Aceite de cannabis y epilepsia, otra razón para la legalización

Mientras los estados deciden qué hacer con el creciente debate del cannabis, la vida de miles de niños enfermos con formas severas de epilepsia pende de un hilo. El aceite de cannabis está reconocido ya como un medicamento legítimo, pero el acceso a él sigue siendo un problema.

Hace poco os contábamos el caso de Billy Caldwell, un enfermo de epilepsia al que las autoridades británicas confiscaron su provisión de 6 meses de aceite de cannabis para tratar su condición. Desde que comenzó su tratamiento, llevaba casi 300 días sin ataques, los cuales volvieron a aparecer al no poder acceder a su medicina. Se apeló al secretario de estado Sajid Javid para tomar cartas en el asunto y se le devolvió una de las sietes botellas confiscadas con una licencia de 20 días. Y luego ¿qué? ¿Cuál es el punto de reconocer con esta acción la validez terapéutica del aceite de Billy, al mismo tiempo que se mantiene en el Reino Unido al cannabis como droga calsificada de tipo 1, lo cual implica que no se le reconocen propiedades terapéuticas? ¿De verdad las autoridades piensan que la condición de Billy es curable y, no solo eso, sino en un plazo prescrito no ya por autoridades médicas, sino por una licencia provisional emitida por chupatintas?

 

Estos casos están poniendo de relieve las tantísimas contradicciones y situaciones absurdas a las que estados modernos, racionales y con los sistemas de salud más avanzados del mundo se enfrentan cuando el cannabis sale a la palestra. Ya no se trata del marronazo que te puedas comer por fumar una flor en un parque, mientras que en una terraza vecina puede correr alcohol sin límite y sin ningún temor: estamos hablando de vidas humanas.

Cannabis y epilepsia, a debate

Hay diversas formas de epilepsia que afectan a niños y jóvenes que son muy agresivas y que están asociadas a un elevado riesgo de muerte prematura. Enfermedades como el síndrome de Dravet o el síndrome de Lennox Gastaut son tan devastadoras que, si no te matan, afectan dramáticamente al resto de tu vida: al desarrollo intelectual, motor, emocional… Para los familiares es un sinvivir, pero para el paciente es un infierno. Al menos un tercio de estos pacientes responden mal a los tratamientos convencionales, pero existe evidencia anecdótica de la enorme utilidad del aceite de cannabis para controlar los ataques. No solo eso, existe evidencia científica de que complementar tratamientos tradicionales que funcionan mal con aceite de cannabis, puede ser efectivo en estas formas de epilepsia brutales y difíciles de tratar.

¿Por que a debate el cannabis y epilepsia?

El compuesto responsable de la capacidad del aceite de cannabis por controlar o reducir los ataques epilépticos es el CBD, un cannabinoide que no produce efectos psicoactivos, pero cuyas propiedades terapéuticas son motivo de múltiples estudios. Este compuesto se puede obtener de forma legal en muchas partes donde el cannabis es ilegal, mientras que la concentración de THC, el cannabinoide psicoactivo responsable del subidón del cannabis, se encuentre por debajo de ciertos límites establecidos por la ley. En el Reino Unido este límite es del 0,3%. La razón por la que a Billy le quitaron su medicina es porque contenía THC en concentraciones superiores a las legales, un tecnicismo que le podría costar la vida. A pesar de que el THC tiene menos capacidad de reducir crisis epilépticas, sí que se le conocen algunas propiedades terapéuticas, por lo que es incluido en preparados terapéuticos.

 

Ojo, los aceites de CBD comerciales que se venden sin ningún tipo de garantía ni control de calidad en herboristerías y negocios de ese tipo, con diferentes concentraciones de CBD (generalmente distintas de las que aparecen indicadas en la etiqueta) no es precisamente de lo que estamos hablando aquí, sino de medicamentos que han pasado una serie de pruebas, estudios y protocolos. Uno de ellos es Epidolex, disponible de forma limitada en Europa y todavía no aprobado en EE.UU. Se trata de una solución oral pura estandarizada de CBD extraída de la planta del cannabis. Muy presumiblemente, una vez se generalice su uso terapéutico, se comiencen a realizar estudios con aceites con concentraciones definidas de THC para conocer con precisión su relación entre efectos terapéuticos y efectos secundarios, pero, madre santa, mientras sigamos con pies de plomo en todo lo que respecta a la regulación del cannabis, devolvedle a Billy su medicina. Ninguna ley debería estar por encima, no ya del bienestar, sino de la vida de un niño enfermo.

 

2 comentarios
  1. Roberto Gutierrez
    Roberto Gutierrez Dice:

    Porque quienes están metidos en no permitirla son los grandes laboratorios de medicamentos.
    Saben pero de hace muchas décadas, el potencial que tiene ésta planta. La única planta que se conecta con nuestros endocannabinoides.

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    • María Canuto
      María Canuto Dice:

      No sé, no sé. Si fuera así, no se habría legalizado su uso medicinal en la mayoría de estados de EEUU, y recreativo en buena parte de ellos, además de en Canadá, sin contar los significativos pasos que están aconteciendo en Europa. En realidad actualmente no hay ninguna gran empresa farmacéutica haciendo grandes cifras con medicamentos basados en el cannabis. Es una sustancia que han estado evitando debido al prohibicionismo. Por cierto, el cannabis no es la única planta que produce cannabinoides: https://sensiseeds.com/es/blog/sabias-que-otras-plantas-tambien-producen-cannabinoides/

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