El rápido crecimiento de Aurora Cannabis

Sin duda Aurora Cannabis es la empresa del sector que más activamente está expandiéndose. Aprovechando el impulso que 2018 brindó a la industria del cannabis con la legalización de la marihuana en Canadá, numerosos modelos comerciales legítimos han comenzado a proliferar.

El potencial de mercado es tal, que los productores han comenzado a buscar estrategias para aumentar su capacidad de producción, la creación de productos y el desarrollo de marcas, siendo sin duda Aurora Cannabis la que más méritos está realizando en todos estos frentes.

A comienzos de 2018 Aurora Cannabis contaba con unos cuantos cultivos más bien modestos, pero se encontraba desarrollando sus instalaciones de Aurora Sky, su proyecto insignia de gran capacidad, la cual debería alcanzar una capacidad de producción de 100 mil kilogramos por año. Según su última actualización trimestral, la empresa ya produce esa cantidad, pero además este año recibe a una Aurora Cannabis que, sin duda, está liderando el potencial de producción anual gracias a su estrategia de “crecimiento a cualquier costo”.

Se calcula que, en base a su capacidad actual, Aurora Cannabis podría producir entre 700 mil y 1,2 millones de kilogramos por año.

 

Claves del rápido crecimiento de Aurora Cannabis

Son tres las razones fundamentales del meteórico aumento de capacidad de producción y del rápido crecimiento de Aurora Cannabis:

1) Crecimiento orgánico eficiente mediante la creación desde cero de enormes instalaciones de cultivo como Aurora Sky y Aurora Sun. Esta última superará a cualquiera de las otras instalaciones de la compañía en términos de producción, alcanzando los 150 mil kilogramos anuales.

2) La creación de empresas conjuntas por asociación, como la que forjó con la danesa Alfred Pedersen & Son. Este movimiento fue a la vez oportunista e ingenioso, pues permitió a Aurora Cannabis introducirse con solidez en Europa aprovechando instalaciones de cultivo existentes, que solo precisaban modernizarse para adaptarlas al cultivo de cannabis, ahorrando pues tiempo y dinero. Se calcula que este proyecto conjunto, bajo el nombre de Aurora nordic, pueda generar hasta 120 mil kilogramos al año.

3) La adquisición estratégica de empresas, como hizo con MedReleaf, CanniMed Therapeutics e ICC Labs en Sudamérica. Estas adquisiciones también han permitido un aumento notable de la capacidad de producción de Aurora Cannabis.

 

Adquiriendo marcas de cannabis con reputación

Pero la estrategia de Aurora Cannabis no solo consiste en la expansión de la capacidad de producción, sino en la adquisición de marcas bien establecidas con una buena diversificación de productos. Esta es la razón por la que a comienzos de semana Aurora Cannabis compró Whistler Medical Marijuana por 175 millones de dólares canadienses, empresa que ofrece 16 variedades comerciales de cannabis, 16 aceites diferentes, y posee un banco de semillas con más de 150 cepas.

Whistler Medical Cannabis fue una de las primeras empresas en obtener una licencia para cultivar en Canadá cuando se legalizó el cannabis medicinal en el país en 2001, por lo que sus marcas han dispuesto de tiempo suficiente para ganarse una excelente reputación, la cual quiere aprovechar Aurora Cannabis, que planea introducir los productos de Whistler en nuevos mercados y maximizar su alcance gracias a la enorme infraestructura que está desarrollando.

 

El riesgo de crecer muy rápido

Pero esta estrategia de adquisiciones a todo trapo podría acabar pesando sobre los accionistas, dado que el aumento de acciones en circulación repercute en un descenso de su valor. También se reduce la capacidad de ganancia por acción (en 2014 circulaban 16 millones de acciones de Aurora Cannabis, mientras que ahora son ¡962 millones!), por no mencionar el hecho de que este tipo de estrategias generan un gran peso sobre la empresa que las acomete.

