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Tecnología Shopify para la venta de cannabis legal en Canadá

La plataforma canadiense de tiendas online será la encargada de gestionar la venta de cannabis legal en la provincia de Ontario, Canadá, tanto online como en tiendas físicas.

Además de la gestión y el seguimiento de inventario, el gobierno de Ontario usará la tecnología Shopify para operaciones de contabilidad y de recursos humanos.

La Ontario Cannabis Retail Corporation (OCRC), subsidiaria del Panel para el Control del Licor en Ontario (LCBO por sus siglas en inglés) se ha asociado a Shopify para usar su plataforma para gestionar las ventas en Ontario.

En palabras de George Soleas, director ejecutivo del LCBO:

“Nuestra prioridad principal escumplir el marco de la provincia para la segura y adecuada venta al por menor de cannabis recreativo para cuando haya sido legalizado por el gobierno federal. Queremos combinar nuestra experiencia con distribuidor socialmente responsible con las soluciones comerciales de clase mundial de Shopify para ofrece la experiencia de compra segura, informada y confiable que nuestros clientes esperarán”.

Además de ser empleada la tecnología Shopify en portales de venta online y mediante aplicación para móviles, tambißen será usada para procesar transacciones en iPads en tiendas físicas. Los iPads también se emplearán para proveer información del producto, consejos y demás. La marihuana legal se someterá a los mismos requerimientos que se exigen en otros productos cuyo abastecimiento está controlado por el gobierno federal.

Loren Padelford, vicepresedente de Sjopify Plus, decía al respecto de esta asociación con la Ontario Cannabis Retail Corporation que

“traer este diferenciador al LCBO en este proyecto histórico a los consumidores en edad legal a través de Ontario es un gran ejemplo de innovación “made in Canada”, a la que estamos muy orgullosos de pertenecer”.

La tecnología Shopify se estima que Canadá facture 8,7 mil millones de dólares anuales.

Se trata de un mercado enorme, dado que la provincia contiene 13,6 millones de habitantes y la ciudad más poblada de Canadá, Toronto, que además ejerce de capital financiera. Un informe de Deloitte estima que el cannabis legal en Canadá podría 8,7 mil millones de dólares anuales, representando los consumidores de Ontario hasta un tercio de ese mercado.

En Ontario se gestionará el cannabis legal de forma diferente a como se está haciendo por ejemplo en California, donde se permite la venta provada de cannabis por parte de propietarios de negocios con licencias. Por su parte, en Ontario todas las ventas de cannabis recreativo se realizarán en tiendas gestionadas por el gobierno. Incluso en otras provincias de Canadá la gestión será menos intervencionista por parte del gobierno, lo que está haciendo que Ontario reciba las primeras críticas por permitir que un número limitado de tiendas gestionadas por el gobierno provincial se encargue de la venta de cannabis.

La OCRC comenzará abriendo 40 tiendas, que se convertirán en 80 para verano de 2019 y unas 150 para 2020.

Los bancos españoles invierten en marihuana

BBVA, Bankinter, La Caixa y Caixabank son las primeras entidades españolas de la banca que invierten en marihuana.

 

Ahora va y resulta que la marihuana es un activo para cotizar en bolsa. Los bancos ya invierten en marihuana, lo cual es buena señal: un mercado que no tenga perspectivas de crecer no sería del interés de inversores como BBVA, Bankinter, La Caixa o Caixabank, las cuatro entidades españolas que han comenzado a apostar por el nuevo “oro verde”.

Pero a pesar de que el de la marihuana sigue siendo un negocio de riesgo, donde la mayoría de empresas son de reciente creación y con flujos negativos, los números están saliendo. Los bancos españoles apuntan a la parte más estable de la industria: las grandes productoras.
BBVA es la entidad que más fuertemente ha apostado, con cerca de 3 millones de dólares repartidos entre las tres productoras más grandes del mundo, que resultan ser canadienses: Canopy Growth, Aurora Cannabis y Aphria. De la primera, Canopy Growth, BBVA ha adquirido 58 mil acciones por un millón de dólares. Se trata de la productora de cannabis más grande por capitalización: el año pasado ingresó en bruto 57 millones de dólares y triplicó desde octubre su valor en bolsa. De Aurora Cannabis, BBVA se ha hecho con 139 mil acciones por 1,1 millones de dólares, una compañía que desde 2016 ha crecido… ¡¡¡un 1500%!!! Y de Aphria, compañía que recientemente se fusionó con Nuuvera, ha adquirido 69 mil acciones por 800 mil dólares.

El cambio de estatus legal que está viviendo este activo (sí, aun suena raro referirse a esa cosa que tenemos que llevar y consumir a escondidas como “activo”) en América está impulsando las inversiones.

El cannabis medicinal está autorizado en 29 estados de EEUU y el consumo recreativo en 10 de ellos; Canadá ya ha puesto fecha a la legalización del consumo recreativo este verano (además de ser la sede de las productoras más grandes del mundo); Uruguay es el primer país en legalizar totalmente la marihuana en 2013… En Europa las cosas van más despacio, pero van, y conforme se fortalece el lobby del sector, es presumible que las legislaciones vayan aflojando la correa hacia la legalización, que, tenemos confianza, tarde o temprano llegará.

