Lagunitas presenta Hi-Fi Hops, un refresco infusionado con cannabis y lúpulo

Si ayer os hablábamos de mate con cannabis en Uruguay, os nos vamos unos miles de kilómetros más al norte, a California, donde Lagunitas, una marca de cervezas adquirida por Heineken, acaba de presentar un agua con gas infusionada con cannabis y lúpulo.

Lagunitas se asoció con el productor de cannabis CannaCraft para crear Hi-Fi Hops, y todo apunta a que este tipo de bebidas van a ser tendencia en los próximo tiempos. Prueba de ello es la adquisición de un 9,9% de la productora canadiense de cannabis Canopy Growth Corporation por parte de Constellation Brands, a la que pertenecen marcas como Corona.

Por supuesto, ciertos sectores de mercado están muy atentos a los cambios de legislación con respecto al cannabis como el que acaba de tener lugar en Canadá, y están metiendo la patita en el mundo del cannabis conscientes del enorme potencial que tiene esta planta para generar nuevos productos.

También hay que tener en cuenta que los grandes fabricantes de bebidas alcohólicas están empezando a ser conscientes del potencial del cannabis para desplazar al alcohol,  por lo que de esta forma se están asegurando no perder tanto mercado (algo similar en el sector energético es el reciente movimiento de Repsol, que se ha pasado a invertir en electricidad y gas).

Hi-Fi Hops estará disponible a partir de julio en dos versiones: una con 10mg de THC, para los que busquen un efecto más embriagador, y otra con 5mg de THC y 5mg de CBD, para los que persigan un efecto más moderado y lúcido.

Maria Stipp, directora general de Lagunitas Brewing Company, dijo con respecto a Hi-Fi Hops que “no es el primer capítulo de la historia de amor entre el cannabis y Lagunitas, pero es uno de los más emocionantes.” Se está refiriendo a que anteriormente ya habían introducido una bebida con cannabis, una cerveza con terpenos de la planta.

“La idea de ser parte de una bebida sin calorías infusionada con cannabis parecía el siguiente paso perfecto en la innovación de nuestros productos y una forma natural de casar nuestro pasado con nuestro futuro”, añadió.

Por su parte, el maestro cervecero de Lagunitas, Jeremy Marshall, dijo que “nos hemos dado cuenta de que nuestra pasión por el lúpulo supone una gran parte de nuestra pasión por la cerveza.

“A menudo soñamos con lúpulos y su primo cannabis celebrando juntos una reunión familiar y queríamos dar vida a esta fiesta con una bebida.

“Creemos que ya era hora de que una buena cerveza inspirase una alternativa no alcohólica de sabor provocativo pero refrescante: burbujeante, aromática, amarga, afrutada y herbácea, sin gluten, sin carbohidratos y con un poco de cannabis californiano cultivado al sol en cada sorbo”.

 

Fuente: Foodbev Media

Yerba mate con cannabis en Uruguay

Dos empresas uruguayas, Cosentina y La Abuelita, comercializarán a partir de julio yerba mate con cannabis. Como no podía ser de otra forma, la liberación del cannabis no hace más que poner en evidencia el espíritu creativo inherente a la especie humana.

 

La yerba mate es un producto muy característico de Uruguay, Paraguay, Argentina, el sur de Brasil y, en mucha menor medida, en Chile (por la influencia británcia que impuso el té en detrimento del mate), que se toma en infusión caliente (mate) o fría (tereré) según la región o la época del año. Presenta cafeína, la sustancia psicoactiva más consumida del mundo (a la que también se conoce como mateína cuando se extrae de la yerba mate, teína cuando se extrae del té y guaranina cuando se extrae del guaraná), y produce un efecto de lucidez y atención muy particular.

 

Los aficionados a la yerba mate (como un servidor desde que un buen amigo y también colaborador de Nekwo me la presentara hace 15 años) y al cannabis, bien sabemos la sinergia que se llega a producir entre las dos plantas. Pero en el caso de las yerbas comercializadas por Cosentina y La Abuelita, no habrá efectos psicoactivos más allá del de la mateína propia del producto, porque el cannabis añadido no contendrá THC sino cannabidiol o CBD que, aunque carece de propiedades psicoactivas, sí presenta múltiples y reconocidas propiedades terapéuticas.

 

Pero vamos, que siendo el cannabis para consumo recreativo legal en Uruguay, no hay nada que no te permita añadir el cannabis de tu gusto al mate para hacer tu propia mezcla personal.

 

El nuevo producto intentó su comercialización el año pasado, pero el Ministerio de Salud Pública lo retiró al no cumplir con los certificados estipulados. Superados los trámites, la yerba mate con cannabis “light” estará disponible a un coste solo un 10% superior a la yerba común. El diseño del empaquetado incluirá hojas de cannabis para facilitar su identificación.

 

Tras más de un año de legalización del cannabis en Uruguay, aun gran parte de los consumidores recurren al mercado negro debido a las dificultades de acceso al producto. Por un lado las entidades bancarias no están dispuestas a permitir mantener cuentas abiertas a negocios que vendan cannabis, y por otro estos negocios han de afrontar muchos problemas de seguridad en un país que está enfrentando un aumento de robos, por lo que, del millar de farmacias del país (que son el tipo de establecimiento que puede dispensar cannabis), solo 7 están han aceptado vender cannabis.

