El vaporizador de cannabis aprobado para uso medicinal en Israel

La empresa de investigación y desarrollo de cannabis medicinal con sede en Tel Aviv Kanabo Research, ha recibido por parte del Ministerio de Salud de Israel la aprobación preliminar de su vaporizador VapePod como dispositivo de uso médico.

Se trata de un hecho sin precedentes: oficialmente Israel es el primer país del mundo en conceder la categoría de dispositivo medicinal a un vaporizador para extractos de cannabis.

La finalidad es permitir a los pacientes que usan cannabis medicinal recibir dosis más controladas y eficaces para sus trastornos. En muchos casos el vaporizador supone además la vía más eficiente de administración, además de la más saludable, ya que prescinde de la combustión y el humo, una constante en la forma de consumo tradicional del cannabis, que es su contrapartida fundamental. Mediante el vaporizador VapePod de KanaboResearch se eliminan los riesgos de la inhalación de humo, además de permitir un mayor control sobre la dosificación.

La siguiente generación de VapePod dará un paso más allá, dado que el mismo dispositivo supervisará el uso por parte del paciente y recopilará datos para los investigadores y médicos.

Avihu Tamir, cofundador y director ejecutivo de Kanabo Research expresaba así su entusiasmo: “Esta aprobación es un anuncio significativo para los pacientes de cannabis medicinal en Israel, que podrán usar el vaporizador médico por primera vez. Esperamos que, debido a la transición de la mayoría de los consumidores de cannabis al uso de vaporizadores, nuestra empresa alcance los 10 millones de dólares en ventas en un plazo de tres años en el mercado israelí, mientras que se espera que el mercado israelí de cannabis alcance los 100 millones de dólares en ventas en un plazo de tres años. El mercado israelí es una plataforma para entregar nuestra tecnología a los mercados globales de Norteamérica y Europa”.

KanaboResearch realiza sus investigaciones orientándolas al uso medicinal del cannabis y no al recreativo. En este sentido desarrolla extractos de cannabis para tratar trastornos específicos del sistema nervioso, como el insomnio o la ansiedad, realizando un estudio minucioso de las dosis. Por ahora posee cinco fórmulas en desarrollo y dos en proceso pendiente de patente. Los resultados de estas investigaciones se aplican a su dispositivo vaporizador VapePod, que se activa cuando el paciente comienza a inhalar y vibra cuando se ha alcanzado la dosis adecuada.

Al contrario que otras compañías que centran sus formulaciones en los dos principales cannabinoides de la marihuana, el THC y el CBD, KanaboResearch se concentra en ajustar los niveles de cannabinoides menores como el cannabinol. Avihu Tamir expresaba en este sentido que, en lo que respecta al cannabis como medicina, “las flores desaparecerán, el futuro está en los extractos” dado que considera que las flores “no son medicina, sino un producto agrícola”.

El cáñamo podría salir de la lista de sustancias controladas en EEUU

El líder de la mayoría en el senado Mitch McConnell planea presentar un proyecto de ley para desclasificar el cáñamo como sustancia controlada de clase I

 

El gambito de la prohibición del cannabis con la Ley de Impuestos sobre la Marihuana de 1937 y su introducción como sustancia peligrosa de clase I por la Drug Enforcement Administration de EEUU con la Ley de Sustancias Controladas de 1970, fue toda una jugada maestra para servir a los intereses de algunas industrias, que veían su hegemonía amenazada por la versatilidad del cáñamo, particularmente la industria papelera, que se quitó de un plumazo un serio competidor. En otras palabras, los autores del prohibicionismo se curaron en salud, haciendo pasar chinos por japoneses y churras por merinas, y metieron en el saco de las drogas malísimas a una planta, el cáñamo, tan inocente como una lechuga.

Y es que la diferencia entre cannabis y cáñamo es un asunto primordial para entender la proposición de ley que el senador Mitch McConnell pretende introducir. Aunque ambas plantas pertenecen al mismo género y especie Cannabis sativa, se trata de diferentes variedades con diferentes características. La variedad con elevado contenido de cannabinoides, particularmente de THC, una sustancia psicoactiva, es la que habitualmente conocemos como marihuana, mientras que la variedad con muy bajas concentraciones de cannabinoides, sin efectos psicoactivos, es la que generalmente denominamos cáñamo industrial. Pues bien, ambas variedades recibieron el mismo trato mediante las leyes prohibicionistas, lo que evidencia intereses que trascienden la mera protección de la salud pública.

81 años después de la prohibición de 1937 y 48 años tras la clasificación de 1970, el senador de Kentuchy Mitch McConnell tiene la intención de devolver el esplendor del cultivo del cáñamo industrial a EEUU mediante un proyecto de ley que retire esta variedad de la lista de sustancias controladas. Aunque ya se ha ido reintroduciendo el cultivo del cáñamo de forma experimental en varios estados durante los últimos años, los trámites para obtención de permisos federales siguen siendo un engorro que dificultan su desarrollo. McConnell parece determinado: “Ya es hora de dar el paso final y legalizar este cultivo”, dijo a Associated Press.