Pero esta actitud optimista de la banca hacia la marihuana no es universal. Algunas entidades rehúsan operar con las empresas y particulares que se dedican al negocio del cannabis, como Banco Santander, que cerró cuentas en Uruguay relacionadas con el negocio del cannabis, pese a su legalización total en el país suramericano.

Mientras que, como vemos, BBVA no tiene ningún problema con las operaciones relacionadas con el nuevo oro verde, el año pasado Banco Santander Uruguay decidió cerrar las cuentas bancarias de las farmacias de Uruguay que venden cannabis legal. El mismo presidente Mújica afirmó al respecto: “no quiero pensar que deliberadamente se está beneficiando al narcotráfico o que el narcotráfico tiene una influencia tan grande que puede determinar políticas de frenar una iniciativa de este tipo” y calificó la acción de Banco Santander como “una forma de matar burocraticamente una ley que ha salido del Parlamento Uruguayo”.

¿Es seguro el consumo de CBD durante el embarazo?

El aumento del consumo de marihuana entre las embarazadas en EEUU, hace más pertinente la urgencia de conocer la respuesta a la cuestión de hasta qué punto es seguro el consumo de CBD durante el embarazo.

La respuesta rápida es la misma que daríamos con respecto al alcohol o el tabaco: el consumo de marihuana durante el embarazo es peligroso para el desarrollo del bebé, por lo que su uso durante esta etapa lo desaconsejamos totalmente. Una vez aclarado esto, ¿qué pasa con los productos basados en el CBD?, ¿son igualmente peligrosos consumir CBD durante el embarazo?

El CBD o cannabidiol es el principal cannabinoide no psicoactivo presente en la marihuana. Esto quiere decir que el CBD no es el responsable del colocón, como los es el THC. Sin embargo, posee múltiples y demostradas propiedades terapéuticas como analgésico, antiinflamatorio, antiemético (reduce la náusea y el vómito), así como eficaz en el tratamiento de trastornos afectivos.

También se usa en el tratamiento de artritis y epilepsia, y se investiga su capacidad para combatir células precursoras del cáncer. Muchas de estas propiedades pueden ser aprovechadas para tratar desórdenes propios del embarazo (dolores, náusea, cambios de humor…)  con más seguridad que mediante el empleo de medicamentos sintéticos.

La forma más segura de consumir CBD durante el embarazo es mediante extractos 100% naturales del cannabis, ya sea en forma de aceite, cápsulas o lociones. Los productos basados en CBD, sin trazas de THC, son legales incluso en muchos lugares donde el cannabis es ilegal. En cualquier caso, si consideras consumir CBD durante el embarazo, conviene tener en cuenta una serie de advertencias:
1) Evita los productos publicitados como “ricos en CBD”, lo cual implica habitualmente que contienen THC. Las mujeres embarazadas deben evitar el THC aunque se encuentre presente en cantidades mínimas.
2) Evita fumar. Los químicos producidos en la combustión afectan negativamente el desarrollo del bebé.

3) Evita productos comestibles manufacturados con CBD. Durante el embarazo se deben evitar todos los químicos potencialmente peligrosos y una manera efectiva de hacerlo es evitar consumir comestibles que no hagas tú misma o de los que no tengas garantías absolutas sobre su origen e ingredientes.

4) Si decides consumir CBD, emplea su forma más orgánica: extractos 100% naturales de cannabis.

 

¿Es entonces seguro el consumo de CBD  durante el embarazo?

La investigación de las propiedades y efectos del cannabis y sus componentes es relativamente reciente. El consumo de cannabis y en particular de productos con THC está desaconsejado no sólo en embarazadas, sino en mujeres (¡y hombres!) que estén intentando tener un hijo, además de durante la lactancia. El sistema endocannabinoide de nuestro organismo regula muchísimas funciones (humor, apetito, metabolismo, memoria, sueño, movimiento, respuesta inmunológica…) y juega un papel fundamental en el desarrollo de un niño.

Los compuestos del cannabis pueden interferir en el desarrollo normal del cerebro, pero, así como existe una mayor literatura científica acerca del peligro potencial del THC en el embarazo y en el desarrollo del niño, hay muy poca acerca de la influencia del CBD.

Podemos estar razonablemente seguros de que el CBD es mucho menos pernicioso que el THC durante el embarazo, y no hay evidencia de que su consumo moderado esté asociado a problemas perinatales o del desarrollo del bebé.

En cualquier caso, apelamos a la responsabilidad de cada cual y, a falta de mayor información, recomendamos aparcar el consumo de cannabis en cualquiera de sus formas hasta que la seguridad del niño no esté comprometida. Confiamos en que la progresiva liberalización de la marihuana estimule la investigación para dar una respuesta definitiva a esta cuestión.