 

 

Reacciones negativas a la idea de exportar cannabis

Cuando algún político de renombre habla de cannabis, no tardan en aparecer las reacciones con argumentos a favor o en contra, y las discusiones polarizadas. Hace poco Pablo Iglesias comentaba en Twitter que le parecía interesante la propuesta de un compañero de partido de producir y exportar cannabis español con denominación de origen a Canadá, donde recientemente se ha aprobado su consumo recreativo.

 

A pesar de que Iglesias respondía a una propuesta basada en argumentos estrictamente económicos, algunas reacciones han lamentado que no antepusiera los criterios sanitarios en su respuesta.

 

Por ejemplo, Carola Pérez, del Observatorio Español del Cannabis Medicinal, twitteaba al respecto que le apena “que se haya centrado en la parte económica, porque también está el tema de las libertades de las personas, no ha tenido en cuenta el ahorro en medicamentos que supondría la regulación para uso terapéutico o las labores de prevención”.

 

También Manuel Isorna, técnico de prevención de conductas adictivas y profesor de la Uvigo, opina que Iglesias se está mostrando muy frívolo con un tema que afecta directamente a la salud pública y que la legalización del cannabis no reduciría necesariamente las mafias, dado que esta sustancia “representa únicamente una fracción de lo que ingresan esas organizaciones. Además mientras haya una brecha entre el precio del cannabis legal o el ilícito, habrá oferta en el mercado negro” y que, como expresa La Voz de  Galicia,  “la regulación de cualquier sustancia adictiva facilita el acceso de los consumidores a ellas, potenciando el consumo.”

 

Aquí nos gustaría hacer un par de apuntes. El comentario de Pablo Iglesias era una opinión que daba respuesta concreta a un comentario emitido en un contexto muy específico: el del uso comercial del cannabis. Esto no significa, ni de lejos, que Iglesias o, por extensión, su partido, antepongan los criterios comerciales a los sanitarios o a los derechos de los ciudadanos. De hecho, el Círculo Sectorial Estatal Podemos Cannábico establece claramente la prioridad de los criterios sociales y sanitarios, haciendo una pequeña mención a los aspectos comerciales de la regulación, en el sentido de evitar monopoilios, favorecer a las Pymes.

Al respecto, el mismo Círculo Sectorial Cannábico de Podemos se ha puesto en contacto con Nekwo para explicar esta parte de su propuesta de regulación integral:

Para entender la propuesta lo primero que hay que hacer es remarcar que la misma se refiere a las exportaciones y es complementaria a la actual propuesta de regulación del partido.

Una regulación integral a nivel nacional, tal y como propone Podemos en «La Regulación del Cannabis según Podemos», complementada con la generación de una empresa pública que velase por el cumplimiento de unas determinadas condiciones para la exportación, cerraría el circuito legal sin dejar lagunas legales imprevistas, materializando la que posiblemente sea la regulación más completa a nivel global.

Esta empresa pública podría establecer criterios sociales para su cultivo, priorizando a cooperativas y zonas deprimidas sobre el margen de beneficio de las multinacionales, socializando de esta forma el beneficio.

Esta empresa llegaría a acuerdos mucho más sólidos y beneficiosos con estados cuya regulación no permite el cultivo, como Argentina.

Aún por realizar el estudio de impacto económico, este formato podría disparar la recaudación prevista en el estudio de impacto nacional desde los 3.000 hasta los 20 o 30 mil millones anuales de recaudación, en función a los acuerdos con los distintos países.

Estamos hablando de que, con lo recaudado en 30 o 40 años, podríamos pagar TODA la deuda española.

El impacto económico y de empleo seria tal que nos haría menos dependientes del turismo, cambiando el modelo económico nacional a uno no tan vulnerable a crisis o vaivenes del mercado.

En el estudio de impacto original se hablaba de la posibilidad de crear hasta un cuarto de millón de puestos de empleo, que de esta forma se podrían disparar muy por encima del medio millón.

Estamos a la espera de poder empezar el segundo estudio de impacto económico de la regulación, donde arrojaremos luz sobre todas estas cuestiones, pero las cifras a priori son realmente impresionantes.

­                                                                                                                                            ––Círculo Sectorial Cannábico.

 

Pero claro, el cannabis es un tema que abarca muchísimos campos y de su regulación se beneficiarían múltiples sectores, por lo que no es de extrañar que, cada vez que se emite una opinión sobre el asunto, salten reacciones barriendo para casa. Que alguien se pronuncie puntualmente en un sentido, no significa que ignore o desestime el resto de facetas, y este es un caso muy claro.

