Leyes del cannabis y política

Conoce las leyes del cannabis establecidas en cada país acerca de su consumo y su cultivo. Entérate de los problemas, las prohibiciones, etc. sobre consumo medicinal, clubes cannábicos y mucho más.

La legalización trae oportunidades para el mercado cannábico en Reino Unido

El Reino Unido se posiciona como un mercado prometedor después de que se anunciara la legalización del cannabis con fines medicinales. Es por ello que la legalización trae oportunidades para el mercado cannábico en Reino Unido.

El pasado jueves las autoridades del Reino Unido anunciaron la legalización de las medicinas a base de cannabis. En rigor, el cannabis dejará de ser una droga de categoría 1 y pasará a ser de categoría 2, lo que quiere decir que si bien se la considera de gran potencial adictivo y se la mantiene regulada, ahora se le reconocen sus propiedades medicinales y puede ser recetada legalmente por un médico.

 

Esto es un gran cambio con respecto a la tradicional postura del Reino Unido frente al cannabis, que no permitía ningún tipo de posesión de cannabis, con algunas excepciones, como los permisos de investigación que emite el Estado.

 

Recientemente el tema estuvo en las primeras planas por los casos de Alfie Dingley y de Billy Caldwell, dos niños con epilepsia a quienes se había negado el tratamiento con aceite de cannabis.

El Ministro del Interior Sajid Javid dijo: “Los casos recientes con niños enfermos me dejó claro que nuestra posición sobre los productos medicinales derivados del cannabis no era satisfactoria.” Sin embargo, Javid dejó bien en claro que esta reclasificación para casos clínicos “excepcionales” no implica un paso hacia la legalización con fines recreativos.

 

El mercado cannábico en Reino Unido

 

Aunque pueda parecer paradójico, mientras el gobierno del Reino Unido mantenía hasta hace apenas unos días que el cannabis no tenía ningún valor medicinal, se trata según un reporte de Naciones Unidas del mayor productor mundial de marihuana con fines medicinales y de investigación, con el 44.9% del total mundial, y también el mayor exportador, con cerca de un 70% del total.

Mientras tanto, su mercado ilegal fue recientemente estimado por el Institute of Economic Affairs en 2 mil ochocientos millones de euros, y tiene el potencial dejar más de mil cien millones de euros al año en impuestos.

El interés de los inversores en Gran Bretaña ya se hizo sentir desde comienzos de este año, cuando Oxford Cannabinoid Technologies recaudó 8 millones quinientos mil euros de varios inversores, entre los que se cuenta Casa Verde, la firma que pertenece al rapero estadounidense Snoop Dogg. Además, la inversora Sativa Investments recaudó 1 millón doscientos mil euros el pasado marzo.

Este mercado interno se suma al potencial del mercado europeo. De acuerdo al co-fundador de la consultora especializada Prohibition Partners, Stephen Murphy, el futuro tamaño de ese mercado no es fácil de predecir, pero se trata de una industria que definió como “única en el mundo”.

 

“Hay muchas estimaciones, pero creemos que irá de cero a 56 mil millones de euros en una década. Se trata de una oportunidad increíble”, consideró Murphy.

Entrevista a Podemos Cannábico

El pasado mayo, antes del cambio de gobierno devenido de la moción de censura registrada por el PSOE, realizábamos esta entrevista a Manuel Hernández, portavoz del Círculo Sectorial Estatal Podemos Cannábico, en la que nos ofrece una panorámica bastante completa de la situación del cannabis en España, y de las expectativas de acción en el futuro.

 

¿Qué es Podemos cannábico?

El Círculo Sectorial Estatal Podemos Cannábico es un grupo de personas de la sociedad civil, del activismo, que impulsa y trabaja sobre el sector del cannabis. Lo que promueve e impulsa el círculo es la adopción de unas políticas justas y necesarias para que las personas y usuarios de esta planta, y toda la gente que esté incorporada a su cultura, puedan disfrutar de unos derechos, unas libertades y unas garantías que hoy en día no tienen.

En principio el círculo lo que hace es trabajar usando Podemos como una herramienta de la que disponen los ciudadanos y ciudadanas para promover cambios en la política y, de esta forma, impulsar también los cambios legislativos necesarios en esta materia.

 

¿Cuándo se fundó Podemos cannábico?

El círculo se funda en 2014, poco después que el propio Podemos, pero empieza a tener una actividad sólida a partir del año 2015, previo a elecciones autonómicas y municipales. Existía antes pero no como un proyecto consolidado, sino como una agrupación de gente próxima al partido y es en esta campaña cuando se consolida como círculo estatal.

En ese mismo año consigue incluir su propuesta en el programa electoral de las generales del 20D y más tarde en el 26J dentro del famoso «catálogo Ikea» de Podemos. Una propuesta que entra con el número 264 y desde entonces es reconocida en el partido por dicho número. Además, el círculo redacta entonces una serie de documentos sobre cómo debería ser una regulación acorde a los principios y valores de Podemos, y las directrices que sirven como guía a diputados, senadores y cargos, para impulsar esos cambios a distintos Parlamentos y regiones.

¿En qué situación nos encontramos al respecto ahora a nivel político? ¿En qué punto se hallan las proposiciones parlamentarias que se han realizado últimamente?

Estamos en una situación complicada. Se han producido dos maniobras muy feas por parte del resto de grupos políticos. La primera ha sido la proposición no de ley para una regulación del cannabis terapéutico, que el Partido Socialista y Ciudadanos han dejado metida en una subcomisión. Una subcomisión, para los profanos, es aquel sitio donde metes las cosas que en ese momento no te interesa que salgan adelante y se postergan indefinidamente. Fue una maniobra bastante fea, ya que esta proposición partía del Observatorio de Cannabis Medicinal y venía avalada incluso por Ciudadanos. La han dejado metida en la subcomisión y de ahí no saldrá en esta legislatura.

Por otro lado, la proposición no de ley que presentó en 2016 Unidos Podemos en el Senado, también está durmiendo el sueño de los justos, porque el Partido Popular ha decidido dilatar el primer tema con el que ha abierto la comisión mixta sobre drogas de forma que ocupe toda la legislatura, bloqueando el resto de asuntos. Gracias a estos dos movimientos consiguen que nuestra propuesta, en esta legislatura donde Podemos tiene fuerza y relevancia, no salga adelante.

