Irlanda dice sí a la legalización del cannabis medicinal

Alemania, Italia, Portugal y ahora Irlanda se suma a la lista de países europeos que se posicionan a favor del cannabis como medicina y tratamiento para ciertas enfermedades.

El gobierno de  Irlanda ha decidido hacer frente a la realidad presente y ha declarado su propósito de legalizar el consumo medicinal de cannabis para ciertas enfermedades en determinadas circunstancias.

El ministro de Sanidad (que es conservador) Simon Harris explicó que se pretende crear un “programa de acceso” para tratar con este tipo de medicamentos a pacientes que no hayan respondido a sus respectivos tratamientos, siempre y cuando haya evidencias que sugieran que el cannabis pueda ser eficaz.

Como suele ser frecuente en legislaciones similares, entre los enfermos que tendrán acceso a este tipo de prescripción médica encontramos la epilepsia, la esclerosis múltiple o el cáncer. El propio Harris cree que es una buena medida

‘El cannabis tiene beneficios terapéuticos potenciales, pero estos deben definirse mejor a través de investigaciones clínicas. Esta medida marca un paso importante en el desarrollo de una política en esta área, por lo que necesito el mejor asesoramiento clínico’

 

Simon Harris, Ministro de Salud de la República de Irlanda

Simon Harris, Ministro de Salud de la República de Irlanda

Informe del Ministerio de Sanidad

Por lo visto, el Ministerio de Sanidad encargó un informe en Noviembre para estudiar el uso terapéutico del cannabis y qué posibilidades tenía como fármaco para ensayar su validez y ver si funciona o desentrañar de qué forma funciona en otros países.

El informe ha sido muy bueno para reforzar la legalización ya que los responsables de la confección de dicho estudio a pesar de que hablaron de una ausencia de datos científicos que demuestren su eficacia, dieron con el argumento perfecto para comenzar a legalizarlo. Al encontrar beneficios terapéuticos potenciales creen que se deben definir mejor sobre estudios clínicos que aposenten los datos y refuercen con datos lo que todos.

Por ello, la Autoridad Reguladora de Productos de Salud (HPRA en inglés) ha recomendado que en caso de legalización el cannabis solo debe ofrecerse a ciertas enfermedades resistentes a tratamientos convencionales.

Desde ayer, el gobierno de la República de Irlanda se encuentra confeccionando el ‘programa de acceso’ a estos nuevos tratamientos cannábicos, cosa que en Nekwo, nos alegra mucho. Este año apunta maneras y parece que Europa se esta poniendo al día. Esperemos que España no tarde mucho en continuar la dicha.

John Salley defiende el consumo de marihuana - Foto: Pinterest

John Salley, ex jugador de la NBA, defiende la marihuana medicinal

El ganador de cuatro anillos de campeón ha afirmado que “de haber consumido marihuana medicinal durante su carrera, aún seguiría jugando”

John Salley jugó durante once temporadas en la mejor liga de baloncesto del mundo. Elegido en el número 11 del draft de 1986 por el equipo de la ciudad de Detroit, ganó cuatro anillos de la NBA (dos con los propios Pistons, uno con los Bulls de Jordan y el último con los Lakers). Se retiró en el año 2000, pero Salley cree que esa fecha podría haber sido retrasada si hubiera consumido cannabis durante toda su carrera.

Soy un firme defensor que apoya la marihuana medicinal. Debemos avanzar y darnos cuenta de que es beneficiosa para el cuerpo humano. Ayuda a los deportistas. Yo no empecé a fumar hasta los dos últimos meses de mi carrera profesional. Pienso que si lo hubiese hecho mientras jugaba, lo seguiría haciendo, ha declarado John Salley. En una entrevista concedida al portal ‘TMZ’, el ex NBA se ha sumado a otros jugadores de baloncesto que defienden el consumo de marihuana y el fin de su prohibición.

Larry Sanders, Cliff Robinson o Joe Dumars son sólo algunos ejemplos más de ex-jugadores de la NBA que reconocen y celebran su consumo. El propio Robinson dio un paso más al abrir su propio negocio particular relacionado con la marihuana. ‘Uncle Spliffy’ es una empresa de venta legal de cannabis para uso terapéutico de deportistas, justo lo que ha reivindicado John Salley en su entrevista al citado medio estadounidense.