 

La legalización del cannabis sí reduce el crimen

Por otra parte, afirmaciones como las de Isorna, que obviamente van en contra de la conveniencia de regularizar el cannabis con modelos como el de los estados de EE.UU., Uruguay o Canadá, que han regularizado su uso medicinal o recreativo, deberían ponerse a prueba con datos, y no con opiniones sesgantes. Los datos muestran claramente una asociación entre legalización y reducción de la actividad criminal y la violencia asociadas al cannabis. Según un muy reciente estudio publicado en The Economic Journal, la despenalización de la producción y distribución del cannabis han conducido a una reducción de los delitos violentos en los mercados tradicionalmente controlados por las organizaciones mexicanas de narcotráfico en la frontera.

 

Otro reciente estudio en el Journal of Economic Behavior & Organization muestra que a la legalización del cannabis en los estados de Washington y Oregon está asociada una reducción de diversos crímenes. Con respecto a la objeción de Isorna de que la regulación facilitaría el acceso y aumentaría el consumo de cannabis, el estudio citado muestra que tras la legalización, si bien aumentó el índice de consumo de marihuana, se redujo el consumo de otras drogas, así como el abuso del alcohol, una sustancia, aunque legal, muchísimo más perjudicial que el cannabis.

 

Incluso los resultados de un estudio de 2014 publicado en la Public Library Of Science indican que no ha habido una exacerbación del crimen asociada a la legalización del cannabis medicinal en los estados de Washington y Colorado, sino que antes bien podría estar correlacionada con una reducción en las tasas de homicidio y agresión, y concluye que estos hallazgos van en contra de los argumentos que sugieren que la legalización del cannabis con fines medicinales representa un peligro para la salud pública en términos de exposición a delitos violentos y delitos contra la propiedad.

 

 

 

Aceite de cannabis y epilepsia, otra razón para la legalización

Mientras los estados deciden qué hacer con el creciente debate del cannabis, la vida de miles de niños enfermos con formas severas de epilepsia pende de un hilo. El aceite de cannabis está reconocido ya como un medicamento legítimo, pero el acceso a él sigue siendo un problema.

Hace poco os contábamos el caso de Billy Caldwell, un enfermo de epilepsia al que las autoridades británicas confiscaron su provisión de 6 meses de aceite de cannabis para tratar su condición. Desde que comenzó su tratamiento, llevaba casi 300 días sin ataques, los cuales volvieron a aparecer al no poder acceder a su medicina. Se apeló al secretario de estado Sajid Javid para tomar cartas en el asunto y se le devolvió una de las sietes botellas confiscadas con una licencia de 20 días. Y luego ¿qué? ¿Cuál es el punto de reconocer con esta acción la validez terapéutica del aceite de Billy, al mismo tiempo que se mantiene en el Reino Unido al cannabis como droga calsificada de tipo 1, lo cual implica que no se le reconocen propiedades terapéuticas? ¿De verdad las autoridades piensan que la condición de Billy es curable y, no solo eso, sino en un plazo prescrito no ya por autoridades médicas, sino por una licencia provisional emitida por chupatintas?

 

Estos casos están poniendo de relieve las tantísimas contradicciones y situaciones absurdas a las que estados modernos, racionales y con los sistemas de salud más avanzados del mundo se enfrentan cuando el cannabis sale a la palestra. Ya no se trata del marronazo que te puedas comer por fumar una flor en un parque, mientras que en una terraza vecina puede correr alcohol sin límite y sin ningún temor: estamos hablando de vidas humanas.

Cannabis y epilepsia, a debate

Hay diversas formas de epilepsia que afectan a niños y jóvenes que son muy agresivas y que están asociadas a un elevado riesgo de muerte prematura. Enfermedades como el síndrome de Dravet o el síndrome de Lennox Gastaut son tan devastadoras que, si no te matan, afectan dramáticamente al resto de tu vida: al desarrollo intelectual, motor, emocional… Para los familiares es un sinvivir, pero para el paciente es un infierno. Al menos un tercio de estos pacientes responden mal a los tratamientos convencionales, pero existe evidencia anecdótica de la enorme utilidad del aceite de cannabis para controlar los ataques. No solo eso, existe evidencia científica de que complementar tratamientos tradicionales que funcionan mal con aceite de cannabis, puede ser efectivo en estas formas de epilepsia brutales y difíciles de tratar.

¿Por que a debate el cannabis y epilepsia?

El compuesto responsable de la capacidad del aceite de cannabis por controlar o reducir los ataques epilépticos es el CBD, un cannabinoide que no produce efectos psicoactivos, pero cuyas propiedades terapéuticas son motivo de múltiples estudios. Este compuesto se puede obtener de forma legal en muchas partes donde el cannabis es ilegal, mientras que la concentración de THC, el cannabinoide psicoactivo responsable del subidón del cannabis, se encuentre por debajo de ciertos límites establecidos por la ley. En el Reino Unido este límite es del 0,3%. La razón por la que a Billy le quitaron su medicina es porque contenía THC en concentraciones superiores a las legales, un tecnicismo que le podría costar la vida. A pesar de que el THC tiene menos capacidad de reducir crisis epilépticas, sí que se le conocen algunas propiedades terapéuticas, por lo que es incluido en preparados terapéuticos.