Así es como está la situación. ¿Alternativas? No hay muchas. La alternativa es explorar todas las vías técnicas posibles para desbloquear la comisión mixta, pues parece que hay algunas, y, por otro lado, lanzarnos a un proyecto de ley propio que, visto lo ocurrido en los otros proyectos de ley, estaría abocado al «No es No» de unos y al «no vamos a darle porros a los niños» de otros.  Con lo cual se trataría también un brindis al sol.

¿La legalización de la marihuana mejoraría la seguridad ciudadana?

Por supuesto. Esto ha ocurrido ya en muchos Estados que se nos han adelantado y que ya han regulado, pero es una cuestión de lógica. Tú tienes una presión comercial de un producto que la gente demanda, que la gente consume pero el Estado, que tiene la potestad de regularlo, le da la espalda. En el momento que el Estado da la espalda, esa potestad cae de facto directamente en las mafias, en lo que es el mercado negro, y es el mercado negro el que toma dicha potestad regulatoria, estableciendo sus reglas y haciendo suyo el negocio. ¿Por qué la tienen? Porque no tienen competencia. Si el Estado compite, toma la potestad de regular el producto, toma el control, el mercado negro no puede competir ni en calidad ni en precio con el mercado regulado. En aquellos sitios donde se ha regulado de una manera eficaz, el mercado negro del cannabis ha desaparecido. ¿Por qué? Porque automáticamente se incorpora al mercado legal. El traficante y el productor de cannabis son personas que quieren generar una riqueza a través del negocio. Con estas personas se produce además una paradoja: si alguien tiene, por ejemplo, en una nave un cultivo ilegal de 3000 plantas, aquí en España la acción de perseguirlo va a generar un coste policial, un coste judicial procesarlo y un coste penitenciario encarcelarlo. Esa misma persona que cultiva 3.000 o 4.000 plantas en Colorado, en lugar de generar todos estos costes para la sociedad, está generando empleo, cotizaciones en la seguridad social y recaudación de impuestos, que pagan la asistencia médica y sanitaria a sus veteranos, pagan la educación y las escuelas. La misma acción, la misma persona, en un lugar o en otro produce efectos completamente opuestos. En uno genera un drama y en el otro aporta riqueza, aporta impuestos, aporta empleo. ¿Qué estamos haciendo? ¿En qué estamos pensando?

Claro que desciende la inseguridad, porque desciende la criminalización del producto y de sus usuarios. Y repito que estamos dedicando ingentes recursos policiales y judiciales a perseguir macetas, a perseguir plantas, a perseguir personas que quieren trabajar en un negocio que no tiene por qué ser peor ni mejor que otros. No estoy defendiendo a los traficantes, simplemente digo que este modelo de negocio en otros países en los que está regulado produce riqueza en lugar de sufrimiento. Todo ese coste policial, judicial y penitenciario se está dejando de usar para otras causas. La policía que está deteniendo cultivadores de cannabis, no está protegiendo a las mujeres víctimas de la violencia de género, no está investigando la corrupción. Si las dotaciones destinadas a perseguir el consumo y el autocultivo las pudiésemos destinar a otras unidades, ya veríamos qué composición tendrían Senado y Congreso hoy en día.

A mí me gustaría recordar que, en España, el sistema penitenciario está pensado para recuperar a la gente y no para tirarla a un abismo. El único sentido del sistema penitenciario es la reinserción. Bueno, pues aquí tenemos la oportunidad de adelantarnos al sistema penitenciario, hacer que este no sea necesario y reinsertar esa parte de la sociedad que está al margen de la ley directamente al ciclo productivo y extraerla del mercado negro y la criminalidad.

¿Ha habido algún avance significativo hacia la legalización o descriminalización de la marihuana en España en los últimos tiempos?

A nivel político lo que ha habido son retrocesos. Sin embargo es cierto que a nivel judicial hay avances porque en estos años, a través de la jurisprudencia, se han establecido unos límites en el pesaje y en la cantidad para que tengan relevancia penal o no, lo que rebaja la inseguridad jurídica sobre los autocultivadores, es decir, las personas que cultivaban para ellas mismas. Desgraciadamente, desde que entró el gobierno del PP, se establecieron directrices a la fiscalía para que volviese a perseguir a todo el tejido asociativo del cannabis. De repente, el entorno judicial se vuelve más hostil, empiezan a procesarse de manera masiva asociaciones y clubs y en 2015, con la Ley de seguridad ciudadana, se incrementan además las multas al cultivo, la tenencia y el consumo de esta sustancia. Además, por primera vez es posible penar o sancionar el autocultivo sin orden judicial, de forma administrativa. Según dice la ley, basta con que la policía haga una fotografía del cultivo de tu patio o tu ventana para que te pueda caer una multa de hasta 10.600€, suficiente para arruinar la vida de cualquier familia o persona normal de este país.

 

¿Se percibe algún cambio a nivel social?

A nivel social es quizá donde más hemos percibido un cambio. Te voy a dar dos datos: en las recientes encuestas por primera vez en España un 52,1% de la población está a favor de la regulación. Más de la mitad de las personas de este país quiere que el cannabis se regule, pero si nos vamos además a la encuesta del CIS, la preocupación sobre el problema de las drogas ha bajado al 0,3%, es decir, es inexistente. En este sentido, la sociedad española ha cambiado con respecto a los años 80 y 90 su percepción sobre las drogas en general y el cannabis en particular. Por eso creo que ahora la sociedad está madura a nivel de percepción para iniciar una regulación de esta planta.

Esto no es un cambio que nazca de la nada. Ha habido 30 años de activismo para conseguir ese cambio. El tejido asociativo en España es inmenso, es quizás de los más grandes del mundo. Hay asociaciones de cultivadores, asociaciones de pacientes, hay más de 50.000 de activistas dando la guerra, poniendo la regulación encima de la mesa todos los días y sin dar un paso atrás, para que por mucho que quieran silenciar este asunto, no lo consigan. Es gracias a este tejido por lo que se consigue que la percepción del cannabis como un problema no exista nada más que para cuatro frikis que viven de las subvenciones por tratar a los consumidores como enfermos, siguiendo con su cruzada interesada para convencernos de que el cannabis produce paranoia, psicosis y que es la destrucción de nuestros jóvenes y niños. Cuando hablas con estas personas y te mencionan a los niños, yo siempre les digo que los niños están indefensos porque ellos con su actitud no sacan el cannabis de las calles, porque ellos con su actitud no dejan que lo llevemos a los dispensarios, esos donde piden el DNI y evitan el consumo a menores. Lo siguen queriendo en los parques, se lo han entregado al mercado negro. ¿Cómo van a estar protegidos los niños?

