Leyes del cannabis y política

Conoce las leyes del cannabis establecidas en cada país acerca de su consumo y su cultivo. Entérate de los problemas, las prohibiciones, etc. sobre consumo medicinal, clubes cannábicos y mucho más.

México presenta un proyecto para la regulación integral del cannabis

Si hace poco ya os comentábamos acerca de las sentencias judiciales favorables al consumo recreativo de marihuana en México, hoy el país norteamericano da un paso más hacia la legalización con una ley que el presidente electo López Obrador acaba de presentar y que podría ser aprobada a mediados de 2019.

 

Esta ley que regularía la producción, venta y consumo, pretende aliviar el conflicto entre Gobierno y mafias, así como las reyertas entre estas últimas. Se espera así que, al sacar la marihuana de la lista de sustancias prohibidas, se reduzca la delincuencia asociada a su tráfico y a la fallida “guerra contra las drogas”.

Dado que la formación de López Obrador posee la mayoría en el Congreso, no debería tener muchos problemas para lograr la aprobación en el plazo de unos meses. La que será secretaria de gobernación, Olga Sánchez Cordero, afirmaba al presentar el proyecto de ley en el Senado: “Tenemos que replantear la política de drogas en nuestro país. Es momento de cambiar, porque siempre han sido un discurso polémico. El combate frontal [al narcotráfico] a través de las armas solo ha producido más muertes en nuestro país. No estamos a favor de la liberación absoluta de las drogas, sino de la regulación del cannabis”.

Esta regulación implicaría un máximo de 30 gramos de cannabis transportables por adultos para consumo privado, el cultivo de hasta 20 plantas con un máximo de recolección anual de 480 gramos y se endurecerían las sanciones por la venta a menores. Se prevé también un sistema de licencias para la producción y venta, que incluiría las elaboraciones para uso terapéutico, industrial y de investigación. La ley también contempla la posibilidad de creación de cooperativas de producción que podrían tener hasta 150 miembros. El límite de producción por persona sería análogo al de la producción privada. Para el consumo público se aplicaría una normativa similar a la del tabaco.

La ley prevé también la creación de un organismo gubernamental, el Instituto Mexicano de Regulación y Control de Cannabis, para desarrollar la normativa de producción, venta y consumo y velar por su cumplimiento.

Todavía queda por ver quiénes podrían beneficiarse de licencias de producción o venta, a qué se dedicarán los impuestos que se deriven de este nuevo mercado legal, así como el futuro de los condenados por delitos relacionados con el cannabis que dejarían de serlo tras la regulación.

Más de la mitad de los presos por narcotráfico continuaban en prisión en 2012 por delitos relacionados con el cannabis. El año anterior 1509 presos tenían sentencias por consumo o posesión.

Latinoamérica se abre al desarrollo del cannabis dando paso a la regulación integral del cannabis.

Este proyecto de ley en México se suma a la serie de eventos que recientemente se vienen sucediendo en toda la región latinoamericana, que apuntan en la dirección de la revisión del prohibicionismo del cannabis. Ya Uruguay legalizó el consumo recreativo hace unos años con un modelo todavía imperfeto, pero se convirtió en el primer país del mundo en hacerlo de forma integral.

Por su parte Chile, el país de Latinoamérica que más cannabis consume, ha ido aflojando la persecución a consumidores medicinales, y es el único país de la región con una industria asentada de producción de cannabis medicinal.

Colombia le pisa los talones, con una normativa reciente que regula la producción de cannabis medicinal y tiene posibilidades de erigirse como líder en Latinoamérica. También este país está siendo objeto del interés de empresas norteamericanas, que han acelerado la compra de compañías productoras colombianas. Otros países que están mostrando interés por desarrollar esta industria en sus territorios son Perú y Puerto Rico.

También recientemente Argentina aprobó una regulación del uso medicinal del cannabis.

Cabe prever que, tras la regulación del consumo recreativo en Canadá, Uruguay y una decena de estados de EE.UU., y a tenor de los intereses comerciales de la industria cannábica en Latinoamérica, las distintas regulaciones que se limitan al cannabis para uso medicinal y de investigación eventualmente se amplíen hacia la regulación del consumo recreativo. En este sentido la iniciativa mexicana podría desencadenar cambios drásticos en los próximos años.

Aproximación de México a la legalización del cannabis recreativo

Una decisión de la Corte Suprema autoriza a tres demandantes a producir, transportar y consumir cannabis con fines recreativos, a la par que insta al Congreso a modificar la Ley. Así pues, podemos decir que empieza a existir una favorable aproximación en México a la legalización del cannabis recreativo

Todo comienza en 2013 cuando cuatro abogados y empresarios mexicanos presentaron, en nombre de la Sociedad Mexicana de Autoconsumo Responsable y Tolerante (SMART), un recurso para forzar el debate de la legalización del cannabis por la vía jurídica.

No, no se trata de un club de fumetas barriendo para casa: ninguno de los cuatro es fumador de cannabis. Su acción tiene más que ver con la genuina percepción de que el prohibicionismo de la marihuana es inconstitucional.

Tras una lucha de litigios hasta alcanzar la Corte Suprema, el caso fue asumido por Arturo Zaldívar, el juez de la Sala Primera (la misma que falló a favor del matrimonio homosexual), quien, basándose en la abundantísima información científica que muestra que el riesgo para la salud de la marihuana es similar o incluso menor que el del tabaco, antepuso el derecho constitucional del libre desarrollo de la personalidad.

“La prohibición absoluta es inconstitucional, ahora hay que avanzar“, dijo entonces Zaldívar. „Esta sentencia es exclusivamente para el autoconsumo y no permite el comercio. Tampoco se sostiene que la marihuana sea una sustancia inocua, sino que el veto que hay ahora es excesivo”.

Esta decisión, firme desde 2015, no cambiaba la ley, pero cualquiera que lo solicitase podría, a partir del fallo respaldado por los ministros Olga Sánchez Cordero, José Ramón Cossío, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena y el mismo Zaldívar, acogerse al precedente.

“A todo aquel que lo pida, se le tendrá que conceder el derecho al consumo con fines lúdicos y sin ánimo de lucro”, apuntaban uno de los promotores de la decisión.

 

Para la aproximación de México a la legalización del cannabis recreativo el Congreso deberá modificar la ley

Pero el miércoles pasado, el país norteamericano dio otro importante paso hacia la legalización del consumo recreativo, cuando la Corte Suprema daba la razón a tres demandantes que declaraban que diversos artículos de la Ley General de Salud que prohíben la producción, transporte y consumo de cannabis, son inconstitucionales.

Como en la sentencia de 2016, esta se circunscribe a los demandantes, pero sienta la base para que cualquiera que lo solicite se pueda acogerse a la misma, además de suponer un paso importante para generar jurisprudencia, dado que es la quinta sentencia favorable en este sentido. Obviamente supondría un enorme consumo de recursos judiciales el atender cada demanda individual, por lo que el Senado y la Cámara de Diputados tienen ahora la tarea de modificar la ley en función de la decisión de la Corte.