El hijo de Bob Marley reivindica la marihuana desde una prisión

La prisión abandonada que Damian Marley , hijo de Bob Marley, compró en 2016 para convertirla en una granja de marihuana, es la protagonista del video-clip del último single que ha presentado el músico en colaboración con su hermano Stephen. En él han participado como extras algunos expresidiarios del que una vez fuese un centro penitenciario.

Si, el hijo de Bob Marley, Damian, el menor de ellos, se asoció con Ocean Grow Extracts para comprar la prisión abandonada de Claremont en Coalinga, California, y convertirla en una granja de marihuana medicinal. Es todo un ejemplo de justicia poética: un centro que una vez privó de libertad a numerosas personas por el mero hecho de poseer o consumir marihuana, es ahora un lugar donde se cultiva. En palabras de el hijo de Bob Marley:

“¿Cultivar hierba en un lugar donde una vez la gente era encarcelada por poseer marihuana? Qué maravillosa historia. Es una victoria en muchos sentidos. Es redención.”

La venta de la prisión se cerró en 4,1 millones de dólares, lo que sirvió para aliviar las deudas de esta población de alrededor de 14000 habitantes. La instalación ya está produciendo aceites de cannabis, extractos y otros productos para uso medicinal y recreativo.

El videoclip Medication comienza con testimonios de personas que han encontrado alivio en la planta: desde la niña de 11 años Alissa Gabriel, enferma de fibrosis quística, hasta el Sargento del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos Sean Major, que se trata con cannabis su trastorno estrés postraumático, pasando por Nate Jackson, ex-jugador de fútbol americano, que hacía uso de sus propiedades analgésicas y neuroprotectoras para tratar muchos de los problemas de salud que acaban padeciendo los jugadores de este deporte.

 

 

A pesar de ser él mismo un fumador, el hijo de Bob Marley es muy consciente de la responsabilidad que tiene hacia los jóvenes, y con respecto a su proyecto el Coalinga y el consumo de marihuana cuenta a The Times que:

“En la granja produciremos comestibles — chocolates, gominolas. Pero de esta forma puedes fácilmente tomar demasiado y tener una mala experiencia. Los comestibles son la forma más saludable de tomar marihuana, pero también la más engañosa. Se trata de educación. Debemos educar a la juventud acerca del cannabis. No se trata de fumar tanto que acabes destrozado. Yo animaría a los jóvenes a comerla antes que fumarla — fumar no es sano, da igual lo que fumes.”

 

Medication aborda el tema de la marihuana desde varias perspectivas. Comienza apelando a sus propiedades medicinales, capaces de aliviar a niños y ancianos, y de “no hacer daño como esa puta cocaína”. También arremete contra la hipocresía de cierto sector de la industria del cannabis, representado por las grandes corporaciones que hasta hace poco habían luchado por mantener la ilegalidad del cannabis, y que ahora compran acciones para beneficiarse de la industria del cannabis legal. El tema en cierto punto también defiende el cultivo orgánico del cannabis por encima del intensivo, apelando al cultivo sin fertilizantes artificiales y sin emplear polinización cruzada. Damian Marley ya ha manifestado cuán importante para él es la integridad del cannabis que consume y en este sentido no quiere vender nada con lo que él no se encontrase personalmente cómodo.

 

La granja de Coalinga prentende generar 100 puestos de trabajo e impulsar la economía local.

 

 

 

El negocio de la marihuana apunta al futuro

Las nuevas formas de consumo están cambiando no solamente la imagen social de la marihuana, sino el perfil del consumidor. Cada vez más el consumidor medio se parece al ciudadano medio de cualquier urbe moderna.

Quizá sea sobre todo la cultura audiovisual desde los 80 la responsable de asociar la marihuana en el mejor de los casos con un perfil de personaje más bien gandul y divertido, un secundario cómico tontorrón o, en el peor de los casos, con delincuentes con pocos escrúpulos o tipos problemáticos.

El caso es que la marihuana nunca ha sido una droga glamurosa, sino más bien una materia prima para realizar esas elaboraciones artesanales a menudo poco elegantes que llamamos porros. Pero esa imagen está cambiando rápidamente.
La creciente aceptación parece estar relacionada con el hecho de que hoy se puede consumir marihuana fácilmente sin tener que fumarla y sin la necesidad de que tus vecinos se huelan nada. Hoy la marihuana se vapea, se bebe, se chupa en pastillas, se mastica en chicles, se aplica en gotas de esencia bajo la lengua o incluso se unta sobre la piel.

La liberación en algunos estados de Estados Unidos está impulsando una industria que se ha lanzado con decisión a presentar sus productos a perfiles tradicionalmente poco asociados a la planta. Eliminando el humo y la parafernalia de la ecuación, muchas personas parecen haberse animado a probarla. Ni siquiera es necesario desarrollar ciertas habilidades manuales para consumirla.
El hecho de que su aceptación como medicina legítima se esté generalizando también ayuda a la nueva imagen de la marihuana. Los principales distribuidores de cannabis en California han sabido aprovecharse de ello y así aprovechar el negocio de la marihuana.