Semilla de cáñamo - Imagen: iMujer

Los 3 superpoderes que puedes obtener con apenas un par de cucharadas de cáñamo

Nunca dejará de sorprendernos. Y para bien. Con cada nuevo estudio científico que se publica, descubrimos nuevas cosas del cáñamo que nos confirman lo sabia que fue la naturaleza al proporcionarnos tan magna planta, y qué estúpidos los humanos al prohibir su uso y disfrute

El cáñamo es una planta cuyos beneficios para la salud son cada vez más reconocidos por los nutricionistas. Sus semillas, por ejemplo, proporcionan al cuerpo humano una gran fuente natural de energía gracias a algunas de sus propiedades:

Un par de cucharadas con semillas de cáñamo (unos 30 gramos) y ya tendríamos el 29% de la dosis diaria recomendada de hierro, el cual es clave para el transporte de oxígeno en el cuerpo y la formación de células rojas de la sangre.

– Las proteínas ayudan a alimentar el cuerpo mediante la construcción y reparación de las células. Empezar cada día con dos o tres cucharadas de cáñamo en el desayuno, proporcionaría unos 34,5 gramos de proteína por cada 100 gramos consumidos.

– Al igual que el hierro, el magnesio ayuda combatir el cansancio y la fatiga. También colabora en mantener a los huesos y los músculos sanos y desempeña un papel crucial en la creación de la energía en el cuerpo. Bien, pues con 30 gramos de semillas de cáñamo, ya tendríamos cubiertos el 39% de la dosis diaria recomendada.

De apariencia similar a las andinas quinuas, las semillas de cáñamo recuerdan a la nuez en su sabor. Una textura y un gusto que ha ayudado en la proliferación de su uso en la alimentación de las personas de muy diversas maneras. Espolvoreadas por encima de un pastel, mezcladas en ensaladas, añadidas al queso, revueltas en los yogures… Ahí ya entra la imaginación y las dotes culinarias de cada amante de la cocina. ¡Sólo hay que atreverse!

Vall d'Hebron

El Hospital Vall d’Hebron ensaya con antiepilépticos derivados del cannabis

El Hospital Universitari Vall d’Hebron de Barcelona, a través de su Unidad de Epilepsia, está llevando a cabo dos ensayos clínicos con derivados del cannabis para tratar la epilepsia en niños y adultos.

La Unidad de Epilepsia del Vall d’Hebron está llevando a cabo ensayos con derivados del cannabis en niños y adultos con epilepsia que no han tenido buenos resultados con fármacos convencionales.

Según Manuel Toledo, adjunto de la Unidad de Epilepsia y miembro del Vall d’Hebron Instituto de Investigación (VHIR), estos medicamentos podrían estar listos en unos cinco años, siendo especialmente optimista con los medicamentos asociados a la epilepsia infantil, los cuales se encuentran en la la fase III de investigación (la seguridad y la eficacia del tratamiento se evalúa con una amplia muestra de pacientes) y es por ello que podrían salir a la luz en uno o dos años.

El segundo ensayo aún está en una fase previa, la II (información preliminar sobre la eficacia y sobre la relación dosis-respuesta) y es por ello que no se espera hasta dentro de cuatro o cinco años. En este caso el antiepiléptico está pensado para ser usado en adultos.

El hospital Vall d’Hebron ha liderado internacionalmente el reclutamiento de pacientes con epilepsia y es por ello que este ensayo no es el único que se realiza en el centro; pero éste ha salido a la palestra por ser un derivado del cannabis, el cual se cultiva en Inglaterra teniendo en cuenta fuertes controles sanitarios en a la hora de seleccionar el cannabis utilizado. La idea es seguir ofreciendo más opciones para la epilepsia que ofrezcan mayores posibilidades a las particularidades de cada paciente. Según Manuel Toledo:

“Si conseguimos buenos resultados, estos medicamentos serán una alternativa terapéutica interesante y una evolución a mejor
El tratamiento de esta enfermedad crónica no ha parado de aumentar sus opciones farmacológicas desde que se descubriera el primer antiepiléptico hace casi 100 años. Al fin y al cabo la epilepsia es la segunda enfermedad neurológica por la que se acude a urgencias después del ictus. La sufren ocho de cada 1000 personas.
Amsterdam es una de las cunas del cannabis moderno

El nacimiento del cannabis moderno: variedades y consolidación

Quizás os hayáis preguntado más de una vez cuál es el origen de las diferentes semillas de marihuana, en qué momento de la historia reciente empezaron a proliferar nuevas variedades o quién está detrás de las innovaciones que han dado lugar al cannabis moderno. Hoy vamos a intentar despejar alguna de estas dudas.

Ninguna evolución es repentina ni fruto de un hecho aislado, el hallazgo de una nueva forma de cultivar y consumir marihuana, tampoco. Lo que sí es cierto es que en un momento histórico y en un lugar concreto parecieron darse todas las circunstancias necesarias para un cambio de tendencia, el germen de una revolución que popularizó la cultura cannábica e hizo evolucionar el producto. Esta es la pequeña historia del cannabis moderno.

Woodstock

1969, Nueva York y Woodstock: una fecha, un lugar y un acontecimiento que, sin duda, marcaron un antes y un después en la forma de concebir el ocio y la vida de los jóvenes estadounidenses. El, ya mítico, festival celebraba su primera edición que logró congregar a más de 400.000 personas, la mayoría de ellos jóvenes. Con consignas en contra de la guerra y eslóganes que ensalzaban la paz y el amor, Woodstock se convirtió en el encuentro que consolidó y dio entidad propia al movimiento hippie. La marihuana fue, seguramente, la sustancia más consumida durante los cuatro días que duró el festival, adquiriendo una consideración mística de la que hasta entonces había carecido en Occidente.

Quizás sea atrevido afirmar que este es el principio de todo; pero lo que sí que está claro es que la década de los 70 fue el momento en el que empezó a gestarse todo. Muchos jóvenes empezaron a cultivar marihuana, las semillas procedían de países de Sudamérica: Colombia, México… Sin embargo el movimiento hippie y el deseo de descubrir nuevos mundos, llevó a muchos de estos cultivadores a viajar y probar variedades de marihuana de países lejanos con una larga y consolidada tradición en el cultivo de cannabis; lugares como Afganistán, Tailandia o Nepal. De sus viajes, además de la experiencia, trajeron semillas. Las sativas que hasta entonces habían cultivado tenían un crecimiento más lento; descubrir la cannabis índica, que tenía periodos de floración más cortos fue para los cultivadores americanos una gran hallazgo. Empezaron a experimentar con las nuevas semillas, a mezclar entre sí variedades de características muy diferentes y poco a poco y sin saberlo, inventaron el cannabis moderno.

La skunk, el primer híbrido

Los cultivadores empiezan a viajar y a compartir experiencias con otros growers, algunos prefirieron potenciar los efectos y el sabor de las auténticas sativas pero otros decidieron arriesgar y crearon híbridos que combinaban lo mejor de cada variedad. La Skunk, mezcla de una Colombian Gold y un macho afgano fue el primero de estos híbridos en popularizarse y alcanzar una repercusión muy importante.

Hay señalar que otro de los momentos claves del proceso fue la desarticulación por parte de la policía de Estados Unidos de un almacén, posible antecedente de los actuales bancos de semillas, que habían formado seis cultivadores en California. Uno de ellos fue incluso detenido; cuando salió de prisión cogió un avión y emigró a Holanda, donde sabía que había mucha gente experimentando e innovando sin que eso le supiera tener problemas con la justicia. Las relaciones entre Norteamérica y el viejo continente fueron clave en el nacimiento de la mayoría de variedades; no podemos explicar cómo surgieron sin tener en cuenta la relación de muchas personas que hacían cosas parecidas, en lugares diferentes del mundo y que debido a unas circunstancias concretas coincidieron. Fruto de estas relaciones y de estos experimentos surgieron primero los cultivos de interior cuando alguien pensó que dejar la cosecha en manos de la naturaleza era muy arriesgado si de eso dependía un negocio; y después las autoflorecientes, que permitían cosechas rápidas y discretas.