De esta forma se acerca México a la legalización del cannabis recreativo, siguiendo el camino emprendido por Canadá y por una decena de estados de EE.UU., confirmando el liderazgo que América está manifestando en la reversión de la prohibición del cannabis.

El cambio legislativo pendiente era ya una vieja demanda de numerosos expertos, políticos y académicos para reducir el poder del narcotráfico, la violencia asociada al menudeo, que es la más próxima al consumidor, y atender la creciente demanda social. Además de ello, el gasto de recursos policiales, judiciales y penales asociados a la marihuana sobrepasan el límite de lo absurdo.

Este extremo lo ilustra muy bien Josefina Cruz, una de las demandantes beneficiadas por la última sentencia de la Corte Suprema, chef de conocido restaurante de D.F. que, a pesar de no fumar marihuana, tiene amigos que sí lo hacen: “Hace dos años o así estaba con mi sobrina en el parque y agarraron a un chavo que estaba fumando marihuana. Llegaron policías trataron de extorsionarle, él dijo que no, le pegaron… De repente eran nueve patrullas, 20 oficiales, deteniendo a un chavo que según los policías estaba dándose un toque. Y parecía el gran narcotraficante… Lo grabamos en el celular y lo subimos a Facebook…Yo les decía a los policías, ‘oye, ¿por qué cuándo me roban a mi no vienen ocho patrullas? Se usan recursos muy valiosos en esto de la prohibición que no tiene sentido. La prohibición además abre la puerta a la extorsión y la corrupción

El cannabis en España y la desinformación

En el duro camino hacia la regulación del cannabis, una parte fundamental es activar la discusión. El foro que Unidos Podemos presentó en el Congreso el pasado 17 de octubre fue un buen golpe de efecto en este sentido, pero ahora toca salvar otro escollo: la desinformación en el cannabis en España.

Hacía tiempo que el tópico del cannabis no hervía con tanta fuerza en los medios de nuestro país. La reciente regulación del consumo recreativo de cannabis en Canadá no ha dejado indiferente a nadie, y ha servido para impulsar el debate en otras partes del mundo.

En España, a pesar de la fuerte oposición política, y no solo desde el sector conservador, parece que estamos casi a la mitad de aprobación pública. Así al menos lo cuenta la Sexta que, según su barómetro, un 44,8% de españoles estaría a favor de la legalización del cannabis, frente a un 50,3% en contra. El resto correspondería a indecisos.

Recientemente, El Mundo también se hacía eco de esta división, exponiendo un panorama bastante inaudito: las “dos Españas del cannabis” se reparten entre Podemos y Ciudadanos a favor y PP y PSOE en contra. Aquí llama la atención que son precisamente los partidos más jóvenes los que están más dispuestos a darle solución a la prohibición del cannabis. La percepción generacional parece jugar un papel importante.

En cualquier caso, políticos de todas las formaciones están poniendo sus argumentos encima de la mesa, ya sea para recomendar la legalización o justificar el estado actual del cannabis. Aunque algunos de estos argumentos responden a preocupaciones perfectamente legítimas, muchos otros son fruto de sesgos y desinformación.

 

Falacias casposas e información insidiosa

Por ejemplo, Jesús Aguirre, médico y portavoz del PP en la Comisión Mixta Congreso-Senado para el Estudio de las Drogas, tira de falacia del hombre de paja para reducir el problema del cannabis a la fantasía de porreros buscando colocarse en libertad con la excusa de que es una panacea médica. En concreto Aguirre considera que “legalizar es una falacia casposa: un porro no cura.”

En una de sus últimas declaraciones contra el cannabis, Aguirre afirma que el cannabis “afecta al desarrollo cognitivo y produce alteraciones neurológicas. El 40% de las urgencias por drogas corresponde a consumidores de cannabis. Cuanta más banalización y accesibilidad, más consumo.  En el 20% de las muertes por tráfico había THC en sangre. Aumenta las agresiones de género y sexuales. No es alcohol o tabaco, porque el cannabis altera tu personalidad. El coletas dice que Andalucía puede ser el granero de cannabis de Europa. ¿Por qué no sembramos amapolas y nos hacemos el granero de heroína del mundo?”

Conviene desgranar punto por punto este párrafo:
1) “El cannabis afecta al desarrollo cognitivo y produce alteraciones neurológicas”: Por supuesto, al igual que el alcohol. Por ello las propuestas serias de legalización incluyen control de edad, programas de prevención e información y limitaciones a su consumo análogas a las del tabaco y el alcohol.

Pero, al contrario que con estas dos drogas legales, las propuestas de legalización persiguen hacerlo bien desde el principio, para no lamentar después situaciones como las que vivimos hoy, en las que la percepción de riesgo de fumar o beber es ínfima debido a que, durante décadas, se ha incitado indiscriminadamente al consumo de estas sustancias sin ningún criterio de protección al consumidor ni información.

Se trata de minimizar riesgos, dado que el prohibicionismo no reduce el consumo y expone a los usuarios a productos sin controles de calidad y salubridad, sin información, y al contacto con redes de delincuencia. Es más, el prohibicionismo pone el cannabis a los menores en bandeja.

2) “El 40% de las urgencias por drogas corresponde a consumidores de cannabis”: aquí estamos ante un uso insidioso de la correlación. Si bien es cierto que muchos consumidores de drogas duras (de esas que pueden llevarte a urgencias, como el alcohol) también consumen cannabis, es absolutamente falso que la razón por la que acaben en urgencias se deba al consumo de cannabis.

No existe a día de hoy ningún caso documentado de sobredosis por cannabis (y mucho menos de muerte), ni existe evidencia de que el cannabis sea una puerta de entrada al consumo de drogas más duras, sino más bien todo lo contrario.

3) “En el 20% de las muertos por tráfico había THC en sangre”: y en el 66% había alcohol, que, a diferencia del cannabis, es una sustancia regulada. En las muertes producidas en carretera en 2017, 118 casos presentaban como única sustancia capaz de alterar la conducción alcohol, mientras que 21 casos presentaban únicamente cannabis. Sin regulación no hay educación; sin educación no hay percepción de riesgo.

4) “Aumenta las agresiones de género y sexuales. No es alcohol o tabaco, porque el cannabis altera tu personalidad.”: como en un panfleto de alguna dictadura retrógrada, usa aquí la actual sensibilidad social sobre la violencia de género para arremeter contra el cannabis con asociaciones espurias, como si uno de los principales desencadentantes de la violencia, no únicamente machista, sino en general, no fuera el alcohol el cual, dicho sea de paso, altera fuertemente la personalidad, algo que como médico sorprende mucho que se atreva a negar.

5) “El coletas dice que Andalucía puede ser el granero de cannabis de Europa. ¿Por qué no sembramos amapolas y nos hacemos el granero de heroína del mundo?”: pues básicamente porque la heroína es una droga dura, que produce una fuerte dependencia física y psicológica, siendo considerada una de las drogas más destructoras y dañinas que existen. Ninguna de estas características es aplicable al cannabis.