Algunos analistas temen que Aurora Cannabis acabe teniendo que volcar todos sus esfuerzos en la integración de todos los negocios que está adquiriendo, proceso en el cual puede perder su identidad, como un gigante torpe por haber crecido demasiado rápido.

CBD contra la ansiedad

La ansiedad es quizá uno de los desórdenes mentales más prevalentes en las sociedades modernas. En este contexto, las investigaciones sobre las propiedades ansiolíticas del cannabidiol o CBD, adquieren una gran importancia.

La revisión de la legalidad del cannabis y sus componentes en determinadas partes del mundo es un fenómeno más que anecdótico: se trata de una tendencia que además está estimulando la investigación científica en un campo tan prometedor como el de los cannabinoides.

En un informe de 500 páginas de la Academia Nacional de Ciencias, Ingeniería y Medicina acerca de los efectos sobre la salud del cannabis y los cannabinoides, se determinó que existe “fuerte evidencia de ensayos controlados aleatorios para apoyar la conclusión de que el cannabis o los cannabinoides son un tratamiento efectivo” contra el dolor crónico, náusea y vómitos, la espasticidadasociada a la esclerosis múltiple y otras condiciones.

Sobre el potencial del cannabis para tratar la ansiedad, si bien la evidencia es limitada según el reporte, es suficiente como para sugerir la conveniencia de seguir indagando en esa dirección.

El reporte cita uno de los estudios más confiables sobre el uso medicinal del cannabis, consistente en una revisión sistemática y meta-análisis de 79 ensayos, uno de los cuales indagaba la capacidad del CBD para reducir la ansiedad, hallando que el CBD resultaba más efectivo que el placebo.

 

El gran potencial del CBD contra la ansiedad

Neurotherapeutics publicó en 2015 un informe “para determinar el potencial del CBD contra la ansiedad, es decir, como tratamiento para los trastornos relacionados con la ansiedad”, encontrando que “el CBD tiene un potencial considerable como tratamiento para los trastornos de ansiedad múltiple dadas sus propiedades ansiolíticas, panicolíticas y anticompulsivas, así como una disminución en la expresión condicionada del miedo, el aumento de la extinción del miedo, el bloqueo de la reconsolidación y la prevención de los efectos ansiolíticos a largo plazo del estrés”.

A pesar de que el informe sugiere “necesidad de estudios adicionales de los efectos crónicos y terapéuticos en las poblaciones clínicas relevantes”, parece ser que podría perfilarse no solo el CBD contra la ansiedad, sino también como un remedio para reducir la gravedad de ataques de pánico, el miedo y el estrés.

El CBD puede perfilarse como un tratamiento complementario para ayudar a reducir el consumo de otros medicamentos cuyos efectos secundarios pueden ser desde molestos a devastadores. En 2016, un estudio que evaluaba la respuesta de una niña de 10 años con estrés postraumático a un tratamiento con aceite de CBD, halló resultados prometedores. Antes de cumplir los 5 años la niña había sufrido abusos sexuales y maltrato, y comenzó a recibir un tratamiento farmacológico que, en el mejor de los casos le producía alivio a corto plazo, pero los efectos secundarios comenzaron a ser intolerables.

Sin embargo, bajo el tratamiento con aceite CBD la niña comenzó a experimentar “una disminución sostenida de la ansiedad y una mejora constante en la calidad y cantidad del sueño”.

 

Limitaciones en las investigaciones del CBD contra la ansiedad

Sin embargo, este tipo de casos revela una de las muchas limitaciones que todavía padece la investigación médica de los cannabinoides, más consecuencia de la situación legal del cannabis que de la competencia de los investigadores. La mayoría de estudios se apoya en reportes personales o anecdóticos, o en muestras de población muy pequeñas. Además, prácticamente no existen estudios que determinen la relación entre dosis y efectos.