La experiencia holandesa

La permisividad de las leyes holandesas con el cultivo y consumo de marihuana es fundamental para entender qué y cómo paso. Que en un momento histórico fundamental alguien se diera cuenta de que la marihuana no era tan peligrosa como otras drogas, que perseguir el consumo y el cultivo costaba demasiado dinero al Estado y que, quizás, las solución fuera darle la vuelta y controlar todo el proceso, gravando con impuestos el producto y ahorrándose la persecución es, todavía hoy en día, digno de admirar.

Una decisión revolucionaria que escandalizó al resto de gobiernos europeos y que provocó que hoy en día Holanda obtenga una parte de sus recursos del cultivo y consumo de cannabis, mientras que en el resto de países los gobiernos siguen gastando recursos en perseguirlo sin obtener ningún beneficio ni del cultivo, ni del tráfico ni del consumo. Eso sí, que nadie piense que en los países con leyes más restrictivas se consume menos. Los bancos de semillas más importantes y la base del cannabis moderno se encuentran en Holanda, la base de la experimentación de los efectos terapéuticos de la marihuana, también.

Después de la Skunk, fueron las Haze, las Kush, las autos y muchas más; los diferentes certámenes que se celebran alrededor del mundo ofrecen cada año nuevos productos, mejorados gracias a la investigación, seguro que 2017 también viene lleno de sopresas.

Norman Reedus en una de las promociones para The Walking Dead

Norman Reedus y su relación con CannaKids

El actor californiano Norman Reedus no sólo se divierte matando zombis. La semana pasada finalizó una recaudación de fondos en la que colaboró, dirigida a reunir dinero para la fundación pediátrica CannaKids.

El afamado actor Norman Reedus, conocido sobre todo por su papel como Daryl en la serie ‘The Walking Dead’ no pasa todo el tiempo protegiéndonos de innumerables hordas de zombis. Hace tan solo unos días, finalizó una recaudación benéfica en la que el participó que tenía como protagonistas a la fundación Cannakids y a sus niños enfermos tratados con terapias cannábicas (muchos de ellos pacientes de cáncer, epilepsia o similares).

La fundación californiana CannaKids se encarga de estudiar y tratar medicinalmente con extractos y aceites de cannabis a pacientes, normalmente menores, con enfermedades graves. En ocasiones, debido a  a la infraestructura que se necesita para paliar los efectos de alguna de las enfermedades que tienen los niños que allí van a curarse, hacen recaudaciones de dinero para ayudar a financiar los costes de las terapias.

A finales de diciembre, Reedus se enteró por un amigo que tiene en CannaKids que se estaban planteando hacer una colecta para poder empezar el año con dinero con el que poder contribuir e investigar en mejoras de las terapias para los niños que allí tienen. En una entrevista para un medio local, la madre de una de las niñas y creadora de la propia fundación contó como sucedió:

“Norman no tardó nada en aceptar la propuesta de colaboración en cuanto nos conoció a fondo. Muchos de los vídeos y emails de pacientes que fue viendo en torno al trabajo que realizamos en la fundación con ellos, realmente le tocaron el corazón. Nunca nos esperamos esa rapidez en su respuesta, y para los niños ha sido todo un privilegio y una increíble experiencia poder contar con su apoyo.”

La contribución del actor fue simple. Consistió en la firma de diez objetos de merchandising de ‘Walking Dead’ firmados por el propio Norman que se sortearon entre todas las personas que donaron al menos una vez 5 dólares (por cada cinco dólares conseguías una participación) en la cuenta de apoyo a la fundación.

La recaudación fue todo un éxito ya que tenían por objetivo reunir 15000 dólares y acabaron con una recaudación de algo más de 17000. Una vez finalizó la campaña benéfica, fue el propio actor el que anunció a los diez afortunados en su propio perfil de Facebook.

Woody Harrelson siendo entrevistado

Woody Harrelson, el rey de la hierba en Hollywood

El mundo lo conoció detrás de la barra del bar más famoso de la historia de la televisión. Del bisoño e inocente camarero de ‘Cheers’ al resabiado, resignado y de vuelta de todo policía de ‘True Detective’. Woody Harrelson lleva treinta años de carrera en Hollywood haciendo siempre lo que le ha dado la gana, incluyendo el activismo cannábico.