Según un reciente estudio elaborado por el Comité Científico independiente sobre Drogas (ISCD) de Gran Bretaña y especialistas del Centro de Monitorización Europeo de Drogas y Adicciones (EMCDDA), el alcohol es la droga que más daño produce en el mundo a nivel personal, familiar y social, con 72 puntos en la escala de peligrosidad, seguido de la heroína (55 puntos) y el crack (54). El cannabis se encuentra bastante lejos, con 20 puntos, por debajo del tabaco (26 puntos) y de las anfetaminas (23).

Por otra parte, ya somos uno de los “graneros de heroína del mundo”. Existe en España una enorme plantación de opio legal, que tiene la empresa Alcalíber en Albacete, que, con sus 13 mil hectáreas, solo es superada por las plantaciones en Australia. Alcalíber no solo es el mayor productor mundial de morfina, cuya producción monopiliza en nuestro país gracias a antiguos acuerdos con el régimen de Franco, sino que es la única empresa privada a la que, oh casualidad, se le ha concedido una licencia para cultivar y comercializar cannabis en nuestro país (existen otras licencias, pero únicamente para investigación). Y, por supuesto, con este tipo de jugosos tratos de favor, ¿a quién le interesaría legalizar el cannabis en España?

 

Desinformación hasta en el ministerio de Sanidad sobre el cannabis en España

Aunque de otro signo político, encontramos que a la Ministra de Sanidad María Luisa Carcedo también le pueden los tópicos, los sesgos y la desinformación. Recientemente en una entrevista en la Vanguardia, respondía ante la cuestión de si apoyaría la legalización del cannabis medicinal:

“Disponemos de un arsenal de medicamentos para el dolor, y no hay evidencia científica sobre el cannabis en ese sentido.”

Mal andamos si nuestra Ministra de Sanidad afirma con esa pachorra que no hay evidencia científica de que el cannabis tenga propiedades analgésicas, cuando se trata, precisamente, de sus propiedades mejor reconocidas científicamente por el momento.

Es más, con respecto al “arsenal de medicamentos para el dolor”, tenemos un problema, sobre todo para los pacientes con dolores crónicos que acaban padeciendo los terribles efectos secundarios de los medicamentos opiáceos tradicionales, cuando hoy empezamos a saber no solo que los cannabinoides pueden ser una alternativa mucho más segura para el tratamiento del dolor y reducir el consumo de opioides, sino que además en los lugares donde el cannabis es legal se ha constatado una reducción de ingresos hospitalarios y de mortalidad asociados a opioides.

Pablo iglesias y Bernardo Soriano

“La cuestión no es si se regula el cannabis o no, sino quién será el siguiente en hacerlo”

Si algo quedó claro en el foro de debate “Hacia la regulación integral del cannabis” que tuvo ayer en el Congreso, y que fue organizado desde Podemos, es que la sociedad española está madura para afrontar una regulación racional. Tras la legalización del consumo recreativo en Canadá, que llega 17 años después de la legalización del consumo medicinal, Pablo Iglesias considera crucial que sea España el que lidere la iniciativa en Europa.

“La cuestión no es si se regula el cannabis o no, sino quién será el siguiente en hacerlo”, decía Iglesias en la apertura del acto. “España tiene que ser inteligente y ser de los primeros en legalizar, si llegamos los últimos serán otros países los que se beneficien de algo que es un clamor social”

De las diferentes ponencias que cubrieron todos los aspectos posibles: sociales, sanitarios, científicos, económicos, jurídicos, etc. se desprendió sin duda que el actual modelo prohibicionista no solo es absolutamente ineficaz, sino contraproducente, un fracaso en todas regla al que Podemos se ha comprometido poner solución.

El sociólogo y escritor Jorge Moruno intervino en el cierre del foro haciendo alusión a la postura que Pedro Sánchez manifestó sobre el tema de la regulación del cannabis en su pasada visita a Canadá, esquivando la cuestión afirmando que “suficientes problemas”:

“Precisamente porque (Sánchez) ya tiene suficientes problemas, lo que propone si se regula el cannabis son soluciones, no son más problemas, así que estaría bien que se lo empezara a tomar en serio”.

Un aspecto que salió a relucir varias veces es la particularidad de la situación española. Al analizar de los diferentes modelos de legalización más o menos exitosos que han tenido lugar en otras regiones como Uruguay, Canadá o estados de EE.UU. como Colorado o California, y compararlos con la realidad española, se deduce que un modelo de regulación funcional en España ha de partir de sus propias peculiaridades, las cuales son tenidas en cuenta en la propuesta de regulación integral que, previsiblemente, Podemos realizará formalmente a comienzos del próximo año, según anunciaba el diputado Miguel Vila al final del acto. Esta propuesta persigue un modelo social basado en los usuarios, que evite monopolios y oligopolios, incluya a comunidades desfavorecidas y facilite el acceso de la Pymes.

Este foro, celebrado con mucha intención el día posterior a la legalización del cannabis en Canadá, es un evento sin precedentes en el Congreso de los Diputados que pretende acercar esta acuciante cuestión a una sociedad que necesita ser educada. Si bien es cierto que la aceptación social del cannabis es creciente, todavía existe una incultura al respecto que fomenta los tópicos negativos y a la que se aferra con fuerza el prohibicionismo.

Por muy mal que le venga ahora a Pedro Sánchez o a la oposición, la cuestión del cannabis ha alcanzado un punto de no retorno: hay que responderla ya, porque la elusión de la cuestión no solo no va a hacerla desaparecer, sino que la va a amplificar, sobre todo en un contexto internacional ante el cual estamos yendo a contracorriente. En este sentido, no pocos ponentes del foro hicieron notar las complejidades de la regulación, un proceso en el que se deberían revisar leyes orgánicas. De ahí la necesidad de acabar con la procrastinación sistemática de la cuestión del cannabis, de sacarla de la eterna bandeja de cosas para hacer mañana.

 

El Tribunal Constitucional tumba la ley catalana de las Asociaciones de Consumidores de Cannabi

El Tribunal Constitucional tumba la ley catalana del Cannabis

Un pasito pa’lante María… y dos pasitos p’atrás. Ese sería el estribillo de la canción sobre la historia de la marihuana en España. Si hace dos días os contábamos la absoluta falta de interés del presidente Sánchez por abordar de una vez por todas el asunto del cannabis en nuestro país, hoy echaremos más leña al fuego: el pleno del Tribunal Constitucional ha decidido anular la ley catalana de las Asociaciones de Consumidores de Cannabis.

 

Esta ley catalana del cannabis, promulgada por el Parlament en julio del año pasado, regulaba el cultivo, distribución y el transporte de cannabis por parte de los clubes. La razón para la anulación: invasión de competencias del Estado.

 

En concreto, todavía estamos en esa fase en la que, según las autoridades, el cannabis no es estrictamente un fármaco o un medicamento “sino una sustancia calificada como estupefaciente, lo que significa que es una competencia en materia penal reservada al Estado, según el artículo 149.1.6 de la Constitución”.

 

Solo esa clasificación lo cambia todo. Mientras nos preguntamos cómo se puede seguir afirmando hoy por hoy que el cannabis no es un fármaco o un medicamento, los consumidores y pacientes españoles van viendo cómo, al contrario que la tendencia internacional, se van cerrando puertas al cannabis y dando pasos atrás, alimentando precisamente aquella situación por la que la legalización se hace tan urgente: el forzamiento del consumidor y del paciente a recurrir al mercado negro, a la calle, al descontrol.

