Noticias cannabis

Entérate de las últimas noticias cannabis en Nekwo. Información actual e interesante de España y el resto del mundo sobre legalización, productos, etc. para que estés enterado de todo.

En Colombia florecen decenas de empresas de cannabis medicinal

Con más de un centenar de licencias concedidas, el sector del cannabis medicinal crece en Colombia, impulsado también por inversiones extranjeras

 

Realmente no hay que ser un gran estratega de la economía para entender el torrente de beneficios que la regulación del cannabis medicinal puede reportar a un país, sobre todo si tiene la suerte de tener un clima adecuado para su cultivo. Pero no solo se trata de las arcas públicas, sino de la generación de empleo y, no menos importante, del desarrollo de la ciencia y de la medicina. No, aun estamos muy lejos de estar refiriéndonos a España: hablamos de Colombia, cuarto país sudamericano en dar el tan valiente como lógico paso hacia la regulación del cannabis medicinal.
Tras más de dos años de regulación, el balance de la implementación de la medida regulatoria no podía ser más positivo. Gloria Crispín, subdirectora de Control y Fiscalización de Sustancias Químicas y Estupefacientes del Ministerio de Justicia, lo expresa de esta forma: “Hace poco se cumplieron dos años de la Ley 1787, la reglamentación duró un poco más de un año y hoy ya podemos decir que tenemos no solo un sistema normativo completo, sino también un total de 150 licencias emitidas entre los dos ministerios”, refiriéndose tanto al Ministerio de Justicia como de Salud.

En el sistema colombiano, para poder participar del negocio del cannabis, una empresa ha de contar con al menos una de las seis licencias diferentes que se expiden entre ambos ministerios.

Según Bibiana Rojas, gerente general de Spectrum Cannabis Colombia, “el proceso aquí se planteó a la inversa, así que empieza con el Ministerio de Salud, que pregunta qué es lo que se va a vender y a quién. Luego, con el Ministerio de Justicia se resuelve qué necesita para hacerlo, cuántas plantas requiere y quién se las va a vender o cómo las va a producir”.

Hasta la fecha, el Ministerio de Justicia ha expedido licencias a 70 empresas, que avalan ya sea el uso de semillas, el cultivo de cannabis psicoactivo o el cultivo de cannabis no psicoactivo.

Por su parte, el Ministerio de Salud ha expedido licencias a 41 empresas, avalando la comercialización de productos a nivel nacional, la investigación científica o la exportación.

Al respecto de esto último, las inversiones extranjeras no se han hecho esperar y empresas canadienses como Aphria, Avicanna y Canopy Growth ya están operando en Colombia.

Pero incluso las empresas locales comienzan a cotizar en bolsas extranjeras, como Khiron, la primera empresa cannábica colombiana en entrar en la bolsa de valores de Toronto, Canadá.

 

Recuperación de zonas de conflicto, gracias a la regulación de empresas de cannabis medicinal

Al comienzo enumerábamos algunos de los beneficios que la regulación del cannabis medicinal reportan para un país. Pero en casos como el de Colombia la cosa va más allá. La regulación del cannabis medicinal en el país sudamericano está empezando a rescatar antiguas zonas de guerra narco, como la región de Corinto, donde entre otras razones, los conflictos se desataban por el control de cultivos ilegales, una de las fuentes de financiación de los distintos grupos armados que se asentaban en la región.

 

Con la regulación, muchos productores de cannabis ilegal han tenido la oportunidad de legalizar sus cultivos a través de empresas que han llegado a acuerdos con los productores locales, que debían solicitar el amparo de las denominadas Zonas más Afectadas por el Conflicto Armado (Zomac), para cumplir de esta forma con uno de los requisitos de la regulación: que al menos el 10% del cannabis producido provenga de pequeños cultivadores.

 

España, solo un espectador

 

Mientras en España, un país con un clima igualmente excelente para el cultivo de grandes extensiones de cannabis y con una cultura y ciencia del cultivo muy desarrolladas, seguimos sin tener un marco de regulación del cannabis. No solo se nos escapan las inversiones, sino que estamos perdiendo toda posibilidad de tener un lugar prominente en el mercado. Hasta la fecha solo cinco entidades tienen licencia para el cultivo de marihuana, con múltiples restricciones y concedidas en base a criterios muy peregrinos. Nuestro papel parece limitarse al de sentarnos y observar cómo cambian las cosas a nuestro alrededor. Conforme nos vamos quedando atrás, más evidente se hace la miopía de los responsables políticos que insisten en mirar para otro lado ante la realidad del cannabis.

 

Fuente: La República

 

 

La mayoría de británicos a favor de la descriminalización del cannabis

Reino Unido comienza a evidenciar la necesidad de regular urgentemente el cannabis medicinal.