“Todos somos drogadictos”, dijo una vez Woody Harrelson mientras hacía promoción de ‘Siete psicópatas’ (paradigma del tipo de cine que siempre le gustó hacer: personajes extremos, fuera de la ley y con un punto de psicopatía). Al actor que debutó con ‘Cheers’ en los años 80 no le hace mucha gracia eso de que le llamen activista: “He leído por ahí que soy un activista de la marihuana, y la verdad es que no lo entiendo, simplemente es algo que disfruto.” Y es que, al intérprete no parecen gustarle mucho los clichés y la corrección política y sí mucho la libertad del individuo:

Me gusta el rollo tranquilo de la hierba, tiene un efecto desinhibidor. Para mí es mejor droga que cualquier otra, y ya que todos somos drogadictos, no creo que sea un mala elección. La gente bebe. La gente se toma una pastilla antes de ir a una fiesta, pero yo no. La cocaína me da pánico”.

Nacido en Texas a principio de los años 60, Woody Harrelson es hijo de un sicario que fue condenado a perpetua por el asesinato de un juez en 1979. Antes, durante la infancia de Woody, se le diagnosticó hiperactividad y trastorno psicológico. Patologías y disfunciones que ha aplicado en muchos de sus papeles en un Hollywood donde es la cara más recurrente de la marihuana. ‘Natural Born Killers’, ‘El escándalo de Larry Flynt’, ‘Zombieland’ o ‘The Messenger’ son algunos de sus papeles más reconocidos, donde suele dar la imagen en la que parece encontrarse más cómodo. Personas fuera de la ley (o bordeándola), con alguna tara mental y un punto sociópatas. Es decir, a Harrelson se le ha dado siempre de miedo hacer del loco de manual en el cine. Del psicópata bufón y burlón.

Sus problemas con la ley casi siempre han tenido relación con su lucha por el cannabis y el cáñamo. En 1996 (el año de ‘Vaya par de idiotas’ y la mencionada ‘El escándalo de Larry Flynt’) fue arrestado por plantar cuatro semillas de cáñamo. Su intención era mostrar que la ley no sabía distinguir entre el cáñamo industrial y la marihuana. Obviamente ganó el caso. Posteriormente, en agosto del 2000, tuvo que comparecer de nuevo ante un juez por habérsele encontrado una plantación de marihuana en el jardín de su casa.

Cartel de la mítica cervecería Cheers de Boston

Cartel de la mítica cervecería Cheers

Esta pasión ha sabido transmitirla en algunas ocasiones a través del cine con los documentales ‘Grass’, ‘Go Further’ o la sátira ‘Cómo hacer dinero vendiendo drogas’. Y es que Woody arremete siempre que puede con la doble moral americana, criticando la hipocresía del gobierno y el doble rasero que mantiene entre la guerra bélica (valga la redundancia) y la guerra contra las drogas:

Lo que estamos viendo hoy en el mundo es que la guerra es muy lucrativa. Las industrias implicadas en la guerra, ya sea en los EE.UU. o en otros lugares, son las más importantes de todas. Si la guerra no existiera, habría menos conflictos, y esto también se aplica a la guerra contra las drogas. Cuando decimos que vivimos en un país libre, como les gusta repetir a los Estados Unidos, es necesario profundizar en el significado de la libertad. Para mí, ser libre significa poder hacer lo que quieras, siempre y cuando no perjudique a nadie y no vulneres la propiedad de otro. Esta definición, en mi opinión, debe tener un sentido absoluto. Si no hago daño a nadie y yo no infringen la propiedad de otro, debería tener la capacidad de hacer lo que quiera. Puede ser perjudicial para mí para golpearme la cabeza con un martillo, pero, no obstante, debe seguir siendo mi prerrogativa. De todos modos, no es como si el gobierno realmente se preocupase por ti. Él hace dinero en todo lo posible y una de esas formas es la guerra contra las drogas”.

