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El cannabis medicinal en Europa es una asignatura pendiente

Mientras en América la inercia de la legalización del cannabis comienza a hacerse notar con el creciente número de estados en EE.UU. abrazando la legitimidad del consumo recreativo, el golpe de efecto de Canadá al poner en marcha una regulación integral del cannabis, la experiencia de varios años de Uruguay, pionero en estas lides en el mundo, o el proyecto mexicano para subirse próximamente al carro de la legalización, la situación del cannabis medicinal en Europa, más antigua y comedida, las cosas de palacio van despacio.

Pero parece que, de alguna forma u otra, van. Es indudable que el debate crece, así como la aceptación social. Y las grandes compañías de cannabis planean como buitres sobre el viejo continente conscientes del enorme potencial del mercado que está todavía por abrirse. Ya lo decía en octubre Pablo Iglesias: la cuestión no es si se va a regular el cannabis, sino cuándo y cómo. De eso no nos cabe ninguna duda.

No hay más que ver la decisión firme del gobierno entrante de Luxemburgo de legalizar el consumo recreativo de cannabis, lo cual quizá funcione como una forma de romper el hielo. Habrá que ver quién le sigue, pero está claro que en Europa hay todavía una sensación de temor frente al cannabis, como si sacarlo de donde está fuese a desatar todos los males, y eso a pesar de que el cannabis es ya omnipresente, y prácticamente los peores males que se le puedan atribuir se derivan de su actual clasificación.

 

El cannabis medicinal en Europa:

Para que las cosas se normalicen (porque, no nos engañemos, la prohibición del cannabis es la anormalidad que se nos ha querido vender como lo contrario), parece que aquí necesitamos aun convencernos de que el cannabis tiene propiedades terapéuticas que en otros lugares del mundo ya no se discuten. El camino a la legalización total parece que ha de pasar por la legalización o la regulación del cannabis como medicina, y en este sentido ya vemos algunos pequeños pasos en la dirección correcta, aunque todavía muy insuficientes.

El mes pasado el Reino Unido comenzó a extender las primeras recetas de cannabis medicinal, pero con estrictas restricciones: solo se expedirán por médicos especialistas y únicamente en el caso de que los demás tratamientos hayan fallado (lo cual es una forma muy miope de abordar el potencial terapéutico del cannabis, considerando a priori que cualquier otro tratamiento será mejor solo por ser el habitual).

Además, el cannabis recetado corresponderá únicamente a productos de cannabis vendidos en farmacias y no están cubiertos por el Sistema Nacional de Salud, lo cual deja fuera a pacientes con menos recursos y reduce las opciones de tratamiento.

 

Europa, desunida en el cannabis

El mercado europeo está fragmentado. Cada país tiene un enfoque y una legislación con respecto al cannabis que puede diferir radicalmente de la de sus vecinos. Las regulaciones para los productos son tan dispares que para Thomas Skovlund Schnegelsberg, fundador y director ejecutivo de StenoCare, una compañía danesa de cannabis medicinal, “ahora misma navegar en el mercado europeo es como una jungla”.

La Unión Europea está atada de manos. Primero han de ser las diferentes naciones las que establezcan regulaciones claras del cannabis medicinal, pero el problema es que la mayoría (incluido España) miran para otro lado y escurren el bulto. “Ya tengo suficientes problemas” decía Pedro Sánchez en Canadá en septiembre. Quizá son conscientes de que regular el cannabis medicinal implica abordar, más tarde o más temprano, la cuestión del consumo recreativo. Y eso incomoda. Mucho.

Las asociaciones de consumidores de cannabis medicinal en Europa temen por un lado que los legisladores vayan regulando productos con cuentagotas y, por otro, que limiten el concepto de cannabis medicinal únicamente a medicamentos estándar producidos por empresas farmacéuticas, enterrando la posibilidad de legitimar el autocultivo.

 

El interés de la industria contra los pacientes

La presión de las compañías farmacéuticas para limitar la legalización a sus propios intereses es una sombra oscura que hoy ya se manifiesta en formas como Sativex, un spray bucal a base de Cannabidiol y Dronabinol (un isómero del THC) a entre 400€ y 800€ el tratamiento para un mes. ¿Quién puede permitirse un gasto así?

Jacqueline Poitras, activista del cannabis medicinal en Grecia cuya hija toma aceite de CBD para tratar sus crisis epilépticas afirma que “ninguna compañía farmacéutica va a poder ofrecernos esto”, refiriéndose a alternativas diversas y económicas. “Solo la naturaleza puede ofrecérnoslo”, asegura. Porque si uno mismo puede hacerse sus extractos de THC o CBD, aunque menos refinados y estandarizados que los de una farmacéutica, ¿para qué se iba a gastar medio sueldo en un medicamento?

Una regulación del cannabis medicinal que solo sirva a los intereses de las grandes farmacéuticas y empresas cannábicas, grupos que ya están presionando a los legisladores europeos para colocar sus productos, no implicaría una mejora de la situación para los pacientes. Por un lado, vemos la falta de formación médica profesional generalizada que hay sobre el cannabis, las condiciones extremadamente estrictas para expedir recetas (allí donde se permiten) y la enorme carga económica que los productos farmacéuticos basados en el cannabis puede suponer para un paciente o sus familiares.

El mercado negro y el autocultivo seguirán siendo opciones de preferencia, lo que llevará inevitablemente a tener que revisar las regulaciones, con todo el tedio, el esfuerzo y el gasto que implica no hacer las cosas bien desde el principio.

Schnegelsberg de StenoCare señala que a menudo el mercado negro re-etiqueta sus productos pensados para el consumo recreativo como productos de uso medicinal, aprovechando la falta de regulación o los precios imposibles de los medicamentos legales. El problema es el de siempre: el producto del mercado negro no tiene ningún tipo de control de calidad o salubridad, ni información fiable sobre su composición o indicaciones terapéuticas con sus dosis adecuadas, etc.

“No están hechos para ser utilizados por personas enfermas”, dice Schnegelsberg, sino que “son producidas para gente que quiere colocarse un viernes por la noche”.

Pero eso es lo que seguiremos teniendo mientras en esta jungla esté, por ejemplo, la “Big Pharma” presionando para convertir el CBD en un medicamento de prescripción, algo a lo que se opone tajantemente La Asociación Europea del Cáñamo Industrial, la cual dice al respecto que “esto solo sirve a los intereses de algunas compañías mientras perjudica a la joven industria del CBD”.