Mientras la necesaria investigación continúa desarrollándose, conocemos ya algunos de los mecanismos de interacción del CBD con nuestro sistema endocannabinoide que nos permiten establecer su capacidad para reducir la ansiedad:

Por un lado, el CBD retrasa la señalización de la serotonina, lo que impulsa sus propiedades antidepresivas, ansiolíticas, antiadictivas y antieméticas, además de facilitar el sueño. Por otro lado el CBD es un modulador alostérico, lo que le permite cambiar la forma del GABA-A (Gamma-Aminobutírico), un neurotransmisor inhibitorio, de manera que mejora los efectos sedantes del receptor.

En conclusión, aunque la ciencia todavía no es concluyente, la evidencia acumulada apunta en una dirección clara: el CBD posee la capacidad de reducir la ansiedad. Por supuesto, ahora de lo que se trata es de mejorar la calidad de las investigaciones con estudios poblacionales amplios a largo plazo, determinando dosis y vías de administración, para conocer el alcance de las propiedades del CBD contra la ansiedad.

Los beneficios de vaporizar CBD

A diferencia de lo que ocurre con el THC, el cannabinoide de la marihuana responsable de los conocidos efectos psicotrópicos de esta antigua compañera de la especie humana, nadie consume en principio su otro cannabinoide principal, el CBD o cannabidiol, con fines recreativos. Al menos no para “colocarse”, porque aunque el CBD puede consumirse por puro placer, sus efectos son muy diferentes a los del THC y, en cualquier caso, distan mucho de un “colocón”.

Generalmente el consumidor de CBD lo hace por razones terapéuticas, ya sea para relajarse, eliminar la ansiedad, combatir dolores de cabeza u otras múltiples molestias para las cuales el CBD se está demostrando como un eficaz tratamiento.

Con el aumento de la popularidad de este cannabinoide y el surgimiento de un amplio repertorio de productos, se le presenta al consumidor un amplio abanico de formas de administración del CBD, ya sea mediante vaporizadores, láminas y sprays sublinguales, ungüentos y cremas, gominolas o los clásicos porros. Pero la cuestión es: ¿hay una forma óptima de consumir CBD? Si de lo que se trata es de obtener los beneficios terapéuticos del CBD, la dosis va a depender muchísimo de la forma de administración. A continuación, vamos a conocer las razones por las que vaporizar CBD es la mejor vía de administración.

 

Comprendiendo la biodisponibilidad

La biodisponibilidad es un concepto farmacotécnico con el que se mide la relación entre la dosis y vía de administración de un fármaco, y la fracción del mismo y la velocidad con que alcanza su “diana terapéutica”.

Es decir, del total de la dosis que consumes de un fármaco, solo una fracción será capaz de entrar en tu circulación sistémica para producir sus efectos activos. Es esta fracción la que se conoce como biodisponibilidad. Por ejemplo, el CBD consumido por vía oral tiene una biodisponibilidad muy baja, de alrededor del 15%. Esto significa que, de una dosis ingerida de CBD de 100 mg, solo 15 mg alcanzarán tu torrente sanguíneo, medio a través del cual llegará a su objetivo: el cerebro.

Las razones de la baja biodisponibilidad del CBD son fundamentalmente dos:

1) El CBD es hidrofóbico, es decir, presenta una solubilidad en agua muy baja, lo que hace que no pueda mezclarse bien con el torrente sanguíneo y acabe expulsado para acumularse en tejidos grasos. De esta forma, solo una pequeña fracción del CBD ingerido puede penetrar en tu circulación sistémica y resultar efectivamente bioactivo.

2) Cuando cualquier compuesto orgánico entra en tu sistema digestivo ha de pasar la barrera del hígado, que es como un gran agente de aduanas que decide qué puede y qué no entrar en tu sistema circulatorio. Es en esta frontera donde gran parte del CBD ingerido se reduce por absorción o por descomposición química mediante enzimas hepáticas en un proceso conocido como efecto de primer paso o metabolismo presistémico.

A pesar de que existen maneras de mejorar la biodisponibilidad del CBD ingerido haciéndolo menos hidrofóbico o, dicho de forma positiva, haciéndolo más soluble en agua o hidrofílico, estas resultan al final muy complicadas, por lo que es mejor prestar atención a vías de administración que se salten la aduana del efecto de primer paso.