 

Ojo, los aceites de CBD comerciales que se venden sin ningún tipo de garantía ni control de calidad en herboristerías y negocios de ese tipo, con diferentes concentraciones de CBD (generalmente distintas de las que aparecen indicadas en la etiqueta) no es precisamente de lo que estamos hablando aquí, sino de medicamentos que han pasado una serie de pruebas, estudios y protocolos. Uno de ellos es Epidolex, disponible de forma limitada en Europa y todavía no aprobado en EE.UU. Se trata de una solución oral pura estandarizada de CBD extraída de la planta del cannabis. Muy presumiblemente, una vez se generalice su uso terapéutico, se comiencen a realizar estudios con aceites con concentraciones definidas de THC para conocer con precisión su relación entre efectos terapéuticos y efectos secundarios, pero, madre santa, mientras sigamos con pies de plomo en todo lo que respecta a la regulación del cannabis, devolvedle a Billy su medicina. Ninguna ley debería estar por encima, no ya del bienestar, sino de la vida de un niño enfermo.

 

A Pablo Iglesias le parece interesante producir cannabis español para su exportación

El sábado algunos medios se hacían eco de la opinión de Pablo Iglesias acerca de una propuesta de su compañero de partido Jorge Moruno, sociólogo y miembro del Consejo Ciudadano de Podemos, acerca de producir cannabis español para su exportación a Canadá.

 

Para Iglesias, la propuesta, realizada a colación de la reciente legalización del cannabis recreativo en Canadá, resulta “interesante”. Y no es para menos, dado que en nuestro rincón del mundo gozamos de un clima ideal para producir cannabis a gran escala, además de que, por ser un país tradicionalmente agrícola, poseemos el conocimiento y las infraestructuras necesarias para desarrollar una economía fuerte en esta área.

Pero claro, si ni siquiera hemos solucionado el acceso al cannabis medicinal, cuestión en la que media Europa ya nos saca la delantera, esta propuesta, por muy interesante y racional que sea, no parece que tenga posibilidades de salir adelante antes de que se realice una regulación integral del cannabis en España.

Escribía Moruno en un twitter que “España tiene un clima privilegiado que bien podría exportar marihuana con denominación de origen -como el vino- a Canadá; pero nada, será una locura…”

No, no es una locura. De hecho hay ya unos cuantos países que han superado esa mojigatería retrógrada contra el cannabis de la que nosotros todavía adolecemos y están exportando la planta, beneficiándose de un mercado que se nos escapa por todos lados. Uno de esos países es, precisamente, Canadá. Resulta irónico que nos esté “robando” el mercado un país que, a pesar de su inmenso tamaño, tiene una capacidad de producción muy inferior a la de España.

Además, que el cannabis sea ilegal en un país no parece ser una traba para producir y exportar, según vemos que ocurre en el Reino Unido, donde el cannabis es ilegal pero resulta ser el mayor exportador de cannabis medicinal del mundo, seguido de Canadá. Es más, incluso empresas canadienses están usando suelo europeo para producir cannabis y distribuir medicamentos en Europa, como Tilray desde Portugal o Aurora Cannabis y Canopy Growth desde Dinamarca. ¿Y por qué no usar suelo español? Es más, ¿por qué no tenemos ya empresas españolas cubriendo esta área de mercado?

Por lo tanto una locura, como dice con sarcasmo Moruno, no es. Debemos también tener en cuenta el enorme potencial que tiene el cannabis para recuperar la economía agrícola, generar empleo y activar una enorme industria llena de múltiples aplicaciones en muy diversas áreas: farmacia, construcción, cosmética, alimentación… De hecho, no se nos ocurre ninguna razón por la que no deberíamos estar trabajando en ello desde ya.

Iglesias respondía así al tweet de Moruno: “Supongo que generará polémica y es un tema en el que hay muchas posiciones, pero me parece absurdo poder comprar tequila o ginebra en un supermercado y que la marihuana sea ilegal”. Aunque sea ya otro tema, la “locura” no está en producir y exportar marihuana, sino en que no podamos hacerlo mientras somos el tercer mayor exportador de vino del mundo.

Más adelante añadía Igleisas que “una empresa pública que asegurara un escrupuloso control en el cultivo y comercialización de la marihuana para usos terapéuticos y recreativos generaría ingentes ingresos al Estado que podrían hacernos contar con la mejor sanidad pública del mundo. Hay que estudiarlo”.

Para estudiarlo, lo tenemos fácil. Solo tenemos que mirar las cifras que se mueven en países como Canadá, o en la treintena de estados de EE.UU. donde es legal la marihuana, tanto en el nivel económico (ingresos para el estado, generación de puestos de trabajo, activación de la economía), como en el social (reducción de consumo en menores, reducción de mafias…).

Por último, ¿quién en su sano juicio no estaría de acuerdo con esto?:

“Me parece más digno exportar marihuana y obtener ingresos para mejorar la sanidad y los servicios públicos que exportar armamento”

                                                                                              —Pablo Iglesias

 

Fuente: EFE

 

 

Diferencias entre THC y CBD

THC y CBD son dos cannabinoides presentes en el cannabis, pero na de las diferencias entre THC y CBD es que el primero coloca y el segundo, no.