El estado de Kentucky, por el cual McConnell es senador, está liderando el retorno del cáñamo en EEUU, donde las autoridades agrícolas han aprobado casi 5000 hectáreas de este cultivo para este año. Los granjeros aplauden el apoyo político que la propuesta del senador MacConnell confiere a unas demandas que vienen extendiéndose durante años. Hasta ahora el cultivo de cáñamo se autoriza solo para fines de investigación, pero hubo un pasado en el que este cultivo fue grandioso en Kentucky, que servía de materia prima para la industria textil, cosmética y culinaria, además de la construcción y la industria energética.

La perspectiva es tal, que el cáñamo podría rivalizar o incluso superar los cultivos de tabaco por los que este estado es conocido. “Todo lo que tenemos que hacer es que el gobierno se quite de en medio y nos deje cultivar” dijo Brian Furnish, miembro de la octava generación de cultivadores de tabaco, que ha comenzado a cambiarse al cáñamo. De hecho la transición es fácil, dado que los aparejos y maquinaria necesarios para el cultivo del tabaco son perfectamente útiles para el cultivo del cáñamo.

McConnell planea discutir el proyecto con el Fiscal General Jeff Sessions para aclararle la diferencia entre las dos plantas. Y es que Sessions es un hueso duro de roer, dado que es el responsable de los pasos hacia atrás que EEUU está dando a nivel federal con respecto a la marihuana.

 

 

 

La leyenda de 420, en Netflix

Resulta agradable comprobar cómo plataformas de entretenimiento como Netflix ofrecen contenidos que ayudan a la normalización social del cannabis. De hecho, podemos encontrar en la plataforma cada vez más producciones que tienen al cannabis como protagonista, ya sean documentales u obras de ficción. Hoy os hablaremos de “La leyenda de 420”.

Al contrario de lo que sobre todo los escépticos de la marihuana pensarán a priori, la leyenda de 420 no consiste en un panfleto “stoner” para legitimar el consumo de marihuana, sino de todo un documento con virtudes antropológicas: se trata de la exhibición del florecimiento de la cultura cannábica en EEUU. O más bien deberíamos hablar de un re-florecimiento, dado que antes del prohibicionismo ya existía una extensa cultura del cannabis, una cultura que fue reprimida durante décadas, y que sobrevivió por sus propios medios durante todo este tiempo. De hecho, la historia de la represión de la marihuana es también la historia de la supervivencia y evolución de la cultura cannábica, una cultura que está empezando a mostrar todo su esplendor conforme la pesada bota del prohibicionismo se va levantando de ella.

Y esto es lo que nos muestra La Leyenda de 420, las múltiples caras de esta cultura con entidad propia, reducida a subcultura por esa serie de vergonzosos atropellos a la libertad y al sentido común que se engloban bajo la sombra del prohibicionismo.

Lo primero que podemos destacar de esta producción norteamericana es el amplio espectro de temas que trata entorno al cannabis: desde su aspecto medicinal legitimado por la ciencia,tanto para seres humanos como para mascotas, a sus propiedades culinarias, incluso para alta cocina, pasando por las manifestaciones artísticas que devienen de su uso, ya sean artes plásticas o música.

Dirigido por Peter Spirer, el hilo conductor del documental es el humor, en forma de pequeños fragmentos de comedia “stand up” que ayudan a rebajar la tensión de temas muy serios y oscuros que también cubre: refugiados cannábicos que se ven obligados a mudarse de estado para garantizar un tratamiento adecuado para un niño con síndrome de Dravet, deshauciado por los médicos en su estado de origen, los orígenes racistas del prohibicionismo y el racismo en la aplicación de las leyes antidroga, la criminalización del consumidor o los peligros potenciales en la administración Trump para la legalización federal de la marihuana recreativa.

El documental de la leyenda de 420 es un collage que va saltando entre temas, a veces de forma entusiasta, a veces de forma apasionada, tal cual se esperaría de una conversación entre fumados. Pero en este aparente caos, que quizá sea uno de sus atractivos, de vez en cuando descubrimos información fascinante, como que en algunas clínicas de desintoxicación se usa la marihuana como droga de salida de dependencias a drogas duras como la heroína, desafiando el mito de que se trata de una droga de entrada.

La leyenda de 420, una producción norteamericana sin precedentes en Netflix

También nos ofrece una impresión acerca de la exquisitez que puede alcanzar el connaisseur de marihuana, entrando en una retórica que solo encontrarás entre enólogos y sumillers, o del desarrollo de diferentes industrias, negocios y servicios entorno a nuestra querida planta: pastelerías de primera calidad, ocio con rutas cannábicas, distribución, cultivos medicinales, elaboración de extractos, casas de huéspedes concebidas como “espacio seguro” para el consumidor de marihuana…

