Leyes del cannabis y política

Conoce las leyes del cannabis establecidas en cada país acerca de su consumo y su cultivo. Entérate de los problemas, las prohibiciones, etc. sobre consumo medicinal, clubes cannábicos y mucho más.

Cannabis light en Italia

Una ley en Italia reactiva la industria del cáñamo y supone un primer paso hacia la legalización del cannabis

 

“Hecha la ley, hecha la trampa” quizá sea el lema de los pícaros y el clavo ardiendo al que nos tenemos que agarrar los que anhelamos la definitiva liberación del cannabis. Si existe la menor grieta en las leyes, el más pequeño agujerito que dé algo de cancha al uso no ilegal del cannabis, tened por seguro que siempre se descubrirá y se explotará.

Es el caso de Italia, donde hace poco el Parlamento introdujo una nueva legislación sobre el cannabis, la ley 242 de diciembre de 2016, que tiene por objeto la introducción de productos derivados de la planta en el mercado. Este reglamento es un primer paso hacia la legalización de la marihuana y para su implementación se siguieron algunas de las directivas de la UE.

Son tres las características principales de la nueva legislación:

1) Ya no se requrirá autorización para cultivar cannabis con un contenido máximo de THC (el principal cannabinoide psicoactivo de la planta) del 0,2% y con un nivel de tolerancia de hasta 0,6% (lo que se conoce como cáñamo industrial). Aunque que ya no es necesaria la comunicación del cultivo a las fuerzas de seguridad a través de un formulario de denuncia, la recomendación es hacerlo de todos modos para evitar cualquier problema. Eso sí, el productor deberá conservar la factura y los documentos técnicos de las semillas durante un año como mínimo.

2) El porcentaje de THC en las plantas cultivadas puede fluctuar entre el 0.2% y el 0.6% para que sea considerado un cultivo legal. Los controles serán realizados por una única autoridad y siempre en presencia del agricultor, y los inspectores deberán expedir una muestra tomada para posibles contra-verificaciones. En el caso de que el porcentaje de THC fuese mayor al 0,6%, la autoridad judicial puede ordenar la incautación o destrucción del cultivo, pero se excluiría al agricultor de cualquier responsabilidad.

3) Está prevista la inyección de fondos públicos de hasta 700.000 euros anuales “para favorecer la mejora de las condiciones de producción y transformación en el sector del cáñamo”.

 

Cannabis light en Italia

 Por lo demás, la legislación está tan abierta que la emergente industria ha comenzado a auto-regularse, comenzando a aflorar múltiples startups y tiendas de productos de cannabis casi a diario. Por supuesto, todo va bien por el momento mientras se respete el límite establecido en la legislación de entre 0,2% y 0,6% de THC. A este cannabis bajo en THC se le conoce en Italia como “cannabis light”. Hace poco os hablábamos de que en los supermercados de Suiza ya se podían comprar cogollos de cannabis ricos en CBD (el principal cannabinoide no psicoactivo de la planta) y con menos de un 1% de THC manufacturados como tabaco. En Italia, marcas como MamaMary han comenzado a expandirse por Europa mediante la venta de sus cogollos de CBD  y sus soluciones de alta tecnología para cultivos de interior.

El cambio de legislación ha desencadenado una “cannabis-manía” en Italia, hasta el punto de que se venden pequeños tarros con cogollos de cannabis light (con nombres como K8, Chill Haus, Cannabismile White Pablo y Marley CBD). Esto es por ahora posible gracias a la falta de legislación. Los mismos tarros presentan una etiqueta en la que advierten que no se trata de un producto para consumo humano, sino que se venden como un “producto de coleccionista” (ejem, ejem). Es la manera que tiene el mercado de protegerse mientras las autoridades deciden cuáles son los porcentajes de cannabinoides y usos legales.

 

En cualquier caso se está apreciando un impulso de la economía entorno a esta planta, pero en cuanto al cannabis light, no hay garantías de que sobreviva a los ajustes legislativos. Parece que aun les cuesta convencerse de los beneficios incuestionables que gravación a impuestos por la venta de esta planta y sus derivados están procuciendo a las economías donde está regulada.

El Parlamento de Navarra quiere llevar al Congreso una proposición de ley para regular las asociaciones de cannabis

Después de la anulación del Constitucional el año pasado de la ley foral de regulación de asociaciones de cannabis de 2014, el Parlamento de Navarra lo intentará en el Congreso. 