Hace no mucho os hablábamos de Billy Caldwell, un niño británico al que le confiscaron, cuando regresaba de Canadá, su provisión de aceite de cannabis para tratar su epilepsia. Billy tenía una licencia extraordinaria, la primera de este tipo en el Reino Unido, que fue repentinamente revocada. Las crisis epilépticas regresaron, pero la presión mediática hizo que las autoridades le devolviesen parte de la reserva de medicina.

Unos días después Sophia Gibson, una niña de seis años aquejada del síndrome de Dravet, una severa forma de epilepsia infantil, ingresaba en el hospital con la vida pendiendo de un hilo mientras espera que le concedan una licencia similar a la del niño Caldwell.

Ese mismo día, a Hanna Deacon, madre de otro niño con epilepsia, se le permitía ingresar en Inglaterra con una reserva de 5 meses de medicina cannábica para su hijo, tras conseguir una licencia después de ganar una larga batalla con el Ministerio del Interior.

Estamos asistiendo a un a situación no solo incómoda y ridícula, sino horrible, rozando la deshumanización, de la que depende incluso la vida de niños: padres desesperados, en uno de los países más avanzados del mundo, teniendo que luchar por conseguir la medicina que de verdad alivia la terrible condición de sus hijos, la medicina que podría salvarles la vida, una medicina que incluso es cultivada legalmente por algunas empresas dentro del Reino Unido. Si las autoridades se están viendo obligadas a conceder licencias especiales para no cargar con la vida de inocentes niños a sus espaldas, ¿a qué esperan para regular de una madita vez el cannabis medicinal, en vez de jugar de esta forma con la vida de los demás?

 

Los británicos se muestran favorables a la regulación del cannabis medicinal, según revela una encuesta.

Si ahora mismo le preguntásemos a todos los británicos si habría que regular el cannabis para que tuviese un estatus similar al alcohol o el tabaco, muy probablemente una mayoría estaría de acuerdo. Esto es lo que se desprende de una encuesta realizada por BMG Research, miembro del British Polling Council, para The Independent, realizada online sobre 1511 británicos mayores de edad.

Específicamente, en la encuesta se preguntaba a los participantes si apoyan o se oponen a la propuesta de “legalizar el cannabis, para que se venda legalmente en un mercado regulado por el gobierno de la misma manera que el alcohol y el tabaco”. Un 51% apoya la propuesta, repartidos entre un 22% que la apoya totalmente y 29% que la apoya de alguna forma. Un 19% se opone totalmente, un 16% se opone parcialmente (sumando un 35%) y el resto, un 14%, no supo manifestarse en ningún sentido.

A continuación, se les preguntaba “¿Hasta qué punto apoyaría u opondría la despenalización del cannabis, de modo que siga siendo una sustancia controlada no disponible para la venta en el mercado, pero que no esté tipificada como delito (es decir, sin procesamiento por posesión)?”. Los resultados fueron parecidos. Un 52% despenalizaría el cannabis, un 33% se opone y el 16% no se decanta por ninguna opción.

El aumento de la sensibilidad social hacia la necesidad de la regulación del cannabis también se refleja en las manifestaciones de algunas personas de gran relevancia, como es el caso del ex líder conservador y secretario de Asuntos Exteriores William Hague, quien dijo que su partido debería ser “audaz” y abrazar un “cambio decisivo que sería económica y socialmente beneficioso”.  Su punto de vista ha sido respaldado por el jefe de policía de Durham, Mike Barton, quien opina que “el status quo no es sostenible. Está empeorando. Las drogas son cada vez más baratas, más fuertes, más fáciles de conseguir y más peligrosas. A lo largo de los años he llegado a la conclusión de que necesitamos regular el mercado.”

 

El Reino Unido se dispone a revisar la clasificación del cannabis y organizar la descriminalización del cannabis

 

Con todo lo que está ocurriendo, con la mayor sensibilidad social, el apoyo de políticos y miembros de fuerzas de seguridad y los cambios que están acontenciendo con respecto al cannabis en otras partes del mundo, el Reino Unido parece que va a dar también un paso adelante. El Ministro del Interior Sajid Javid anunció que revisaría el uso medicinal del cannabis: “Desde que me convertí en Ministro del Interior, me ha quedado claro que la posición en la que nos encontramos actualmente no es satisfactoria. No es satisfactorio para los padres, no es satisfactorio para los médicos y no es satisfactorio para mí. He llegado a la conclusión de que es hora de revisar la clasificación de la cannabis.”

 

Con todo, se trata de una revisión en base a criterios estrictamente médicos. Javid subrayó que no se trata de que el gobierno legalice el cannabis para uso recreativo, por lo que seguirán vigentes las sanciones por suministro y posesión no autorizados.

 

Fuente: The Independent

 

Un nuevo chicle de CBD, la apuesta de Roelli Roelli por el cannabis

Refrescos, cervezas, café, infusiones, golosinas… la lista de productos de consumo con alguna forma de cannabis añadido no deja de crecer. En esta ocasión la empresa de confitería suiza Roelli Roelli presenta Swiss Cannabis Gum, un chicle de CBD.