Haced la prueba: a cualquier chaval de 15 años en un parque, dadle 20€ y veréis cómo en menos de una hora te trae una bolsa de marihuana o una pieza de hachís. Esa es la facilidad actual, y esa facilidad solo se consigue teniendo el producto descontrolado en la calle. Si el producto está controlado, si está en dispensarios, esto no ocurre, pero el mercado negro no pide el DNI.

Además, las afirmaciones sobre los efectos sobre la salud en su mayoría se alimentan de encuestas sobre un material que viene del mercado negro, que no sabes si lleva pesticidas, acaricidas, metales pesados, hongos…  Al tratarse realmente de encuestas livianas, no son concluyentes, ya que no estás dando una seguridad de que el producto cuyas consecuencias estás analizando sea el que dices que es. Puede tener interacciones con todo tipo de productos ajenos al cannabis de los que el usuario no es consciente.

 

¿Conocéis algún sector político que activamente luche por perpetuar la situación de ilegalidad total de la marihuana?

Hay dos sectores políticos que están luchando para impedir esto, uno con la performance y la difamación y otros con los hechos consumados.

Con la performance, me refiero a la gente de Vox, que son muy de montar el show. Los afines de Santiago Abascal son bastante escandalosos. Se les da muy bien trolear. Esto no nos impacta, es espectáculo y nada más. El día que saquen un diputado, me empezaré a preocupar.

Y los de los hechos consumados son los del Partido Popular. Ellos no dan espectáculo, ellos escuchan, atienden, asienten, pero luego en silencio y a través de los hechos, te bloquean todo. Ellos dieron órdenes a la fiscalía para perseguir con dureza a las asociaciones, ellos alumbraron una Ley de seguridad ciudadana que persigue y asfixia a cultivadores, consumidores y a los usuarios del cannabis. Y ellos a través de sus hechos son los que han puesto más presión sobre los 4 millones de consumidores de cannabis que hay en España.

En definitiva, unos a través del show y otros a través de los hechos, son los dos grupos políticos que activamente trabajan por impedir o estigmatizar a esta parte de la sociedad civil.

 

Se acaba de aprobar la Ley del Cultivo Seguro en Chile, que despenaliza el uso medicinal del cannabis. ¿Esta noticia tiene algún impacto en nuestro país? ¿Cómo está la situación del cannabis medicinal en España?

Nosotros acogemos todas estas noticias. Es fantástico que los países se vayan sumando a la regulación, aunque solo sea regulación del cannabis terapéutico y no regulaciones integrales como la que nosotros proponemos.

Hace milenios que el cannabis acompaña a los humanos, a pesar de ello, se vive desde la anormalidad a partir de los años 30 del siglo pasado. Es hora de que los países se sumen a lo que nunca debió de dejar de ser normal, es hora de normalizar.

En España, otro impacto que puede tener, es que la gente que se aferra a la prohibición, a esta sinrazón de que «somos el demonio» y esto es «malísimo de la muerte», se den cuenta que se están quedando solos, que a nivel mundial se están quedando en evidencia. Por esto para nosotros es siempre un balón de oxígeno recibir a otro país que avanza en la senda de la regulación.

 

¿Llegará la liberación de la marihuana a España algún día, con un modelo como el de Uruguay o como el que implementará Canadá a partir de este verano?

Si, llegará algún día, no sabemos si con la vergüenza de ser los últimos o no, pero llegará. ¿El modelo? No puede ser ni el de Uruguay ni el de Canadá, por una simple circunstancia muy sencilla de entender: España tiene una casuística sociocultural y geopolítica muy particular que no existe en ningún otro país en que esté regulado.

En España existe un tejido asociativo de entre 1.000 y 2.000 asociaciones de cannabis. Incluso en Cataluña se llegó a aprobar una ley de regulación de estas asociaciones muy importante. Esto no existe en otros países que han regulado.

Otro hecho diferencial de España es que está pegada a Marruecos. En Marruecos el 10% de PIB procede del cannabis. 200.000 familias viven directamente de la producción de cannabis. España es la puerta a las exportaciones ilegales marroquíes de cannabis. Esto no lo tienen Uruguay, ni EEUU. Esto es un hecho diferencial, como también lo es que desde hace más de 30 años haya una cultura del autocultivo y activismo tremendamente importante en España. Es tan importante este factor que gran parte de las variedades y fenotipos de cannabis en el mundo han sido hibridadas en España. El cannabis que se cultiva en Uruguay es español, por ejemplo. Muchas variedades que triunfan en otros países son variedades generadas aquí. Un porcentaje tremendo de semillas de bancos a nivel mundial descienden de variedades hibridadas y cultivadas en casas de autocultivadores españoles, de gente que durante 30 años se ha dedicado a darle amor a la planta, a cruzarla, a mejorarla, a buscar cualidades organolépticas particulares, a estabilizarla… Es un trabajo impresionante que proviene de gente de España que amaba con locura esta planta y que le ha dado años y años de su vida. El mundo no es consciente de que, cuando consume cannabis, detrás de gran parte de ese cannabis lo que hay es amor infinito de miles de autocultivadores españoles que durante veranos han dado el cariño, dedicación y disciplina a sus plantas.  No sabemos el potencial que tenemos; si fuésemos un poquito más espabilados, nos estaríamos comiendo el mundo en este terreno. Es tan grande el potencial que hay en España y tan escaso el mérito que se le ha reconocido a los cultivadores de este país, que me entristece. Pero realmente es para quitarse el sombrero el hecho de que seamos pioneros en genética cannábica.

 

¿Qué impresiones tenéis sobre la reciente censura de Youtube a múltiples páginas españolas dedicadas al cannabis?

No podemos caer en el infantilismo de pensar que esto es casual. Siempre que pasa algo así es porque hay intereses y en este caso yo personalmente pienso que hay fuertes intereses económicos. Ha sido una operación global. Los youtubers más pesados que han caído son extranjeros y, en ese sentido, lo que buscan estos intereses es impedir que se avance y rebajar la presión que el sector del cannabis está ejerciendo sobre la regulación.

Hay sectores que están molestos con la presión que estamos ejerciendo por parte del activismo, por las empresas del sector, de todo el movimiento cannábico a nivel mundial, y toman sus medidas para contrarrestarlo; esta es una de ellas. Yo no me atrevo a decir quién está detrás de todo ello. Que cada cual que piense por sí mismo.

 

¿Cuáles son los objetivos de Podemos Cannábico a corto plazo?