En la actualidad, Woody Harrelson disfruta de un status en Hollywood inmejorable. Su participación en una franquicia de éxito como ‘Los juegos del hambre’ le ha repercutido algunos ceros en su cuenta corriente a cambio de un secundario que puede interpretar con el piloto automático puesto. Además, Woody tocó el cielo de la mano de su colega y paisano Matthew McConaughey con ‘True Detective’, una de las series más exitosas en crítica y público de los últimos años. Aunque McConaughey se robó la función y fue objeto de millones de odas, Harrelson se llevó su trozo de pastel, nominación a los Emmys incluida, gracias a una interpretación más visceral y salvaje que la de su compañero de reparto. Al final el premio no fue para ninguno de los dos (ganó Bryan Cranston por ‘Breaking Bad’), pero le acercó a generaciones más jóvenes, todo gracias al personaje más icónico de su carrera desde ‘Cheers’. Y qué casualidad que volviera a ser en la televisión.

Regulación Responsable

La campaña #Regulación2017 da a conocer los 5 pilares de Regulación Responsable

Este martes 7 de febrero el hashtag #Regulación2017 ha llegado a ser trending topic en Twitter tras una intensa campaña iniciada desde los perfiles Regulación 2017, Unión Cannábica y Regulación Responsable con la intención de conseguir una regularización del cannabis en España durante 2017.

Con idea de hacer presión conjunta desde todos los distintos perfiles de redes sociales que tienen relación con el cannabis en España, se ha hecho un llamamiento para dejar atrás las diferencias alegando a la #UniónCannábica y así conseguir una mínima regulación sobre el cannabis durante este 2017. La idea de Regulación Responsable y Regulación 2017 ha sido que cualquier persona, asociación, medio de comunicación o empresa que tenga que relación con el cannabis reclame una mínima regulación que deje atrás la inseguridad jurídica de todo el sector.

Estos colectivos proponen que esa legislación de mínimos se base en los “Los 5 pilares de una regulación integral del cannabis” promovidos por Regulación Responsable. Dichos pilares básicos son los siguientes:

  1. Uso personal y autocultivo del cannabis: contemplar el autocultivo y la tenencia de cannabis y establecer una metodología para que se pueda llevar a cabo.
  2. Cultivo colectivo. Clubes sociales de cannabis: establecer de manera clara los parámetros legales para el cultivo colectivo de un cannabis a gestionar por clubes sociales que lo distribuirán.
  3. Comercio con licencia: hablar sin tapujos de la parte comercial del cannabis y así evitar que grandes cantidades de gente tengan que recurrir al mercado negro para conseguirlo.
  4. Educación para un consumo responsable: si los puntos anteriores hablan sobre el acceso al cannabis de manera legal y controlada, éste tiene que ser con un mínimo conocimiento de causa por parte del consumidor y es por ello que la educación sobre el cannabis es clave en la futura regularización.
  5. Acceso terapéutico al cannabis: la parte terapéutica debe ser prioritaria para todo aquel que necesite cannabis para mejorar sus patologías y su calidad de vida; y para ello es necesario que el cannabis esté supervisado por profesionales de la salud que lo puedan prescribir sin ningún tipo de contrapartida.

Desde Nekwo os animamos que deis la máxima difusión a esta campaña que pretende poner sobre la mesa una opción para dejar de lado la inseguridad jurídica actual.

Imagen: David Shankbone - FLICKR

La historia de amor de Duncan Jones

Eres el hijo de David Bowie pero nunca utilizas su nombre. Pones patas arriba Hollywood con tu primera película de ciencia-ficción. Pero, de repente, tu vida se desmorona cuando a tu pareja le diagnostican cáncer de mama. ¿Qué haces?

En 2009 una película de ciencia ficción sorprendió al mundo. Era distinta, introspectiva, artesanal e independiente. Mucho antes de que Matt Damon se perdiera en ‘The Martian’, Sam Rockwell ya nos había mostrado la soledad del astronauta en misión espacial. La gente se preguntó quién estaba detrás de ‘Moon’, el film que narraba el aislamiento de Rockwell durante tres años en una excavación minera en la Luna. El director respondía al nombre de Duncan Jones y podía no suponer ningún respingo. Pero si se rascaba un poco más en su biografía, se descubría que se trataba del mismísimo hijo de David Bowie.