 

Según la web del producto, el Swiss Cannabis Gum “no te colocará, te liberará”, y añade que “este chicle es poderoso. Contiene 120 mg del compuesto antioxidante cannabidiol (CBD). Al masticarlo se libera su efecto positivo. Las buenas vibraciones están aseguradas. Inmediatamente. Sensación refrescante incluida: gracias al aceite de menta natural y al 15% de xilitol”.

 

Este chicle de CBD posee una alta concentración de cannabidiol de primera calidad (CBD), extraído de la planta de cannabis. Está además enriquecido con antioxidantes y aceites esenciales seleccionados (aceite del árbol del té, aceite de menta y aceite de cannabis) para nutrir y mantener la flora natural de la boca.

 

Como hemos contado en otras ocasiones, el CBD es el principal cannabinoide no psicoactivo de la planta de cannabis (a fiferencia del THC, responsable del colocón), del que se han demostrado científicamente multitud de propiedades terapéuticas, ya sea para reducir la náusea, impedir el vómito, como analgésico o antiinflamatorio, como relajante o reductor del estrés, y para el tratamiento de diversas condiciones crónicas como artritis, parkinson, epilepsia o esclerosis múltiple. Incluso se puede usar para complementar tratamientos de cáncer. Roelli Roelli cuenta que “en los viejos libros de medicina, el cáñamo es incluso llamado una panacea, o ‘curalotodo’” y que “hoy en día muchas personas utilizan con éxito el CBD para aliviar los trastornos del sueño, la ansiedad o las náuseas.”

 

Además el CBD es un poderoso antioxidante. Los antioxidantes son moléculas de vital importancia para prevenir la actuación de los radicales libres sobre el organismo y para retrasar el envejecimiento y la oxidación celular.

 

Cada paquete contiene la misma cantidad de CBD que unos 6 gramos de cannabis, repartido en 24 chicles con 5mg de CBD cada uno. Según Roelli Roelli, no solo no te colocará, sino que no existe posibilidad de que te genere ningún tipo de adicción. Como aclara en su web, según un estudio realizado en 2017 por la OMS, “en humanos, el CBD no muestra ningún efecto indicativo de abuso o dependencia potencial.

 

En cuanto a su legalidad, el fabricante aclara que este chicle “se ha desarrollado durante un largo período de tiempo en contacto con expertos y autoridades competentes. Al final de este proceso, expertos certificados por el estado prepararon un estudio sobre la seguridad e idoneidad para la venta comercial del producto. Esta evaluación se aplica a Suiza y a todos los países de la Unión Europea”, por lo que el producto es perfectamente legal en la UE.

 

Un paquete de 24 chicles de cannabis suizo se puede comprar online en la web de Roelli Roelli por poco más de 7€ excluyendo los gastos de envío.

 

 

 

 

Los inversores londinenses interesados en la industria del cannabis

En el distrito financiero londinense de Mayfair el cannabis comienza a ser un tópico entre los inversores donde oficinas privadas e inversores acaudalados proporcionan un terreno fértil para que las compañías de cannabis extranjeras recauden fondos.

Canadá es líder en el incipiente sector de la industria del cannabis, con más de 30 compañías cotizando en la bolsa de Toronto, además de ser el primer país del G8 en legaizar el consumo recreativo.

Pero Stephen Murphy, director de la consultora londinense Prohibition Partner’s, asegura que  “Europa es considerada como la siguiente fase del boom del mercado de capitales (del cannabis) después de Canadá.” También, según sus estimaciones, se han recaudado más de 200 millones de libras esterlinas para proyectos de cannabis medicinal en el extranjero.

En este sentido, Matt Bottomley, analista de Canaccord Genuity, asegura que “el mayor flujo de dinero de Londres hacia la industrial del cannabis ha sido hacia Canadá”, representando el mayor acaparamiento de mercado del momento.

Parece que los inversores británicos están muy interesados, y, desde la perspectiva de los productores canadienses, son más sofisticados que los norteamericanos. Esta es la experiencia de Scott Boyes, de la productora canadiense MPX Bioceutical, que recaudó en dos años 75 millones de dólares en inversiones procedentes en gran medida de Gran Bretaña.

Pero Londres también invierte en los productores locales, con empresas como Sativa o GW Pharmaceuticals con licencias para producir medicamentos basados en el cannabis. A pesar de que hay cierto optimismo con respecto al potencial crecimiento del mercado en cuanto el cannabis medicinal se regularice en Gran Bretaña, también existen preocupaciones debido al área gris que supone el estatus legal del cannabis recreativo en otros lugares. Los grandes bancos no quieren saber nada de eso y temen que los inversores pudieran estar quebrando la ley.

