están cambiando, especialmente en los estados donde el consumo recreativo es legal. Un dato interesante es que en los lugares donde el uso de marihuana está permitido por la ley, las microdosis durante el día parecen estar socialmente aceptadas, lo que no ocurre con el alcohol ni otras drogas.

En cuanto a estereotipos, la típica imagen del fumeta que no se levanta de un sofá rodeado de cadáveres de latas y paquetes de patatas fritas y que no hace nada de su vida se ve contradicha por este estudio. El 53% de los consumidores tienen trabajos de tiempo completo, mientras que ese número se reduce al 44% en los aceptadores y un 33% en los rechazadores. Eso sí, parece que la educación superior y la marihuana no se mezclan del todo: apenas un 10% de los consumidores cuenta con un Master o algún título superior, contra un 21% de los rechazadores y un 15% de los aceptadores.

Además de trabajar más, el consumidor también hace más actividades física, con un 43% que hace actividades al aire libre al menos una vez a la semana, contra un 35% de los aceptadores y un 25% de los rechazadores. No solo eso, sino que los consumidores también tiene más vida social: el 21% sale a bares al menos una vez por semana. En cambio este porcentaje baja marcadamente para los otros grupos: 15% para los aceptadores y solo 10% para los rechazadores. La imagen cliché de que el marihuano es perezoso no es, entonces, estadísticamente correcta.

Algo que queda bien claro en este trabajo son los grandes que pueden ser los cambios sociales en relación al cannabis en el contexto de una legalización como la que se ha realizado en California. Estos datos también nos ayudan a prever lo que puede suceder cuando, finalmente, el resto del mundo se ponga al día en materia legislativa. Los resultados muestran que el alarmismo de quienes se oponen está completamente infundado.

¿Facebook en contra del cannabis?

Las nuevas directrices de uso de facebook podrían acabar con las páginas dedicadas al cannabis.

Hace poco vivimos una ola de censura en Youtube contra páginas dedicadas al cannabis, pero también está ocurriendo en Facebook.  Recientemente Philosopher Seeds se quejaba en Twitter de que “por una imagen compartida de Instagram, nos han metido un strike de 24 horas con amenaza de volver a ser penalizados más tiempo”. Lo mismo le ha ocurrido a ReggaeSeeds y a muchos otros… desde hace años.

En 2010 Facebook ya censuraba anuncios en los que apareciesen hojas de marihuana, acusándolos de tener “contenidos ilegales”, lo cual es absolutamente ridículo (la representación gráfica de una planta no es ilegal bajo ninguna jurisprudencia).  Por ejemplo, le ocurrió a la campaña pro-cannabis Just Say Now. Como si se tratase de pezones ofendiendo la vista de vete tú a saber qué clase de seres humanos, Facebook respondió a las quejas de los responsables diciendo que “nos gustaría reiterar que Just Say Now puede promover su campaña y petición a través de los anuncios de Facebook, siempre y cuando utilicen otra imagen“, es decir que, sorprendentemente, y en una maniobra de los más curiosa, Facebook dice no tener nada contra campañas que promuevan la legalización del cannabis, pero sí contra la representación gráfica ¡¡de una planta!!

En 2014, Mason Tvert, director de comunicaciones del Proyecto de Política sobre la Marihuana y principal defensor de la Enmienda 64 que legalizó el cannabis recreativo en Colorado, dijo a The Huffington Post que “Si Google y Facebook pueden segmentar los anuncios de alcohol a los adultos, deberían poder segmentar los anuncios a adultos sobre una sustancia menos dañina, como la marihuana, en los estados donde es legal. Una decisión tan arbitraria e hipócrita no le va a sentar bien a mucha gente que utiliza estos sitios web.”

De hecho, parece que para Facebook no es un problema segmentar los anuncios de alcohol según países, pero cuando se trata de marihuana aplica otras políticas. ¿Será que Facebook no respeta la legislación de aquellas regiones donde la planta no está prohibida?

 

Según las normas de publicidad de Facebook, “los anuncios no pueden promover ni facilitar la venta o el consumo de drogas ilegales o recreativas, productos del tabaco, o parafernalia de drogas o tabaco”. Esto solo pone de manifiesto la “hipocresía pezonera” de Facebook, que clasifica la legalidad de las sustancias a su antojo. Facebook es una plataforma global, pero puede perfectamente segmentar o dirigir la publicidad en función de la localización de las conexiones. La marihuana es, efectivamente, un producto ilegal en muchas partes del mundo, pero, por ejemplo, las semillas de marihuana son legales en España, por lo que censurar páginas dedicadas a su venta basándose en que sus contenidos son ilegales es un abuso.
Parece que no se trata de la censura de páginas, posts o anuncios específicos, sino de una poco refinada moderación algorítmica, encaminada a dificultar a toda costa la presencia de información sobre el cannabis en la plataforma.

 

El mes pasado, The washington Post contaba que “Google y Facebook no anunciarán marihuana, incluso allá donde es legal”. La excusa es, según Google, que la marihuana es todavía ilegal a nivel federal en EE.UU.

 

En su política actualizada de contenidos, aparece explícitamente la marihuana en la sección de “Productos Regulados”. La sección está concebida para protegerse Facebook legalmente en caso de que alguien intente usar la plataforma para vender cannabis, pero la redacción es tan vaga que llega a niveles preocupantes. Por ejemplo, leemos que Facebook no admitirá “contenido sobre drogas no medicinales (que no sean alcohol o tabaco) que coordine o anime a otros a vender drogas no medicinales; que describa, admita o promueva la venta de drogas no medicinales por el posteador del contenido o sus asociados”. Como vemos, Facebook, a pesar de la actualización, se sigue arrogando la capacidad de decidir ya no solo qué es y qué no es legal, sino qué es y qué no una “droga no medicinal”. En el caso de la marihuana, se equivoca estrepitosamente.

A continuación, se lee que también prohibirá “contenido que represente la venta o intento de compra de marihuana y drogas farmacéuticas. Esto incluye contenido que: mencione o represente marihuana o drogas farmacéuticas”. Aquí debemos apuntar que, el hecho de que Facebook decida por sus particulares políticas recatadas antipezones prohibir la representación de la marihuana no significa que la representación de la marihuana sea ilegal. De hecho, no lo es.