Y esto es solo la superficie. La Leyenda de 420 apenas cubre la punta del iceberg de lo que se viene. No solamente recomendamos este documental a los amigos del cannabis, sino a cualquier persona que quiera estar informada sobre una realidad con la que tarde o temprano convivirá, pues de esto solo podemos esperar un efecto dominó a la inversa del prohibicionismo. De hecho en España estamos listos. No hay mas que ver las cifras de consumo, la cantidad de grows y negocios en activo entorno al cannabis, asistir a las no pocas ferias del cannabis de nuestra geografía, atender a las proposiciones autonómicas que hoy se están haciendo, etc. Sabemos que nos cuesta como sociedad adaptarnos a los cambios sociales de los países que los lideran, pero tarde o temprano nos adaptaremos, así que conviene estar preparado.
Si todo eso no te convence, quizá lo hagan los datos de la crítica:
Rotten Tomatoes: 100% críticos / 91% audiencia

Filmaffinity: 7/10

IMDB: 6,4

La Ley del Cultivo Seguro aprobada: el autocultivo de cannabis medicinal estará regulado

A falta de revisar algunas indicaciones, la Cámara de Diputados aprueba de forma aplastante la regulación del autocultivo de cannabis medicinal.

Chile acaba de dar un importantísimo paso hacia delante en lo que respecta a los derechos de los pacientes que usan cannabis medicinal. La aprobación en la Cámara de Diputados con 103 votos a favor, 11 abstenciones y un voto en contra del Proyecto de Ley de Cultivo Seguro, permitirá que una receta médica expedida por un facultativo sea suficiente autorización para el autocultivo de marihuana, así como para proteger al paciente de detención o incautación si no tiene antecedentes por tráfico.

¿En qué consiste la ley del cultivo seguro?

El texto del proyecto de ley propone la autorización del uso de cualquier especie del género cannabis destinada al tratamiento de enfermedades, debiendo estar prescrita mediante receta por un profesional sanitario. Dicha receta deberá, al igual que con cualquier medicamento, especificar el régimen de tratamiento

La diputada Camila Vallejo señalaba que “la  Ley 20.000 no prohíbe el cultivo medicinal del cannabis, y lo que se busca es regular esta situación, evitando incautaciones de plantas a pacientes, y que tengan presunción de inocencia”.
La ley 20000, también conocida como Ley de drogas, es una ley chilena que tipifica delitos y faltas relativos al tráfico y consumo de drogas y confiere facultades especiales de investigación a la autoridad. Durante los últimos años ha habido varias propuestas de modificación de esta ley para tratar el microtráfico por la vía administrativa y no penal, para retirar el foco del consumidor e incluso para descriminalizar el consumo recreativo, sin ningún éxito. Y es que si atendemos a algunas cifras, entenderemos mejor lo esperpéntico de la situación chilena en lo que respecta a la criminalización del consumo de marihuana: en 2012 se detuvieron en Chile 85.023 personas por infracciones a la Ley 20.000, que suponen más de la mitad de los detenidos en todo el país durante ese año por cualquier delito. De esos 85.023 detenidos, el 73,7% lo fueron por posesión y consumo. Los principales problemas que presenta esta ley son:

  • el carácter altamente criminalizante del consumidor
  • la derivación ineficiente de una enorme parte de los recursos penales: un 55% de la capacidad de intervención policial y el 10% de la capacidad de resolución de la justicia penal

Con el Proyecto de Ley recién aprobado, al menos los pacientes estarían protegidos, ganando en derechos.  Ana María Gazmuri, Directora Ejecutiva de la Fundación Daya, principal impulsora de este proyecto, decía al respecto que una Cámara de Diputados que mayoritariamente comprende y entiende lo que significa el autocultivo para uso medicinal, es sin duda una buena noticia para los miles de pacientes que, con esta vía de acceso, mejoran su calidad de vida”.

En la Comisión de Salud, presidida por el diputado Juan Luís Castro, partidario de la iniciativa, deberán próximamente ser resueltas las indicaciones planteadas por  algunos diputados antes de su aprobación final, aunque con la aplastante aprobación en la primera votación, nada apunta a que la ley que regula el autocultivo de marihuana medicinal en Chile no vaya a ser pronto una realidad.

Balears solicitará al Congreso estudiar la regulación del cannabis

Tras la aprobación unánime de la ponencia, el Parlament de Balears instará al Congreso el estudio de la regulación del uso del cannabis.

 

Por unanimidad de todos los grupos, la Comisión de Salud del Parlament de Baleares ha aprobado este miércoles las conclusiones de la ponencia de estudio para la regulación de los clubes sociales de cannabis (CSCS) y de su uso terapéutico. Con esta aprobación, el Parlament solicitará al Congreso de los Diputados la constitución de una ponencia para el estudio de la viabilidad de la regulación integral del uso del cannabis y de los clubes cannábicos, procediendo a las modificacioness normativas necesarias en función de las recientes sentencias del Tribunal Constitucional.

La ponencia constituida en el Parlament de Balears en 2016, que estudiaba la regulación de clubes cannábicos y el uso terapéutico del cannabis, concluía la semana pasada que la Comunidad Autónoma carecía de competencias para llevar a cabo estas regulaciones debido a la sentencia de finales de 2017 del Tribunal Constitucional, que anulaba y declaraba anticonstitucional la Ley de Navarra que regulaba este sector.