El cannabis recreativo añade un nivel de complejidad a las inversiones, no sólo por las cuestiones legales (que una empresa de un país donde el cannabis es ilegal invierta en una compañía de cannabis de un país donde es legal), sino, por lo visto, morales.

Por ejemplo Fast Forward, un inversionista londinense, decidió vender sus participaciones en un productor canadiense de cannabis al darse cuenta de que también serviría al mercado recreativo.  Su director, Ed McDermott, con una mentalidad realmente conservadora, afirma que “con el mercado recreativo que va a tener lugar en Canadá, será muy difícil para un inversor del Reino Unido invertir en cualquier empresa que esté expuesta al uso recreativo. Incluso como individuo estarías obteniendo las ganancias del crimen. No serías mejor que un traficante de drogas”.

Hombre, Ed, eso es pasarse. Para empezar, si inviertes en una empresa de cannabis en Canadá, donde es legal, no estarías obteniendo ganancias del crimen. Eso es una falta de respeto a esta conquista social, económica y política que ha alcanzado Canadá, uno de los 10 países del mundo más pacíficos y seguros. Y sí, serías mil veces mejor que un traficante de drogas, pues no solo estás lidiando con un producto legal, sino sometido a regulación y a criterios de calidad. ¿No dirás en serio, Ed, que las miles de personas que en Canadá trabajan en la industria del cannabis son criminales y delincuentes?

En cualquier caso el optimismo de este mercado en Europa se orienta, por el momento, hacia la industria farmacéutica. Patrick Morton, ex analista de inversiones, con mucho pragmatismo afirma que “podemos ayudar a la gente desde un punto de vista compasivo y podemos ayudar a cambiar la ley para que sea más beneficiosa para las comunidades. Y esperemos que también se pueda ganar dinero.”

Morton es el anfitrión del Cannabis Invest UK, una especie de B2B de la industria cannábica en Mayfair en el que las empresas se presentan ante los inversores como respuesta a la demanda de estos, conforme las leyes sobre el cannabis se van relajando en diferentes países de Europa. “Tenemos gente muy diversa aquí. Los inversores privados, los inversores institucionales y la gente de la industria del cannabis”, dice Morton. “La mayoría de la gente tiene una conexión personal con el cannabis, tiene un familiar enfermo. El nivel de conciencia no es tan alto en el Reino Unido todavía.”

Lo que está claro es que, una vez comienza a moverse el dinero, podemos esperar algunos cambios.

Netflix presenta el primer concurso de cocina basada en el cannabis

 “Colocados en la cocina” (“Cooking on high” en original y “Cocina a las hierbas” en Latinoamérica) es el nuevo concurso de cocina que ha lanzado Netflix, en el que el ingrediente principal es el cannabis.

La primera temporada cuenta con 12 capítulos de una duración inferior al cuarto de hora, y su formato es muy simple:

Dos concursantes con experiencia en la cocina deben cocinar en 30 minutos un plato que incluya cannabis. El plato estará inspirado en un tema tipo “delicias vespertinas” o “Francia frita”, que da título a cada capítulo. Un pequeño jurado formado generalmente por artistas californianos tipo raperos o humoristas se encarga de probar los platos y, tras un THC Timeout (una pausa para que el THC del cannabis, el componente psicoactivo responsable del colocón, haga sus efectos en los comensales), cuando todos están contentos y felices, con los ojillos entornados y una plácida sonrisa perenne en la cara, se procede a la valoración, puntuando cada creación en una escala del 1 al 10. El ganador se lleva la “olla dorada” (golden pot) que, si bien consiste en eso, en una olla dorada, lo que están haciendo es un gracioso juego de palabras, dado que pot también significa marihuana en lenguaje coloquial.

El programa está presentado por Josh Leyva, un popular youtuber con más de dos millones de suscriptores, y cuenta con la colaboración de Ngaio Bealum, el experto en cannabis del programa que, tanto por su aspecto como por su forma de actuar, parece un reverendo evangelista del cannabis, que se dedica a presentar la variedad que se va a emplear en cada ocasión, exponiendo algunas de sus características, para luego se quedarse allí sentado en la cocina, charlando con los cocineros y el jurado y echándose unas risas.

Y prácticamente eso es todo: menos de 15 minutos no dan para más. El que se esté esperando un Masterchef Cannabis Edition se desilusionará: aquí no vas a aprender cocina de altos vuelos ni ingeniosos trucos de chefs. No esperes esferificaciones, nitrógeno líquido ni roner, sino platos más directos y prosaicos, aunque algunos bastante elaborados y desde luego con un aspecto muy prometedor. Los cocinillas echaréis de menos un poco de atención a ingredientes, tiempos y proporciones para poder elaborar vosotros mismos los platos, aunque es posible que alguna idea puedas extraer (¿ensalada de coliflor con jugo de lima?).