Dado que la ley anulada “reconoce a los clubes funciones de acopio o adquisición y ulterior distribución” de cannabis, los cuales son un “espacio de ámbito privado que reúne las condiciones idóneas para el consumo” de una sustancia tipificada como estupefaciente, entonces las autonomías no tienen competencias para legislar sobre los clubes de cannabis. El Tribunal establece pues que “la disciplina normativa reserva al Estado” la legislación sobre “consumo, abastecimiento y dispensación” de cannabis.

 

Una de las ideas orginales de la ley catalana era, precisamente, análoga a la que impulsó la legalización del consumo recreativo de cannabis en Canadá. Según el presidente canadiense Justin Trudeau, la decisión de Canadá para la legalización se basa en la constatación del fracaso del modelo prohibicionista y en la necesidad de implementar un sistema que reduzca el mercado negro, proteja a la comunidad y evite el fácil acceso de los menores a la droga. Por su parte la Generalitat esgrimió entre sus principales argumentos para la aprobación de la ley, el tener un mayor control público sobre esta sustancia.

La decisión del Constitucional devuelve a los clubes al limbo de la alegalidad y la realidad del cannabis, una vez más se barre bajo la alfombra. El conflicto entre los derechos constitucionales de intimidad y asociación con la tipificación anacrónica del cannabis como estupefaciente, no va a resolverse hasta que, de una vez por todas, el Gobierno abra los ojos a la realidad:

Tenemos la peor legislación del mundo. Una regulación prohibicionista, pero más consumo que en Holanda, donde es legal. Ni hay libertad ni hay consumo bajo, no tenemos nada”.

Estas palabras son de Francisco Igea, portavoz de Ciudadanos en la comisión de Sanidad del Congreso, quien redactó una propuesta para permitir el uso terapéutico del cannabis y que, como era previsible en nuestro país, se encuentra paralizada.

 

El caso es que, estamos en medio de un toma y daca entre las competencias del Estado y las de las autonomías fundamentalmente por la vigencia de leyes, conceptos y definiciones entorno al cannabis, que hunden sus raíces en otros tiempos más mezquinos. En este particular salta a la vista la imperfección de nuestro modelo de autonomías: los deberes que hacen los parlamentos regionales, proponiendo leyes que buscan proteger los derechos de los ciudadanos y enfermos, reducir los riesgos, combatir el crimen y controlar racionalmente una sustancia estupefaciente, no parecen tener influencia ni surtir ningún efecto en el Estado, como si, de verdad, estas cosas no le preocupasen.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Tribunal Constitucional aprueba el consumo de cannabis en Sudáfrica

Otra pequeña gran victoria para el mundo del cannabis en Sudáfrica: la ley que prohibía el consumo privado de cannabis por parte de adultos ha sido declarada inconstitucional, y por tanto anulada.

El constitucional confirma así el fallo que emitió el Tribunal Supremo de Cabo Occidental el año pasado.

En el Tribunal Constitucional se escuchaba el jubiloso grito de un hombre que proclamaba una y otra vez “¡Garreth Prince ha derrotado a Babilonia!” tras el fallo del juez.

El rastafari Garreth Prince, quien inició su lucha contra la criminalización del cannabis hace dos décadas, al considerar que violaba su derecho constitucional de libertad religiosa, fue uno de los demandantes que, junto a Jeremy Acton, fundador y líder del partido cannábico Dagga (nombre con el que se conoce a la marihuana en el país africano), llevó el caso ante los tribunales. El partido Dagga reclama el mismo tratamiento sobre el consumo de cannabis que sobre el consumo de tabaco o alcohol. Acton sufrió la inconstitucionalidad de la ley que prohibía el consumo privado de cannabis cuando, en 2011, fue detenido por consumir en su casa.

El Presidente Adjunto del Tribunal Supremo, Raymond Zondo, dictó la sentencia, que confirmó que los artículos 4 (b) y 5 (b) de la Ley de drogas y tráfico de drogas, leídos en parte junto con el artículo 22 (A)( 9)(a)(i) de la Ley de control de medicamentos y sustancias afines, eran constitucionalmente inválidos ya que, según el juez, “penalizan el uso o posesión en privado o el cultivo en un lugar privado de cannabis por un adulto para su propio consumo personal en privado.”
El tribunal constitucional ha considerado además que el derecho a la privacidad no se aplica solo al entorno del hogar propio, permitiendo así el consumo de cannabis en otros lugares privados, ampliando de esta forma el ámbito de la sentencia del Tribunal Supremo. Por supuesto, esta sentencia no se aplica al consumo o posesión por parte de menores o por adultos en espacios públicos.

 

“Si una práctica particular no amenaza a otros en el ejercicio de sus derechos, entonces esa práctica particular debe ser tolerada por otros en tal democracia.”

-Garreth Prince

 

Situación del cannabis en Sudáfrica

Si una persona es sorprendida con cannabis en público, queda a juicio del agente de la ley el determinar si es para consumo propio o para traficar. Si es arrestada, será el tribunal el que, en última instancia, decida si esa persona tenía intención o no de traficar.

Durante el sumario salieron a relucir estudios que demostraban que la penalización no influía en el consumo, o que el alcohol es más nocivo que el cannabis.

El Parlamento dispone ahora de dos años para abordar los defectos constitucionales de la Ley de estupefacientes y la Ley de medicamentos, y redactar una nueva ley que confirme con fallo unánime esta sentencia. Si no cumple el plazo, la sentencia de Zondo será definitiva.

Zondo fue interrumpido en varias ocasiones mientras fallaba la sentencia debido a los vítores, aplausos y gritos de alegría.

Los rastafaris sudafricanos aseguran que el 18 de septiembre, día del fallo de la sentencia, será un festivo nacional para recordar esta victoria.

Garreth Prince asegura que lo primero que iba a hacer tras el fallo del juez era “retirarse a sus aposentos interiores y realizar el ardiente sacrificio”. Como si no lo hubiese estado haciendo igualmente hasta ahora. En cualquier caso, se lo merece: hace 18 años Prince comenzó su lucha contra la ley que prohibía a los rastafaris furmar su dagga. Quiso ser abogado, pero no le fue permitido por haber sido arrestado por posesión de cannabis en 1989. Presentó una demanda para la legalización del cannabis para usos religiosos en 2002, la cual perdió.

Ayer, ante el mismo tribunal, representándose a sí mismo, sin abogados, ganó el derecho a consumir cannabis en la esfera privada para cualquier adulto.

 

Fuentes: Mail & Guardian, ElDiario.es

Imagen: Alaister Russell/The Sunday Times

 

 

La legalización trae oportunidades para el mercado cannábico en Reino Unido

El Reino Unido se posiciona como un mercado prometedor después de que se anunciara la legalización del cannabis con fines medicinales. Es por ello que la legalización trae oportunidades para el mercado cannábico en Reino Unido.