Por ejemplo, Eaze, el principal distribuidor a domicilio de la zona de San Francisco y San Diego, realizó una campaña de publicidad con motivo de la incipiente legalización con carteles que rezaban “Hola, marihuana; adiós, ansiedad” y “Hola, marihuana; adiós, insomnio”. El éxito de esta campaña se reflejó en un triplicado de ventas desde que comenzó el año. Por cierto, Eaze, como os contábamos no hace mucho, sigue con la mira puesta en el futuro hasta el punto de experimentar la entrega a domicilio de marihuana mediante drones.

Esta empresa está sabiendo amoldarse al nuevo perfil de consumidor, e incluso ayudando a definirlo: los nuevos consumidores generalmente consideran fumar demasiado nocivo como para relacionarse con la marihuana por esa vía, pero no tienen objeciones en aprovechar las ventajas de los vaporizadores: no generan humo, apenas generan olor (y se puede disfrazar con mezclas de aromas), son portátiles, fáciles de ocultar y de uso sencillo. También es más fácil controlar qué y cuánto consumes y encontrar tu mezcla perfecta.

 

El cambio en la percepción del riesgo del consumo de cannabis está ayudando a impulsar el  negocio de la marihuana

El caso es que parece confirmarse la tendencia de la marihuana como un mercado que solo puede crecer. No solo se trata de que los consumidores estadounidenses se vayan a gastar previsiblemente 10 mil millones de dólares en 2018 en marihuana legal, o cerca de 23 mil millones para 2021, sino de que este mercado tiene potencial como para desplazar a parte de la industria del alcohol.

Así lo afirma Vivien Azer, un analista de Cowen, una empresa de servicios financieros. Azer considera que el alcohol y el cannbis se sustituyen mutuamente en el mercado. Esto se debe también a un cambio en la tendencia de la percepción del riesgo: cada vez más gente considera que el consumo de alcohol es más pernicioso que el de marihuana. Esta percepción está lejos de ser una estratagema de los intereses de la industria del cannabis o un autoengaño de los consumidores habituales: se trata de una afirmación respaldada por la ciencia.

Si además eliminamos la cantidad de humo gracias al desarrollo y popularización de formas alternativas de consumo, la brecha de peligrosidad entre el alcohol y el cannabis se agranda aún más y legitima y hace urgente la necesidad de revisar el estatus legal que se le confiere a una y otra sustancias.

El cannabis tiene todas las papeletas para ser la droga recreativa legal más popular en el futuro: no solamente es menos perjudicial que el alcohol o el tabaco, sino que el abanico de posibilidades de consumo sumado a sus propiedades terapéuticas están repercutiendo en una amplia aceptación entre personas de cualquier grupo de edad, etnia o nivel de ingresos.

El cáñamo industrial en España

El cáñamo industrial, pese a haber tenido un glorioso pasado en España como materia prima para confección de telas y cuerdas de gran calidad, se encuentra hoy de capa caída.  

Y resulta sorprendente, no sólo porque España es un lugar idóneo para el cultivo de esta planta dadas las características climatológicas, sino porque la recuperación del cultivo del cáñamo industrial y la industria de este producto repercutiría en múltiples beneficios.
La recuperación a gran escala del cultivo del cáñamo no repercutiría solo en beneficios para la economía nacional y las economías locales, sino además para el medio ambiente, activando de paso múltiples industrias.

Con el cáñamo se pueden fabricar miles de productos biodegradables, con aplicaciones en alimentación, medicina y en la industria textil y energética. Su cultivo exige muchos menos pesticidas y fertilizantes que otros cultivos siendo el impacto ambiental de su producción menor.

Por ejemplo, su aplicación en la industria papelera reduciría dramáticamente la tala de árboles, porque el cáñamo produce anualmente un tonelaje enorme de celulosa. Crece rápidamente, al contrario que los árboles, y se corta anualmente. Una hactárea de cáñamo rinde cuatro o cinco veces más que una de árboles.

Además, el papel producido no precisa ácidos ni cloro y es de gran resistencia, pudiendo reciclarse más veces que el papel convencional. Por si fuera poco, su cultivo sanea los suelos, mejora su estructura, apenas precisa de cuidados y es resistente a plagas e infecciones.

Si nos molestásemos en enumerar los productos y aplicaciones derivables del cáñamo, nos haríamos una idea de sus posibilidades: materiales de construcción, alimentos, ropas, cosméticos, forraje para ganado, combustible, aislantes, pinturas, barnices, plásticos biodegradables, muebles… Entonces ¿por qué se trata de un cultivo menor en España?

 

En España el agricultor del cáñamo industrial se expone a ser tratado como un narcotraficante.

Cuando en 1937 Estados Unidos prohibió el cultivo del cáñamo para servir a los intereses de las industrias del algodón y las fibras sintéticas, el efecto dominó en el mundo fue imparable.