En realidad, como concurso de cocina, “Colocados en la cocina” deja bastante que desear: en 15 minutos no da tiempo para profundizar en nada ni generar la empatía y la tensión necesarias para que resulte emocionante. La finalidad es, claramente, otra: entretener y echarse unas risas viendo a una pandilla de fumados divirtiéndose, al mismo tiempo que aporta otro granito de arena a la normalización del cannabis. Podemos imaginar que el formato es más exitoso en EE.UU. que en Europa, no solo por el estatus legal del cannabis, sino por las continuas referencias a la cultura popular local que prácticamente se nos escapan a este lado del charco.

En este sentido queremos apuntar y alabar el esfuerzo que hace Netflix. Absolutamente a contracorriente, en un mundo donde plataformas como Facebook o Youtube ponen continuamente la zancadilla a la cultura cannábica, Netflix apuesta sin ningún tipo de tapujo por darle visibilidad, no solo mediante la difusión de producciones externas sobre el cannabis, sino mediante la creación de contenidos originales, como “Colocados en la cocina” o incluso la creación de sus propias variedades.

Para finalizar, os dejamos con el disclaimer que parece al final de cada programa, porque nos parece tremendamente gracioso:

“Toda la cocina cannábica ofrecida en este programa estaba destinada únicamente a fines medicinales y fue prescrita, preparada y consumida de acuerdo con las leyes locales.

Sin embargo, todos los individuos que consumieron la cocina medicada, de repente han sentido la necesidad de relajarse y ver la televisión”.

El sobrino de la duquesa de Sussex, cultivador de cannabis, protagonizará un reality

Tyler Dooley, que tiene licencia para cultivar cannabis, tendrá su reality show en MTV

Aunque sea de refilón, ya tenemos al cannabis apareciendo en titulares junto a nombres relacionados con la familia real británica. Para los más optimistas, esto son signos de los buenos tiempos: el cannabis regresa para quedarse.
En virtud de la claridad, intentaré ser muy didáctico. Al fin y al cabo no todos leemos el Hola ni tenemos las habilidades para registrar datos en el mundo del cotilleo:

Empezamos por arriba del todo, justo un nivel por debajo del Todopoderoso, con la reina de Inglaterra Isabel II, sentada ya durante 66 años en su trono. Se cuenta que se ha levantado de él en varias ocasiones, entre ellas, para concebir y luego parir a su hijo Carlos, Príncipe de Gales, quien, junto a la malograda Lady Di, trajo al mundo a Enrique Carlos Alberto David, más conocido como Príncipe Harry, del que se conoce algún flirteo que otro con el cannabis. A pesar de ello, no es del Príncipe Harry de quien nos queremos ocupar hoy.

Creo que aun no andamos perdidos, así que seguimos hasta donde queremos llegar: el Príncipe Harry se casó el pasado mayo con Meghan Markle, actriz norteamericana de televisión, que se retiró de su carrera cuando ingresó en la familia real británica como la duquesa de Sussex. Parece ser que la boda fue todo un fiestón en la que nuestra querida planta tuvo cierto protagonismo. Pues bien, Meghan tiene un sobrino, Tyler Dooley, que cultiva cannabis con licencia y que será protagonista de un reality que documentará su día a día.

Ahora sí, ya estamos ahí, por lo que podemos probar a resumir los anteriores párrafos en un titular: el sobrino de la duquesa de Sussex, esposa del nieto de la reina de Inglaterra, cultiva cannabis legal y será protagonista de un reality.

Además de Tyler, otros personajes del programa serán su novia, su hermano y su madre. Por supuesto los productores y la MTV esperan que la relación con la duquesa de Sussex aporte mucha chicha cualquier otro ingrediente que haga las delicias de los consumidores de telenovelas y realities. También se espera que el éxito alcance ambos lados del Atlántico, explotando el contraste entre el estilo de vida Meghan, envuelta en la nobleza británica, y Tyler, con su negocio de cannabis legal en Oregon, EE.UU., al que ha llamado oportunamente Royally Grown. Entre las variedades que cultiva se encuentra la Markle’s Sparkle, bautizada en honor a su tía, que es “extremadamente potente” (la variedad, no la tía).

Tyler Dooley es el hijo menor de Thomas Markle Jr, quien a su vez es hermano por parte de padre de la duquesa Meghan. Thomas, con problemas con el alcohol y un expediente policial que incluye amenazas a una novia con una pistola, siempre se opuso a su matrimonio con el príncipe Harry, hecho que calificaba comoel mayor error en la historia de la familia real”, e intentó boicotearlo, particularmente desde que supo que no estaba invitado a la ceremonia.

Su hijo Tyler planea expandir Royally Grown con decenas de productos como el aceite de CBD Royal Relief (el chico no pierde la oportunidad de conectarlo todo con la realeza), una línea de ropa hecha de cáñamo orgánico, cosméticos y joyería.