Por un lado tenemos a Geroa Bai, EH Bildu, Podemos, PSN e Izquierda-Ezkerra. Por otro a UPN y PPN. Los primeros han firmado una proposición de ley para regular las asociaciones consumidoras de cannabis que el Legislativo foral ha aprobado para su consideración, mientras que los segundos se han opuesto. Lo de siempre, dos Españas, una intentando llevarnos hacia adelante, la otra aguantando los caballos del progreso, cerrándoles bien las gríngolas.

Si tras los trámites de la comisión parlamentaria finalmente es ratificada, cosa bastante probable, la proposición aterrizará en el Congreso de los Diputados. Y no, no será la primera proposición de este tipo que una comunidad autónoma remite al Congreso.

Esta proposición surge como reacción a la anulación que el Constitucional llevo a cabo en 2017 de una ley foral aprobada en 2014 por el Parlamento de Navarra sobre esta materia. La razón: que esta ley vulneraba la competencia exclusiva del Estado en materia de legislación penal.

Según el mismo texto de la nueva proposición de ley, su finalidad es proteger, promover y mejorar la salud pública de la población mediante una política orientada a minimizar los riesgos y daños del consumo del cannabis” y “establecer los mecanismos para la protección de la salud de las personas consumidoras de cannabis, en especial el control y la información sobre la calidad y las características y efectos del producto que consumen”, además de promover “la debida información, educación y prevención sobre las consecuencias tanto de los efectos perjudiciales como terapéuticos y medicinales vinculados al consumo de esta sustancia”. También se pretende “establecer un marco de seguridad jurídica para las actividades de las asociaciones de consumidores de cannabis” y “garantizar los derechos de los socios que integran estas asociaciones”.

Pero es mejor dar voz a los protagonistas para ver con más claridad el panorama. Os intercalamos entre la cal dos paladas de arena:

Mikel Buil, Podemos: (En nuestro programa ya incluimos) la despenalización del cultivo y la tenencia de cannabis a nivel personal y colectivo y la regulación de la actividad de los clubes de cannabis a través de una propuesta que garantice las libertades y derechos fundamentales de los consumidores y que contemple la regulación de la producción, distribución y consumo de cannabis, porque creemos que el cannabis puede contribuir a cambiar el modelo productivo de este país.

Patxi Leuza, de Geroa Bai: “(Tenemos que) convertir en legal lo que en la sociedad es normal. (…) Nos posicionamos a favor de que el poder político legisle con claridad, porque los clubes de consumidores son la única alternativa al mercado negro.”

Carlos García Adanero, de UPN: “(…) hay documentos del Gobierno de Navarra que dicen que esto no es inocuo para la salud y hay que tener cuidado con la imagen que se traslada.”

Maiorga Ramírez, EH Bildu: “llegará un momento en el que nos plantearemos con sorpresa que hubo un tiempo en el que todavía se estaba debatiendo sobre estas cosas.

Ana Beltrán, PPN: “estamos hablando de cosas muy serias, estamos hablando de una droga y por eso es ilegal. Es absolutamente perjudicial para la salud y tenemos que proteger mucho y a muchos con el consumo del cannabis. Por eso nos oponemos radicalmente a esta ley”.

Inma Jurío, PSN: “(Esta es) una iniciativa en la línea de libertades que defiende el Partido Socialista (…). (Se trata de) dotar de garantías jurídicas y sanitarias el consumo del cannabis.”

José Miguel Nuin, Izquierda-Ezkerra: “(Tenemos que dotar de un) marco de seguridad jurídica a los clubes de cannabis. Es escandaloso que el Gobierno central no regule esta materia. Si al PP no le vale el marco de Navarra para que esto se regule, vamos a ver si le vale el del Congreso de los Diputados”.

