canadá legaliza el consumo recreativo de cannabis

Canadá será más verde a partir de mañana

Se termina la cuenta atrás de un proceso que se inició en 2015, cuando el entonces candidato a la presidencia Justin Trudeau prometió legalizar el consumo recreativo del cannabis, en respuesta a una demanda popular para hacer efectiva lo que en Canadá ya era una situación socialmente normalizada

La Cannabis Act, Bill C-45 fue aprobada en noviembre de 2017 por la Cámara de los Comunes, ratificada en marzo de 2018 por el Senado y refinada en junio. Acabará, por fin, entrando en vigor mañana, 17 de octubre, y así Canadá será más verde.  Los canadienses lo han querido hacer bien, como hacen prácticamente con todo: libertades, sistema de salud, educación, nivel de vida… sobresalen en casi cualquier cosa y con el cannabis no iban a ser menos. Dado que Uruguay ha sido el primer país del mundo en aprobar una regulación integral del cannabis, Canadá se tiene que conformar con ser el primer país del G7 en hacerlo.

El presidente Trudeau resumía hace unos días en una rueda de prensa junto al presidente español Pedro Sánchez las razones por las que el país norteamericano decidió aprobar la medida:

Hemos visto que el actual sistema no funciona para proteger a nuestros niños o para proteger a nuestra comunidad del impacto del crimen organizado”, explicaba el presidente Trudeau en una rueda de prensa junto al presidente español Pedro Sánchez. “Es por eso que hemos decidido controlar y regular la venta de marihuana, para sacar los beneficios fuera de los bolsillos del crimen organizado (…), y para hacer más difícil que los jóvenes puedan acceder a la marihuana, porque en estos momentos es mucho más fácil para los jóvenes en muchas partes de nuestro país comprar un porro que una botella de cerveza. Es un reconocimiento del fracaso de nuestra política de prohibición”.

Experimento social

David Hammond, profesor de la Universidad de Waterloo especializado en salud pública, asegura que la legalización del cannabis en Canadá “es un experimento que muchos otros países están observando”. Por un lado apenas hay precedente de esta situación, y por otro, el cannabis que se produce en la actualidad es mucho más potente que el que se producía hace 20 años. En este sentido las autoridades se afanan por implementar campañas de educación sobre el consumo responsable, y regular el uso del cannabis en empresas públicas, en la conducción, etc. Si bien la regulación del cannabis en Canadá aumenta la libertad del consumo, también endurece las penas por conducción bajo sus efectos o por el suministro a menores.

En cualquier caso los canadienses no navegan completamente a ciegas. En muchos estados de su vecino del sur, EE.UU., el consumo recreativo de cannabis lleva ya tiempo implementado, y hasta ahora no hemos recibido noticias sobre el fin del mundo y el desmoronamiento de la sociedad, sino más bien lo contrario: reducción de criminalidad asociada, generación de empleo, aumento de las arcas públicas, etc.

Las redes hierven: ilusión y preocupación por que Canadá será más verde

Ante la inminencia de la entrada en vigor de la nueva ley, esta mañana los medios abordan el asunto desde múltiples perspectivas. Mientras que algunos medios nos cuentan que en el Niagara College de Ontario ya existe en marcha una especialidad universitaria sobre el cultivo y procesado del cannabis, otros ponen el acento en la preocupación de que aumente el consumo. La principal publicación médica del país, la Canadian Medical Association Journal, ha solicitado al Gobierno que intervenga mediante una modificación de la ley que entrará en vigor mañana, si se constata un aumento del consumo del cannabis.

Por supuesto que la nueva ley no está exenta de polémica y tiene sus escépticos y detractores, pero no debería nadie precipitarse a condenarla por el mero hecho de que aumente el consumo de cannabis. De hecho, como se está comprobando en los estados de EE.UU. donde el consumo recreativo es legal, muy seguramente el consumo aumente. Pero si nos quedásemos solo con este factor, haríamos saltar las alarmas. Deberíamos contar también que, paralelamente al aumento del consumo en las regiones legalizadas, se aprecia una reducción del consumo de alcohol y un descenso del uso de opioides. Además, no se detecta un aumento significativo del consumo entre adolescentes. Lo que se debe observar al valorar los beneficios o perjuicios de la medida no es un factor aislado, como pudiera serlo el aumento del consumo, sino el impacto total en la sociedad.

El mundo del cannabis pone sus ojos con esperanza en Canadá. Sin duda la evolución de esta era verde canadiense determinará en gran medida las políticas del cannabis en otras partes del mundo y en Nekwo estaremos atentos para contároslo.

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