Leyes del cannabis y política

Conoce las leyes del cannabis establecidas en cada país acerca de su consumo y su cultivo. Entérate de los problemas, las prohibiciones, etc. sobre consumo medicinal, clubes cannábicos y mucho más.

Portugal legaliza el cannabis medicinal

Por mayoría parlamentaria y con la única abstención del CDS-PP, Portugal legaliza el cannabis medicinal, aunque excluye el autocultivo

 

Portugal acaba de dar otro paso significativo en lo que respecta a la regulación del cannabis. No solamente implementó en 2001 un sistema para regular las drogas basado en el tratamiento y la prevención, en lugar de en la sanción y la criminalización, sino que acaba de aprobar el viernes pasado la regulación del uso medicinal del cannabis. La ley, presentada por el bloque de Izquierda, fue aprobada en primera lectura por todos los grupos parlamentarios salvo por la abstención del derechista CDS-PP.

 

Lamentablemente, y a pesar de los avances racionales en la materia, nuestro vecino luso se mantiene muy inflexible respecto al autocultivo de cannabis, aspecto que tuvo que ser retirado del proyecto de ley para su aprobación definitiva por mayoría parlamentaria. En este sentido Portugal sigue siendo uno de los pocos países europeos que criminaliza la posesión de semillas y prohíbe la venta de equipos destinados al cultivo de cannabis, actitud contradictoria e incompatible con su política de no criminalización, al vetar a los consumidores la posibilidad de acceder a su propia sustancia, teniendo que recurrir al mercado negro.

 

La regulación aprobada también estipula que los pacientes podrán únicamente recurrir a esta sustancia en caso de que otros tratamientos convencionales fracasen, y siempre bajo una receta médica especial. El medicamento podrá dispensarse en farmacias en forma de distintos preparados, desde la flor deshidratada hasta aceites.

 

La legalización del cannabis medicinal en Portugal plantea aun muchos problemas

 

A pesar de la aprobación, asociaciones cannábicas como Cannativa lo consideran solo un éxito parcial y exponen una serie de problemas alos que la nueva ley no da solución. Por ejemplo, la ley solo prevé la prescripción médica en caso de que los tratamientos convencionales fallen, sin cuestionarse de entrada la posibilidad de que un tratamiento basado en el cannabis sea específicamente más eficaz para la condición de un paciente. En este sentido, la asociación también llama la atención sobre el hecho de que sean los criterios reguladores los que se atenpongan al criterio médico para establecer la conveniencia de un tratamiento, obligando a pacientes a experimentar tratamientos que puedan ser de entrada inconvenientes o contraindicados para dolencias específicas, solo porque la ley establece que han de fracasar primero para poder tener acceso legítimo al cannabis. De igual forma, Cannativa apela a la urgencia de esclarecer el estatus legal del CBD, un cannabinoide no psicoactivo y  con múltiples propiedades terapéuticas de las que podrían beneficiarse los pacientes inmediatamente.

 

Cannativa también considera que la falta de formación de los profesionales de la salud dificultará el acceso de los pacientes al cannabis. Por ello la asociación ha promovido la realización de Lisbon Medical Cannabis, la Primera Conferencia Internacional sobre el cannabis medicinal en Portugal, que tendrá lugar en Lisboa el 9 y 10 de noviembre, un evento que incluye formación acreditada para médicos, enfermeros, farmacéuticos y veterinarios.

 

 

El OECCC propone una regulación integral del cannabis en España

El Observatorio Europeo del Consumo y Cultivo de Cannabis (OECCC) busca impulsar una ponencia en el Congreso para lograr un consenso acerca de la regulación integral del cannabis en nuestro país

 

Héctor Brotons, portavoz del OECCC, apunta que “la legislación debe adaptarse a la nueva realidad social y dar alternativas a los consumidores frente al mercado negro”.

 

Por ello el OECCC ha elaborado el documento “Debate sobre el cannabis: argumentos para la apertura de una ponencia”, que entregó a representantes de PP, PSOE, Podemos, Ciudadanos, PNV, PdCat, ERC, IU, Compromis y el Grupo Mixto del Senado, en las reuniones que mantuvieron a finales de mayo.