Conforme el cannabis se va abriendo paso lento, pero inexorablemente hacia la legalización, también va aumentando el conocimiento popular sobre la vastedad de particularidades y matices que hay entre las diferentes variedades de la planta, fruto del esfuerzo de personas, asociaciones e instituciones que nunca han dejado de transmitir formación e información, manteniendo viva la cultura cannábica incluso en los momentos más oscuros del prohibicionismo.

Es por ello que, hoy ya muchísima gente ha oído hablar de los cannabinoides, compuestos que se encuentran por decenas en la planta del cannabis y, en particular, de dos de ellos, el THC (tetrahydrocannabinol) y el CBD (cannabidiol), ambos con reconocidas propiedades medicinales.

 

¿Hay diferencias entre THC y CBD?

THC y CBD son los dos cannabinoides más abundantes en la mayoría de variedades, por lo que es habitual referirse explícitamente a la relación de concentración entre ambos para conocer las propiedades potenciales de una determinada variedad de cannabis. A esta relación se la conoce como ratio THC:CBD.

Por ejemplo, si una variedad se nos presenta con un ratio 2:1, esto significa que tiene el doble de concentración de THC que de CBD. 1:1 significa que la variedad posee concentraciones similares de ambos cannabinoides.

Estos dos compuestos, aunque molecularmente son muy similares, poseen propiedades y efectos muy diferentes.

Una de las diferencais entre THC y CBD es que mientras que el THC es conocido por ser el responsable del colocón cuando se consume marihuana, el CBD contrarresta o modula los efectos del THC, además de poseer grandes propiedades medicinales. Por ello, la distinta relación entre ambos (ratio THC:CBD) producirá, en principio, efectos notablemente diferentes.

 

Efectos del cannabis en función del ratio THC/CBD

Ratio 1:0

Con una presencia despreciable de CBD y conteniendo THC, probablemente una variedad de este tipo produzca euforia, risa incontrolable y un colocón confuso.

Ratio 2:1

Con el doble de THC que de CBD, el efecto psicoactivo será potente y pesado, pero también sedante.

Ratio 1:1

Con la misma concentración de ambos cannabinoides, el efecto del THC se tornará lúcido debido a la modulación del CBD. Producirá ralajación y bienestar.

Ratio 1:2

Con el doble de CBD que de THC, los efectos no deseados de este último serán nimios. Predominará la relajación con un ligero efecto mental.

Ratio 0:1

Con prácticamente solo CBD no habrá efecto psicoactivo alguno, por lo que es ideal para tratamientos terapéuticos basados en este cannabinoide.

 

Efectos del THC y del CBD

 

THC CBD
Euforia y ralajación Reduce ansiedad
Sedación y confusión Neuroprotector
Estimulación del apetito Anticonvulsivo
Analgésico Analgésico
Antiemético (evita náusea y vómito) Antipsicótico
Relajación muscular Antiinflamatorio

 

El THC

El tetrahydrocannabinol o THC es el principal cannabinoide psicoactivo del cannabis y el responsable directo de la reticencia a levantar la prohibición sobre la planta en la mayor parte del mundo (aunque seguramente no el causante de la prohibición en sí). A pesar de sus efectos negativos cuando se consume en elevadas cantidades (reducción de función cognitiva, ansiedad, paranoia, sequedad bucal, adormecimiento…), también posee efectos benéficos con potencial terapéutico en el tratamiento del dolor, náuseas, asma y anorexia nerviosa. También hay estudios que muestran que puede ser empleado para tratar la esclerosis múltiple o enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson o el Alzheimer.

 

El CBD

Es el cannabinoide que más popularidad ha ganado debido a que, por un lado, no está sometido a regulaciones tan estrictas como el THC, gozando en algunos sitios de un estatus de legalidad y en otros de semi-legalidad. Por otro lado, sus abundantes propiedades médicas probadas han atraído la atención de un público cada vez mayor y el desarrollo de una industria de productos basados en el CBD. Entre sus propiedades terapéuticas están su capacidad para reducir la ansiedad y el estrés, controlar las crisis epilépticas y la depresión, reducir el dolor neuropático y la espasticidad asociada a la esclerosis múltiple, además de reducir algunos efectos negativos inducidos por la quimioterapia en tratamientos de cáncer. También se estudian sus potenciales propiedades antipsicóticas. Apenas se le conocen efectos secundarios negativos, por lo que es considerado un compuesto

El Senado de Canadá aprueba la ley del cannabis, pero se retrasa su implementación

Tras su aprobación definitiva por el Senado de Canadá, la implementación de la nueva ley del cannabis recreativo se retrasa hasta el 17 de octubre.

 

Inicialmente se habían propuesto 12 semanas para hacer efectiva la nueva legislación tras su aprobación definitiva el pasado miércoles por el Senado, pero las autoridades provinciales se han dado cuenta de que necesitan algo más de tiempo para garantizar una transición suave hacia el nuevo estatus del cannabis, y asegurar así que el sistema de distribución esté en perfectas condiciones.