Los objetivos a corto plazo: difíciles. Ahora mismo, desbloquear algunos de los dos puntos que comentamos antes para introducir el debate en sede parlamentaria. Sabemos que con las fuerzas que hay actualmente es casi imposible sacar nada, a menos que demos caña. Conseguir llevar la voz de los expertos al Parlamento y dar un pasito más. Porque yo creo que cuando realmente se escuche la voz de los expertos en la sede parlamentaria van a cambiar muchas mentalidades que ahora mismo se resisten por falta de información. Muchos siguen viendo a través de clichés y prejuicios un tema cuya realidad no es como se ha contado, un problema que tiene muchas más aristas de las que piensan y que tiene a mucha gente, especialmente los pacientes y los autocultivadores, en una situación muy mala de falta de libertades e inseguridad. No se puede postergar por más tiempo dar a esta gente una solución. Yo creo que cuando en las Cortes sean conscientes de la realidad habrá muchas voces, de un color y de otro, que van a decir cosas distintas. Con lo cual el objetivo más urgente es llevar el debate a la sede parlamentaria y empezar a cambiar conciencias.

 

¿Qué logros entendéis que son realistas a considerar?

Lo comentábamos antes, está muy difícil. ¿Realistas? A mí me gustaría ver el debate en sede parlamentaria. ¿Cómo conseguirlo? A través de alguna maniobra técnica que permita desbloquear la comisión mixta. Otra opción sería lanzarnos en plan kamikaze con un proyecto de ley en solitario, pero todos sabemos dónde iba a quedar, porque nos han bloqueado todo lo que se presenta, y si consigues sacarlo adelante, el ejecutivo, el gobierno del PP, te lo mete en un cajón.

Posibilidades realistas en esta legislatura, casi ninguna, pero es necesario explorar toda posibilidad de llevar el debate al Congreso antes de que acabe la legislatura y quien tenga que retratarse, que se retrate. Aún queda por definir qué vía usaremos, pero hay que conseguir llevarlo a sede parlamentaria.

Para ello necesitamos la despolarización del debate. Ahora mismo la política está súper polarizada. No se avanza en nada, Cataluña lo polariza todo por culpa del auge de los nacionalismos centralistas. Vivimos una situación de continuo enfrentamiento por cosas que no van a construir nada en nuestro país.  Esto hace que se produzca un bloqueo continuo y sistemático de las políticas que realmente necesita la sociedad.

Esta, la del cannabis, es una ley que requeriría que todos los grupos escuchásemos, que participásemos y aportásemos, para que la sociedad se viese reflejada, y actualmente es muy difícil.

 

¿Cuál es la estrategia Podemos cannábico para avanzar en la legalización?

La estrategia es clara, intentar recoger la voz de la sociedad civil, que está muy madura en España, transformándola en ideas y cambios políticos que lleguen al Legislativo. Llevar primero ese debate a las Cortes y, gracias al mismo, materializar propuestas dentro del tejido legislativo español.

Nosotros hemos trabajado impulsando este debate y además hemos generado documentos e ideas propias para alimentarlo. Por ejemplo, el año pasado en Santander organizamos un acto muy importante donde presentamos, por primera vez en España, un estudio del impacto económico de la regulación del cannabis, y la verdad es que fue un éxito. Esto nos ha servido para poder tener cifras reales sobre la regulación.

Ahora sabemos que la regulación del cannabis implica 3.000 millones de recaudación de impuestos al año solamente en España, sin contar exportaciones. Hablamos de casi 1.400 millones en impuestos directos y casi 1.600 en impuestos indirectos. Todo esto sin contar las posibles exportaciones que multiplicarían varias veces estas cifras si supiésemos aprovechar las oportunidades de negocio.

En un país con la sanidad quebrada, con las pensiones en peligro, donde están quitando a los pensionistas todos los meses un poquito más, les estás cobrando los medicamentos…. que te permitas prescindir de 3.000 millones de euros con los que poder paliar todo esto, no solo es hipócrita, es cruel.

 

 

 

 

 

El Congreso admite a trámite una propuesta para legalizar el autocultivo de cannabis

El Congreso de los Diputados ha comenzado la tramitación de la propuesta emitida por el Parlamento de Navarra para legalizar el autocultivo de cannabis, informa Pamplona Actual.

 

Representación Cannábica de Navarra – Nafarroako Ordezkaritza Kanabikoa (RCN-NOK), el partido responsable de la ILP que reguló los Clubes Sociales de Cannabis (CSC) en Navarra, a través de otra ILP iniciada en febrero conocida como “Tu papel importa” ha impulsado una ley que, de aprobarse, permitiría a los consumidores cultivar hasta 8 plantas en exterior y un espacio de hasta 4m2 en interior por cada usuario mayor de edad.

El 13 de julio se publicaba la admisión a trámite de la propuesta en el Boletín Oficial del Congreso. Esta será la primera propuesta de ley sobre el cannabis que se debatirá en el Congreso. Esta propuesta en concreto no persigue una regulación integral del cannabis, sino cubrir el vacío legal que existe actualmente sobre el autoconsumo y el autocultivo. De hecho, el autocultivo para autoconsumo es la base de la proposición, que se apoya en los CSC amparados por la jurisprudencia española.

El proyecto de ley pasará al Senado, donde se aprobará en segunda lectura por mayoría absoluta o mayoría relativa en caso de introducir modificaciones. En tal caso caso las enmiendas introducidas serán evaluadas por el Congreso de los Diputados para una eventual aprobación en tercera lectura.

Se trata de que, de una vez, los CSC sean oficialmente legales, de forma que se reconozcan sus servicios y se mejoren mediante la creación de registros y el sometimiento a códigos de buena conducta. Con la ley aprobada, los CSC serían sometidos a inspecciones regulares y análisis de los productos dispensados y deberían establecer controles estrictos del acceso a usuarios miembros. La propuesta insiste en el derecho al autocultivo para evitar y debilitar el mercado negro, a la vez que enumera los beneficios de ahorro en recursos policiales, judiciales y penitenciarios que implicaría una regulación de este tipo, sin olvidarse de los beneficios fiscales.

Ramón Morcillo y Fermín Les, impulsores de la propuesta, afirman que con esto ‘se abre la posibilidad de un debate histórico en el Congreso, importante para las y los consumidores y para la democracia española’.

Junto a su equipo, son responsables de la recogida de las más 250 mil firmas durante la campaña “Tu papel importa” que ha permitido la rápida admisión de la ILP, abriendo un capítulo importante en el futuro de la regulación del cannabis en España.