Nominada a los Bafta y por varias asociaciones de críticos norteamericanos, ‘Moon’ fue una de esas pequeñas joyas que cada año inundan las carteleras de manera silenciosa y creativa. Duncan Jones pasó a ser uno de los directores jóvenes más solicitados para nuevos proyectos y en 2010 reapareció con ‘Source code’, una historia sobre viajes especiales, misiones anti-terroristas y protagonizada por Jake Gyllenhaal. El film no funcionó como lo esperado y el boom de Duncan Jones se disipó de alguna manera.

Pero más allá dela tibia acogida de ‘Código fuente’, algo mucho más importante le hizo pausar su faceta de director. Un par de años después de este segundo film, a su pareja Rodene Ronquillo le dijeron que tenía cáncer de mama. A partir de aquí comenzó una lucha por vencer la enfermedad en la que Duncan se posicionó claramente. Decidió casarse con ella tres días después de ser diagnosticada, se afeitó la cabeza, abandonó su labor cinematográfica y la ayudó con un tipo de tratamiento diferente y complementario al de la quimioterapia: marihuana medicinal

Duncan Jones y Rodene Ronquillo

Duncan Jones y Rodene Ronquillo

“Aquellos que tienen un problema con la marihuana para uso medicinal, lo único que puedo decirles es que no tienen idea de lo que significa. Es una bendición para el tratamiento del dolor del cáncer”. 

Rodene Ronquillo tenía sólo 32 años cuando su pareja Duncan Jones le notó un bulto en su pecho. Hacía un par de meses que Rodene había pasado por su chequeo médico anual, en el cual no le habían detectado nada. Volvió a la consulta y, tras una exploración más profunda, se confirmó la mala noticia. Ronquillo fue diagnosticada con cáncer de mama triple negativo. Una operación y año y medio de dura lucha contra la enfermedad que contó con el apoyo incondicional de su nuevo marido, que nunca se alejó de su lado, y de la marihuana medicinal, la cual supuso un “mundo de alivio”. 

“Ha sido maravilloso y a veces hilarante ver a Rodene encontrar un mundo de alivio del cáncer a través de estas drogas”.

Rodene y Duncan, afincados en California, pudieron beneficiarse de la legislación del estado, la cual permite el uso de marihuana con fines terapéuticos. Seis meses después de la recuperación de Ronquillo, David Bowie enfermaba. La lucha volvió a comenzar, aunque esa batalla no pudo ser ganada y el genial músico fallecía tras 18 meses combatiendo contra el cáncer. Pero el ciclo de la vida volvía a empezar.

Duncan Jones y Rodene Ronquillo, que habían congelado embriones durante la enfermedad de Rodene, esperan su primer hijo para junio. Una historia de amor y de lucha por la vida con un final feliz.

5 cosas que producen efectos químicos similares a los del cannabis

Es nuestro amigo. Algunos lo llaman por su nombre completo, Tetrahidrocannabinol. Otros, por su nombre de guerra, THC. Sea como fuere, hablamos del principal constituyente psicoactivo del cannabis. El culpable de que fumar te produzca o induzca efectos eufóricos en el cerebro. Pero has de saber que el cannabis y su THC no son las únicas cosas que provocan esa sensación a la que los anglosajones bautizaron como “high”. El ejercicio o ciertos alimentos pueden ofrecerte sensaciones químicas similares a las del Tetrahidrocannabinol. En diversos grados y de diferentes maneras, estas cinco cosas activan esa “molécula de la felicidad”

Amor

“To me, you are perfect” – Imagen: Love actually

Empezamos románticos. Pero sí, es verdad. El “All you need is love” y el “Love is in the air”  pueden producir sensaciones químicas similares a las de un porro. Según estudios científicos, los niveles más altos de oxitocina pueden liberar la anandamida, un endocannabinoide que juega un papel en la producción neuronal de la motivación y el placer, entre otros comportamientos. La oxitocina es una hormona que juega un papel crucial en la vinculación social, la atracción sexual y la reproducción, el parto y el vínculo madre-bebé. Estos niveles de oxitocina a su vez producen efectos de anandamida en tu cuerpo. Neurólogos como Leopoldo Palacios Sánchez, de la Universidad de Rosario, explican el enamoramiento con pura química: “Gracias a la intervención de las sustancias monoaminas como la dopamina, un neurotransmisor y una hormona que se asocia con un sistema de recompensa y placer en el cerebro. Cuando las personas la secretamos, nos sentimos muy bien”.