Desde Nekwo, obviamente solo podemos plantear objeciones a los argumentos de UPN y PPN, a saber, que el cannabis “es una droga y por eso es ilegal” (¿en serio ese es el nivel de argumentación?) de cuyo consumo nos tienen que proteger las autoridades y que “no es inocua para la salud”. A los portavoces de ambas formaciones les recomendaríamos que revisasen con datos estadísticos y científicos el papel que juega el alcohol en nuestra sociedad. Según su argumentación el alcohol debería ser ilegal porque “es una droga absolutamente perjudicial para la salud” (además en varios órdenes de magnitud peor que el cannabis) de cuyo consumo nos deberían proteger las autoridades. Lo que no puede ser es que a estas alturas, con el nivel de información que tenemos hoy sobre el cannabis, los datos científicos y la experiencia de sociedades menos mojigatas, tengamos que lidiar con argumentos tan infantiles y posturas tan ridículamente paternalistas e hipócritas.

Quizá sea porque estamos estancados en una monarquía en pleno siglo XXI, con todo el desequilibrio en la balanza política que eso supone, por lo que las cosas de palacio van despacio en nuestro país. Para empezar, no deberíamos tener palacios, sino dejar que nuestra sociedad se modernizase al nivel que se espera de democracias modernas y libres, cosa que intentan, no sin muchísimo esfuerzo, algunos grupos políticos que pretenden solucionar de forma razonable, y de una vez por todas, una realidad social que es la de los consumidores de cannabis. En vez de mirar hacia afuera, en España nos emperramos en esa endogamia de ideas que nos empantanan y hacen que reaccionemos tarde y mal a muchos cambios sociales de los que nunca somos pioneros.

En cualquier caso nos alegramos por esta iniciativa y esperamos que prospere.

 

El cáñamo podría salir de la lista de sustancias controladas en EEUU

El líder de la mayoría en el senado Mitch McConnell planea presentar un proyecto de ley para desclasificar el cáñamo como sustancia controlada de clase I

 

El gambito de la prohibición del cannabis con la Ley de Impuestos sobre la Marihuana de 1937 y su introducción como sustancia peligrosa de clase I por la Drug Enforcement Administration de EEUU con la Ley de Sustancias Controladas de 1970, fue toda una jugada maestra para servir a los intereses de algunas industrias, que veían su hegemonía amenazada por la versatilidad del cáñamo, particularmente la industria papelera, que se quitó de un plumazo un serio competidor. En otras palabras, los autores del prohibicionismo se curaron en salud, haciendo pasar chinos por japoneses y churras por merinas, y metieron en el saco de las drogas malísimas a una planta, el cáñamo, tan inocente como una lechuga.

Y es que la diferencia entre cannabis y cáñamo es un asunto primordial para entender la proposición de ley que el senador Mitch McConnell pretende introducir. Aunque ambas plantas pertenecen al mismo género y especie Cannabis sativa, se trata de diferentes variedades con diferentes características. La variedad con elevado contenido de cannabinoides, particularmente de THC, una sustancia psicoactiva, es la que habitualmente conocemos como marihuana, mientras que la variedad con muy bajas concentraciones de cannabinoides, sin efectos psicoactivos, es la que generalmente denominamos cáñamo industrial. Pues bien, ambas variedades recibieron el mismo trato mediante las leyes prohibicionistas, lo que evidencia intereses que trascienden la mera protección de la salud pública.

81 años después de la prohibición de 1937 y 48 años tras la clasificación de 1970, el senador de Kentuchy Mitch McConnell tiene la intención de devolver el esplendor del cultivo del cáñamo industrial a EEUU mediante un proyecto de ley que retire esta variedad de la lista de sustancias controladas. Aunque ya se ha ido reintroduciendo el cultivo del cáñamo de forma experimental en varios estados durante los últimos años, los trámites para obtención de permisos federales siguen siendo un engorro que dificultan su desarrollo. McConnell parece determinado: “Ya es hora de dar el paso final y legalizar este cultivo”, dijo a Associated Press.

El estado de Kentucky, por el cual McConnell es senador, está liderando el retorno del cáñamo en EEUU, donde las autoridades agrícolas han aprobado casi 5000 hectáreas de este cultivo para este año. Los granjeros aplauden el apoyo político que la propuesta del senador MacConnell confiere a unas demandas que vienen extendiéndose durante años. Hasta ahora el cultivo de cáñamo se autoriza solo para fines de investigación, pero hubo un pasado en el que este cultivo fue grandioso en Kentucky, que servía de materia prima para la industria textil, cosmética y culinaria, además de la construcción y la industria energética.