 

Ciencia y cannabis medicinal para mejorar la calidad de vida de las mascotas

Una nueva técnica de micorencapsulado desarrollada por el gobierno de Australia mejorará la administración de cannabis medicinal a mascotas y animales domésticos.

 

No solo los seres humanos podemos beneficiarnos de las propiedades del cannabis. No, no nos referimos a la terrible irresponsabilidad de dejar que tu gato se coloque, sino a la posibilidad de tratar los problemas de salud de tu mascota con cannabis. Pero, al igual que con los seres humanos, los problemas específicos responderán mejor a tratamientos concretos, y no al consumo indiscriminado y desinformado del medicamento. Dar cannabis a tu mascota sin ningún tipo de supervisión médica puede resultar fatal.

 

En este sentido CannPal, una compañía farmacéutica que desarrolla medicamentos de cannabis, se ha asociado con CSIRO (Organización de Ciencia e Investigación Industrial de la Commonwealth, un órgano para el desarrollo de la investigación científica en Australia) para encontrar formas de administrar cannabis medicinal a diferentes mascotas, con técnicas de microencapsulado, para garantizar que el medicamento es administrado a cada animal de forma eficiente y segura.

 

Australia tiene una de las tasas más altas de propiedad de animales domésticos en el mundo, con unos 24 millones de ellos repartidos en el 62% de hogares. Los australianos invierten en conjunto unos 12 mil millones de dólares al año en sus mascotas, siendo los costes del veterinario el principal factor de inversión. Y es que, las mascotas, como los seres humanos, también enferman de cosas como la artritis, que afecta al 61% de gatos mayores de seis años y al 20% de perros mayores de un año. También el cáncer afecta a la mitad de perros ancianos.

 

Pero al igual que a los humanos, a los animales también puede afectarles negativamente los tratamientos convencionales para estas condiciones, generándoles vómitos, náuseas, depresión, pérdida de apetito e incluso hemorragia interna.

 

Por ello, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los animales domésticos, CannPal y CSIRO han puesto el ojo en el cannabis que, como medicamento, puede ayudar a complementar tratamientos convencionales reduciendo los efectos secundarios negativos.

 

Al igual que los seres humanos, otros mamíferos como perros, gatos o caballos poseen un sistema endocannabinoide que les permite recibir y procesar cannabinoides, que son las moléculas activas que posee el cannabis. Estas moléculas tienen la capacidad de regular procesos fisiológicos como el apetito, la memoria, el humor, el dolor o la náusea, por lo que, administrado de manera adecuada, el cannabis puede ayudar a combatir estos síntomas, mejorando notablemente la calidad de vida de los animales.

 

Pero, dado que diferentes animales absorben los cannabinoides de formas muy diferentes (por ejemplo, los perros son mucho más sensibles al THC que los humanos), la investigación se está centrando en las particularidades de diferentes especies para desarrollar medicamentos específicos según las características de cada especie. Para ello CSIRO cuenta con su tecnología patentada MicroMax, un proceso que permite encapsular partículas microscópicas de aceites de cannabis en cápsulas robustas que permiten controlar tanto la dosis como el área del estómago en el que el medicamento es liberado.

 

Fuente: CSIRO

El Cannabis contra enfermedades cardiovasculares

Dosis pequeñas y prolongadas de cannabinoides podrían estar asociadas a una reducción del riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

 

Que el cannabis es una fuente inmensa de posibilidades terapéuticas, está hoy ya más allá de toda duda. Aunque podemos decir que recién estamos empezando a profundizar en ellas, la cantidad de estudios científicos sobre los cannabinoides y la forma en que interaccionan con nuestro cuerpo no deja de crecer. Hoy solo nos lamentaremos en esta frase del retraso en el conocimiento en esta área que impuso el prohibicionismo. Y en esta otra frase nos felicitaremos por la existencia de investigadores que luchan por reducir este agujero en el conocimiento.

 

Uno de esos investigadores es el colombiano Juan Carlos Restrepo, cirujano y epidemiólogo clínico especializado en cannabis medicinal, con el que viene trabajando desde hace años para desarrollar medicamentos a partir del THC, CBD, terpenoides, taninos y fenoles. Actualmente se encuentra desarrollando un proyecto en Colombia que incluye la creación de un laboratorio de innovación y desarrollo de plantas medicinales, con énfasis en el cannabis y sus sub-tipos.

 

Restrepo cuenta a Excelsior que “Se ha descubierto que cannabinoides como el cannabidiol, cannabinol y el mismo THC en dosis pequeñas y prolongadas, puede mejorar el peso. Al bajar la grasa corporal, baja el peso común y corriente, la grasa visceral y esto, por ende, disminuye el riesgo cardiovascular, eso cambia el metabolismo de los lípidos, de las grasas en el organismo. Incluso evita que se formen placas en las arterias y se taponen, o sea, evita un infarto como tal”.