El pasado jueves las autoridades del Reino Unido anunciaron la legalización de las medicinas a base de cannabis. En rigor, el cannabis dejará de ser una droga de categoría 1 y pasará a ser de categoría 2, lo que quiere decir que si bien se la considera de gran potencial adictivo y se la mantiene regulada, ahora se le reconocen sus propiedades medicinales y puede ser recetada legalmente por un médico.

 

Esto es un gran cambio con respecto a la tradicional postura del Reino Unido frente al cannabis, que no permitía ningún tipo de posesión de cannabis, con algunas excepciones, como los permisos de investigación que emite el Estado.

 

Recientemente el tema estuvo en las primeras planas por los casos de Alfie Dingley y de Billy Caldwell, dos niños con epilepsia a quienes se había negado el tratamiento con aceite de cannabis.

El Ministro del Interior Sajid Javid dijo: “Los casos recientes con niños enfermos me dejó claro que nuestra posición sobre los productos medicinales derivados del cannabis no era satisfactoria.” Sin embargo, Javid dejó bien en claro que esta reclasificación para casos clínicos “excepcionales” no implica un paso hacia la legalización con fines recreativos.

 

El mercado cannábico en Reino Unido

 

Aunque pueda parecer paradójico, mientras el gobierno del Reino Unido mantenía hasta hace apenas unos días que el cannabis no tenía ningún valor medicinal, se trata según un reporte de Naciones Unidas del mayor productor mundial de marihuana con fines medicinales y de investigación, con el 44.9% del total mundial, y también el mayor exportador, con cerca de un 70% del total.

Mientras tanto, su mercado ilegal fue recientemente estimado por el Institute of Economic Affairs en 2 mil ochocientos millones de euros, y tiene el potencial dejar más de mil cien millones de euros al año en impuestos.

El interés de los inversores en Gran Bretaña ya se hizo sentir desde comienzos de este año, cuando Oxford Cannabinoid Technologies recaudó 8 millones quinientos mil euros de varios inversores, entre los que se cuenta Casa Verde, la firma que pertenece al rapero estadounidense Snoop Dogg. Además, la inversora Sativa Investments recaudó 1 millón doscientos mil euros el pasado marzo.

Este mercado interno se suma al potencial del mercado europeo. De acuerdo al co-fundador de la consultora especializada Prohibition Partners, Stephen Murphy, el futuro tamaño de ese mercado no es fácil de predecir, pero se trata de una industria que definió como “única en el mundo”.

 

“Hay muchas estimaciones, pero creemos que irá de cero a 56 mil millones de euros en una década. Se trata de una oportunidad increíble”, consideró Murphy.

Entrevista a Podemos Cannábico

El pasado mayo, antes del cambio de gobierno devenido de la moción de censura registrada por el PSOE, realizábamos esta entrevista a Manuel Hernández, portavoz del Círculo Sectorial Estatal Podemos Cannábico, en la que nos ofrece una panorámica bastante completa de la situación del cannabis en España, y de las expectativas de acción en el futuro.

 

¿Qué es Podemos cannábico?

El Círculo Sectorial Estatal Podemos Cannábico es un grupo de personas de la sociedad civil, del activismo, que impulsa y trabaja sobre el sector del cannabis. Lo que promueve e impulsa el círculo es la adopción de unas políticas justas y necesarias para que las personas y usuarios de esta planta, y toda la gente que esté incorporada a su cultura, puedan disfrutar de unos derechos, unas libertades y unas garantías que hoy en día no tienen.

En principio el círculo lo que hace es trabajar usando Podemos como una herramienta de la que disponen los ciudadanos y ciudadanas para promover cambios en la política y, de esta forma, impulsar también los cambios legislativos necesarios en esta materia.

 

¿Cuándo se fundó Podemos cannábico?

El círculo se funda en 2014, poco después que el propio Podemos, pero empieza a tener una actividad sólida a partir del año 2015, previo a elecciones autonómicas y municipales. Existía antes pero no como un proyecto consolidado, sino como una agrupación de gente próxima al partido y es en esta campaña cuando se consolida como círculo estatal.

En ese mismo año consigue incluir su propuesta en el programa electoral de las generales del 20D y más tarde en el 26J dentro del famoso «catálogo Ikea» de Podemos. Una propuesta que entra con el número 264 y desde entonces es reconocida en el partido por dicho número. Además, el círculo redacta entonces una serie de documentos sobre cómo debería ser una regulación acorde a los principios y valores de Podemos, y las directrices que sirven como guía a diputados, senadores y cargos, para impulsar esos cambios a distintos Parlamentos y regiones.

¿En qué situación nos encontramos al respecto ahora a nivel político? ¿En qué punto se hallan las proposiciones parlamentarias que se han realizado últimamente?

Estamos en una situación complicada. Se han producido dos maniobras muy feas por parte del resto de grupos políticos. La primera ha sido la proposición no de ley para una regulación del cannabis terapéutico, que el Partido Socialista y Ciudadanos han dejado metida en una subcomisión. Una subcomisión, para los profanos, es aquel sitio donde metes las cosas que en ese momento no te interesa que salgan adelante y se postergan indefinidamente. Fue una maniobra bastante fea, ya que esta proposición partía del Observatorio de Cannabis Medicinal y venía avalada incluso por Ciudadanos. La han dejado metida en la subcomisión y de ahí no saldrá en esta legislatura.

Por otro lado, la proposición no de ley que presentó en 2016 Unidos Podemos en el Senado, también está durmiendo el sueño de los justos, porque el Partido Popular ha decidido dilatar el primer tema con el que ha abierto la comisión mixta sobre drogas de forma que ocupe toda la legislatura, bloqueando el resto de asuntos. Gracias a estos dos movimientos consiguen que nuestra propuesta, en esta legislatura donde Podemos tiene fuerza y relevancia, no salga adelante.

Así es como está la situación. ¿Alternativas? No hay muchas. La alternativa es explorar todas las vías técnicas posibles para desbloquear la comisión mixta, pues parece que hay algunas, y, por otro lado, lanzarnos a un proyecto de ley propio que, visto lo ocurrido en los otros proyectos de ley, estaría abocado al «No es No» de unos y al «no vamos a darle porros a los niños» de otros.  Con lo cual se trataría también un brindis al sol.

¿La legalización de la marihuana mejoraría la seguridad ciudadana?

Por supuesto. Esto ha ocurrido ya en muchos Estados que se nos han adelantado y que ya han regulado, pero es una cuestión de lógica. Tú tienes una presión comercial de un producto que la gente demanda, que la gente consume pero el Estado, que tiene la potestad de regularlo, le da la espalda. En el momento que el Estado da la espalda, esa potestad cae de facto directamente en las mafias, en lo que es el mercado negro, y es el mercado negro el que toma dicha potestad regulatoria, estableciendo sus reglas y haciendo suyo el negocio. ¿Por qué la tienen? Porque no tienen competencia. Si el Estado compite, toma la potestad de regular el producto, toma el control, el mercado negro no puede competir ni en calidad ni en precio con el mercado regulado. En aquellos sitios donde se ha regulado de una manera eficaz, el mercado negro del cannabis ha desaparecido. ¿Por qué? Porque automáticamente se incorpora al mercado legal. El traficante y el productor de cannabis son personas que quieren generar una riqueza a través del negocio. Con estas personas se produce además una paradoja: si alguien tiene, por ejemplo, en una nave un cultivo ilegal de 3000 plantas, aquí en España la acción de perseguirlo va a generar un coste policial, un coste judicial procesarlo y un coste penitenciario encarcelarlo. Esa misma persona que cultiva 3.000 o 4.000 plantas en Colorado, en lugar de generar todos estos costes para la sociedad, está generando empleo, cotizaciones en la seguridad social y recaudación de impuestos, que pagan la asistencia médica y sanitaria a sus veteranos, pagan la educación y las escuelas. La misma acción, la misma persona, en un lugar o en otro produce efectos completamente opuestos. En uno genera un drama y en el otro aporta riqueza, aporta impuestos, aporta empleo. ¿Qué estamos haciendo? ¿En qué estamos pensando?