La perspectiva es tal, que el cáñamo podría rivalizar o incluso superar los cultivos de tabaco por los que este estado es conocido. “Todo lo que tenemos que hacer es que el gobierno se quite de en medio y nos deje cultivar” dijo Brian Furnish, miembro de la octava generación de cultivadores de tabaco, que ha comenzado a cambiarse al cáñamo. De hecho la transición es fácil, dado que los aparejos y maquinaria necesarios para el cultivo del tabaco son perfectamente útiles para el cultivo del cáñamo.

McConnell planea discutir el proyecto con el Fiscal General Jeff Sessions para aclararle la diferencia entre las dos plantas. Y es que Sessions es un hueso duro de roer, dado que es el responsable de los pasos hacia atrás que EEUU está dando a nivel federal con respecto a la marihuana.

 

 

 

La Ley del Cultivo Seguro aprobada: el autocultivo de cannabis medicinal estará regulado

A falta de revisar algunas indicaciones, la Cámara de Diputados aprueba de forma aplastante la regulación del autocultivo de cannabis medicinal.

Chile acaba de dar un importantísimo paso hacia delante en lo que respecta a los derechos de los pacientes que usan cannabis medicinal. La aprobación en la Cámara de Diputados con 103 votos a favor, 11 abstenciones y un voto en contra del Proyecto de Ley de Cultivo Seguro, permitirá que una receta médica expedida por un facultativo sea suficiente autorización para el autocultivo de marihuana, así como para proteger al paciente de detención o incautación si no tiene antecedentes por tráfico.

¿En qué consiste la ley del cultivo seguro?

El texto del proyecto de ley propone la autorización del uso de cualquier especie del género cannabis destinada al tratamiento de enfermedades, debiendo estar prescrita mediante receta por un profesional sanitario. Dicha receta deberá, al igual que con cualquier medicamento, especificar el régimen de tratamiento

La diputada Camila Vallejo señalaba que “la  Ley 20.000 no prohíbe el cultivo medicinal del cannabis, y lo que se busca es regular esta situación, evitando incautaciones de plantas a pacientes, y que tengan presunción de inocencia”.
La ley 20000, también conocida como Ley de drogas, es una ley chilena que tipifica delitos y faltas relativos al tráfico y consumo de drogas y confiere facultades especiales de investigación a la autoridad. Durante los últimos años ha habido varias propuestas de modificación de esta ley para tratar el microtráfico por la vía administrativa y no penal, para retirar el foco del consumidor e incluso para descriminalizar el consumo recreativo, sin ningún éxito. Y es que si atendemos a algunas cifras, entenderemos mejor lo esperpéntico de la situación chilena en lo que respecta a la criminalización del consumo de marihuana: en 2012 se detuvieron en Chile 85.023 personas por infracciones a la Ley 20.000, que suponen más de la mitad de los detenidos en todo el país durante ese año por cualquier delito. De esos 85.023 detenidos, el 73,7% lo fueron por posesión y consumo. Los principales problemas que presenta esta ley son:

  • el carácter altamente criminalizante del consumidor
  • la derivación ineficiente de una enorme parte de los recursos penales: un 55% de la capacidad de intervención policial y el 10% de la capacidad de resolución de la justicia penal

Con el Proyecto de Ley recién aprobado, al menos los pacientes estarían protegidos, ganando en derechos.  Ana María Gazmuri, Directora Ejecutiva de la Fundación Daya, principal impulsora de este proyecto, decía al respecto que una Cámara de Diputados que mayoritariamente comprende y entiende lo que significa el autocultivo para uso medicinal, es sin duda una buena noticia para los miles de pacientes que, con esta vía de acceso, mejoran su calidad de vida”.

En la Comisión de Salud, presidida por el diputado Juan Luís Castro, partidario de la iniciativa, deberán próximamente ser resueltas las indicaciones planteadas por  algunos diputados antes de su aprobación final, aunque con la aplastante aprobación en la primera votación, nada apunta a que la ley que regula el autocultivo de marihuana medicinal en Chile no vaya a ser pronto una realidad.

Balears solicitará al Congreso estudiar la regulación del cannabis

Tras la aprobación unánime de la ponencia, el Parlament de Balears instará al Congreso el estudio de la regulación del uso del cannabis.