El portavoz parlamentario de Més por Mallorca y coordinador de esta ponencia, David Abril, considera que es el Congreso de los Diputados el que tiene que constituir una ponencia de estudio, al igual que ha hecho el Parlament, aunque considera prioritario despenalizar las actividades de los CSCS que, en lo que respecta al autocultivo y transporte, “no deberían ser consideradas ilícitas”.

El documento de conclusiones de la ponencia establece la necesidad de regulación tanto del cannabis medicinal como de su consumo recreativo en clubs, algo en lo que convienen casi todos los expertos citados. En general existe una percepción de sobrevaloración del perjuicio del cannabis. En este sentido no debemos olvidar, y de hecho las conclusiones lo sugieren, que prácticamente cualquier estudio científico moderno sobre peligrosidad de las drogas, establece claramente que el cannabis es más seguro que sustancias como el alcohol o el tabaco. Por ejemplo este estudio publicado en la prestigiosa revista científica médica británica The Lancet en 2007 clasificaba al cannabis como droga blanda, mientras que el alcohol y el tabaco se encontraban en la frontera con las drogas duras, como muestra este gráfico elaborado a partir de datos del estudio.

 

Insistir en esta contradicción (que drogas con mayor potencial de daño personal y social sean legales) es una forma de poner en evidencia la hipocresía en la que se fundamenta el prohibicionismo y es, de hecho, uno de los motores de la regulación en 10 estados de EEUU, Uruguay, Canadá, Bélgica, Holanda, Australia o Israel, dato que se refleja en el documento.

El documento de la ponencia remarca que “cualquier iniciativa de regulación del consumo de cannabis debe desplegarse desde la prudencia y el reconocimiento del problema de salud pública que representa el consumo y la incidencia de esta sustancia, especialmente entre los jóvenes”. En este sentido, David Abril destaca la inutilidad del prohibicionismo, dado que Balears es la comunidad con un nivel de consumo más alto de cannabis entre los jóvenes. Acabar con el prohibicionismo, según la propuesta de la ponencia, pasa por una regulación integral como la que está llevando a cabo con éxito otros países.

Respecto al cannabis medicinal, la ponencia pone de manifiesto la falta de investigación y evaluación científica en nuestro país, así como la necesidad de reciclaje profesional en los médicos y la adaptación del sistema de salud. Al fin y al cabo esto no se trata de un “viva la Pepa”, sino de gestionar racionalmente un problema que se viene extendiendo demasiado tiempo, y de ponernos a la altura de las sociedades modernas del s. XXI. Para ello la ponencia insta al Govern de Balears a que informe a los profesionales sanitarios sobre el cannabis y sus derivados medicinales.

Además de ello, se propone a los Ayuntamientos a coordinarse entre sí y con los CSCS en lo que respecta a sus actividades. Los CSCS también deberían, según la propuesta, “elaborar y promover códigos de buenas prácticas en colaboración estrecha con los Ayuntamientos y conselleria de Salud en cuanto a la prevención de adicciones, el consumo responsable y la reducción de riesgos”.
En España encontramos también aquí una incompatibilidad entre las leyes estatales y las voluntades regionales, una incompatibilidad análoga al choque entre las leyes federales de EEUU, que consideran la marihuana como peligrosa e inútil a nivel terapéutico, y las leyes de los estados que han regulado su consumo medicinal y recreativo, solo que en nuestro caso no gozamos de un modelo estatal que nos permita una autonomía regional en este sentido, y la falta de competencias de nuestras autonomías hacen que cualquier paso hacia delante dure una eternidad, y muy habitualmente seguido de unos cuantos pasos hacia atrás.

 

¿Fumaba Pablo Escobar marihuana?

Hace ya un tiempo os contábamos cómo Pablo escobar cambió la marihuana por la cocaína como activo principal de sus negocios en estas dos entradas (parte I y parte II). 

¿Fumaba Pablo Escobar marihuana?

Pablo Escobar entra en la escena de la Historia justo en la transición entre el reinado de la marihuana setentera y el imperio de la cocaína ochentera. Con una carrera como delincuente muy prometedora, en la que pasó de pequeños hurtos a convertirse en el mayor narcotraficante del Universo, si se me permite abarcar con esta exageración lo que podemos conocer, no le hizo ascos a prácticamente ninguna asignatura del criminal avezado: secuestro, asesinato, extorsión, estafa, contrabando, terrorismo… lo que se te ocurra.

A mediados de los 70 ya tenía negocios boyantes con el “oro verde” colombiano, al que le había tomado afición desde que traficara con él por las calles en su juventud, pudiéndose comprar su primera moto con las ganancias, hasta que se dio cuenta de que la cocaína era un mercado con un potencial mucho más poderoso. Con ella construyó su imperio, llegando a ser una de las personas más ricas del mundo. Pero, sin entrar en los tan cacareados detalles de la biografía de esta combinación de genio megalómano, influencer, Robin Hood paisa, magnate y psicópata, ¿le daba o no al porrete?