El remate de la jugada en España fue la firma de la Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes, seguida del Convenio sobre Sustancias Psicotrópicas de 1971 y la Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas de 1988. Hoy solo es posible cultivar variedades de cáñamo en la Unión Europea cuyo contenido en THC, principal cannabinoide psicoactivo de la planta, esté por debajo del 0,2%.

De esta forma, el Real Decreto 1729/1999 del 12 de noviembre de 1999 autoriza 25 variedades de cáñamo industrial para el cultivo en España, además de establecer las normas para la concesión de subvenciones para cultivos destinados a la producción de fibras. Para que el cultivo sea legal, las semillas han de estar certificadas por la UE.

Además de los requisitos impuestos para su cultivo, los agricultores se deben enfrentar a los intereses de industrias muy poderosas, como la textil o la siderúrgica, que verían su hegemonía amenazada por el auge del cáñamo. Por si fuera poco, a causa de las regulaciones derivadas del veto general del cannabis y de la ignorancia de las autoridades competentes, los agricultores se tienen que enfrentar a veces a situaciones humillantes en España, siendo tratados como meros delincuentes a pesar de practicar un cultivo legal.

Es el caso, lamentablemente no aislado, del granadino Juan Zurita, tratado y procesado como un narcotraficante por cultivar cáñamo, no marihuana. A pesar de las autorizaciones que pueda tener un agricultor y de las medidas de etiquetado, trazabilidad y documentación que tome, no se salva de que la Guardia Civil le pueda detener cuando esté transportando su producto y se lo confisque.

Con un poco de suerte el agricultor no acaba arrestado como un delincuente común, pero su producto es retenido por un juzgado a la espera de que se hagan los análisis que lo descarten como marihuana y lo confirmen como cáñamo. Lamentablemente estos análisis tardan en realizarse incluso meses, echando el producto a perder y afectando a la economía del agricultor. Parece que el problema está también la Ley.

Si un agente de la Guardia Civil hace un test preliminar y detecta THC, debe confiscar el cargamento para someterlo a un análisis detallado. Pero si el material confiscado resulta ser legal, ¿quién compensa las pérdidas del agricultor, si se lo devuelven varios meses después echado a perder?

El caso es que en España seguimos con un modelo legal incoherente con respecto a las sustancias recreativas legales e ilegales, que directamente afectan a sectores como el cultivo legal del cáñamo, tratando a quienes lo cultivan como narcotraficantes. Ni siquiera se tiene en cuenta que el cáñamo es un ser vivo, y que una simple polinización accidental de un cultivo legal puede aumentar la concentración de THC por encima del ridículo límite legal. Muchas cosas tienen que cambiar aún.

 

Cannabis Spa y Welness

Atendiendo a la progresiva descriminalización de la marihuana en muchos países y a la divulgación de sus propiedades terapéuticas y cosméticas más allá de las recreativas, era casi previsible que comenzásemos a ver surgir todo tipo de modelos de negocio basados en ella, incluidos centros de welness y cannabis spa.

Hace poco os hablábamos del resort del cannabis (cannabis spa) que el exboxeador Mike Tyson está construyendo en pleno desierto de Mojave, en California, así como de la introducción o popularización de productos cosméticos basados en esta planta entre algunas celebridades norteamericanas. El cannabis parece, poco a poco, ir perdiendo parte del estigma social al que ciertos intereses políticos y económicos le sometieron durante décadas, hasta el punto de que comenzamos a ver cosas como spas del cannabis.

Es el caso de la ciudad estadounidense de Denver, Colorado, en donde comienza a hablarse de una escena del spa cannabico y en donde podemos ir al LoDo Massage Studio a hacernos un masaje con crema de cannabis. Sin salir del estado, en Englewood, hasta no hace mucho también podíamos ir al Primal Wellness, donde se enorgullecían de ser “el primer spa con cannabis infusionado del mundo” y donde tratamientos faciales, depilaciones a la cera, manicuras e incluso extensiones de pestañas se podían mejorar con cannabis infusionado. Aunque este centro cerró, fue el precedente de un modelo que parece comenzar a expandirse por el estado.

Por ejemplo en Primal Therapeutics ofrece masajes y tratamientos a domicilo. “WE COME TO YOU” (acudimos a ti) reza su web en mayúscula sostenida. Las propiedades como relajante muscular de la marihuana son una de las claves de su aplicación en masajes: permite al masajista profundizar sin provocar dolor. De forma análoga ayuda a reducir la irritación y el dolor en los tratamientos a la cera y calma las pieles estresadas durante los tratamientos faciales.

 

La sobriedad y la elegancia se imponen en la estética de los productos de wellness basados en la marihuana.

El cannabis ya está abandonando esa imagen entre callejera y canalla e introduciéndose también en círculos más exquisitos, lo cual es bueno: sales de baño, aceites para masajes, lociones corporales, cremas antiedad, acondicionadores, protector labial…

No sólo se trata de los productos en sí, sino del diseño con el que son presentados, utilizando motivos clásicos, sobrios o elegantes, buscando alejarse de la tristemente asociación tradicional de producto urbano y relacionado con la delincuencia, para aproximarse a la estética de la cosmética de calidad, tanto en colores como en diseño de envases y materiales.