 

Por unanimidad de todos los grupos, la Comisión de Salud del Parlament de Baleares ha aprobado este miércoles las conclusiones de la ponencia de estudio para la regulación de los clubes sociales de cannabis (CSCS) y de su uso terapéutico. Con esta aprobación, el Parlament solicitará al Congreso de los Diputados la constitución de una ponencia para el estudio de la viabilidad de la regulación integral del uso del cannabis y de los clubes cannábicos, procediendo a las modificacioness normativas necesarias en función de las recientes sentencias del Tribunal Constitucional.

La ponencia constituida en el Parlament de Balears en 2016, que estudiaba la regulación de clubes cannábicos y el uso terapéutico del cannabis, concluía la semana pasada que la Comunidad Autónoma carecía de competencias para llevar a cabo estas regulaciones debido a la sentencia de finales de 2017 del Tribunal Constitucional, que anulaba y declaraba anticonstitucional la Ley de Navarra que regulaba este sector.

El portavoz parlamentario de Més por Mallorca y coordinador de esta ponencia, David Abril, considera que es el Congreso de los Diputados el que tiene que constituir una ponencia de estudio, al igual que ha hecho el Parlament, aunque considera prioritario despenalizar las actividades de los CSCS que, en lo que respecta al autocultivo y transporte, “no deberían ser consideradas ilícitas”.

El documento de conclusiones de la ponencia establece la necesidad de regulación tanto del cannabis medicinal como de su consumo recreativo en clubs, algo en lo que convienen casi todos los expertos citados. En general existe una percepción de sobrevaloración del perjuicio del cannabis. En este sentido no debemos olvidar, y de hecho las conclusiones lo sugieren, que prácticamente cualquier estudio científico moderno sobre peligrosidad de las drogas, establece claramente que el cannabis es más seguro que sustancias como el alcohol o el tabaco. Por ejemplo este estudio publicado en la prestigiosa revista científica médica británica The Lancet en 2007 clasificaba al cannabis como droga blanda, mientras que el alcohol y el tabaco se encontraban en la frontera con las drogas duras, como muestra este gráfico elaborado a partir de datos del estudio.

 

Insistir en esta contradicción (que drogas con mayor potencial de daño personal y social sean legales) es una forma de poner en evidencia la hipocresía en la que se fundamenta el prohibicionismo y es, de hecho, uno de los motores de la regulación en 10 estados de EEUU, Uruguay, Canadá, Bélgica, Holanda, Australia o Israel, dato que se refleja en el documento.

El documento de la ponencia remarca que “cualquier iniciativa de regulación del consumo de cannabis debe desplegarse desde la prudencia y el reconocimiento del problema de salud pública que representa el consumo y la incidencia de esta sustancia, especialmente entre los jóvenes”. En este sentido, David Abril destaca la inutilidad del prohibicionismo, dado que Balears es la comunidad con un nivel de consumo más alto de cannabis entre los jóvenes. Acabar con el prohibicionismo, según la propuesta de la ponencia, pasa por una regulación integral como la que está llevando a cabo con éxito otros países.

Respecto al cannabis medicinal, la ponencia pone de manifiesto la falta de investigación y evaluación científica en nuestro país, así como la necesidad de reciclaje profesional en los médicos y la adaptación del sistema de salud. Al fin y al cabo esto no se trata de un “viva la Pepa”, sino de gestionar racionalmente un problema que se viene extendiendo demasiado tiempo, y de ponernos a la altura de las sociedades modernas del s. XXI. Para ello la ponencia insta al Govern de Balears a que informe a los profesionales sanitarios sobre el cannabis y sus derivados medicinales.

Además de ello, se propone a los Ayuntamientos a coordinarse entre sí y con los CSCS en lo que respecta a sus actividades. Los CSCS también deberían, según la propuesta, “elaborar y promover códigos de buenas prácticas en colaboración estrecha con los Ayuntamientos y conselleria de Salud en cuanto a la prevención de adicciones, el consumo responsable y la reducción de riesgos”.
En España encontramos también aquí una incompatibilidad entre las leyes estatales y las voluntades regionales, una incompatibilidad análoga al choque entre las leyes federales de EEUU, que consideran la marihuana como peligrosa e inútil a nivel terapéutico, y las leyes de los estados que han regulado su consumo medicinal y recreativo, solo que en nuestro caso no gozamos de un modelo estatal que nos permita una autonomía regional en este sentido, y la falta de competencias de nuestras autonomías hacen que cualquier paso hacia delante dure una eternidad, y muy habitualmente seguido de unos cuantos pasos hacia atrás.

