El cannabis en la prensa española

Imparable. Ese es el adjetivo que podríamos aplicar sin lugar a dudas al seguro regreso de la marihuana desde los oscuros derroteros del prohibicionismo. La reciente revisión de la política del cannabis en muchos lugares del mundo, algunos de los cuales incluso han llegado a legalizar su consumo recreativo, está poniendo el debate en un primer plano, también gracias a la visibilidad que le están dando la prensa y medios de comunicación

 

El que un país como Canadá, potencia económica y política del mundo, miembro del G7 y conocido por su “savoir faire” en muchísimos ámbitos, haya puesto en marcha un modelo en el cual los consumidores de cannabis puedan ejercer su derecho con una libertad aceptable, ha supuesto un empujón definitivo a la visibilidad del debate en el resto del mundo. Sonará discriminatorio, pero el que Uruguay hubiese implementado una medida similar años antes no provocó, ni de lejos, el efecto que ha logrado el país norteamericano.

Una cosa parece clara a la luz de cómo se están desarrollando las cosas: no se trata ya de si en España se va a regularizar o no el cannabis, sino de cuándo y cómo, idea que ponía en juego Pablo Iglesias hace poco y de la que los medios se hicieron eco.

 

El cannabis en la prensa española:

Los medios también están participando bastante en la visibilidad de la cuestión, aunque todavía con escaso compromiso en el terreno de la opinión. En El País, a lo largo de este año, las noticias relacionadas con el cannabis han ido aumentando en frecuencia, particularmente entorno a la fecha de la legalización canadiense, encontrándonos con 7 artículos en el mes de octubre (frentes a los 2 o 3 por mes que se publicaban anteriormente), casi todos acerca de los cambios que están teniendo lugar en el mundo en el sentido de una revisión de políticas del cannabis. Incluso el tópico del cannabis llegó a estar en primera plana el 18 de octubre, un día después de la celebración del foro de debate “Hacia la regulación integral del cannabis” que tuvo lugar en el Congreso de los Diputados.

En La vanguardia lo que menudean, entre noticias sobre los cambios internacionales, son los sucesos en los que el cannabis o el hachís aparece implicado y las noticias sobre incautaciones, narcotráfico y detenciones, en algunos casos correspondientes a delitos que no lo son en regiones donde el consumo recreativo es legal. Simplemente consultando los titulares uno se puede hacer una idea general de la estrambótica situación española: el consumo aumenta, el tráfico de drogas es una constante, la percepción de riesgo baja, se suceden, sin solución de continuidad, las detenciones por posesión o cultivo… todo ello poniendo en clara evidencia la disfuncionalidad o el fracaso del actual modelo prohibicionista.

El periódico 20Minutos, cubre con frecuencia noticias y sucesos del cannabis, pero de vez en cuando se permite algún monográfico, más relacionados con la visibilidad que el tópico está teniendo en la actualidad, que con eventos concretos. Es el caso de este bastante aceptable artículo sobre las diferentes fórmulas de legalización en Países Bajos, Uruguay, EE.UU. y Canadá, para concluir con un análisis de la situación española. El tono general del artículo expone la conveniencia de la regulación a tenor de las experiencias positivas de las regiones donde ya se ha regulado. Este tipo de iniciativas periodísticas suponen un cambio positivo en el tratamiento que los medios hacen del tema de la marihuana, algo de lo que nos felicitamos.

ABC o El Mundo no se quedan cortos a la hora de hacerse eco de la actualidad del cannabis en cuanto a las noticias de mayor relevancia, pero echar un vistazo a los resultados de búsqueda del tópico en sus buscadores nos da una idea de tratamiento general que confieren a la cuestión. Un caso claro es el de La Razón, que se concentra en los aspectos más negativos del cannabis.

El papel de los medios en la regulación

Por supuesto, los medios barren para casa y, cuando los vientos soplan favorables, despliegan su vela a conveniencia. En realidad, y como expone Jordi Cebrián en su artículo El papel de los medios de comunicación en la regulación del cannabis, los medios han sido fundamentales en la perpetuación del prohibicionismo, y reclama que hoy deben comprometerse a tomar partido, compensando los sesgos con los que apoyaron el discurso oficial y alimentaron los mitos sobre el cannabis, dando de una vez voz a las opiniones y a los hechos que recomiendan una urgente revisión de las políticas anti-cannabis, en vez de limitarse, como muchos hacen todavía, a buscar un enfoque aséptico.

“Los medios de comunicación tradicionales han jugado un papel esencial en el mantenimiento de la prohibición”, expone Cebrián en el resumen de su artículo. “Durante años los medios se han limitado a difundir la verdad oficial de prohibicionismo y han hurtado a la sociedad el debate, ignorando de forma sistemática las opciones alternativas y planteando la prohibición como la única salida posible. La popularización de internet ha propiciado la aparición de nuevos medios, abriendo una brecha en la ortodoxia prohibicionista.”

“Esto, junto con la normalización del consumo de cannabis en un sector cada vez mayor de población, fuerza a exigir a los periodistas, opinadores y creadores de opinión algo más que una imposible objetividad sobre el tema, sino una implicación consciente para equilibrar el sesgo prohibicionista con que se ha informado durante décadas.”

Este artículo aparece en el libro uno Las sendas de la regulación del cannabis en España (descargable de forma gratuita en la web de la Universidad de La Rioja), una compilación de artículos de diferentes autores que cubre prácticamente cualquier aspecto sobre el cannabis en nuestro país, suponiendo una lectura prácticamente obligada no solo para todo aquel que quiera estar completamente informado sobre el tema, sino particularmente para todo aquel que crea estar informado porque lee los periódicos.

A tenor de todo esto, cabe esperar que los medios generales vayan adaptando su discurso en función de la aceptación social, pero sería deseable que algunos de ellos comenzasen a tomar la delantera, ayudando a modular la percepción social al margen de los sesgos y discursos prohibicionistas, comprometiéndose con su responsabilidad como comunicadores, reconociendo de una vez que darle cobertura al discurso prohibicionista equivale a continuar apoyando un modelo que expone a los consumidores a una situación de riesgo sanitario y social, además de facilitar el acceso de los menores a las drogas a través del mercado negro, a criminalizar o estigmatizar a consumidores y a negar la realidad del cannabis en España.

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