 

El Primer Ministro Justin Trudeau afirma que “estos es algo que queremos hacer bien”, y añade que “aunque reconocemos que la legalización de la marihuana es un proceso, y no un evento de un solo día, esperamos que, al dar a las provincias más tiempo para asegurar que estén plenamente preparadas para el día de la entrada en vigor de esta legislación, resultará un éxito sin contratiempos en todos los sentidos que podemos prever”.

 

El diputado del NDP Don Davis propueso el pasado miércoles una moción para “proporcionar de inmediato indultos a aquellos con antecedentes penales por delitos de cannabis que pronto serán legales”. Lamentablemente la moción no gozó de unanimidad y no fue aprobada. “No tiene sentido buscar indultos mientras la vieja ley está en los libros”, dijo al respecto Trudeau. “Una vez que la ley entre en vigor, empezaremos a examinar el tema de los indultos y los antecedentes penales.”

 

Mientras tanto, la ministra de justicia Jody Wilson-Raybould recuerda a los canadienses que “el cannabis para uso no médico aún no es legal” y que “la ley sigue siendo la ley”.

 

Con respecto al autocultivo, Quebec y Manitoba se oponen, pero la ministra Wilson-Raybould opina que esto puede suponer problemas legales interprovinciales, por ejemplo si un consumidor es sorprendido con marihuana cultivada en una provincia donde el autocultivo es legal, en una provincia donde es ilegal.

 

“Sabemos que está permitido hacer tu propio vino, hacer tus propios cigarrillos, cultivar tu propio tabaco. Muy pocas personas hacen esto, pero algunas lo hacen. Lo hacen de una manera controlada y regulada por la ley. Así que si la gente quiere cultivar plantas para consumo personal, será necesario disponer de las medidas para contrarrestar el crimen organizado”, dijo en este sentido Wilson-Raybould.

 

Canadá se convertirá así, tras Uruguay, en el segundo país del mundo en legalizar el consumo recreativo del cannabis. Tras la decisión de antes de ayer del Senado, Trudeau se manifestó así: “Ha sido demasiado fácil para nuestros jóvenes conseguir marihuana y para los criminales cosechar las ganancias. Hoy cambiamos eso. Nuestro plan para legalizar y regular la marihuana acaba de ser aprobado por el Senado”.

 

Tomemos nota el resto del mundo civilizado sobre la coherencia y racionalidad ejemplares en esta nueva actitud hacia el cannabis que inició Uruguay y ahora asume Canadá. Al contrario que en EE.UU., donde los diferentes estados implementan leyes al respecto con la oposición del gobierno federal, en Canadá el Estado trabaja codo con codo con las provincias para hacer realidad este proyecto a nivel nacional.

 

Fuente: The Globe and Mail

 

 

 

Beneficios de las semillas de cáñamo para la salud

¿Cómo es posible que un alimento tan versátil, nutritivo y rico como las semillas de cáñamo no gocen de mayor popularidad a pesar de saber los beneficios de las semillas de cáñamo? Los años de prohibicionismo del cannabis han hecho mucho daño a todas las industrias y usos tradicionales asociados al cannabis sativa, especie a la que pertenecen tanto el cáñamo como la marihuana, que se diferencian fundamentalmente en la concentración del cannabinoide psicoactivo THC. Y eso a pesar de que las semillas de cáñamo (o de marihuana) son legales en nuestro país, al contrario de lo que ocurre en Portugal, donde son solo legales aquellas semillas con certificación de cáñamo industrial, nombre con que se identifica la variedad de cannabis con niveles muy bajos de THC.

 

Pero, ¿Cuáles son los beneficios de las semillas de cáñamo?

 

La semilla de cáñamo es técnicamente un fruto seco que, además de estar riquísimo, con su textura crujiente y suave, es fácil de digerir y de aplicar en múltiples opciones culinarias. Es una de las mejores fuentes vegetales de proteína de alta calidad, que constituye un 25% de su composición, haciéndola superior a la quinoa y otros “superalimentos”.  Por ello y por otras muchas razones, posee muchos beneficios para la salud.

 

Beneficios de las semillas de cáñamo

 

  • Mejora la salud cardíaca: ayuda a equilibrar el colesterol o los ácidos grasos en el cuerpo, lo cual es esencial para el funcionamiento correcto del organismo y la prevención de afecciones como la arterioesclerosis y los infartos. La abundante fibra de las semillas también ayuda a eliminar grasas de las arterias, mejorando aun más su capacidad de proteger la salud cardíaca. La abundante presencia de GLA (ácido gamma-linolénico) también apoya estas propiedades. Se trata de un ácido de la serie omega 6 presente en muy pocos alimentos, pero con unas sorprendentes propiedades para la protección del sistema cardiovascular.

 

  • Mejora la salud digestiva: su elevado contenido en fibra, tanto insoluble como soluble, previene o reduce afecciones como la diarrea o el estreñimiento. También estimula la producción de jugos gástricos que mejoran la digestión y reduce la absorción de la glucosa. Estas propiedades están relacionadas con una menor incidencia de cáncer colo-rectal y de enfermedades cardiovasculares.