 

Grecia, a punto de legalizar el cannabis medicinal

Desde 2016 el gobierno griego viene tomando medidas para promover la legalización del cannabis medicinal en Grecia y activar su economía con inversiones de hasta 2000 millones de euros al año.

El Viceministro de Desarrollo Agrícola de Grecia, Yannis Tsironis, comentaba a AFP que “en pocas semanas se llevará al Parlamento una enmienda para definir el marco legislativo para el cultivo y manufacturación de productos farmacéuticos basados en cannabis medicinal, lo cual abrirá una vía para inversiones griegas y extranjeras”. Tsironis añadía que esta medida podría atraer inversiones de entre 1500 a 2000 millones de euros anuales y que algunas compañías griegas, israelíes y canadienses ya habían expresado su interés ante la legalización del cannabis medicinal en Grecia.

En julio de 2016 el gobierno griego formó un grupo de trabajo para determinar las posibilidades de la legalizacion del cannabis medicinal en Grecia, con un informe que debería ser presentado en octubre de ese año.

El pasado junio, el Primer Ministro de Grecia Alexis Tsipras anunció que se había aprobado una decisión ministerial conjunta acerca de la legalidad del cannabis medicinal. La decisión, hecha pública en el Boletín del Gobierno, declaraba legal el uso del cannabis medicinal en pacientes que hubiesen recibido prescripción médica. Al respecto Tsipras comentó que

“Desde ahora el país está pasando la página dado que Grecia forma parte ahora de los países en los que el suministro de cannabis medicinal a pacientes que lo necesitan es legal”.

Con el anuncio del Viceministro de Desarrollo Agrícola Yannis Tsironis, el acceso legal al cannabis medicinal en Grecia puede ser una realidad en pocas semanas. Los inversores ya están poniendo el ojo en el país mediterráneo no solo por el incipiente cambio de legislación, sino por las características climáticas de Grecia, ideales para el cultivo de marihuana.

 

El gobierno griego visita la primera exposición internacional del cannabis en Grecia.

Con esta perspectiva, y con el ánimo de buscar vías para atajar la crisis económica, el mismo Primer Ministro Tsironis y otros miembros del gobierno asistieron el pasado fin de semana a la Athens Cannabis Expo 2018, la primera exposición internacional del cannabis de Grecia.

El Pavellón de Deportes Faliro de Atenas acogió esta feria con más de 5000m2 de exposición, un centenar de expositores y más de 20 conferenciantes. El evento pretendía informar al público acerca de los productos e innovaciones en el mundo del cannabis, así como de los últimos logros en su uso médico, farmacéutico e industrial.

Como afirman los mismos responsables del evento, “en lo que respecta al cannabis medicinal en Grecia es un mercado completamente nuevo y ofrece muchas oportunidades de negocio”. Obviamente, tras años de crisis grave en el país, un gobierno pragmático no debería dejar de aprovechar las múltiples ventajas que la legalización de la marihuana ofrece para su economía: inversiones nacionales e internacionales, creación de puestos de trabajo y la oportunidad de situarse en el grupo de cabeza de un sector que no está haciendo más que crecer.

La Cámara de los Comunes en Canadá ya ha votado por el cannabis

A medida que se acerca el 2018 comienza a moverse toda la burocracia de Canadá que regulará el cannabis en verano del próximo año.

 

Hace justo una semana, la Cámara de los Comunes de Canadá, algo así como el Congreso de los Diputados en nuestro país, aprobó con 200 votos a favor y 82 en contra el proyecto de ley C-45 que legalizará el cannabis en el país. A pesar de contar con el apoyo de unos cuantos conservadores, el Partido Conservador intentó frenar la votación pidiendo que se pospusiera al próximo comité de salud que hubiera, pero finalmente la votación se llevó a cabo y el cannabis en Canadá puede abrirse paso poco a poco.

Ahora sólo le queda el último paso para que la ley sea aprobada que no es más que llevar este proyecto ante el Senado. A pesar de que esta Cámara alta tiene la potestad de ralentizar la aprobación y pedir más informes o debates, todo apunta a que el proyecto de ley del cannabis en el país llegara a su cauce y acabará desembocando en la legalización por completo del cannabis durante este próximo verano, el 1 de Julio de 2018.