Esta es otra forma de conseguir mayor aceptación social de los productos basados en el cannabis y de que progresivamente puedan ir ocupando su lugar en droguerías, salones de belleza y centros de wellness. Por ejemplo la línea de Cannabis Beauty Defined, con cremas hidratantes, exfoliantes, tónicos y sueros, es presentada con un elegante color azul y un pequeño icono que representa una hoja de marihuana muy estilizada. Por su parte CBD for Life apuesta por una mayor sobriedad para sus limpiadores cutáneos, con un diseño en negro y sin más alusión a la marihuana que el CBD de su propia marca (CBD es el principal cannabinoide no psicoactivo de la marihuana, con mútliples propiedades terapéuticas).

 

Robots en la industria del cannabis

¿Robots en la industria del cannabis? Conforme las leyes prohibicionistas del cannabis se van relajando, la industria entorno a esta planta se va desarrollando. El previsible aumento de la demanda, ya sea para su uso medicinal, industrial o recreativo, exigirá un aumento de la producción y la implementación de sistemas que mejoren su eficiencia. ¿Hasta dónde las máquinas harán el trabajo?

Un mito muy extendido es el de que las máquinas roban el trabajo a los humanos y producen desempleo. Este temor es aplicable a cualquier área, incluida la industria del cannabis, en la que ya empiezan a testarse robots o considerar su aplicación en diferentes niveles, desde el cultivo a la venta, pasando por la seguridad. Es decir, introducir robots en al industria del cannabis.

Acerca de esto último, tenemos el ejemplo de Hardcar Security, que desarrolla servicios de seguridad exclusivamente para la industria de la marihuana. Durante el pasado verano, esta empresa realizó pruebas con robots y drones para comprobar si son más eficaces que guardas de seguridad humanos a la hora de vigilar cultivos de marihuana. El director ejecutivo de Hardcar Security, Todd Kleperis, afirma que los robots son más eficientes cuando se trata de proteger el inventario de una empresa de cannabis porque “no se duermen en su puesto, no juegan con videojuegos cuando deberían estar patrullando y no están constantemente chequeando sus redes sociales”. Por otra parte, considera que es más seguro poner máquinas en este puesto “porque los robots pueden encajar un disparo mejor que los humanos”.

Otras empresas como Eaze están experimentando el uso de drones para realizar entregas, con la idea de que en un futuro los clientes puedan comprar su marihuana mediante una aplicación en el móvil y recibir su pedido en cualquier parte del país sin tener que tratar con una persona real. La tecnología para ello está todavía en desarrollo y necesita además de aprobación del gobierno federal.

 

Otra área que comienza a automatizarse en el sector es el desbrozado de la planta. Bloom Automation, una empresa especializada en el desarrollo de robots y automatizaciones inteligentes para la industria del cannabis, ha desarrollado una máquina capaz de desbrozar una planta de cannabis en cuestión de minutos “con la precisión de un ser humano, pero con la eficiencia de una máquina”. 

 

El empaquetado es otro aspecto que se puede optimizar enormemente con el empleo de robots. El empresario Steve Chandler ha diseñado BudBot, una máquina capaz de clasificar, pesar y empaquetar cogollos de marihuana, incrementando esta fase del proceso de producción hasta en un 200%.

Pero incluso la venta está comenzando a automatizarse hasta el punto de no precisar un vendedor humano. Por ejemplo American Green ha desarrollado una máquina de vending que emplea tecnología de verificación biométrica para vender productos controlados o con restricción de edad, desde tabaco a fichas de casino, pasando por  medicamentos, drogas, alcohol… ¡e incluso armas!

 

Pero, ¿es una buena idea introducir robots en la industria del cannabis?

El caso es que, como hemos visto en cualquier área de la actividad humana, la automatización y la robótica parecen ir abriéndose paso en una industria cuyo potencial está aun por explotar. Algunos pesimistas como el Dr. Subhash Kak, experto en inteligencia artificial de la Universidad de Oklahoma, aseguran que la pérdida de empleos como consecuencia de la sustitución robótica nos llevará a una distopía. Nosotros somos más optimistas y nos acogemos a la anécdota que contaba Hans Rosling, médico sueco recientemente fallecido y gran promotor y divulgador de los avances técnicos y el desarrollo para la mejora de la humanidad:

“¿Y qué hay de mágico en ellas [las lavadoras]? Mi madre explicaba la magia de esta máquina desde el primerísimo día. Decía: ahora, Hans, hemos cargado la colada. La máquina hará el trabajo y ahora podemos irnos a la biblioteca. Porque esta es la magia: pones la colada ¿y qué es lo que obtienes de la máquina? Consigues libros de las máquinas, libros infantiles. Y mi madre conseguía tiempo para leerme. Le encantaba. Aprendí el abecé –aquí es donde comencé mi carrera como profesor, cuando mi madre consiguió tiempo para leerme. Y además obtuvo libros para sí misma. Se las apañó para estudiar inglés y aprenderlo como una lengua extranjera. Y leía tantísimas novelas… Y de verdad amábamos esta máquina. Y mi madre y yo decíamos: Gracias industrialización. Gracias planta siderúrgica. Gracias central eléctrica. Y gracias industria de procesamiento químico por darnos tiempo para leer libros”.