El Senado de México analiza la legalización del cannabis en Canadá

El Centro de Estudios Internacionales Gilberto Bosques (CEIGB) del Senado de México analiza en un estudio el cambio de paradigma en Canadá con respecto al cannabis y plantea la necesidad de revisar la política de drogas en México.

 

La reciente aprobación de la ley del cannabis C-45 en Canadá y la progresiva implementación de la legalización del consumo recreativo en diferentes estados de EE.UU., podría estar desencadenando ya la esperada reacción en cadena de la liberación global de la planta, de forma inversa a la que generó el prohibicionismo.

No, no cantemos victoria todavía. Se trata de un proceso que seguramente llevará muchos años. Algunas naciones tardarán más que otras en romper la inercia de casi un siglo de prohibición, pero lo que está claro es que no hay vuelta atrás. Una vez que una nación como Canadá, potencia económica, cultural y social de occidente, ha decidido enfrentarse a los consensos internacionales y adoptar una política de liberación del cannabis, solo es cuestión de tiempo que otros países sigan su ejemplo.

En este sentido, el Senado de México, a través de su Centro de Estudios Internacionales Gilberto Bosques (CEIGB), considera que la legalización del cannabis en sus vecinos del norte establece un nuevo paradigma que obliga a revisar las políticas actuales sobre drogas.

El centro ha realizado un estudio llamado ‘La legalización del cannabis en Canadá; un nuevo paradigma en la política de drogas’ en el que se discute el impacto de la legalización del cannabis en este país, las repercusiones en las diferentes provincias, y los retos y oportunidades que supone para el futuro tanto a nivel provincial como estatal.

En su análisis, el centro expone que “sumada a la experiencia de distintos estados de la Unión Americana que han despenalizado el uso de la marihuana para fines recreativos, la experiencia canadiense podría servir para inspirar un nuevo debate en México”. Añade además que el cambio de legislación proyecta a Canadá “como un país líder, audaz e innovador, en la generación de mecanismos de regulación del uso de esta droga, la protección de la salud y la prevención de la violencia, mientras que las voces de organismos internacionales se han hecho escuchar manifestando su rechazo a lo que consideran que es una violación del marco normativo internacional”. Consicentes de que este tipo de cambios afectan a las relaciones internacionales, el centro señala también que “particularmente para México y su relación con América del Norte, este cambio de paradigma implicará, en buena medida, contribuir a replantear el propio”.

Entre los principales puntos que realza el análisis está el cambio de enfoque con respecto al uso de la marihuana en Canadá, pasando, mediante esta ley, de la criminalización y la persecución a la prevención y regulación, cetrándose en criterios de salud pública y derechos. Por un lado endurece las prohibiciones con respecto a la venta, distribución, posesión, producción, importación y exportación ilegales de cannabis, pero por otro regula el acceso a la sustancia estableciendo al gobierno canadiense como el único ente autorizado para facultar a personas la posesión, venta o distribución de cannabis, de acuerdo a las leyes provinciales correspondientes, además de facilitar toda la información necesaria para que personas adultas puedan tomar decisiones informadas sobre el consumo de cannabis.

México aprobó el año pasado el uso medicinal del cannabis y, aunque en 2015 la Corte Suprema declaró que las leyes que criminalizaban la posesión, consumo y cultivo de cannabis violaban derechos humanos básicos, en la práctica sigue siendo ilegal su uso recreativo.

Portugal legaliza el cannabis medicinal

Por mayoría parlamentaria y con la única abstención del CDS-PP, Portugal legaliza el cannabis medicinal, aunque excluye el autocultivo

 

Portugal acaba de dar otro paso significativo en lo que respecta a la regulación del cannabis. No solamente implementó en 2001 un sistema para regular las drogas basado en el tratamiento y la prevención, en lugar de en la sanción y la criminalización, sino que acaba de aprobar el viernes pasado la regulación del uso medicinal del cannabis. La ley, presentada por el bloque de Izquierda, fue aprobada en primera lectura por todos los grupos parlamentarios salvo por la abstención del derechista CDS-PP.

 

Lamentablemente, y a pesar de los avances racionales en la materia, nuestro vecino luso se mantiene muy inflexible respecto al autocultivo de cannabis, aspecto que tuvo que ser retirado del proyecto de ley para su aprobación definitiva por mayoría parlamentaria. En este sentido Portugal sigue siendo uno de los pocos países europeos que criminaliza la posesión de semillas y prohíbe la venta de equipos destinados al cultivo de cannabis, actitud contradictoria e incompatible con su política de no criminalización, al vetar a los consumidores la posibilidad de acceder a su propia sustancia, teniendo que recurrir al mercado negro.

 

La regulación aprobada también estipula que los pacientes podrán únicamente recurrir a esta sustancia en caso de que otros tratamientos convencionales fracasen, y siempre bajo una receta médica especial. El medicamento podrá dispensarse en farmacias en forma de distintos preparados, desde la flor deshidratada hasta aceites.

 

La legalización del cannabis medicinal en Portugal plantea aun muchos problemas

 

A pesar de la aprobación, asociaciones cannábicas como Cannativa lo consideran solo un éxito parcial y exponen una serie de problemas alos que la nueva ley no da solución. Por ejemplo, la ley solo prevé la prescripción médica en caso de que los tratamientos convencionales fallen, sin cuestionarse de entrada la posibilidad de que un tratamiento basado en el cannabis sea específicamente más eficaz para la condición de un paciente. En este sentido, la asociación también llama la atención sobre el hecho de que sean los criterios reguladores los que se atenpongan al criterio médico para establecer la conveniencia de un tratamiento, obligando a pacientes a experimentar tratamientos que puedan ser de entrada inconvenientes o contraindicados para dolencias específicas, solo porque la ley establece que han de fracasar primero para poder tener acceso legítimo al cannabis. De igual forma, Cannativa apela a la urgencia de esclarecer el estatus legal del CBD, un cannabinoide no psicoactivo y  con múltiples propiedades terapéuticas de las que podrían beneficiarse los pacientes inmediatamente.

 

Cannativa también considera que la falta de formación de los profesionales de la salud dificultará el acceso de los pacientes al cannabis. Por ello la asociación ha promovido la realización de Lisbon Medical Cannabis, la Primera Conferencia Internacional sobre el cannabis medicinal en Portugal, que tendrá lugar en Lisboa el 9 y 10 de noviembre, un evento que incluye formación acreditada para médicos, enfermeros, farmacéuticos y veterinarios.