El proyecto de ley del cannabis de Canadá se ha modificado antes de dar su salto al Senado

Gracias al análisis que están haciendo los políticos canadienses al estado del cannabis regulado en diferentes partes del mundo, poco a poco van puliendo su proyecto de ley para que sea más ajustado a la realidad, van ajustando alguno de sus puntos clave. Antes de pasar a votación ante el senado, en concreto se ajustaron 3 puntos:

 

  • Las plantas no tendrán porqué tener un tamaño máximo de 1 metro, puesto que no han encontrado una justificación objetiva que justifique esta limitación

 

  • Los comestibles derivados del cannabis deberán ser regulados en un año tras la aprobación del cannabis para un mayor control

 

  • Se podrá efectuar cambios en la ley pasados 3 años de la aprobación del cannabis

  

Aunque parezca que la ley va a pasos de tortuga, va pasando cada uno de los mecanismos de consulta del sistema político canadiense, acercándose paso a paso a la creación del mayor mercado de cannabis regulado del mundo. Habrá que esperar a ver como funciona de facto la ley, pero todo apunta a que Canadá será el ejemplo cannábico a seguir.

 

Crean la subcomisión encargada de aprobar el cannabis medicinal en España

Desde ahora, la subcomisión de Sanidad tendrá 6 meses para presentar un informe que derive en la aprobación o no del cannabis medicinal en España. 

Más de siete meses han tenido que pasar para que viéramos signos de movimiento en el Congreso que nos acerquen a un país con el cannabis medicinal regularizado entre sus fronteras. Ayer el Congreso del gobierno español, informaba de que por fin se ha creado la Subcomisión de Sanidad encargada de elaborar un informe en el que quede de una forma clara, el escenario sobre el que se mueve el cannabis medicinal en España. Pese al retraso en la creación de este grupo, creen que todo podrá ir mucho más rápido y esperan que en breves comiencen las comparecencias.

Las autoridades competentes, desde ya, tienen la obligación de citar a cuantos expertos crea oportuno con el fin de que lleven diferentes comparecencias en el propio Congreso, para que de esta forma puedan tener una visión realista de lo que representa el cannabis medicinal para los enfermos. De esta forma, médicos y científicos, tanto nacionales como extranjeros, representantes de asociaciones o plataformas de pacientes desfilarán por la cámara alta para de esta forma, dar una perspectiva mucho más amplia de la que probablemente tenga el grueso de los políticos que conforman el Congreso.

 

Siete meses de retraso que no ayudan con el dolor de los enfermos graves de  nuestro país

La noticia ha sentado de forma agridulce. Por un lado, contenta tanto a enfermos como a usuarios de la planta que, aunque con retraso, se haya creado la comisión y, desde el punto de vista más positivo, en breves podamos tener ciertas terapias y tratamientos basados en la planta. Por otro lado, muchos de los enfermos se quejan del tiempo que llevan estas cuestiones de leyes y reglamentaciones, esgrimiendo que su dolor no espera, que su dolor está ahí, día tras día.

Por ello, exigen que los trámites no se extiendan demasiado en el tiempo, se agilice la burocracia y se les pueda dar, de forma legal, un tratamiento que países como Canadá, Estados Unidos o Alemania (referencias a nivel mundial) ya lo tienen regularizado. Imaginamos que una vez acudan al Congreso todos los expertos que creemos que desfilarán por ahí, cambiará mucho la imagen que tiene la planta, pasando de un referente asociado a las drogas, como algo más natural, relacionado con la salud.

Avanza con paso firme el cannabis en Irlanda

El aperturismo con el cannabis en la eurozona parece ya consolidado, ahora, es el cannabis en Irlanda la que acerca a una regulación para uso medicinal. 

Esta semana pasada llegó el turno de leer en el Parlamento irlandés el Programa de Acceso al Cannabis Medicinal que lleva escribiéndose desde febrero de este año. El comité de Salud creado para esta cuestión, pese a estar algo dubitativo, y haber hecho reformar varias versiones del texto, parece que con el voto a favor de los dos grandes partidos políticos irlandeses, al fin a accedido a que comience el proceso para regular el cannabis en Irlanda.