 

El OECCC subraya que “La regulación española sobre el cannabis se diseñó en convenios del siglo pasado. Urge una actualización, teniendo en cuenta el nuevo contexto social y jurídico. Por supuesto, hay distintas opiniones y soluciones, por eso conviene que se abra ya la ponencia, pues allí se expondrán distintas informaciones, perspectivas y medidas concretas que permitan llegar a un consenso social sobre el cannabis”. Añade además que “la legalización no va a resolver todos los problemas. Pero la experiencia nos dice que las organizaciones criminales se debilitan cuando los consumidores finales gozan de seguridad jurídica para no tener que acudir al mercado negro”

 

El Observatorio ha manifestado su satisfacción por la amplia aceptación de la propuesta, que ha sido atendida por todas las formaciones con espíritu de diálogo y sin pretender escurrir el bulto. “Antes era mucho más difícil conseguir reuniones como ésta. Ahora nos reciben incluso en una semana de máxima intensidad política, como la actual”, apunta el OECCC refiriéndose a la reciente moción de censura. “Los partidos comprenden que la legislación sobre el cannabis está anticuada y que una ponencia es la mejor vía para actualizarla”.

 

La OECCC y todos los parlamentos regionales, a favor de una ponencia sobre la regulación del cannabis

 

Actualmente todos los parlamentos regionales cuentan han abierto acciones y propuestas en distintos niveles de tramitación relacionadas con el consumo y el cultivo de cannabis. La mayoría de estas iniciativas insisten en la necesidad de abrir una ponencia en el Congreso. Incluso en algunas de ellas se propone la regulación del autocultivo por parte de los consumidores.

Brotons ha destacado este martes que Las Cortes Valencianas puedan aprobar con una amplia mayoría su propia Proposición no de Ley (PNL) sobre Cannabis, un documento en el que el Observatorio ha colaborado activamente.

“Es una gran noticia”, ha señalado para añadir que la Comunitat Valenciana sigue el camino emprendido por otras regiones como Cantabria, Extremadura y Murcia, donde proposiciones similares han sido aprobadas con el consenso de los partidos mayoritarios: PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos.

También se están dando procesos en apoyo a la apertura de una ponencia legislativa en Cataluña, País Vasco y Navarra, donde distintos expertos han asesorado a sus parlamentarios para que pudieran llegar a un consenso.

Sin embargo, indica el Observatorio, es en el ámbito nacional, en el Congreso y el Senado, donde residen las competencias para adoptar una regulación completa y efectiva del cannabis. EFE

Aprobada la Ley del Cultivo Seguro en Chile

Por amplia mayoría la Cámara de Diputados despacha la Ley del Cultivo Seguro que ahora deberá pasar por el Senado.

 

En la tarde de ayer aprobaba la Cámara de Diputados de Chile la Ley del Cultivo Seguro (mira el vídeo de la votación). Como lo expresa Amigos del Cannabis Medicinal Chile en su sitio de Facebook, se trata de un “gran triunfo de todas las instituciones activistas, de miles de familias que necesitan y confían en el cannabis como medicina. Se agradece la labor de Fundación DayaMamá Cultiva y demás colaboradores.”

 

Aun le falta pasar por el Senado para su aprobación definitiva, pero la alegría ya se empieza a sentir en las redes. El diputado por la región de Los Ríos Patricio Rosas tuiteaba que “por amplia mayoría en cámara de diputados aprobamos proyecto de Ley que despenaliza uso medicinal del #Cannabis. Junto a organizaciones y pacientes compartimos alegría en tribunas del hemiciclo”.

 

Por su parte, la Fundación Daya, una organización sin ánimo de lucro, cuyo objetivo es la investigación y promoción de terapias alternativas orientadas a aliviar el sufrimiento humano, y principal impulsoraa de la Ley de Cultivo Seguro, agradecía en Twitter a los diputados que aprobaron el pase al Senado teniendo presente a las familias que sufren por la situación penal a la que estaba sometida su medicina: “Muchas gracias diputadas y diputados, el dolor de las familias ya no puede esperar! Se hace historia y el proyecto pasa al senado!”.

 

El autocultivo y productos artesanales serán vías de acceso válidas al cannabis medicinal.

 

El pasado marzo la misma Cámara de Diputados daba el visto bueno al proyecto de Ley que ayer se comncretó. La Ley del Cultivo Seguro despenaliza el uso medicinal del cannabis permitiendo la autorización del uso de cualquier especie del género cannabis destinada al tratamiento de enfermedades, debiendo estar prescrita mediante receta por un profesional sanitario. Dicha receta deberá, al igual que con cualquier medicamento, especificar el régimen de tratamiento.

Al respecto, la Fundación Daya apuntaba en otro tweet :“Agradecemos a @KarolCariola, autora del proyecto de #LeyCultivoSeguro q modifica el codigo sanitario, incorporando el autocultivo y productos artesanales como vía de acceso válida. Receta médica será autorización suficiente para que no se incauten plantas ante una investigación”. Es decir, mientras que el consumidor disponga de una receta médica para uso medicinal del cannabis, podrá consumir cannabis autocultivado o productos artesanales derivados del cannabis.