 

 

El OECCC propone una regulación integral del cannabis en España

El Observatorio Europeo del Consumo y Cultivo de Cannabis (OECCC) busca impulsar una ponencia en el Congreso para lograr un consenso acerca de la regulación integral del cannabis en nuestro país

 

Héctor Brotons, portavoz del OECCC, apunta que “la legislación debe adaptarse a la nueva realidad social y dar alternativas a los consumidores frente al mercado negro”.

 

Por ello el OECCC ha elaborado el documento “Debate sobre el cannabis: argumentos para la apertura de una ponencia”, que entregó a representantes de PP, PSOE, Podemos, Ciudadanos, PNV, PdCat, ERC, IU, Compromis y el Grupo Mixto del Senado, en las reuniones que mantuvieron a finales de mayo.

 

El OECCC subraya que “La regulación española sobre el cannabis se diseñó en convenios del siglo pasado. Urge una actualización, teniendo en cuenta el nuevo contexto social y jurídico. Por supuesto, hay distintas opiniones y soluciones, por eso conviene que se abra ya la ponencia, pues allí se expondrán distintas informaciones, perspectivas y medidas concretas que permitan llegar a un consenso social sobre el cannabis”. Añade además que “la legalización no va a resolver todos los problemas. Pero la experiencia nos dice que las organizaciones criminales se debilitan cuando los consumidores finales gozan de seguridad jurídica para no tener que acudir al mercado negro”

 

El Observatorio ha manifestado su satisfacción por la amplia aceptación de la propuesta, que ha sido atendida por todas las formaciones con espíritu de diálogo y sin pretender escurrir el bulto. “Antes era mucho más difícil conseguir reuniones como ésta. Ahora nos reciben incluso en una semana de máxima intensidad política, como la actual”, apunta el OECCC refiriéndose a la reciente moción de censura. “Los partidos comprenden que la legislación sobre el cannabis está anticuada y que una ponencia es la mejor vía para actualizarla”.

 

La OECCC y todos los parlamentos regionales, a favor de una ponencia sobre la regulación del cannabis

 

Actualmente todos los parlamentos regionales cuentan han abierto acciones y propuestas en distintos niveles de tramitación relacionadas con el consumo y el cultivo de cannabis. La mayoría de estas iniciativas insisten en la necesidad de abrir una ponencia en el Congreso. Incluso en algunas de ellas se propone la regulación del autocultivo por parte de los consumidores.

Brotons ha destacado este martes que Las Cortes Valencianas puedan aprobar con una amplia mayoría su propia Proposición no de Ley (PNL) sobre Cannabis, un documento en el que el Observatorio ha colaborado activamente.

“Es una gran noticia”, ha señalado para añadir que la Comunitat Valenciana sigue el camino emprendido por otras regiones como Cantabria, Extremadura y Murcia, donde proposiciones similares han sido aprobadas con el consenso de los partidos mayoritarios: PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos.

También se están dando procesos en apoyo a la apertura de una ponencia legislativa en Cataluña, País Vasco y Navarra, donde distintos expertos han asesorado a sus parlamentarios para que pudieran llegar a un consenso.

Sin embargo, indica el Observatorio, es en el ámbito nacional, en el Congreso y el Senado, donde residen las competencias para adoptar una regulación completa y efectiva del cannabis. EFE

Aprobada la Ley del Cultivo Seguro en Chile

Por amplia mayoría la Cámara de Diputados despacha la Ley del Cultivo Seguro que ahora deberá pasar por el Senado.

 

En la tarde de ayer aprobaba la Cámara de Diputados de Chile la Ley del Cultivo Seguro (mira el vídeo de la votación). Como lo expresa Amigos del Cannabis Medicinal Chile en su sitio de Facebook, se trata de un “gran triunfo de todas las instituciones activistas, de miles de familias que necesitan y confían en el cannabis como medicina. Se agradece la labor de Fundación DayaMamá Cultiva y demás colaboradores.”

 

Aun le falta pasar por el Senado para su aprobación definitiva, pero la alegría ya se empieza a sentir en las redes. El diputado por la región de Los Ríos Patricio Rosas tuiteaba que “por amplia mayoría en cámara de diputados aprobamos proyecto de Ley que despenaliza uso medicinal del #Cannabis. Junto a organizaciones y pacientes compartimos alegría en tribunas del hemiciclo”.

 

Por su parte, la Fundación Daya, una organización sin ánimo de lucro, cuyo objetivo es la investigación y promoción de terapias alternativas orientadas a aliviar el sufrimiento humano, y principal impulsoraa de la Ley de Cultivo Seguro, agradecía en Twitter a los diputados que aprobaron el pase al Senado teniendo presente a las familias que sufren por la situación penal a la que estaba sometida su medicina: “Muchas gracias diputadas y diputados, el dolor de las familias ya no puede esperar! Se hace historia y el proyecto pasa al senado!”.

 

El autocultivo y productos artesanales serán vías de acceso válidas al cannabis medicinal.

 

El pasado marzo la misma Cámara de Diputados daba el visto bueno al proyecto de Ley que ayer se comncretó. La Ley del Cultivo Seguro despenaliza el uso medicinal del cannabis permitiendo la autorización del uso de cualquier especie del género cannabis destinada al tratamiento de enfermedades, debiendo estar prescrita mediante receta por un profesional sanitario. Dicha receta deberá, al igual que con cualquier medicamento, especificar el régimen de tratamiento.

Al respecto, la Fundación Daya apuntaba en otro tweet :“Agradecemos a @KarolCariola, autora del proyecto de #LeyCultivoSeguro q modifica el codigo sanitario, incorporando el autocultivo y productos artesanales como vía de acceso válida. Receta médica será autorización suficiente para que no se incauten plantas ante una investigación”. Es decir, mientras que el consumidor disponga de una receta médica para uso medicinal del cannabis, podrá consumir cannabis autocultivado o productos artesanales derivados del cannabis.

 

Imaginamos que los responsables políticos en España que dificultan todo avance en este sentido en nuestro país, se encogerán de hombros como si estos enormes avances que se están llevando a cabo en muchas partes del mundo no tuviese nada que ver con nosotros. Desde Nekwo damos la enhorabuena a Chile y profesamos nuestra admiración por la madurez con que se aborda en ese país la cuestión del cannabis.