En el libro biográfico Killing Pablo de Mark Bowden (2009) menudean los testimonios que hablan de la afición de fumar Pablo Escobar la marihuana. Las nubes de humo cannábico eran una constante en sus tertulias y negociaciones, y le gustaba contar historias escabrosas Pablo Escobar fumaba marihuana. Sorprendentemente, no tenía afición por la cocaína, tampoco fumaba tabaco y tomaba poco alcohol, pero era común ver como fumaba Pablo Escobar  marihuana hasta su muerte.

En la serie Narcos de Netflix podemos ver como fumaba Pablo Escobar marihuana

La afición de Escobar por la marihuana aparece reflejada en la serie Narcos de Netflix, en la que vemos en diferentes escenas cómo el personaje interpretado magistralmente por Wagner Moura corta cogollos de una planta, o fumando con su primo Gustavo Gaviria Rivero.

También sabemos por las reuniones que el periodista Germán Castro Caycedo tuvo con el capo colombiano, en las que le sometió a entrevistas con el fin de escribir un libro que nunca se materializó, de la poca afición de Escobar al licor, siendo al parecer una cerveza sin alochol de importación su bebida favorita. Castro Caycedo cuenta además de él que sin embargo a las 3 de la mañana se fumaba religiosamente su cigarrillo de marihuana.

Parece evidente que la relación de este magnate de las drogas con la marihuana es la razón por la que existe una potente variedad de genotipo 100% colombiano bautizada con su nombre, muy psicodélica y que puede dejarte tumbado a la mínima que te pases. Parece que los efectos de este híbrido al 50/50 con su cerca de 25% de THC hacen honor a la locura de vida que tuvo el mismo Escobar.

Cinco destinos para el turismo cannábico

Si necesitas unas vacaciones y además eres consumidor de cannabis, te presentamos cinco destinos para el turismo cannábico donde apenas tendrás que preocuparte por las autoridades si sigues nuestros consejos.

Cuando viajes, conviene siempre informarte muy bien sobre las leyes locales acerca del cannabis y actuar en consecuencia. En cualquier caso, a priori, te recomendamos discreción e insistiremos en ello a lo largo del artículo. Por supuesto, siempre deberás tener en cuenta el contexto, pero generalmente atente a las cantidades máximas descriminalizadas en cada lugar y cuando consumas, asegúrate de hacerlo en los lugares adecuados.

Los 5 mejores destinos para hacer turismo cannábico

PAÍSES BAJOS

¿Por dónde si no íbamos a empezar? A pesar que desde 2012 se supone que la venta de cannabis está restringida a residentes, en la práctica raro será que no puedas comprar casi en cualquier coffee-shop. Eso sí, es bastante probable que, al contrario que los residentes, no te permitan consumir en el local. Los coffee-shops son un modelo de establecimiento que tienen licencia gubernamental para la venta de marihuana desde 1976. En ellos puedes consumir tés, cafés y algo de comer, pero no bebidas alcohólicas ni otras drogas. La posesión de hasta cinco gramos para uso personal está descriminalizada. Si compras, consume discretamente.

Qué hacer: Si vas a los Países Bajos como turista cannábico, obviamente has de empezar por Amsterdam, aunque encontrarás coffe-shops en cualquier otra estupenda ciudad como Rotterdam o Maastrich, e incluso en pueblitos. En cualquier caso, un paseo por Amsterdam siempre vale la pena, con sus canales, el Barrio Rojo, el museo Van Gogh, o por el impresionante parque de atracciones de Efteling, uno de los más antiguos del mundo, con atracciones basadas en cuentos de hadas, leyendas y mitos del folklore holandés.

 

URUGUAY

La posesión para consumo personal ya era legal desde 1998 pero en 2013 Uruguay se convirtió en el primer país del mundo en legalizar totalmente la marihuana, ya sea para uso recreativo o medicinal, pudiendo comprarse en farmacias con prescripción médica. Además de la existencia de clubes cannábicos, a nivel personal se pueden cultivar hasta 6 plantas. Estrictamente la legalidad de la compra, cultivo y el consumo se aplica solo a residentes, pero en la práctica no tendrás problemas como turista si mantienes cierta discreción.

Qué hacer: en Montevideo te recomendamos darte un paseo por la Ciudad Vieja, comer un buen asado en el Mercado del Puerto y fumarte el postre viendo la puesta de sol en la rambla. También puedes relajarte en las numerosas playas de ensueño uruguayas, con sus arenas finas y blancas.
JAMAICA

Debido al rastafarismo, culturalmente es considerada la meca del cannabis, donde la planta es todo un símbolo. A pesar de ello, el consumo y posesión tienen sus limitaciones, que se relajaron en 2015 con una nueva ley que despenaliza el consumo personal. La posesión de hasta 56 gramos es una falta menor que se castiga con una multa de máximo 5 dólares. Jamaica es el primer estado en reconocer la legalidad del consumo de marihuana asociado a una religión. Si bien a los rastafaris no se les imponen límites de cultivo o transporte, les está prohibido vender marihuana y solo pueden consumirla en lugares sagrados. Se pueden cultivar hasta cinco plantas por hogar y la marihuana terapéutica es legal. Como turista te resultará fácil adquirirla y consumirla sin problema, atendiendo, como siempre, a una adecuada discreción.