 

Imaginamos que los responsables políticos en España que dificultan todo avance en este sentido en nuestro país, se encogerán de hombros como si estos enormes avances que se están llevando a cabo en muchas partes del mundo no tuviese nada que ver con nosotros. Desde Nekwo damos la enhorabuena a Chile y profesamos nuestra admiración por la madurez con que se aborda en ese país la cuestión del cannabis.

 

(Foto cabecera: Patricia Ramírez @pjmramirez)

Cannabis light en Italia

Una ley en Italia reactiva la industria del cáñamo y supone un primer paso hacia la legalización del cannabis

 

“Hecha la ley, hecha la trampa” quizá sea el lema de los pícaros y el clavo ardiendo al que nos tenemos que agarrar los que anhelamos la definitiva liberación del cannabis. Si existe la menor grieta en las leyes, el más pequeño agujerito que dé algo de cancha al uso no ilegal del cannabis, tened por seguro que siempre se descubrirá y se explotará.

Es el caso de Italia, donde hace poco el Parlamento introdujo una nueva legislación sobre el cannabis, la ley 242 de diciembre de 2016, que tiene por objeto la introducción de productos derivados de la planta en el mercado. Este reglamento es un primer paso hacia la legalización de la marihuana y para su implementación se siguieron algunas de las directivas de la UE.

Son tres las características principales de la nueva legislación:

1) Ya no se requrirá autorización para cultivar cannabis con un contenido máximo de THC (el principal cannabinoide psicoactivo de la planta) del 0,2% y con un nivel de tolerancia de hasta 0,6% (lo que se conoce como cáñamo industrial). Aunque que ya no es necesaria la comunicación del cultivo a las fuerzas de seguridad a través de un formulario de denuncia, la recomendación es hacerlo de todos modos para evitar cualquier problema. Eso sí, el productor deberá conservar la factura y los documentos técnicos de las semillas durante un año como mínimo.

2) El porcentaje de THC en las plantas cultivadas puede fluctuar entre el 0.2% y el 0.6% para que sea considerado un cultivo legal. Los controles serán realizados por una única autoridad y siempre en presencia del agricultor, y los inspectores deberán expedir una muestra tomada para posibles contra-verificaciones. En el caso de que el porcentaje de THC fuese mayor al 0,6%, la autoridad judicial puede ordenar la incautación o destrucción del cultivo, pero se excluiría al agricultor de cualquier responsabilidad.

3) Está prevista la inyección de fondos públicos de hasta 700.000 euros anuales “para favorecer la mejora de las condiciones de producción y transformación en el sector del cáñamo”.

 

Cannabis light en Italia

 Por lo demás, la legislación está tan abierta que la emergente industria ha comenzado a auto-regularse, comenzando a aflorar múltiples startups y tiendas de productos de cannabis casi a diario. Por supuesto, todo va bien por el momento mientras se respete el límite establecido en la legislación de entre 0,2% y 0,6% de THC. A este cannabis bajo en THC se le conoce en Italia como “cannabis light”. Hace poco os hablábamos de que en los supermercados de Suiza ya se podían comprar cogollos de cannabis ricos en CBD (el principal cannabinoide no psicoactivo de la planta) y con menos de un 1% de THC manufacturados como tabaco. En Italia, marcas como MamaMary han comenzado a expandirse por Europa mediante la venta de sus cogollos de CBD  y sus soluciones de alta tecnología para cultivos de interior.

El cambio de legislación ha desencadenado una “cannabis-manía” en Italia, hasta el punto de que se venden pequeños tarros con cogollos de cannabis light (con nombres como K8, Chill Haus, Cannabismile White Pablo y Marley CBD). Esto es por ahora posible gracias a la falta de legislación. Los mismos tarros presentan una etiqueta en la que advierten que no se trata de un producto para consumo humano, sino que se venden como un “producto de coleccionista” (ejem, ejem). Es la manera que tiene el mercado de protegerse mientras las autoridades deciden cuáles son los porcentajes de cannabinoides y usos legales.

 

En cualquier caso se está apreciando un impulso de la economía entorno a esta planta, pero en cuanto al cannabis light, no hay garantías de que sobreviva a los ajustes legislativos. Parece que aun les cuesta convencerse de los beneficios incuestionables que gravación a impuestos por la venta de esta planta y sus derivados están procuciendo a las economías donde está regulada.