Tanto el Sinn Féin como el Fianna Fáil, los dos grupos parlamentarios mas fuertes, dieron su visto bueno al proyecto de ley, que tardará entre 5 y 6 semanas en hacerse efectivo, pero que ya ha activado los mecanismos legislativos pertinentes para su legalización. Hay que recordar, que la Comisión de Salud que supervisa la cuestión, recibió varios informes del ministerio de sanidad que certificaban muchos de los beneficios que aporta la planta para muchas enfermedades diagnosticadas graves o muy graves, motivo principal por el que se propuso legalizar este programa de acceso al cannabis medicinal.

El propio Gino Kenny, uno de los miembros del Comité de Salud explicó que no habrá problemas para la puesta en marcha si “si el doctor es el que prescribe los productos cannábicos y tiene disponibles productos con todos los cannabinoides sanadores, incluyendo el THC”.

Pese a no estar legalizado el cannabis en Irlanda, si se venden productos de CBD

A pesar de todavía está pendiente la entrada en vigor de una ley que regule los tratamientos cannábicos, en el país del trébol se venden de forma notoria aceites y productos relacionados con el cannabidiol para muchas enfermedades comunes. Estos productos, tienen especial éxito entre niños y ancianos. Incluso los médicos de Irlanda crearon un manual de buen uso de estos productos, destinados a personas con epilepsia. El uso de estos productos esta muy extendido.

Habrá que ver en los próximos meses como se desarrolla el proyecto, que lleva sobre la mesa del parlamento desde 2016. Los beneficios del cannabis están demostrados en muchas enfermedades y dolencias,  e incluso, muchos de los vecinos europeos del país, tienen legalizada ya la planta para cuestiones medicinales. Esperemos que en breves, podamos hablar del explosivo crecimiento de la industria del cannabis medicinal en Irlanda. Poco a poco, paso a paso.

¿Será Panamá el próximo país en legalizar el cannabis medicinal?

Hace unas semanas un diputado panameño presentó en el Parlamento del país una iniciativa legislativa para legalizar en Panamá el cannabis medicinal.

A día de hoy, en América latina, cada vez son más los países que mantienen una relación con la planta de forma regulada. Colombia, Chile, Uruguay, Perú, México. Todos, son países que ya han movido ficha en pos del cannabis medicinal, consiguiendo que la vida de las personas enfermas entre sus fronteras, obtenga una mayor calidad. Por ello, en Panamá, uno de los pocos que todavía no se había pronunciado al respecto, acaba de registrar una iniciativa legislativa, que pretenden, ni más ni menos, que legalizar el uso en Panamá el cannabis medicinal.

Jose Luis Castillo, diputado por el Partido Panameñista (PPa) y presidente de la Comisión de Trabajo, Salud y Desarrollo Social  fue el encargado de abrir el pleno hace apenas una semana, para presentar y explicar su propuesta legal. El propio Castillo comentaba:

‘Soy médico y consciente de los beneficios del cannabis en ciertas enfermedades. Vemos cómo estas leyes funcionan en otros países y es bueno imitarlos. Hay que recordar que no queremos legalizar el cannabis recreativo, si no sólo para una causa medicinal o terapéutica.’

 

El parlamento panameño ya espera a la próxima sesión de control para debatir el proyecto del cannabis medicinal

El propio ministro de Salud del país, Miguel Mayo recibió el proyecto en privado, y está analizándolo exhaustivamente. Durante esta semana, se reunirá con Castillo, para analizar y ver las indicaciones más relevantes de su propuesta cannábica terapéutica, para que se pueda iniciar el debate en el Parlamento sin problemas. Mayo explicaba para medios locales:

‘Se ha creado un debate interesante, donde la sociedad debe madurar y conversar al respecto. El cannabis medicinal es una cuestión importante de la que habrá que decidir.’

Mayo también se pronunció en torno a cuestiones más concretas, explicando por ejemplo que en caso de que se aprobara el proyecto de ley, el producto para el uso medicinal (tanto el cannabis como sus derivados), se venderían en farmacias y necesitarían de una prescripción médica para ser conseguidos. Si cruzamos el charco, observamos como la tendencia general de los países americanos, es la de legalizar la planta. Cada vez son más los países que quieren tener regulada su situación con el cannabis, gracias a los múltiples beneficios que aporta. ¿Cuándo decidiremos hacer lo mismo en nuestro país?