Qué hacer: Puedes visitar la casa de Bob Marley en Kingston, convertida en un museo, e incluso su estudio de grabación personal. Aunque particularmente te recomendamos la playa de Negril, considerada una de las más bellas costas del mundo, con sus fiestas nocturnas y sus cálidas aguas. Un excelente lugar para degustar una buena variedad de ganya.

 

ESTADOS UNIDOS

Aunque a nivel federal la marihuana sigue siendo considerada absurdamente como una droga peligrosa, en 9 estados mas la capital administrativa, el consumo recreativo y la posesión de cantidades discretas (de hasta 28 gramos generalmente) en mayores de 21 años es legal. Estos estados son Alaska, California, Colorado, Maine, Massachusetts, Nevada, Oregon, Vermont, Washington y Washington DC. Estos estados son un gran destino para consumir con absoluta tranquilidad. Pero ojo, si vas a cambiar de estado, infórmate primero sobre sus políticas del cannabis, no sea que lo que era un viaje tranquilo se convierta en un marrón.

Qué hacer: EEUU es un país enorme donde hay muchísimas cosas para visitar, pero como turista cannábico quizá te intereses por la abundante cantidad de negocios que ofrecen todo tipo de productos basados en el cannabis. Si no quieres, no tendrás ni que fumarlo para tener un subidón simpático: te bastará con comerlo, beberlo o masticarlo. Pero si te quieres concentrar en una región, California es el destino adecuado, con sus lujosos dispensarios cannábicos, además de todo tipo de ofertas culturales, playas e impresionantes parques naturales donde disfrutar de la amigable planta.

 

SUIZA

Desde 2012 la posesión de pequeñas cantidades está descriminalizada, pero está sujeta a una multa administrativa de 100 francos suizos por la posesión de 10 gramos o más. Últimamente se ha popularizado la venta de “cannabis legal”, es decir, con un bajo contenido en el cannabinoide psicoactivo THC (menos de un 1%) y un alto contenido en el cannabinoide no psicoactivo y por lo tanto legal, el CBD, en tiendas de las que ya se cuentan más de un centenar.

En cualquier caso, si la policía te pilla fumándote un porro o con una pequeña cantidad de marihuana, lo más normal es que no te ocurra nada, ni siquiera una multa. En ciudades como Ginebra no tendrás problemas si fumas en un parque o un lugar discreto y no armas alboroto. Como turista, lo que venimos diciendo: discreción. Vienes a pasarlo bien, no a traficar, así que no deberías tener ningún problema.

Qué hacer: Suiza es un país pequeño pero hermoso. La recomendación personal de quien escribe es que te hagas con un par de gramitos y te vayas a patearte los impresionantes Alpes si quieres tener una experiencia inolvidable. Si eres más de ciudad, Ginebra, Zúrich, Berna o Lucerna harán tus delicias y te proveerán de una gran experiencia estética. La pega con respecto a las montañas es que como turista cannábico deberás ser un poco más discreto.

La hoja de marihuana desfila en la pasarela de moda

Cuando hablamos de moda y marihuana, no nos referimos ya a camisetas de mercadillo hippie. Poco a poco comenzamos a ver la hoja de marihuana como un motivo digno de la pasarela de alta costura.

 

La hoja de marihuana lleva varias décadas convertida en todo un símbolo asociado en general a la libertad y, en particular, a la lucha por la legalización del cannabis. Hoy ya es mucho más que eso: se ha banalizado en todo tipo de logotipos e iconos hasta el punto de que su impacto como representación ha perdido algo de chispa.

En la moda, difícilmente hemos visto la hoja de marihuana fuera de camisetas y gorras, y más bien en un distrito bastante alejado de lo que normalmente entendemos por Moda, con mayúsculas, es decir, la Alta Costura, y habitualmente en representaciones cantarinas y poco sutiles… pero va y aparece Alexander Wang con una colección en la que revisa la hoja de marihuana como un motivo, como un patrón, en una deliciosa combinación de elegancia, sutilidad y atrevimiento, en perfecta armonía con su línea característica en la que conjuga el glamour y lo grunge de forma mágica.

Pero Wang no es el único que está convirtiendo a la marihuana en una tendencia en la moda en los últimos años. La neyorquina Mara Hoffman debutó en la temporada primavera-verano 2015 con una colección de vestidos y pantalones con hojas de marihuana cosidas a mano. No se trata aquí únicamente de un recurso estético, de un reclamo para estar en la picota, sino además de todo un manifiesto, dado que desde hace muchos años es una defensora de la legalización.

Otro caso destacable es el de Jeremy Scott, el diseñador de la mismísima Miley Cyrus, conocido por su outlook pro-cannabis, y por su revisión cannábica del logo de Adidas, en los ojos de una calavera que parece una mezcla de la máscara de Scream y El Grito de Munch.