El Parlamento de Navarra quiere llevar al Congreso una proposición de ley para regular las asociaciones de cannabis

Después de la anulación del Constitucional el año pasado de la ley foral de regulación de asociaciones de cannabis de 2014, el Parlamento de Navarra lo intentará en el Congreso. 

Por un lado tenemos a Geroa Bai, EH Bildu, Podemos, PSN e Izquierda-Ezkerra. Por otro a UPN y PPN. Los primeros han firmado una proposición de ley para regular las asociaciones consumidoras de cannabis que el Legislativo foral ha aprobado para su consideración, mientras que los segundos se han opuesto. Lo de siempre, dos Españas, una intentando llevarnos hacia adelante, la otra aguantando los caballos del progreso, cerrándoles bien las gríngolas.

Si tras los trámites de la comisión parlamentaria finalmente es ratificada, cosa bastante probable, la proposición aterrizará en el Congreso de los Diputados. Y no, no será la primera proposición de este tipo que una comunidad autónoma remite al Congreso.

Esta proposición surge como reacción a la anulación que el Constitucional llevo a cabo en 2017 de una ley foral aprobada en 2014 por el Parlamento de Navarra sobre esta materia. La razón: que esta ley vulneraba la competencia exclusiva del Estado en materia de legislación penal.

Según el mismo texto de la nueva proposición de ley, su finalidad es proteger, promover y mejorar la salud pública de la población mediante una política orientada a minimizar los riesgos y daños del consumo del cannabis” y “establecer los mecanismos para la protección de la salud de las personas consumidoras de cannabis, en especial el control y la información sobre la calidad y las características y efectos del producto que consumen”, además de promover “la debida información, educación y prevención sobre las consecuencias tanto de los efectos perjudiciales como terapéuticos y medicinales vinculados al consumo de esta sustancia”. También se pretende “establecer un marco de seguridad jurídica para las actividades de las asociaciones de consumidores de cannabis” y “garantizar los derechos de los socios que integran estas asociaciones”.

Pero es mejor dar voz a los protagonistas para ver con más claridad el panorama. Os intercalamos entre la cal dos paladas de arena:

Mikel Buil, Podemos: (En nuestro programa ya incluimos) la despenalización del cultivo y la tenencia de cannabis a nivel personal y colectivo y la regulación de la actividad de los clubes de cannabis a través de una propuesta que garantice las libertades y derechos fundamentales de los consumidores y que contemple la regulación de la producción, distribución y consumo de cannabis, porque creemos que el cannabis puede contribuir a cambiar el modelo productivo de este país.

Patxi Leuza, de Geroa Bai: “(Tenemos que) convertir en legal lo que en la sociedad es normal. (…) Nos posicionamos a favor de que el poder político legisle con claridad, porque los clubes de consumidores son la única alternativa al mercado negro.”

Carlos García Adanero, de UPN: “(…) hay documentos del Gobierno de Navarra que dicen que esto no es inocuo para la salud y hay que tener cuidado con la imagen que se traslada.”

Maiorga Ramírez, EH Bildu: “llegará un momento en el que nos plantearemos con sorpresa que hubo un tiempo en el que todavía se estaba debatiendo sobre estas cosas.

Ana Beltrán, PPN: “estamos hablando de cosas muy serias, estamos hablando de una droga y por eso es ilegal. Es absolutamente perjudicial para la salud y tenemos que proteger mucho y a muchos con el consumo del cannabis. Por eso nos oponemos radicalmente a esta ley”.

Inma Jurío, PSN: “(Esta es) una iniciativa en la línea de libertades que defiende el Partido Socialista (…). (Se trata de) dotar de garantías jurídicas y sanitarias el consumo del cannabis.”

José Miguel Nuin, Izquierda-Ezkerra: “(Tenemos que dotar de un) marco de seguridad jurídica a los clubes de cannabis. Es escandaloso que el Gobierno central no regule esta materia. Si al PP no le vale el marco de Navarra para que esto se regule, vamos a ver si le vale el del Congreso de los Diputados”.

Desde Nekwo, obviamente solo podemos plantear objeciones a los argumentos de UPN y PPN, a saber, que el cannabis “es una droga y por eso es ilegal” (¿en serio ese es el nivel de argumentación?) de cuyo consumo nos tienen que proteger las autoridades y que “no es inocua para la salud”. A los portavoces de ambas formaciones les recomendaríamos que revisasen con datos estadísticos y científicos el papel que juega el alcohol en nuestra sociedad. Según su argumentación el alcohol debería ser ilegal porque “es una droga absolutamente perjudicial para la salud” (además en varios órdenes de magnitud peor que el cannabis) de cuyo consumo nos deberían proteger las autoridades. Lo que no puede ser es que a estas alturas, con el nivel de información que tenemos hoy sobre el cannabis, los datos científicos y la experiencia de sociedades menos mojigatas, tengamos que lidiar con argumentos tan infantiles y posturas tan ridículamente paternalistas e hipócritas.