Claro que desciende la inseguridad, porque desciende la criminalización del producto y de sus usuarios. Y repito que estamos dedicando ingentes recursos policiales y judiciales a perseguir macetas, a perseguir plantas, a perseguir personas que quieren trabajar en un negocio que no tiene por qué ser peor ni mejor que otros. No estoy defendiendo a los traficantes, simplemente digo que este modelo de negocio en otros países en los que está regulado produce riqueza en lugar de sufrimiento. Todo ese coste policial, judicial y penitenciario se está dejando de usar para otras causas. La policía que está deteniendo cultivadores de cannabis, no está protegiendo a las mujeres víctimas de la violencia de género, no está investigando la corrupción. Si las dotaciones destinadas a perseguir el consumo y el autocultivo las pudiésemos destinar a otras unidades, ya veríamos qué composición tendrían Senado y Congreso hoy en día.

A mí me gustaría recordar que, en España, el sistema penitenciario está pensado para recuperar a la gente y no para tirarla a un abismo. El único sentido del sistema penitenciario es la reinserción. Bueno, pues aquí tenemos la oportunidad de adelantarnos al sistema penitenciario, hacer que este no sea necesario y reinsertar esa parte de la sociedad que está al margen de la ley directamente al ciclo productivo y extraerla del mercado negro y la criminalidad.

¿Ha habido algún avance significativo hacia la legalización o descriminalización de la marihuana en España en los últimos tiempos?

A nivel político lo que ha habido son retrocesos. Sin embargo es cierto que a nivel judicial hay avances porque en estos años, a través de la jurisprudencia, se han establecido unos límites en el pesaje y en la cantidad para que tengan relevancia penal o no, lo que rebaja la inseguridad jurídica sobre los autocultivadores, es decir, las personas que cultivaban para ellas mismas. Desgraciadamente, desde que entró el gobierno del PP, se establecieron directrices a la fiscalía para que volviese a perseguir a todo el tejido asociativo del cannabis. De repente, el entorno judicial se vuelve más hostil, empiezan a procesarse de manera masiva asociaciones y clubs y en 2015, con la Ley de seguridad ciudadana, se incrementan además las multas al cultivo, la tenencia y el consumo de esta sustancia. Además, por primera vez es posible penar o sancionar el autocultivo sin orden judicial, de forma administrativa. Según dice la ley, basta con que la policía haga una fotografía del cultivo de tu patio o tu ventana para que te pueda caer una multa de hasta 10.600€, suficiente para arruinar la vida de cualquier familia o persona normal de este país.

 

¿Se percibe algún cambio a nivel social?

A nivel social es quizá donde más hemos percibido un cambio. Te voy a dar dos datos: en las recientes encuestas por primera vez en España un 52,1% de la población está a favor de la regulación. Más de la mitad de las personas de este país quiere que el cannabis se regule, pero si nos vamos además a la encuesta del CIS, la preocupación sobre el problema de las drogas ha bajado al 0,3%, es decir, es inexistente. En este sentido, la sociedad española ha cambiado con respecto a los años 80 y 90 su percepción sobre las drogas en general y el cannabis en particular. Por eso creo que ahora la sociedad está madura a nivel de percepción para iniciar una regulación de esta planta.

Esto no es un cambio que nazca de la nada. Ha habido 30 años de activismo para conseguir ese cambio. El tejido asociativo en España es inmenso, es quizás de los más grandes del mundo. Hay asociaciones de cultivadores, asociaciones de pacientes, hay más de 50.000 de activistas dando la guerra, poniendo la regulación encima de la mesa todos los días y sin dar un paso atrás, para que por mucho que quieran silenciar este asunto, no lo consigan. Es gracias a este tejido por lo que se consigue que la percepción del cannabis como un problema no exista nada más que para cuatro frikis que viven de las subvenciones por tratar a los consumidores como enfermos, siguiendo con su cruzada interesada para convencernos de que el cannabis produce paranoia, psicosis y que es la destrucción de nuestros jóvenes y niños. Cuando hablas con estas personas y te mencionan a los niños, yo siempre les digo que los niños están indefensos porque ellos con su actitud no sacan el cannabis de las calles, porque ellos con su actitud no dejan que lo llevemos a los dispensarios, esos donde piden el DNI y evitan el consumo a menores. Lo siguen queriendo en los parques, se lo han entregado al mercado negro. ¿Cómo van a estar protegidos los niños?

Haced la prueba: a cualquier chaval de 15 años en un parque, dadle 20€ y veréis cómo en menos de una hora te trae una bolsa de marihuana o una pieza de hachís. Esa es la facilidad actual, y esa facilidad solo se consigue teniendo el producto descontrolado en la calle. Si el producto está controlado, si está en dispensarios, esto no ocurre, pero el mercado negro no pide el DNI.

Además, las afirmaciones sobre los efectos sobre la salud en su mayoría se alimentan de encuestas sobre un material que viene del mercado negro, que no sabes si lleva pesticidas, acaricidas, metales pesados, hongos…  Al tratarse realmente de encuestas livianas, no son concluyentes, ya que no estás dando una seguridad de que el producto cuyas consecuencias estás analizando sea el que dices que es. Puede tener interacciones con todo tipo de productos ajenos al cannabis de los que el usuario no es consciente.

 

¿Conocéis algún sector político que activamente luche por perpetuar la situación de ilegalidad total de la marihuana?

Hay dos sectores políticos que están luchando para impedir esto, uno con la performance y la difamación y otros con los hechos consumados.

Con la performance, me refiero a la gente de Vox, que son muy de montar el show. Los afines de Santiago Abascal son bastante escandalosos. Se les da muy bien trolear. Esto no nos impacta, es espectáculo y nada más. El día que saquen un diputado, me empezaré a preocupar.

Y los de los hechos consumados son los del Partido Popular. Ellos no dan espectáculo, ellos escuchan, atienden, asienten, pero luego en silencio y a través de los hechos, te bloquean todo. Ellos dieron órdenes a la fiscalía para perseguir con dureza a las asociaciones, ellos alumbraron una Ley de seguridad ciudadana que persigue y asfixia a cultivadores, consumidores y a los usuarios del cannabis. Y ellos a través de sus hechos son los que han puesto más presión sobre los 4 millones de consumidores de cannabis que hay en España.

En definitiva, unos a través del show y otros a través de los hechos, son los dos grupos políticos que activamente trabajan por impedir o estigmatizar a esta parte de la sociedad civil.