Lo que está claro es que Europa debe solucionar cuanto antes el desorden que hay con la cuestión del cannabis entre los miembros de la Unión, elaborando una hoja de ruta que puedan consultar las naciones que decidan regular el cannabis medicinal, atendiendo fundamentalmente a los intereses de los pacientes.

Vapear cannabis produce mayores efectos que fumar

Por si alguno aun no ve claro cómo la legalización del cannabis ayudaría a mejorar el consumo responsable en vez de desatar el caos y el desenfreno que temen los detractores, hoy nos asomaremos a las implicaciones de este pequeño estudio que han publicado investigadores del hospital John Hopkins en los cuales se compara vapear cannabis con fumarlo.

Antes que nada, debemos puntualizar que el prohibicionismo del cannabis ha sido y es uno de los principales obstáculos a la investigación de los cannabinoides y los efectos del consumo de cannabis en el cuerpo humano. Las legislaciones prohibicionistas implican engorrosos trámites para acceder a las licencias de las sustancias de estudio, además de limitar la investigación sobre humanos. Sin embargo, la legalización está disparando la investigación científica y, por lo tanto, mejorando nuestra comprensión del cannabis y sus efectos en el cuerpo a corto y largo plazo, en consumidores ocasionales o regulares, y en pacientes médicos.

La progresiva legalización del cannabis en diferentes estados de EE.UU., así como la reciente regulación canadiense y la perspectiva de que en los próximos tiempos asistamos a un efecto dominó en la liberalización del cannabis de las garras del prohibicionismo en muchos otros lugares, está generando una mayor masa de un perfil de consumidor hasta ahora muy limitado: el consumidor primerizo u ocasional.

Es cierto que cada vez más gente se atreve a probar el cannabis no solo a consecuencia de su legalización, sino debido a la aparición de múltiples formas de consumo alternativas, que relegan al clásico porro a un lugar poco destacado en este nuevo mercado.

 

¿Vapear cannabis o fumarlo?

Y aquí es donde entra este pequeño estudio, que se ha enfocado en comparar los efectos del consumo de dosis determinadas de cannabis a través de dos métodos distintos: fumando y vapeando.

Sabemos que generalmente vapear cannabis es más seguro que fumar, dado que se evita gran cantidad de sustancias nocivas de la inhalación directa de productos de combustión, pero los investigadores del John Hopkins han hallado que vapear una determinada cantidad de cannabis produce efectos notablemente más acentuados que fumar la misma cantidad.

“Vapear cannabis produjo mayores efectos farmacodinámicos y mayores concentraciones de THC en la sangre en comparación con dosis iguales de cannabis fumado” asegura el artículo.

En lo que respecta al consumo responsable, esto nos lleva a la conclusión de que al vapear conviene moderar las cantidades con respecto a las empleadas al fumar, particularmente en los consumidores ocasionales o novatos.

“Pueden ocurrir efectos significativos, a veces adversos, de la droga a dosis relativamente bajas de THC en consumidores infrecuentes de cannabis y, por lo tanto, estos datos deben considerarse con respecto a la regulación de los productos de cannabis al por menor y a la educación de las personas que inician el consumo de cannabis” continúa el artículo.

Como vemos, el estudio apela a los controles regulatorios y a la educación del consumidor, en vez de a la demonización y a la prohibición. Estos hallazgos pueden así ayudar a los organismos regulatorios a encontrar criterios para estudiar la conveniencia de imponer límites a la concentración de THC en determinados productos, mejorar la descripción e información de los mismos y ayudar al consumidor a consumirlos de forma más responsable e informada.

El estudio se considera preliminar, ya que se realizó sobre un grupo muy limitado de personas, 17 voluntarios adultos con una media de 27 años de edad y que no habían consumido cannabis en al menos 30 días.

Los participantes acudieron una vez por semana a la Unidad de investigación de farmacología conductual del Centro Médico Johns Hopkins Bayview durante seis semanas, para, en un entorno controlado, consumir aleatoriamente 0,10mg o 25mg de THC vapeado o fumado. La prueba fue de doble ciego, de forma que ni los investigadores ni los participantes sabían qué dosis de THC recibían en cada sesión.

Los investigadores monitorizaron durante cada una de las seis sesiones los efectos fisiológicos, además de los efectos auto-reportados en un cuestionario, midieron signos vitales y analizaron la sangre de los participantes, llegando a la conclusión de que el vapeo es una forma sensiblemente más eficiente de obtener los efectos del THC, tanto los deseables como los indeseables.

“Definitivamente existe una diferencia en la cantidad de droga que llega a la sangre cuando es vapear cannabis en lugar de fumarla, así que hay que tener en cuenta la dosis para asegurar que la gente esté usando cannabis de manera segura”, afirma Tory Spindle, investigador de la unidad de investigación de farmacología del comportamiento de Johns Hopkins Bayview.

Los investigadores insisten en que estos resultados se aplican a los consumidores ocasionales y pueden no ser extensibles a consumidores regulares, los cuales pueden haber desarrollado tolerancia a estos efectos y aprendido a regular la dosis.

 

El cannabis en las reuniones familiares navideñas

No, no vamos a engañarnos haciendo como si las cosas fuesen normales aquí con respecto al cannabis, y este fantástico articulito de GrowthOp lo pudiésemos aplicar a nuestro contexto al 100%, pero al menos podemos sacar algo de él: el prohibicionismo del cannabis es una lata, y el cannabis en las reuniones familiares navideñas pueden volverse un verdadero tostón para el que quiere o necesita consumir un poco.

No, los consumidores de cannabis no son todos unos pasotas a los que les da igual lo que piense su madre o sus tíos y, aquí tenemos que lidiar con la desinformada desaprobación de muchos de nuestros familiares si descubren nuestra afición por la plantita o nuestro punto de vista acerca de su consumo, familiares que, por otra parte, convirtiéndose todos de repente en una especie de super-cuñados, no dudan en sentar cátedra y pontificar sobre lo malas que son las drogas mientras se bajan un whiscacho y se fuman un Montecristo después de los vinos, las cervezas, los cavas y el carajillo.

Claro que siempre está ese primo enrollado con el que te solías escapar en plena cena de Nochebuena para fumar un poco, pero por lo general, ya con cierta edad, con niños y todo, procuramos un poco de discreción, y aquí es donde puede chocar nuestra relación con el cannabis como parte de nuestro estilo de vida, con los prejuicios de los demás.