Quizá sea porque estamos estancados en una monarquía en pleno siglo XXI, con todo el desequilibrio en la balanza política que eso supone, por lo que las cosas de palacio van despacio en nuestro país. Para empezar, no deberíamos tener palacios, sino dejar que nuestra sociedad se modernizase al nivel que se espera de democracias modernas y libres, cosa que intentan, no sin muchísimo esfuerzo, algunos grupos políticos que pretenden solucionar de forma razonable, y de una vez por todas, una realidad social que es la de los consumidores de cannabis. En vez de mirar hacia afuera, en España nos emperramos en esa endogamia de ideas que nos empantanan y hacen que reaccionemos tarde y mal a muchos cambios sociales de los que nunca somos pioneros.

En cualquier caso nos alegramos por esta iniciativa y esperamos que prospere.

 

El cáñamo podría salir de la lista de sustancias controladas en EEUU

El líder de la mayoría en el senado Mitch McConnell planea presentar un proyecto de ley para desclasificar el cáñamo como sustancia controlada de clase I

 

El gambito de la prohibición del cannabis con la Ley de Impuestos sobre la Marihuana de 1937 y su introducción como sustancia peligrosa de clase I por la Drug Enforcement Administration de EEUU con la Ley de Sustancias Controladas de 1970, fue toda una jugada maestra para servir a los intereses de algunas industrias, que veían su hegemonía amenazada por la versatilidad del cáñamo, particularmente la industria papelera, que se quitó de un plumazo un serio competidor. En otras palabras, los autores del prohibicionismo se curaron en salud, haciendo pasar chinos por japoneses y churras por merinas, y metieron en el saco de las drogas malísimas a una planta, el cáñamo, tan inocente como una lechuga.

Y es que la diferencia entre cannabis y cáñamo es un asunto primordial para entender la proposición de ley que el senador Mitch McConnell pretende introducir. Aunque ambas plantas pertenecen al mismo género y especie Cannabis sativa, se trata de diferentes variedades con diferentes características. La variedad con elevado contenido de cannabinoides, particularmente de THC, una sustancia psicoactiva, es la que habitualmente conocemos como marihuana, mientras que la variedad con muy bajas concentraciones de cannabinoides, sin efectos psicoactivos, es la que generalmente denominamos cáñamo industrial. Pues bien, ambas variedades recibieron el mismo trato mediante las leyes prohibicionistas, lo que evidencia intereses que trascienden la mera protección de la salud pública.

81 años después de la prohibición de 1937 y 48 años tras la clasificación de 1970, el senador de Kentuchy Mitch McConnell tiene la intención de devolver el esplendor del cultivo del cáñamo industrial a EEUU mediante un proyecto de ley que retire esta variedad de la lista de sustancias controladas. Aunque ya se ha ido reintroduciendo el cultivo del cáñamo de forma experimental en varios estados durante los últimos años, los trámites para obtención de permisos federales siguen siendo un engorro que dificultan su desarrollo. McConnell parece determinado: “Ya es hora de dar el paso final y legalizar este cultivo”, dijo a Associated Press.

El estado de Kentucky, por el cual McConnell es senador, está liderando el retorno del cáñamo en EEUU, donde las autoridades agrícolas han aprobado casi 5000 hectáreas de este cultivo para este año. Los granjeros aplauden el apoyo político que la propuesta del senador MacConnell confiere a unas demandas que vienen extendiéndose durante años. Hasta ahora el cultivo de cáñamo se autoriza solo para fines de investigación, pero hubo un pasado en el que este cultivo fue grandioso en Kentucky, que servía de materia prima para la industria textil, cosmética y culinaria, además de la construcción y la industria energética.

La perspectiva es tal, que el cáñamo podría rivalizar o incluso superar los cultivos de tabaco por los que este estado es conocido. “Todo lo que tenemos que hacer es que el gobierno se quite de en medio y nos deje cultivar” dijo Brian Furnish, miembro de la octava generación de cultivadores de tabaco, que ha comenzado a cambiarse al cáñamo. De hecho la transición es fácil, dado que los aparejos y maquinaria necesarios para el cultivo del tabaco son perfectamente útiles para el cultivo del cáñamo.