 

(Foto cabecera: Patricia Ramírez @pjmramirez)

Cannabis light en Italia

Una ley en Italia reactiva la industria del cáñamo y supone un primer paso hacia la legalización del cannabis

 

“Hecha la ley, hecha la trampa” quizá sea el lema de los pícaros y el clavo ardiendo al que nos tenemos que agarrar los que anhelamos la definitiva liberación del cannabis. Si existe la menor grieta en las leyes, el más pequeño agujerito que dé algo de cancha al uso no ilegal del cannabis, tened por seguro que siempre se descubrirá y se explotará.

Es el caso de Italia, donde hace poco el Parlamento introdujo una nueva legislación sobre el cannabis, la ley 242 de diciembre de 2016, que tiene por objeto la introducción de productos derivados de la planta en el mercado. Este reglamento es un primer paso hacia la legalización de la marihuana y para su implementación se siguieron algunas de las directivas de la UE.

Son tres las características principales de la nueva legislación:

1) Ya no se requrirá autorización para cultivar cannabis con un contenido máximo de THC (el principal cannabinoide psicoactivo de la planta) del 0,2% y con un nivel de tolerancia de hasta 0,6% (lo que se conoce como cáñamo industrial). Aunque que ya no es necesaria la comunicación del cultivo a las fuerzas de seguridad a través de un formulario de denuncia, la recomendación es hacerlo de todos modos para evitar cualquier problema. Eso sí, el productor deberá conservar la factura y los documentos técnicos de las semillas durante un año como mínimo.

2) El porcentaje de THC en las plantas cultivadas puede fluctuar entre el 0.2% y el 0.6% para que sea considerado un cultivo legal. Los controles serán realizados por una única autoridad y siempre en presencia del agricultor, y los inspectores deberán expedir una muestra tomada para posibles contra-verificaciones. En el caso de que el porcentaje de THC fuese mayor al 0,6%, la autoridad judicial puede ordenar la incautación o destrucción del cultivo, pero se excluiría al agricultor de cualquier responsabilidad.

3) Está prevista la inyección de fondos públicos de hasta 700.000 euros anuales “para favorecer la mejora de las condiciones de producción y transformación en el sector del cáñamo”.

 

Cannabis light en Italia

 Por lo demás, la legislación está tan abierta que la emergente industria ha comenzado a auto-regularse, comenzando a aflorar múltiples startups y tiendas de productos de cannabis casi a diario. Por supuesto, todo va bien por el momento mientras se respete el límite establecido en la legislación de entre 0,2% y 0,6% de THC. A este cannabis bajo en THC se le conoce en Italia como “cannabis light”. Hace poco os hablábamos de que en los supermercados de Suiza ya se podían comprar cogollos de cannabis ricos en CBD (el principal cannabinoide no psicoactivo de la planta) y con menos de un 1% de THC manufacturados como tabaco. En Italia, marcas como MamaMary han comenzado a expandirse por Europa mediante la venta de sus cogollos de CBD  y sus soluciones de alta tecnología para cultivos de interior.

El cambio de legislación ha desencadenado una “cannabis-manía” en Italia, hasta el punto de que se venden pequeños tarros con cogollos de cannabis light (con nombres como K8, Chill Haus, Cannabismile White Pablo y Marley CBD). Esto es por ahora posible gracias a la falta de legislación. Los mismos tarros presentan una etiqueta en la que advierten que no se trata de un producto para consumo humano, sino que se venden como un “producto de coleccionista” (ejem, ejem). Es la manera que tiene el mercado de protegerse mientras las autoridades deciden cuáles son los porcentajes de cannabinoides y usos legales.

 

En cualquier caso se está apreciando un impulso de la economía entorno a esta planta, pero en cuanto al cannabis light, no hay garantías de que sobreviva a los ajustes legislativos. Parece que aun les cuesta convencerse de los beneficios incuestionables que gravación a impuestos por la venta de esta planta y sus derivados están procuciendo a las economías donde está regulada.

El Parlamento de Navarra quiere llevar al Congreso una proposición de ley para regular las asociaciones de cannabis

Después de la anulación del Constitucional el año pasado de la ley foral de regulación de asociaciones de cannabis de 2014, el Parlamento de Navarra lo intentará en el Congreso. 

Por un lado tenemos a Geroa Bai, EH Bildu, Podemos, PSN e Izquierda-Ezkerra. Por otro a UPN y PPN. Los primeros han firmado una proposición de ley para regular las asociaciones consumidoras de cannabis que el Legislativo foral ha aprobado para su consideración, mientras que los segundos se han opuesto. Lo de siempre, dos Españas, una intentando llevarnos hacia adelante, la otra aguantando los caballos del progreso, cerrándoles bien las gríngolas.

Si tras los trámites de la comisión parlamentaria finalmente es ratificada, cosa bastante probable, la proposición aterrizará en el Congreso de los Diputados. Y no, no será la primera proposición de este tipo que una comunidad autónoma remite al Congreso.

Esta proposición surge como reacción a la anulación que el Constitucional llevo a cabo en 2017 de una ley foral aprobada en 2014 por el Parlamento de Navarra sobre esta materia. La razón: que esta ley vulneraba la competencia exclusiva del Estado en materia de legislación penal.

Según el mismo texto de la nueva proposición de ley, su finalidad es proteger, promover y mejorar la salud pública de la población mediante una política orientada a minimizar los riesgos y daños del consumo del cannabis” y “establecer los mecanismos para la protección de la salud de las personas consumidoras de cannabis, en especial el control y la información sobre la calidad y las características y efectos del producto que consumen”, además de promover “la debida información, educación y prevención sobre las consecuencias tanto de los efectos perjudiciales como terapéuticos y medicinales vinculados al consumo de esta sustancia”. También se pretende “establecer un marco de seguridad jurídica para las actividades de las asociaciones de consumidores de cannabis” y “garantizar los derechos de los socios que integran estas asociaciones”.

Pero es mejor dar voz a los protagonistas para ver con más claridad el panorama. Os intercalamos entre la cal dos paladas de arena:

Mikel Buil, Podemos: (En nuestro programa ya incluimos) la despenalización del cultivo y la tenencia de cannabis a nivel personal y colectivo y la regulación de la actividad de los clubes de cannabis a través de una propuesta que garantice las libertades y derechos fundamentales de los consumidores y que contemple la regulación de la producción, distribución y consumo de cannabis, porque creemos que el cannabis puede contribuir a cambiar el modelo productivo de este país.

Patxi Leuza, de Geroa Bai: “(Tenemos que) convertir en legal lo que en la sociedad es normal. (…) Nos posicionamos a favor de que el poder político legisle con claridad, porque los clubes de consumidores son la única alternativa al mercado negro.”