 

Cómo lidiar con el cannabis en las reuniones familiares

Frente a ello, el artículo de GrowthOp propone una serie de medidas que quizá quieras considerar para anticiparte a ciertas situaciones, en vez de encontrarte de repente en la disyuntiva de desaparecer 15 minutos para relajarte con lo tuyo en plena celebración, o de poner cara de paisaje mientras te lías uno cuando se sirven los cafés y los turrones a la vista de todos. Creo que la mayoría estamos aún un poco lejos de llegar a ese nivel de relajación. Me refiero, claro, a la mayoría de los que seguimos pasando las “fechas señaladas” con nuestras familias.

Estas medidas pasan, primero de todo, por no hacer de ello un problema: puedes perfectamente prescindir por unas horas de consumir. Una pausa no solo no te hará daño, sino que te hará bien. “Puede que tengas sudoraciones nocturnas y sueños vívidos, pero al menos no vas a recibir la mirada desaprobatoria de ese pariente especialmente preocupado. Cantar un mantra en tu mente puede ser un buen truco de autoayuda”, propone Mary Schumacher, la firmante del artículo.

Otra propuesta es realizar un pequeño “switch” en la forma de administración para reducir la atención sobre tu persona, por ejemplo, consumiendo cannabis mediante comestibles en vez de fumándolo. Claro que, a menos que seas de los que tienen el tiempo y la maña para hacer algo de repostería cannábica, alternativas prácticas y reales no tenemos por estos lares. “Cuando se trata de cannabis, tener una reserva de comestibles convenientemente infusionados es una manera perfecta de consumir sin llamar la atención”.

Ya, pero aquí aún estamos lejos de tener esas sofisticadas chuches con THC al alcance de la mano, o laminitas sublinguales y otras virguerías que comienzan a menudear en las regiones que han aflojado la mordaza al consumo recreativo de cannabis. Lo más fino que como consumidor casual me he topado es una madalena. En serio.

“Un vaporizador es también una manera maravillosamente discreta de ponerse a tono. Lo único que has de hacer ese dar un pequeño paseo alrededor de la manzana”, sugiere como alternativa el artículo. Y, si tienes perro, también tienes la excusa perfecta.

 

Si no quieres esconderte, no lo hagas

Pero ojo, el artículo no está diciéndote únicamente que has de agachar la cabeza y ser discreto o abstenerte. También puedes dar caña con el tema, sobre todo si el foro empieza a espolearte en esa dirección.

No necesitas una excusa para ser tú mismo y educar gentilmente a otros a lo largo del camino, pero si de hecho eres un paciente médico y necesitas tu medicina durante todo el día y tienes algunas palabras apropiadas para los que no entienden, asegúrate de que no eres tú el que se pone a la defensiva” aconseja Schumacher.

El consejo es, de hecho, espectacular (¿puedo decir cojonudo?), particularmente si puedes ejercerlo en una región donde tienes a la ley de tu lado. En EE.UU. el cannabis medicinal es legal en 33 estados. Imagina poder consumir tu medicina en plena cena de Nochebuena, consciente de que si a la tia abuela Carmina se le ocurre soltarte algo después de haberte fulminado con la mirada, le puedes citar un artículo de la ley de estupefacientes que seguramente te sabrás de memoria, para, a continuación, invitarle a apurar su copita de cava y continuar tranquilamente con la celebración.

“Sal a fumar tu porrito o a vapear, pero si no quieres esconder nada a nadie, no lo hagas. Tú eres el que va a tener un buen sueño esta noche gracias a tu fiel índica traída para ese propósito”, propone finalmente el artículo.

En definitiva, equilibra con ecuanimidad la situación. Si eres un consumidor responsable, puedes calcular perfectamente hasta dónde puedes forzar la situación. Usa a tu favor la discreción y explora el límite de tus familiares con inteligencia. Quizá, después de todo, te lleves una sorpresa y descubras que tu tío el concejal, tan formalito y repeinao es un fumeta de cuidado, o que tu prima la monja no tiene ningún problema con que consumas cannabis, y hasta te pide una calada.

 

 

 

 

 

Instantánea al cannabis un lunes de diciembre

Mientras vemos cómo invariablemente las noticias sobre el cannabis en España desaparecen del foco mediático tan pronto como surgen, al menos podemos echar un ojo al panorama en el resto del mundo.

En líneas generales, la discusión sobre la legalización no deja de crecer y, acompañándola, en algunos lugares del mundo progresivamente se van relajando las leyes. Sobre todo, parece claro que la aceptación de la dimensión medicinal del cannabis parece ser una puerta para la regulación, y ayuda a cambiar poco a poco la imagen de estigmatización de la planta.

Echemos pues un vistazo al mundo del cannabis en este lunes de diciembre.

 

EE.UU., cada vez un poco más verde

El estado de Michigan en EE.UU. se está preparando para la legalización del consumo recreativo de cannabis, convirtiéndose en el primer estado del medio oeste en implementar la medida y sumándose así a la decena de estados en los que esta regulación ha tenido lugar.

Si todo va bien, el próximo 6 de diciembre entrará la regulación en vigor en Michigan, después de que la medida fuese aprobada por sufragio popular. Los habitantes de Michigan mayores de 21 años podrán poseer y consumir legalmente marihuana en propiedades privadas, pero la venta no estará regulada hasta el Departamento de Licencias y Asuntos Regulatorios de Michigan establezca la reglamentación para ello, algo que se espera que ocurra comienzos de 2020.

El cannabis medicinal ya estaba regulado en el estado desde 2008.

 

Nueva Zelanda quiere una reforma sobre el cannabis

En otro rincón del mundo, Nueva Zelanda, la gente parece querer también revisar de una vez la cuestión del cannabis. Según una reciente encuesta llevada a cabo por la NZ Drug Foundation, dos tercios de los votantes neozelandeses están a favor de una revisión de las obsoletas leyes sobre el cannabis en el país, siendo la legalización la opción más popularmente aceptada.

“Estos resultados muestran que los neozelandeses están preparados para un futuro en el que el cannabis esté regulado. La gente se da cuenta de que la forma en que estamos lidiando actualmente con el cannabis no está funcionando“, asegura Ross Bell, Director Ejecutivo de NZ Drug Foundation.

“El apoyo a la legalización y a la despenalización ha seguido creciendo. Esta es una buena noticia para aquellos que apoyan el tratamiento del uso de drogas como un asunto de salud, no como un asunto criminal. Esta es una señal de que la gente está lista para votar por un cambio en el referéndum sobre el cannabis que tendrá lugar en o antes de las elecciones de 2020″.