 

  • Combate el insomnio: su alto contenido en magnesio ayuda a relajar el cuerpo, y es responsable de la estimulación de enzimas y hormonas que inducen el sueño. Por ejemplo, estimula la producción de serotonina, que se convierte en melatonina en el cerebro. Se trata de la hormona que regula nuestro ciclo de sueño. Un puñadito de semillas de cáñamo contiene alrededor del 50% de la dosis diaria recomendada de magnesio.

 

  • Combate la anemia y reduce el estrés: su rica presencia de otro metal, el hierro, ayuda a combatir la anemia, condición que produce síntomas como fatiga, cefaleas, debilidad muscular, ansiedad y estrés. El hierro es un constituyente fundamental de los glóbulos rojos de la sangre.

 

  • Previene osteoporosis: estas semillas también contienen calcio, que fortalece y repara los huesos. Ayuda a prevenir enfermedades como la osteoporosis y la artritis y mejora la salud de las articulaciones.

 

  • Ayuda a mantener la línea: se trata de una fuente de proteína muy rica con bajos niveles de sodio y de calorías, por lo que puede consumirse en grandes cantidades sin temor a engordar. Al ser una proteína completa, genera más rápidamente una sensación de satisfacción, lo que evita que se coma de más. Su abundante fibra, al mejorar la digestión y la eficiencia de la absorción de nutrientes, contribuye a la reducción de peso.

 

  • Mejora la masa muscular: las semillas de cáñamo contienen 8 ácidos esenciales que no puede sintetizar el cuerpo humano, que son fundamentales en la creación de nuevos tejidos y en el fortalecimiento de de la densidad y la masa muscular.

 

¿Qué otros beneficios de las semillas de cañámo hay?

Además de todo ello, el aceite extraído de las semillas y aplicado en la piel a través de cosméticos ayuda a combatir condiciones como la dermatitis, eczema, psoriasis, caspa… El aceite, como suplemento, también está asociado a la mejora de condiciones como la esclerosis múltiple, la hipertensión, además de participar en la prevención del cáncer, fortalecer el sistema inmunológico, regular el sistema endocrino y aliviar síntomas de la menopausia.

Parece que, después de todo, no parece mal idea introducir este maravilloso alimento en tu dieta diaria.

Las autoridades del Reino Unido confiscan su medicina cannábica a un niño con graves crisis epilépticas

La madre teme que su hijo muera si las autoridades no le devuelven su medicina cannábica para tratar sus graves crisis epilépticas

 

Cuanto más nos adentramos en el siglo XXI, más absurdas resultan situaciones como la que os contamos hoy. Billy Caldwell, un niño británico de 12 años que padece crisis epilépticas graves, es uno de los tantísimos “refugiados cannábicos” que se ven obligados a buscar su medicación en otros países, por culpa de la falta de revisión de la legislación de sus propios países. Y no estamos hablando de remotos países subdesarrollados, sino del Reino Unido, una potencia del primer mundo que, como ocurre en España, es incapaz de ponerse a la altura de su nivel de desarrollo en el resto de ámbitos, y actualizar de una maldita vez (y disculpen si nos ponemos emocionales) la retrógrada y anacrónica política sobre el cannabis, resultado de intereses prohibicionistas que nada tienen que ver con proteger a la sociedad de los supuestos males de una sustancia muchísimo menos peligrosa que el alcohol.

 

Billy regresaba de Canadá con su madre, donde habían acudido a recoger un suministro de 6 meses del único tratamiento que ha resultado efectivo para las crisis de su hijo. Se trata de un aceite de cannabis que contiene CBD, el cannabinoide no psicoactivo responsable del alivio de las crisis epilépticas, hecho científicamente comprobado e incluso respaldado por la American Epilepsay Society. Cuando declaraba el suministro en la aduana del aeropuerto de Heathrow, se lo confiscaron. Los mismos funcionarios de aduanas sentían la injusticia que estaban cometiendo por ajustarse a una ley que obviamente debe, con la urgencia que requiere una situación literalmente de vida o muerte, ser revisada. Según cuenta Charlotte Caldwell, la madre de Billy, uno de los funcionarios “tenía lágrimas en los ojos, no quería tener que hacerlo”.

 

Un portavoz del Ministerio del Interior decía al respecto el día de los hechos que “El Ministerio del Interior simpatiza con la difícil y poco común situación a la que se enfrentan Billy y su familia. Aunque reconocemos que las personas con enfermedades debilitantes buscan aliviar sus síntomas, la Fuerza Fronteriza tiene el deber de impedir la entrada al Reino Unido de sustancias prohibidas. Por lo tanto, a la Sra. Caldwell le han incautado aceite de cannabis esta mañana en el aeropuerto de Heathrow al regresar de Canadá”.

 

Como vemos, incluso una de las más altas instancias del Estado es incapaz de arreglar un permiso para garantizar la seguridad de uno de sus súbditos, mientras lleva a cabo los trámites que sean necesarios para modificar una ley que hoy está siendo responsable del inútil sufrimiento de miles de familias. Y es que en el caso de Billy no hay duda: de los cientos de crisis epilépticas potencialmente mortales que tenía antes de comenzar su tratamiento con cannabis, pasó a no tener ni un ataque en 300 días, después de iniciar su tratamiento.