 

Rozae Nichols de Clover Canyon coló hace ya unos años, en 2012, una hoja de marihuana en la pasarela, en unas prendas que formaba parte de una colección inspirada en la cultura californiana. El diseño combinaba un estampado de bola de discoteca plateado con grandes hojas de marihuana en un blazer, y en una falda corta y un top a juego.

 

Quizá podamos hablar ya de un incipiente movimiento de diseñadores pro-cannabis, es decir, que usan sus diseños como forma de realizar una reivindicación. Mostrar hojas de marihuana en la pasarela más a menudo es otra forma de mantener el debate en el espacio público y de llamar la atención sobre una situación en lo que respecta a la planta impropia de sociedades avanzadas del siglo XXI. ¿Cannabis en la moda? Sí, por favor.

 

 

 

Las ventajas del cultivo orgánico

Utilizar abonos orgánicos es bueno para las plantas y para el medio ambiente. Te contamos algunos de las ventajas del cultivo orgánico.

Todo ser vivo necesita alimentarse. Un león, por ejemplo, intentará cazar una cebra, mientras que un conejo, si debemos creerle a Bugs Bunny, preferirá una zanahoria, y un ser humano, quizás una tortilla de patatas (por qué no). Las plantas lo que harán es tomar su alimentación, los nutrientes que necesitan, del suelo en el que se encuentren. Una planta sana necesita de una alimentación sana, y es ahí donde entran en juego los fertilizantes, que no son otra cosa que los aportes al suelo de los nutrientes necesarios. Existen muchos fertilizantes de origen sintético que pueden darle al cultivo lo que necesitan, y estos actúan de forma rápida y eficaz, pero tienen desventajas, como la acumulación de residuos perjudiciales para el sustrato. Por eso muchos cultivadores optan por dedicarse al cultivo orgánico.

Cultivar orgánicamente es, por un lado, hacerlo en sustrato (no en hidroponía) y utilizar para abono y control de plagas solamente elementos que provengan de organismos vivos. Nada de compuestos sintéticos o pesticidas artificiales. Después de todo, el ser humano cultivó exitosamente y sin necesidad de ellos durante miles de años.

Además de la cuestión filosófica que algunos cultivadores tienen con el uso de productos orgánicos, existen varios beneficios comprobados asociados a su uso en comparación con los fertilizantes químicos. Si bien no tienen la misma inmediatez de actuación, como los nutrientes orgánicos se liberan más gradualmente, hay menor riesgo de sobrefertilización y quemaduras con su uso.

Además, los abonos orgánicos son muy beneficiosos para los microorganismos que habitan el suelo. No se trata solo de tierra, sino de todo un mundo lleno de vida, con microorganismos, bacterias y hongos que ayudan a la planta a desarrollar mejor sus raíces y absorber mejor los nutrientes. Además, el cultivo con productos orgánicos hace que el suelo mejore con el paso del tiempo, más rico en nutrientes y en los microorganismos que favorecen a la planta, por lo que podrás usarlo durante muchas temporadas y siempre con un gran nivel de producción.

¿Que ventajas tiene el cultivo orgánico en la actualidad?

Hoy por hoy no es necesario, afortunadamente, salir a recolectar restos orgánicos como excrementos o restos de plantas o animales, lo que tomaría tiempo y sería posiblemente bastante desagradable, sino que pueden adquirirse fertilizantes orgánicos hechos a partir de ellos elaborados por muchas de las grandes marcas. Una buena opción es la nueva línea orgánica de Pro-XL, muy completa y de gran calidad, y que tiene productos ideados para cada fase de la planta y los distintos aspectos del cuidado.

Para el cuidado de las raíces está Organic Root Energy, que contribuye al crecimiento abundante de la raíz y otorga mayor resistencia a plagas y hongos, y para que el suelo donde están esas raíces sea un ámbito nutritivo y lleno de vida interior están los productos Bio Element Boost y Humic Fulvic Acid, que potencian la cantidad de microorganismos disponibles en el sustrato, y  Organic Fish Emulsion, hecho a partir de residuos orgánicos de pescado, que vuelve los nutrientes más fácilmente disponibles para las raíces, además de que airea el suelo en el proceso.

Puedes cubrir las etapas de crecimiento y floración, con todos los nutrientes que necesitan en cada una, con Organic Grow Complement, que es ideal para la formación  de la planta, y Organic Bloom Complement que es lo que debes usar para potenciar la floración y mejorar la producción. También puedes utilizar un complejo de enzimas como Organic Super Enzym Complex para ayudar a la planta a renovar el sistema radicular y potenciar los cogollos.

El suelo tratado con fertilizantes orgánicos suele mantener mucho más estable el Ph, gracias a la presencia de microorganismos, que hacen lo que se conoce como “efecto tampón”. Sin embargo, si aun así necesitas corregir el Ph, puedes hacerlo sin necesidad de productos sintéticos. Pro-XL ofrece el Organic Ph-Control, elaborado con ácido cítrico en polvo, lo que constituye una de las soluciones más efectivas sin preocuparse por los residuos químicos.