McConnell planea discutir el proyecto con el Fiscal General Jeff Sessions para aclararle la diferencia entre las dos plantas. Y es que Sessions es un hueso duro de roer, dado que es el responsable de los pasos hacia atrás que EEUU está dando a nivel federal con respecto a la marihuana.

 

 

 

La Ley del Cultivo Seguro aprobada: el autocultivo de cannabis medicinal estará regulado

A falta de revisar algunas indicaciones, la Cámara de Diputados aprueba de forma aplastante la regulación del autocultivo de cannabis medicinal.

Chile acaba de dar un importantísimo paso hacia delante en lo que respecta a los derechos de los pacientes que usan cannabis medicinal. La aprobación en la Cámara de Diputados con 103 votos a favor, 11 abstenciones y un voto en contra del Proyecto de Ley de Cultivo Seguro, permitirá que una receta médica expedida por un facultativo sea suficiente autorización para el autocultivo de marihuana, así como para proteger al paciente de detención o incautación si no tiene antecedentes por tráfico.

¿En qué consiste la ley del cultivo seguro?

El texto del proyecto de ley propone la autorización del uso de cualquier especie del género cannabis destinada al tratamiento de enfermedades, debiendo estar prescrita mediante receta por un profesional sanitario. Dicha receta deberá, al igual que con cualquier medicamento, especificar el régimen de tratamiento

La diputada Camila Vallejo señalaba que “la  Ley 20.000 no prohíbe el cultivo medicinal del cannabis, y lo que se busca es regular esta situación, evitando incautaciones de plantas a pacientes, y que tengan presunción de inocencia”.
La ley 20000, también conocida como Ley de drogas, es una ley chilena que tipifica delitos y faltas relativos al tráfico y consumo de drogas y confiere facultades especiales de investigación a la autoridad. Durante los últimos años ha habido varias propuestas de modificación de esta ley para tratar el microtráfico por la vía administrativa y no penal, para retirar el foco del consumidor e incluso para descriminalizar el consumo recreativo, sin ningún éxito. Y es que si atendemos a algunas cifras, entenderemos mejor lo esperpéntico de la situación chilena en lo que respecta a la criminalización del consumo de marihuana: en 2012 se detuvieron en Chile 85.023 personas por infracciones a la Ley 20.000, que suponen más de la mitad de los detenidos en todo el país durante ese año por cualquier delito. De esos 85.023 detenidos, el 73,7% lo fueron por posesión y consumo. Los principales problemas que presenta esta ley son:

  • el carácter altamente criminalizante del consumidor
  • la derivación ineficiente de una enorme parte de los recursos penales: un 55% de la capacidad de intervención policial y el 10% de la capacidad de resolución de la justicia penal

Con el Proyecto de Ley recién aprobado, al menos los pacientes estarían protegidos, ganando en derechos.  Ana María Gazmuri, Directora Ejecutiva de la Fundación Daya, principal impulsora de este proyecto, decía al respecto que una Cámara de Diputados que mayoritariamente comprende y entiende lo que significa el autocultivo para uso medicinal, es sin duda una buena noticia para los miles de pacientes que, con esta vía de acceso, mejoran su calidad de vida”.

En la Comisión de Salud, presidida por el diputado Juan Luís Castro, partidario de la iniciativa, deberán próximamente ser resueltas las indicaciones planteadas por  algunos diputados antes de su aprobación final, aunque con la aplastante aprobación en la primera votación, nada apunta a que la ley que regula el autocultivo de marihuana medicinal en Chile no vaya a ser pronto una realidad.

Balears solicitará al Congreso estudiar la regulación del cannabis

Tras la aprobación unánime de la ponencia, el Parlament de Balears instará al Congreso el estudio de la regulación del uso del cannabis.

 

Por unanimidad de todos los grupos, la Comisión de Salud del Parlament de Baleares ha aprobado este miércoles las conclusiones de la ponencia de estudio para la regulación de los clubes sociales de cannabis (CSCS) y de su uso terapéutico. Con esta aprobación, el Parlament solicitará al Congreso de los Diputados la constitución de una ponencia para el estudio de la viabilidad de la regulación integral del uso del cannabis y de los clubes cannábicos, procediendo a las modificacioness normativas necesarias en función de las recientes sentencias del Tribunal Constitucional.

La ponencia constituida en el Parlament de Balears en 2016, que estudiaba la regulación de clubes cannábicos y el uso terapéutico del cannabis, concluía la semana pasada que la Comunidad Autónoma carecía de competencias para llevar a cabo estas regulaciones debido a la sentencia de finales de 2017 del Tribunal Constitucional, que anulaba y declaraba anticonstitucional la Ley de Navarra que regulaba este sector.