 

A los escépticos y pesimistas de la automatización y la implementación de la tecnología en el mundo de la marihuana (o en cualquier otro ámbito), quizá les convendría conocer la Ley de Say, de la que se deduce que es falso que los robots causen desempleo masivo. Como afirma Jonathan Newman, Profesor Adjunto de Economía y Finanzas en el Bryan College, “cuando miramos la revolución industrial y la revolución informática, no vemos un simple aumento de la producción de los bienes existentes. Vemos bienes existentes aumentando en cantidad y calidad; vemos bienes de consumo radicalmente nuevos e industrias absolutamente novedosas emergiendo, proveyendo enormes oportunidades de empleo y avances futuros al estándar de vida de todo el mundo”.

Así pues, en lo que a nosotros nos toca, y atendiendo a las ideas de Hans Rosling o Jonathan Newman, implementar avances tecnológicos en el mundo del cannabis, no sólo creará más puestos de trabajo en esta industria, sino que aumentará la cantidad y calidad de la producción, así como el acceso a los productos. Y no sólo eso: inevitablemente emergerán usos y aplicaciones que ahora ni siquiera podemos concebir.

Solo 5 entidades tienen licencia en España para el cultivo de marihuana

Alcaliber y a DJT Plants Spain son las primeras empresas españolas en recibir la licencia en España para el cultivo del cannabis medicinal con fines comerciales.

0,2% es el límite de THC legal en España en una planta de marihuana, salvo que recibas una autorización de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS), dependiente del Ministerio de Sanidad. En España actualmente sólo cinco entidades ostentan este privilegio, es decir, solo 5 empresas tienen la licencia en España, pero solo una de ellas puede cultivar en campo abierto.

Se trata de Alcaliber, una de las empresas líderes en la producción de morfina en el mundo. La AEMPS ha concedido a Alcaliber una autorización para emplear 1085 hectáreas para el cultivo de cannabis con más de 0,2% de THC.

 

 

En concreto la licencia permite a esta empresa el “cultivo, producción, fabricación, importación, exportación, distribución y comercialización de cannabis” para la industria farmacéutica.  Las otras entidades con permiso de cultivo de marihuana con un contenido mayor de 0,2% de THC, aunque solo con fines de investigación o exclusivamente didácticos y educativos, son CIJA-Preservation, Phytoplant, la Universidad Politécnica de Valencia y DJT Plant Spain S. L.  

 

Las otras tres entidades con licencia en España sólo pueden hacerlo con fines educativos o de investigación.

Esta última posee además una licencia comercial similar a la de Alcaliber, pero sin la posibilidad de cultivo en campo abierto, por lo que estas cinco instituciones acaparan los seis únicos permisos existentes en España de esta naturaleza.

A pesar de las demandas de investigadores y pacientes que se extienden ya por muchos años, y de las múltiples solicitudes de licencia, y a pesar de que la regulación de la marihuana medicinal cuenta ya con años de implementación en numerosos países, en España parece que tendremos que lidiar aun por mucho tiempo con ciertos intereses políticos y económicos, y el recato conservadurista, que frenan la regulación nacional del cannabis terapéutico.

 

Los criterios para la concesión de licencia en España datan de la década de los 60.

La licencia más importante concedida en España, la de Alcaliber, hunde sus raíces en el hecho de que esta empresa reunía los requisitos para la obtención de este tipo de licencias exigidos en plena era franquista. Si los criterios para poder cultivar marihuana medicinal en España se sustentan en la legislación de 1967 y en la orden sobre el cultivo de plantas medicinales relacionadas con los estupefacientes de 1963, obviamente algo estamos haciendo mal. La revisión de la legislación y las normativas se hace urgente y no podemos demorarlo más.

Decir que el mercado del cannabis medicinal empieza a abrirse en España sería aún exagerado, si a efectos prácticos la situación resulta difícil de diferenciar de un monopolio. En este ambiente de trabas a la concesión de licencias, Alcaliber, haciendo uso de las posibilidades de su privilegio,  se asociaba el año pasado con la empresa canadiense CanopyGrowth con el fin de intercambiar conocimientos y compartir cepas. En España el único un medicamento basado en el cannabis comercializado es Sativex, producido por la compañía británica GW Pharmaceuticals. Para su prescripción los facultativos han de pedir permiso a la AEMPS.


Exasperarte resulta también el silencio mediático tanto desde las instituciones o empresas autorizadas con licencias, que temen perderlas, como de la propia Agencia del Medicamento, que se niega a dar información por tratarse de sustancias estupefacientes. La marihuana parece seguir siendo una planta maldita incluso en manos de quienes poseen o gestionan las licencias.