 

Regular el cannabis recreativo, una meta del nuevo gobierno de Luxemburgo

No se trata de un objetivo a largo plazo, ni de un plan vago de esos que se procrastinan ad infinitum, sino de un compromiso al que han llegado los tres partidos que conforman la coalición del nuevo gobierno luxemburgués, el Partido Democrático, el Partido de Trabajadores Socialistas de Luxemburgo y los Verdes.

El pasado jueves anunciaban en rueda de prensa que legalizarán el cannabis recreativo y su distribución comercial, lo que le convertiría en pionero en Europa en tomar esta medida.

“Si la reforma permite las ventas a no residentes, el impacto sería masivo”, contaba a Marijuana Business Daily Bill Wirtz, analista de políticas del Consumer Choice Center. “Sería una gran noticia para los consumidores y el comienzo de una nueva era de la política de drogas en la UE”. Sin embargo, añadía, “si la reforma termina dejando a los no residentes fuera del mercado, el gobierno podría incluso enfrentar demandas antidiscriminatorias. Además, si realmente se quiere resolver el problema del mercado negro, se tiene que abrir las ventas a cualquiera.”

Primera paciente con receta legal de cannabis en Reino Unido

Después de que el pasado mes Reino Unido legalizara el cannabis para uso medicinal, Carly Barton, una mujer que sufre dolores crónicos de la fibromialgia que desarrolló tras un ataque hace 12 años, ha recibido la primera receta de cannabis en el país por parte de un médico privado especializado en el tratamiento del dolor.

No obstante, el sistema nacional de salud no cubre este tratamiento, por lo que la esperanza de Barton es que resulte lo suficientemente efectivo como para que el gobierno decida integrarlo en el sistema de salud. A Barton le va a salir caro: 2500 libras (unos 2815€) por un tratamiento de tres meses. Por ello teme que, si el Sistema Nacional de Salud no subvenciona los tratamientos con cannabis, surja un “sistema de dos niveles” en el que los pacientes que no pueden permitirse el lujo de pagar el tratamiento, tengan que seguir recurriendo al mercado negro.

 

 

 

 

 

Primer ensayo mundial para tratar tumores cerebrales con THC

Noticias como las de hoy no solo nos muestran el potencial del cannabis que está descubriendo la ciencia para el tratamiento de enfermedades, sino la irresponsabilidad de someterlo a políticas que dificulten la investigación sobre el mismo. Así, uno se pregunta si, sin el prohibicionismo del cannabis que se cernió como un oscuro velo sobre prácticamente todo el mundo durante casi un siglo, podríamos haber avanzado suficientemente en nuestra comprensión de la planta como para salvar muchas vidas y aliviar mucho dolor.

Cuando los investigadores deciden que vale la pena realizar un ensayo en humanos que hasta la fecha se había realizado en laboratorio o en animales, es por una buena razón. Desde que Australia levantara las restricciones a la investigación científica del cannabis en 2017, los investigadores pueden, por fin, realizar ensayos clínicos de larga duración con cannabis, en vez de limitarse al estudio de los efectos secundarios de su consumo.

 

Tratar tumores cerebrales con THC

En este contexto, investigadores del Endeavour College of Natural Health, con el apoyo del profesor Charlie Teo, el internacionalmente renombrado neurocirujano pionero en el empleo de cirugías mínimamente invasivas para la operación de tumores cerebrales, dirigirán un ensayo clínico para determinar si el THC del cannabis puede beneficiar a pacientes con tumores cerebrales malignos.

Según la directora del estudio, la Dra. Janet Schloss, coordinadora de ensayos clínicos en el Endeavour College of Natural Health, “este será el primer ensayo clínico mundial en examinar la tolerabilidad y el efecto tumoral del cannabis medicinal ingerido por vía oral en humanos con cáncer de cualquier tipo”.

“Nuestro equipo de investigación del Endeavour College colaborará con el Profesor Teo para examinar el impacto del cannabis medicinal cuando se utiliza junto con el tratamiento estándar para el cáncer”.

“Además del impacto tumoral, estudiaremos si el cannabis medicinal puede mejorar la calidad de vida, reduciendo síntomas comunes como dolor de cabeza, náuseas y vómitos”.

En concreto, la fase dos del ensayo intentará determinar hasta qué punto el THC es tolerado por pacientes de glioma, un tumor cerebral particularmente agresivo, a menudo resistente a la cirugía, la quimioterapia y la radioterapia.
“Esta resistencia significa que es vital que los investigadores desarrollen nuevas terapias para tratar esta enfermedad, que es una de las razones por las que el ensayo clínico es importante”, dijo la Dra. Schloss.

El ensayo también pretende determinar también si el THC puede reducir el crecimiento tumoral cuando se combina con tratamientos estándar.

“Estudios recientes han demostrado que los agentes activos del cannabis pueden ralentizar el crecimiento tumoral y creemos que es esencial seguir investigando. Si podemos establecer pautas de dosificación y entender si el cannabis medicinal puede ayudar al tratamiento estándar, esto podría cambiar la vida de los pacientes con glioma y sus familias”, añadió Schloss.

En este ensayo aleatorizado, los participantes complementarán sus tratamientos estándar con la toma diaria, antes de acostarse, de una dosis de aceite de cannabis con una alta concentración THC.

Solo en Australia unas mil personas son diagnosticadas con esta forma devastadora de cáncer cerebral, al que ha sobrevivido menos de un 5% de quienes lo han padecido en los últimos cinco años. La mayoría de pacientes de glioma no sobrevive más de un año desde su detección.

Según expresa la propia web del Endeavour College of Natural Health, al tratarse el cannabis de una planta, hace que la Oficina de Investigación de Endeavour resulte una institución ideal para llevar a cabo este ensayo, dada su trayectoria en la elaboración de investigaciones empíricas sólidas sobre el uso hierbas y plantas.

De esta forma se pretende fortalecer la investigación basada en la evidencia científica sobre el empleo de medicina complementaria y su impacto en la salud del paciente.

La Dra. Schloss confía que los resultados del ensayo permitan alentar un cambio de política que facilite el acceso al cannabis medicinal mediante prescripción médica.

Otros estudios, incluso uno realizado en España, ya sugerían el potencial de tratar tumores cerebrales con THC, pero esta es la primera vez que se ensayará sobre pacientes reales en un estudio a gran escala.