El portavoz parlamentario de Més por Mallorca y coordinador de esta ponencia, David Abril, considera que es el Congreso de los Diputados el que tiene que constituir una ponencia de estudio, al igual que ha hecho el Parlament, aunque considera prioritario despenalizar las actividades de los CSCS que, en lo que respecta al autocultivo y transporte, “no deberían ser consideradas ilícitas”.

El documento de conclusiones de la ponencia establece la necesidad de regulación tanto del cannabis medicinal como de su consumo recreativo en clubs, algo en lo que convienen casi todos los expertos citados. En general existe una percepción de sobrevaloración del perjuicio del cannabis. En este sentido no debemos olvidar, y de hecho las conclusiones lo sugieren, que prácticamente cualquier estudio científico moderno sobre peligrosidad de las drogas, establece claramente que el cannabis es más seguro que sustancias como el alcohol o el tabaco. Por ejemplo este estudio publicado en la prestigiosa revista científica médica británica The Lancet en 2007 clasificaba al cannabis como droga blanda, mientras que el alcohol y el tabaco se encontraban en la frontera con las drogas duras, como muestra este gráfico elaborado a partir de datos del estudio.

 

Insistir en esta contradicción (que drogas con mayor potencial de daño personal y social sean legales) es una forma de poner en evidencia la hipocresía en la que se fundamenta el prohibicionismo y es, de hecho, uno de los motores de la regulación en 10 estados de EEUU, Uruguay, Canadá, Bélgica, Holanda, Australia o Israel, dato que se refleja en el documento.

El documento de la ponencia remarca que “cualquier iniciativa de regulación del consumo de cannabis debe desplegarse desde la prudencia y el reconocimiento del problema de salud pública que representa el consumo y la incidencia de esta sustancia, especialmente entre los jóvenes”. En este sentido, David Abril destaca la inutilidad del prohibicionismo, dado que Balears es la comunidad con un nivel de consumo más alto de cannabis entre los jóvenes. Acabar con el prohibicionismo, según la propuesta de la ponencia, pasa por una regulación integral como la que está llevando a cabo con éxito otros países.

Respecto al cannabis medicinal, la ponencia pone de manifiesto la falta de investigación y evaluación científica en nuestro país, así como la necesidad de reciclaje profesional en los médicos y la adaptación del sistema de salud. Al fin y al cabo esto no se trata de un “viva la Pepa”, sino de gestionar racionalmente un problema que se viene extendiendo demasiado tiempo, y de ponernos a la altura de las sociedades modernas del s. XXI. Para ello la ponencia insta al Govern de Balears a que informe a los profesionales sanitarios sobre el cannabis y sus derivados medicinales.

Además de ello, se propone a los Ayuntamientos a coordinarse entre sí y con los CSCS en lo que respecta a sus actividades. Los CSCS también deberían, según la propuesta, “elaborar y promover códigos de buenas prácticas en colaboración estrecha con los Ayuntamientos y conselleria de Salud en cuanto a la prevención de adicciones, el consumo responsable y la reducción de riesgos”.
En España encontramos también aquí una incompatibilidad entre las leyes estatales y las voluntades regionales, una incompatibilidad análoga al choque entre las leyes federales de EEUU, que consideran la marihuana como peligrosa e inútil a nivel terapéutico, y las leyes de los estados que han regulado su consumo medicinal y recreativo, solo que en nuestro caso no gozamos de un modelo estatal que nos permita una autonomía regional en este sentido, y la falta de competencias de nuestras autonomías hacen que cualquier paso hacia delante dure una eternidad, y muy habitualmente seguido de unos cuantos pasos hacia atrás.

 

Grecia, a punto de legalizar el cannabis medicinal

Desde 2016 el gobierno griego viene tomando medidas para promover la legalización del cannabis medicinal en Grecia y activar su economía con inversiones de hasta 2000 millones de euros al año.

El Viceministro de Desarrollo Agrícola de Grecia, Yannis Tsironis, comentaba a AFP que “en pocas semanas se llevará al Parlamento una enmienda para definir el marco legislativo para el cultivo y manufacturación de productos farmacéuticos basados en cannabis medicinal, lo cual abrirá una vía para inversiones griegas y extranjeras”. Tsironis añadía que esta medida podría atraer inversiones de entre 1500 a 2000 millones de euros anuales y que algunas compañías griegas, israelíes y canadienses ya habían expresado su interés ante la legalización del cannabis medicinal en Grecia.