 

Según el ex ministro de drogas Norman Baker, la incautación de la medicina de Billy por parte de las autoridades es “cruel e inhumana. En mi época como ministro de drogas me quedó muy claro que el cannabis tiene propiedades médicas útiles y, de hecho, que es la única sustancia que funciona para algunas personas, una situación ampliamente reconocida en otros países”. Entre ellos están Alemania, Italia, Portugal u Holanda.

 

Billy había sido la primera persona en el Reino Unido en recibir una receta de cannabis a través del NHS (sistema nacional de salud), con el apoyo de su médico de cabecera del condado de Tyrone, Irlanda del Norte, pero el mes pasado, el Ministerio del Interior, el mismo que “simpatiza con la difícil y poco común situación a la que se enfrentan Billy”, ordenó al médico de cabecera suspender la receta si no quería perder su licencia médica. De esta forma Billy se convirtió en un “refugiado cannábico” que tuvo que marchar a Canadá a buscar su medicina, pero la alegría de poder respirar tranquilos durante 6 meses se esfumó en el aeropuerto de Heathrow.

Charlotte expresa su indignación: “Una cosa es no darle a un niño medicamento cuando lo necesita, pero otra cosa es quitárselo cuando ya lo tiene. Es verdaderamente un crimen”.

 

En el Reino Unido, al igual que en EE.UU., el cannabis sigue clasificado como sustancia de tipo 1, lo cual implica la falacia de que no tiene propiedades médicas reconocidas. Esta vergonzosa mentira, institucionalizada en la legislación del Reino Unido, puede ser responsable de muertes, una vez que sabemos a ciencia cierta que el tratamiento más efectivo para ciertas condiciones, como algunas formas graves de epilepsia, incluye medicamentos basados en el cannabis.

 

Charlotte asegura que “sin su medicina, las crisis de Billy volverán y seguramente morirá”. ¿De verdad a estas alturas las autoridades están esperando a que se concreten los temores de una madre angustiada para hacer algo?

 

Fuente: The Guardian, Independent

Portugal legaliza el cannabis medicinal

Por mayoría parlamentaria y con la única abstención del CDS-PP, Portugal legaliza el cannabis medicinal, aunque excluye el autocultivo

 

Portugal acaba de dar otro paso significativo en lo que respecta a la regulación del cannabis. No solamente implementó en 2001 un sistema para regular las drogas basado en el tratamiento y la prevención, en lugar de en la sanción y la criminalización, sino que acaba de aprobar el viernes pasado la regulación del uso medicinal del cannabis. La ley, presentada por el bloque de Izquierda, fue aprobada en primera lectura por todos los grupos parlamentarios salvo por la abstención del derechista CDS-PP.

 

Lamentablemente, y a pesar de los avances racionales en la materia, nuestro vecino luso se mantiene muy inflexible respecto al autocultivo de cannabis, aspecto que tuvo que ser retirado del proyecto de ley para su aprobación definitiva por mayoría parlamentaria. En este sentido Portugal sigue siendo uno de los pocos países europeos que criminaliza la posesión de semillas y prohíbe la venta de equipos destinados al cultivo de cannabis, actitud contradictoria e incompatible con su política de no criminalización, al vetar a los consumidores la posibilidad de acceder a su propia sustancia, teniendo que recurrir al mercado negro.

 

La regulación aprobada también estipula que los pacientes podrán únicamente recurrir a esta sustancia en caso de que otros tratamientos convencionales fracasen, y siempre bajo una receta médica especial. El medicamento podrá dispensarse en farmacias en forma de distintos preparados, desde la flor deshidratada hasta aceites.

 

La legalización del cannabis medicinal en Portugal plantea aun muchos problemas

 

A pesar de la aprobación, asociaciones cannábicas como Cannativa lo consideran solo un éxito parcial y exponen una serie de problemas alos que la nueva ley no da solución. Por ejemplo, la ley solo prevé la prescripción médica en caso de que los tratamientos convencionales fallen, sin cuestionarse de entrada la posibilidad de que un tratamiento basado en el cannabis sea específicamente más eficaz para la condición de un paciente. En este sentido, la asociación también llama la atención sobre el hecho de que sean los criterios reguladores los que se atenpongan al criterio médico para establecer la conveniencia de un tratamiento, obligando a pacientes a experimentar tratamientos que puedan ser de entrada inconvenientes o contraindicados para dolencias específicas, solo porque la ley establece que han de fracasar primero para poder tener acceso legítimo al cannabis. De igual forma, Cannativa apela a la urgencia de esclarecer el estatus legal del CBD, un cannabinoide no psicoactivo y  con múltiples propiedades terapéuticas de las que podrían beneficiarse los pacientes inmediatamente.

 

Cannativa también considera que la falta de formación de los profesionales de la salud dificultará el acceso de los pacientes al cannabis. Por ello la asociación ha promovido la realización de Lisbon Medical Cannabis, la Primera Conferencia Internacional sobre el cannabis medicinal en Portugal, que tendrá lugar en Lisboa el 9 y 10 de noviembre, un evento que incluye formación acreditada para médicos, enfermeros, farmacéuticos y veterinarios.