Santiago de Chile lista para Expoweed 2018

Mañana arranca la séptima edición de Expoweed 2018, la feria del cannabis más grande de Latinoamérica, en el Parque O’Higgins de Santiago de Chile.

 

Como la organización cuenta en su web, “Expoweed 2018 es un espacio de tres días en donde convergen distintos agentes de la industria. Hablamos de grandes marcas y empresas, microempresarios, cultivadores, consumidores, expertos en el área de salud e investigación que cada día se preparan más, para brindarte una experiencia de primera en la feria más grande del Cáñamo en América Latina.”

El evento, que se extenderá hasta el domingo 2 de diciembre, acogerá más de 100 stands de grandes y pequeñas empresas de la industria del cannabis, entre las que se encuentran nuestros amigos de Hortitec y Hesi, además del área de la salud, y espacios de información sobre consumo responsable, investigación y cosmética.

Según la productora del evento, Carol Cubillos, “en esta versión del evento vienen muchas nuevas tecnologías con cannabis y aplicaciones para su uso, además de charlas con expositores nacionales e internacionales y talleres. También se realizará un censo cannábico que podrá reflejar estadísticas reales de los consumidores de cannabis”.

Este dato puede resultar particularmente interesante, dado que según un reciente informe de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, más del 15% de la población nacional entre 15 y 64 años consumió cannabis al menos una vez al año, posicionando al país andino en el tercer puesto de mayor consumo de cannabis en el mundo, tras EE.UU. e Israel.

Quizá también por esta elevada tasa de consumo, Expoweed 2018 pone su foco en la concienciación del consumo responsable y en la prevención del consumo en adolescentes.

“La intención de este evento es educar a la gente que consume marihuana”, cuenta Cubillos a Publimetro. “Hay mucha desinformación en Chile con respecto a esta droga, personas que no apoyan este tipo de eventos, pero este es un evento cultural que además de la fiesta y shows de música que ofrece, también concientizar a la gente sobre la prevención y el uso medicinal de la planta para gente que realmente la necesita”.

Para ello, Expoweed 2018 cuenta con el Cáñamo Forum, un espacio informativo con charlas que cubrirán distintos aspectos de la cultura cannábica como el papel de la mujer, además de usos legales, aplicaciones medicinales en humanos y animales, y consumo responsable entre otros. Entre los expositores se encuentra la Fundación Daya, una de las grandes impulsoras de la Ley del Cultivo Seguro en el país, que, a pesar de su aprobación en el Congreso, todavía no ha sido puesta en tabla en el Senado.

Por supuesto, como en toda buena feria de cannabis, la música ocupará también un lugar importante en Expoweed 2018, con las actuaciones de Drefquila el viernes 30 de noviembre, Guachupé y Villa Cariño el sábado 1 de diciembre, y Quique Neira y Joe Vasconcellos el domingo 2 de diciembre.

 

Funcionaria contra el autocultivo de cannabis: “Quieren enfermar a la sociedad”

Cuando se trata de la salud, e incluso de la vida de seres humanos, hacer demagogia sobre el cannabis resulta especialmente patético, especialmente si se ejerce desde la autoridad de personas presuntamente competentes.

Es el caso de la Directora Ejecutiva de la Agencia para la Prevención y Asistencia de Adicciones de la Provincia de Río Negro en Argentina, Mabel Dell Orfano, que parece estar determinada a perpetuar el peor formato de política para gestionar la relación de esta planta con la sociedad: el prohibicionismo.

De hecho, sin pretenderlo, Dell Orfano, en su crítica a quienes persiguen el fomento del autocultivo, no hace sino dar razones de peso para justificar la necesidad de una regulación integral.

En Argentina, casi como en cualquier otra parte el mundo, la guerra contra las drogas y el prohibicionismo de la marihuana han demostrado ser vías inútiles para evitar su consumo o sacarla de la calle. El cannabis sigue siendo la droga ilegal más accesible, pero sin regulación, sin educación ni información, muchos consumidores no saben exactamente qué están consumiendo.

Existe en Argentina un fuerte movimiento que lucha por la regulación del autocultivo de cannabis medicinal que ha decidido tomar cartas en un asunto que las autoridades se niegan a abordar, ofreciendo cursos de capacitación para el prensado del aceite, e incluso ofreciendo medios para analizarlo y determinar así dosis para tratamientos que también algunos médicos empiezan a recomendar, dado que, a pesar de la legalidad del cannabis con fines medicinales, el acceso al aceite terapéutico sigue siendo excesivamente caro y complicado y de ninguna forma facilitado por el Estado.

 

“Quieren enfermar a la sociedad”

Los legisladores Daniela Agostino (ARI-Cambiemos) y Nicolás Rochás (FPV) presentaron recientemente un proyecto para autorizar el autocultivo de marihuana a aquellos pacientes que tengan recetado el uso de aceite de cannabis, noticia de la que se hizo eco el diario La Mañana de Cipolletti, y que Dell Orfano valoraba de esta forma:

“Es una vergüenza que los diarios sigan publicando estas noticias, sin tener lectura sobre la evidencia científica y todas las consecuencias como los efectos colaterales graves que pueden existir en personas que se hagan su propia medicina, sin saber qué moléculas están más concentradas en el aceite que fabrican, o si pueden estar contaminados con fertilizantes o insecticidas de consecuencia tóxicos”.

A continuación, arremetía con una frase a caballo entre el populismo y la conspiratoria: “La verdad que quieren enfermar más la sociedad”, para luego rematar con la idea de que la presión social que se está ejerciendo sobre el asunto del cannabis en la actualidad persigue “hacerles el caldo gordo a las multinacionales que quieren legalizar la marihuana en el mundo, planteando que no hace nada como decían del tabaco.”

Della Orfano, concluye su embestida asegurando que una eventual regulación del cannabis desencadenaría una idiotización de la sociedad: “Menos mal que ya tengo muchos años y no voy a alcanzar a padecer una sociedad rionegrina idiotizada”.