Por otro lado, dado que una de las desventajas de los fertilizantes orgánicos es que su actuación es más retardada, puedes optar por realizar una alimentación foliar mientras se desarrollan las raíces, para potenciar el crecimiento. Para tal fin puedes usar un producto como Organic Foliar Feed Grow Boost.

Realizar un cultivo 100% no sólo es una idea romántica, es además realizable e incluso deseable, ya que sus ventajas en el largo plazo son mucho mayores, y su fabricación es mucho más amigable con el medio ambiente.

Revolución en el cannabis: cannabinoides solubles en agua

La imposibilidad de los cannabinoides de disolverse en el agua supone una limitación de primer orden a la hora de desarrollar productos para su consumo saludable. Una empresa de Colorado desarrolla desde 2016 un producto a base de THC y CBD solubles en agua.

La tecnología de los alimentos llega al mundo del cannabis y esta vez de la mano de los cannabinoides solubles en agua. Cada paso que se da en las formas alternativas del consumo de la marihuana que no implican humo, más distancia se logra en su relación riesgos-beneficios con respecto a sustancias verdaderamente peligrosas como el alcohol.

La alternativa popular al porro, siempre ha sido por excelencia la repostería y bollería con extractos de cannabis disueltos en la mantequilla y, aquí convendremos en que, aunque no es tan perjudicial como fumar, el consumo de bollería tampoco es la forma ideal.

Ya podemos ver en muchos lugares donde la marihuana recreativa es legal la proliferación de bollería y chucherías infusionadas, manufacturadas y envasadas, con colores llamativos y todo tipo de aditivos que persiguen enmascarar el sabor del cannabis. En última instancia, a menos que seas un consumidor ocasional, esta forma de consumo a la larga puede pasarte factura.

El problema yace en la incapacidad de los cannabinoides de disolverse en agua. Se trata de moléculas liposolubles, es decir, que se disuelven en grasas, de ahí que los productores de comestibles infusionados se vean limitados al empleo de aceites y grasas, que impiden desarrollar productos altamente saludables y versátiles.

Pero esta limitación ha sido superada gracias a una investigación que empezó con una abuelita diabética. Justin Singer, el nieto de esta abuelita, se asoció con Jeremy Goldstein, Missy Bradley con la intención de desarrollar un producto versátil y de baja potencia para tratar los dolores crónicos de su abuela, la cual se había interesado por las posibilidades terapéuticas del cannabis para tratar su condición.

¿Cómo hacerlo sin recurrir al porro, o a métodos donde el control de dosis es ineficiente como el vapeo, o a bollería manufacturada la cual suele presentar dosis demasiado concentradas de THC, además de la criptonita de los diabéticos, el azúcar? Una opción era producir comestibles ad hoc, con bajas concentraciones, pero, además del engorro de tener que cocinar cada vez, estaba el eterno problema de las grasas.

¿Como se consigue fabricar cannabinoides solubles en agua?

Así pues el trío de socios de Colorado, EEUU, inspirados por estas limitaciones de los cannabinoides a la hora de ser consumidos mediante comestibles, comenzaron a pensar en la forma de volverlos solubles en agua. Las posibilidades que el desarrollo de la idea brindan al mundo de los comestibles e incluso de los medicamentos son infinitas. Romper la limitación de la solubilidad en grasa de los cannabinoides permitiría crear todo tipo de comestibles verdaderamente saludables.

Singer y sus colegas se asociaron con Keith Woelfel, un científico de los alimentos y, bajo el sello de Stillwater Brands, desarrollaron un producto llamado Ripple, básicamente una pastilla o polvo soluble en agua, con diversos contenidos de THC y CBD, según la variante, en dosis perfectamente calculadas.

El proceso pendiente de patente para permitir la disolución en agua los cannabinoides no es sencillo, y pasa por una compleja fase de emulsificación con el empleo de surfactantes y emulgentes de calidad alimentaria, tras lo cual pasa por un proceso de deshidratación en horno de vacío, antes de ser convenientemente dosificados y empaquetados. La dosificación de las tres variantes de Ripple con relaciones de THC:CBD de 1:0, 1:1 y 20:1 exige un proceso de cálculo meticuloso, tests rigurosos y ejecución milimétrica, para lo cual se usa la tecnología más moderna, además de ingredientes de primerísima calidad.

Las aplicaciones son muy numerosas, convirtiendo a este producto en quizá el más versátil del mercado en su categoría. Para empezar, puedes con total sencillez preparar tus productos caseros y añadirles la dosis deseada de Ripple con tan solo abrir un sobrecito y añadirlo: un té, una limonada, una salsa… Una ventaja incuestionable del producto, además de su hidrosolubilidad, es que es absolutamente inodoro, insaboro e incoloro (además de no contener calorías).

Por si fuera poco, dada su solubilidad en agua, los efectos se producen antes, con más intensidad y durante más tiempo que con los comestibles tradicionales con cannabinoides disueltos en grasas, dado que la absorción se produce simultáneamente en la boca, intestinos e hígado. Por último, saber con toda fiabilidad (al contrario que muchos otros productos del mercado) la dosis exacta que estás consumiendo, te permitirá calcular tu tolerancia y consumir más responsable y saludablemente.