 

Se acaba de aprobar la Ley del Cultivo Seguro en Chile, que despenaliza el uso medicinal del cannabis. ¿Esta noticia tiene algún impacto en nuestro país? ¿Cómo está la situación del cannabis medicinal en España?

Nosotros acogemos todas estas noticias. Es fantástico que los países se vayan sumando a la regulación, aunque solo sea regulación del cannabis terapéutico y no regulaciones integrales como la que nosotros proponemos.

Hace milenios que el cannabis acompaña a los humanos, a pesar de ello, se vive desde la anormalidad a partir de los años 30 del siglo pasado. Es hora de que los países se sumen a lo que nunca debió de dejar de ser normal, es hora de normalizar.

En España, otro impacto que puede tener, es que la gente que se aferra a la prohibición, a esta sinrazón de que «somos el demonio» y esto es «malísimo de la muerte», se den cuenta que se están quedando solos, que a nivel mundial se están quedando en evidencia. Por esto para nosotros es siempre un balón de oxígeno recibir a otro país que avanza en la senda de la regulación.

 

¿Llegará la liberación de la marihuana a España algún día, con un modelo como el de Uruguay o como el que implementará Canadá a partir de este verano?

Si, llegará algún día, no sabemos si con la vergüenza de ser los últimos o no, pero llegará. ¿El modelo? No puede ser ni el de Uruguay ni el de Canadá, por una simple circunstancia muy sencilla de entender: España tiene una casuística sociocultural y geopolítica muy particular que no existe en ningún otro país en que esté regulado.

En España existe un tejido asociativo de entre 1.000 y 2.000 asociaciones de cannabis. Incluso en Cataluña se llegó a aprobar una ley de regulación de estas asociaciones muy importante. Esto no existe en otros países que han regulado.

Otro hecho diferencial de España es que está pegada a Marruecos. En Marruecos el 10% de PIB procede del cannabis. 200.000 familias viven directamente de la producción de cannabis. España es la puerta a las exportaciones ilegales marroquíes de cannabis. Esto no lo tienen Uruguay, ni EEUU. Esto es un hecho diferencial, como también lo es que desde hace más de 30 años haya una cultura del autocultivo y activismo tremendamente importante en España. Es tan importante este factor que gran parte de las variedades y fenotipos de cannabis en el mundo han sido hibridadas en España. El cannabis que se cultiva en Uruguay es español, por ejemplo. Muchas variedades que triunfan en otros países son variedades generadas aquí. Un porcentaje tremendo de semillas de bancos a nivel mundial descienden de variedades hibridadas y cultivadas en casas de autocultivadores españoles, de gente que durante 30 años se ha dedicado a darle amor a la planta, a cruzarla, a mejorarla, a buscar cualidades organolépticas particulares, a estabilizarla… Es un trabajo impresionante que proviene de gente de España que amaba con locura esta planta y que le ha dado años y años de su vida. El mundo no es consciente de que, cuando consume cannabis, detrás de gran parte de ese cannabis lo que hay es amor infinito de miles de autocultivadores españoles que durante veranos han dado el cariño, dedicación y disciplina a sus plantas.  No sabemos el potencial que tenemos; si fuésemos un poquito más espabilados, nos estaríamos comiendo el mundo en este terreno. Es tan grande el potencial que hay en España y tan escaso el mérito que se le ha reconocido a los cultivadores de este país, que me entristece. Pero realmente es para quitarse el sombrero el hecho de que seamos pioneros en genética cannábica.

 

¿Qué impresiones tenéis sobre la reciente censura de Youtube a múltiples páginas españolas dedicadas al cannabis?

No podemos caer en el infantilismo de pensar que esto es casual. Siempre que pasa algo así es porque hay intereses y en este caso yo personalmente pienso que hay fuertes intereses económicos. Ha sido una operación global. Los youtubers más pesados que han caído son extranjeros y, en ese sentido, lo que buscan estos intereses es impedir que se avance y rebajar la presión que el sector del cannabis está ejerciendo sobre la regulación.

Hay sectores que están molestos con la presión que estamos ejerciendo por parte del activismo, por las empresas del sector, de todo el movimiento cannábico a nivel mundial, y toman sus medidas para contrarrestarlo; esta es una de ellas. Yo no me atrevo a decir quién está detrás de todo ello. Que cada cual que piense por sí mismo.

 

¿Cuáles son los objetivos de Podemos Cannábico a corto plazo?

Los objetivos a corto plazo: difíciles. Ahora mismo, desbloquear algunos de los dos puntos que comentamos antes para introducir el debate en sede parlamentaria. Sabemos que con las fuerzas que hay actualmente es casi imposible sacar nada, a menos que demos caña. Conseguir llevar la voz de los expertos al Parlamento y dar un pasito más. Porque yo creo que cuando realmente se escuche la voz de los expertos en la sede parlamentaria van a cambiar muchas mentalidades que ahora mismo se resisten por falta de información. Muchos siguen viendo a través de clichés y prejuicios un tema cuya realidad no es como se ha contado, un problema que tiene muchas más aristas de las que piensan y que tiene a mucha gente, especialmente los pacientes y los autocultivadores, en una situación muy mala de falta de libertades e inseguridad. No se puede postergar por más tiempo dar a esta gente una solución. Yo creo que cuando en las Cortes sean conscientes de la realidad habrá muchas voces, de un color y de otro, que van a decir cosas distintas. Con lo cual el objetivo más urgente es llevar el debate a la sede parlamentaria y empezar a cambiar conciencias.

 

¿Qué logros entendéis que son realistas a considerar?

Lo comentábamos antes, está muy difícil. ¿Realistas? A mí me gustaría ver el debate en sede parlamentaria. ¿Cómo conseguirlo? A través de alguna maniobra técnica que permita desbloquear la comisión mixta. Otra opción sería lanzarnos en plan kamikaze con un proyecto de ley en solitario, pero todos sabemos dónde iba a quedar, porque nos han bloqueado todo lo que se presenta, y si consigues sacarlo adelante, el ejecutivo, el gobierno del PP, te lo mete en un cajón.

Posibilidades realistas en esta legislatura, casi ninguna, pero es necesario explorar toda posibilidad de llevar el debate al Congreso antes de que acabe la legislatura y quien tenga que retratarse, que se retrate. Aún queda por definir qué vía usaremos, pero hay que conseguir llevarlo a sede parlamentaria.

Para ello necesitamos la despolarización del debate. Ahora mismo la política está súper polarizada. No se avanza en nada, Cataluña lo polariza todo por culpa del auge de los nacionalismos centralistas. Vivimos una situación de continuo enfrentamiento por cosas que no van a construir nada en nuestro país.  Esto hace que se produzca un bloqueo continuo y sistemático de las políticas que realmente necesita la sociedad.

Esta, la del cannabis, es una ley que requeriría que todos los grupos escuchásemos, que participásemos y aportásemos, para que la sociedad se viese reflejada, y actualmente es muy difícil.

 

¿Cuál es la estrategia Podemos cannábico para avanzar en la legalización?