 

Rapapolvo de una autocultivadora a Dell Orfano

A la luz de estos comentarios y argumentaciones, uno se pregunta si no será ella una representante de esta sociedad idiotizada que teme para el futuro de la provincia. Pero dejaremos que sea Maria Eugenia Sar, a quien la justicia federal autorizó el cultivo de cannabis para la producción de aceite para su nieto Joaquín, que padece síndrome de Tourette, quien le ponga los puntos sobre las íes a Della Orfano, con esa elocuencia provinciana imbatible que creemos necesario reproducir íntegramente:

“Vergüenza es tener una funcionaria como usted, Dell Orfano, a cargo de la Agencia para la Prevención y Asistencia del Abuso de Sustancias y de las Adicciones. Personalmente usted y el ministro de Gobierno, Luis Di Giácomo (médico psiquiatra), nos denigraron cuando, en una reunión de comisión ampliada a la que nos invitaron los legisladores a usuarios e investigadores de Cannabis Medicinal”

“Cuando terminamos nuestro relato, Di Giácomo expresó sus condolencias y dijo ‘pero la marihuana se ha cobrado muchas muertes’ y acto seguido pasaron un video ilustrativo con los carteles colombianos y mejicanos. En conclusión, fuimos invitados a hablar de una medicina y ustedes nos trataron de narcos. No le alcanzó y en el pasillo, ya sin argumentos que fundamentaran las supuestas muertes me refutó que los intoxicados por cannabis provocaban accidentes de tránsito. Revise qué le hace el clonazepan a la gente, usted lo debe recetar”.

“En la segunda oportunidad que fuimos a la Legislatura con el abuelo de Joaquín, usted se acercó de entre las sombras y nos preguntó, no sé si con preocupación o con perversidad, si no teníamos miedo de darle marihuana a un niño. Miedo le tengo a Monsanto, a los antisicóticos, a los desinformados que nos ponen piedras en el camino, al Estado que no avanza, a eso le tengo miedo”.

“Usted es simplemente impresentable, los comentarios que hace son de una gran irresponsabilidad (“sin saber qué moléculas están más concentradas en el aceite que fabrican…”), sí señora, yo sé lo que tiene el aceite que toma Joaquín, sé cuáles y cuántas moléculas tienen, de las que se puede saber. Y lo sé porque tenemos el privilegio de tener un amparo y acceso a los cromatógrafos que tienen algunas universidades de la provincia de Buenos Aires. Todos y cada uno de los que usan cannabis deberían poder medirlo, pero claro, con funcionarios como ustedes, eso está lejos de ser realidad”.

‘… o si pueden estar contaminados con fertilizantes o insectisidas de consecuencia Tóxicos..’. “Todos los días comemos verduras y frutas con sustancias tóxicas, ¿le suena el glifosato? Ocúpese de eso en vez de escribir barbaridades y meterle miedo a la gente. Ocúpese de que se suspendan las publicidades como la de la difenhidramina que se ofrece por TV como somnífero de venta libre”.

“Y usted sabe las reacciones adversas en un niño de 5 años que puede provocar la Risperidona, o el Clonazepan, o el Valcote?. Le recuerdo algunas de la Risperidona: Infección del tracto respiratorio superior, neumonía, bronquitis, sinusitis, infección del tracto urinario, gripe; hiperglucemia, aumento de peso, aumento del apetito, disminución de peso, disminución del apetito; insomnio, depresión, ansiedad, trastornos del sueño, agitación; parkinsonismo, cefalea, sedación/somnolencia, y 20 más que aparecen en el prospecto. Nada, pero nada de eso le pasa a quien toma 6, o 10 o 20 gotas diarias de Aceite de Cannabis.”

‘…La presión social para hacerles el caldo gordo a las multinacionales que quieren legalizar la marihuana en el mundo…’. “La presión es corporativa, es de las multinacionales, de los laboratorios y del narcotráfico, no de los padres o abuelos que tuvimos que aprender a cultivar esta noble planta y las tenemos escondidas en un placar o en el fondo de un patio, siempre con el miedo de ir presos. También tuvimos que aprender a hacer aceites, tinturas, a descarboxilar, a diluir, a titular.”

Porque el Estado no se ocupa de lo que se tiene que ocupar, de la salud, de respetar el tratamiento que el médico y el paciente elijan. Bue, bien clarito, como usted que es funcionaria y escribe comentarios de cuarta en un diario regional. Ocúpese señora, haga lo que tiene que hacer y déjenos a nosotros tranquilos que ya tenemos suficiente con atender a nuestros enfermos, plantar, cosechar, hacer el aceite, ayudarnos y contenernos entre nosotros y pelear todos los días porque no haya más presos por plantar y porque el autocultivo sea ley.”

“Porque la salud no puede esperar a que funcionarios como usted salgan de su cómodo sillón, dejen de escribir estupideces y se ponga a trabajar seriamente en una Ley de Cannabis Medicinal como se merece nuestra provincia”.

 

Piden la renuncia de Dell Orfano

Por “la ignorancia en materia de cannabis medicinal” que se desprende de las declaraciones de Dell Orfano, el legislador Nicolás Rochás pide su renuncia, declaraciones que además expresan “la más recalcitrante y retrógrada posición que se pueda tener sobre este tema”, y denuncia que “esta penosa posición ideológica beneficia a las multinacionales por encima de la salud y la urgencia de las familias”.

 

Fuente: ADN Río Negro

Imagen: Noticias Río Negro

Un abogado exige legalizar el cannabis en Alemania

Un ciudadano alemán exige al gobierno federal que se elimine el cannabis de la Ley de Estupefacientes y se legalice su cultivo, consumo y venta, informa Legal Tribune Online.

Se trata del abogado ya jubilado Thomas H., cuyo propio abogado Volker Gerloff ha presentado en su nombre una demanda de más de 90 páginas que los jueces del Tribunal Administrativo discutirán mañana en Berlín.

 

Thomas H. Tiene 69 años y quiere pasar el resto de sus días consumiendo cannabis sin meterse en problemas y montar un pequeño negocio de venta de productos de cannabis en Alemania. Parece que lo tiene claro y, está tan determinado a ello, que se ha puesto a indagar en la constitucionalidad de las leyes que se lo prohíben.

Gerloff asegura que su cliente “ha sido testigo de la destrucción de muchos currículums de consumidores de cannabis en su vida profesional debido a la criminalización del cannabis“, lo cual le convirtió desde hace años en un comprometido partidario de la legalización.

Pero tanto la Ley de Estupefacientes como la Ley Penal alemanas se interponen en sus planes, de ahí que H. Haya emitido esta demanda con el fin de que el Gobierno Federal promulgue una ordenanza para eliminar el cannabis de la Ley de Estupefacientes y lo legalice.

 

La prohibición del cannabis en Alemania es inconstitucional

Los principales argumentos que baraja la demanda son la protección de los menores y el “drenaje” del mercado negro, además de que la ilegalidad del cannabis atenta presuntamente contra derechos fundamentales recogidos en la Ley Fundamental alemana, como el derecho al libre desarrollo de la personalidad, el derecho a ejercer libremente una profesión y el derecho a la igualdad de trato.