En julio de 2016 el gobierno griego formó un grupo de trabajo para determinar las posibilidades de la legalizacion del cannabis medicinal en Grecia, con un informe que debería ser presentado en octubre de ese año.

El pasado junio, el Primer Ministro de Grecia Alexis Tsipras anunció que se había aprobado una decisión ministerial conjunta acerca de la legalidad del cannabis medicinal. La decisión, hecha pública en el Boletín del Gobierno, declaraba legal el uso del cannabis medicinal en pacientes que hubiesen recibido prescripción médica. Al respecto Tsipras comentó que

“Desde ahora el país está pasando la página dado que Grecia forma parte ahora de los países en los que el suministro de cannabis medicinal a pacientes que lo necesitan es legal”.

Con el anuncio del Viceministro de Desarrollo Agrícola Yannis Tsironis, el acceso legal al cannabis medicinal en Grecia puede ser una realidad en pocas semanas. Los inversores ya están poniendo el ojo en el país mediterráneo no solo por el incipiente cambio de legislación, sino por las características climáticas de Grecia, ideales para el cultivo de marihuana.

 

El gobierno griego visita la primera exposición internacional del cannabis en Grecia.

Con esta perspectiva, y con el ánimo de buscar vías para atajar la crisis económica, el mismo Primer Ministro Tsironis y otros miembros del gobierno asistieron el pasado fin de semana a la Athens Cannabis Expo 2018, la primera exposición internacional del cannabis de Grecia.

El Pavellón de Deportes Faliro de Atenas acogió esta feria con más de 5000m2 de exposición, un centenar de expositores y más de 20 conferenciantes. El evento pretendía informar al público acerca de los productos e innovaciones en el mundo del cannabis, así como de los últimos logros en su uso médico, farmacéutico e industrial.

Como afirman los mismos responsables del evento, “en lo que respecta al cannabis medicinal en Grecia es un mercado completamente nuevo y ofrece muchas oportunidades de negocio”. Obviamente, tras años de crisis grave en el país, un gobierno pragmático no debería dejar de aprovechar las múltiples ventajas que la legalización de la marihuana ofrece para su economía: inversiones nacionales e internacionales, creación de puestos de trabajo y la oportunidad de situarse en el grupo de cabeza de un sector que no está haciendo más que crecer.

La Cámara de los Comunes en Canadá ya ha votado por el cannabis

A medida que se acerca el 2018 comienza a moverse toda la burocracia de Canadá que regulará el cannabis en verano del próximo año.

 

Hace justo una semana, la Cámara de los Comunes de Canadá, algo así como el Congreso de los Diputados en nuestro país, aprobó con 200 votos a favor y 82 en contra el proyecto de ley C-45 que legalizará el cannabis en el país. A pesar de contar con el apoyo de unos cuantos conservadores, el Partido Conservador intentó frenar la votación pidiendo que se pospusiera al próximo comité de salud que hubiera, pero finalmente la votación se llevó a cabo y el cannabis en Canadá puede abrirse paso poco a poco.

Ahora sólo le queda el último paso para que la ley sea aprobada que no es más que llevar este proyecto ante el Senado. A pesar de que esta Cámara alta tiene la potestad de ralentizar la aprobación y pedir más informes o debates, todo apunta a que el proyecto de ley del cannabis en el país llegara a su cauce y acabará desembocando en la legalización por completo del cannabis durante este próximo verano, el 1 de Julio de 2018.

El proyecto de ley del cannabis de Canadá se ha modificado antes de dar su salto al Senado

Gracias al análisis que están haciendo los políticos canadienses al estado del cannabis regulado en diferentes partes del mundo, poco a poco van puliendo su proyecto de ley para que sea más ajustado a la realidad, van ajustando alguno de sus puntos clave. Antes de pasar a votación ante el senado, en concreto se ajustaron 3 puntos:

 

  • Las plantas no tendrán porqué tener un tamaño máximo de 1 metro, puesto que no han encontrado una justificación objetiva que justifique esta limitación

 

  • Los comestibles derivados del cannabis deberán ser regulados en un año tras la aprobación del cannabis para un mayor control

 

  • Se podrá efectuar cambios en la ley pasados 3 años de la aprobación del cannabis

  

Aunque parezca que la ley va a pasos de tortuga, va pasando cada uno de los mecanismos de consulta del sistema político canadiense, acercándose paso a paso a la creación del mayor mercado de cannabis regulado del mundo. Habrá que esperar a ver como funciona de facto la ley, pero todo apunta a que Canadá será el ejemplo cannábico a seguir.