Un abogado exige legalizar el cannabis en Alemania

Un ciudadano alemán exige al gobierno federal que se elimine el cannabis de la Ley de Estupefacientes y se legalice su cultivo, consumo y venta, informa Legal Tribune Online.

Se trata del abogado ya jubilado Thomas H., cuyo propio abogado Volker Gerloff ha presentado en su nombre una demanda de más de 90 páginas que los jueces del Tribunal Administrativo discutirán mañana en Berlín.

 

Thomas H. Tiene 69 años y quiere pasar el resto de sus días consumiendo cannabis sin meterse en problemas y montar un pequeño negocio de venta de productos de cannabis en Alemania. Parece que lo tiene claro y, está tan determinado a ello, que se ha puesto a indagar en la constitucionalidad de las leyes que se lo prohíben.

Gerloff asegura que su cliente “ha sido testigo de la destrucción de muchos currículums de consumidores de cannabis en su vida profesional debido a la criminalización del cannabis“, lo cual le convirtió desde hace años en un comprometido partidario de la legalización.

Pero tanto la Ley de Estupefacientes como la Ley Penal alemanas se interponen en sus planes, de ahí que H. Haya emitido esta demanda con el fin de que el Gobierno Federal promulgue una ordenanza para eliminar el cannabis de la Ley de Estupefacientes y lo legalice.

 

La prohibición del cannabis en Alemania es inconstitucional

Los principales argumentos que baraja la demanda son la protección de los menores y el “drenaje” del mercado negro, además de que la ilegalidad del cannabis atenta presuntamente contra derechos fundamentales recogidos en la Ley Fundamental alemana, como el derecho al libre desarrollo de la personalidad, el derecho a ejercer libremente una profesión y el derecho a la igualdad de trato.

La demanda pone el dedo en la llaga cuando apunta la incoherencia de que el tabaco y el alcohol sean sustancias legales, cuando el cannabis no supone una amenaza mayor para la salud física y mental ni para la organización de la coexistencia social que la de estas otras sustancias. “Es sólo en los regímenes autoritarios donde ciertos conceptos morales son aplicados por la represión estatal”, dice en este sentido el texto de la demanda.

Pero un comunicado de prensa del Tribunal Administrativo encuentra la demanda inadmisible, no solo porque el demandante no tenga derecho a exigir la promulgación de una ordenanza, sino porque “no existen pruebas que sugieran que las consideraciones del poder legislativo y de las ordenanzas, que se basan en una prohibición de gran alcance de la manipulación de productos de cannabis, sean claramente erróneas”.

 

El Gobierno Federal ignora la evidencia científica

Es decir, según sugiere el Tribunal Administrativo, el cannabis sería una sustancia justificadamente más peligrosa que el alcohol o el tabaco, algo que resulta obviamente falso y solo puede sostenerse por la “represión estatal” a la que se refiere la demanda.

En 1994 el Tribunal Constitucional sentenció que la ilegalidad del cannabis se ajustaba a la constitución alemana, pero el Gobierno Federal ha ignorado sistemáticamente la acumulación de evidencia científica que pone en cuestión la peligrosidad atribuida a la sustancia, negándose a reconsiderar la prohibición.

Pero para Gerloff la demanda es perfectamente admisible. “Si una regulación legal en vigor viola los derechos fundamentales a gran escala, y es posible que el Gobierno Federal pueda cambiar esta situación por medio de una ordenanza, entonces el margen de maniobra del gobierno puede reducirse de tal manera que el demandante pueda reclamar la ordenanza correspondiente”, asegura Gerloff.

El demandante espera que espera al menos que el Tribunal Constitucional considere incinstitucional la situación jurídica actual con respecto al cannabis.

En los últimos años, desde funcionarios de policía hasta más de un centenar de profesores de derecho penal se han pronunciado a favor de la legalización en Alemania, llegando estos últimos incluso a presentar una petición al Parlamento, dado que la prohibición no solo es inútil, sino cara y perjudicial para la sociedad y los consumidores.

Alemania no tiene leyes excesivamente duras con respecto al cannabis, en comparación con sus vecinos. Además, existen muchas voces de autoridad pronunciándose a favor de la legalización e incluso existen iniciativas para demostrar que es posible sin que afecte negativamente a la sociedad. Se considera que al menos un 5% de la población es consumidora y, al igual que en cualquier parte, la prohibición no limita necesariamente su acceso al producto, pero sí su calidad y salubridad, además de atentar contra sus derechos fundamentales, por no hablar del hecho de que el prohibicionismo alienta un mercado negro que está provocando que el número de consumidores menores no deje de crecer.

 

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