Por su parte, la Universidad Politécnica de Valencia, que se muestra más comunicativa, está trabajando en un proyecto encargado y financiado por la empresa valenciana Hemp Trading para producir una cepa con alto contenido en CBD y muy bajo en THC. La idea es generar una cepa con un elevado poder terapéutico gracias a los beneficios demostrados del cannabidiol (CBD) y sin propiedades psicoactivas, manteniendo el nivel de THC por debajo del 0,2% para que su cultivo sea legal en nuestro país.

Nos felicitamos con mucha cautela por estos modestos pasos, conscientes de que aún queda mucho trabajo por hacer para romper la inercia institucional y social que mantiene a la marihuana en un estatus impropio de un país moderno del s. XXI.

5 beneficios de la marihuana en la mujer

Desde la antigüedad, la marihuana ha sido un aliado habitual en muchas culturas de la salud de las mujeres, hoy hablamos de los beneficios de la marihuana en la mujer 

 

No fue sino hasta el siglo XX cuando la marihuana empezó a tener una mala reputación artificial, inducida por diversos grupos de poder. Hasta entonces, como remedio terapéutico resultaba común incluso en occidente. Hoy todavía sigue formando parte de la medicina ayurvédica de la India y es usada con fines terapéuticos por muchas culturas en el mundo. Por suerte, poco a poco la medicina moderna se está volviendo a tomar en serio las propiedades de esta planta y va demostrando los beneficios de la marihuana en la mujer. Basándonos en evidencias históricas y científicas, os presentamos algunas razones por las que la marihuana es excelente para la salud femenina.

 

Los 5  beneficios de la marihuana en la mujer:

 

Alivia los dolores menstruales

El THC, componente principal del a marihuana, tiene propiedades analgésicas además de antiespásticas, aliviando las tensiones de los cólicos menstruales. También es efectiva para tratar síntomas del síndrome premenstrual como la hinchazón, migrañas y náuseas. Se sabe que la Reina Victoria de Inglaterra trataba sus cólicos menstruales con tinturas de índica. Su médico, Sir J. Russel Reynolds, escribía sobre esta planta en 1890: “Cuando se administra con cuidado y de forma pura, se trata de una de las medicinas más valiosas de que disponemos”.

En China, el Pen T’sao Kang Mu fue compilado por Li Shih-Chen en 1569 basado en antiguas tradiciones. En él se recomendaban los cogollos de marihuana para tratar desórdenes menstruales además de desctibir el empleo de sus semillas para tratar las dificultades post-parto, así como el jugo de raíces, que parecía ser efectivo para expulsar la placenta y contener la hemorragia.

 

Calma el dolor de cabeza y las migrañas

Las mujeres son tres veces más propensas a padecr migrañas que los hombres. La marihuana era el tratamiento de preferencia para tratar dolores de cabeza en occidente hasta la década de 1940, cuando empezó a sustituirse por analgésicos más modernos. A pesar de ello, todavía hoy algunos estudios establecen la marihuana como un tratamiento más eficiente para este problema que los medicamentos comunes. Según un informe histórico y científico escrito por el doctor en neurología e investigador Ethan Russo, la marihuana era empleada como tratamiento común del dolor de cabeza en múltiples culturas antiguas (egipcia, india, china, asiria, griega, romana e islámica).

 

Combate la depresión 

Por desgracia, la incidencia de las depresiones profundas en mujeres es el doble que en hombres. La marihuana ayuda a mejorar el humor y estimula el sentimiento de bienestar. Según Cannabis: Evolution and Ethnobotany escrito por Robert Clarke y Mark Merlin, la medicina ayurvédica de la India empleaba la marihuana para promover la felicidad y estimular la locuacidad. Con este propósito también se usaba esta planta en la Islas Británicas. A finales del s. XIX, el farmacólogo británico Walter Ernest Dixon afirmaba que la marihuana era un valioso “complemento alimenticio” y que, inhalada o fumada era beneficiosa contra “ataques de depresión, fatiga mental, dolores de cabeza y agotamiento”.

Cada día, gracias a investigaciones vigentes y grupos de estudios, se van descubriendo más beneficios de la marihuana en la mujer

 

Reduce la fatiga

El síndrome de fatiga crónica es diagnosticado de entre dos y cuatro veces más a mujeres que a hombres. En la India, Himalaya y Europa, la marihuana se usaba para aumentar el aguante físico y proporcionar alivio a la fatiga. Dependiendo de la dosis, la forma de preparación y la variedad de la marihuana, se usaba como ayuda para conciliar el sueño.

 

Controla los síntomas de la menopausia

La marihuana no sólo interacciona con el cerebro humano, sino también con varios sistemas del cuerpo humano, como el sistema reproductor. Algunos componentes de la marihuana interactúan activamente con el estrógeno, la hormona sexual femenina, y factor clave en los síntomas menopausia. De esta forma la marihuana ayuda a aliviar las sofocaciones regulando la temperatura corporal, mejora el humor, fortalece los huesos, suplementa la terapia de sustitución de estrógenos, estimula el apetito sexual, combate el insomnio, ayuda a aumentar peso y alivia los dolores.