La estrategia es clara, intentar recoger la voz de la sociedad civil, que está muy madura en España, transformándola en ideas y cambios políticos que lleguen al Legislativo. Llevar primero ese debate a las Cortes y, gracias al mismo, materializar propuestas dentro del tejido legislativo español.

Nosotros hemos trabajado impulsando este debate y además hemos generado documentos e ideas propias para alimentarlo. Por ejemplo, el año pasado en Santander organizamos un acto muy importante donde presentamos, por primera vez en España, un estudio del impacto económico de la regulación del cannabis, y la verdad es que fue un éxito. Esto nos ha servido para poder tener cifras reales sobre la regulación.

Ahora sabemos que la regulación del cannabis implica 3.000 millones de recaudación de impuestos al año solamente en España, sin contar exportaciones. Hablamos de casi 1.400 millones en impuestos directos y casi 1.600 en impuestos indirectos. Todo esto sin contar las posibles exportaciones que multiplicarían varias veces estas cifras si supiésemos aprovechar las oportunidades de negocio.

En un país con la sanidad quebrada, con las pensiones en peligro, donde están quitando a los pensionistas todos los meses un poquito más, les estás cobrando los medicamentos…. que te permitas prescindir de 3.000 millones de euros con los que poder paliar todo esto, no solo es hipócrita, es cruel.

 

 

 

 

 

El Congreso admite a trámite una propuesta para legalizar el autocultivo de cannabis

El Congreso de los Diputados ha comenzado la tramitación de la propuesta emitida por el Parlamento de Navarra para legalizar el autocultivo de cannabis, informa Pamplona Actual.

 

Representación Cannábica de Navarra – Nafarroako Ordezkaritza Kanabikoa (RCN-NOK), el partido responsable de la ILP que reguló los Clubes Sociales de Cannabis (CSC) en Navarra, a través de otra ILP iniciada en febrero conocida como “Tu papel importa” ha impulsado una ley que, de aprobarse, permitiría a los consumidores cultivar hasta 8 plantas en exterior y un espacio de hasta 4m2 en interior por cada usuario mayor de edad.

El 13 de julio se publicaba la admisión a trámite de la propuesta en el Boletín Oficial del Congreso. Esta será la primera propuesta de ley sobre el cannabis que se debatirá en el Congreso. Esta propuesta en concreto no persigue una regulación integral del cannabis, sino cubrir el vacío legal que existe actualmente sobre el autoconsumo y el autocultivo. De hecho, el autocultivo para autoconsumo es la base de la proposición, que se apoya en los CSC amparados por la jurisprudencia española.

El proyecto de ley pasará al Senado, donde se aprobará en segunda lectura por mayoría absoluta o mayoría relativa en caso de introducir modificaciones. En tal caso caso las enmiendas introducidas serán evaluadas por el Congreso de los Diputados para una eventual aprobación en tercera lectura.

Se trata de que, de una vez, los CSC sean oficialmente legales, de forma que se reconozcan sus servicios y se mejoren mediante la creación de registros y el sometimiento a códigos de buena conducta. Con la ley aprobada, los CSC serían sometidos a inspecciones regulares y análisis de los productos dispensados y deberían establecer controles estrictos del acceso a usuarios miembros. La propuesta insiste en el derecho al autocultivo para evitar y debilitar el mercado negro, a la vez que enumera los beneficios de ahorro en recursos policiales, judiciales y penitenciarios que implicaría una regulación de este tipo, sin olvidarse de los beneficios fiscales.

Ramón Morcillo y Fermín Les, impulsores de la propuesta, afirman que con esto ‘se abre la posibilidad de un debate histórico en el Congreso, importante para las y los consumidores y para la democracia española’.

Junto a su equipo, son responsables de la recogida de las más 250 mil firmas durante la campaña “Tu papel importa” que ha permitido la rápida admisión de la ILP, abriendo un capítulo importante en el futuro de la regulación del cannabis en España.

El Senado de México analiza la legalización del cannabis en Canadá

El Centro de Estudios Internacionales Gilberto Bosques (CEIGB) del Senado de México analiza en un estudio el cambio de paradigma en Canadá con respecto al cannabis y plantea la necesidad de revisar la política de drogas en México.

 

La reciente aprobación de la ley del cannabis C-45 en Canadá y la progresiva implementación de la legalización del consumo recreativo en diferentes estados de EE.UU., podría estar desencadenando ya la esperada reacción en cadena de la liberación global de la planta, de forma inversa a la que generó el prohibicionismo.

No, no cantemos victoria todavía. Se trata de un proceso que seguramente llevará muchos años. Algunas naciones tardarán más que otras en romper la inercia de casi un siglo de prohibición, pero lo que está claro es que no hay vuelta atrás. Una vez que una nación como Canadá, potencia económica, cultural y social de occidente, ha decidido enfrentarse a los consensos internacionales y adoptar una política de liberación del cannabis, solo es cuestión de tiempo que otros países sigan su ejemplo.

En este sentido, el Senado de México, a través de su Centro de Estudios Internacionales Gilberto Bosques (CEIGB), considera que la legalización del cannabis en sus vecinos del norte establece un nuevo paradigma que obliga a revisar las políticas actuales sobre drogas.

El centro ha realizado un estudio llamado ‘La legalización del cannabis en Canadá; un nuevo paradigma en la política de drogas’ en el que se discute el impacto de la legalización del cannabis en este país, las repercusiones en las diferentes provincias, y los retos y oportunidades que supone para el futuro tanto a nivel provincial como estatal.

En su análisis, el centro expone que “sumada a la experiencia de distintos estados de la Unión Americana que han despenalizado el uso de la marihuana para fines recreativos, la experiencia canadiense podría servir para inspirar un nuevo debate en México”. Añade además que el cambio de legislación proyecta a Canadá “como un país líder, audaz e innovador, en la generación de mecanismos de regulación del uso de esta droga, la protección de la salud y la prevención de la violencia, mientras que las voces de organismos internacionales se han hecho escuchar manifestando su rechazo a lo que consideran que es una violación del marco normativo internacional”. Consicentes de que este tipo de cambios afectan a las relaciones internacionales, el centro señala también que “particularmente para México y su relación con América del Norte, este cambio de paradigma implicará, en buena medida, contribuir a replantear el propio”.

Entre los principales puntos que realza el análisis está el cambio de enfoque con respecto al uso de la marihuana en Canadá, pasando, mediante esta ley, de la criminalización y la persecución a la prevención y regulación, cetrándose en criterios de salud pública y derechos. Por un lado endurece las prohibiciones con respecto a la venta, distribución, posesión, producción, importación y exportación ilegales de cannabis, pero por otro regula el acceso a la sustancia estableciendo al gobierno canadiense como el único ente autorizado para facultar a personas la posesión, venta o distribución de cannabis, de acuerdo a las leyes provinciales correspondientes, además de facilitar toda la información necesaria para que personas adultas puedan tomar decisiones informadas sobre el consumo de cannabis.

México aprobó el año pasado el uso medicinal del cannabis y, aunque en 2015 la Corte Suprema declaró que las leyes que criminalizaban la posesión, consumo y cultivo de cannabis violaban derechos humanos básicos, en la práctica sigue siendo ilegal su uso recreativo.