 

Pero Restrepo también advierte de que no existe evidencia de que el cannabis fumado prevenga infartos o enfermedades cardiovasculares. Si bien el cuerpo puede beneficiarse de la acción de los cannabinoides, fumar es, en sí, un factor de riesgo para padecer enfermedades del corazón, por lo que su acción medicinal ha de perseguirse mediante metabolitos adecuados en las dosis y vías de consumo adecuadas.

 

El cannabis contra enfermedades cardiovasculares y además puede prevenir o mejorar la diabetes

A pesar de la escasa cantidad de estudios que hay al respecto, Restrepo afirma que “se ha demostrado que los cannabinoides en nuestro organismo previenen o mejoran la diabetes y la prediabetes“, condiciones relacionadas con la obesidad. El cannabis ayuda a mantener el equilibrio en el metabolismo de la glucosa interactuando con los receptores endocannabinoides de nuestro cerebro relacionados con este proceso metabólico.

 

A pesar de que el cannabis estimula el apetito, Restrepo cita un estudio de ‘The Third National Health and Nutrition Examination Survey’ según el cual se relaciona el consumo regular de cannabis con una menor prevalencia de la obesidad y a un menor índice de masa corporal.

 

Pero “no solamente el consumo de THC reduce el peso”, continúa Restrepo, sino que el cambio en el metabolismo que provoca, predispone a la persona a un cambio de hábitos de vida, “y la diabetes es una enfermedad muy relacionada con el estilo de vida”.

 

También parece ser que el THC aumenta la sensibilidad a la insulina y “por tanto nos está protegiendo de la hiperglucemia” puntualiza Restrepo.  Además, “disminuye la glucosa, la adiposis y la obesidad”, aunque reconoce que se necesitan realizar más estudios porque “los cannabinoides actúan de manera muy individual” dependiendo del organismo.

 

Por último,concluye que, dado que la disminución de peso producida por el cannabis mejora “la afinidad de las células a la insulina para disminuir la azúcar, disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares, entre ellas el infarto. Como preventivo es excelente.”.

 

De hecho, según Restrepo, Israel desarrolla las investigaciones mas avanzadas acerca de la aplicación del cannabis para tratar enfermedades cardiovasculares. Además, Suiza, Estados Unidos y Colombia, trabajan en la investigación de extractos de cannabis para prevención de infartos.

 

 

 

 

Luxemburgo aprueba por unanimidad una ley para regular el cannabis medicinal

Luxemburgo acaba de aprobar por unanimidad un proyecto de ley para regular el cannabis medicinal. Se suma así a la treintena de países que han dado el paso, entre los cuales, por supuesto, aun no está España.

De esta forma el pequeño país dispondrá de cannabis o medicamentos derivados accesibles para tratar determinadas condiciones, como esclerosis múltiple, dolor crónico o náuseas producidas por tratamientos de quimioterapia. Según el proyecto de ley aprobado, dentro de dos años se revisará de nuevo la ley para comprobar su impacto y eventualmente ampliar la lista de condiciones que podrán ser tratadas con cannabis. Durante las sesiones de discusión algunos parlamentarios pedían que se incluyese de entrada a otras enfermedades como el SIDA. Al contrario que en Luxemburgo, en Alemania los médicos pueden decidir por sí mismos qué condiciones deben tratar con cannabis en virtud de la libertad terapéutica

 

El cannabis medicinal se distribuirá en las farmacias de cuatro hospitales luxemburgueses en forma de píldoras y aceites, y solo podrán obtenerlo pacientes con receta médica que presenten las condiciones calificadas para el tratamiento con cannabis. No se distribuirán flores de cannabis y el proyecto excluye absolutamente el consumo de cannabis fumado. La receta la podrán expedir médicos cualificados con una formación complementaria sobre el uso medicinal del cannabis.

 

Canadá, un país 3861 veces más grande que Luxemburgo, será el encargado de suministrar el cannabis al pequeño país europeo. A pesar de gozar en el sur de Europa de condiciones más que ideales para producir cannabis de alta calidad en abundancia, la situación es tal que, los países en los que el cannabis medicinal es legal, se ven obligados a importarlo de un frío país al otro lado del océano. En este sentido hace unos días las redes se encendían un poco por la simpatía de Pablo Iglesias por la idea de convertir a España en un país exportador de cannabis. Como vemos, si no somos nosotros, serán otros.

 

Lydia Mutsch, ministra de Sanidad de Luxemburgo, valoraba la aprobación como “un paso importante en el contexto de nuestros esfuerzos por reducir el dolor y el sufrimiento de ciertos pacientes cuando el tratamiento estándar no lo permite”.

 

Con este movimiento, el Parlamento luxemburgués también levantó la prohibición de comerciar con acciones de productores de cannabis que producen exclusivamente con fines médicos.