La demanda pone el dedo en la llaga cuando apunta la incoherencia de que el tabaco y el alcohol sean sustancias legales, cuando el cannabis no supone una amenaza mayor para la salud física y mental ni para la organización de la coexistencia social que la de estas otras sustancias. “Es sólo en los regímenes autoritarios donde ciertos conceptos morales son aplicados por la represión estatal”, dice en este sentido el texto de la demanda.

Pero un comunicado de prensa del Tribunal Administrativo encuentra la demanda inadmisible, no solo porque el demandante no tenga derecho a exigir la promulgación de una ordenanza, sino porque “no existen pruebas que sugieran que las consideraciones del poder legislativo y de las ordenanzas, que se basan en una prohibición de gran alcance de la manipulación de productos de cannabis, sean claramente erróneas”.

 

El Gobierno Federal ignora la evidencia científica

Es decir, según sugiere el Tribunal Administrativo, el cannabis sería una sustancia justificadamente más peligrosa que el alcohol o el tabaco, algo que resulta obviamente falso y solo puede sostenerse por la “represión estatal” a la que se refiere la demanda.

En 1994 el Tribunal Constitucional sentenció que la ilegalidad del cannabis se ajustaba a la constitución alemana, pero el Gobierno Federal ha ignorado sistemáticamente la acumulación de evidencia científica que pone en cuestión la peligrosidad atribuida a la sustancia, negándose a reconsiderar la prohibición.

Pero para Gerloff la demanda es perfectamente admisible. “Si una regulación legal en vigor viola los derechos fundamentales a gran escala, y es posible que el Gobierno Federal pueda cambiar esta situación por medio de una ordenanza, entonces el margen de maniobra del gobierno puede reducirse de tal manera que el demandante pueda reclamar la ordenanza correspondiente”, asegura Gerloff.

El demandante espera que espera al menos que el Tribunal Constitucional considere incinstitucional la situación jurídica actual con respecto al cannabis.

En los últimos años, desde funcionarios de policía hasta más de un centenar de profesores de derecho penal se han pronunciado a favor de la legalización en Alemania, llegando estos últimos incluso a presentar una petición al Parlamento, dado que la prohibición no solo es inútil, sino cara y perjudicial para la sociedad y los consumidores.

Alemania no tiene leyes excesivamente duras con respecto al cannabis, en comparación con sus vecinos. Además, existen muchas voces de autoridad pronunciándose a favor de la legalización e incluso existen iniciativas para demostrar que es posible sin que afecte negativamente a la sociedad. Se considera que al menos un 5% de la población es consumidora y, al igual que en cualquier parte, la prohibición no limita necesariamente su acceso al producto, pero sí su calidad y salubridad, además de atentar contra sus derechos fundamentales, por no hablar del hecho de que el prohibicionismo alienta un mercado negro que está provocando que el número de consumidores menores no deje de crecer.

 

La legalización del cannabis desata las manos a los científicos

La semana pasada la autora y periodista especializada en cannabis Amanda Siebert publicaba en el New York Times un artículo acerca del impacto que ya comienza a tener la legalización del cannabis en Canadá en el mundo de la ciencia, en el que contaba cómo la legalización desata las manos de los científicos

De repente, prácticamente un único lugar en el mundo tiene todo el potencial para estudiar el cannabis y su relación con el ser humano en prácticamente cada faceta que se pueda concebir. La ley del cannabis recién implementada en Canadá “reemplaza un sistema restrictivo que trataba a los investigadores como si fueran traficantes de drogas” dice Siebert en su artículo.

De un sistema que exigía una verificación de antecedentes penales por parte de las autoridades, se ha pasado a uno en el que el mismo gobierno está financiando 14 nuevos estudios y reservando millones de dólares para becas de investigación entorno al cannabis.

Por primera vez en la historia se están haciendo y proyectando ensayos a gran escala implicando al cannabis, con los que se podrá responder con más precisión cuáles son las posibilidades de la sustancia para tratar los efectos secundarios de la quimioterapia o reducir las crisis epilépticas. Incluso se está implementando una cátedra universitaria orientada exclusivamente a la investigación del cannabis como potencial solución a la crisis de opioides.

Otras investigaciones pretenden dilucidar hasta qué punto el cannabis sustituye al alcohol, descodificar el atractivo sensorial que produce en los seres humanos o discernir hasta dónde llegan las diferencias entre variedades sativas e índicas.

Casi nada. Por si fuera poco, toda una industria con una plétora de productos diversos, desde bebidas a cosméticos, está floreciendo a la luz de la legalización, mientras que académicos y organizaciones sin ánimo de lucro aprovechan el impulso para desarrollar programas de educación y de “alfabeticación sobre el cannabis” entre los adolescentes, continúa Siebert.

Y la cosa no se queda de puertas para adentro: las compañías canadienses han comenzado a meter la patita en Europa o Latinoamérica en proyectos científicos, muchos de los cuales son posibles gracias a las importaciones de cogollos y aceites desde Canadá, por lo que el país norteamericano se ha convertido literalmente en la despensa de cannabis para investigación en gran parte del mundo, una posición que ostenta a pesar de tener que limitar su producción al indoor, dado su clima poco propicio para los cultivos de exterior.

 

 

Fracaso del experimento prohibicionista

Todo ello está poniendo en evidencia las argumentaciones de las distintas clasificaciones restrictivas del cannabis tanto en legislaciones nacionales como en los acuerdos internacionales. Y no solo eso, sino que está permitiendo que Canadá domine el sector prácticamente en cada ámbito.

Un productor de cannabis medicinal estadounidense reclamaba al presidente Trump mediante un anuncio en el Wall Street Journal, una regulación federal del cannabis dado que “Estados Unidos está perdiendo rápidamente su ventaja competitiva con Canadá”.

Siebert también cita a Jonathan Page, un biólogo de plantas de Vancouver que dirige el proyecto genoma del cannabis: “El regreso de la marihuana a la corriente dominante canadiense, que tanto le costó conseguir, sugiere que las plantas psicoactivas son importantes para la vida moderna y que continuarán dando forma a la cultura humana. La prohibición fue sólo un punto en la línea temporal de la civilización y una época oscura para la ciencia.”