 

Vaporizar CBD, la forma más eficiente de administración

Mientras que a través de la digestión a los compuestos activos no les queda otra que pasar por el filtro del hígado para acceder al sistema circulatorio mayor, donde se ven drásticamente reducidos, a través de la inhalación es posible saltarse directamente esta barrera. De esta forma, al vaporizar CBD, este entra directamente en el sistema circulatorio a través de los pulmones evitando completamente el efecto de primer paso.

Así, la biodisponibilidad del CBD inhalado mediante vaporización es hasta cuatro veces mayor (del 50 al 60 por ciento) que la del CBD ingerido, lo cual implica que se pueden lograr los mismos efectos terapéuticos con una dosis cuatro veces menor.

Pero la mejor biodisponibilidad no solo se trata de la notablemente mayor fracción de CBD que alcanza el torrente sanguíneo para llegar al cerebro, sino de la velocidad con que lo hace. Dado que por vía pulmonar el CBD no ha de pasar los lentos trámites de la digestión, puede alcanzar su objetivo entre 30 y 60 mintuos antes que por vía oral, lo que convierte a la vaporización en una vía altamente eficiente de administración.

Dicho esto, conviene advertir al consumidor de CBD acerca de las desventajas de la falta de regulación de este cannabinoide. Sin los adecuados controles regulatorios, proliferan los productos comerciales cuyas concentraciones o composición son inconsistentes con el etiquetado, llegando incluso a contener trazas de lementos dañinos. Solo un pequeño puñado de fabricantes ha demostrado poder mantener una solución homogénea y consistente, por lo que recomendamos a los usuarios informarse bien acerca de los productos que consumen.

Los criterios que debes tener en cuenta para vaporizar CBD con seguridad merecen un artículo propio que pronto os ofreceremos en Nekwo.

¿Sobredosis de CBD?

Con la popularización del CBD y la perspectiva de que eventualmente se regule su consumo, surgen cuestiones inevitables que giran en torno a su seguridad como: ¿Sobredosis de CBD? ¿Qué nos ocurriría si consumiésemos una sobredosis de este cannabinoide?

 

El CBD o cannabidiol es uno de los cannabinoides más frecuentes que se encuentran en el cannabis. No es tóxico y no tiene efectos secundarios relevantes. Si bien el CBD no es psicotrópico (por lo que no esperes poder colocarte consumiéndolo), tiene una amplia gama de aplicaciones, entre las que destacan las terapéuticas.

Tras los cambios que están teniendo lugar en el mundo del cannabis en los últimos tiempos es muy probable que, en los próximos años, veamos cómo medicamentos y productos de consumo con CBD van poblando poco a poco nuestros botiquines y despensas.

Aunque en Europa todavía no hay una regulación clara que permita el CBD en productos de consumo humano, 2019 será sin duda el año del CBD, al menos en EE.UU., tras la reciente firma de la Ley del Cáñamo a finales del año que recién terminamos. Esta medida pone fin a casi un siglo de prohibición de la agricultura del cáñamo, lo que permitirá desarrollar la investigación sobre el CBD y sus efectos a largo plazo.

Precisamente debido al retraso científico que más de 80 años de prohibición impusieron a la investigación del cannabis, aun no existe certeza científica acerca de los efectos que el consumo continuado de CBD pudiese provocar a largo plazo.

¿Se puede tomar demasiado y tener sobredosis de CBD?

Su inocuidad en el consumo moderado y ocasional no son indicativo de seguridad absoluta, pero según un estudio publicado en 2011 en la revista Current Drug Safety, se necesitaría consumir una dosis de 20 mil miligramos de aceite de CBD en un tiempo muy breve para sentir efectos tóxicos. El estudio afirma que hay reportes de que “el uso crónico y dosis altas de hasta 1,500 mg/día son bien toleradas en humanos”, además de que, basándose en los recientes avances en la administración de cannabinoides en humanos, “el CBD controlado puede ser seguro en humanos y animales”. No obstante “se necesitan estudios adicionales para aclarar los efectos secundarios reportados in vitro e in vivo.”

Mientras la ciencia dilucida los detalles sobre el consumo a largo plazo de CBD, a pesar de su seguridad, conviene informarse bien y respetar las dosis. También hay que tener en cuenta si tienes niños en casa, que quizá las gominolas y dulces de CBD no sean el formato más adecuado para consumir este cannabinoide, además de que puedes, sin querer, tomar más de lo que necesitas. El CBD también se puede consumir mediante gotas, aerosoles, aplicadores, vaporizadores, píldoras, etc.

Para controlar mejor su consumo, prácticamente todos los fabricantes recomiendan comenzar por una dosis pequeña, como la que ofrecen las píldoras o cápsulas blandas de gelatina, que tienen la ventaja de ofrecer una dosis fija de CBD. De esta manera se puede determinar mejor a partir de qué dosis se comienza a percibir los efectos deseados, que pueden ser desde el alivio de una migraña a la desaparición de un episodio de ansiedad.

Una vez se adquiera cierta experiencia sobre dosis y efectos, se pueden probar otras vías de administración que se ajusten mejor a las necesidades del consumidor.

En resumen, es poco probable que alguien pueda tomar suficiente o una sobredosis de CBD como para poner en riesgo su salud, sobre todo accidentalmente. Como mucho, una dosis demasiado alta, en términos moderados, puede producir ansiedad o confusión. Otros reportan somnolencia e incluso algunos estudios relacionan el consumo excesivo de CBD con diarreas, alteraciones del apetito y fatiga. También hay que tener en cuenta que existen reportes de interacciones entre el CBD y algunos medicamentos, por lo que conviene consultar con un médico en caso de que se esté tomando un tratamiento.

 

Fuente: Bustle.com

¿Será 2019 un buen año para el cannabis?

A pesar de que cerrábamos el año convencidos de que 2018 había sido el año del cannabis, no son pocos los que aventuran que 2019 será mejor. El impulso que la legalización en Canadá ha conferido a la visibilización de la cuestión, junto al aumento de la investigación, el desarrollo de la industria y las reformas en no pocos países del mundo en materia de cannabis medicinal, sientan las bases de los notables cambios que presenciaremos en 2019.

La revista Rolling Stone ha recopilado la opinión de CEOs. Científicos, activistas políticos, analistas financieros y gente común para trazar un esbozo de lo que es esperable en el mundo de la marihuana en 2019. Graham Boyd, abogado, consultor y académico, especializado en esfuerzos políticos para reformar las leyes de drogas y reducir el encarcelamiento masivo, predice que en los próximos dos años la mayoría de estadounidenses podrán acceder a cannabis recreativo legal.

Todos los estados en los que el consumo recreativo es legal, salvo en Vermont, lo lograron a través de votación popular, pero es previsible que los estados que se vayan sumando lo hagan a través de legislaturas estatales (como en Vermont), como se prevé que ocurra en Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut e Illinois.

Mike Gorenstein, CEO del Cronos Group e Canadá, piensa que este año será el de la innovación de productos, dado que grandes compañías se están asomando a una industria con infinitas posibilidades en la que desarrollar nuevas marcas y atraer nuevos consumidores.

La revista online Green Entrepeneur se concentra en 11 previsiones, entre las que se cuenta el aumento de la popularidad mediática del cannabis. Según Nick Kovacevich, CEO de KushCo Holdings, “los creadores de opinión, los directores ejecutivos, los funcionarios del gobierno y los líderes de las comunidades locales continuarán impulsando la nueva y emergente narrativa en los medios de comunicación convencionales: El cannabis está aquí para quedarse y la gente que compra los productos son nuestros vecinos, médicos, padres que se quedan en casa, adultos jóvenes, personas mayores y más”.

Por su parte, Jessica Billingsley, cofundadora y CEO de MJFreeway, prevé el aumento del rol de Latinoamérica: “Colombia y México están a punto de establecer su dominio mundial a corto plazo, lo que me lleva a predecir que el cannabis pronto se convertirá en una adición muy valiosa y considerable a las exportaciones agrícolas legales de Colombia y a la economía local”. No olvidemos que México ha puesto sobre la mesa una proposición de Ley para regular integralmente el cannabis, algo que podría implementarse a lo largo de este año.

 

 

Productos y medicamentos de CBD liderarán el mercado del cannabis

También las grandes farmacéuticas se echarán a la piscina del CBD, sin duda el cannabinoide estrella en los últimos años y que más atención está recibiendo por diferentes industrias. “Mientras que las compañías de bebidas y alcohol se están uniendo a la corriente del CDB, tiene sentido que las grandes farmacéuticas también intervengan”, asegura el Dr. Jonathan Rothbard, científico investigador de Katexco Pharmaceuticals. “Por supuesto, habrá una plétora de nuevas empresas, pero relativamente pocas empresas serias que diseñen medicamentos derivados del cannabis llegarán lejos, por la razón obvia de que, a diferencia de los “productos naturales”, los nuevos fármacos tardarán una media de 10 años en desarrollarse”.

Cynthia Salarizadeh, socia directora de KCSA Strategic Communications asegura que “comenzaremos a ver cómo las bebidas con infusionadas con CBD se convierten en la norma en las grandes tiendas”, además de que diferentes cosméticos y complementos comenzarán a aparecer en las estanterías de las farmacias y en los mostradores de grandes marcas de productos de belleza.

 

 

Cambios en Europa

En Europa veremos cambios, aunque en principio con el mismo tempo pausado al que hemos asistido en los últimos tiempos. Si bien Luxemburgo planea este año legalizar el consumo recreativo de cannabis, lo limitará “únicamente a residentes”, lo que supone una decepción no solo para los consumidores vecinos y los turistas, sino para las inversiones de la industria. El Partido Socialista de Trabajadores de Luxemburgo afirma que el nuevo gobierno “no está considerando transformar Luxemburgo en un destino turístico de cannabis”.

La revista alemana Chip.de hace un pequeño repaso a otros cambios que podrían acontece en Europa a lo largo del año, centrándose en Francia. Según France 24, este país, que es uno de los más restrictivos con el cannabis en Europa Occidental, podría hacer algunos movimientos en 2019, desde que el año pasado la ministra francesa de Sanidad, Agnés Buzyn, anunciara una auditoría de la ley en el verano para legalizar la marihuana.

En cualquier caso el cannabis se va abriendo paso poco a poco en una Europa más tímida a los cambios. Las cadenas de droguerías DM y Rossmann ya venden en Alemania aceites de CBD desde hace unos meses, y se espera que este tipo de productos vayan aumentando su presencia en tiendas de toda Europa.

Conforme aumenta su popularidad y aceptación social, se prevé que en los próximos años se produzcan cambios que encaminen a Europa hacia el liderazgo mundial en el mercado del cannabis.

 

 

La ilegalidad en Europa aumenta el riesgo

Mientras tanto, en el viejo continente se ha constatado un considerable aumento de la potencia del cannabis a lo largo de los últimos diez años, algo que recoge un estudio publicado recientemente en la revista Adicction. El autor principal de la investigación, Tom Freeman, advierte que esta tendencia, que sin duda continuará si no se le pone remedio, podría aumentar los daños a largo plazo del consumo de cannabis, pero es algo que se podría mitigar a través de la legalización.

“Una opción alternativa podría ser intentar controlar el contenido de THC y CBD a través de la regulación”, afirma Freeman, dado que “el CBD tiene el potencial de hacer que el cannabis sea más seguro. Lo que estamos viendo en Europa es un aumento del THC y niveles estables o decrecientes de CBD, lo que potencialmente hace que el cannabis sea más dañino”.