Carlos García Adanero, de UPN: “(…) hay documentos del Gobierno de Navarra que dicen que esto no es inocuo para la salud y hay que tener cuidado con la imagen que se traslada.”

Maiorga Ramírez, EH Bildu: “llegará un momento en el que nos plantearemos con sorpresa que hubo un tiempo en el que todavía se estaba debatiendo sobre estas cosas.

Ana Beltrán, PPN: “estamos hablando de cosas muy serias, estamos hablando de una droga y por eso es ilegal. Es absolutamente perjudicial para la salud y tenemos que proteger mucho y a muchos con el consumo del cannabis. Por eso nos oponemos radicalmente a esta ley”.

Inma Jurío, PSN: “(Esta es) una iniciativa en la línea de libertades que defiende el Partido Socialista (…). (Se trata de) dotar de garantías jurídicas y sanitarias el consumo del cannabis.”

José Miguel Nuin, Izquierda-Ezkerra: “(Tenemos que dotar de un) marco de seguridad jurídica a los clubes de cannabis. Es escandaloso que el Gobierno central no regule esta materia. Si al PP no le vale el marco de Navarra para que esto se regule, vamos a ver si le vale el del Congreso de los Diputados”.

Desde Nekwo, obviamente solo podemos plantear objeciones a los argumentos de UPN y PPN, a saber, que el cannabis “es una droga y por eso es ilegal” (¿en serio ese es el nivel de argumentación?) de cuyo consumo nos tienen que proteger las autoridades y que “no es inocua para la salud”. A los portavoces de ambas formaciones les recomendaríamos que revisasen con datos estadísticos y científicos el papel que juega el alcohol en nuestra sociedad. Según su argumentación el alcohol debería ser ilegal porque “es una droga absolutamente perjudicial para la salud” (además en varios órdenes de magnitud peor que el cannabis) de cuyo consumo nos deberían proteger las autoridades. Lo que no puede ser es que a estas alturas, con el nivel de información que tenemos hoy sobre el cannabis, los datos científicos y la experiencia de sociedades menos mojigatas, tengamos que lidiar con argumentos tan infantiles y posturas tan ridículamente paternalistas e hipócritas.

Quizá sea porque estamos estancados en una monarquía en pleno siglo XXI, con todo el desequilibrio en la balanza política que eso supone, por lo que las cosas de palacio van despacio en nuestro país. Para empezar, no deberíamos tener palacios, sino dejar que nuestra sociedad se modernizase al nivel que se espera de democracias modernas y libres, cosa que intentan, no sin muchísimo esfuerzo, algunos grupos políticos que pretenden solucionar de forma razonable, y de una vez por todas, una realidad social que es la de los consumidores de cannabis. En vez de mirar hacia afuera, en España nos emperramos en esa endogamia de ideas que nos empantanan y hacen que reaccionemos tarde y mal a muchos cambios sociales de los que nunca somos pioneros.

En cualquier caso nos alegramos por esta iniciativa y esperamos que prospere.

 

El cáñamo podría salir de la lista de sustancias controladas en EEUU

El líder de la mayoría en el senado Mitch McConnell planea presentar un proyecto de ley para desclasificar el cáñamo como sustancia controlada de clase I

 

El gambito de la prohibición del cannabis con la Ley de Impuestos sobre la Marihuana de 1937 y su introducción como sustancia peligrosa de clase I por la Drug Enforcement Administration de EEUU con la Ley de Sustancias Controladas de 1970, fue toda una jugada maestra para servir a los intereses de algunas industrias, que veían su hegemonía amenazada por la versatilidad del cáñamo, particularmente la industria papelera, que se quitó de un plumazo un serio competidor. En otras palabras, los autores del prohibicionismo se curaron en salud, haciendo pasar chinos por japoneses y churras por merinas, y metieron en el saco de las drogas malísimas a una planta, el cáñamo, tan inocente como una lechuga.

Y es que la diferencia entre cannabis y cáñamo es un asunto primordial para entender la proposición de ley que el senador Mitch McConnell pretende introducir. Aunque ambas plantas pertenecen al mismo género y especie Cannabis sativa, se trata de diferentes variedades con diferentes características. La variedad con elevado contenido de cannabinoides, particularmente de THC, una sustancia psicoactiva, es la que habitualmente conocemos como marihuana, mientras que la variedad con muy bajas concentraciones de cannabinoides, sin efectos psicoactivos, es la que generalmente denominamos cáñamo industrial. Pues bien, ambas variedades recibieron el mismo trato mediante las leyes prohibicionistas, lo que evidencia intereses que trascienden la mera protección de la salud pública.

81 años después de la prohibición de 1937 y 48 años tras la clasificación de 1970, el senador de Kentuchy Mitch McConnell tiene la intención de devolver el esplendor del cultivo del cáñamo industrial a EEUU mediante un proyecto de ley que retire esta variedad de la lista de sustancias controladas. Aunque ya se ha ido reintroduciendo el cultivo del cáñamo de forma experimental en varios estados durante los últimos años, los trámites para obtención de permisos federales siguen siendo un engorro que dificultan su desarrollo. McConnell parece determinado: “Ya es hora de dar el paso final y legalizar este cultivo”, dijo a Associated Press.

El estado de Kentucky, por el cual McConnell es senador, está liderando el retorno del cáñamo en EEUU, donde las autoridades agrícolas han aprobado casi 5000 hectáreas de este cultivo para este año. Los granjeros aplauden el apoyo político que la propuesta del senador MacConnell confiere a unas demandas que vienen extendiéndose durante años. Hasta ahora el cultivo de cáñamo se autoriza solo para fines de investigación, pero hubo un pasado en el que este cultivo fue grandioso en Kentucky, que servía de materia prima para la industria textil, cosmética y culinaria, además de la construcción y la industria energética.

La perspectiva es tal, que el cáñamo podría rivalizar o incluso superar los cultivos de tabaco por los que este estado es conocido. “Todo lo que tenemos que hacer es que el gobierno se quite de en medio y nos deje cultivar” dijo Brian Furnish, miembro de la octava generación de cultivadores de tabaco, que ha comenzado a cambiarse al cáñamo. De hecho la transición es fácil, dado que los aparejos y maquinaria necesarios para el cultivo del tabaco son perfectamente útiles para el cultivo del cáñamo.

McConnell planea discutir el proyecto con el Fiscal General Jeff Sessions para aclararle la diferencia entre las dos plantas. Y es que Sessions es un hueso duro de roer, dado que es el responsable de los pasos hacia atrás que EEUU está dando a nivel federal con respecto a la marihuana.