Estrictamente esta ley no es una “ley del cannabis” especial sino una enmienda a la ley sobre la venta de medicamentos y la lucha contra las adicciones.

Luxemburgo quiere fumar cannabis

Hace pocos días el ciudadanos Joé Schmit lanzó una petición parlamentaria para regular el cannabis recreativo a través de un modelo de coffee-shops como en Holanda. En menos de 24 horas ya había recogido las 4500 firmas necesarias para que se someta la petición a discusión parlamentaria. A pesar de la reticencia política, el cannabis recreativo goza de una creciente aceptación por parte del público luxemburgués. Según una encuesta realizada por el Instituto de Estadística TNS Ilres el pasado mes de febrero, el 56 por ciento de la población está a favor de la liberalización completa del consumo de cannabis.

La versatilidad del cannabis en el sexo

Más allá del fumeteo, el cannabis es una planta que, desde hace milenios, se ha utilizado de muy diversas maneras en multitud de facetas de la vida humana, incluyendo la sexual, como afrodisíaco, lubricante y analgésico. Hoy os hablaremos acerca de la versatilidad del cannabis en el sexo.

 

¿Cannasexuales? No, no se trata de dendrofílicos atraídos sexualmente por el cannabis, sino el nombre que la terapeuta sexual californiana Ashley Manta da a quienes emplean la planta para excitarse o mejorar su vida sexual. Como cuenta a BBC, “yo ayudo a la gente a hacerse con el control de su vida sexual para mejorarla utilizando esta planta milagrosa llamada cannabis”.

 

De lo que se trata no es de colocarse, sino de usar con mucha atención las propiedades de esta planta para dosificar su consumo de forma que revierta en una mejora de la experiencia sexual.

 

Manta continúa contando a BBC que “de lo que se trata es de combinar sexo y cannabis atentamente. Elegir qué productos o variedades puedes consumir o aplicar sobre tu cuerpo para potenciar el placer y la intimidad, y para aumentar la comodidad y la confianza”.

 

Versatilidad del cannabis en el sexo

Uno de esos productos es un spray de aceite de cannabis que se aplica directamte sobre la vulva. “Después de dejarlo en mi vulva durante 20 minutos, siento un sensación de calidez o de cosquilleo, me siento más cómoda con la penetración y tengo una mayor facilidad e intensidad en los orgasmos” continúa Ashley Manta.

 

A este tipo de aceites que estimulan los órganos sexuales también se les conoce como “vibrador líquido” y tuvimos la oportunidad de comprobar sus efectos en la pasada edición de Spannabis Barcelona.

 

Por mucho que a alguien se le ocurra ponerle un nombre ahora, gente usando cannabis para el sexo ha habido toda la vida. Por ejemplo, una forma milenaria de consumo de cannabis en India es el bhang lassi, una bebida que además de cannabis, contiene yogurt, nueces, especias, agua de rosas. Uno de sus usos tradicionales es el de afrodisíaco para las novias en la noche de bodas.

 

Relaionado con su uso sexual, también se cree que las mujeres en el Antiguo Egipto se introducían un preparado de miel con cannabis molido en la vagina para aliviar el dolor del parto, según el libro Mujeres y Cannabis: Medicina, Ciencia y Sociología (Ethan Russo, 2002). Parece ser que el cannabis se usaba para “enfriar el útero y eliminar su calor”, tal vez como una forma de aliviar los calambres.

 

Otros usos que se le da al cannabis en el sexo son como lubricante, particularmente para ayudar a aquellas mujeres que padecen ciertas condiciones que les impiden disfrutar del sexo normalmente, o como mejorador del orgasmo femenino, como aseguran los creadores de la variedad de cannabis Sexxpot. Pero quizá uno de sus usos más comunes sea como desinhibidor. Dependiendo de la variedad y la dosis, el cannabis te pondrá más o menos juguetón, y tenderá a provocarte unos apetitos más que otros. Distintas variedades modularán de forma diferente tu creatividad, tu nivel de euforia, la relajación o lucidez, por lo que es recomendable conocer cómo te afecta cada una para poder sacar el mayor provecho de la experiencia.

 

Pero como con todo, la virtud está en la moderación. Como con el alcohol, cuando hablamos de cannabis también se aplica lo de “si te pasas, te lo pierdes”. Un exceso de cannabis puede afectar temporalmente a la función eréctil del pene, además de que, en un estado alterado de conciencia debemos ser cautelosos con lo que hacemos.

 

Aunque menudean los reportes anecdóticos sobre diferentes beneficios que el cannabis puede aportar a las relaciones sexuales, se necesitan más estudios científicos al respecto. Según Ashley Manta, “ahora tenemos muchos datos pero basados en anécdotas. Pero si ya es difícil conseguir financiación de los gobiernos para investigar temas sobre el cáncer y el cannabis, imagínate lo atrás que estará en la lista de prioridades hacer investigaciones sobre el cannabis y el sexo.”