Chocolate

Fotograma de la película 'Charlie y la fábrica de chocolate'

Fotograma de la película ‘Charlie y la fábrica de chocolate’

La anandamida es un compuesto químico orgánico que tiene un papel importante en la regulación del apetito, el placer y la recompensa. Un nivel elevado puede aumentar el placer al consumir algunos alimentos… como el chocolate. La anandamida es internamente similar al THC. Hace ya veinte años que unos investigadores descubrieron que el chocolate contenía este compuesto llamado anandamida, así como otras dos sustancias que imitan sus efectos, N-oleiletanolamina y N-linoleoylethanolamine.

Así es. El chocolate es casi como un afrodisiaco. ¿Cómo tiene que ser vivir en la casa de Willy Wonka?

Queso

El queso produce sensaciones parecidas al cannabis - Imagen: Ratatuille

El queso produce sensaciones parecidas al cannabis – Imagen: Ratatuille

Para los que no les va mucho el dulce y el chocolate (¿de verdad?), existen alternativas más acordes a sus papilas gustativas. Y no, no es el solomillo. Según investigadores de la Universidad de Michigan se ha descubierto que el queso contiene un producto químico que está presente también en las drogas. Este derivado del lácteo con miles de formas, olores y sabores contiene caseína, una proteína común. La caseína proporciona a su cuerpo aminoácidos, carbohidratos, calcio y fósforo, pero también puede desencadenar los receptores opioides del cerebro y entregar sensaciones de euforia similares a los entregados por el cannabis.

El running

Como su madre no le dejaba fumar, Forrest lo remediaba con el running - Imagen: Forrest Gump

Como su madre no le dejaba fumar, Forrest lo remediaba con el running – Imagen: Forrest Gump

Lo sentimos, pero sí. Lo que hace diez años se llamaba footing y que no es otra cosa que “salir a correr”. Lo que vemos en los muros de Facebook: “XXXX ha corrido 21,2 km #runastic”. Más allá del postureo y la invasión runner, correr produce una euforia que hasta hace poco se asociaba a una liberación de endorfinas, esas hormonas que funcionan como una especie de analgésico agradable. Sin embargo, científicos del ‘Instituto Central de Salud Mental de la Escuela de medicina’ de Heidelberg, Alemania, han relacionado el running con un sistema endocannabinoide.

Estos investigadores utilizaron algunos ratones de laboratorio a los que tuvieron corriendo en una rueda para dicho experimento. Tras el momento runner del ratón, este mostraba niveles elevados de endorfinas y endocannabinoides. Los ratones tenían menos ansiedad y eran más capaces de tolerar el dolor. Sin embargo, cuando los científicos bloqueaban los sistemas de endocannabinoides de los ratones, estos se mostraban tan ansiosos después de sus carreras como lo estaban antes de correr. Y también eran más sensibles al dolor. Los ratones que corrían más de tres millas por día mostraron un comportamiento menos ansioso.

Y si un ratón era más feliz después de correr, ¿a qué esperamos para hacer lo mismo? Pero sin publicar la carrera en redes sociales, por favor.

Catnip

Cuando el gato olfatea la planta se estimulan los receptores de su cerebro - Imagen: Shrek

Cuando el gato olfatea la planta se estimulan los receptores de su cerebro – Imagen: Shrek

Y de ratones a gatos. Como si de un asistente a Woodstock se tratara, los felinos tienen sus propios alucinógenos con los que les gusta experimentar. El catnip es una planta de origen europeo de la familia de las mentas, cuyo nombre científico es Nepeta cataria. El catnip contiene varios aceites aromáticos, entre ellos uno llamado nepetalactona, que es un suave alucinógeno. Cuando el gato olfatea la planta se estimulan los receptores de su cerebro, activando sus feromonas de una manera placentera.