Esto es relevante si tenemos en cuenta que la prohibición coincidió con una etapa muy sensible y determinante en el desarrollo de la ciencia. Literalmente la prohibición nos ha retrasado en la comprensión del cannabis y nos ha privado de décadas de poder estar beneficiándonos de sus aplicaciones y reduciendo el padecimiento de millones de personas durante un par de generaciones.

Aquellas naciones que están rompiendo con esta inercia prohibicionista son las que ya están comenzando a beneficiarse del regreso del cannabis. El resto parece no haberse dado cuenta de que el experimento del prohibicionismo fracasó estrepitosamente.

 

La legalización del cannabis y el fin del mundo

A las naciones que insisten en su postura retrógrada y anacrónica, que miran para otro lado cuando se les pone sobre la mesa la realidad no ya de la inutulidad, sino de los estragos que produce el prohibicionismo, se les están acabando las excusas. La resistencia que ejercen es inútil y lo único que está consiguiendo es empeorar una situación ya de por sí mala.

 

La liberación, como vemos, desata las manos de la ciencia, y no terribles demonios. Ninguno de los lugares donde el cannabis está regulado está reportando el fin del mundo. El único mundo que se acaba es el de la sinrazón. La semana pasada os comentábamos que Rick Garza, director del Consejo del Alcohol y el Cannabis del estado de Washington, tras varios años de legalización, afirmaba con tranquilidad que “el cielo no se ha caído”.

 

Algo similar reporta, tras poco más de un mes de legalización en Canadá, John MacLeod, oficial de información pública de la Policía Regional de Halifax. “Nuestras llamadas a servicio, o llamadas de quejas acerca de fumar en público o ese tipo de cosas, han sido bastante consistentes con lo que había antes de la legalización”, contaba MacLeod a The Western Star. “No hay nada que realmente se desmarque estadísticamente. Nuestros números han sido bastante consistentes. No ha habido ninguna gran inversión de nuestros recursos desde entonces (desde la legalización)”.

Primer calendario de adviento de cannabis legal en Canadá

El año pasado a Coast to Coast Medicinals, compañía canadiense de cannabis medicinal, se le ocurrió por estas fechas poner a la venta un calendario de adviento de cannabis. La reacción del público fue totalmente inesperada según contaba la fundadora de la compañía, Lorilee Fedler. La demanda fue tal que se acumuló una lista de 1500 personas intentando acceder al producto, el cual se en ofrecía diversas variantes: cogollos de sátiva, de índica, de ambos, productos comestibles o productos de CBD.

 Navidad 2018, la primera navidad con un calendario de adviento de cannabis

Este año y, tras más de un mes de legalización del consumo recreativo de cannabis en Canadá, la compañía de reciente creación Kush Calendars, previendo un éxito similar al de Coast to Coast, acaba de poner a la venta un calendario de adviento cannábico. Se trata de la primera vez que un producto de este tipo se vende en un contexto de estricta legalidad.

 

Según su sitio web, “el equipo de Kush Calendars ha trabajado muy duro para asociarse con un puñado de MoM’s (distribuidores de cannabis online) para que puedas disfrutar de una variedad de productos con algo diferente cada día hasta Navidad.” Pero, además de un gramo de cannabis de diferentes variedades en cada casilla del calendario, también hay “algunas sorpresas extra” que los socios han añadido.

 

Los socios de Kush Calendars son 11 compañías de cannabis canadienses entre las que se cuentan West Coast Cannabis, Green Society o Emerald Castle Medicinals, que proveen las mejores variedades para el calendario, las cuales no han sido reveladas para mantener la sorpresa.

El precio del calendario de adviento de Kush Calendars es de 220 dólares canadienses, lo que vienen a ser 146€.

“Mientras los niños reciben su ‘subidón de azúcar’, tú te estarás colocando con el calendario de adviento de cannabis”, anuncia Kush Calendars en su web, el cual solo se vende a mayores de 19 años y exclusivamente en Canadá.

 

Regular para eliminar preocupaciones

El año pasado, Rebecca Jesseman, del Centro Canadiense sobre el Uso de Sustancias y Adicciones, expresaba su preocupación acerca de la falta de regulación de un producto como el calendario que ofrecía Coast to Coast Medicinals. “La mayor preocupación es que no es un producto regulado”, dijo Jesseman. “Estamos hablando de un producto que no ha pasado por controles de calidad, así que no hay manera de estar seguros de lo que hay en el producto en términos de niveles de THC y otros cannabinoides, así como cuál será el nivel de intoxicación”.

En este sentido, gracias a la regulación, el paso adelante es evidente: el calendario de Kush Calendars es totalmente legal y su contenido ha sido sometido a los controles de calidad establecidos por la ley.

 

Hacer el cannabis feo para alejarlo de los niños

Por su parte, Mark Haden, profesor de la Facultad de Población y Salud Pública de la Universidad de Columbia Británica, expresaba el año pasado que, por una parte, Canadá debía permitir el acceso al cannabis, pero sin promocionarlo. Sin embargo, la realización de este tipo de productos era un paso en la dirección equivocada.

 

“No queremos criminalizarlo. No queremos promoverlo. Queremos que sea aburrido”, declaraba Haden. Pero objetaba: “No lo hacemos aburrido con el calendario de adviento de cannabis.”

 

Una de las principales razones para mostrar el cannabis como algo aburrido es evitar atraer a los niños. “Es razonable suponer que los niños querrán abrir los calendarios de adviento. Esa no es una buena idea”, dijo Haden.

 

Por esa misma razón Kush Calendars ha prescindido de colores y diseños llamativos, optando por un estilo sobrio y, ciertamente aburrido para un niño, cumpliendo con las prescripciones de Health Canada, equivalente a nuestro Ministerio de Sanidad.

 

Primera Navidad con cannabis legal en Canadá

Mientras Canadá se prepara para su primera Navidad con cannabis legal, algunas organizaciones ya están pidiendo que los fumadores se abstengan de consumir cannabis en las cabalgatas de Santa Claus.

Es el caso de Vancouver, donde el organizador de la cabalgata de Santa Claus, Elyse Gawley, pretende “ofrecer un ambiente seguro y cómodo para comenzar la temporada festiva”. La petición se extiende por supuesto también al tabaco. Pero Gawley no parece tener nada en contra del cannabis: “Simplemente pedimos que, si estás planeando usar cannabis o tabaco, lo hagas antes o después del desfile”.

 

Se trata de ayudar a crear un ambiente más cómodo para las familias con niños pequeños, que constituirán la mayoría de los 300.000 espectadores esperados.