Calles de Lisboa - Foto: Pixabay

Los 15 años de Portugal

Se cumplen quince años de la instauración de un modelo distinto. Una rara avis. Una política social diferente a la de la gran mayoría de naciones vecinas. Hace quince años Portugal descriminalizó la posesión de estupefacientes para 10 días de uso personal

Con la Revolución de los Claveles del 25 de abril de 1974 no sólo se acabó con medio siglo de dictadura salazarista, también se abrió a Portugal a la modernidad… con todas sus consecuencias. Incluida la heroína. Con la llegada de la democracia también llegó el aumento del consumo de esta sustancia. Pero las alarmas no se dispararon hasta finales de los noventa con una medida que convirtió al país luso en el segundo país de la Unión Europea en descriminalizar el consumo de drogas.

El ‘Parlamento’ portugués aprobó el 7 de julio del 2000 la despenalización del consumo de todas las drogas, sin distinción entre duras y blandas. La derecha se opuso a la medida, llegando a solicitar un referéndum. Vitalino Canas, el entonces secretario de Estado de la Presidencia y encargado del proyecto, lo defendió de esta manera: Supone una nueva filosofía. Cumplimos de esta forma una función social y mantenemos que el consumo de drogas es pernicioso para la salud y sigue prohibido”.

La medida entró en vigor en 2001. Portugal despenalizaba el uso de todas las drogas: marihuana, cocaína, heroína… El estado consideró este consumo y pequeñas posesiones como un problema de salud pública, no criminal. Y aunque la droga continuaba siendo ilegal, su consumo ya no te reportaba cárcel y antecedentes penales.

Desde ese lejano 2001, el delito de “tráfico de drogas” en Portugal se mantiene cuando la persona posee sustancias prohibidas que exceden “la cantidad necesaria para el consumo medio individual durante diez días”, 15 gramos de cocaína o heroína y 20 de cannabis. En caso de que la compra y posesión de drogas para consumo de personal durante 10 días no exceda de eso, el ciudadano paga una sanción económica.

Y aquí es cuando entra lo verdaderamente importante. El toque social que ha marcado diferencias entre Portugal y gran parte del resto de Europa: El consumidor tiene una salida diferente a la del pago de la multa. Si lo desea, puede entrar de manera voluntaria en un programa de tratamiento de su dependencia. Sea como fuere, tanto la sanción económica como la vía del tratamiento corren a cargo de organismos sociales.

Calles de Lisboa - Foto: Pixabay

Calles de Lisboa – Foto: Pixabay

¿Ha aumentado el consumo en estos 15 años?

La pregunta ha sido obvia y recurrente durante estos tres lustros. Los partidos más conservadores intentaron tirar por tierra esta medida con propuestas de referéndum. La excusa más alarmista era la más típica: esta medida aumentará el consumo y el poder de las mafias.

Portugal cuenta con 3 muertes por sobredosis por millón de habitantes, en comparación con las 10,2 de los Países Bajos o las 44,6 muertes por cada millón del Reino Unido. La media de la Unión Europea es de 17,3 por millón de habitantes.

La situación de las drogas de Portugal ha mejorado significativamente en varias áreas clave. Las infecciones por VIH y las muertes relacionadas con las drogas han disminuido, mientras que el aumento dramático del consumo no se ha materializado. La política social y de reinserción ha triunfado.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *