clientes comprando cannabis legal en Canadá

Aspectos clave de la legalización del cannabis en Canadá

Con la venta legal recién abierta en Canadá, comenzamos a conocer otros detalles acerca de las particularidades de la regulación. Si bien a nivel nacional el límite de posesión es de 30 gramos de cogollos de cannabis y el consumo está exclusivamente limitado a mayores de edad, cada provincia posee sus propias reglas en lo referente a forma de distribución, lugares de consumo y autocultivo

Los cogollos de marihuana son la única forma del producto cuyo comercio está por ahora permitido, pero durante el próximo año se determinará la venta de productos alternativos basados en el cannabis como comestibles y bebidas, concentrados y cartuchos de vapeador. Hay otros aspectos de la legalización que todavía están por determinar, por lo que toda la situación inaugurada ayer se presenta como provisional mientras se afinan los detalles.

 

Aspectos clave de la regulación para el consumidor

Algunos aspectos clave que debes conocer si viajas a Canadá y vas a comprar, transportar y consumir cannabis son los siguientes:

No se te ocurra cruzar la frontera con EE.UU. transportando marihuana, aunque sea a un estado donde el consumo recreativo es legal. Te arriesgarías a una condena dura, dado que a nivel federal la marihuana sigue siendo una sustancia absolutamente ilegal en EE.UU. Incluso a los ciudadanos canadienses que trabajan legítimamente en empresas del sector del cannabis, podría prohibírseles acceder al país vecino si se descubre que trabajan en dicho sector. Desde el punto de vista de la ley estadounidense, el trabajador legal del cannabis es considerado un delincuente.

No se te ocurra conducir bajo los efectos del cannabis o habiéndolo consumido recientemente. Las leyes a este respecto se han endurecido muchísimo. No te la juegues ni, por supuesto, pongas en riesgo la salud o la vida de los demás. Conducir con una concentración de cinco nanogramos de THC o más por mililitro de sangre se penaliza a tres niveles: una multa mínima de 1.000 dólares por el primer delito; una pena mínima de 30 días de prisión por un segundo delito; y un mínimo de 120 días de prisión por el tercero y posteriores. Por supuesto, las penas se agravan si se hiere o mata a otra persona por conducir con estas concentraciones de THC, desde dos años hasta cadena perpetua. Entre 2.5 y 5ng de THC pueden implicar hasta 1000 dólares de multa.

Cuidado cuando salgas del país en avión. Si bien en los vuelos domésticos podrás transportar hasta el máximo legal permitido de 30 gramos, transportar cualquier cantidad de cannabis en un vuelo internacional podría acarrearte un problema muy serio. Revisa muy bien tu equipaje y deshazte de cualquier resto antes de abandonar Canadá.

Sobre la posesión, el límite de 30 gramos se refiere a la cantidad máxima que puedes comprar de una vez y/o transportar en un espacio público. Ten en cuenta que tu propio coche será considerado también como “espacio público”. Llevar más de esa cantidad podría ser castigado hasta con cinco años de prisión.

 

Cada provincia tiene sus reglas

Por lo demás, deberás atender las particularidades de la regulación en las provincias que vayas a visitar. Esta pequeña guía no solo te dará una idea de cuán dispares pueden ser las reglas entre territorios, sino que te orientará sobre los aspectos más generales. No obstante es conveniente que te informes bien sobre los detalles cuando visites las distintas provincias:

Alberta

Mayoría de edad: 18 años

Tiendas: Se permite la venta al por menor a nivel provincial, privado y por internet.

Cultivo en casa: Sí, sólo en interiores

Consumo público: exactamente igual que el tabaco

 

Columbia Británica

Mayoría de edad: 19 años

Tiendas: Se permite la venta al por menor a nivel provincial, privado y por internet.

Cultivo en casa: Sí; Hasta cuatro plantas

Consumo público: Allá donde se permita el tabaco, nunca en patios de recreo, campos de deportes, pistas de skate y otros lugares frecuentados por menores.

 

Manitoba

Mayoría de edad: 19 años

Tiendas: Se permiten las ventas al por menor, privadas y por internet.

Cultivo en casa: Sólo con licencia médica

Consumo público: No se permite fumar o vapear en las calles, parques, campamentos ni en casi cualquier otro tipo de lugar público, pero no se mencionan explícitamente los comestibles.

 

Nuevo Brunswick

Mayoría de edad: 19 años

Tiendas: Se permite la venta al por menor a nivel provincial y por internet.

Cultivo en casa: Sí

Consumo público: Sólo en propiedad privada

 

Terranova y Labrador

Mayoría de edad: 19 años

Tiendas: Se permite la venta al por menor a nivel provincial, privado y por internet.

Cultivo en casa: Por determinar

Consumo público: Sólo en propiedad privada

 

Territorios del Noroeste

Mayoría de edad: 19 años

Tiendas: Tiendas de licores privadas y ventas al por menor por internet administradas por el gobierno.

Cultivo en casa: Sí

Consumo público: Propiedad privada y en senderos, autopistas, calles, caminos y parques cuando no estén siendo utilizados para eventos públicos.

 

Nueva Escocia

Mayoría de edad: 19 años

Tiendas: Se permite la venta al por menor a nivel provincial y por internet.

Cultivo en casa: Sí

Consumo público: Exactamente igual que el tabaco

 

Nunavut

Mayoría de edad: 19 años

Tiendas: Se permite la venta al por menor por internet.

Cultivo en casa: Sí

Consumo público: Exactamente igual que el tabaco

 

Ontario

Mayoría de edad: 19 años

Tiendas: Se permite la venta al por menor a nivel provincial y por internet

Cultivo en casa: Sí, hasta cuatro plantas por hogar

Consumo público: Sólo en propiedad privada

 

Isla del Príncipe Eduardo

Mayoría de edad: 19 años

Tiendas: Se permite la venta al por menor a nivel provincial y por internet.

Cultivo en casa: Por determinar

Consumo público: Sólo en propiedad privada

 

Quebec

Mayoría de edad: 18 años

Tiendas: Se permite la venta al por menor a nivel provincial y por internet.

Cultivo en casa: No

Consumo público: Exactamente igual que el tabaco

 

Saskatchewan

Mayoría de edad: 19 años

Tiendas: Se permiten las ventas al por menor privadas y por internet.

Cultivo en casa: Sí, hasta cuatro plantas

Consumo público: Sólo en propiedad privada y nunca delante de menores de edad

 

Yukon

Mayoría de edad: 19 años

Tiendas: Se permite la venta en establecimientos administrados por el gobierno y las ventas al por menor por internet.

Cultivar en casa: Sí

Consumo público: Sólo en propiedad privada

 

Canada legaliza el consumo recreativo de cannabis

Desde hoy el consumo recreativo de cannabis es legal en Canadá

Terminó la cuenta atrás. Desde hoy los canadienses mayores de edad (a partir de los 18 o 19 años según la provincia) podrán consumir cannabis con fines recreativos. Se trata de una gran victoria de la razón, de la conquista de otro derecho y libertad, tras décadas de prohibición en Canadá

Con el fin de arrinconar aun más al mercado negro con la medida, el precio del gramo será de una media de 7,7 dólares americanos (6,66€), impuestos incluidos, aunque se prevé que los precios oscilen en función de la respuesta del mercado ilegal.

Aunque las autoridades estiman que el cannabis legal costará alrededor de un 25% más que el ilegal, también cuentan con que la mayoría de consumidores preferirán productos que ofrezcan garantías sanitarias e información precisa sobre su composición a productos del mercado negro sin criterios de calidad o sanitarios.

Según una encuesta de la empresa Ipsos, un 40% de los canadienses dispuestos a consumir cannabis, piensa que el precio será un criterio fundamental a la hora de comprar cannabis en el mercado legal. En la provincia de Ontario, la más grande del país, el precio de compra ideal según la encuesta oscilaría entre los 6,6€ y los 9,26€ por gramo.

Cada provincia ha establecido su propio sistema de distribución y venta de cannabis. Así, en Nueva Escocia es la NSLC (Nova Scotia Liquor Corporation) la que, junto alcohol, monopolice el comercio de cannabis. En Nueva Brunswick se ha creado una empresa pública ad hoc para la gestión del comercio de cannabis legal: Cannabis NB. Esta empresa ofrece hasta 76 productos y el precio por gramo oscilará, en función de sus características, entre los 4,93€ y los 9,94€.

También hoy el gobierno de Canadá anunciará el indulto de las personas condenadas por posesión de hasta 30 gramos de marihuana, que es la cantidad máxima de posesión legal según la nueva ley, medida de la que se podrán beneficiar miles de canadienses que, por esta cuestión tenían vetado su ingreso en EE.UU.

El resto del mundo mira a Canadá

Con todos los elementos de ser uno de los experimentos sociales más interesantes de la actualidad, el resto del mundo, y en particular Europa, mira con curiosidad a Canadá. No sería raro estimar un aumento de la presión social y de los grupos pro-legalización como consecuencia del paso que acaba de dar el país norteamericano, que desafía la Convención Internacional Única sobre Estupefacientes de la ONU de la cual Canadá es firmante, siendo además el primer país del G7 en regular integralmente el consumo recreativo de cannabis.

Pero como con cada libertad conquistada, la inercia del prohibicionismo ha creado una legión de miopes que se escandalizan por la osadía canadiense, que en realidad no ha consistido más que en formalizar una situación de normalización social, en un reconocimiento de la madurez propia de un país social, económica y culturalmente desarrollado y del fracaso del prohibicionismo. Estos miopes creen de verdad que la legalización del cannabis, más que con derechos y libertades, más que con acabar con la hipocresía que permite la cultura del alcohol y humilla a la del cannabis, más que con las necesidades de enfermos, tiene que ver con intereses de lobbies y empresarios que se frotan las manos.

Según Francisco Igea, portavoz de Ciudadanos en la comisión de Sanidad del Congreso, la situación en España resulta esperpéntica, con “la peor legislación del mundo” y “una regulación prohibicionista” a pesar de tener “más consumo que en Holanda, donde es legal”. Y añade que “ni hay libertad ni hay consumo bajo, no tenemos nada”.

Recalcando esta amarga y curiosa situación, el actor Santiago Segura publicó hace unos días un deliciosamente irónico tweet con relación a la inminente legalización en Canadá, en el que decía: “A ver si lo legalizan aquí y por fin puedo probarlo, tengo curiosidad!”.

Santiago Segura ironiza sobre el cannabis

canadá legaliza el consumo recreativo de cannabis

Canadá será más verde a partir de mañana

Se termina la cuenta atrás de un proceso que se inició en 2015, cuando el entonces candidato a la presidencia Justin Trudeau prometió legalizar el consumo recreativo del cannabis, en respuesta a una demanda popular para hacer efectiva lo que en Canadá ya era una situación socialmente normalizada

La Cannabis Act, Bill C-45 fue aprobada en noviembre de 2017 por la Cámara de los Comunes, ratificada en marzo de 2018 por el Senado y refinada en junio. Acabará, por fin, entrando en vigor mañana, 17 de octubre. Los canadienses lo han querido hacer bien, como hacen prácticamente con todo: libertades, sistema de salud, educación, nivel de vida… sobresalen en casi cualquier cosa y con el cannabis no iban a ser menos. Dado que Uruguay ha sido el primer país del mundo en aprobar una regulación integral del cannabis, Canadá se tiene que conformar con ser el primer país del G7 en hacerlo.

El presidente Trudeau resumía hace unos días en una rueda de prensa junto al presidente español Pedro Sánchez las razones por las que el país norteamericano decidió aprobar la medida:

Hemos visto que el actual sistema no funciona para proteger a nuestros niños o para proteger a nuestra comunidad del impacto del crimen organizado”, explicaba el presidente Trudeau en una rueda de prensa junto al presidente español Pedro Sánchez. “Es por eso que hemos decidido controlar y regular la venta de marihuana, para sacar los beneficios fuera de los bolsillos del crimen organizado (…), y para hacer más difícil que los jóvenes puedan acceder a la marihuana, porque en estos momentos es mucho más fácil para los jóvenes en muchas partes de nuestro país comprar un porro que una botella de cerveza. Es un reconocimiento del fracaso de nuestra política de prohibición”.

Experimento social

David Hammond, profesor de la Universidad de Waterloo especializado en salud pública, asegura que la legalización del cannabis en Canadá “es un experimento que muchos otros países están observando”. Por un lado apenas hay precedente de esta situación, y por otro, el cannabis que se produce en la actualidad es mucho más potente que el que se producía hace 20 años. En este sentido las autoridades se afanan por implementar campañas de educación sobre el consumo responsable, y regular el uso del cannabis en empresas públicas, en la conducción, etc. Si bien la regulación del cannabis en Canadá aumenta la libertad del consumo, también endurece las penas por conducción bajo sus efectos o por el suministro a menores.

En cualquier caso los canadienses no navegan completamente a ciegas. En muchos estados de su vecino del sur, EE.UU., el consumo recreativo de cannabis lleva ya tiempo implementado, y hasta ahora no hemos recibido noticias sobre el fin del mundo y el desmoronamiento de la sociedad, sino más bien lo contrario: reducción de criminalidad asociada, generación de empleo, aumento de las arcas públicas, etc.

Las redes hierven: ilusión y preocupación

Ante la inminencia de la entrada en vigor de la nueva ley, esta mañana los medios abordan el asunto desde múltiples perspectivas. Mientras que algunos medios nos cuentan que en el Niagara College de Ontario ya existe en marcha una especialidad universitaria sobre el cultivo y procesado del cannabis, otros ponen el acento en la preocupación de que aumente el consumo. La principal publicación médica del país, la Canadian Medical Association Journal, ha solicitado al Gobierno que intervenga mediante una modificación de la ley que entrará en vigor mañana, si se constata un aumento del consumo del cannabis.

Por supuesto que la nueva ley no está exenta de polémica y tiene sus escépticos y detractores, pero no debería nadie precipitarse a condenarla por el mero hecho de que aumente el consumo de cannabis. De hecho, como se está comprobando en los estados de EE.UU. donde el consumo recreativo es legal, muy seguramente el consumo aumente. Pero si nos quedásemos solo con este factor, haríamos saltar las alarmas. Deberíamos contar también que, paralelamente al aumento del consumo en las regiones legalizadas, se aprecia una reducción del consumo de alcohol y un descenso del uso de opioides. Además, no se detecta un aumento significativo del consumo entre adolescentes. Lo que se debe observar al valorar los beneficios o perjuicios de la medida no es un factor aislado, como pudiera serlo el aumento del consumo, sino el impacto total en la sociedad.

El mundo del cannabis pone sus ojos con esperanza en Canadá. Sin duda la evolución de esta era verde canadiense determinará en gran medida las políticas del cannabis en otras partes del mundo y en Nekwo estaremos atentos para contároslo.

el aceite de Malena

Cuando el estado falla: el aceite de Malena

Desamparo y desesperación. Esto es lo que siente Silvia, la madre de Malena, una niña de 11 años de Villa Luro, al oeste de buenos Aires, aquejada de epilepsia refractaria, que comenzó a tratarla con aceite de cannabis sin el amparo del estado

 

“Desde que fue diagnosticada probamos distintos tratamientos. Tomó diversos medicamentos en dosis variadas y durante tres años y medio hizo una dieta muy estricta y muy complicada, la dieta cetogénica, que consiste en comer proporciones altas de grasas y bajas de hidratos de carbono”, cuenta Silvia al diario Clarín.

 

“Hablamos de epilepsia refractaria”, dice el investigador español Mariano Garcia de Palau, “cuando las crisis epilépticas son tan frecuentes que limitan la habilidad del paciente para vivir plenamente acorde con sus deseos y su capacidad mental y física, o cuando el tratamiento anticonvulsivante no controla las crisis, o sus efectos secundarios son limitantes para un desarrollo normal de la persona”.

 

La legalización de la investigación para uso medicinal del cannabis aprobada en 2017 en Argentina, únicamente contempla la epilepsia refractaria como enfermedad legalmente tratable con cannabis.

 

“Luego de que se aprobara la ley de uso medicinal del cannabis, empecé a interiorizarme con ese tema y quise probar”, continúa Silvia.

 

“Yo le había consultado a la neuróloga de Malena si podíamos probar con aceite y me había dicho que mejor no, porque faltaba investigar. Pero me informé y quise probar, y gradualmente le fui sacando la dieta y también escalonadamente empecé a darle aceite que me preparó un amigo de un amigo que trata a su nena con cannabis: mi hija mejoró enseguida“.

 

“En una hora, había dejado de babear, miraba conectada, podía hablarme, no tenía ausencias. Ni con la dieta había estado así de bien”.

 

Mediante Facebook conoció a una chica, también de Villa Luro, que prepara su propio aceite para trata su fibromialgia, y comenzó a producir también para Malena. “Fui buscando la dosis adecuada para el tratamiento de mi hija, con distintas concentraciones de CBD”, cuenta Silvia.

 

El CBD es el principal cannabinoide no psicoactivo de la marihuana, al que se le reconocen múltiples propiedades terapéuticas y es actualmente objeto de numerosas investigaciones científicas para elaborar tratamientos para muy diversas condiciones.

Aunque es cierto que aun falta desarrollar más ensayos clínicos para determinar la efectividad de los cannabinoides en las epilepsias, no solo los casos anecdóticos se multiplican, sino que existen cada vez más evidencias científicas sobre el papel neuroprotector de los mismos en condiciones como la que nos ocupa.

 

Silvia se enteró de que el Hospital Garrahan, de cuyo servicio de Neurología su hija es paciente, iba a ser la sede de uno de los ensayos clínicos anunciados por el Programa Nacional para el Estudio y la Investigación del Uso Medicinal de la Planta de Cannabis.

 

Así pues, Silvia le pidió a la médica de Malena que les tuviera en cuenta, “porque ya veía los efectos beneficiosos del cannabis en ella, y me dijo que así sería, pero que tenía que suspender la administración del aceite casero que le daba a Malena para que estuviera ‘limpia’ de eso al momento de empezar los estudios. Lo suspendí gradualmente, pero no llamaron. Esperé un mes y medio, pero no llamaron”.

 

“Voy a empezar a cultivar yo”

 

Durante ese tiempo, cuenta Silvia que “Malena empezó a estar mal de nuevo. Se desconecta, se siente sin fuerzas, tiene ausencias, babea. Me dijeron que en julio me estarían llamando para firmar las autorizaciones y empezar los análisis para que Malena fuera parte del estudio, pero no hubo respuesta. Entonces volví a darle el aceite porque yo no puedo ver el deterioro diario de mi hija sin hacer nada”.

 

“Voy a empezar a cultivar yo, porque de parte del Estado siento desamparo. Es un derecho que mi hija tiene y que no se está cumpliendo”, protesta Silvia. “Si toma aceite, su vida y la mía son más llevaderas. Yo la veo mejor. Está mejor en la escuela especial a la que va, y en la colonia a la que va todos los sábados. Y si yo la veo bien, no voy a frenar. Lo ilegal no me va a frenar”.

 

No hay mayor desprotección para un padre que el tener que recurrir a sus propios medios, sin importar que sean ilegales, para poder dignificar mínimamente la vida de su hijo enfermo. Las regulaciones mojigatas no sirven de nada y, tras décadas de prohibición irracional se hace necesaria una revisión y regulación integral del cannabis que, en primer lugar, proteja y atienda las necesidades vitales de los enfermos, y que, más ampliamente reconozca y proteja los derechos y la salud de los consumidores.

 

Fuentes: Clarín
Foto: Martín Bonetto

 

gobierno de Canadá asegura que habrá suficiente cannabis

El Gobierno de Canadá asegura que habrá suficiente cannabis

Ante la preocupación de que no se pueda cubrir la demanda, el gobierno canadiense niega los rumores y asegura que habrá suficiente cannabis

 

En menos de una semana se podrá, por fin, consumir cannabis de forma legal en Canadá. El país norteamericano se convertirá así en la primera nación del G20 en implementar una regulación integral del cannabis, desafiando la Convención única sobre estupefacientes de 1961 de la ONU.

 

Pero conforme se acerca la fecha, van aumentando las preocupaciones acerca de la capacidad de abastecimiento y del stock de suministros. Ante ello, el gobierno canadiense ha expresado su confianza en que habrá suficiente cannabis para ir cubriendo la demanda conforme las tiendas vayan abriendo a partir del 17 de octubre.

 

Mathieu Filion, portavoz de la ministra de Salud, Ginette Petitpas Taylor, asegura que el país está “bien posicionado” para cubrir la demanda inicial, con 66 productores autorizados.

 

“Basándonos en los niveles actuales de existencias y en el crecimiento de la capacidad de producción, la industria está bien posicionada para suministrar productos a medida que los consumidores hagan la transición al mercado legal”, contaba Filion a Bloomberg en un email.

 

 

Pocos productos y largas esperas

 

No obstante solo unos pocos establecimientos estarán funcionando cuando se inicie la venta legal. En Ontario, la provincia más grande, no habrá ningún negocio vendiendo cannabis legal el 17 de octubre, mientras que en la Columbia Británica solo habrá un establecimiento abierto. Esta provincia, junto con Nueva Escocia, prevén recibir menos género del que solicitaron a los productores debido a problemas con los cultivos y fallos de provisión de empaquetado.
dispensario de cannabis
En general, los productores son conscientes de que no podrán cubrir la demanda inicial debido a los retrasos en la obtención de licencias y de cierre de acuerdos de suministro.

 

“Será un mercado bastante flojo para empezar y tal vez por eso muchas de estas provincias no se han apresurado a conseguir locales de distribución y tiendas físicas para el primer día”, dijo el analista financiero de PI, Jason Zandberg. “Preveo que habrán largas esperas y tipos de productos muy limitados.”

 

Así, a pesar de las declaraciones optimistas desde el gobierno, un estudio realizado por la Universidad de Waterloo y el Instituto C.D. Howe anticipa que la oferta de cannabis legal en Canadá solo cubrirá del 30 a 60 por ciento de la demanda.

 

Canadá esperaba poner en marcha la venta legal el verano pasado, pero tuvo que postergar la fecha hasta este otoño para dar a los productores más tiempo para producir, cosechar, procesar, empaquetar y enviar los productos a los establecimientos y distribuidores autorizados.

 

A pesar de todo, el Gobierno confía en que esta situación se vaya remediando durante el próximo. Más de 160 ampliaciones o modificaciones de instalaciones existentes han sido aprobadas desde junio de 2017 y el gobierno estima que los cultivadores con licencia disponían de más de un millón de metros cuadrados de espacio de cultivo e instalaciones hacia finales de ese mes.

 

Volar con cannabis en Canadá

cannabis en el equipajeMientras tanto, vamos conociendo algunas particularidades de la implementación de la nueva regulación, como el hecho de que se podrá transportar hasta 30 gramos de cannabis de forma legal en el equipaje de mano o facturado, aunque únicamente en vuelos internos dentro del país, según contaba a AFP Delphine Denis, portavoz del Ministro de Transporte, Marc Garneau.

 

En vuelos internacionales está estrictamente prohibido el transporte de cannabis, incluso en vuelos desde o hacia estados de EE.UU. donde el cannabis es legal, bajo penas criminales que pueden ser muy severas.

 

Fuentes: Bloomberg, ViveUSA

cbd reduce adicción a la cocaína

El CBD podría reducir la adición a la cocaína

Una investigación llevada a cabo por el grupo de Neurobiología del Comportamiento (GReNeC-NeuroBio) de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) en Barcelona, demuestra que el CBD tiene el potencial de reducir los efectos adictivos de la cocaína

 

Varios estudios han demostrado que el CBD o cannabidiol, el principal componente no psicoactivo del cannabis, tiene un valor terapéutico potencial para una amplia gama de trastornos, incluyendo ansiedad, psicosis y depresión, pero también para el tratamiento de adicciones a drogas como la heroína y la cocaína.

 

En el resumen del artículo de investigación que ha sido publicado en la revista Neurophamacology bajo el título de “El tratamiento repetido con Cannabidiol reduce la ingesta de cocaína y modula la proliferación neuronal y la expresión de CB1R en el hipocampo de ratones.”, leemos que “los derivados cannabinoides han mostrado resultados prometedores para el tratamiento de trastornos neuropsiquiátricos, incluida la adicción a las drogas.“

Para determinar la capacidad del CBD para atenuar el refuerzo de la cocaína, se administró cocaína a ratones, los cuales tenían la posibilidad de autoadministrarse CBD presionando una palanca. Se observó que el CBD reducía el consumo voluntario de cocaína. Esto, junto a las observaciones que se realizaron en el cerebro de los ratones, sugiere que el CBD “puede modular algunas manifestaciones conductuales y moleculares del refuerzo de la cocaína”, lo que “proporciona nuevas perspectivas para utilizar el CDB como una herramienta terapéutica.”

 

Olga Valverde, directora del estudio, apunta que el CBD “incrementa la expresión de factores neurotróficos mediante un mecanismo que involucra a los receptores cannabinoides CB1 y promueve la proliferación de nuevas células en el hipocampo, área cerebral relacionada con las funciones de la memoria.”

 

El artículo de Valverde y sus colegas, del cual se ha hecho eco la Delegación de Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas en su cuenta de Twitter, viene a contrastar con un estudio previo publicado en la Journal of Psychopharmacology en 2017, según el cual no se había observado este efecto del CBD en ratas macho (recordamos que el estudio de Valverde et al. fue hecho en ratones) y concluía que era necesario realizar “más investigación, utilizando una más amplia gama de dosis y vías de administración, de regímenes de tratamiento y pruebas de comportamiento para aclarar el potencial del cannabidiol como tratamiento para el desorden de abuso de sustancias.”

 

 

La necesidad de revisar la clasificación del CBD

 

También en 2017, dos autores españoles, Jorge Manzanares y María Salud García Gutiérrez, del Instituto de Neurociencias de la Universidad Miguel Hernández-CSIC se preguntaban en un pequeño artículo de investigación si el CBD podría ser potencialmente útil para el tratamiento de desórdenes neuropsiquiátricos y de adicción a las drogas. Tras citar una serie de estudios que vienen a confirmar las propiedades ansiolíticas del CBD entre otras, su capacidad para modular los efectos del THC y de destacar su potencial para tratar adicciones, incluida la heroína, el artículo se detiene en una crítica a la clasificación del cannabis y, en particular, del CBD como sustancia sin valor terapéutico, según la Convención Única sobre Estupefacientes de la ONU y la Ley de Sustancias Controladas de EE.UU. Vale la pena reproducir el fragmento:

“A pesar de la gran cantidad de evidencias que sugieren el potencial del uso terapéutico del CDB, existe cierta controversia con respecto a su perfil como droga de abuso que dificulta significativamente el desarrollo ulterior de estudios básicos y clínicos.

El CDB está actualmente clasificado en la Lista 1 de acuerdo con la Convención Única de las Naciones Unidas sobre Estupefacientes de 1961 y la Ley de Prevención y Control del Uso Indebido de Drogas de los Estados Unidos. La Ley de Sustancias Controladas (CSA, por sus siglas en inglés) define las sustancias de la Lista I como que presentan “un uso médico no aceptado en la actualidad, una falta de seguridad aceptada para su uso bajo supervisión médica y un alto potencial de abuso”. Además, el CDB está clasificado como una droga de la Lista 2 de acuerdo con la Ley de Drogas y Sustancias Controladas, implicando también “un alto potencial de abuso que puede conducir a una severa dependencia psicológica o física”.

Sin embargo, no hay evidencia que apoye estas consideraciones. Por otra parte, el CDB no está sujeto a ninguna restricción especial en Europa. A diferencia del THC, el CBD no provoca euforia ni intoxicación. La falta de actividad psicoactiva parece estar relacionada con su baja afinidad con los receptores CB1 (100 veces menos que el THC). Curiosamente, estudios recientes llevados a cabo en nuestro laboratorio demostraron que el CBD no induce preferencia por lugares condicionados, signos de abstinencia o autoadministración oral, lo que sugieran su falta de propiedades como droga de abuso.”

Los investigadores concluyen así que, dada la falta de evidencias que sugieran que el CBD tiene potencial de abuso, sumado a los abrumadores indicios científicos sobre su potencial terapéutico, se hace urgente y necesaria una reclasificación de esta sustancia para facilitar su investigación y su uso.

 

 

El cannabis reduce los problemas asociados a opiáceos y alcohol

 

En otra ocasión os referíamos un artículo de la Sociedad para el Estudio de las Adicciones que concluía que “la marihuana no tiene ninguna influencia causal sobre la iniciación en las drogas duras”. Además de ello, aumenta la evidencia de que el cannabis puede ser usado como una transición para abandonar dependencias de sustancias más peligrosas como los opioides, el alcohol, medicamentos, cocaína y tabaco.

 

Por ejemplo, en aquellas jurisdicciones donde el consumo de marihuana es legal, las investigaciones han constatado una reducción constante del abuso de opioides y la mortalidad asociada.

 

Poco después de la legalización, las muertes asociadas a opiáceos y heroína se redujeron un 20% según datos de la Journal of the American Medical Association. En general, los investigadores concluyen que “los estados con leyes sobre el cannabis medicinal tienen una tasa media anual de mortalidad por sobredosis de opiáceos un 24,8 por ciento menor que la de estados sin leyes sobre el cannabis medicinal”.

 

Los datos publicados el pasado mes de abril en la revista Drug and Alcohol Dependence también reportan una dramática disminución en las hospitalizaciones relacionadas con analgésicos opiáceos después de la legalización.

 

 

El cannabis como droga de salida

 

En conexión con todo ello, no podíamos dejar de hacer referencia a High Sobriety, una clínica de Los Angeles cuyo concepto parte de sustituir una adicción letal por otra no letal usando el cannabis. A pesar de la controversia aparente, según datos de la SAMHSA (Substance Abuse & Mental Health Services Administration), solo un 25% de las personas que siguen programas basados en la abstinencia no vuelven a recaer, por lo que High Sobriety está pensado para el 75% restante.

“No hay ninguna razón científica para creer que es mejor ser completamente miserable estando sobrio que consumir cannabis de vez en cuando, o incluso con bastante regularidad, como adulto, y ser funcional, feliz y productivo”, opina el Dr. Reiman, consultor no remunerado de High Sobriety.

 

 

 

 

precio del cannabis

Precio del cannabis en el mundo: legalidad y calidad

El cannabis es un producto que está sujeto a precios muy dispares, principalmente debido a la falta de regulación y de una economía estable del producto. Mientras que se aprecia una asociación entre ilegalidad y un precio más elevado, dentro de un mercado con cannabis legal, este es más caro que el ilegal

Los datos del último Índice de Precios de Cannabis 2018 elaborado por la empresa Seedo, que analiza los precios del cannabis legal, parcialmente legal e ilegal en 120 grandes ciudades de todo el mundo, muestran que un gramo nos puede costar desde 1.34 dólares en Quito, Ecuador, a 32.66 dólares en Tokio, Japón. ¡24 veces más caro en un sitio que en el otro!

Las ciudades con el cannabis más caro del mundo se encuentran principalmente en Asia, donde además las leyes sobre su tenencia, cultivo y consumo son más duras.

# Ciudad, País Legalidad Precio por gramo, US$
 1 Tokio, Japón Ilegal 32.66
 2 Seúl, Corea del Sur Ilegal 32.44
 3 Kioto, Japón Ilegal 29.65
 4 Hong Kong, China Ilegal 27.48
 5 Bangkok, Tailandia Parcial 24.81
 6 Dublín, Irlanda Ilegal 21.63
 7 Tallin, Estonia Parcial 20.98
 8 Shanghai, China Ilegal 20.82
 9 Beijing, China Ilegal 20.52
 10 Oslo, Noruega Parcial 19.14

 

En el otro extremo, las ciudades con el cannabis más barato se encuentran principalmente en Latinoamérica, donde se encuentran los principales productores y además la situación de legalidad es más relajada.

 

# Ciudad, País Legalidad Precio por gramo, US$
1 Quito, Ecuador Parcial 1.34
2 Bogotá, Colombia Parcial 2.2
3 Asunción, Paraguay Parcial 2,22
4 Yakarta, Indonesia Ilegal 3.79
5 Ciudad de Panamá, Panamá Ilegal 3.85
6 Johannesburgo, Sudáfrica Ilegal 4.01
7 Montevideo, Uruguay Legal 4.15
8 Astana, Kazajstán Ilegal 4.22
9 Amberes, Bélgica Parcial 4.29
10 Nueva Delhi, India Parcial 4.38

 

Entre las conclusiones que Seedo extrae de este análisis, descubrimos que la ciudad de Nueva York presenta la tasa de consumo más alta, con 77.44 toneladas al año. En cuanto al precio en regiones legales, el más caro se encuentra en Boston (11.01$), mientras que el más barato se encuentra en la capital uruguaya, Montevideo (4.15$). La parcialidad de su legalidad dispara dramáticamente la diferencia de precios. Así, en Quito, Ecuador, el gramo cuesta 1.34$, mientras que en Bangkok, Tailandia cuesta 24.81$.
Si os estáis preguntando en qué consiste la legalidad parcial en estos dos lugares, con respecto a Ecuador, a pesar de que es ilegal cultivar y distribuir cannabis, la ley es bastante relajada con respecto al consumo personal. Se pueden poseer hasta dos cigarrillos de marihuana y fumarlos sin que llegue a a ser constitutivo de delito.

 

Respecto a Tailandia, la parcialidad de su legalidad es muchísimo más dura: se refiere a su parcial descriminalización para uso médico o de investigación, o para la elaboración de productos bajo licencia, mientras no contenga más de un 1% de THC. La posesión y consumo con fines recreativos siguen siendo un delito a todos los niveles.

 

Otra conclusión que salta a la vista es que el precio del cannabis es notablemente más elevado en aquellos lugares donde es ilegal y con sanciones más duras por su tenencia y consumo, que en aquellos donde es legal.

 

En lo que respecta a España, el informe de Seedo revela que Madrid es, de entre las 120 ciudades analizadas, la que más growshops posee, con un total de 68.

Pero, ¿qué ocurre con el precio dentro de las regiones donde el mercado ilegal compite con el legal?

Lo que observamos dentro de estas regiones es el proceso inverso: el cannabis legal es más caro que el ilegal en un entorno de competencia. En general, el cannabis del mercado ilegal en este tipo de regiones tiende a bajar para competir con el cannabis legal.

 

En este sentido, Tina Fraser, socia y directora del grupo CannaLaw, con sede en Ottawa, Canadá, afirma que el precio precio del cannabis ilegal “ya ha bajado en anticipación a la legalización. El gobierno es consciente de ello y ha expresado su intención de acercarse al precio del cannabis ilegal”. A mediados de la próxima semana se podrá consumir legalmente cannabis con fines recreativos en Canadá.
Con todo, es prácticamente imposible que el cannabis legal pueda llegar a ser más barato que el ilegal en un mercado donde compiten, debido a que el primero está sujeto a controles de calidad e impuestos. No obstante, este mayor precio implica obvias ventajas para el consumidor: para empezar, sabrá exactamente qué está consumiendo, qué cepa y con qué concentración de cannabinoides, además de poder disponer de información fiable sobre otras características como efectos esperados, etc.

 

“Tenemos que aspirar a vender un producto de alta calidad, un producto seguro que ha pasado por pruebas y controles y que proviene de una fuente legal sin que los beneficios caigan en manos del crimen organizado”, dice Fraser.

 

Un estudio elaborado por Statistics Canada llamado “Cannabis Economic Account, 1961 to 2017” muestra que, en ese lapso, el 90% del cannabis comprado en Canadá procedía del mercado ilegal, pero hay estudios que sugieren claramente que una gran parte de consumidores estarían dispuestos a pagar incluso algo más por un producto legal, seguro y fácilmente accesible.

Esta migración del consumidor del mercado ilegal al legal es algo que ya se ha podido constatar en Uruguay, donde el consumo recreativo fue legalizado hace unos años.

 

El pasado julio, un artículo de investigación elaborado por Michael Amlung y James MacKillop, de la Universidad McMaster, sugería que “la introducción de cannabis legal en el mercado puede perturbar y reducir las compras ilegales, contribuyendo a la reducción de los daños asociados con el mercado ilegal”.

 

“A fin de cuentas, sabemos que hay muchos factores diferentes que influyen en la decisión de compra de un consumidor y no creo que vaya a ser diferente con respecto al cannabis”, contaba Fraser a 680News. “Esperamos que, en igualdad de condiciones, la gente prefiera comprar de una fuente legal que de una ilegal.”

 

¿O acaso comprarías licores sin etiquetado, precinto ni garantía de ninguna clase a algún traficante de un arrabal pudiendo ir al supermercado? ¡Tomen nota las autoridades!

cáncer y cannabis

Cáncer y cannabis: más investigación para aclarar los mitos

Si bien es cierto que actualmente existen estudios que empiezan a descubrir propiedades realmente prometedoras en lo que respecta al cáncer, los mitos que se crean y persisten alrededor del cannabis podrían resultar fatales, si, en base a ellos, un paciente decide abandonar los tratamientos convencionales.

 

Uno de los peligros de imponer el prohibicionismo sobre una sustancia común e íntimamente ligada a muchas facetas de los usos y costumbres del ser humano, es que comienzan a surgir mitos entorno a sus propiedades. En el caso del cannabis, no son pocos los que, dejándose llevar por información mal interpretada, exagerada o sacada de contexto, le atribuyen propiedades cuya evidencia científica aun no es suficiente, algo que vemos una y otra vez con respecto al cáncer.

 

Quizá una de las investigaciones más prometedoras sea la que llevó a cabo el Doctor Manuel Guzmán, Catedrático de Bioquímica y Biología Molecular en la Universidad Complutense de Madrid, miembro de la Real Academia Nacional de Farmacia y miembro del Comité Directivo de la International Association for Cannabinoid Medicines, quien hace 18 años publicó en la prestigiosa revista Nature un artículo sobre el potencial anticancerígeno de los cannabinoides.

 

Desde la publicación de este artículo, Guzmán se ha mantenido a la vanguardia de la investigación científica sobre el cannabis. En el estudio reflejado en el artículo citado, el equipo de Guzmán inyectó THC en células de cáncer de mama, las cuales encogieron y murieron. En otras investigaciones también observaron cierto éxito en la aplicación del THC en tumores cerebrales, pero las restricciones sobre el cannabis en España han dificultado la investigación científica, limitando la exploración del cannabis como una promesa terapéutica contra el cáncer.

 

La importancia de la vía de administración


La revista de cannabis medicinal RxLeaf le preguntó a Guzmán cómo era posible que, consumidores de cannabis tan comprometidos como Bob Marley o Tommy Chong (del dúo cómico Cheech and Chong), hubiesen desarrollado cáncer. Aunque la cuestión parece un tanto ingenua, pretende ilustrar el punto de vista de quienes se dejan llevar rápidamente por los mitos, sin considerar la información de forma crítica.
“Lo que es cancerígeno no es el cannabis, sino fumar cannabis, como fumar tabaco”, responde Guzmán. “En otras palabras, el problema es la combustión de la planta.”

Esto no quiere decir que los cánceres de Marley y Chong fuesen debidos a fumar marihuana, sino que el hecho de fumarla no solo no te protege contra el cáncer necesariamente, sino que podría inducirlo, al igual que el tabaco, a causa de los radicales libres que se producen en la combustión de la planta.

Hay que tener en cuenta pues que, para aprovechar las posibles propiedades antitumorales del cannabis, la vía fumada puede resultar ineficiente para administrar la dosis adecuada de cannabinoides, además de contraproducente.

Al respecto dice Guzmán que “se necesitan más estudios para definir las posibles dosis antitumorales de los cannabinoides. Lo mismo que para las vías de administración, aunque en este caso uno iría intuitivamente por una vía de farmacocinética sostenida/lenta como oral, oromucosa, o similar.” Es decir, si lo que quieres es aprovechar de forma eficiente y segura las propiedades terapéuticas del cannabis, ingiérelo (de la forma adecuada) en vez de fumarlo.

 

El caso es que la cultura popular tiende a apoyarse en reportes anecdóticos para dar legitimidad a propiedades no confirmadas del cannabis. No es lo mismo fumar cannabis que consumir un extracto de cannabinoides por vía oral, de la misma forma que no es lo mismo inyectar THC en células tumorales en una placa de cultivo que aplicarlo a un ser humano con cáncer.

El caso de Alysa Erwin

 

Pero los casos anecdóticos menudean, y algunos son lo suficientemente llamativos como para vislumbrar cierta esperanza. Por ejemplo, el caso de Alysa Erwin es ciertamente espectacular. Alysa fue diagnosticada con una forma muy extraña cáncer cerebral a los 14 años. Se trataba de un astrocitoma anaplásico avanzado, con una esperanza de supervivencia prácticamente inexistente. Sin opción a la cirujía por las peculiaridades de esta forma de cáncer, en la que no hay tumores individuales que se puedan atacar u operar, se sometió a quimioterapia, tratamiento que la debilitó rápidamente.

 

En su desesperación y tras discutirlo con sus familiares, abandonó la quimioterapia a espaldas de su médico de cabecera y comenzó a tratarse con un aceite altamente concentrado de cannabis consumido por vía oral. Los primeros efectos fueron los propios del cannabis como tratamiento paliativo: recuperación del apetito y reducción del dolor y la náusea. Después de tres meses de tratamiento en secreto, sin conocimiento de su médico, un escáner mostró que el crecimiento del cáncer se había detenido.

 

Exámenes posteriores revelaron remisión de la enfermedad, pero su médico descubrió que su test de sangre era incompatible con un tratamiento de quimioterapia. Alysa confesó que consumía aceite de cannabis y, con la boca pequeña, el doctor la animó a seguir haciendo lo que fuera que estuviese haciendo, dados los milagrosos resultados que estaba observando.

Tras problemas con el abastecimiento de su medicina cannábica y, tras un año libre de cáncer, este volvió a aparecer, por lo que volvio a su tratamiento de cannabis y, hasta la fecha, no hay noticia de que haya vuelto a aparecer.

 

Se necesitan más estudios… y aflojar las restricciones

 

Existen muchos casos como el de Alysa Erwin, pero a pesar de que ofrecen cierta esperanza, aun no sabemos cómo tratar exactamente el cáncer con cannabis, cuál es la mejor manera de hacerlo, qué cannabinoides son fundamentales, qué contraindicaciones pueden derivarse, etc.

 

A pesar de que hay investigaciones muy prometedoras en marcha, aun hace falta recorrer mucho camino.

 

Los casos anecdóticos ofrecen un camino y, desde luego, un asidero para pacientes desahuciados. De ahí la necesidad de apelar a la responsabilidad de los gobiernos: la investigación médica del cannabis no debería tener ningún tipo de límite. Cada obstáculo legal a la investigación representa, en el peor de los casos, la sentencia de muerte para muchísimos enfermos y, en el mejor, una reducción sustancial de la calidad su vida.

 

Fuente: RxLeaf
Uruguay: el cannabis no es una droga de entrada

Estudio en Uruguay: el cannabis no es una droga de entrada

La Universidad de la República de Uruguay ha elaborado un estudio que excluye a la marihuana como droga de entrada al consumo de otras sustancias, además de demostrar que los nuevos usuarios no prueban otras drogas

 

Monitor Cannabis, una plataforma de información ciudadana y técnica sobre la implementación de la regulación del cannabis en Uruguay, su monitoreo y evaluación, encargó, junto a investigadores de la Universidad de la República, la Universidad Católica, la Universidad de California, la Universidad ORT y el Observatorio Uruguayo de Drogas, una encuesta a la consultora Factum sobre consumo de drogas en el país, en la que participaron 2181 personas de entre 15 y 65 años.

 

El investigador de Ciencias Sociales e integrante de Monitor Cannabis, Sebastián Aguiar, afirma que “Hay quienes aseguran que cuando uno prueba cannabis, por un misterioso impulso tiende a probar otras drogas y, entonces, vuelve progresivamente peligroso el consumo, hasta convertirlo en un uso problemático”.

 

El estudio recién publicado deshace este mito del cannabis como entrada a drogas peores, además de mostrar que los nuevos consumidores de cannabis no consumen otras drogas. Según Aguiar, según datos de encuestas de los últimos 3 años, no hay registro de nuevos usuarios de cannabis que consuman a su vez otras drogas. Anteriores encuestas mostraban que alrededor de un 10% de consumidores de cannabis, consumían también éxtasis o cocaína.

 

Una posible explicación para ello, continúa Aguiar, se deriva de la regulación estatal, que ha evitado el contacto de los nuevos consumidores con la oferta de drogas del mercado clandestino, además de que muchos consumidores veteranos, de 30 mil a 40 mil, han sustituido la compra clandestina por la legal.

 

El analista también reconoce un incremento en el consumo general de cannabis, aunque no lo atribuye necesariamente a la situación uruguaya, dado que, como muestra el informe de la encuesta, esta tendencia no es exclusiva de Uruguay, sino que es similar a la de otros países sudamericanos. Los investigadores de Monitor Cannabis Gustavo Robaina y Clara Musto lo expresan de esta forma en el documento:

“En el hemisferio sur, la proporción de chilenos que declaran haberla consumido (la marihuana) en el último año pasó de 11,3% en 2014 a 14,5% en 2016, mientras que en Uruguay esta cifra pasó de 9,3% en 2014 a 15,4% en 2017”.

Además, el prosecretario de la Presidencia de la República, Juan Andrés Roballo, afirmó que nadie puede asegurar que “el consumo haya aumentado con la regulación del cannabis, porque la información que se manejaba antes provenía de encuestas que, por tratar respecto a una sustancia prohibida, no evidenciaban datos precisos”.

Aguiar concuerda con esta idea, atribuyendo parcialmente este aumento de registro de consumidores al nuevo marco que permite expresar con más libertad su consumo de cannabis.
Desde que Uruguay regulase el consumo recreativo de cannabis en 2013, se ha convertido en un lugar al que volver la mirada en busca de resultados sobre los efectos de la legalización.

 

Fuente: sudestada

¿Está Pepsi interesada en el cannabis?

¿Está Pepsi realmente interesada en el cannabis?

Hace unos días saltó la noticia de que Coca Cola estaba considerando estudiar la posibilidad de desarrollar productos con cannabis infusionado. Poco después, no pocos medios han comenzado a asegurar que Pepsi Cola también está echando el ojo al mercado del cannabis. Pero, ¿es cierto esto?

 

Una tendencia que estamos observando en la industria de las bebidas, es la de asociarse con productores de cannabis para desarrollar un nuevo mercado de bebidas. Es el caso de Constellation Brands Molson Coors Brewing Co., que se han asociado con compañías cannábicas como Canopy Growth e Hydropothecary respectivamente. Por su parte Lagunitas, la compañía cervecera que adquirió Heineken, comercializa Hi-Fi Hops, una bebida con THC y CBD infusionados, y también la canadiense Province Brands está desarrollando una cerveza fementada directamente con cannabis.

 

Quizá por ello y, tras saberse que Coca Cola está interesada en el potencial del cannabinoide CBD como ingrediente para desarrollar bebidas, a nadie le sorprendía que Pepsi Cola mirase en la misma dirección.

 

Sin embargo, a pesar de lo que estos días muchos medios están transmitiendo, no parece que Pepsi Cola esté realmente interesada en el cannabis. Así se desprende de las declaraciones de su CEO Hugh Johnston quien, respondiendo a una cuestión al respecto de un analista en una reunión con los inversores de la empresa tras publicar sus resultados trimestrales, dijo que “es razonable decir que nos fijamos en todo, pero ciertamente no tenemos planes en este momento de hacer nada“, debido parcialmente a la cuestión de la regulación.

Pepsi no tiene planes con el cannabis

Más adelante, en una entrevista en la CNBC, Johnston sugirió que consideraría echarle un ojo al tema críticamente. Quizá fuese esta respuesta la que disparase la confusión en muchos medios, que la han interpretado de forma demasiado optimista. En cualquier caso parece claro que PepsiCo no está preparada para pronunciarse de forma oficial acerca de una posible aproximación a un mercado que podría tener un potencial análogo al de las bebidas energéticas, como lo sería el de las bebidas infusionadas con CBD.

No obstante, el enorme crecimiento de las acciones del cannabis comienza a preocupar a los inversores, con el asunto de la regulación todavía poco claro e incertidumbre acerca del impacto real que el CBD puede tener en la industria.

En este sentido Duane Stanford, director ejecutivo de la revista Beverage Digest, se preguntaba en una entrevista en el Business Insider si esto “¿va a ser algo parecido a las bebidas energéticas, una nueva categoría que al principio está de moda y que en realidad se ha convertido en un negocio significativo a largo plazo? ¿O va a ser una especie de moda?”.

Fuentes: Bloomberg, Business Insider